Autoficción 30……. Carmen Balcells. ¡Menudo personaje! ¡Consultaba con una vidente a qué escritores representar!

Por GoggleHome escucho Lonely Boy, de Paul Anka, mientras en la ventana mis gatos descansan bajo el sol de la tarde como si el tiempo -que envidia más grande- como si el tiempo para ellos no existiera. Tampoco saben que se van a morir…..otra envidia todavía más importante. Y como si uno fuera un ser totalmente previsible, pareciera que GoogleHome conoce mi proyecto y me selecciona canciones de otros años, melodías del recuerdo, como Bobby Rydell, Pat Boone y Del Shannon.

En sus cartas, mi madre, como sobreviviente de un cáncer, nos muestra que estará siempre sometida a esa guerrilla, a la amenaza del cáncer que todavía la mira, que todavía la espía para reclamarla de manera conclusiva. Cualquier resfrío o dolor, o molestia, de ahora en adelante serán interpretados como un mensaje soterrado del otro mundo, de las tinieblas del cáncer que ya la tienen escogida, que ya la punteó con un dedo para cancelarle el arriendo de este mundo. Ese asedio constante y permanente la transformarán en una buscona de cánceres, una experta en encontrar esa enfermedad secreta que ella veía y sentía en su propio organismo y en el de otras personas, en sus amigas y familiares. Lo tremendo es que ese ojo, esas tincadas, muchas veces le funcionarían.

A continuación siguen varias cartas breves de mi padres (….. ahora GoogleHome me ha escogido Only Love can Brake a Heart de Gene Pitney). Desgraciadamente en ellas hay mucho “Cristiancito”, mucho Cristiancito ahí y Cristiancito allá, Cristiancito el excelente hijo, o Cristiancito el responsable hijo, etc., etc., pero no quiero romper la promesa de “no a la censura”. Encuentro que para que este experimento resulte, las cartas tienen que ser transcritas textualmente. Uno las reproduce vivo, rodeado de gatos, de pájaros que afanosamente ahora arman sus nidos en la primavera de Michigan, en el jardín de nuestra casa, pero las lee, las tiene que leer como un muerto, como las leen ellos, sin gatos, sin nidos, y sin ninguna primavera.

Al finalizar transcribo una extensa carta de mi madre, deliciosamente copuchenta, y que comento casi al terminar la nota. Pero comienzo con varias cartas de mi padre, donde al leerlas noto con un poco de tristeza que él, cuando estaba vivo, hizo como de “goma de pegar” en la familia. Eso se nota claramente en lo que escribe, donde pasa revista a su amplio gallinero y donde continuamente apuntala, presta ayuda, nos aconsejaba …..aunque muchas veces fueran consejos “no solicitados”. Recordando eso me esfuerzo, pero sin muchos resultados, de no repetirlo con mi hijas (….. ahora tocan Itsy Bitsy Teenie Weenie Yellow… de Brian Hyland):

“….Álvaro (mi hermano menor) está haciendo un proyecto de título y le está yendo muy bien. La Mónica (mi hermana) y Pato (su marido en ese entonces) felices en su matrimonio, trabajando bien y esperando el resultado de una beca para irse juntos con Pato a España. Ojalá les resulte. Gonzalo (hermano), trabajando en buenas condiciones como consultor en Unicef, y está postulando a un cargo también de la Unicef en Nueva York. Ojalá le vaya bien. Alberto (hermano mayor), tú sabes mejor cual es su situación….”

 “….Tu idea de pensar en la industria no me parece descabellada porque a lo mejor se puede conjugar la investigación con una remuneración adecuada, en todo caso lo que tú resuelvas será lo más adecuado.”

Una vez que mi padre falleció, todo eso se terminó, se acabó esa fuerza centrípeta que nos aglutinaba, que nos empujaba hacia un núcleo primario y simple. Aquí van unas cartas breves de ellos dos (…mientras GoogleHome ahora me asalta con Roses are Red de Bobby Vinton), para terminar con una carta larga de mi madre, escrita en el año 86, pero que encaja bien con todo lo ocurrido el año anterior, en el 85. Aquí invito a mi padre:

 

Santiago, Julio 05 de 1985

Querido Cristián

Perdona que no te haya escrito antes, pero como hemos hablado por teléfono he tenido permanente conocimiento de cómo estás. Estoy profundamente agradecido y emocionado por lo cariñoso y atento que has sido con la mamá. Realmente es un gran consuelo para ella tener un hijo como tú. Yo estoy orgulloso de cómo tú eres, porque además de ser inteligente y responsable eres un excelente hijo. Estoy seguro que ahora y en el futuro serán muy feliz con Pilar que te quiere y ayuda para realizarte en lo personal y profesional. En muy pocos meses podrán estar juntos y empezarán una nueva etapa en sus vidas. Estoy feliz que proyectes regresar a USA, donde tú, con tu inteligencia y capacidad has logrado imponerte.

Álvaro (mi hermano menor) está haciendo un proyecto de título y le está yendo muy bien. La Mónica (mi hermana) y Pato (su marido en ese entonces) felices en su matrimonio, trabajando bien y esperando el resultado de una beca para irse juntos con Pato a España. Ojalá les resulte. Gonzalo (hermano), trabajando en buenas condiciones como consultor en Unicef, y está postulando a un cargo también de la Unicef en Nueva York. Ojalá le vaya bien. Alberto (hermano mayor), tú sabes mejor cual es su situación. Las cosas aquí en la Clínica Indisa andan muy bien, y el 30 de este mes será un día clave para el futuro de lo que estamos planeando.

Las cosas en el país siguen de mal en peor, crímenes, degollamientos, secuestros, etc., Sin que se de con los autores. Espero que esta pesadilla termine pronto.

Las cosas en la casa en general marchan bien, solo preocupado como se sienta la mamá. Estoy feliz que tú vayas junto con Pilar en Septiembre, quizás tú y yo podríamos planear que fueras un fin de semana en el mes de agosto.

Recibe tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de tus hermanos y mío.

Juan

Julio 8 85

Querido Cristián

Primero que todo es desearte un mundo de felicidades en tu cumpleaños. Eres un hombre excepcional y solo pensar en ti me da alegría. Estoy contento que este cumpleaños lo pases con la mamá; a través de ella recibirás todo el cariño de los hermanos y mío. Recibe mis mejores deseos, que bien lo mereces. Tu idea de pensar en la industria no me parece descabellada porque a lo mejor se puede conjugar la investigación con una remuneración adecuada, en todo caso lo que tú resuelvas será lo más adecuado. Estamos felices que vengas a final de año, en esa época iremos a Algarrobo y comeremos mariscos y machas a la parmesana.

Acá en Chile las cosas siguen iguales, con muertos y secuestros todos los días. Las protestas siguen aumentando y aunque hay represión igual la gente protesta. Ojalá toda las cosas se arreglen pacíficamente. Todos tus hermanos y te mandan muchos saludos. Recibe un cariñoso abrazo y beso de los hermanos y mío.

Juan

Santiago 23 de Agosto 85

Mi querido Cristián

La mamá llegó muy bien y encantada con todas tus atenciones. Realmente mi querido Cristiancito, tu has sido un hijo maravilloso y tu presencia, aunque tú no estés acá, está permanentemente con nosotros. Estoy orgulloso de ti. Perdona esta carta que sea corta, pero no quiero dejar pasar más días sin expresarte mi cariño y agradecimiento. La mamá ha sido testigo de tu esfuerzo, tenacidad e inteligencia, que te ha abierto posibilidades que jamás aquí podrías tener. Cuando regreses a USA no te apresures a aceptar cualquier cosa por tener trabajo pronto. Ve bien cuales posibilidades son mejores en la universidad o en a industria privada. Si estás uno o varios meses sin trabajo no te preocupes porque para eso estamos nosotros que podemos ayudarlos económicamente por cuanto tiempo tú necesites. Decídete juzgando lo que te gusta, con las expectativas económicas. El dinero, guste o no, es muy necesario para la felicidad. Quiero mucho a Pilar y junto con la mamá comprendemos el sacrificio que significa estar separados. Pero Pilar ha demostrado que realmente te quiere porque ha renunciado voluntariamente a ti por 10 meses para que tu continúes avanzando en tu carrera. Por suerte pronto llegará Pilar y el próximo año van a estar juntos. Vayan a Mallorca y pásenlo bien. Usa en Europa la tarjeta American Express, arrienda auto y compra lo que quieras con ella, lo que ustedes les guste. Creo que ya habrás arreglado la nueva tarjeta, que reemplace la perdida. Recibe mi querido Cristiancito, junto con Pilar, un abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

Juan

 

Y aquí llega mi madre con dos cartas breves. Es interesante esa alta estima que ella tiene por la juventud:

“…Pásalo bien, nunca más serás tan joven y tan sano como ahora.”

Pero considero que en mi caso los años de mi juventud no fueron envidiables. Me los mamé, porque no tenía otra escapatoria, pero me los mamé con dificultades; nada de envidiable. Aquí va su carta:

 

19 de Septiembre 1985

Cristiancito

El desorden de estas cartas es apuro, no enfermedad. Ya estoy bien, fue un resfrío porque vomitaba puras mucosidades y todos habían estado resfriados en casa. Me hubiera gustado verlos vivir en Palma. Con razón la llaman la isla de la calma. Ocupa lo que le necesites en Kadewe usando American Express.

Pásalo bien, nunca más serás tan joven y tan sano como ahora.

Un gran abrazo

Ximena

Sin fecha

Cristiancito querido

A pesar de los malos momentos de vómitos, ahora estoy regia y de nuevo tomando vitamina C. A Juan nunca lo he visto más realizado que creyendo salvarme la vida al sujetarme la cabeza. Yo en su lugar arrancaría a mil leguas, pero él feliz de estar conmigo….será loco. En cambio es “histericoide” cuando hay de todo para gozar la vida.

Te envío un recorte del diario para que le hagas uno de tus análisis sico-material-estructurado. Para mí que la sociedad se arreglaría si la educación y salud fueran gratis y solo se heredara lo indispensable….estoy apurada en ir al correo, cambiar $, desarrollar las fotos, etc., etc. …las elucubraciones filosóficas para más tarde.

Te envío un libro de Skarmeta por lo de sus vivencias en Berlín. Lo más importante sería recibir carta tuya luego….gracias por la llamada.

Te quiero

Ximena

 

 

Y ahora llegamos a la carta más extensa (…..mientras escucho True, True Hapiness de Johnny Tillotson). A lo mejor quise ser escritor, o traté, o jugué con esa idea, no lo sé; pero felizmente no ocurrió de esa manera porque me habría muerto de hambre, así de simple. Pero mi madre en esos años continuaba empujándome hacia la escritura. Y en esta carta me explica cómo lo hacía José Donoso:

 

“…..dos horas diarias por lo menos, ante la maquina de escribir, generalmente a la misma hora, se le ha hecho un hábito. Las novelas las elucubra de noche, con su almohada, y los personajes lo persiguen durante el día, pero trata que no se le note, aunque toma apuntes, para después no sentarse con sólo la mente en blanco frente a la máquina…”.

 

Recuerdo que esa tarde, en su casa, José Donoso me preguntó como buscando un conflicto, un drama de novela, si existía, si yo veía una rivalidad médica entre mi hermano Alberto, con mi padre. Mientras el perrito salchichas saltaba sobre la falda de Pilar, su señora, que fue muy simpática, acogedora, espontánea, le contesté como ciudadano corriente, y lo desilusioné porque le dije que no, lo que creo no fue cierto. Pero la conversación fue breve porque al poco rato llegó el cineasta Silvio Caiozzi que en esos años planeaba llevar a la pantalla “Coronación”, la importante novela de Donoso. Fue divertido cuando mi madre, sin reconocerlo, le pidió que nos filmara con nuestra cámara de video; pero antes le preguntó de manera muy graciosa si acaso él sabía usarlas.

Antes de despedirnos, le pregunté cómo escribía, cómo lo hacía físicamente para escribir. Me respondió que muy despacio, empleando solo el dedo índice de cada mano. Yo también, le dije, con algo de desparpajo.

Mi madre menciona nuevamente a Martín Cerda (….y mientras escucho A Teenager in Love de Dion), un escritor inteligente, sesudo, que muchas veces vi en mis visitas a Chile por los Talleres Literarios que a veces funcionaban en la casa de mi madre. Según él:

 

“….el escribir es un oficio aislado, un tanto neura, según Martín Cerda, ya que la gente sana se limita a vivir simplemente (claro que esa es su opinión)….”

 

A lo mejor Martín Cerda tuvo razón, pero por otro lado, ¿quién no es delicadamente un neura? ¿Quién se puede considerar completamente sano? Al menos escribir no hace mal, creo; y si escribir fuera un remedio para combatir enfermedades, o alguna tara mental, es decididamente preferible al alcohol (aunque algunos escritores han sido portentosos bebedores), y es más beneficioso que las drogas, el abuso sexual o las apuestas adictivas en un vida de casinos.

Recuerdo a Martín Cerda sentado en la mesa del comedor en nuestra casa de Santiago, donde yo lo percibía como a un hombre del pasado, una reliquia añeja ….pese a que en esos años era más joven que yo ahora, con 63 años de edad en Marzo del 2019. Por curiosidad lo busco en la Internet y me entero que falleció el año 91, a los 61 años. Es decir, ese hombre que yo consideraba un “viejito” en el comedor de nuestra casa, que leía y criticaba relatos como un residuo del pasado, en ese tiempo no tendría más que 52 años de edad …..y sin embargo yo lo imaginaba un ancianito periférico, totalmente retirado y fuera de época. En el año 82 publicó un libro muy erudito que conservo con cariño aquí en mi casa, en Michigan, sobre esta mesa y que ahora reposa debajo de mi gato, el Diego, que vive deliciosamente recostado encima: “La Palabra Quebrada, Ensayo sobre el Ensayo”. Para escribirlo tuvo que leer a muchos autores, ensayistas, filósofos para poder trazar la historia del ensayo; pero siempre me resultó difícil leerlo, lo encuentro árido, seco. Y no creo que haya sido culpa de él, ocurre que simplemente ese tema no está entre mis favoritos. El lenguaje académico me duerme, me anestesia, hasta me duele. Pero guardo el libro, que sobrevive en mis anaqueles como si fuera un álbum de fotos que ya es parte de mi recorrido.

Mi madre menciona también a Guillermo Trejo, (…y ahora me sorprenden con Devil or Angel de Bobby Vee) un periodista y escritor a quien le mandé algo que había escrito en esos años para pedirle la opinión de experto. Años antes él había sido el periodista a cargo de las informaciones científicas del diario El Mercurio. Ahí conoció a mi padre y creo que publicó varias cosas sobre Asenjo y él, y sobre lo que hacían en el Instituto de Neurocirugía de esos años. Después se dedicó a la literatura. A lo mejor lo que escribió no fue nada excepcional, pero era entusiasta, era un ser que estaba en permanente movimiento. A veces pienso que muchos de ellos, muchos escritores como Martín Cerda y Guillermo Trejo, deberían haber recibido -por ley- un breve momento de reconocimiento nacional, porque pese a no haber sido nunca luminarias, encuentro que muchas luminarias se apoyan sobre los hombros de escritores como esos para salir bien en las fotos, o para recibir un aplauso fácil, y por qué no, recibir también un poquitito de plata extra, un mejor salario.

Mi madre menciona nuevamente a Carmen Balcells. Mi amiga Chus, viuda de mi gran amigo Ignacio Carrión, por email me comenta la nota anterior donde se refiere a ella como un “menudo personaje”:

 

“….me hace gracia cuando tu madre menciona a Carmen Balcells. ¡Menudo personaje! ¡Consultaba con una vidente a qué escritores representar!…”

 

“Tu papá es el mejor médico de Chile”, me decía Jenkins cuando le íbamos a dejar un Chevrolet aletudo, rojo y blanco, a Davis Autos para que lo arreglaran. Se colaba un aire fresco en el garaje, pasado a aceite, a grasas y él me lo repetía sin motivo alguno… “tú papá es el mejor médico de Chile.” Y yo lo escuchaba intrigado y sin decir palabra, nada, mudo, pero abriendo bien los ojos y mirando para todos lados, donde me parecía que los autos crecían y se agrandaban frente al pronunciamiento del experto, y que todavía me llegaba como un eco, y sin que nadie se lo preguntara:

 

“…..quedamos con el motor de mi Chevrolet reventado al llegar a Santiago el domingo. Álvaro nos fue a buscar al retén. Ahora está en Davis (Jenkins está con un cáncer al pulmón), pero el motor no se fundió. Me ha dolido lo de Jenkins, trabaja todavía un poco. Pasó toda su vida adentro de ese garaje….qué poco conoció, qué poco de todo.”

 

Menciona también los arreglos y remodelaciones de la casa de Santiago. Esos arreglos fueron siempre una constante, pero sobre todo en la casa de la playa, donde el techo de esa casa, en Algarrobo, ha tenido una presencia inquebrantable en la familia.

Pareciera que el amigo de mi padre, el general Vicente Huerta -al que ahora recuerdo como un Tarzán en las playas de Algarrobo, las mismas playas donde Paty Pareto (amiga de mi hermana Mónica) vio jugar paletas (o tenis de playa) a Eduardo Frei Montalva junto a Salvador Allende- no logró apurar los trámites. Mi hermano tuvo que ir a España para revalidar su título de médico alemán y presentarlo en Chile.

Mi madre en esta carta ya llevaba cerca de un año consumiendo megadosis diarias de vitamina C. A veces la asaltaban molestias que rápidamente eran atendidas por un médico que, incrédulo de la vitamina C y las curas milagrosas, resucitaba el espectro del temido cáncer y sus metástasis:

 

“….hace un mes todo se me daba vuelta al abrir lo ojos (y vómitos). Vino un otorrinólogo, el doctor Aliro Correa con estupendos ojos azules. ¿Pariente de mi papá?, quien tenía un tío Aliro Correa….el médico creyó en una metástasis…..”

 

“…han sido tiempos malos para mí. Es la otra cara de sobrevivir a un cáncer. Hay que tratar que no se note que no me siento bien para no hacerles la vida imposible a los demás. Pero a veces no se puede disimular y uno cae redondito….”

 

Por las noches sufre sola, una tortura que me imagino nunca la abandonaría:

 

“….claro que se me ponían los ojos como platos en la oscuridad de la noche, si pensaba que empezaría a podrirme por un oído y las parótidas…”

 

Un poco desilusionada de las feministas continúa un acercamiento hacia la democracia cristiana. Comenta lo siguiente:

 

“…..además ahora estoy juntándome con los demócrata cristianos. La semana vinieron 35 a esta casa. Las feministas están buenas para de vez en cuando por lo extremistas….”

 

“….tengo dos matrimonios más, uno es de Francisco Tomic en la Iglesia de San Francisco con medio Chile presente y un traguito de Champagne ahí mismo….y sería bueno que todos los que vieron mi pelada….”

 

Las empleadas, o las asesoras del hogar en Chile, seguían siendo una institución en esos años. José Donoso ha descrito muy bien todos esos caracteres y ese ambiente en sus libros. Mi madre continuamente contrataba distintas empleadas visitando las conocidas “Agencias de Empleo,” donde ellas, sentaditas y con “traje de salida”, esperaban ser entrevistadas por las potenciales patronas. Imagino que agencias de ese tipo ya no existen. Aquí mi madre nos habla de Clarissa:

 

“La Clarissa, empleada numero 3 de estos meses, la tomé porque no tenía ni problemas, ni familia. A la semana me contó que había mentido para tener empleo, tiene dos hijos con una tía aquí en Santiago….La Guille me llamó que no se acostumbra donde el rico director de orquesta de canal 7 y 13. Su hija se salió de carabineros por causa de un embarazo….”

 

La situación política chilena seguía su curso estresante y plagado de nudos ciegos y falsos despertares. Las protestas públicas continuaban mientras los políticos se daban de codazos para florecer de la oscuridad de las tinieblas hacia la luz pública:

 

“…..se publican artículos sobre la responsabilidad de haber querido el golpe la DC. Y ellos se preocupan de desinvolucrarse, olvidan empujar para adelante por cuidar su imagen pasada. En secreto escriben libros sobre el pasado…creen figurar en la historia…..”

 

Por otro lado en el gobierno estaban indignados con el informe sobre los derechos humanos que Volio presentó a las Naciones Unidas después de inspeccionar el país:

 

“….la semana pasada decían que había que guardar azúcar, té, aceite, etc., que esto ya no daba para más…..ahora dicen que hasta Junio….lo que yo veo es que la DC arma las protestas y se rellena con otras gentes. Anoche en TV Merino trató de intruso insolente a Ronald Reagan, dijo que para tapar sus problemas internos EE.UU. elegía un chivo expiatorio, Chile. Los tiene ajizados el informe de Volio a las Naciones Unidas. Están sentidos porque lo atendieron tanto y ahora él habla tan mal….pero que mal agradecido, con auto a la puerta y hartos traguitos y banquetes y criticar ahora los derechos humanos en Chile….”

 

Mientras escucho Da Doo Ron Ron, la melodía de The Searches, me despido hasta la próxima. Por ahora los dejo con mi madre y el Da Doo Ron Ron….

 

Carta probablemente escrita entre Marzo-Abril-Mayo de 1986

CRISTIANCITO AMOROSO, todo con mayúsculas….ayer recibí papeles y papeles sobre vitamina C, mil, mil gracias (pero no llegó nada nuevo que hayas escrito tú). Me da un poco de sonrisa el que tomes en cuenta al loco de Trejo. En sus buenos tiempos escribió cuentos que ahora empieza a publicar y se los premian como recién salidos del horno de su cerebro….en verdad sabe gramática, y es conmovedor su amor a la vida. Ahora está de vicepresidente de la SECH (Sociedad de Escritores de Chile. Vive en California 2266, fono 2231620. No pasa en su casa, lo hace en la SECH) con Martín Cerda de presidente….se siente en la gloria. Imagínate, en la pobrísima Feria del Libro lo llaman por los parlantes para presentar a nuevos escritores. En verdad creo que fueron unos cuarenta nuevos autores los que se presentaron. Muy pocos libros nuevos, como siempre lo que abunda eran saldos de libros antiguos con los que los libreros están achacados. No le pagues a Trejo, se desinteresaría de leerte…es así, y tampoco lo tomes en serio, sé de una persona a quien está desde hace cinco años corrigiéndole sus manuscritos, y aún no sale de ésa etapa…Creo más como trabaja José Donoso: SOLO. Cuando publicó su primer libro, después de escribirla como el solo lo entendía, sin preguntarle el parecer a nadie. Alone (conocido crítico chileno de esos años) le hizo una buena critica y ha seguido escribiendo. El escribir es un oficio aislado, un tanto neura, según Martín Cerda, ya que la gente sana se limita a vivir simplemente (claro que esa es su opinión). Creo que cuando la gente además de pertenecer a un círculo literario (SECH) asiste regularmente a sus reuniones, como que pierde su individualidad, su creatividad, para dedicarse a reforzar el grupo. Mejor es vivir como José Donoso, entre cerca y entre lejos de quienes pudieran reforzarlo y/o podarlo. Tiene un altillo con su escritorio, una vieja máquina, una linda vista a un patio interior de los vecinos, una cama con cojines para recostarse, todo cómodo, sencillo y silencioso. Se llega arriba por una escalera con pósters en las paredes, mostrando las carátulas de sus libros publicados. Pilar, su mujer, me contaba que cuando escribió El Obsceno Pájaro de la Noche, eran días de playa en que jugaba con la niñita de ellos, solo escribía en las mañanas. Es muy ordenado en eso. Dos horas diarias por lo menos, ante la maquina de escribir, generalmente a la misma hora, se le ha hecho un hábito. Las novelas las elucubra de noche, con su almohada, y los personajes lo persiguen durante el día, pero trata de que no se le note, aunque toma apuntes para después no sentarse con sólo la mente en blanco frente a la máquina. Si quieres le vuelvo a pedir a Pilar la dirección de Carmen Balcells, la española que lee y recomienda escritores a las editoriales. Fue ella la que descubrió a Isabel Allende….

Hace meses que no le escribo a nadie. No han sido buenos tiempos para mí. Me dio la manía de pintar esta casa, y es que me gusta la vejez de las cosas, pero con cierto pudor, sin tanto descascaramiento. Fueron Diciembre, Enero y Febrero. Ya terminaron y se puso alfombra nueva en la escalera y en esta pieza de nosotros, celeste como las paredes, con el papel inglés que compré en Sears, hace años. También eran un lío dos empleadas, porque no encontraba suficiente silencio. Hasta tuve una que quizás haya robado mi billetera con todos mis documentos que he tenido que reponer.

Mónica y Pato han tomado con serenidad esto de no tener trabajo, y están haciendo carteles de acrílico. Es distinto estar sin trabajo en Chile, no sé queda uno así nomás, sin nada, por suerte está la familia. Ellos tienen seguro el departamento y los 38 mil que pagan por el arriendo del departamento de Huérfanos. Ahora van a trabajar en un stand de la Feria del Hogar, creo. No sufras por Pato y Mónica, siempre tienen algún pololo. Piensan vender sillas especiales para el dolor de espalda. Están muy unidos, se complementan bien, se quieren. El jefe de Basurto (Basurto era el jefe de mi hermano Gonzalo en la Unicef) será trasladado a Perú, este ascenso significa que Gonzalo está husmeando el conseguirse un puesto más seguro fuera de Chile.

Hoy llamó Juan Alberto desde Madrid, donde se fue a apurar su título. Hoy se lo entregaron y empieza la legalización y quizás vuelva la próxima semana. Todo lo espera en Indisa. Aída está haciendo la normal estada en los hospitales para el reconocimiento de título. Adela me cae bien ahora, porque se preocupa de ir a buscarle los niños al colegio y se preocupa por ellos. A mí me encantan los niños pero me canso a las pocas horas, aunque soy como dice Alvarito, la abuela preferida. Ya eduqué cinco y quiero que conmigo gocen la vida, es el mejor regalo que se puede dejar a un niño, el placer por la vida, porque sí. Viven en una de las cuatro casas que los Becker (padres de Aída, esposa de mi hermano Alberto) construyeron cerca del aeropuerto (en La Reina), están bien contentos. Y ahora te cuento lo mejor, lo que a ti te daría motivo, si estuvieras aquí, para escribir un libro. Es el primer trabajo de Álvaro. La remodelación de unas oficinas de la universidad, el trabajo se lo consiguió por los buenos planos que hizo, y la influencia de los hermanos de Marlen. Yo he gozado el orden y la seguridad con que Alvarito lleva su trabajo. Planificando y analizando todo muy bien antes de tomar una decisión, vigilando sus maestros, etc., aún no le he preguntado cuanto ganó en el mes de trabajo….creo que unos 250 mil, que aquí es harto…..Emocionante su llegada con un inmenso horno eléctrico de regalo (el de microondas no le gusta para todo). Me costó no demostrar el desencanto…..él también quería comprar un TV chiquitito. Cambiamos el horno por la TV con radio y toca-cintas (TV color). Cuando se case se lo regalaré para ellos. Un horno no hubiera durado nada en las manitos de hacha….hubiera servido de calefacción.

Algunas noches Alvarito se lleva esta TV a su pieza. Quedé tan impresionada con su regalo que fui a Muricy y le compré un somier con ruedas, doble somier de 1.50 de ancho, así es que se cambió de pieza y su cama con él parece Toribio el náufrago….ahora faltan muebles. Pato inventó un sistema de impermeabilizar mi terraza con acrílico; harto buena cuando quede lista, porque se nos olvidó dejar hoyos para que se vaya el agua, o quizás pensó en abrirlos después. No sé, porque fue delicioso que otra persona vea arreglos por mí. Los maestros que tuvimos, Domingo y su pinche, su hermano Edmundo, son buenos, requete buenos al ojo presente. Domingo siempre sereno y gentil y Edmundo mujeriego terrible. Domingo a todo dice que bueno, como con un dejo de burla, sabe que es mejor hacer creer a los patrones que tienen siempre la razón. Tuvimos que mandar a hacer pilastras para reemplazar las podridas de la calle y de las ventanas de la pieza de las plantas. Pagué carísimo por las nuevas, después me contó que con las viejas él haría muebles para su casa (¿estarán podridas?, como me dijo). Y tuve que ir yo a mandar a hacerlas y a buscarlas….además que todas las junturas y tuercas de mi cuerpo se han acidificado, creo yo, con tanta vitamina C, y de repente, hace un mes todo se me daba vuelta al abrir los ojos (y con vómitos). Vino un otorrinólogo, el doctor Aliro Correa con estupendos ojos azules. ¿Pariente de mi papá?, quien tenía un tío Aliro Correa….el médico creyó en una metástasis. Así es que apenas pude moverme, dos días después, me hicieron un scanner del oído ($32.000) y todo normal, hicieron fotos de cada milímetro, creo. Lo que pasa es que aunque llevo desde Julio o Agosto bajando lentamente la dosis de 60 a 14 gramos al día, tengo el colágeno que ha vuelto a molestar, y a veces se me inflaman las parótidas y/o la garganta…..han sido tiempos malos para mí. Es la otra cara de sobrevivir a un cáncer. Hay que tratar que no se note que no me siento bien para no hacerles la vida imposible a los demás. Pero a veces no se puede disimular y uno cae redondito….No sufras por mí que a todo se acostumbra el hombre. Cuando me canso me acuesto a leer. A veces, cuando he tenido dolor al oído o parótidas, pienso en otra cosa y se quita o hago algo entretenido. Además sé que cada día hay que agradecerlo…… Mónica, mi hermana, también ha tenido algo al oído, debe ser un virus….ella siente un pito, lo mío es preferible, a veces ruido de hojas…y ya sané, claro que se me ponían los ojos como platos en la oscuridad de la noche, si pensaba que empezaría a podrirme por un oído y las parótidas. Ahora estoy leyendo sólo a ratos el libro que me enviaste de Linus Pauling, no quiero pensar en el cáncer porque entonces se me hace difícil vivir normal. Lo malo es que me canso con facilidad por el sobrepeso al que no me acostumbro. Y para pasar las vitaminas tengo que comer, cuando no lo he hecho así, me vienen vómitos de acidez, gastritis, creo….Ahora me he estabilizado en los 15 gramos diarios, es mi dosis, evita las inflamaciones de oídos y etc., etc. 

Estoy por creer en la fe que Juan le tiene a las mandas para tener $ a mi mamá. Desde que he estado mal no ha faltado…..Ayer salí a ver un vestido, porque el que usé para el matrimonio de Gonzalo y para el tuyo ya me tiene aburrida….me encantó uno negro de encaje francés, hasta que supe el precio $70.000. Salí diciendo que lo pensaría, porque podía pagarlo con cuatro cheques…si lo pago al contado me lo dejan en $55.000. Eso es el valor de una lavadora, o poniendo algo, el de una TV a color que Mónica y los niños de Juan Alberto no tienen; es más de medio sueldo de Gonzalo, es igual a un sofá de dos cuerpos y otro mueble. Es demasiado. Es que también con ese vestido negro me sentí reina, y tengo dos matrimonios más, uno es de Francisco Tomic (hijo de Radomiro Tomic, ex candidato presidencial de la DC que perdió frente a Salvador Allende) en la Iglesia de San Francisco, con medio Chile presente y un traguito de Champagne ahí mismo….y sería bueno que todos los que vieron mi pelada….etc…etc….etc además ahora estoy juntándome con los demócrata cristianos. La semana vinieron 35 a esta casa. Las feministas están buenas para de vez en cuando por lo extremistas….ya no puedo ir a las protestas, porque aparte del guanaco tienen otros camiones que tiran piedras (¿serán piedrecillas?). Juan quiere que me compre el vestido, pero quiere verlo porque no le tinca negro. Lo que es a mí, nada me gusta por mucho tiempo en ropa, y se me hace pecado gastar tanto, así es que iré con otro que tengo, negro.

Son las 10:30, te estoy escribiendo desde las 9, creo. Ayer me llegó carta de Manuel Segura (sacerdote amigo de mis padres. Fue Provincial de los jesuitas en Chile en los años 70). Dice que sus hermanos lo invitaron a tierra santa, pero él no quiere hacer ese gasto habiendo tantos pobres. Quizás por eso no me compré el vestido….que influenciable es la gente Dios mío…..también que los hombres quedaron felices pintando la casa en 75 mil pesos (y por dentro a 10.000 por semana) para los dos. ¿Cómo gastar 55 mil en algo, para usarlo varias veces por un rato?

El viernes pasado fuimos a Algarrobo, llegamos directo de Santiago al Quisco a comer machas a la parmesana, después dormimos siesta. La casa tenía aspecto al Lucho y la señora Silvia (la empleada de los Fierro Becker, -mi hermano Alberto y Aída -Lucho es su hijo) con un ramito de flores pudriéndose en un frasco en el centro de la mesa, y con ese brillo rayado de poca cera, esa limpieza sucia de casa abandonada. A ratos despertaba para deambular por la casa, perseguida por los fantasmas de ustedes cuando chicos. Ya no nos interesa ni nos gusta Algarrobo. En Enero estuvo Francoise (esposa del jefe de mi hermano Gonzalo en la Unicef) y familia y quince días Gonzalo y familia. En Febrero Aída y Familia. Mónica estuvo en Febrero en Reñaca con Pato. Álvaro no salió por su trabajo. Juan y yo por estar de negreros de la pintura…….Total que cuando Juan despertó a las seis estuvo feliz de que siguiéramos a Viña. Nos quedamos en el hotel O’Higgins, ya que el Miramar estaba completo. Diez mil la noche en habitación de lujo (que no tenía nada, nada de lujosa) con vista, por angostitas ventanas, a la plaza. Me quedé sentada mirando por unas dos horas, que hacía una mujer decentemente vestida en un banco de 10 a 12 de la noche. Nadie que pasaba por la plaza la miraba y ella seguía sentada igual. Al día siguiente buscamos con Mónica y Pato un restorán que figuraba en un guía recién editado, subimos a dos cerros de Valparaíso y al fin dimos con el cartel de la Herradura, pero la Herradura como restorán no existía desde hacía tiempo. Impresionante la pobreza y suciedad en que está Valparaíso después del terremoto. Y en el diario sale propaganda “I Love Valparaíso”…. (hago tantos motes porque ya estoy medio tiesa escribiendo). Pero lo pasamos bien almorzando en lo alto del cerro, con vista a la pobreza y el mar.

Alvarito (mi hermano menor) me trae una camisa para que le huela el sobaco con buen olor…..La Clarissa, empleada numero 3 de estos meses, la tomé porque no tenía ni problemas, ni familia. A la semana me contó que había mentido para tener empleo, tiene dos hijos con una tía aquí en Santiago….La Guille me llamó que no se acostumbra donde el rico director de orquesta de canal 7 y 13. Su hija se salió de carabineros por causa de un embarazo. Creo que la tomaré de nuevo, me gusta como cocina. Esta no sabe nada, así que si deseo comer algo tengo que hacerlo yo, y es bien simpática para hacerse perdonar por no saber nada de nada. Tiene una cara tipo de Aída y la Pincoya, es flaca, limpia, y unas manos grandes con inmensas uñas cortas.

Juan está muy contento, lo que no me gusta es que no le interesan los niños, y a mí me encanta escucharlos. Cristóbal farsantea con sus compañeros de que a Fernando le regalamos cinco mil pesos. Fernando es muy perspicaz y disimula su timidez exagerando su soltura. Ahora estamos en un período tranquilo después del desastre de cambiar todas las cosas de lugar para pintar la casa. Guardé tus libros bien ordenados. Álvaro los lee. También encontré viejos escritos tuyos, harto buenos. El sol entra por mi terraza, es rica la mañana cuando no hay nadie en la casa, y me estiro como gato, y tengo libros cerca.

Ah, se me olvidaba, quedamos con el motor de mi Chevrolet reventado al llegar a Santiago el domingo. Álvaro nos fue a buscar al retén. Ahora está en Davis (Jenkins está con un cáncer al pulmón), pero el motor no se fundió. Me ha dolido lo de Jenkins, trabaja todavía un poco. Pasó toda su vida adentro de ese garaje….que poco conoció, que poco de todo.

La semana pasada decían que había que guardar azúcar, té, aceite, etc., que esto ya no daba para más…..ahora dicen que hasta Junio….lo que yo veo es que la DC arma las protestas y se rellena con otras gentes. Anoche en TV Merino (miembro de la Junta de Gobierno) trató de intruso insolente a Ronald Reagan, dijo que para tapar sus problemas internos EE.UU. elegía un chivo expiatorio, Chile. Los tiene ajizados el informe de Volio a las Naciones Unidas. Están sentidos porque lo atendieron tanto y ahora él habla tan mal….pero que mal agradecido, con auto a la puerta y hartos traguitos y banquetes y criticar ahora los derechos humanos en Chile….

He observado que la gran mayoría del pueblo quiere cambios estructurales en Chile. Educación y salud gratis. Se irán con quienes cumplan eso. Se publican artículos sobre la responsabilidad de haber querido el golpe la DC. Y ellos se preocupan de desinvolucrarse, olvidan empujar para adelante por cuidar su imagen pasada. En secreto escriben libros sobre el pasado…creen figurar en la historia…..Los comunistas trabajan activamente y mientras más dure Pinochet más preparados estarán ellos. La gente medio política, ve solo su pequeña parcela y eso cuida. Todos somos subdesarrollados. ¿El desarrollo es en relación a qué? Se está exportando mucha fruta. Ayer murió un niño por comerla recién desinfectada. Se están exportando cosas, ya no se importa nada, casi nada. Me costó encontrar zapatos de cuero, casi todos son sintéticos como en los EE.UU. y no lo dicen en la suela, como es la ley. Si alcanzas, mándame para la Mónica de esa crema que yo compré en un lugar dietético, a dos o tres dólares el pote. Le gustó mucho y ya terminó los dos que le traje de Cleveland. Fue en el mall grande ese con plantas de interior y cafés.

Volviendo a lo de Chile, si yo fuera dictadora, lo convertiría en un país agrario con hartos aeropuertos para exportar, y con hartas conservas de mariscos listos para comer. Creo en eso de no dar comida, sino algo para pescar. Haría inmensos criaderos de centollas, langostas, machas. Locos. El mundo necesita comida lista, y con los aviones se reparte luego. Empezaría por traerme nórdicos contratados, como hace China, claro que por unos diez años eso sería puro gasto.

Y mejor no sueño más porque será hora de almuerzo….

Dile a Pilar que cuando quiera algo me avise, así estaría listo para mandárselo si alguien va…y dale muchos cariños a todos.

Y para ti, espero que tengas comprensión a mi flojera de no escribir. Y te quiero de aquí a la eternidad que no creo que exista…

Te quiero

Ximena

 

…..y el GoogleHome me despide con Crying in the Rain de los incomparables Everly Brothers. Hasta aquí llegamos por ahora. Diego libera el libro de Martín Cerda, se levanta, se despierta, y pide su comida. Y Copo, nuestro perro, pide que lo saquen a pasear….

Autoficción 29……. “usted me da la orden, presidente, y carabineros se toma todo el territorio nacional. ” Vicente Huerta Celis, General Director de Carabineros, hablándole a Frei, después de la elección de Allende.

Mi madre continúa combatiendo el cáncer ingiriendo megadosis diarias de vitamina C hasta el limite de la diarrea. Es así como declara:

“…..estoy contenta, ayer llegué a la dosis máxima mía, 64 gramos de vitamina C.”

Aída, la señora de mi hermano Alberto, es la primera en regresar a Chile con sus hijos. Mi hermano llegaría meses después. Ahí comienza un torbellino que mis padres apenas conocían porque ya habían olvidado lo que era interaccionar con niños en la casa; pero los gozan, como lo menciona mi madre:

“…..llegaron a tiempo los niños de Alberto. Son felices y eso contagia…”

Pero también cansan:

“…..ayer los llevamos al Sheraton, almuerzo infantil con payasos y mesones y mesones de lindas cosas de comida…y el teleférico. Juan se durmió rendido.”

También menciona las cartas que yo les escribía, pero ahora desde Berlín, donde me fui por un año para hacer un postdoctorado en el Fritz Haber Institute dirigido por una luminaria, el legendario Profesor Gerischer. Me ocurrió que como todavía no sabía qué realmente hacer con mi vida, qué rumbo tomar, seguí estudiando otro poquito imaginando que todo lo otro llegaría por añadidura, esa capacidad para descubrir algo nuevo, inventar o revelar algo nuevo, me llegaría como complemento y de manera fácil. No ocurriría de esa manera, topé techo y palpé la realidad cruda de mis limitaciones. Podría haber insistido, a fuerza de marketing, de vender mi imagen y buenas intenciones, podría haber continuado, pero para eso tampoco me sentía preparado, no era bueno para eso, habría tenido que invertir demasiado tiempo y energía, asunto que veía verdaderamente difícil. Al regresar a Cleveland, con algo más de claridad vi que trabajar en la industria era una verdadera posibilidad. Y no me arrepiento; y con Pilar que hizo lo mismo, no nos arrepentimos.

Pero volvamos a las cartas de esos años, unas cartas que nos muestran una vida familiar agitada, complicada. La vida de mis padres en los 80 fue una lucha contra demasiados sobresaltos, cambios, emboscadas, todo muy activo y donde frente al menor descuido se podía perder el control. Por un lado estaba el cáncer que emboscaba a mi madre mientras planificaba el matrimonio de mi hermana, Mónica, y por el otro el nuevo trabajo de mi padre a una edad en que muchos se jubilan, y adyacente a los problemas políticos y rodeado de los hijos que saltaban del nido y regresaban, saltaban y regresaban. Mi hermano Alberto junto a su familia retornaban de Alemania. La renovación de su título médico (para poder ejercer en Chile) no fue un trámite fácil. En su carta mi madre menciona al ex General Director de Carabineros, Vicente Huerta, como un amigo que ayudó en esas gestiones. A él lo recuerdo fumando un puro bien hediondo cuando llegaba a nuestra casa; entraba y se calentaba las manos sobre las llamas de una chimenea que tiraba humo, pero del otro, sin aromas. Las conversaciones eran amenas y siempre salpicadas con historias bien contadas, con mucho suspenso y bien hilvanadas, como tirando de un cordoncito que poco a poco entregaba sorpresas, chistes, remaches contundentes. El general Huerta fue el que se presentó en la oficina del presidente Eduardo Frei Montalva, una vez que Allende ya había triunfado en las elecciones presidenciales del 70, para anunciarle que él estaba listo, que ante la primera orden de él, de Frei, carabineros, con retenes distribuidos en todas las ciudades y pueblos del país, se tomaban Chile, así de simple. Frei le dijo que no, y le rechazó la oferta. Siempre imagino que a lo mejor ahí Frei selló parcialmente su suerte, y que a lo mejor habría vivido hasta la ancianidad si hubiese aceptado esa maniobra. Cuando lo contaba sentía y veía que el living de la casa se ahogaba de más humo, pero no sabía si venía del incendio en La Moneda, de la chimenea o del puro gordo y oloroso que el general se restregaba sobre sus labios mojados.

Mi padre al escuchar el tecleado le pide a mi madre que por favor le muestre lo que está escribiendo. Por eso me cuenta que

“…..prefiero (sorry) escribirte a mano porque así Juan no me pide leer lo que te escribo……”

Al final, posterior al abandono de la quimioterapia, cuenta que se hizo una ecografía después de tomar por varias semanas megadosis de vitamina C:

…….”y el Examen salió NORMAL!!! (pero se me olvidó sacar fotocopia) ESTOY FELIZ, FELIZ, FELIZ.”

Aquí van las dos cartas:

 

Stgo, lunes veintitantos, Mayo 1985

Cristiancito querido

No nos llegó tu carta empezada en Berlín, pero sí la tarjeta desde Canadá. Claro que con eso de hablarnos por teléfono es como si estuvieras a la vuelta e la esquina.

Nos hubiera gustado estar con ustedes en Cleveland, pero nos hubiera sido sano a interrumpir esa tercera luna de miel entre ustedes. Estoy contenta Cristiancito, luego volverá Juan Albertito, aunque me tinca que antes del año querrá volar a mejores horizontes….por ahora gozo los nietos. Ayer los llevamos al Sheraton, almuerzo infantil con payasos y mesones y mesones de lindas cosas de comida…y el teleférico. Juan se durmió rendido, y el próximo Domingo en que yo pensaba ir a Algarrobo para el techo con un arquitecto, quiere ir solo conmigo…pero también le encantan los niños. Sólo que teme que si me muevo me destripe.

Estoy contenta, ayer llegué a la dosis máxima mía, 64 gramos de vitamina C, sin diarrea. Además estoy gordísima, 67 kilos por los 6 comprimidos de lisado de corazón diarios, que hacen aumentar de peso.

Te escribo de carrera para poner esta hoy al correo. Y tú, escribe por favor. Tus cartas las releemos un lote de veces. Tu papá las goza, está chocho contigo.

La demás gente está bien. El sábado fuimos a ver Regreso sin Causa; por cortesía a Juan no me salí. Un teatro plano, un tema tratado plenamente, aburridísimo. Todo aquí es latoso. La gente que solo habla del tiempo, y diarios y revistas escriben de naderías. Por eso creo que llegaron a tiempo los niños de Alberto. Son felices y eso contagia.

Un gran abrazo y cuéntame de todo.

Te quiero

Ximena

…..Albertito debe sentirse muy solo. ¡Junten sus soledades!

 

 

Lunes 27 en la tarde (escrita entre el 27 de Mayo y el 11 de Junio de 1985)

Cristiancito

Dos a tres veces por semana voy donde el joyero. Desde la última quimioterapia he quedado con algo de falta de fuerzas en las manos, así es que sólo voy a “dirigir” el trabajo. Hice un anillo con aguamarina para Cecilia (sobrina de mi madre) que se casa en Octubre, y cinco pendientes parecidos al de Oriana (su hermana) y Pilar (mi señora), para los médicos que me han atendido. Mezclo el oro puro con plata de 900 solamente, para que no de ese viso de cobre (que tanto gusta a los joyeros chilenos). A mí me sale el oro más claro, como italiano, y en 18 kilates. El taller de joyería está al fondo del patio de una casa muy modesta (sería pieza y baño de empleada) ahora es taller, y en el W.C. está el horno. Las dueñas de casa son dos viejitas, madre y tía del la socia del joyero, ambas viudas, una de un diputado y la otra de un senador. Al verlas, siempre trabajando en medio de su pobreza, cuesta imaginarlas 20 años atrás. Ahora viven de su montepío. Quizás esto ya te lo escribí, es que me ha impactado. La casa está ubicada en calle Domingo Santa María a unas seis cuadras de Independencia, más allá de la Escuela de Medicina.

Bueno, hoy venía llegando helada de frío (prefiero el frío a la estufa a parafina del taller) y aquí me esperaba Juan con tu carta. Era casi cómica la expresión de ternura de tu padre al leerte. Lástima que no dediques más tiempo a escribir….con unas dos horas diarias sería suficiente. Tengo la dirección de Carmen Balcells la señora especialista en aconsejar a las editoriales españolas qué libros publicar (me la dio Pilar Serrano, la mujer de José Donoso) te la voy a buscar por si quieres enviarle algo largo. Me tinca que te publicarían.

No me preocupa que te inquietes de mi CA (cáncer). ¿Conoces algo más agradable que hablar de uno mismo? Los niños de Juan Alberto han llegado en el momento preciso. La segunda quimioterapia me ha dejado algunas secuelas que ya sé, no se me irán (quizás sí). Si me acuesto de espaldas y muevo la cabeza me da como vértigo, algo anda mal en mi oído derecho. Los dedos meñiques de las dos manos me molestan, con el músculo hasta el codo. Las rodillas se me enchuecan a veces, y los pies me duelen……y en las mañanas tengo los dientes sueltos. De repente me canso como si levantara un cerro con los hombros. ¡Creo que detuve a tiempo las quimioterapias! Juan también está contento, ahora, con esa decisión mía. No me he vuelto a sacar ecografía. Quizás vaya a Palma de Mallorca a fines de Junio por unos dos meses. Quiero escapar del frío de Santiago, y nadar en esas preciosas playas. Si me pudiera ir, antes me “ecografiaría” el abdomen para saber si hay líquidos y/o tumores. Si todo está más o menos bien me decidiría a ir. Apenas llegue a Madrid te llamo por teléfono, y tú podrías ir por un fin de semana desde Berlín a Mallorca, o por más días si pueden (en las grandes tiendas regalan los folletos a todo color, hay viajes por una línea alemana, con hotel incluido y muy baratos). Te invito si pagas con American Express. Creo que en Karstad se paga con esas tarjetas. Y si tu no puedes ir a Mallorca, yo voy a Berlín y Münster.

Claro que quizás esté soñando: Mónica se casa el 21 de Junio, el 24 es San Juan y el 26 me iría a Europa….y el 27 estaría nadando….y no volvería hasta Septiembre…claro que tendría que llevar kilos de vitamina C y del fétido lisado….pero le voy a hacer la pelea a este “Maligno”. Es muy importante para vivir querer vivir y pasarlo bien, y no pensar en tragedias.

Me gustaría mucho si hicieras hablar al Cachorrito (mi hermano Alberto) para conocerlo mejor, ahora que está solo allá (su mujer le enciende la mecha del idealismo y después se asusta del fuego…) tendría que entender que aquí no se engaña a nadie. La policía política tiene metido en sus computadores a todos los ciudadanos. Y esperan meses y años antes de tocar a alguien con todos sus conocidos. TRATA DE CONTAGIARLE ALGO DE TU ESCEPTICISMO SOBRE LA RAZA HUMANA.

Lunes, Junio, no sé que fecha (continuación escrita a mano)

Hoy llamaste por la mañana. He pasado días medios malos porque subí la vitamina C a 64 gramos diarios. Pero el sábado fuimos por el día a ver el techo de Algarrobo y me comí en tu nombre un inmenso plato de machas a la parmesana en el Quisco.

Quiero olvidar esta pieza en que he sufrido tanto este año. Ahora estoy contenta. Llamó Vicente Huerta que es muy amigo del famoso Miguel Schweitzer consejero en la Universidad y es bien posible que gracias a las magníficas recomendaciones de los alemanes, le convaliden los exámenes a Juan Albertito y Aída. La semana pasada en la Universidad con tanto trámite se nos vino el alma abajo. Aída hace todos los trámites que Juan empezó en Marzo. Yo confío más en los amigos que entienden la magnifica preparación de Alberto. Schweitzer pide los exámenes de Chile y además el plan de estudios de Münster y Bielefeld completos y protocolizados (palabras textuales). Con esos datos, más lo ya entregado, se evitarían exámenes nuevos.

Prefiero (sorry) escribirte a mano porque así Juan no me pide leer lo que te escribo. Creo que si me descompuse la semana pasada fue de miedo a que algo no resultara en la convalidación. Necesito nadar, hacer ejercicios. Mañana me harán un control ecográfico. Si va relativamente bien me iría el 26 de Junio en Lufthansa a Frankfurt, ahí tomaría un tren a Berlín (me encantan los trenes). Así es que tu quédate tranquilo el día 27 esperando mi llamada telefónica desde Frankfurt. Si estoy cansada o es tarde, me iría al Hotel Savoy, que está frente a la Estación de Ferrocarriles en Frankfurt. Iré con bien poco equipaje y sé muy bien tomar el metro del aeropuerto al hotel (lo he hecho más de 10 o 15 veces, no sé). Y de todas maneras te llamo desde Frankfurt a tu trabajo y/o a tu departamento. Después de verte a ti y Alberto vuelo de Frankfurt a Madrid y Mallorca, donde espero reponerme de todos los traumas síquicos de operaciones y quimios….y nuevamente , cuando empiece a extrañar esta casa, vuelo de Mallorca-Madrid y Frankfurt para verte (ya Juan Albertito no estará en Münster) y tomar el avión Frankfurt-Chile.

También sería bueno arrendar algo en Palma y juntarnos tú, Pilar y yo a veranear.

Desde aquí reservaré algún hotel en Palma de Mallorca para la primera semana allá. Creo que estaría contigo 5 a 7 días. No sé si tenga que irme desde aquí con las reservas hechas.

Esta será mi noche más larga sola. He tomado la decisión de no más quimioterapia. Ahora Juan está de lo más contento. No creo que la vitamina C me sane totalmente pero me permite una vida “vivible.”

Después, en Berlín, hablaremos más de todo. Tú verás a tu madre con 10 kilos más….y pelada. Se ha demorado en salir pelo, pero ya los puntitos tienen 10 milímetros.

Mañana, antes de la una, te pondré esta carta al correo si la ecografía sale bien, si no, te escribiré sobre el matrimonio de Mónica o sobre política chilensis, porque aunque me fuera a morir, voy a pensar en otra cosa. Si me va mal no te mando esta carta ni tampoco voy a Europa. De esta ecografía no quiero que sepa Mónica (mi hermana) para que cualquiera sea el resultado, tenga un matrimonio sin nubes. Aprovechando unas juntas de pasajes de Lan, Pato y Mónica irán de luna de miel a Buenos Aires por 7 días. El 21 tendríamos una comida en el Sheraton, creo (Juan es amigo del Gerente) con 15 personas por parte de Pato y 15 por nosotros.

A Mónica le estoy haciendo su traje de novia con un molde que traje de USA (me quedó casi regio, por el genero US$100 más 15 por el molde).

Le encuentro toda la razón a Mónica de que sea solo un matrimonio civil. Mucha gente joven lo hace así y solo se casa por la Iglesia si quieren poner los niños en colegio católico, y cuando estén bien seguros de no separarse.

Un gran abrazo

Ximena

…el joyero es bastante xxxx, si no estoy al lado, deja feo el trabajo.

Y el Examen salió NORMAL!!! (pero se me olvidó sacar fotocopia) ESTOY FELIZ, FELIZ, FELIZ

Cariños

Ximena

Cristiancito

Ya es definitivo. Vuelo el miércoles 26 y llego a Berlín el 27. Pienso estar más de dos meses en Palma. Apenas lo tenga te mando el número de vuelos, etc., y la fotocopia.

Autoficción 28……. “cuéntales que soy la amante de Patricio Aylwin”

La siguiente carta de mi madre, fue escrita un 6 de Mayo. Ella menciona claramente esa fecha al principio de su carta, pero no indica el año. Por lo que cuenta no es difícil atribuirla al año 85. Es interesante comprobar como, pese a que mi madre hacía pocos días había decidido abandonar el tratamiento de quimioterapia, con todo tipo de tribulaciones internas que una decisión así acompaña, en esta carta ni siquiera toca el tema, ni lo menciona, como si ya hubiese doblado una esquina para escoger otro punto de partida, otro camino. Solo al referirse a un fiesta de matrimonio cuenta…… “tapé mi pelada con un extravagante sombrero verde.” Eso sería todo.

Menciona que el terremoto o temblor muy fuerte ocurrido hacía pocos días ya había pasado, pero todavía se podían ver los escombros en las veredas sucias. También toca el tema recurrente de las inundaciones por las lluvias; eso parece que no cambia nunca en Chile a través de los años. Florecen nuevamente los comentarios políticos sobre la realidad política chilena de ese entonces, y sobre todo de la democracia cristiana, al participar del matrimonio de la hija del ex diputado democratacristiano (DC) Luis Pareto:

…..”me resfrié por ir al matrimonio de Paty Pareto, quien se demoró más de una hora en llegar a la Iglesia por desperfecto del auto desde los dominicos donde viven, así que tuvo a casi toda la DC esperándola. Los del lado del actual presidente Gabriel Valdés y los del que postulan a Juan Hamilton se entretienen mucho peleándose puestos inexistentes…”

Mi hermano Gonzalo trabaja ahora en la Unicef y prepara traslado a África. Mi hermano mayor, Alberto, prepara su regreso definitivo a Chile, mientras un primo mío, que trabajó para la temible DINA de ese entones, el brazo de la inteligencia y represivo de Pinochet, se preocupa porque el coronel a cargo de su regimiento le pregunta sobre mi hermano, por su número telefónico en Alemania (?). Mi madre en su carta lo menciona como algo sin importancia y banal (pese a que no fue un tema banal) por si la carta era interceptada y leída por otros:

 ….”parece que alguien hizo una llamada telefónica sin pagarla desde ese regimiento, eso pensamos. “

Y al final menciona:

….”ya en broma dicen que en Chile no se balancea un pelo, sin que lo sepa Pinochet.”

Es decir comentarios insípidos, donde se da a entender que no se esconde nada, no hay nada sospechoso, por si la carta fuera interceptada para terminar en otras manos. Nótese como menciona de manera tangencial el número telefónico de mi hermano, y que por el momento no tiene por estar mudándose de departamento.

Recuerdo que ese primo nuestro, Rodrigo, iba a la casa de mis padres para comentar las llamadas telefónicas que recibíamos. “¿Así que son bien amigos de los Aylwin, tía?,” le decía a mi madre, como volando una advertencia, una alerta, una bandera roja. Imagino que lo dejábamos entrar a nuestra casa más que nada para conocer los riesgos, lo que se venía encima, o lo que nos podría suceder en el futuro. En una de sus visitas y después de sus continuos comentarios sobre las llamadas telefónicas a la casa de los Aylwin (y otros personeros demócrata cristianos), mi madre le sugirió una explicación fácil, y que salpicaba sueños y dramas, pero bien carnales:

 

-Cuéntales que yo soy su amante.

 

La idea le pareció muy buena. Con una explicación así, mi primo borraba de un plumazo su problema para entrar decididamente en el terreno de los dramas pasionales, que son bastante universales y previsibles, cualquiera los entiende: eran simplemente amantes. Mi primo respiró tranquilo porque ahora podía presentarse frente a sus superiores anunciándoles, entre carcajadas belicosas, que su tía “….es la amante de Aylwin, por eso se hablan tanto por teléfono”. Pero así fue como mi madre, años después, descubrió que en los archivos de inteligencia de Pinochet a ella la habían catalogado como “la amante” no solo de Patricio Aylwin, pero de varios políticos de oposición en esos años. Imagino que ese fichaje contribuyó a que no le ocurriera nada malo a nuestra familia, aunque con el tiempo, la amistad de mi madre con Leonor Aylwin se resquebrajara. Imagino que en algún rincón de su memoria, a la señora Leonor se le encendió una chispa que le pudo haber sugerido que “algo” había ocurrido entre su marido, Patricio Aylwin, y mi madre, como lo mencionaban claramente los archivos de inteligencia descubiertos años después, cuando su marido encabezara el primer gobierno democrático que siguió al de Pinochet.

¿Y qué puedo decir sobre mi primo? A él lo recuerdo como un tipo de sonrisa fácil, a lo Elvis, pero medio indolente, poco curioso, con facilidad para los chistes fomes, y desgraciadamente malo para prepararse, sin una ambición de calidad, sin sueños grandes, que al final son importantes porque te muestran un rumbo, te abren un camino, aunque al final sea poco lo que resulte y se materialice. No recuerdo ninguna conversación sobre lo que él pensaba estudiar en el futuro, por ejemplo, o sobre lo que le gustaba hacer. A su padre, mi tío Jaime, le gustaban las radios, y se entretenía mucho como radioaficionado. Revivía con los temblores y terremotos que asolaban al país periódicamente porque ahí las radios eran importantes, y por añadidura él pasaba a ser un personaje de categoría. Vivía en una casa chiquitita, pero cuando encendía su radio se le ampliaba el horizonte y se le abría un ventanal grande que lo comunicaba con la Patagonia, Punta Arenas, Atacama. Ahí era simplemente un rey, resucitaba, daba órdenes, hacia de intermediario, entregaba sugerencias perentorias. Su señora, la tía Carmen, fumó tanto que al final llegó a tener una voz de hombre, bien profunda para una mujer. De mi primo ahora no sé nada. Vive al margen de los familiares, incluso lejos de su propia hermana. No se hablan porque además tuvieron problemas con la herencia, no supieron cómo repartirse los grandiosos objetos materiales que heredaron de sus padres…… cajoneras repletas de ropa interior, fotos, cortaplumas, cepillos de dientes. A lo mejor en este preciso momento, mientras escribo esto desde Michigan, él camina solitario por alguna vereda santiaguina, por Tobalaba, por ejemplo, emergiendo anónimamente de una estación de Metro y acompañado solo de secretos; adiestrado a guardarlos, adiestrado a esconderlos como le enseñaron en la Escuela de las Américas en Panamá, donde los norteamericanos adiestraban a los militares latinoamericanos en materias de espionaje, interrogatorios, y….. y todo lo demás (!). Lo más probable que ahora ría poco, y que su sonrisa se parezca a una mueca triste, muy lejos de Elvis, muy lejos de esos años cuando éramos pequeños, cuando había sol y mirábamos hacia arriba y nos reuníamos los fines de semana junto a nuestros padres. Tertulias que ahora recuerdo como fotos viejas, desteñidas, y donde cada vez desconfío más de lo que muestran. La memoria tiene trampas y es muy poco confiable.

Por último, es interesante leer como termina su carta mi madre al despedirse. Al compararlas con las despedidas de mi padre parecen parecidas, pero tienen sutiles diferencias. Ella en su frase final, se refiere a mi padre como “tu papá”, “tu papá y yo te enviamos un gran abrazo”. Diferenciándose claramente de mi padre que se refería a ella como “la mama”, “la mamá y yo te enviamos un gran abrazo”, como indicando una madre universal y generosa, una gran teta que nos amamantaba a todos, que nos quería y protegía a todos, incluido el mismo, mi padre.

Aquí va su carta:

 

Cristiancito amor

…en el lugar en que estés lo sientes tu casa, y creo que así debe ser en este mundo. Un lugar para todos y para cada uno…. Hoy es 6 de Mayo, en dos días más estarás volando a Cleveland. Pídele a Pilar que vaya con una maquinita para cuando uses el birrete y la capa y me mande la foto ya que no podremos estar con ustedes. ¿Podrá Pilar irse luego a Berlín? Porque es muy duro no tener a quien decirle que uno se siente solo a veces….

Aquí todo igual, los días se estiran cuidadosamente uno sobre otro, así como los hechos policiales; nos acostumbramos, nos volvemos cada día más indiferentes. Vemos en los barrios antiguos que aún hay escombros en las calles. Ayer llovió, más alcantarillas tapadas. Me resfrié por ir al matrimonio de Paty Pareto, quien se demoró más de una hora en llegar a la Iglesia por desperfecto del auto desde los dominicos donde viven, así que tuvo a casi toda la DC esperándola. Los del lado del actual presidente Gabriel Valdés y los del que postulan a Juan Hamilton se entretienen mucho peleándose puestos inexistentes…después siguió un “champañaso” (textual) con un cuanto hay en una de esas casa que arriendan por 50 lucas por la tarde. Mónica (mi hermana) y Pato se quedaron hasta cerca de las dos de la mañana. Juan y yo nos vinimos como a las diez, porque para pasar el frío me tomé dos copas seguidas de champagne y toda una bandeja de canapés….El marido de Paty es su eterno pololo y seguirá trabajando con Lucho. Corita (esposa de Pareto) ha engordado espantosamente…. Yo tapé mi pelada con un extravagante sombrero verde y un traje comprado en Bal Harbor, Miami.

Mónica y Pato se casarán más o menos dentro de un mes, sin ceremonia, sólo un cóctel entre nosotros y la familia de Pato, ya que no se casarán por la Iglesia según los deseos de Mónica, y que yo respeto. Pasarán unos días en Buenos Aires y vivirán en el departamento de Agustinas esquina de San Antonio hasta que les salga la beca de España o Italia, más o menos por Septiembre. Después tengo pensado subdividir ese departamento en dos o tres chicos como han hecho casi todos en el edificio. Es más fácil arrendar tres departamentos a 20 mil cada uno, que como está ahora, grande, en 40, aunque uno corra con los gastos comunes. Los papás de Pato han tenido muchos problemas económicos, y ahora Bebe está con depresión (desde el sábado). Gonzalo (mi hermano) y Anita felices por la esperanza de que destinen a Gonzalo a África, quizás el próximo año. Se las arreglan bastante bien con los 500 dólares. Están muy contentos con el trabajo de Gonzalo, hasta les está dictando un curso de computación. La guagua es encantadora, tiene dos cachetes de Gonzalo y los sube al reírse….Anita les da puro pecho, es bien sanita y amorosa.

Alvarito sigue viento en popa con el pololeo con Marlen, a la que llamamos El Bombón, por su carita rosada y llenita. Tiene preciosos ojos almendrados, y no sé cómo estudia agronomía, donde dicen que son tan mal hablados…regalonea a Plito (sobrenombre de mi hermano Álvaro), hasta haciéndole merengues….

Tengo otra empleada, una vieja de 55 años, bien gente, que hace los altos y en las tarde cose. Me encanta que me pasen la ropa en la mañana, me abran la cama, me prepare juguitos, etc….. desde entonces la Guillermina la imita. Parecen un conjunto de ballet….al principio, cuando Guillermina volvió de vacaciones, estaba furiosa, pero nunca amenazó con irse. Compré un catre estupendo en oferta en Muricy ($15.000 el dólar está a ¢168). Ya se han hecho amigas, Guille duerme en el catre de abajo y Luz arriba.

Y no tengo más que contarte….estoy leyendo a Erica Jong en “How to Save your own Life”. Su inmoralidad me hace reír…

También sigo haciendo joyas, pero hoy no pude porque el auto amaneció en panne.

Aída (esposa de mi hermano Alberto) llega el quince. Llamó Albertito. Supongo que sus padres irán a esperarla. Adela le tiene lista dos piezas y un colegio para los niños. Dicen que en Diciembre terminan la casa para ellos. Recién llamé a Juan Alberto para felicitarlo por su examen como especialista en Medicina Interna.

La dirección de Alberto en Münster es:

Am Meckelbach 2

44 Munster-Roxel

Después me dirá su teléfono cuando tenga su teléfono.

Quiero que le cuentes lo siguiente a Juan Alberto. Mi hermano Jaime me llamó (siempre lo hace). Pero esta vez estaba medio incómodo. Rodrigo (su hijo) está en el 7 de Peñalolén, es capitán. El coronel de ese regimiento llamó a Rodrigo y le preguntó primero en qué ciudad vivía su primo Juan Alberto. Rodrigo le dijo no saber por dejación, entonces le dijo que le diera el número de teléfono de ese primo en Alemania. Rodrigo no se atrevió a llamarme, por eso lo hizo Jaime. Le di el teléfono de Bielefeld. Jaime me pidió que yo no hiciera historia de esto para no perjudicar a Rodrigo. Parece que alguien hizo una llamada telefónica sin pagarla desde ese regimiento, eso pensamos. Puede y no puede ser. Lo triste es el tiempo que se gasta en tener anotados en la hoja de vida de cada oficial los asuntos y direcciones de toda la familia. Ya en broma dicen que en Chile no se balancea un pelo, sin que lo sepa Pinochet.

Me incomoda escribirle esto a Juan Alberto, pero por si tú no le quieres contar esto, se lo escribiré a Münster, y mejor es no hacer olitas….Pero como esto es Chile, te apuesto que antes de un año Albertito estará dializando a los oficiales…

Tú papá y yo te enviamos un gran abrazo y que lo pasen felices en Canadá.

Ximena

 

Autoficción 27……. Vitamina C, cáncer y terremotos

Ahora entiendo el motivo por el qué mi madre escribió tan pocas cartas el año 84. No fue que las cartas se hubiesen extraviado. Al organizar las cartas del año 85 noto que los detalles del año 84 comienzan a esclarecerse, porque poco a poco empezó a asomar la cabeza de un temible cáncer que con los años se transformó en leyenda. ¿Había tenido realmente cáncer mi madre? En una carta del año 85, donde mi padre me pedía que contactara a Linus Pauling (más adelante se verá por qué me lo pedía) me mandó la historia clínica de mi madre, y donde claramente se demostraba que mi madre tuvo cáncer. Usaré sus términos médicos que pueden resultar aburridos, secos, pero creo que es necesario, creo que es importante mostrar claramente que efectivamente mi madre tuvo cáncer, aunque después se le “esfumara”. Se lo comenzaron a descubrir un 2 de Febrero de 1984 con una ecografía que reveló una masa oviodea de 2.5×3.1 cm en la región ovárica izquierda. El 27 de Febrero de ese año otra ecografía mostró que esa masa crecía y llegaba a los 4×2.7 y x2.8 cm para terminar el 12 de Junio en 5.3×4.5 y x4.3 cms. El 9 de Julio se deciden por la primera operación; una laparotomía abdominal, donde se le extirpó una masa parcialmente quística y sólida del ovario izquierdo. Se le extirpó también el epiplón que era normal. El examen histológico reveló la presencia de un carcinoma endometroide tipo seroso; tumor grado 1 a grado 2. Con los meses el cáncer continuaría su camino lento y solapado pese a que se conversaba apenas. En Agosto de ese año la ecografía y el scanner fueron normales, pero fue solo una primavera breve porque el 17 de Octubre le encontraron una imagen negativa de 2.1 x 1.6 cm en la región del parametrio derecho. En Diciembre de ese año, como muestra la carta de mi padre en Autoficción 24, no se hablaba mucho del tema, la procesión iba por dentro, sigilosamente guardada para no preocupar, para no despertar alarmas. Él simplemente cuenta que “…..la mamá en general bien de salud”, pero nada más. El 5 de Enero del 85 la masa crecía vigorosamente y mostraba un dimensión de 3.2×2.2 cm. El 9 de Febrero se deciden por una segunda operación, una segunda laparotomía, donde le extirparon un tumor de 3×2 cms en la región anexial derecha. El examen histológico reveló un ganglio con caracteres de cisto adeno carcinoma con intensa actividad mitótica, y sin compromiso periganglionar. Al parecer ahí comenzaron las deliberaciones y juntas médicas que mi madre describe tan bien en la carta que muestro en esta nota. Después de muchas reuniones, el 16 de Febrero se inició el tratamiento de quimioterapia con cisplatium y endoxan, seguido de otro el 16 de Marzo. El 10 de Abril una ecografía revelaba la reproducción del tumor (de 2.1×1.9 cm) en la región anexial derecha. El 20 de Abril mi madre decide suspender definitivamente la quimioterapia en vista a las tremendas molestias que sentía. Sufría mucho con el tratamiento y daba la impresión que este no era eficaz porque la reproducción del tumor seguía un curso inexorable. Los sufrimientos, vómitos, pérdida del pelo, dolores neuríticos eran tan intensos que ella decide terminar con el tratamiento. También se le agudiza el olfato….

…..es espantoso oler el calor de la gente”.

El Dr. Gutiérrez, alarmado, la visita y le pide casi al borde de las lágrimas que por favor continúe, que es indispensable…….

“……Gutiérrez, cuando supo que no me haría más tratamiento, vino a verme (él ya lloraba)…..”

Al final, ya casi derrotado, el médico le dice que ella no estaba capacitada para decidir, y que tiene que ver a un siquiatra porque sufre de una depresión escondida. Y todo eso ocurría……

“….mientras Juan al lado se dormía los cuatro hipnopen que se había tomado a mediodía (fármaco para inducir el sueño en las personas que sufren de insomnio), después de tirar su plato con comida sobre la mesa…..”

Para convencerla, le presentan a una sobreviviente al cáncer y a las quimioterapias, pero sin buenos resultados…..

“……escucharla me horrorizó. Su cuerpo era una sola moretoneada. Aún no puede salir en auto por falta de fuerzas.”

 

Desde ese momento y después de esas reuniones, mi madre se defiende y sale a reclutar aliados. La ayudaron sus amigos, como el cura jesuita Fernando Montes y un psiquiatra, el Dr. Francisco Huneus Cox, del Taller Gestáltico al que ella había asistido meses antes. Ellos la defendieron y le encontraron toda la razón. En particular Fernando Montes fue bien efectivo al concertar una reunión con mi padre. Desde ese momento algo cambió en él porque comenzó a aceptar los motivos de mi madre para no seguir con ese tratamiento.

Al llegar a esta etapa donde todo se veía oscuro y sin salida, mi madre se decide por la vitamina C para combatir su cáncer. Siguiendo las recomendaciones promovidas por Linus Pauling (Executive Health, Vol XIX, Number 4, January 1983), premio Nobel de Química y de la Paz. Está demás decir que siendo Linus Pauling un químico de extraordinaria solidez (aunque no fuera médico) apoyé a mi madre pese a que yo no entendía nada del tema. Poco tiempo antes había estudiado química usando el libro de Linus Pauling, eso sería todo, titulado “La Naturaleza del Enlace Químico” (o The Nature of the Chemical Bond). Mi madre primero comenzó su tratamiento con 10 gramos diarios hasta llegar lentamente hasta los 60 y 80 gramos diarios, o hasta el límite de la diarrea. El tratamiento también incluía tres comprimidos diarios de lisado de corazón. Milagrosamente, el 11 de Junio, solo dos meses después de esa ecografía que mostraba un crecimiento, un nuevo examen revelaba que el tumor que existía antes había desaparecido por completo. Se repitió el examen el primero de octubre y nuevamente reveló la total ausencia del tumor en las regiones anexiales y en el resto del abdomen. Ecografía normal, sedimentación y hemograma normal junto al cintigrama óseo normal. ¿Qué había sucedido? ¿Qué ocurrió? ¿Cómo fue posible que se curara ingiriendo únicamente vitamina C como tratamiento? Las incógnitas continúan y con los años se han convertido en una gran leyenda. Tú madre nunca tuvo cáncer, Cristián, me han insinuado; fueron ilusiones. Ella se buscaba enfermedades hasta que se las encontraba, era buena para eso, buena para encontrarse enfermedades. Esos eran los comentarios que uno escuchaba repetidamente. Por eso he tratado de mostrar cronológicamente la historia clínica de ella, y que mi padre me mandó en una carta fechada un 7 de Noviembre del año 85 para que consultara con Linus Pauling. Claramente mi madre tuvo cáncer, así lo atestiguan los médicos que la trataron y los exámenes a los que se sometió. Lo curioso, lo tremendamente misterioso, es que después del “tratamiento” a base de grandes dosis de vitamina C, el cáncer simplemente se esfumó. A partir de ahí, Linus Pauling pasó a ser, además de premio Nobel de Química y de la Paz, un personaje extraordinario en mi familia.

Como se puede ver, los años ochenta fueron años turbulentos, de grandes cambios y protestas sociales en el país, y también una década de incertidumbres médicas que remecieron a mi familia.

La carta de mi madre que incluyo más abajo, me llegó sin fecha, pero incluye el examen ecográfico que tiene fecha del 10 de Abril del año 85. Es decir, pudo haberla escrito a los pocos días del examen ecográfico que mostraba un cáncer recurrente después de dos sesiones de quimioterapia. Basado en el resultado de ese examen ella decidió suspender el tratamiento.

Mi hermano, Gonzalo, parece que había dejado el trabajo en la pesquera para comenzar algo en la Unicef. Aquí va la carta:

 

Probablemente escrita después del 10 de Abril de 1985

Cristiacito querido

Sé que entiendes por qué no te he escrito a ti ni a nadie. Después de la primera operación, cuando todo parecía ir bien hasta Octubre del año pasado, la ecografía mostró algo como una cicatriz, que al mes ya era tejido más denso y de unos 11 mm. Cada quince días la ecografía mostraba más milimetros de crecimiento. Por si fuera simple tejido ovárico quístico, me recetaron esa droga que tomaba en Cleveland y que me hizo mal. A fines de Febrero, de compras en un Jumbo, me dolió la cadera al caminar, entonces llamé al Dr. Crisosto (quien me operó muy bien en Julio del año pasado) para que adelantara la operación ya programada para Marzo. Esta vez él eligió un cirujano oncólogo y él se puso de ayudante. Por Juan supe que esperaban encontrar racimos de cáncer….Fue una abertura de arriba abajo, contorneando el ombligo. Registraron órgano por órgano y encontraron todo sano. Entre las adherencias, que estoy llena por las operaciones, llegaron a la zona donde se esperaba encontrar el quiste, de menos de 3 cm, creo, y bien encapsulado estaba el ganglio maligno. No me gustó el anestesista porque me llevó despierta al pabellón, así que le di harto trabajo por mis bajas de presión. Al anestesista le pedí me llevara dormida con calmantes al pabellón como hizo el medico en la operación anterior. Le tengo terror a las luces del pabellón y me paralizo por eso. Juan estuvo siempre conmigo controlando todo. A los cinco días de operada, ya de vuelta en casa, llamé al hijo de una prima, el Dr. Jorge Gutiérrez Correa que me lo habían recomendado mucho porque además de dirigir la quimioterapia él personalmente hace los exámenes de sangre de control, y eso me daba más seguridad. Apenas lo conocía. Cuando él tenía 18 años vino con sus padres desde Concepción cuando tú tendrías dos años. Recuerdo haberlos llevado al San Cristóbal y a la clásica Tour por Santiago. Este médico dijo que había que hacer la quimioterapia lo más pronto posible, así que a los ocho días estaba de nuevo en la Clínica las Condes. Empezaron a las nueve de la mañana con suero y drogas, hasta las once de la noche, y continuaron con suero porque tenía un poco de arritmia (debido a que meten cosas para el buen funcionamiento de los riñones y me desaguaba demasiado). Los días siguientes fueron igualmente espantosos en medio de vómitos y mareos. Lo que hacía soportable tanto sufrimiento era la presencia tierna y solícita de Juan, siempre inventando algo que yo retuviera en el estómago. Es de los más complicado vomitar con la guatita entera cosida….la cuarta semana fue más o menos decente, y me sometí por segunda vez a la quimioterapia. A pesar de ya no estar recién operada fue más espantosa que la primera vez. TODO MI ORGANISMO RECHAZABA TODO. Me duele escribirlo porque casi es como vivirlo de nuevo. Para el terremoto yo estaba sola en la casa (Juan había ido por un rato a la Clínica Indisa) y corrí a la calle en segundos (minutos más tardes llegaron Alvarito-hermano menor- y Juan). Para el segundo temblor grande, tres semanas después de la segunda quimioterapia, apenas podía bajar las escaleras; detrás venían Juan y Mónica (hermana). Después de la quimioterapia no soportaba ruidos (me dolían en la cabeza) ni tampoco los olores. Es espantoso oler el calor de la gente. Con la segunda quimioterapia yo era una bestia acosada, cualquier contacto físico me aterrorizaba. El Dr. Gutiérrez me contó que al él se lo explicó un siquiatra como exceso de sufrimiento por la quimioterapia y la enfermedad misma. Pero por sobre todo, Cristiancito querido, si he dejado la quimioterapia, no ha sido tanto por el sufrimiento, sino por la certeza interior, corroborada por la ecografía que te acompaño. Este es un cáncer muy maligno (tengo un lupus sistémico, suave pero antiguo). Soy como un saco de papas con las fibras gastadas…. Es difícil zurcir en un mal tejido. Pero por sobre todo, quiero tener una vida normal mientras pueda, y una muerte armoniosa, según la voluntad de Dios. Es bien simple, sólo el 34 o 36% del cáncer ovárico tiene mejoría.

Aquí en casa hubo una junta con el Dr. Kleimann, el más famoso cancerólogo de Santiago, y Gutiérrez (su alumno) y Juan. Se habló pan pan, vino vino. Después de seis quimioterapias, se hace otra laparotomía (un tercio ya no tiene cáncer). Si no me hacía esa operación eran tres o cuatro quimioterapias más, y después nada más, ya sea que esté bien o mal, porque el organismo no lo resiste. El Dr. Kleimann tiene otro sistema donde pone dos drogas durante la quimioterapia, y a los tres días comienza a dar otro medicamento por vía oral y que produce neuritis y falta de fuerzas hasta para tomar un libro. Con ese tratamiento, que duraría dos años, también se hace al final una laparotomía. Para convencerme, enviaron acá una señora que pasó por esos dos años y se consideraba sana a los ocho días de su laparotomía (tiene que controlarse cada dos meses). Escucharla me horrorizó. Su cuerpo era una sola moretoneada. Aún no puede salir en auto por falta de fuerzas. Después de la junta con Kleimann, Juan se veía tan desmoronado como los médicos. Gutiérrez, cuando supo que no me haría más tratamiento, vino a verme (él ya lloraba), mientras Juan al lado se dormía los cuatro hipnopen que se había tomado a mediodía (fármaco para inducir el sueño en las personas que sufren de insomnio), después de tirar su plato con comida sobre la mesa…..Total que Gutiérrez quedó convencido de que yo necesitaba un siquiatra porque tendría una depresión escondida y no estaba en condiciones de decidir sobre mi misma. Al más puro estilo nazi…..Sólo la confianza de que me asiste el derecho y la razón me han mantenido serena. Quiero vivir en paz lo que Dios quiera. Entonces, ya que se sería necesario un siquiatra, no iba a estar utilizando a la señora sicóloga que ayuda a todos los enfermos con esta quimioterapia….llamé al Dr. Francisco Huneus Cox, a quien conocía por haber ido a su Taller Gestáltico. Para mi asombro, aquí en mi pieza, y después de escucharme, me encontró toda la razón.

Sé que de esto no se sana, lo que trato es de “negociar” mi vida. Gozar cada día el estar viva. Ya Gutiérrez me explicó con lujo de detalles la horrorosa muerte que me espera. Ya la viviré cuando sea, pero no me voy a deleitar en esos pensamientos.

La tarde en que vino la señora tratada por Kleimann con 24 quimioterapias salí en auto horrorizada por la insistencia de Juan a que me hiciera la quimioterapia….y me topé en el San Ignacio de Pocuro con Fernando Montes y le conté el problema. Me encontró toda la razón también (lo mismo que el doctor Jalil) a mi derecho a decidir no tratarme por los medios en boga. Llamó a Juan y lo citó a su oficina. Está ahora rector del San Ignacio, antes era provincial. No sé que han hablado, pero desde ese día Juan está contento, sereno como yo. Estoy siguiendo un tratamiento con un fisiatra (pura vitamina C). Conozco una señora, a la que cerraron al abrirla, por un tumor maligno al hígado. Empezó a tomar 60 gramos al día de vitamina C por un año. Le hicieron una laparotomía ahora, y su tumor está seco. Te envío el trabajo (de Linus Pauling) por el que ella se guía, y está viva y sana.

¿Comprendes ahora por qué no le he escrito a nadie? Aún cuando Albertito (hermano) me ha escrito cartas amorosas? Cuando supo por ti que no seguiría con la quicio, me llamó para que me la fuera a hacer a Bielefeld, pero no quiero esas traumatizantes sesiones y las semanas siguientes hasta la próxima. Desde lo más profundo sé que viviré más y mejor, a mi estilo.

Llegó tu carta, te entiendo perfectamente. Yo pensaba como tú cuando veía a Juan Albertito en esos viajes relámpagos, pero desde que pasé en su casa dos meses en el año 83, lo entendí. Vive en una angustia y un control de si mismo que yo admiro. Ha tenido que endurecerse para sobrevivir. Los Luchos y González son un sedante para un mejor pasar. La serenidad de los Luchos y González serenan a Juan Alberto. Siento que tenga que vender sus cosas, pero quien las podría traer. Está todo muy controlado por las donaciones con motivo del terremoto. Quien decide que se hace con las cosas es Aída, solo Aída, y muchas de las cosas que tienen les han sido dadas o vendidos por otros….allá todos se prestan y se dan…Siento un juego de loza pintados a mano, para cuatro personas que compré en Mallorca….y las sábanas de Mallorca, pero entiendo a Aída quien le teme tanto a la falta de plata.

Hay algo que modifica totalmente la actitud ante la vida y es el haberla elegido o haber sido obligado. La gran diferencia entre tú y Alberto es que él no eligió Alemania.

A Juan Alberto le tiritaba el cuerpo de felicidad cuando en Alemania el scanner que me hicieron fue negativo. Ahí supe que me quería….

El argentino que conocí en Bielefeld trabajaba en productos farmacéuticos. Físicamente tenía una figura a lo Fernando Salas, pero mas avejentado y long play. Creo que su mujer es una izquierdista médico, argentina.

Cristiancito los entiendo a todos ustedes en que quieren que continúe con la tortura por si hubiera un porcentaje de posibilidades de curación. Yo también les exigiría lo mismo a ustedes, pero no a tu papá. Él y yo ya tenemos una vida hecha. Juan sabe que si me hice la primera quicio a los ocho días de operada fue por él, pero todo tiene un límite. No es que le tema a la quimioterapia, sino a perder en inútil sufrimiento el resto de mi vida. Como zombie vivía en ese tratamiento, aunque me hiciera ánimo yendo a Viña o saliendo con Juan, no era mi verdad de vida.

Cristiancito lindo, te he ido escribiendo al correr de mis pensamientos. Perdona lo deshilvanado. A cada rato entra Álvaro, o Juan, o llaman por teléfono. Recién me comunican un posible trabajo para Pato (separado de mi hermana Mónica), así que podrían al fin casarse y vivir juntos. Estoy contenta aunque vivamos en medio de toda clase de temblores….trato de no hacerlos problema personal mío. Aunque lo que más duele es ver la destrucción de las casas modestas, sólo los frontis se ven decentes; la miseria se esconde. Sigo haciendo joyas en un taller modestísimo. Las dueñas de casa son viudas de un senador y la otra de un diputado. Viven en Independencia abajo…

Albertito es una personalidad muy compleja. Es extremadamente gentil con la gente que le importa un huevo, y disimula sus sentimientos con los Fierro porque le teme al filo de las burlas de Aída. Y es con ella que comparte lo único que le importa, sus hijos. Siento que en estos diez últimos años no hayan asimilado nada de la cultura alemana, no hayan ampliado sus horizontes intelectuales, síquicos, anímicos, etc., pero, ¿sé yo lo que ellos han vivido, las pobrezas, las soledades, las enfermedades? El tiempo y la buena acogida que encuentre en nosotros irá suavemente volviendo a Juan Alberto a sí mismo. Era demasiado niño, demasiado ingenuo cuando partió. Y es verdad lo que tú piensas: me remuerde haberlo inducido a un idealismo trasnochado.

Rompe esta carta (nunca). Ten la seguridad de que veré tu tercer hijo (tampoco. Nunca. Dos hijas fue lo adecuado) porque viviré mucho, a pesar de los diagnósticos.

Cuando hables con Pilar dale muchos cariños míos. La Oriana (hermana mayor de mi madre) estaba feliz con el pendiente y el brillantito. Pero no me gustan los muy chiquititos, dan un tremendo trabajo al colocarlos, hay que hacerlo con lupa….Hice cinco corazoncitos para regalar a los médicos. Me encanta ver derretirse el oro!!!

Aquí en la casa todos bien, verdaderamente (a la verdad nos acostumbramos). Alvarito (hermano menor) es como tú, tierno y comprensivo. Y Mónica (hermana) alegra mi vida. He pensado mucho en ti, con alegría, por lo bien que lo pasé en Cleveland. Y muy orgullosa por el camino que ustedes dos se van haciendo.

Cristiancito, trata de pensar sobre Juan Alberto como si te llenara la comprensión de Dios. En lo diferentes que puede ser la gente está la riqueza humana.

Te quiero

Ximena

Conocí hace dos años a una italiana. Gonzalo está trabajando en Unicef. Quizás lo mandan a África, está feliz. El marido de mi amiga es el jefe. La guagua de Gonzalo y Anita es amorosa. Están chochos. Como consultor le pagan US $ 500. 1 US$=$170

 

 

La siguiente carta, de mi padre, la escribió el 26 de Marzo, es decir dos días después de la segunda y última quimioterapia de mi madre. Da la impresión que escribió la carta bajo los efectos del hipnopen porque se nota muy medido cuando se refiere a mi madre, como cubriéndolo todo con la frazada de un calmante. Ni menciona los rechazos tremendos que le provocaban las quimioterapias a mi madre, por ejemplo. De seguro no quería preocuparme.

No estoy para análisis sicoanalíticos, eso debería ser tema para otra nota y tratado por un experto verdadero como mi primo Nicolás Correa, un conocedor del tema, pero encuentro curioso cuando mi padre se refiera a mi madre, como “la mamá”, en lugar de “tu mamá”, como si ella también fuera la madre de él, de mi padre, una especie de madre universal y generosa, una “mamamadre” de todos, juntos y revueltos. Pero aquí va su carta, y como siempre sin censuras, como si ya estuviésemos todos muertos, eliminados por una enfermedad tremenda o por los años que ya se quemaron, que ya se nos fueron… “……como un suspiro, mijito, como un suspiro,” como decía mi padre.

 

Santiago, Marzo 24 de 1985

Querido Cristián

Ayer recibimos una carta y una tarjeta tuya. Muchas gracias. Tus llamados telefónicos junto con las cartas han sido motivos importantes para darle animo a la mamá en este periodo. Como tu sabes, la mamá fue operada de un ganglio que salió vecino a la antigua operación; el diagnostico histopatológico mostró que se trataba de un proceso maligno. La mamá accedió hacerse quimioterapia. Debe hacerse 6 sesiones de quimioterapia, una cada mes. La primera sesión se la hizo el 17 de Febrero y la segunda el 16 de Marzo. La reacción es muy importante, se siente terriblemente mal, con vómitos por casi 24 horas. La primera vez la reacción fue aún más importante porque se realizó solo 8 días después de la operación. Ahora sintiéndose mal, de todas maneras la recuperación ha sido más rápida y desde hace dos días está comiendo cada vez mejor. Desde ayer está saliendo a la calle para hacer algunas cosas que le interesan.

Querido Cristián, ¿cómo estás tú? Ojalá que te adaptes este año en Alemania y puedas realizar alguna investigación que te interese y te sirva para tu formación. Tengo la impresión que Alemania no te gusta mucho y que estás muy adaptado a USA y a Cleveland en particular. Nos gustó mucho que Pilar haya podido ir a verte, ojalá que estos viajes no la perjudiquen, el ideal sería que pudiera seguir trabajando en su Tesis desde Alemania. Es importante que ella también se reciba porque así en un futuro próximo no tendrán problemas económicos que son tan importantes en la vida. Tu debes sopesar calmádamente cual es el futuro que más te gusta y te conviene.

Cuéntanos dónde vives, cómo es el departamento, cómo comes, dónde comes, que investigación estás realizando, etc, etc. Mándanos alternativas de números telefónicos y las horas y los días que pudiéramos llamarte. El contacto contigo es muy importante para todos y en especial para la mamá. Estamos muy contentos con tu matrimonio y Pilar parece una magnífica compañera que te acompañará en tu vida privada y “que tira para arriba” en lo profesional. Pensamos que es una excelente alianza; todos tus hermanos la recuerdan con cariño y creo que has hecho una magnifica elección, estamos seguro que serán felices para siempre. Me gusta que hayas ido a ver a Juan Alberto, que se reencuentre a través tuyo con el resto de los hermanos y sus padres.

Juan Albertito ha tenido una juventud terriblemente dura y amarga y muchas de sus actitudes que a uno a primera vista choca, son la consecuencia de haberse tenido que poner muy duro para poder sobrevivir y lograr lo que tiene. Perdona esta carta que parece “receta de cocina”, comparada con las tuyas que son interesantes. Escríbenos contándonos todo tipo de detalles.

Ayer 25 te mandamos el Mercurio completo del día Domingo 23 de Mayo.

Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

Autoficción 26……. “algún día Dios se apiadará de Chile”

Compraba leche descremada en el supermercado, cuando recibo una llamada de mi hermano Gonzalo, desde Canadá, donde vive actualmente y desde hace muchos años. Creí que me llamaba para mandarme a buena parte y para gritarme qué cómo podía mostrar tanto, cómo podía meterme tanto en esa intimidad, en la intimidad de Anita y de él, su hogar. Pero entonces le habría rogado que no se preocupara, que estas notas hay que leerlas como si ya estuviésemos todos muertos, o agónicos…… algo que no está tan lejos de la realidad. Para tranquilizarlo le habría preguntado, ¿mienten los agónicos? ¿todavía insisten en mentir, los agónicos? Pero felizmente nada de eso sucedió. Gonzalo se notaba feliz con la nota y me confesó que muchos de esos detalles, como fueron el comportamiento de Simba -el pelo regalón de Anita- o lo que ocurría con el cabello de Anita que se le caía, o las empanadas de sorpresa con que nos había recibido, se le habían olvidado. Sus palabras me confirmaron que de alguna manera, en un pequeño porcentaje, ya hemos muerto, nos hemos acercado al cajón otro poquito al olvidar tantos fragmentos.

La carta de Pato que transcribo mas abajo (actualmente separado de mi hermana, Mónica) también muestra que con el transcurso de los años no han cambiado mucho los problemas de Chile. Es una carta que “añejó” bien, porque los problemas que relata, que ocurrían hace tan solo treinta y cinco años –“como un suspiro, mijito”, como me habría recordado mi padre- no han cambiado con los años y parecen actuales, siguen vigentes en el 2019. El desborde del río Mapocho con las lluvias, por ejemplo, es un tema recurrente con los años. A lo mejor los robos pueden haber evolucionado un poco, porque los bandidos se han perfeccionado, son más creativos, como cuando roban autos perpetrando los famosos “portonazos”, donde los sustraen cuando los choferes despistados se bajan, al final del día, para abrir el portón de entrada.

Aquí va su carta de treinta y cinco años atrás:

 

 

Junio 30 1984

Dear Cristián:

Recién hace 5 minutos, la Moniquita que está en cama con gripe, pero trabajando, me pasó la última carta tuya para que la leyera. Con eso me acordé que habías echado de menos que te escribieran, así que lo estoy haciendo por primera vez. Y además como cuñado…jajaja.

Tal situación ha hecho que nos riamos súper harto, pues todos nos miran con cara de cierta complicidad y con una sonrisa a veces masticada. Lo que Mónica aprovecha a cada rato para recordar su nuevo estado… a un modo de triple o cuádruple sentido…casi siempre en horizontal y de la cintura para abajo.

Una de las cosas que más gozamos es verse “exento” de los miles de consejos de múltiples tías, las que hay tragarse siempre con la sonrisa en los labios, aunque uno a veces quiera decir las cuatro ch…..chadas…

No sé si sabes que en la Universidad Católica de Valparaíso está quedando la escoba cada día más. Esto debido a que gran parte del estudiantado es beneficiado por el crédito fiscal, y debido a los problemas del país etc. etc. un 75% de la universidad pidió tal crédito, el cual fue dado solo a un 30% de los postulantes. El resto no tiene como pagar, lo que significa que se van a tener que ir. Por eso todos los días hay peloteras con los pacos y queda una cagada. Lo increíble es que con los disturbios ya hay 50 millones en pérdidas –vidrios, bancos, libros- y se necesitan para el crédito fiscal unos 100 millones, lo que ya son 150 millones de déficit. Como el “perdonazo” tiene que ser para todos los universitarios del país, el estado tendría que “ponerse” con 3.000 millones de pesos para subsanar todo el pastel.

Así es que el asunto se puso negro para el “Capitán General”. No sé qué irá a pasar. Lo que sí, mi escuela cambió sus planes de estudio y en vez de estar en la escuela /ya sede/ los alumnos se van a viajar por toda América; en 5 o 6 puntos de América vamos a levantar obras de arquitectura. A mí, por estar en titulación, en un principio me tocaría ir a Alaska, pero no sé en qué irá a quedar todo. La idea de este viaje a la Moniquita no le gusta mucho porque en principio sería en Septiembre, y en esa fecha ella estaría entregando su proyecto de título y necesitará ayuda…

Una de las cosas que están aumentando son los robos de autos y casas. El otro día en la puerta de la escuela, como a las 12:30 horas me robaron un ecualizador del auto, para lo cual me cortaron la goma del parabrisas trasero con un cuchillo. Al hacer la denuncia a carabineros, estos se “extrañaron” ante un robo, pero en el juzgado me encontré con otras “víctimas” en el mismo lugar y a la misma hora. Parece que los pacos dejan que los “vecinos” de recreo se hagan sus “peguitas nocturnas”. En fin, hice la denuncia para ver si pasa algo.

Desde anoche ha estado lloviendo intensamente, lo que nos hace sospechar que se podría repetir la salida del Mapocho de hace dos años. De todos modos faltan dos o tres días más para afirmarlo con certeza.

Bueno, aquí termino la carta, ojala no sea demasiado latera o penca; quizás es un poco ordinaria en los temas. Pero en la Escuela me estrujan el cerebro con temas y teorías densas todo el día y los fines de semana me escapo a Santiago para ver a la Moniquita y a mirar todo con otros ojos, aunque estar en el octavo año de universidad ya te ha dado otros ojos para ver todas las cosas. Y aunque parezca increíble, los viajes Santiago-Viña en bus, o en auto, me cargan las pilas con ideas y cosas por pensar. Ya me llegó el momento de no poder disociar vida y oficio. Eso me hace feliz porque como que se crece en todos los aspectos al mismo tiempo y en la misma medida.

….pucha, al leer la carta, sobre todo en esta última parte, me puse un poco a divagar y suelto de lengua….¿será la edad?

Un saludo inmenso a Pilar, y a ti la mejor de las suertes.

Chao y saludos

Pato

 

Parece que yo continuaba mandándoles revistas deportivas a mi antiguo profesor de física. Él, angustiado, me confiesa….. “de lo que aquí ocurre es mejor no hablar, porque resulta tan doloroso que por razones de higiene mental hasta es mejor practicar la política del avestruz. Algún día Dios se apiadará de Chile, aunque nos ocurra sea culpa de nosotros mismos.” Desgraciadamente no logró involucrarse en una carrera de periodista deportivo como él buscaba, pero a lo mejor mi profe, al leer las revistas que le mandé, al soñar un poco en otro mundo, se transportó hacia otros lugares más lejanos y eso alivió su vida. Espero haya sido así. Aquí va la carta que me parece fue escrita a finales del 84:

 

Querido Cristián

Una alegría muy grande tuve al recibir tu tarjeta con las interesantes noticias sobre aspectos tan importantes en tu vida como son tu matrimonio y tu doctorado.

Dios quiera que seas feliz junto a tu señora y que el doctorado que recibes pueda ser útil algún día para el desarrollo científico de este país.

De lo que aquí ocurre es mejor no hablar, porque resulta tan doloroso que por razones de higiene mental hasta es mejor practicar la política del avestruz. Algún día Dios se apiadará de Chile, aunque nos ocurra sea culpa de nosotros mismos. Al parecer es muy cierto aquello de que los pueblos se merecen los gobiernos que tienen. Es increíble, pero cierto, que después de la declaración del Estado de Sitio, todo se transformó en una taza de leche.

Respecto al encargo, no te empeñes demasiado. Si está a la mano, perfecto. De lo contrario, no importa.

Un saludo muy afectuoso para tu señora y que sean muy felices.

Tu amigo

Hernán Vergara

 

 

Y para terminar aquí va una carta de mi amigo José –Pepe- Zalaquett, que me recibió generosamente durante mis primeros días en Washington, cuando yo estaba recién llegado de Chile. Siempre recordaré la enorme taza de café que me ofreció la primera vez que nos vimos, y que me ofreció acompañada de una servilleta enorme, que parecía una bandera blanca. Con ese gesto, de inmediato pensé que José era un buen tipo, y que me ayudaría. Por un tiempo perdimos contacto por sus numerosos viajes a todas partes del mundo trabajando para Ammnesty International, mientras yo me escondía en mi cueva de laboratorio donde también desfilaban variedad de tormentos, pero de distinto tipo. José había sido expulsado de Chile, pero después lo autorizarían a regresar. La tarjeta me parece que es del año 86. Me estoy saltando años; pero no importa, ese es un detalle. Como dice él, mi tarjeta le llegó a sus manos con un año de retraso. Imaginemos por un rato que le llegó a tiempo y sin demora.

Recuerdo que una de mis visitas posteriores a Chile, José me llamó por teléfono a la casa de Santiago. Mi padre contestó el teléfono y anotó el recado. Mientras yo lo leía, me gritó desde su cuarto…. “dicen que Zalaquett es medio genio”……. Y la verdad que así es, pero sobre todo es un buen tipo, le dije. Repaso con cariño esos años iniciales, y compruebo nuevamente la generosidad tan grande de gente que apenas conocía y que me ayudaron tanto:

 

¿Dónde andas, Cristián? Espero que en esta dirección. En el curso de los años siempre me has escrito (dos o tres veces), pero he estado en otro país. Ahora estoy de regreso en Chile, desde hace un año.

Después del 2800 Adams Mill (en Washington, de donde me fui en el 82) estuve en Inglaterra, de vuelta en USA y finalmente me autorizaron a regresar a Chile y me volví. ¿Qué será de ti, ahora? ¿Quién es Pilar, que gentilmente firma tu última tarjeta?

Por cierto me acuerdo de ti, de nuestras partidas de ajedrez en mi subterráneo, y de tus estudios de química. Tu tarjeta de Diciembre 1985 me llegó más de un año más tarde, cuando pasé de visita a la dirección de Adams Mill donde me la tenían guardada. Espero retomar contacto.

Pepe

Autoficción 25 …..después de un suspiro

En la nota anterior decía que mi hermano Gonzalo, en el año 1984, deseaba salir de Chile junto a su familia, era lo único que deseaba hacer. Al final terminarían viviendo en Toronto, no muy lejos de Northville (un suburbio de Detroit), donde vivo ahora con mi familia. Veinticuatro años después, en el año 2008, escribí la nota que incluyo más abajo. La escribí después de visitarlos en Toronto; una visita significativa y que me marcaría a fuego para siempre. Treinta y cuatro años después, es decir ahora, y todavía en Northville y en un día de invierno blanco y frío, la leo como si fuera otro suspiro -realmente no sé cómo llamarla-, y he terminado recogiendo mis partes –mis body parts, como dicen los gringos- mis brazos mutilados, dedos machucados, piernas, que ahora veo desperdigadas por el suelo como si alguien me hubiese arrojado una granada:

 

Los fuimos a ver a Toronto este último fin de semana. Por ahí, entre la espera de la comida china que compramos para llevar a la casa, o mientras apaleábamos la nieve frente al garaje, Gonzalo me contaba algo, pero solo cuando uno se lo preguntaba, y no era mucho. El cáncer que ella tiene es un cáncer “huérfano”, me contó, es decir poco común. Lo llaman adeno-trombo-sarcoma, eso es lo que recuerdo y probablemente está mal escrito, pero no importa. Según Gonzalo, es justamente por ser un cáncer tan raro, inusual, que no se ha tenido la posibilidad de estudiar en detalle, y por eso mismo no tienen un tratamiento eficaz. “Nadie se salva”, me grita, “nadie se salva” mientras empuja una nieve que parece más dura y más helada; en eso todos están de acuerdo, me repite, mientras lucha con la nieve. Lo complicado, es que los pocos casos que se presentan -como no hay síntomas- se descubren tardíamente y cuando ya los tumores se han apoderado del cuerpo, lo que hace aún más difícil el estudio para un posible tratamiento. Como es un cáncer lento, al principio no usaron quimioterapia. Según Gonzalo la quimioterapia funciona con los cánceres rápidos. A Anita se le diagnosticó el cáncer como hace cuatro años, y solo ahora, cuando parece que los tumores han adquirido velocidad, van a tratarla con quimioterapia; antes parece que tomaba solamente hormonas y drogas.

Al entrar a la casa, cuando la vimos, ya cojeaba porque parece que tiene los ganglios tomados y le duelen; los que están ubicados donde las piernas se unen al tronco del cuerpo. Tiene también un tumor en la base del cráneo; pero eso me lo había contado Gonzalo antes por teléfono. Mientras dejaba la pala en el muro, me dijo que tenía otro tumor en la espalda, uno que le adormecía las piernas y le quitaba fuerzas, y otro en el cuello: “fíjate, fíjate y lo vas a ver”, me dijo. El de la espalda parece que se achicó después de un tratamiento de radiación. El del cerebro le producía mucho dolor, como si le sacaran todas las muelas al mismo tiempo. Por eso ahí también le hicieron un tratamiento de radiación que terminó como hace 10 días; pero tiene el labio inferior dormido, además siente dolores en el rostro y por eso toma periódicamente morfina y otro remedio para los vómitos.

Compruebo que Anita es muy valiente; cuando llegamos no sé cómo lo hizo pero se duchó y se había teñido el pelo, como forzándose al máximo tratando de derrotar temporalmente tanta incomodidad, tanto dolor y molestias. Como ya se le cae el pelo, casi tapó el lavatorio; y ella misma lo contaba mientras entrábamos a su casa y nos abrasábamos.

A media mañana Anita y Gonzalo celebraban entusiasmados el triunfo de estar logrando un día libre de vómitos. Parece que estaban espaciando los remedios o combinándolos a distintas horas, las que Gonzalo anotaba meticulosamente en una libretita. Según ellos, esa teecnica les estaba dando buenos resultados. Quizás fuera eso, o quizás fue que simplemente el efecto negativo de la radiación se estaba pasando; no lo sabremos nunca.

Por la noche fuimos a buscar comida al restaurante favorito de Gonzalo, uno Indio que había conocido de pura casualidad cuando en una noche de hambre, simplemente se había envalentonado a entrar para pedir algo rápido. Cuando entró le dio buena espina al sentir los aromas y al ver que no habían nada más que extranjeros, chinos e indios, saboreando los platos típicos de sus tierras lejanas. Pedimos algunos platos, y mientras la esperábamos, me comentaba… “es una comida muy rica…. claro que ten cuidado con el ají… y que bueno que Anita no haya vomitado nada, fíjate”. Nos pasan las cajas de cartón con la comida y Gonzalo me dice que para las sesiones de quimioterapia ya les advirtieron que si algo se complica, si derraman algo del líquido por error, tendrán que evacuar de inmediato la sala. Probablemente la “medicina” contiene elementos radioactivos, pero no se lo pregunté. También ella tendrá que lavar su ropa aislada del resto de la casa, y comer con su propio servicio para después lavarlos separadamente. Y cuando use el baño tendrá que tirar varias veces la cadena; me imagino que para diluir los compuestos radioactivos. Cuando llegamos con la comida eran como las 8:30 de la noche y Anita todavía seguía con cuerda. Ella comió y nos acompañó tratando –con esfuerzo- de poner una mesa linda como lo había hecho desde siempre. Incluso se había dado tiempo para responder unos e-mails muy lindos que le había mandado Alberto, y parece que también Aída. Le había costado esfuerzo contestarlos, nos dijo, “tengo los dedos torpes y me salía todo mal.” No sé si los pudo mandar. Su perro, el Simba, miraba y estuvo todo el día atento a lo que hacía Anita con nosotros. A veces creemos que los perros son tontos, que “no saben”, pero el pobre Simba sabe perfectamente lo que está pasando y la trata de acompañar, la sigue, la mira. Por las noches Simba pide subir a la pieza de Anita, pero a la pobre parece que por los remedios tiene el olfato sensible y si el Simba le respira muy cerca, le dan arcadas y ganas de vomitar. Pobre Simba, nos dice Anita, no sabe porque lo tenemos que dejar fuera.

Disfrutamos la comida, pero por otro lado parecía como una última cena. Anita se repitió y estaba feliz de poder terminar el día libre de vómitos y sin ninguna arcada. En la mesa todavía quedaba comida y las empanadas que Anita nos tenía de sorpresa. Por ahí llamó por teléfono Godi (hija) que a toda carrera, lo antes posible, está tratando de planificar su boda. Ya la fijaron para el 16 de Agosto. Por supuesto espera que Anita pueda asistir. Cata (hija) por otro lado prueba empanadas y nos cuenta sobre sus planes futuros; piensa mudarse a un departamento en Toronto, cercano a la universidad donde estudia. Donde vive actualmente, con sus papás, pierde muchas horas en la micro. Eso es lo que desea Anita, mientras más pronto emprendan vuelo para ella mejor, es un alivio poder ver eso. Seba (hijo) todavía estudia y también trabaja en un supermercado que no está lejos.

Nuestro viaje fue breve. El domingo por la mañana nos despedíamos después de un rico desayuno preparado por Anita, donde ella se esmeró arreglando una linda mesa, como siempre fijándose en el mantel, en sus colores. Seguía sin vómitos y había pasado una buena noche. Miraba por la ventana y se asombraba al ver un poco de nieve colgando de las ramas de un árbol del jardín.

Nos abrasamos fuertemente y claro, tenía “algo” hinchado en el cuello.

 

Me despedí sin entender cómo alguien puede ser tan valiente, cómo puede vivir de esa manera corajuda…… me pregunto cómo lo haré cuando me esté muriendo, ¿voy a invitar a alguien a mi casa? ¿Le ofreceré mi cama? ¿Le ordenaré empanadas……..?

Cristián

6 de Febrero, 2008