Autoficción 50: ¿Sabías que hasta les prohibieron leer más de dos veces al día la negativa de dar noticias?

-¿Tienes calor? –le pregunta la Pili.

 

Le dices que no, que todavía no tanto. Y te acuerdas de tu padre cuando llegaba del trabajo en esos días de calor santiagino, con las ventanas del segundo piso de la casa –de tu casa- abiertas hacia la calle y con los postigos de madera café a medio abrir para protegerse del sol del verano. “Apúrese con la comida, mijita, que ya llegó don Juan. Rápido, rápido”, escuchabas.

Y esa tarde tu padre comió en el cuarto de ustedes, en una mesa diminuta, amarilla, que habían comprado en un remate de gringos. ¿Por qué a veces comía ahí? ¿A lo mejor para verlos a ustedes, para estar con sus hijos? No lo sabes, Cristián, pero esas son a veces las imágenes que te llegan del pasado y que te cachetean, y que se mezclan con el presente y con los huevos fritos y el arroz, y la marraqueta fresca, con ese aroma a marraqueta tibia y crujiente que tu padre se lleva a la boca, lo estás viendo. “Apúrese, apúrese, mijita, que ya llegó el caballero,” escuchabas.

 

Y regresas a las cartas de esos años. Ahora te tropiezas con una de tu hermana Mónica que en ese tiempo pasaba unos meses en Italia junto a Pato, su marido en ese entonces. Empezaban sus vidas en común y todavía no había nacido el Patatín, la Xime, y el Igna; todos ya grandes en el 2019, y a lo mejor todos ya crecidos y planificando sus propios viajes, practicando sus propios saltos mortales fuera del nido para aterrizar dónde, Cristián, ¿en Chile? ¿en Suiza?, ¿en los Estados Unidos?

A tu hermana y Pato ya se les acababa el tiempo que pasaron en Roma y regresaban, pero a un regreso complicado porque:

 

“….la verdad es que volvemos con una mano por delante y otra por detrás….y sin trabajo…”

 

Ella saca cuentas, usa los números y entonces la realidad la abofetea duramente:

 

“…pero ahora nos encontramos los dos, Pato que cumple 29 y yo 28, sin trabajo y viviendo como tú sabes…”

 

La soledad del viaje por Italia y España le hace ver que las familias se desgranan, algo parecido a lo que ocurre con los choclos secos, o con la uva madura, pero esa es la realidad de las distancias, de las vidas diferentes, de los golpes que nos da la existencia:

 

“….me da pena algunas veces pensar que sé más de una amiga, ahora, que de ustedes dos….”

 

Y es cierto, el ADN es bueno, pero para los veterinarios, porque en las familias parece que los rumbos particulares, la historia de cada uno es más importante, y se mueve por otros derroteros.

 

Roma 24 de Mayo 1987

Queridos Cristián y Pilar

 ¡HOLA!….y primero que todo perdonen por lo ingrata que he sido al no escribirles.

 Les contaré que todo Marzo nos dedicamos a viajar. Primero nos fuimos directamente a España ya que en Amposle vive una tía de Pato (hermana de su mamá) con cuatro de sus hijos, los cuales por tener padre español se vinieron con “camas y petacas” a buscar trabajo y establecerse definitivamente en España. Ahí estuvimos como una semana. Asistimos al matrimonio del menor de los hijos (el que vivió varios años en la casa de Pato) y luego partimos a Barcelona donde estuvimos como diez días.

 Fueron nuestros primeros aprontes de viaje, y del cual sacamos muchas experiencias de todo tipo; y una que parece tonta y práctica. ¡Viajar con lo menos posible de ropa y peso!

 De ahí partimos con la idea de venirnos conociendo las ciudades más importantes hasta llegar a Roma. Pero como les cuento fue una “idea”. Todo varía mucho en el transcurso, y finalmente terminamos llegando a Florencia, donde también estuvimos como diez días. Ahí lo pasamos muy bien y hay tanto que conocer. Con Pato tomamos cualquier cantidad de fotos, y caminábamos como promedio, ¡ocho horas diarias!, pero igual mis “tobillos no se vieron afectados”. Llegamos a Roma (¿un poco?) rendidos y los bolsillos vacíos. La verdad es que se gasta mucho más de lo que uno supone. Llegamos ingenuamente a la casa de los chilenos (en donde nos habíamos quedado en Enero) ya que nos insistieron mucho antes de partir y…. ¡ERROR FATAL! Nunca lo deberíamos haber hecho, además de tirarnos unas indirectas-directas fuertes, nos contagiamos de una gripe súper mala que tenía ella. Yo empecé con dolores de garganta y un poco de fiebre….y todo eso en pie, ya que dormíamos en el living. Después, a los dos días de haber llegado, Pato, muy duro para resistir, cae con 39 de fiebre. Fue ahí cuando decidimos venirnos nuevamente a San Giovanni (son de una comunidad de curas, pero no viven aquí). Ahí, los dos nos metimos a la cama; Pato muy necesitado, pero yo solo para reponerme mejor….pero de ahí en adelante, TODO, TODO el mes de abril estuvimos enfermos. No pudimos salir de Roma. Estábamos amargados, sintiéndonos debiluchos, parecía un partido de ping-pong, primero era Pato y después yo. Los papás preocupados, al final llamamos porque no recibían nada de cartas. Hay que sumarle que un día amanecía bonito, y a los diez minutos todo era agua y frío, por lo que nos costaba reponernos. Pero en los últimos días de Abril , ya repuestos, arreglamos e hicimos planes para viajar durante todo el mes de Mayo por el sur de Italia. Fuimos a Nápoles, luego a Capri, de ahí a Salerno. Conocimos la costa Amalti, y luego tomamos el tren que nos llevó directamente a Palermo en Sicilia. En total viajamos 14 días de los 30, del día 4 de Mayo al lunes 18, y nos gastamos la plata que pensábamos nos iba a alcanzar para todo el mes. Todo esto se los digo para que sepan una triste verdad. La plata no nos va a alcanzar para ir a USA y así poder estar con ustedes. De verdad que me da pena, por años que no los veo. Hoy por ejemplo, que es domingo, amanecí con un poco de nostalgia. Son muchos meses de estar en el aire y me trataba de imaginar cómo estarían ustedes, qué estarían haciendo, y no podía. No los tengo ni en el mundo de cada uno estudiando o en las casas, ni tampoco de casados y viviendo en los Estados Unidos. Me da pena algunas veces pensar que sé más de una amiga, ahora, que de ustedes dos. Querría estar con ustedes juntos en su casa. Sé que también todo esto se debe porque “YO” no escribo mucho, por no decir nada….y así no estoy al tanto. Pero el pasarlo bien, conversar y vivir juntos por un tiempo, nada tiene que ver. Pucha, de verdad que me da harta pena. Ya no tenemos cómo arreglarlo, ni cambiar planes, ya que vimos que comprando un Eurail-pass era la única posibilidad “real” de conocer. En Marzo hablamos con el papá y vimos que comprándolos en Chile era mucho más barato que en Roma. Los mandó de Chile, para así viajar Abril/Mayo/Junio (tres meses). Pero todos los cálculos fallaron por el mes de Abril que estuvimos enfermos y nos gastamos la plata del mes en cama. Teníamos planeado haber viajado Abril-Mayo-Junio con el Eurail-pass, y luego Julio irnos a USA donde ustedes.

 Me hubiese gustado tanto haber conversado horas y horas con ustedes dos. Todo resultó distinto….y el futuro, la vuelta a Chile ,“empelota”, perdón, pero la verdad es que volvemos con una mano por delante y otra por detrás….y sin trabajo…

 Es increíble, con Pato hemos tratado de hacer todo ordenado, planificado, pero no sé si todo eso sirve de algo. Los dos terminamos de estudiar, nos casamos porque era “seguro” que la beca nos salía al tiro….¡Las pinzas! Después hicimos tiempo en lo que mejor pudimos y por fin salió…lo pasamos aquí uy bien, aunque no se pudo estudiar nada ya que el curso no existía, pero igual el viajar y conocer da mucho más. Pero ahora nos encontramos los dos, Pato que cumple 29 y yo 28, sin trabajo y viviendo como tú sabes.

 Este año cumpliremos (en Junio) 2 años de casados, y en Marzo próximo DIEZ años que nos conocemos, y aunque antes poco me gustaban las guaguas veo que inconcientemente que cada día quiero más poder tener una. La verdad es que me muero de ganas. No sé si a ustedes les pasa lo mismo.

 Se fijan, son tantas las cosas que nos pasan y quizás ni las sabemos. Ahora que hemos estado lejos me doy cuenta de lo necesario que es sentirse con algo en común y saber cómo están los que queremos. Después de esto prometo escribirles. Los quiero mucho.

 Mónica

 …Pato duerme siesta, por eso no puede firmar

 …todo lo que les escribo a ustedes no se los cueto a los papás ya que tienen BASTANTES problemas, así que no comenten nada.

 

 

Tu querido padre, continúa con sus cartas donde explica el proceso de la familia, de su familia, cómo tratando de explicar los mecanismos internos que todavía la mantenían unida, pero es una familia que poco a poco se atomiza y que en forma natural se distancia, se separa. Todavía te echa de menos, pero eso Cristián, poco a poco y de manera natural, cambiará. Tú te fuiste, ¡qué esperabas! Pero aquí está tu padre que cuenta sobre el estado de su familia, pero más físico que emocional, punto por punto, brincando de personaje en personaje, como si se tratara de un procedimiento quirúrgico; primero un corte por ahí para después seguir con otro por allá, en un orden meticuloso y secuencial que parece combatir el caos, como si todo estuviese bajo control, dominado en el quirófano, y fácil de extrapolar hacia el futuro.

Cuenta que tu madre pasa el test de la ecografía y la premian con una prórroga en su “fecha de vencimiento”; no le encuentran ese cáncer que parece aprendió a jugarle a las escondidas, y que continúa milagrosamente sana, sana y aparentemente libre hasta que llegue la siguiente molestia, hasta la próxima visita al médico, o hasta la próxima ecografía que le puede llegar en cualquier día maldito, cualquier mes, cualquier año, solo falta la molestia, o el susto, para que eso ocurra, para que ella pida hora nuevamente y vaya escondidita –sin contarle a nadie, sin contarle a tu papá- a recibir la prórroga o la sentencia final, la “fecha vencimiento”.

 

 

Stgo 29 de Mayo 87

Querido Cristiancito y Pilar

 Les deseo que estén muy bien de salud y les vaya bien en vuestros trabajos. Nosotros acá en buenas condiciones, solo echándoles de menos. Todos bien de salud.

 La mamá se hizo una ecografía y está normal.

Álvaro poniendo en marcha su empresa constructora.

 Gonzalo con sus proyectos de Canadá.

 Alberto trabajando en buenas condiciones.

 La Mónica y Pato están viajando por España y Francia.

 Reciban un cariñoso abrazo de la mamá, hermanos y mío.

 Juan

 

 

 La carta de tu madre es distinta a la de tu papá. Como ella misma lo indica, en sus cartas ella “se pone a comentar, a divagar con las teclas”, como si improvisara con el jazz. La carta no tenía fecha, pero por lo que menciona al hablar de tu hermano Álvaro, la escribió cuando él todavía no intentaba su propia empresa, la que indica tu padre en la carta anterior. Se refiere también a tu hermano Gonzalo, que está cada vez más decidido a apostar por Canadá pese al buen salario, pese a trabajar para la Unicef, pese al auto que le prestan tus padres, pese a las machas a la parmesana que saborean cerca de una playa en Algarrobo, en Los Patitos, o pese a la ayuda de las empleadas; él y Anita ya estaban decididos, ya no le veían otra alternativa, tenían que irse, se le hacía imperativo escapar de esa realidad de la familia. Te lo aseguró hace pocos días cuando te llamó por teléfono desde Canadá para comentarte Autoficción 49. Te contó que cuando la leyó, le vinieron flashbacks, tuvo pesadillas, y le dijo a Connie (su esposa actual) que ya no deseaba leerlas, que eran recuerdos que no quería revivir porque la verdad es que en esos años necesitaban irse, volar lejos, arrancarse del país,

 

”…de ese control, de esa pulsión de chisme, de esa especie de derecho que parecen tener los otros a preguntar y a ordenar la vida ajena, y sobre todo de esa necesidad de justificación constante de las cosas que uno hace….”

 

Eso lo podría haber escrito yo, te dice por la línea.

 

Y finalmente, Cristián, tu madre te comenta sobre la situación política chilena. Tu intención inicial de estas notas de esta autoficción era centrarte en eso, la historia de una familia chilena en un período crítico en la historia de tu país, pero se te enredan las piernas y siempre terminas hablando demasiado sobre tu familia chilena de esos años, y no cuentas mucho, no dices mucho sobre lo que ocurría en la calle, como

 

“….. el cierre de noticias, por varios días, de Radio Chilena, Cooperativa, Santiago, y no recuerdo cual otra. ¿Sabías que hasta les prohibieron leer más de dos veces al día la negativa de dar noticias?….”

 

 

(1987)

Cristián amor

 Estoy leyendo la revista Quimera española. La he gozado. Me asustó la cantidad de US$ en sellos. Y gracias por la linda tarjeta para mi cumpleaños. Quizás para el tuyo estaré volando a España. Tu naciste el 16 de Agosto a las once de la noche. Me fui a la Clínica Santa María el día 15 (era fiesta por la asunción de la Virgen). Tantos años después a esa misma hora estaré atravesando el océano. Será lindo, ya empiezo a soñar. Quiero olvidarme de esta vida latinoamericana. En Madrid voy a vagar, gozando los 40 a la sombra. Aquí hace tanto frío….releí lo que te escribí en la mañana; un puro pensamiento esquizofrénico, pero te la envío por las copuchas. Escribir cartas, no sé, me pongo a comentar, a divagar con las teclas. Juan se reía cuando le leía a él.

 Álvaro nos contó hoy que pidió aumento de sueldo por el mucho trabajo, y que se lo darían según cómo les vaya en los próximos meses. No sé si te conté que era una gran empresa con 100 obreros y hartos empleados y ahora quedan tres, siendo Álvaro el tercero; no sé cuantos obreros hay ahora.

 Voy a ver a Anita y le llevaré pañales. Juan no quiere que los invite todos los días, dice que Anita debe saber lo que le espera en el extranjero donde no hay empleadas. Ellos usan el auto de Juan, a quien no le gusta ya manejar. Gonzalito lo lleva en las mañanas a Indisa, y Juan se regresa en taxi. Mañana vienen a almorzar Edmundo Concha y Juan Alberto. Espero que encuentren algún tema de conversación. Trataré de hablar de tangos que a los tres les gustan. A mí me parece música de TBC (tuberculosis), así que Juan oye los tangos que le regaló Álvaro, con audífonos.

 El día está muy frío y nublado, son las tres de la tarde y tengo que salir a caminar, Juan chillaría porque le gustaría verme fajada como momia en la camita. Pero no chilla enojado, sino por buena voluntad y mala costumbre.

 El viernes fuimos a comer donde Coco (todo el directorio de la Clínica Indisa). Ostras, corvina, torta, etc. Todos muy corteses hablando de cualquier tema apolítico pero como estaba Genaro Arriagada (político importante durante la transición) derivó a criticas y hasta los derechistas hablaron bien de Mónica Madariaga, la ex ministra de justicia que ahora está contra el gobierno. Y también de lo humillante para todos, del cierre de noticias por varios días, de Radio Chilena, Cooperativa, Santiago, y no recuerdo cual otra. ¿Sabías que hasta les prohibieron leer más de dos veces al día la negativa de dar noticias?

 Bueno. Cristiancito amor, siento que no estés en Chile donde tendrías tanto tema. Yo escribiría sobre la indiferencia.

 Los curas lanzaron una proclama cuero de diablo sobre la injusticia de que sólo algunos puedan hablar y publicar, y sobre la miseria. Si la veo escrita, te la envío. Pero no sufras por nosotros. La gente no lo pasa mal, se amurallan dentro de cada familia.

 Te quiero un montón.

 Ximena

2 comentarios en “Autoficción 50: ¿Sabías que hasta les prohibieron leer más de dos veces al día la negativa de dar noticias?”

  1. Gracias, María Jesus! Como te contaba siento a Ignacio mandándome un “hola, Cristián, cómo va todo”, con tus comentarios. Siento que Ignacio me liberó…

    Un fuerte abrazo
    Cristián

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