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Lector, químico y lector Me gusta todo lo que se lee fácil y sin pedanterías. Relatos autobiográficos ocupan por ahora mi interés

Autoficción 40: la inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener

Lo bueno de la época por la que estoy viviendo, mi último tercio, es que ya llegué a una edad donde no necesito alcanzar nada extraordinario en lo profesional; tampoco necesito ser un buen ajedrecista, ni tampoco un escritor, o un gran científico, no necesito ser nada de eso ni probar nada tampoco. Si me alcanzan los deseos de escribir, simplemente escribo, pero teniendo siempre presente, imaginando como lo hacía mi amigo Ignacio, que estamos todos listos, moribundos o muertos, y llegando sin sorpresas a la edad de las verdades, de las definiciones, donde ya no vale la pena reescribir la historia porque por muy triste que esta sea, se parece a las historias familiares de cada uno de nosotros. La regla es escribir sin censuras, ese es el único norte y sálvese quien pueda.

Después de los preparativos anunciados en las cartas anteriores parece que mis padres partían finalmente de viaje a Europa, a Palma de Mallorca. Poco antes, mi madre me manda la dirección de la famosa agente literaria de esos años, Carmen Balcells. La todopoderosa agente literaria española que cuidaba como a sus cachorros a escritores como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Cortázar, José Donoso y tantos otros. Recuerdo que pocos meses después de la carta de mi madre, le mandé a su agencia el mismo texto que me había criticado don Guillermo Blanco (ver autoficción 36), el escritor chileno fallecido en el año 2010. Lo curioso es que pese a ser un perfecto desconocido en esa área, fueron extremadamente gentiles conmigo y lo leyeron, le prestaron atención. Por supuesto que el comentario me dejó con un ojo en tinta, pero fue una experiencia interesante. Tuve miedo, siempre he sido bastante miedoso, apuesto poco, busco siempre tierra firme, y me faltaron los deseos grandes de llegar a ser un escritor. No sé si tuve talento. Me gustaba escribir, y todavía me gusta; pero en esa época me dio susto y no insistí. Por eso nunca corregí ese texto largo. Imaginé que si trataba de ganarme la vida de ese modo, terminaría de allegado sobreviviendo en la casa de un amigo, o de algún hermano, o en una autopista, arranchado sobre un colchón usado a los pies de un paso bajo nivel con ruido de autos y camiones.

Creo que gracias a no haber sido un elegido, logré una buena vida, un buen techo, y dos hijas que ya emprendieron su vuelo propio. Y dentro de todo, en mi trabajo diario no necesité besar demasiados pasamanos a lo largo de estos años. Solo un poco, a veces, un poquito, en escenas que trato de olvidar, o de reírme. Todavía recuerdo, por ejemplo, con un poco de vergüenza cuando tuve que promover “el desorden”, o las estructuras amorfas frente a unos visitantes, inversionistas y amigos de Stan Ovshinsky (Héroe del Planeta según la revista Time de esos años, en el 99). Esos ejecutivos, periodistas, actores como Alan Alda, científicos de renombre como Edward Teller (padre de la bomba de hidrógeno) recorrían periódicamente nuestro laboratorio para enterarse sobre las últimas novedades de ese reconocido inventor. Stan adoraba la atención, y notó desde el primer momento, que ese concepto era llamativo, de manera que utilizó el desorden hasta sus últimas consecuencias. Era un concepto que atraía la curiosidad del que escuchaba, porque todos de alguna manera batallamos contra el desorden, con los papeles importantes desordenados y que se pierden, los documentos que se pierden. Stan parecía buscarlo, lo vivía, lo adoraba, pero en otras dimensiones, en el desorden a escala atómica. Buscó ese desorden en los átomos, en la estructura atómica, algo que le había dado buenos resultados cuando trabajó con la sílica amorfa (opuesta a la sílica cristalina, donde los átomos están bien ordenados y ubicados en el espacio en una estructura definida claramente) y que promovió exitosamente en las celdas fotovoltaicas (solares). Mostró que las celdas solares de silica amorfa eran más eficientes para captar la energía solar que las cristalinas. Y desde esa época Stan no soltó el desorden, y lo transformó en el motivo de su vida, fue su inspiración. Desde ese día original, Stan trató de aplicar ese concepto sobre todos los potenciales avances tecnológicos. Si el uso de sílica amorfa en la celdas fotovoltaicas (solares) le había dado tan buenos resultados, ¿por qué no intentarlo entonces en otras áreas, con otros materiales como los que se usan en las baterías? Y así fue como, dando un salto de buen equilibrista, apostó por “el desorden” en los materiales que se usan en las baterías, se las jugó por “el desorden” y buscó, con su excelente marketing, transformarse en el rey “del desorden”, el inventor del desorden, donde los materiales, para que funcionaran mejor, más exitosamente, al limite de sus capacidades en el nuevo mundo tecnológico, debían poseer estructuras atómicas desordenadas, amorfas. Según Stan, lo fundamental era encontrar el elemento químico que indujera ese desorden en un material específico. Y así fue como al buscar nuevos componentes para el cátodo de las baterías, Stan simplemente decretó que había que “inducir desorden” en la estructura de ese material, ahí se escondía la solución. ¿Y cómo se inducía el “desorden”? Según él, con el simple acto de agregar mínimas cantidades de otros elementos (escogidos de la Tabla Periódica), en el momento en que esos materiales se formaban o sintetizaban en el laboratorio. Y así fue como muchas veces terminé predicando “desorden” frente a impecables visitantes que escuchaban maravillados las bondades de las estructuras amorfas, desordenadas, que propiciaba Stan. Uno tenía que explicar -como en un acto de fe- el camino por el cual esos materiales, los amorfos, llegaban a ser mejores que los cristalinos. Es sabido, por ejemplo, lo importante que es para una batería su capacidad, sobre todo si son diseñadas para su uso en un auto eléctrico. ¿Cómo aumentar o maximizar su capacidad? Stan prometía, con la fe de un predicador fundamentalista, que eso se lograría induciendo desorden en la estructura atómica de los cátodos. Todavía recuerdo ese día loco, en que después de agotar la Tabla Periódica de los elementos buscando ese desorden, cansados de tirarle dardos a esa maldita Tabla, investigando qué elementos agregar para “estimular desorden” y que Stan fuera feliz, nos pidió después de un largo silencio, de una pausa de hielo, que usáramos uranio -¡uranio miéchica!- un elemento radioactivo. ¡Y saltamos de nuestros asientos para conseguir uranio, a comprar uranio, a comprarlo antes de que el mundo se fuera a terminar! Lo curioso es que casi nadie, y solo los más avezados, los que Stan había conocido desde hacía muchos años antes, se atrevían a contrariarlo.

Y es así como hasta el día de hoy me topo frecuentemente con gente que ha escuchado hablar del legendario Stan Ovshinsky, el Héroe del Planeta, el genial inventor, el Edison moderno, y donde lo único que desean oír se relaciona con las hazañas y proezas de ese hombre magnífico y extraordinario. Es como si sentados frente a una chimenea, con un trago en la mano, esperaran a que uno les cuente historias deslumbrantes para confirmar las hazañas de Stan, sus conquistas. En el fondo, de una manera casi infantil, buscan escuchar de un Batman nuevamente, porque Batman existió, en algún momento parece que vivió. Lo triste es que cuando cuento la firme, cuando digo que Stan era como un emperador sin ropas, que caminaba en cueros sin que él se diera cuenta, como un niño a pie pelado en busca de reconocimiento, como un huérfano en busca de cariño, por lo general quedo mal parado y ya no buscan averiguar nada, me largan y dirigen la atención hacia otros derroteros como si repentinamente se apagara la chimenea o se acabara el trago -el Cabernet chileno, el tinto, el tintito- y me hacen callar o exploran otro tema; ya no les interesa que les cuente nada más. Lo interesante es que usando ese esquema Stan y todos sus parientes ganaron mucho dinero, sobre todo cuando la compañía  (ECD) se hizo pública y vendió acciones en New York. Lamentablemente a mí no me tocó nada. Pero lo llamativo es que Stan, basado en su magia, en sus contactos, en su marketing atraía a mucha gente que hacían cola para abrirle la chequera.

Descubro que a la gente, a muchos conocidos y amigos, les gusta escuchar de grandes conquistas, de ejemplos vivificantes, como si buscaran guías espirituales que nos pudieran salvar de algo, o de alguien. Pero la verdad es que a pesar de los años, yo también extraño eso, todavía existe una parte de mí, escondida en algún lugar de mi cerebro, que todavía está bajo el influjo magnético de Stan, bajo la magia de Stan, y que busca conocer estructuras amorfas, y que todavía quiere explicar (¿o encontrar?) esos lugares exóticos, míticos y especiales donde todo es posible, donde los sueños más intricados son ciertos, una realidad que puede tocarse con los dedos….pero he perdido la fe, ya no creo, en este último tercio de mi vida me cuesta demasiado creer en algo, en alguien. He dejado de creer. Ya no me puede salvar nadie.

…pero estábamos hablando de Carmen Balcells que parece no fue muy diferente al Héroe del Planeta. Aquí recuerdo lo que mencionó María Jesús Duato, viuda de mi querido amigo Ignacio Carrión, cuando se refirió a ella:

 

“¡menudo personaje! ¡Consultaba con una vidente a qué escritores representar! “

Finalmente aquí llegan las dos cartas de mi madre:

 

 

Cristiancito

 Siento no haber estado anoche cuando llamaste. La dirección es

 Señora Carmen Balcells

Agencia Literaria Carmen Balcells

Diagonal 580

Barcelona 21

España

 Un montón de cariño a los dos. Gracias por lo recortes. Aquí se publica todo, casi.

 El 16 de Agosto parto a Madrid, quizás vaya a París. Nos encontraremos con Juan el 31 en el Hotel Cala Fornells. Justo iré por el océano el día de tu cumpleaños. Naciste a las 11 de la noche del día 16 de Agosto.

 Ximena

 …te quiero p’al mundo. Escriban –escriban- escriban a American Express, Palma de Mallorca, España.

 

 

 

 Lunes primero de Sept 86

 Despertando de la siesta

 Cristian y Pilar

 El otro día te envíe certificado un libro de García Márquez y otro sobre gramática española. Juan me pide que no lleve el libro sobre Littín a Chile (La Aventura de Miguel Littín Cladestino en Chile, Editorial Oveja Negra, Mayo 1986).

 Terminé hace justo una semana “La Insoportable Levedad del Ser”, así que te lo pondré al correo (junto a un amasijo de recortes de revistas y diarios españoles). Juan ha tratado de leerlo (la Levedad del Ser) pero no logra interesarse, prefiere los diarios y revistas. Está de vacaciones. No me interesó mucho como novela. También en Chile es “best seller”. Creo que lo promocionan por su suave antimarxismo.

 Son las 5 pm y de repente el cielo se oscureció y llegaron truenos, relámpagos y lluvia. Más rato iremos a Portol donde los Matas a comer. Otro día desde Palma te llamaré con los números de teléfono.

 España está un 30% más caro que el año pasado con su entrada al Mercado Común Europeo y el IVA. Ahora cualquier cosa vale 200 pesetas (una Coca-Cola) y el dólar está a 130 pesetas. Así es que hay menos norteamericanos de turistas.

 Un gran abrazo a los dos

 Ximena

 …llévame a Chile comprándolo con American Express un juego de sábanas y, si puedes apretarlo, un cubrecama acolchado igual al juego. Desde Chile te enviaré un pedazo de mi papel mural medio celeste-gris para que haga juego. ¡Gracias!

 

 

Y me despido con una carta de mi padre, con una nota de mi padre que siempre habló de variados temas con nosotros, que nos contaba mucho, pero que siento se guardaba también mucho. Con los padres a veces ocurre eso, creo, aunque uno trate lo contrario; no son los típicos amigos de uno porque son los padres, no son nuestros compadres, y además pertenecemos a generaciones diferentes. Ahí siempre me topé con una barra alta. Miro hacia atrás y noto que con él a veces 1 + 1 daba 3. Lo veo a la distancia, a mi padre, como una especie de padrino benévolo, indulgente, conciliador, un hombre que sabía relacionarse con la gente, con mucha gente, y que como en un juego de carambolas, si no conocía a alguien que necesitaba para solucionar un entuerto, sabía encontrar a otro personaje usando una llave maestra que de conocidos lo llevaban a otro conocido, (porque en el fondo todos estamos relacionados con todos), que al final le llevaban a buen término la iniciativa, a solucionar un trámite, obtener un documento, una firma. Creo que a eso lo ayudó la escasez de neurocirujanos chilenos que habían en ese tiempo en Chile. Por ahí escuché que Asenjo se involucraba mucho educando a neurocirujanos de otros países, y que le ponía bastante menos interés al formar médicos chilenos; estaban ahí, existieron (como mi padre), pero siempre la oferta fue menor que la demanda. Eso creo que favoreció a mi padre al limitar la competencia y transformarlo en un médico más indispensable. Los que ayudaban a mi padre, lo hacían gustosos porque sabían que en el futuro, si les ocurría algo, si sufrían un accidente, como un golpe en la cabeza, una caída, lo necesitarían como médico y ahí estaría él. Y como médico, al igual que los curas (“los médicos son como los curas, mijito”), se enteraba también de muchos asuntos poco conocidos, íntimos, de variados personajes que muchas veces llegaban a golpear su puerta por problemas de salud. Eso lo ayudó muchísimo a sobrevivir en una época difícil, y por añadidura nos ayudó también a todos. Así es como Gabriel Valdés (fallecido en el año 2011), político chileno, opositor a Pinochet y figura clave en la transición hacia la democracia, lo ayudó (pese a que no le machucaron la cabeza en las protestas y no terminó en las manos de mi padre) a conseguir el viaje de mi hermana y su marido de ese entonces, Patricio, a Italia:

 

“…tú sabes que Moniquita y Pato lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato…”

 

Por otro lado la situación política de Chile evolucionaba lentamente, no cambiaba demasiado:

 

“….en Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener….”

 

Finalmente los dejo con la carta de mi padre:

 

 

Palma 8 de Septiembre 86

 Querido Cristián

 Espero que tú y Pilar se encuentren bien de salud y les vaya bien en sus estudios y trabajo. Yo hace una semana que estoy con mamá en Palma que como ustedes la conocen es una isla muy hermosa. Estaremos aquí hasta el último fin de semana de Septiembre.

 La mamá bien de salud y recordándolos a todos ustedes. Hace tres días fuimos al Hotel Lido donde estuvieron ustedes el año pasado. Me gustó verlo y imaginarlo que ahí ustedes lo pasaron bien. En verdad que sería bueno que próximamente nos reuniéramos en Palma en lugar de veranear en Chile. A lo mejor a ustedes les sale incluso más barato venir acá que a Chile. Eso es más realizable si con tiempo se toman las reservas a las casas de turismo, que ofrecen en un paquete traslados y hotel a precios a veces irascibles. Ayer la mamá trató de ocupar la tarjeta, pero algo no funcionó bien; seguramente no conocen un detalle que permita la comunicación.

 Me alegro que sigas buscando trabajo en el área privada, porque el dinero sin ser lo más importante, es fundamental para vivir tranquilo. ¿Cómo le va a Pilar en su doctorado? Cuando se reciba ella y trabajen ustedes dos, van a ser personas privilegiadas. Preocúpense de la residencia en USA; no les vaya a pasar lo de Gonzalo (hermano que vive actualmente en Canadá), que por no haberse preocupado mientras estudiaba ahí, ahora no puede regresar. Si es necesario contraten un abogado especialista en residencia y pagarlo, eso bien vale la pena hacerlo.

 En Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener.

 Tú sabes que Moniquita (hermana) y Pato (su esposo en ese entonces) lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato. Deben estar en Italia el 1º de Noviembre hasta el 30 de Junio de 1987. Es una beca de 400 dólares cada uno, es decir 800 dólares los dos. Tienen además seguro de salud y viaje en avión de ida y vuelta. Lo único que Moniquita tenía pena en no verte cuando ustedes vayan el 7 de Diciembre a Chile.

 Aquí todo está precioso, con un clima magnifico. El Hotel es muy cómodo. Tenemos la piscina en el mismo piso cuarto de nuestra habitación, y disponeos de una playa a 15 metros del Hotel.

 Mi querido y tierno Cristiancito, ustedes nos hacen muy felices, y tus cartas y llamadas telefónicas y otras delicadezas son la felicidad de la mamá y nosotros. Cuéntame en tus cartas en que estás trabajando, si estas escribiendo un “paper” porque eso es muy importante para tu carrera.

 Un cariñoso abrazo y beso de la mamá y mío, para Pilar y para ti.

 Juan

 

 

Me despido con una humorada que mi padre me mandó para mi cumpleaños, es una tarjeta que a pesar de los años todavía me arranca una sonrisa:

 

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Autoficción 39: Somos como los niños que juegan en el ataúd de sus parientes

Mis gatos acarrean suerte. Bajo al subterráneo de mi casa, mientras Diego y Luca me siguen como en una expedición hacia una selva virgen (este último, el Luca, lo trajo Camila desde Honduras cuando trabajó en el Cuerpo de Paz). Digo que me traen suerte porque juntos logramos encontrar la carta de mi madre que mencioné en autoficción 38. Ahí ella brevemente nos mencionaba una visita a la tierra de sus antepasados, en la región del Maule, un fundo que terminó transformado en un poblado que se llama ahora, Sagrada Familia, vecino a la ciudad de Talca en la comuna de Curicó.

Antes de continuar, creo que es importante recordar que mi madre escribió -sobre todo en la carta incluida en esta autoficción- muy a “vuelo de pájaro”, casi como un “stream of consciousness”, o “flujo de conciencia”, de manera que no debemos ser muy duros para juzgar lo que aquí se lee porque cuando uno escribe de esa manera, lo hace libremente, como si estuviésemos todos muertos, desaparecidos……. como escribía mi querido amigo Ignacio Carrión, ya fallecido (pero que todavía siento que por ahí sigue leyendo, que algo de él todavía lee y vive ahí, en sus diarios, e-mails y relatos).

En los preámbulos mi madre cuenta que no se ha sentido bien, y que por eso ha escrito poco. Es la tremenda incógnita que le impuso el cáncer, donde cada día que pasaba (¿qué sobrevivía?) era aceptado por ella como una concesión, un regalo de alguien, un permiso para vivir:

 

“…..la verdad-verdad es que las adherencias en la guatita me producen dolores y me he pasado la mar de películas sobre la continuación del MALIGNO, hasta que cuando soñé que se me extendía como marea por las tripas….”

 

Recurrentemente se somete a exámenes para cerciorarse de que ese tratamiento, tan poco convencional que ella siguió como fueron las megadosis de vitamina C consumidas diariamente, todavía la protegían, todavía la ayudaban a postergar ese portazo final del “MALDITO”, como lo llamó ella, el cáncer que le habían diagnosticado meses antes pero que misteriosamente se le había escondido en una “remisión espontánea”. Padeció un cáncer que, sana o enferma, como en el juego Pac-Man, nunca la soltó. Es así como después de un buen resultado que le mostraba una ecografía reciente, la noticia fuera interpretada por ella como un valioso ticket para continuar con el festín de la vida:

 

“….llegando a casa, llamé a Juan. Ahora, aunque me moleste la guatita, no me importa. No hay cáncer. Juan dice que en los últimos años él se ha imaginado tener cáncer, esclerosis, descerebramiento, etc, etc. Así que esta imaginación mía es normal….”

 

Como mencionaba en la autoficción anterior, mi madre junto a sus hermanas Oriana y Mónica, sintieron una necesidad imperiosa de mirar y tocar el pasado de ellas. Creo que algo así también me va a ocurrir a mí, una urgencia por recorrer antiguos derroteros, paisajes, playas y roqueríos que me mercaron tanto, como los de Algarrobo, El Quisco y Punta de Tralca. Lo interesante es que en ese viaje hacia el pasado, el de mi madre junto a sus hermanas, descubrieron también secretos de familia que no se sospechaban (para conocer otros secretos por el lado de mi padre, lean los cinco Blogs anteriores titulados: “La Familia…o Secretos de Familia”). Pero volvamos a la región del Maule; en ese viaje las tres hermanas se enteraron de la hija natural de una tía soltera, Amelia Correa, algo que ellas no habían sospechado nunca. Horror de horrores para mi querida tía Oriana, también soltera, y que jamás imaginó un tropiezo así de su tía Amelia:

 

“….mirando leí el bautizo de una hija natural (en 1909 o 10) de Amelia Correa (mi papá tuvo una hermana de ese nombre), así es que la Oriana se enojó mucho, le pareció una calumnia pensar que la tía Amelia, tan buena, hubiera tenido un hijo….”

 

Recorren, redescubren ese territorio antiguo, pero para ellas demasiado nuevo, hasta que:

 

“…en eso llegó el cura, un buen hombre, joven, como para cantarle “Cura de mi Pueblo….” Nos mostró la Iglesia, muy orgulloso de estar cambiando las viejas maderas del entablado de la galería abierta que rodea al jardín, todo muy viejo….”

 

Se reúnen con una antepasada, María Gamboa, que todavía parecía atesorar la vida de esos años:

 

“…esta María Gamboa me contó que su tío, mi abuelo, era estupendo y vivía muy bien, pero no trabajaba nunca, era alérgico a las responsabilidades, y vendió el fundo cuando se cansó.…”

 

Y aquí habría que mencionar que esa opinión concuerda con la que un día me expresó mi padre por carta. Nuevamente –peligro- porque eso hay que leerlo como lo leen los muertos, sin gritar, sin ofenderse, o como si ya estuviéramos todos en el infierno donde nadie se enoja porque están todos enojados:

 

“…..en tu última carta haces preguntas precisas sobre tu abuelo, Augusto. Desconozco si tu mamá te va a contestar, pero de todas maneras yo quiero darte mis impresiones sobre él. A lo mejor son injustas, pero te lo cuento simplemente como yo lo creí vivir. Don Augusto nació en Talca o Curicó, pero no se sabe con certeza cual fue la ciudad porque en esa época no había Registro Civil y las inscripciones o nacimiento se hacían en la parroquia o Iglesia cercana que la familia escogía como más apropiada. El fue inscrito como Augusto Correa Urzúa y tuvo once hermanos, uno de los cuales fue sordomudo y con el cual Don Augusto se entendía muy bien.

            Tu abuelo fue una buena persona, y creo que conscientemente no le hizo daño a nadie; pero de la misma manera tampoco le hizo el bien a muchas personas. El tuvo muchos hijos naturales, y así es como Curicó y Talca están sembrados de huachos que llevan el apellido Correa. Se parecen entre sí, y además de llevar el mismo apellido todos tienen la particularidad de ser blancuchentos, tontorrones, y de no trabajarle un día a nadie. Como eran personas adineradas y de la sociedad de ese entonces, al casarme con tu mamá, no heredé un peso, pero si heredé la aristocracia que ellos pretendían tener…… aunque me hubiera gustado mucho más heredar algo de esa fortuna. Cuando uno de sus hermanos estaba en edad de estudiar, lo mandaban a Santiago y financiaban su estadía vendiendo un fundo cada año. Al final nunca exhibían certificado o título de Universidad alguna, y la carrera se prolongaba hasta que sus padres simplemente se aburrían y perdían las esperanzas. Esto se tradujo en que ninguno de ellos llegó a ser un profesional, y así fueron empobreciendo a la familia entera. Don Augusto, por supuesto, no estudió ninguna carrera universitaria y solo asistió algunos años al colegio lo que le permitió ingresar a la empresa de Ferrocarriles del Estado. Ahí jamás alcanzó un puesto de importancia, y después de muchos años jubiló pobre y sin dinero. Como era aficionado a las carreras de caballos la poca plata que le dieron de desahucio la perdió y lo que le quedaba se la robó un juez de toda confianza y amigo de la familia. El le había prestado el dinero bajo palabra de honor, y con la promesa de devolverlo con un interés importante. Por supuesto, ese compromiso de palabra nunca se cumplió y el prestigioso juez falleció sin devolverle un peso a nadie. Dada la precaria situación económica, como tú lo sabes, la mamá se trasladó a vivir a una galería de la calle Siglo XX donde la conocí. Después de un tiempo nos casamos y vivimos con ellos durante algunos meses. De allí nosotros nos trasladamos a la El Bosque y después a la avenida Suecia, lugar donde nacieron la mayoría de tus hermanos. En realidad no nacieron en la casa, sino que en la Clínica Santa María, de acuerdo con mi status de aristócrata. El único que no nació en esa Clínica sino en el Hospital Salvador y en una pieza fue Alberto. Esa decisión fue tomada porque el doctor Tisné atendía en ese Hospital y me dijo que no me iba a cobrar y nosotros por nuestra situación económica quisimos aparecer modestos y pagamos por una pieza fea, con ratones, baratas, catre despintado y muros rayados con frases de enfermas que habían estado ahí, aunque escritos sin obscenidades. Eso para nosotros era suficiente….”

 

 

Lo interesante es que estos antiguos familiares le “conocían la historia” a mi madre, y mientras la atendían y conversaban y le ofrecían cafecito, parecían leerle también unas notas que habían tomado a lo largo de los años, como su afiliación política, por ejemplo:

 

“…también que son ultra derechistas y ellos saben más de nosotros que nosotros mismos. Parece que como yo salí en los diarios cuando fui al sur con Olaya, durante la campaña de Tomic, resulto medio culpable del allendismo….”

 

Recorren el cementerio y tratan de redescubrir ese paisaje que ya se había terminado. A lo mejor fue como otra manera de escribir:

 

“…el cementerio era parecido al del Totoral, con un solo Mausoleo, y con solo un hoyo en el centro. El cuidador dijo que un tal Filo o Fito, o algo así, vendía las lápidas y los cajones finos y nos mostró un huesario en el hoyo del mausoleo tapado con tablones. Era todo tan triste que no me acerqué a husmear….”

 

Y parecen defenderse de los bandoleros:

 

“…mi papá contaba que por detrás de la casa corría un canal donde los metían al agua cuando los bandidos asaltaban el fundo (para que los ladrones no los vieran. También enterraban la platería)….”

 

Y regresa hacia el presente con algo de remordimiento:

 

“…lo que más sentí fue ir al sur con veinte años de atraso. Oriana me contó que una vez el papá tomó el tren al sur, y cuando llegó, llovía en la estación y tomó el tren de vuelta…”

 

Creo que a todos nos sucede o nos sucederá algo parecido. Siempre llegamos o llegaremos a un punto donde tratamos de penetrar nuevamente en el pasado nuestro……para terminar tomando, rápidamente, “el tren de vuelta”. Los recuerdos a veces nos asustan, porque son demasiado subjetivos, y morfan, cambian de dirección, de apellidos, se visten de colores diferentes y nos destruyen esa imagen que guardábamos como algo tan preciado.

Nos habla de Chile y lo que sucedía en ese entonces durante las protestas contra Pinochet:

 

“…somos como los niños que juegan en el ataúd de sus parientes. Parece que más les duelen en el extranjero las atrocidades. Aquí, hasta la familia pone cara para la TV y se sienten héroes del pariente muerto….como explicarte, es difícil, hay que vivirlo. Me amarga la indiferencia. Ayer un chiquillo me contaba sobre los quemados (emblemático caso de Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas, quemados durante las protestas contra Pinochet. Rojas era fotógrafo y murió a los pocos días), diciendo que había sido la estupidez de un milico que les empezó a pegar…”

 

Y de manera muy auténtica nos habla de las feministas, el grupo que ella frecuentaba, pero en puntillas, a veces con alarma:

 

“….en la reunión del sábado cantaron a la hora del almuerzo con guitarra unas mujeres bien modestas unos cantos bien llorones. Una decía que trabajaban en la fábrica, después en la casa, y en la noche el marido las quería bien despiertas. El canto se llamaba: Cuando Soñar es un Lujo. Y sin embargo, a pesar de lo triste de la canción, se reían a gritos al aplaudir…”

 

Y claro, sale a colación el padre Renato Poblete, ya fallecido, pero actualmente acusado de abusos sexuales bien perversos. Ese año pasó un tiempo en la Clínica de la Católica por un problema al corazón:

 

“…escríbele si quieres al padre Renato Poblete, estuvo más de dos semanas en tratamiento intensivo en la Clínica de la Católica. Le pusieron dos válvulas en el corazón. Pasó un mes en el hospital, ahora está con un hermano. Lo vi en la Clínica, flaco, transparente, puro ojos. Escríbele. Son tan solos cuando ya no son útiles a los demás. Se tratan como herramientas humanas…”

 

Y continúa con su análisis de Chile en general:

 

“…somos indios, tenemos la indiferencia de los indios. En el pueblo, tener un pariente uniformado da status, nos gustan los oropeles del uniforme….”

 

Ya casi terminamos. Se acaban estos filtros para toparnos con ese flujo de su inconsciente. Pero antes, otro poco sobre el escritor Guillermo Blanco:

 

“…en el Taller de Guillermo Blanco tú serías rey. Somos un grupito de 8 muertos de frío. Ayer llegué como chupete helado del taller…”

 

Felizmente nunca fui escritor. No tuve que pasar hambre o las indignidades que parecen ser el caldo de cultivo de ese arte tan noble.

Y llegamos a su carta:

 

 

Stgo 15 de Julio de 1986

 Cristiancito amor

 Hasta he olvidado como se escribe y se usa esta máquina….ya ni papel de cartas tengo, quizás a quien se lo he dado.

 Estos últimos meses han sido fregados….la vitamina C arrasa con todos los otros nutrientes y me deja muy cansada. Por eso no he escrito nada, además que la mejor hora para escribir es cuando no hay nadie, y eso es de 9 a 1, justo las horas en que me levanto y salgo a c.a.m.i.n.a.r, así de lento. Al principio me camino unas 12 a quince cuadras, dejo el auto estacionado en Plaza Lyon y bajo y subo por Providencia, sin comprar nada para no cargar paquetes. Es medio peligroso caminar por calles menos concurridas porque arrancan con la cartera. Algunos Sábados y Domingos por la mañana, llevo los niños de Juan Alberto al Parque Intercomunal de La Reina donde hay caballitos, un tren chico y varias hectáreas de terreno con árboles y caminos para correr. Creo que es indispensable el ejercicio para evitar la osteoporosis, además se robustecen los músculos…..pero la verdad-verdad es que las adherencias en la guatita me producen dolores y me he pasado la mar de películas sobre la continuación del MALIGNO, hasta que cuando soñé que se me extendía como marea por las tripas, pedí hora donde el ecografista, y el Jueves de la semana pasada fui solita a hacérmela. Tuve que estacionar a cuatro cuadras del lugar, el Centro Ecográfico está en Providencia con el Canal y me estacioné por Lota, ya que en las cercanías del Metro estacionan muchos autos. Me costó caminar con la guatita llena de agua, hay que tomarse litros y medio y no hacer pipí dos horas antes. Quise ir sola para evitar la tensión de los días anteriores y durante la revisión, porque el Dr. Leal me mira desde la aorta, pasando por cada presa, hasta el hígado y páncreas y todo normal. Al tiro, llegando a casa, llamé a Juan. Ahora aunque me moleste la guatita no me importa. No hay cáncer. Juan dice que en los últimos años él se ha imaginado tener cáncer, esclerosis, descerebramiento, etc, etc. Así que esta imaginación mía es normal.

 Lo primero que te he contado es de enfermedades, a veces pienso que sería mejor no saber tanto para vivir más despreocupada, claro que si no me hubiera tratado de documentar, ya estaría enterrada. Es difícil olvidarse de uno misma cuando el lugar que molesta ocupa, sin quererlo una, toda la mente …así es que perdona esta larga explicación porque he pasado dos meses casi segura de estar de nuevo enferma. Resulta que al bajar a diez gramos diarios de vitamina C, me han vuelto las molestias del lupito. Cuando no es la guatita, es el oído y/o garganta y la piel, en fin, que trato de contraatacar haciendo ejercicio físico. Me he tejido un chaleco para mí, otro para Juan, otro a Mónica, más uno sin mangas, un pantalón y chaleco tejidos a Francisca…etc., así vacío mi miedo. Parezco una bruja, teje que teje, para no pensar….pero ya terminé. Estoy tejiéndome una polera.

 No puedo encontrar tu carta en que preguntas detalles sobre el viaje al sur, debe estar en Indisa. Fue bueno ir al sur con Mónica (hermana de ella) y Oriana (hermana mayor). Viajar con Mónica fue encantador, todo le parece una agradable aventura, pero mi otra hermana es agotadora. Critica como manejo, el plato que ella pide en el restorán siempre es el más malo…solo ve el lado maldito de la vida…pero algunas veces estuvo francamente feliz, y eso para mi valió el viaje. Quien faltó fue mi papá. Ir a ver lugares que él conoció, es como imaginarse un vestido sin dibujo. El pueblo Sagrada Familia es limpio y modesto, calles rectas con una plaza al centro con árboles y palmeras y la Iglesia. Detrás de la Iglesia corre un canal y más atrás el cementerio. En una foto antigua estaba mi papá, un hermano y mi abuela en un patio con pilares y plantas. Ese debe ser ahora el patio de la Iglesia. Lo reconozco porque es hundido como en la foto. Me explico. La puerta de la Iglesia estaba cerrada, subimos unos peldaños altos para ver al cura en su oficina. Como no estaba nos dedicamos a ver los libros de nacimientos y muertes y bautizos. Los anteriores a 1908 están centralizados en Talca o Curicó, no recuerdo bien. Mirando leí el bautizo de una hija natural (en 1909 o 10) de Amelia Correa (mi papá tuvo una hermana de ese nombre), así es que la Oriana se enojó mucho, le pareció una calumnia pensar que la tía Amelia, tan buena, hubiera tenido un hijo….en eso llegó el cura, un buen hombre, joven, como para cantarle “Cura de mi Pueblo….” Nos mostró la Iglesia, muy orgulloso de estar cambiando las viejas maderas del entablado de la galería abierta que rodea al jardín, todo muy viejo. Creo que la Iglesia es posterior a cuando mi abuelo vendió el fundo en 1911. No pudimos ver las piezas que rodean el jardín, creo debe haber sido la casa del fundo, porque mi papá contaba que por detrás de la casa corría un canal donde los metían al agua cuando los bandidos asaltaban el fundo (para que los ladrones no los vieran. También enterraban la platería). Vi después el canal de aguas tranquilas con sauces como para bañarse en el verano. Creo que esa era la casa del fundo y la plaza, su parque. Al otro lado de la Iglesia está el camino al cementerio. La María Gamboa, prima del papá cuyo marido, un señor Baquedano (se suicidó) quiso matarla a ella y sus dos niñitas (son más o menos de mi edad. Las conocía cuando chicas, ahora casadas con nietos). Esta María Gamboa me contó que su tío, mi abuelo, era estupendo y vivía muy bien, pero no trabajaba nunca, era alérgico a las responsabilidades, y vendió el fundo cuando se cansó. No recordaba en cual Iglesia lo enterraron. El cementerio era parecido al del Totoral, con un solo Mausoleo, y con solo un hoyo en el centro. El cuidador dijo que un tal Filo o Fito, o algo así, vendía las lápidas y los cajones finos y nos mostró un huesario en el hoyo del mausoleo tapado con tablones. Era todo tan triste que no me acerqué a husmear. No sé los nombres de loa árboles, pero todo el lugar era fresco y sereno.

 El tiempo pasa y lo borra todo. Me recordé el sitio en que estuvo la casa de mi abuelo Ramírez. Arrendada para el liceo de Quilpué. Se quemó como pronosticaba mi madre que pasaría, para transformarla en calle. Todos los jardines rodeados de ladrillos habían desaparecido, solo quedaba a un costado la gran palmera y por ahí dos ciruelos, uno que daba ciruelas blancas y el otro rojas. De los parrones no quedaba nada, eran veredas peladas. De la gran casa, nada, nada, ni siquiera los desniveles del terreno que era lo que más me gustaba, con caminos y arcos de palitos blancos con rosas trepadoras. Algo de Alemania tenía Quilpué, una imitación de los jardines berlineses.

 Volviendo al viaje al sur. La Iglesia (hoy completamente destruida después del terremoto del 2010) donde tendría que estar la virgen con el pelo de mi abuela, estaba destruida, portones cerrados, sin techo, y por lo ventanales se divisaban las pinturas claras de las paredes. Con esa prima del papá (María Gamboa), muy viejita, fuimos al fundo de los Gamboa. Uno de estos primos es alcalde, otro administra el fundo de ellos, porque el primo de mi papá, su padre, está semiparalizado. No estuvo muy simpático de que su tía viviera en Talca y no en Santiago con sus hijas….también que son ultra derechistas y ellos saben más de nosotros que nosotros mismos. Parece que como yo salí en los diarios cuando fui al sur con Olaya, durante la campaña de Tomic, resulto medio culpable del allendismo. Había otra señora muy dije, su madre, y otra hija separada con varios hijos que iba a dejar y a buscar al colegio en Talca (camino infernal de piedras y calaminas, más de 50 minutos así). También ellos se encargaron toda la vida de un hermano sordomudo de mi papá, Máximo, y lo querían mucho. Además parece que mi papá debió haber sido más modesto –viviendo de su jubilación- y sin embargo hablando siempre de sus hijos, yernos y nietos, tan estudiosos. Y allá sólo cuentan las hectáreas de tierra y ser derechista. Lo que más sentí fue ir al sur con veinte años de atraso. Oriana (hermana mayor) me contó que una vez el papá tomó el tren al sur, y cuando llegó, llovía en la estación y tomó el tren de vuelta.

 Ayer estuve buscando libros sobre árboles. Sé que Enrique Lafourcade los usa para nombrarlos apropiadamente. No encontré, pero hoy iré a otra librería, si está te lo enviaré. Es verdad lo que dice el siquiatra Fco. Huneus, que la muerte es la indeferenciación. Al morir la gente, casas, cosas, se van identificando con lo que les rodea, se vuelven iguales al entorno, alimentos para animales y vegetales….

 Y ahora quiero arrancar del pasado, de esas gentes solo quedo yo, tú, y lo que tu dejas a tu vez. La mirada de Juan está en la niña de Gonzalo (mi hermano). La Francisca, de Alberto (mi hermano mayor), mira y ríe igual a su padre. Gonzalito (hermano que ahora vive en Canadá) tiene los mismos gestos de mi tío Custodio y su autoritarismo. Al que he ido entendiendo más es a Juan Alberto, y él a mí, creo. Nos parecemos mucho. No podemos demostrarnos débiles, preferimos parecer sobre-suficientes y herimos con eso. Por ejemplo el otro día llegó Gonzalo rabioso de no tener plata, y yo en lugar de mostrarme compasiva le dije que el se había creado la vida que llevaba. Es verdad, se alejó a una vida superficial en la universidad, y la de aquí, ahora, no la acepta….Ahora está postulando irse a Canadá. En la embajada le dijeron que podía irse una vez que Anita tenga su segunda guagua en Enero, por las radiografías que tienen que tomarle. Me asusta pensar cómo se las arreglarán con dos guaguas, sin hablar inglés…y con nieve. Me tinca que Anita tomará un avión directo a Frutillar (la tierra de su padre, los Kuschel) cuando se vea entre cuatro paredes y dos guaguas. Pero la vida es una aventura, y no hay que poner neblina en el camino de nadie, así es que no opino. Hoy, mejor dicho, ayer, Anita despidió a la empleada que ya estaba muy floja, y sobre todo porque encontraron en la basura un bistec crudo…..si no encuentra empleada luego, me tinca que se va de vacaciones al sur. Aquí vienen todos los días Mónica y Pato (que parece les sale un “pololo” en Curicó). A Gonzalo y Anita no me atrevo a invitarlos a almorzar porque son terriblemente puntillosos con la niña y la Guille tiene poca paciencia y no le gusta que entren a la cocina.

 Mi hija Mónica me alegra la vida, salimos a caminar y mirar vitrinas. Siento cuanto le gustaría tener guagua, y a mí también. Me encantan los nietos. Gonzalo se asusta hasta de que balancee a la niña en la mecedora…pero lo hago nomás. Lo entiendo, yo era peor de desconfiada que él. Ahora me da pena pensar en los tres niños de Juan Alberto, solos, con una empleada chillona, y de vacaciones en su casa. Algunos días los voy a buscar temprano, y gozan tendidos en mi cama viendo TV y comiendo lo que quieran, sándwiches de carne con tomate, yogurt y jugos. Pero Juan se angustia y se pone celoso de que ocupen su cama. A Juan le gusta la casa silenciosa y a mí con él solo. Quizás esta semana a Aída (esposa de Juan Alberto) le tomen el último examen (para su título de médico). Tiene ganas de pasar un tiempo tranquila en su casa con sus hijos. Quizás tome dos o tres horas de trabajo a la semana, pobre chiquilla, más de dos horas diarias de micro porque el auto lo usa Juan Alberto para ir a dejar y buscar los niños al colegio. Aída sale antes de las ocho, come un sándwich a mediodía y hasta las 6 de la tarde….y más micros.

 Y ya te he contado largo del presente familiar, ahora voy a lo que me amarga, y me amarga porque nos estamos volviendo indiferentes a todo. Somos como los niños que juegan en el ataúd de sus parientes. Parece que más les duelen en el extranjero las atrocidades. Aquí, hasta la familia pone cara para la TV y se sienten héroes del pariente muerto….como explicarte, es difícil, hay que vivirlo. Me amarga la indiferencia. Ayer un chiquillo me contaba sobre los quemados (emblemático caso de Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas, quemados durante las protestas contra Pinochet. Rojas era fotógrafo y murió a los pocos días), diciendo que había sido la estupidez de un milico que les empezó a pegar. Otro les tiró gasolina sin pensarlo mucho, y entre todos lo apagaron y se armó la gresca porque llegó otro camión con más milicos que se pelearon por la brutalidad, y después decidieron entre todos dejarlos en Quilicura….pero me lo contaba con indiferencia, más interesado entre los que peleaban entre ellos que de los pobres chicos quemados….

 Lo más grave en Chile es lo económico, y no sé que remedio tenga. Es brutal la deuda externa. En los ríos la gente trata de sacar oro como en el año 1700. En cada esquina venden cualquier cosa, parches curita, naranjas, manzanas o chocolates. Casi no hay calle de Santiago sin un cuidador de autos. La Guille se lleva de todo lo que puede, y yo me hago la lesa. Tiene que alimentar dos niñitas con sus quince mil pesos al mes, pagando 5 mil por dos piezas, y sin embargo está contenta. El sábado fui a una reunión de las feministas. Está presa Antonieta Saa por ser de las firmantes del Comité de la Civilidad. Es representante de las Mujeres por la Vida, agrupación de mujeres de su casa, la mayoría. Y ahí mismo hasta la criticaron. El Miércoles quiero ir a verla. Está por el paradero 10 de La Gran Avenida. Ese día hay protesta, tiene visita solo dos mañanas por semana en el centro de detención de mujeres. En la reunión del sábado cantaron a la hora del almuerzo con guitarra unas mujeres bien modestas unos cantos bien llorones. Una decía que trabajaban en la fábrica, después en la casa, y en la noche el marido las quería bien despiertas. El canto se llamaba: Cuando Soñar es un Lujo. Y sin embargo, a pesar de lo triste de la canción, se reían a gritos al aplaudir. A veces pienso que no tendrán más que sus penas para gozar. Otra se enojó con su amiga, que había ido a un homenaje a Simone de Beauvoir porque eso no lo entendían las demás pobladoras y estaba mal que ella tuviera un placer incomprensible para los demás. Las que son profesionales se avergüenzan de eso en los grupos, es tener algo más que las demás. La historia se repite, porque éstas eran niñitas en los años 70….

 Mientras pasan cosas de las cuales todos escriben y leen en el extranjero, aquí los cines se llenan, aún los del centro que dan dos películas seguidas….la gente sigue viviendo indiferente…mientras no les toque a ellos. Hay restoranes nuevo. Graciela Romero (periodista amiga de mi madre en ese tiempo) va a comidas en el Sheraton que ofrecen los productos L’Oreal, y en la vida social de El Mercurio abundan los cócteles que ofrecen las firmas comerciales en sus aniversarios o en la creación de nuevos maquillajes o productos mecánicos… Somos indios, tenemos la indiferencia de los indios. En el pueblo, tener un pariente uniformado da status, nos gustan los oropeles del uniforme (y pensar que basta una sola bomba en cada puente para detener Chile). Canal 13 con don Francisco a la cabeza, pidieron ropa para los damnificados de las inundaciones. Les llegó tanta que tuvieron que pedir las dejaran en otra parte, en las parroquias, por ejemplo. Lo que no se vio fue repartirlas a los pobres.

 ¿Sabes? La sarna es la enfermedad más corriente en Santiago. Ver en TV, desde la cama calientita, las casuchas de madera arrasadas por el agua, y peor les fue a las de adobe en el sur. Y niños, niños por todas partes. En la reunión del sábado hablaban de luchar por legalizar el aborto, otras dijeron que si se hacía eso no tendríamos lugares donde reunirnos, la Iglesia se opone al control de la natalidad, aunque lo practica como paternidad responsable, si bien el Papa no lo quiera. Veo con amargura que cada vez seremos un país más pobre no sólo en el aspecto físico, sino en lo intelectual y moral.

 Escríbele si quieres al padre Renato Poblete, estuvo más de dos semanas en tratamiento intensivo en la Clínica de la Católica. Le pusieron dos válvulas en el corazón. Pasó un mes en el hospital, ahora está con un hermano. Lo vi en la Clínica, flaco, transparente, puro ojos. Escríbele. Son tan solos cuando ya no son útiles a los demás. Se tratan como herramientas humanas.

 He escrito lo que me pasa por la cabeza. Pensándolo bien, le diré a Anita que se vengan a almorzar hasta que encuentren empleada. No sé qué cara pondrá Juan. Por él, viviera en un mausoleo. El domingo salió a la Vega, le encanta ir, compra de todo, que yo hago hervir de miedo a las infecciones. ¿Sabías que estuvimos tres días sin agua? ¿Todo Santiago? Indisa tiene un pozo y de ahí se trajo en tarros el agua o si no habría que haber hecho cola en los carros cisternas que echaban el agua en las piletas públicas para el uso de los ciudadanos. Cuando se arregló Las Viscachas, ya estaban en uso los antiguos pozos olvidados de Santiago, y el General dijo que le comunicaría al Ministerio de Salud para que se dejaran de transmitir los avisos sobre hervir diez minutos el agua o agregar una cucharadita de agua de cubas por litro de agua. Entonces el general decidió eso porque el agua ya no salía tan sucia. No es necesario irse al pasado, nuestro presente es mucho más rico.

 La Mónica se ajisó con el papá de Pato que siempre hablaba y hablaba de que lo mejor para Pato era el trabajo independiente (cuando lo vio durante semanas entre cuatro paredes del departamento). Aquí vienen a almorzar todos los días para no tener que cocinar. Y así salió al fin ese trabajo en Curicó. Ahora están contentos haciendo planes y planos. Trato de levantarles la moral, porque sé que algo saldrá, que esto de estar sin trabajo es transitorio. Espero que salga la beca a Italia y respiren otro aire. Por ahora se entretienen por las magnificas vistas que tienen de las protestas desde su departamento. Los dos días de paro se quedaron en su casa con la hermana de Pato y su guagua. No querían perderse el espectáculo del silencio y la estrategia militar. Con sus caras embetunadas los milicos inspiran pavor. A los que más mojan los carros son a los giles, que salen a trabajar con terno…

 Volviendo a lo del domingo, vinieron todos a almorzar, compramos pan en la avenida du Bois y las empanadas también. Y de segundo, filete a lo pobre. La Guille estaba roja del apuro. Y ahora me doy cuenta porque está roja a mediodía. Se me terminó el Drambuie y el Pisco que usamos estaba aguado. Debe ser por haber estado enferma, pero todo me produce una cierta sonrisa, por eso le encanta que yo salga en las mañanas….

 Y el almuerzo estuvo de lo más entretenido. Alberto como que observa a todos con timidez. Gonzalo al poco rato empieza con sus historias de la cintura para abajo que todos coreamos. Pato cuando cuenta algo se pone rojo de miedo…es el que más sabe captar el lado cómico de la vida en Chile. Anita, como siempre, mansa como ovejita.

 Y se me terminó el papel y son las 12. Un abrazo a los dos.

 Ximena

 …he releído estas páginas y me asusta lo santurrona que soy y lo mal que escribo.

 ….Álvaro a veces se siente muy explotado en su trabajo, pero no tiene otro. Lo bueno en su vida es Marlen.

 ….Juan sueña con ir a Palma en Septiembre, además yo quiero vagar una semana por París. Si tengo $ me iré una semana antes. Le di a Juan páginas de diarios con la vida de Neruda con Matilde, contada por ella. Espero te lleguen.

 …en el Taller de Guillermo Blanco tú serías rey. Somos un grupito de 8 muertos de frío. Ayer llegué como chupete helado del taller.

Autoficción 38: El Sr. Capitán General está en guerra contra los propios chilenos

Mientras escribo esto me llegan noticias de un Chile que duele. En el 2019 es muchísimo más fácil informarse sobre la realidad nacional que en la década de los 80. Por la Internet mencionan las repetidas lluvias, los accidentes del transito, y también algo que parece más nuevo y bien doloroso; los abusos, y más específicamente los abusos sexuales del padre Renato Poblete (ver autoficción 18).

Observo a través de la ventana, aquí en mi casa, en Michigan, y recuerdo Punta de Tralca, un balneario poco desarrollado en ese entonces, en los 80, la época que estoy intruseando ahora, ubicado en la zona central de Chile. Habíamos subido por un roquerío escarpado hasta casi llegar a la punta máxima, donde sobre una roca gris, muy grande, podíamos ver el mar infinito, y sentir al viento helado sobre el rostro, y gozar un cielo azul intenso que me hizo sentir bien chiquitito. Al frente mío estaba el padre Renato Poblete, que me había llevado a conocer el mirador. En ese entonces era un exitoso sacerdote amigo de mis padres, y su figura era prácticamente más grande que esa roca sobre la que estábamos parados. Ahora, en el 2018, después de unos 35 años, me llega un salpicado de noticias tristes, y es imposible no recordarlo……. pero quizás, por el momento, será mejor regresar a las cartas de esos años, regresar a esa huella me han dejado las innumerables cartas de ese entonces para ver qué puedo escribir al final, para tratar de crear ese espacio donde se puedan decir las cosas, desenterrar secretos, o para despertar a ese elefante enorme que tenemos sentado en el living de nuestra casa, pero que desesperadamente tratamos de ignorar. Quiero leer lo qué me decía mi padre en ese entonces. Noto que en Junio del 86, y en el transcurso de pocas semanas, sintió grandes deseos de contar, de escribir cartas bien seguidas, como si lo hubiese atacado cierta urgencia. ¿Qué sucedía en Chile en ese entonces?:

 

“…..el Sr. Capitán General está en guerra contra los propios chilenos. En relación con una reunión de parlamentarios extranjeros, las tropas del ejercito “ocuparon la ciudad”, no permitiendo la circulación de vehículos y personas en gran parte de Santiago. Como consecuencia de ello, todo el día se produjo una congestión vehicular terrible y las personas no sabían, al salir de su trabajo, cómo regresar a sus casas. Los automóviles casi no podían circular. Yo que salí de Indisa como a las 6 de la tarde, y para llegar a la casa tuve que subir a Vitacura-Manguehue, y me demoré más de una hora en lugar de los 7 minutos habituales. Hoy en la mañana, en el momento de escribirte, siento el ruido de la sirenas que anuncian el paso de algún señor militar……”

 

Al final me confiesa aliviado:

 

“….en verdad querido Cristiancito, es gran felicidad que trabajes en USA.

 

Pero en su trabajo se siente bien:

 

“…hace dos días hubo elecciones en Indisa y me reeligieron presidente de la Clínica…”

 

Y a mi hermano mayor, Alberto, su trabajo también le estaba dando buenos resultados:

 

“…..está trabajando en diálisis y espero que le vaya bien. Él está muy bien preparado y es muy serio en su trabajo, con la disciplina alemana. Hace pocos días se inauguró el servicio de diálisis a cuya ceremonia concurrió el Cardenal y muchas autoridades….”

 

Aquí va su carta:

 

 

Stgo 6 VI 86

 Querido Cristián

 Estoy esperando la carta prometida, pero pienso que ustedes estarán bien de salud y realizándose desde el punto de vista profesional. A pesar que ustedes seguramente tendrán buena información sobre Chile les comentaré algunas cosas. La situación general mala. El Sr. Capitán General está en guerra contra los propios chilenos. En relación con una reunión de parlamentarios extranjeros, las tropas del ejercito “ocuparon la ciudad”, no permitiendo la circulación de vehículos y personas en gran parte de Santiago. Como consecuencia de ello, todo el día se produjo una congestión vehicular terrible y las personas no sabían, al salir de su trabajo, cómo regresar a sus casas. Los automóviles casi no podían circular. Yo que salí de Indisa como a las 6 de la tarde, y para llegar a la casa tuve que subir a Vitacura-Manguehue, y me demoré más de una hora en lugar de los 7 minutos habituales. Hoy en la mañana, en el momento de escribirte, siento el ruido de la sirenas que anuncian el paso de algún señor militar. Si estuvieras en Chile tendrías tema para escribir cualquier realidad, mayor que cualquier fantasía. En verdad querido Cristiancito, es gran felicidad que trabajes en USA.

 Hace dos días hubo elecciones en Indisa y me reeligieron presidente de la Clínica. Alberto está trabajando en Diálisis y espero que le vaya bien. Él está muy bien preparado y es muy serio en su trabajo, con la disciplina alemana. Hace pocos días se inauguró el servicio de diálisis a cuya ceremonia concurrió el Cardenal y muchas autoridades. Te envío un recorte de esa ceremonia.

 Cristiancito, no descuides el problema de tu residencia y mejor aún si puedes obtener la nacionalidad norteamericana; con eso no pierdes la nacionalidad chilena y se les facilitaría trabajar con seguridad donde ustedes quisieran. Gonzalo no lo hizo y se arrepiente todo los días. Si hay necesidad de contratar abogados hazlo y dime cuanto vale. Si se lograra hacer algo al respecto, con Gonzalo, valdría la pena. Escríbeme y cuéntame novedades. Cariños a Pilar. La mamá bien de salud. Un abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

 Juan

 

 

En la siguiente carta se muestra feliz por el día del padre:

 

“….en verdad que resulta rico que se acuerden de uno en un día que a lo mejor lo inventaron los comerciantes, pero que uno lo toma por el aspecto bueno y sano de esa idea….”

 

Y nuevamente menciona las lluvias y los tremendos trastornos que tristemente no han podido ser remediados durante los últimos 30 años. Pareciera que es algo fatídico, un fenómeno de la naturaleza que se hace imposible combatir o modificar:

 

“…en Santiago hace 24 horas que llueve, y eso ha provocado una verdadera catástrofe, calles inundadas, locomoción interrumpida, damnificados por decenas, etc. Para colmo colocaron una bomba en el Metro en tal forma que este medio también se interrumpió…”

 

Y la situación política parecería que estaba pronta a reventar:

 

“…la situación no ve buena porque el Capitán General está jugando a la guerra y Chile es un país ocupado por las fuerzas armadas. Espero que aún perdure la racionalidad y se pueda llegar a una salida lógica que la gran mayoría desea. Es muy parecido al tiempo de la Unidad Popular, pero en sentido inverso. En Chile creo que nunca prosperará ni el partido comunista, ni los partidos autoritarios. La violencia crea a la violencia, y no se sabe a donde llegará……mientras escribo estas líneas, escucho el trueno de los helicópteros que estarán cumpliendo seguramente una campaña de “pacificación”….”

 

Feliz me cuenta sobre mi hermano mayor nuevamente, Alberto, que:

 

“…organizó entre el 12 y 14 de Junio unas jornadas de actualización en nefrología y resultó un verdadero éxito. Asistieron mas de 70 especialistas de todo el país, desde Iquique hasta Punta Arenas…”

 

Y al final me ofrece historias relacionadas con su profesión, algo que finalmente hizo:

 

“…tú que tienes facilidad para escribir, si yo te contara alguna de las realidades que nos enfrenta la medicina, quizás tendrías material para más de un artículo. Si te interesa que te cuente algunas de esas historias, házmelo saber y te las iré contando en diferentes cartas…”

 

 

Recogí el guante. Nos escribimos, y le mandé preguntas que él lentamente me contestó por correo. Pero lo hicimos casi sin hablarnos, sin comunicarnos por teléfono, todo o casi todo fue a través de la palabra escrita; por el teléfono simplemente me decía, “te mandé la carta”, o “ya te contesté la última pregunta”. Al final resultó un texto titulado “Hasta aquí Llegamos Juntos: historia de la neurocirugía en Chile y una despedida”, que se puede encontrar en Amazon. Pese a que salió con algunos errores, porque me equivoqué al cortar y pegar algunos párrafos, hace pocos días leí en la sección de comentarios del libro (en Amazon), que un neurocirujano peruano, el doctor Víctor Torres Pérez lo había encontrado bueno. Le asignó cinco estrellas:

 

“Sentidas memorias: Soy neurocirujano. Me apasiona la historia en general de la medicina y de neurocirugía en particular. Y aquí encontré una reseña histórica de la neurocirugía Latinoamericana y de la chilena en particular. ¡Interesante!”

 

Aquí los dejo con la carta:

 

Stgo 16 Junio 86

 Querido Cristián

 Estuve muy feliz con el llamado telefónico para el día del padre. En verdad que resulta rico que se acuerden de uno en un día que a lo mejor lo inventaron los comerciantes, pero que uno lo toma por el aspecto bueno y sano de esa idea. Tus hermanos también me llamaron, pero nada de regalos porque ahí es hacerle el juego al otro aspecto que te señalaba. En Santiago hace 24 horas que llueve, y eso ha provocado una verdadera catástrofe, calles inundadas, locomoción interrumpida, damnificados por decenas, etc. Para colmo colocaron una bomba en el Metro en tal forma que este medio también se interrumpió. La situación no ve buena porque el Capitán General está jugando a la guerra y Chile es un país ocupado por las fuerzas armadas. Espero que aún perdure la racionalidad y se pueda llegar a una salida lógica que la gran mayoría desea. Es muy parecido al tiempo de la Unidad Popular, pero en sentido inverso. En Chile creo que nunca prosperará ni el partido comunista, ni los partidos autoritarios. La violencia crea a la violencia, y no se sabe a donde llegará.

 El 12 de Junio se llevaron a efecto las elecciones en Indisa y fui nuevamente elegido presidente. Es una responsabilidad que trato de cumplir en la mejor forma posible. Alberto organizó entre el 12 y 14 de Junio unas jornadas de actualización en nefrología y resultó un verdadero éxito. Asistieron mas de 70 especialistas de todo el país, desde Iquique hasta Punta Arenas. Esto contó con el apoyo logístico de las autoridades de la Clínica.

 Mientras escribo estas líneas, escucho el trueno de los helicópteros que estarán cumpliendo seguramente una campaña de “pacificación”. Tú que tienes facilidad para escribir, si yo te contara alguna de las realidades que nos enfrenta la medicina, quizás tendrías material para más de un artículo. Si te interesa que te cuente algunas de esas historias, házmelo saber y te las iré contando en diferentes cartas.

 Regio que te hayas comprado otro automóvil, y que a Pilar le vaya bien en su doctorado. La mamá bien de salud y con el proyecto de viajar en Setiembre.

 Cariños de la mamá, hermanos y mío a Pilar y a ti.

 Juan

 

 

En la siguiente carta mi padre se repite y se muestra orgulloso de su cachorro, de mi hermano Alberto, que acababa de organizar esas Jornadas Nefrológicas recién llegado a Chile:

 

“….se hicieron también las Jornadas Nefrológicas con participación de más de 70 médicos…”

 

Y se explaya en los destrozos que han causado los temporales:

 

“…como habrás tenido noticias, acá llovieron 2 ½ días y se produjo una verdadera catástrofe; llovió también en la cordillera y se produjo un deshielo masivo de nieve, produciéndose desbordes de todos los ríos de la zona central. Se desbordó el Mapocho, el Maipo y varios ríos del sur, quedando cortado el camino longitudinal sur en 7 partes, aislando todas las ciudades entre San Fernando y Talca, especialmente Rengo y pequeños pueblos interiores….”

 

Aquí llega la carta:

 

Stgo 23 Junio 86

 Querido Cristián

 Te envío una revista que se hace en Indisa y que da cuenta de los principales acontecimientos que ocurren en la Clínica. En ella verás que ya se inauguró el Servicio de Diálisis, que se hizo con la presencia del Cardenal Fresno. Pienso que te interesará por las fotografías.

 Como habrás tenido noticias, acá llovieron 2 ½ días y se produjo una verdadera catástrofe; llovió también en la cordillera y se produjo un deshielo masivo de nieve, produciéndose desbordes de todos los ríos de la zona central. Se desbordó el Mapocho, el Maipo y varios ríos del sur, quedando cortado el camino longitudinal sur en 7 partes, aislando todas las ciudades entre San Fernando y Talca, especialmente Rengo y pequeños pueblos interiores. A esto se agregó que todos los filtros donde se trata el agua para hacerla potable, también se inundaron, y quedó desde Santiago al sur, sin este elemento. Aún ahora, en Santiago hay varias zonas donde no hay agua potable y han debido cerrar restaurantes por falta de higiene y otra serie de incomodidades por este motivo. Nosotros por suerte hemos tenido agua en Indisa, ya que la Clínica cuenta con dos fuentes de agua, una de la red del alcantarillado que ahora no funciona y otra de un pozo profundo, que suministra abundante agua, y muy pura. Se hicieron también las jornadas Nefrológicas con participación de más de 70 médicos.

 Muchas gracias por tu tarjeta en el día del padre, que la recibí poco después de haber hablado por teléfono contigo. Gonzalo está haciendo los trámites para irse a Canadá. El jueves 26 tiene otra entrevista en la embajada de Canadá y ojala le vaya bien. La mamá está bien de salud y tenemos el propósito de ir a Europa en Septiembre; ojalá lo podamos hacer por el problema de pesos. Encuentro regia tu idea de trabajar en el área de la industria privada; tú bien mereces tranquilidad económica. Todos tus hermanos se acuerdan mucho de Pilar y de ti. La mamá y ellos te mandan un cariñoso abrazo a ti y a Pilar.

 Un abrazo grande de tu papá.

 Juan

 

….y he llegado al final de esta nota y todavía no se qué agregar, qué decir sobre el padre Renato Poblete. Cuando vaya a Chile de visita, se que trataré de encontrar nuevamente ese roquerío escarpado en Punta de Tralca. A lo mejor esa zona ya estará completamente urbanizada y no me permitirán escalarlo, pero haré todo lo posible por subirme sobre esa roca gris y grande nuevamente –aunque primero tengo que encontrarla- para descubrir si todavía puedo ver ese mar infinito, para ver si todavía puedo sentir al viento helado sobre mi rostro, o gozar ese cielo de un azul intenso que me hizo sentir tan chiquitito en ese entonces….. pero siento temor, imagino que puede ocurrirme lo contrario, a lo mejor me voy a desilusionar al sentir la roca chica, o al ver un mar disminuido, y me voy a decepcionar al percibir el viento sin ninguna maravilla, sin sorpresas…. pero necesito saber cómo recuerdo al padre Renato Poblete parado arriba de esa roca, o necesito saber cómo recuerdo a mis padres parados arriba de esa roca……….y sin que nadie me acompañe, solitario, solo -completamente solo- …..como si me quedara poco tiempo.

Autoficción 37: ¿Qué es una parada militar?

En esta carta, mi padre nuevamente le pasa revista a su gallinero, donde queda claro que en esos años, los 80 en Chile, cada uno de mis hermanos y hermana estaban en busca de mejores horizontes. Enumera a los que están cesantes, y de mi hermano Alberto, el mayor y recién llegado de Alemania, cuenta que ya logró revalidar si título de médico y finalmente está atendiendo a sus primeros pacientes de diálisis:

 

“…..Alberto luego del reconocimiento del título está empezando en Indisa a hacer sus primeras diálisis con éxito….”

 

Mi madre sigue su tratamiento con las vitaminas C para combatir cualquier reaparición del cáncer. De Chile no cuenta nada nuevo o que no haya dicho en otras cartas:

 

“….la situación política en Chile es muy crítica y parece que al Sr. Pinochet se la están poniendo muy difícil las cosas. Pueda ser que la transición a la democracia se haga en forma pacífica y que pronto terminen los atentados, muertes y atropellos a la dignidad humana….”

Aquí va la carta de mi padre:

 

Santiago, Mayo 09 de 1986

 Querido Cristiancito

 Espero que tanto tú como Pilar se encuentren bien de salud y muy felices. Deseo que te sientas realizado en el trabajo que estás haciendo y que Pilar avance en su doctorado y se reciba el próximo año. Gonzalo (hermano) continúa en una situación muy inestable y ahora está con el proyecto de irse a Canadá, ya que para obtener la visa de permanencia en USA es muy difícil. Al respecto ustedes vayan estudiando desde ahora todo el trámite para conseguir la residencia definitiva en USA porque si lo dejan para el último año, para cuando se doctore Pilar o cuando se vaya a terminar tu contrato de trabajo van a tener preocupaciones importantes. Ojalá que tú lograrás, como tu nos has dicho, contacto en la empresa privada y que los abogados de esas empresas puedan hacer todos los trámites.

 La mamá gracias a Dios sigue muy bien, solo que a ratos se siente cansada. Vamos a encargar el resto de las vitaminas que Pauling recomendó.

 Álvaro (hermano menor) cesante.

 La Mónica (hermana) cesante, Pato cesante.

 Alberto (hermano mayor) luego del reconocimiento del título está empezando en Indisa a hacer sus primeras diálisis con éxito.

 Yo continuo trabajando en la Clínica Indisa. Próximamente se hará elección de Directorio y es muy probable que me reelijan, ya te lo comunicaré oportunamente.

 La situación política en Chile es muy crítica y parece que al Sr. Pinochet se le están poniendo muy difícil las cosas. Pueda ser que la transición a la democracia se haga en forma pacífica y que pronto terminen los atentados, muertes y atropellos a la dignidad humana.

 Estamos felices de tu próximo viaje en Diciembre. Nosotros el proyecto de viajar a USA y Europa lo hemos ido postergando por problemas económicos y ahora pensamos ir a Europa en Septiembre. Ojalá hayas recibido el cheque de US$ 100 y no se haya perdido. Ante cualquier necesidad ocupa la tarjeta American Express que aquí siempre nosotros tenemos la posibilidad de arreglar las cosas económicas. Ojalá ustedes salgan luego de las deudas y puedan comprar otro automóvil y vivir con más amplitud, que muy bien, querido Cristián, se lo merecen.

 Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

 Juan

 

 

En la siguiente carta mi madre confirma la noticia de mi hermano, Alberto, que ya está autorizado a trabajar. Su título de médico había sido finalmente revalidado. Curiosamente, conseguirse un teléfono en esos años no era una tarea fácil:

 

“…este viernes se inaugura el departamento de Diálisis en Indisa. Recién me llama J. Alberto para que le consiga teléfono….”

 

Y por ahí agrega una descripción como si escribiera un cuento:

 

“…….creo que está sentado en su oficina esperando el enfermito. Pero ya ha hecho diálisis y atiende un caso de tifus….”

 

Al final se disculpa por la escritura a mano:

 

“…perdona la letra, pero es que Álvaro me expropia mi máquina…”

 

¿Expropia la máquina de escribir? ¿Más Epigramas de Álvaro?

A lo mejor; pero esta vez no fue necesario bajar al subterráneo de mi casa. Simplemente me introduje en esa cueva virtual donde se guarda la vida privada de todos nosotros, en la Internet. Y frente a Google, frente a ese altar supremo y todavía bien arrodillado, respetuoso y bien arrepentido, le consulto por Álvaro Fierro Correa, mi hermano menor. A los pocos segundos y dentro de los 5 primeras sugerencias, Google me sugiere “Los mejores Cuentos de Santiago en 100 palabras”. Voy al sitio y descubro un relato suyo titulado, “Respondiendo la Prueba”, elegido entre los mejores 100 del concurso Santiago en 100 palabras, IX versión y que aparentemente salió publicado en un libro en Noviembre del año 2015. Aquí va:

 

  Respondiendo la prueba

 ¿Qué es una parada militar?

  1. Un desfile de las fuerzas armadas
  2. Una advertencia
  3. Un golpe de estado
  4. Ninguna de las anteriores
  5. Todas las anteriores

 Álvaro Fierro Correa

 

En su carta mi madre menciona también a mi hermano Gonzalo y Anita que esperan su segundo bebé pese a no tener muchas seguridades en el trabajo:

 

“…total, ¡la vida es una aventura!….”

 

Menciona también la llegada de un perrito a la casa de mi hermano, Alberto; un perro o perrita, y que llegaría a ocupar un lugar muy especial en su familia:

 

Stgo 19 Mayo 86

 Cristiancito amor

 Estuvimos de viernes a domingo en el Miramar. Solo salimos el sábado para almorzar (mejor nos hubiéramos quedado todo el tiempo en el hotel; los restaurantes al la orilla de la playa inhóspitos, húmedos, viejos , sucios y caros. Tuvimos una pieza (la 310) esquina, con preciosa vista al mar. llovió y tronó y pasé horas mirando reventar las inmensas olas como a los pies de mi cama. Ayer pasamos a buscar a Mónica y Pato y nos engañaron con una paella en otro restaurante en Reñaca. Álvaro está contento, pero así, así, porque se tuvo que traer trabajo a casa el domingo y también trabajó el sábado. Claro que esa empresa encontraría otro arquitecto con 20 mil menos.

 Hoy Gonzalo nos comunicó que esperan bebé para dentro de 8 meses y medio. No sé como se las arreglarán si emigran a Canadá. Total, ¡la vida es una aventura!

 Siento pena porque a Mónica le gustaría tener un hijo y no se atreve.

 Esta mañana J. Alberto me llamó para que le convide tablas porque ayer compraron un perro policial de 39 días que lloró toda la noche y se hizo de todo en la cocina y nadie durmió, así es que le harán una casucha afuera.

 Adela (madre de Aída, esposa de mi hermano Alberto) y sus allegados no molestan en nada, creo que se escandalizó del amoblado de living (jesuítico) que Aída compró (mimbre a 7.500 las cuatro piezas). El hermano de Aída se casó y está en el sur (le dio una enfermedad tipo lupus, bien rara, en el verano, pero ya está bien, parece).

 Lo principal es el recorte que te envío. Estuve leyendo novelas que han obtenido ese premio, y la tuya es muchísimo mejor.

 Este viernes se inaugura el departamento de Diálisis en Indisa. Recién me llama J. Alberto para que le consiga teléfono. Hay tres años de demora en la Compañía, y de particulares, los revenden empresas que piden 100 mil al contado y no son serias. Se paga y solo quizás tengas teléfono…

 Y no te escribo más porque se me hace tarde para poner esta al correo. J. Alberto creo que está sentado en su oficina esperando el enfermito. Pero ya ha hecho diálisis y atiende un caso de tifus.

 Bueno, dile a Pilar que me escriba si puede, largo.

 Un gran abrazo a los dos y pásenlo bien

 Ximena

….perdona mi letra, pero es que Álvaro me expropia mi máquina.

 

 

Y el profesor y amigo que me ayudó para salir a estudiar fuera de Chile, José Zagal, nuevamente me escribe una carta, pero esta vez con noticias alarmantes sobre la situación política chilena en esos años. ¿Se movía todo hacia una resolución violenta?:

 

“…acá la situación en las universidades se ha tornado un tanto crítica y desde el lunes 16 de Junio en la USACH (Universidad de Santiago de Chile) hay un paro indefinido de alumnos hasta que se vaya el rector militar. Todavía no sabemos qué ocurrirá pero ha habido, ya la semana pasada y anteriormente, mucha violencia en el campus con ingreso de fuertes contingentes de carabineros en incontables oportunidades. Ayer justamente los alumnos de Química y Bioquímica estaban reunidos en una sala grande e ingresaron los pacos para llevárselos detenidos, pero estos huyeron en distintas direcciones y no sé si detuvieron a alguien. La semana pasada se llevaron a más de 300 alumnos detenidos desde la biblioteca. Hubo rotura de vidrios y bombardeo con lacrimógenas..”.

 

Y menciona, al igual que mi madre, muchas lluvias (pareciera que llovía más a menudo en Chile en ese entonces, en los 80), el desborde del Mapocho –es decir la tragedia recurrente desde tiempos inmemoriales, y que generaciones tras generaciones han conocido de primera mano- y se preocupa por sus trenes:

 

“…mis ferrocarriles de San Alfonso no los he visto desde antes de los temporales. Ojalá que los terraplenes no se hayan reblandecidos y estos se hayan inclinado o desrielados….”

 

José fue uno de los pocos profesores que no me vio como una potencial amenaza, y siempre me trató de ayudar…..pese a que en un futuro no muy lejano uno podría llegar a competir con él para recibir los menguados fondos de investigación. En este caso me manda información por si tuviera la intención de regresar a Chile. ¡Gracias, José!:

 

“…pasando a otro tema, hubo un llamado a concurso en la Facultad de Química y Farmacia para llenar el cupo de Renato González que ahora tiene un puestazo en Pinturas Ceresita. Se requería un físico químico, pero desgraciadamente exigían el titulo de Químico Farmacéutico. De otro modo te habría avisado para que postularas. En todo caso si te interesa estar alerta al respecto, envíame un curriculum y unas hojas en blanco con membrete de allá para yo poder enviar tus antecedentes en forma rápida si se presentara otra oportunidad. Creo que en avisarte ya se pierde un tiempo precioso….”

 

Aquí va su carta:

 

19 de Junio de 1986

Estimado Cristian

Gracias por el mazo de separatas que me enviaste recientemente, aunque mayores detalles de vuestras vidas con Pilar no das. He notado que el número de cartas por ambos lados a medida que transcurre el tiempo de tu ausencia decrece en forma asintótica, sin alcanzar el cero, por supuesto, como se puede esperar en este tipo de relación matemática.

Acá la situación en las universidades se ha tornado un tanto crítica y desde el lunes 16 de Junio en la USACH (Universidad de Santiago de Chile) hay un paro indefinido de alumnos hasta que se vaya el rector militar. Todavía no sabemos qué ocurrirá pero ha habido, ya la semana pasada y anteriormente, mucha violencia en el campus con ingreso de fuertes contingentes de carabineros en incontables oportunidades. Ayer justamente los alumnos de Química y Bioquímica estaban reunidos en una sala grande e ingresaron los pacos para llevárselos detenidos, pero estos huyeron en distintas direcciones y no sé si detuvieron a alguien. La semana pasada se llevaron a más de 300 alumnos detenidos desde la biblioteca. Hubo rotura de vidrios y bombardeo con lacrimógenas. Esto último es una cosa de todos los días y realmente no sabemos como vamos a terminar con nuestras mucosas ya que informes médicos al respecto han sido negativos, ya que estos productos, además de producir daño a corto plazo también tienen alguna actividad cancerígena. Me imagino que se te envían diarios y revistas de modo que no me voy a explayar en más detalles en torno a esta situación. Por otra parte, en cuanto al clima, hemos tenido fuertes lluvias por casi más de un mes y medio y con una total ausencia de días de sol (esto ultimo es muy notorio para mi ya que tenemos energía solar en la casa). Estas lluvias produjeron estragos en días recientes con desbordes del Mapocho y de innumerables ríos a lo largo de la zona central hasta Linares. En el tramo Santiago-Talca cayeron 4 o 5 puentes viales y uno de ferrocarriles de modo que el tráfico al sur ya está interrumpido varios días. El pueblo de Rengo prácticamente desapareció bajo las aguas. Como se puede apreciar las noticias son un tanto deprimentes.

Pasando a otro tema, hubo un llamado a concurso en la Facultad de Química y Farmacia para llenar el cupo de Renato González que ahora tiene un puestazo en Pinturas Ceresita. Se requería un físico químico, pero desgraciadamente exigían el título de Químico Farmacéutico. De otro modo te habría avisado para que postularas. En todo caso si te interesa estar alerta al respecto, envíame un curriculum y unas hojas en blanco con membrete de allá para yo poder enviar tus antecedentes en forma rápida si se presentara otra oportunidad. Creo que en avisarte ya se pierde un tiempo precioso. Este curriculum debería contener además de tus datos personales tu experiencia docente como “teacher assistant”, publicaciones, trabajos enviados a congresos internacionales (los de la Electrochemical Society lo son) y congresos chilenos (Jornadas Chilenas de Química).

Es muy probable que en Octubre vaya a San Diego. Tengo dos trabajos aceptados y 500 dólares por el momento. Estoy tratando de conseguir el resto pero las posibilidades son buenas. Sería interesante que nos encontráramos por allí para pegarnos en la pera en algún restorán. Yo tengo intenciones de ir a Los Ángeles ya que tengo negocios por ahí.

Mis ferrocarriles de San Alfonso no los he visto desde antes de los temporales. Ojalá que los terraplenes no se hayan reblandecidos y estos se hayan inclinado o desrielados. Te incluyo fotos de algunos de los cuatro carros de mi colección privada de ferrocarriles. La idea es tener estos trenes habilitados para el próximo verano para poder veranear allí. Hasta ahora uno ya está completo y el vagón dormitorio grande tiene dos departamentos con baño listos, y la cocina también.

Bueno espero noticias tuyas y de Pilar. A propósito de Pilar, el Director acá (Rene Torres) no está muy contento con Pilar ya que se demoró bastante en enviar un informe. Incluso yo tuve que chamullar uno con unos certificados de nota de Pilar ya antiguos. Incluso la Pilar le dijo a Rene Torres que no se volvía de USA hasta el 88 o algo así. Espero que esto no traiga cola…

Escriban pronto carajos de mier….. y espero que nos encontremos cara a cara en San Diego. Sigue Daniel Scherson (otro electroquímico chileno que trabaja en el departamento de química de Case Western Reserve University) preocupado que le voy a robar las ideas…

Saludos

José

 

Autoficción 36: ¿Por qué se alegra el arco iris si el cielo está llorando?

Algunos salen a trotar a la calle, otros arreglan el jardín de su casa o le dan comida a los pajaritos que vuelan cerca de los ventanales. A mí me dan deseos de contar, de mirar hacia esos años para ver como ha ocurrido todo esto, para ver si lo recuerdo bien, o para ver cómo lo recuerdo, o para entender por qué se ha quedado para siempre conmigo ese portazo a la entrada de la que fue nuestra casa, o los bocinazos del Chevrolet cuando llegaba mi padre para que le abrieran el portón de entrada, o por qué ha permanecido siempre conmigo la fragancia de los cardenales en un día de calor.

María Jesús Duato, viuda de mi querido amigo Ignacio Carrión comenta por email desde una playa en España, algo que me pareció bien cierto y que me sorprendió, que me llegó como un tirón de orejas, o como una bandera roja, o como mi gato, el Diego, que repentinamente salta sobre mi cama por la noche:

 

“…..me impresiona tu madre, pero no debió ser fácil ser su hijo….”

 

La primera carta que transcribo es de mi padre, donde me comenta la ayuda que me prestó don Guillermo Trejo a un texto (como 150 páginas) que le mandé ese año:

 

“……espero ya hayas recibido las 10 páginas que nos devolvió Guillermo Trejo. Creo que Trejo está mejor como profesor de gramática que como escritor, pero se las hemos dado a leer a él, porque ese era tú deseo….”

 

Allan Lathrop, un amigo que me presentó mi hermano Gonzalo, me comentó desde de Santiago -donde pasa sus vacaciones porque vive en Canadá- algo que concuerda con la opinión de mis padres sobre Guillermo Trejo:

 

“…era de mis tiempos de periodista de El Mercurio y estaba catalogado como un escritor de poco calibre mercurial. Ese es mi recuerdo de los comentarios que escuchaba en la sala de redacción de los editores de la época….”

 

A lo mejor todo eso fue cierto, pero siento que Trejo le ponía mucho empeño a lo que hacía, y siempre, cuando te hablaba, lo hacía como si fuese una verdad dolorosa y descubierta por casualidad, y muy recientemente. Pero fue cierto lo que me contó mi padre, porque Trejo fuera de indicarme con precisión analítica donde estaban las faltas de ortografía no me supo ayudar más. A través de mis padres, ese mismo texto llegó a las manos del escritor Guillermo Blanco. El generosamente me lo comentó; era una persona seria, de una personalidad que lo hacía aparecer distante, un tanto tímido, o quizás demasiado respetuoso. A lo mejor por eso no me atreví a conversar con él durante mis visitas a Chile para comentar su crítica. Creo que estábamos en una onda parecida, yo era también tímido, y quizás –a veces- demasiado respetuoso. Leyendo nuevamente las cartas que incluyo en esta autobiografía, lo recuerdo con especial cariño, y reanudo mi rutina de bajar al subterráneo de mi casa para buscar escritos adicionales que me pudieran iluminar mejor ese pasado. Después de remover carpetas, álbumes con fotos desteñidas, postales, encontré la crítica que don Guillermo me hizo al texto que le entregaron mis padres en ese entonces. Pero como decía nunca hablé con él sobre ese texto. A lo mejor el problema fue que la interacción con él fue siempre por intermedio de mis padres que lo conocían, que conversaban con él, que se juntaban a comer, y nosotros –don Guillermo y yo- no los quisimos importunar; ¿les teníamos temor? No supe como interrumpir ese círculo, retirar el filtro de mis padres para contactarlo directamente a él, sin ellos de por medio. Gentilmente, pero siempre a través de mis padres, don Guillermo me mandó la nota que transcribo más abajo. Su comentario no fue malo, todo lo contrario, pero en ese tiempo no hice nada, ni siquiera le mandé una nota de agradecimiento. Pero dejemos que él nos hable:

 

Mi comentario se va a centrar sobre el aspecto que creo muy importante para el funcionamiento del relato entero y, también, de sus personajes.

 Antes, sin embargo, lo primero: creo que hay aquí una “buena mano” para narrar. Siento cierta intuición de la trama, el conflicto, los sentimientos. Todo eso es extremadamente positivo, y no lo diría si no lo pensara. Uno se ve frente a un mundo posible –salvo la salvedad que haré en seguida-, dentro del cual transcurren hechos coherentes.

 Creo que el “pero” está en un intento injustificado (a mi manera de ver) de disimular que se trata de Chile o de disfrazarlo con un disfraz transparente. Lo complicado no deriva de la transparencia del disfraz. Deriva, más bien, de que el disfraz perturba la coherencia.

 Voy a tratar de explicarlo en palabras más sencillas, aunque no será fácil. Un narrador puede inventar una realidad equis. Incluso puede inventar un país. Alguien le llamó Fandanguia a una nación centroamericana que es todas ellas y ninguna a la vez. Eso es posible. Pero cuando se hace así, entonces se construye “todo el país de mentira”. Debe ser verosímil, a diferencia de la verdad. La verdad es, no necesita ser creíble, ni ser demostrada ni, a menudo, convencer.

 Aquí, la mezcla entre Chile y el país “imaginario” –que no es suficientemente imaginario- perjudica el conjunto, a mi modo de ver. El lío del tomate y la naranja resulta casi burlón, y se trata de asuntos más bien trágicos. Pero lo que más complica es la mezcla de lo real y lo imaginario, cuando todo, incluso y especialmente lo real, debería ser imaginado: o sea, vuelto imágenes. Imágenes de un mismo estilo, que sean coherentes entre sí. Es el gran problema de la novela histórica.

 Yo sería partidario de llamarle al pan,, pan y al vino, vino. Situar las cosas en Chile, imaginar el conjunto y partir de allí, re-narrarlo. No es mucho más que una “sacada en limpio” y sin embargo, puede ser vital. Literalmente vital, porque puede agregar vida. 

Guillermo Blanco

 

Interesante como don Guillermo agrega esa advertencia adicional….. “a mi manera de ver”, como una forma sencilla y humilde de decirme que uno podía perfectamente mandar su comentario al gran carajo. Espero que frente a mi silencio no se haya imaginado algo parecido.

 

Pero regresemos a la carta de mi padre donde, como siempre, le pasa revista a su gallinero completo, mencionando a cada uno de mis hermanos y hermana. También, el espectro, el acecho del cáncer, está continuamente presente:

 

“…la mamá en general bien, y los exámenes no revelan ningún tumor, pero a veces se siente decaída y cualquier cosa nos asusta….”

 

Dejemos que mi padre finalmente nos hable sin mis filtros:

 

Santiago, Marzo 06 de 1986

 Querido Cristiancito

 Estamos felices que hayas sido contratado por la Universidad y que tengas un año por delante para solucionar en forma definitiva tu trabajo en USA. Ayer llamó el doctor Contreras (amigo nuestro que conocimos en Cleveland), y hoy día irá a la casa a buscar 3 pares de zapatos que la mamá le eligió a Pilar. Esto es nuestro regalo y lo hacemos con mucho cariño. ¿Cómo está el clima en Cleveland? Espero que lentamente vaya arreglándose el tiempo y pronto llegue la primavera y el verano. ¿Cómo has estado de salud, Cristiancito? ¿Cómo está, Pilar? Espero ya hayas recibido las 10 páginas que nos devolvió Guillermo Trejo. Creo que Trejo está mejor como profesor de gramática que como escritor, pero se las hemos dado a leer a él, porque ese era tú deseo.

 La mamá en general bien, y los exámenes no revelan ningún tumor, pero a veces se siente decaída y cualquier cosa nos asusta. En todo caso está bien, y confiamos en Dios y la medicina que se recuperará definitivamente.

 Mónica (hermana) y Pato, ambos están cesantes; probablemente consigan una beca en Italia. Es posible que también trabajen libremente en su profesión.

 Álvaro (hermana menor) consiguió la remodelación de un edificio y que le significó ganar más de $200.000 en un mes.

 Gonzalito (hermano que ahora vive en Canadá) trabajando en la UNICEF, pero con incertidumbre de no tener un trabajo seguro.

 Alberto (hermano mayor, recién llegado de Alemania) ha tenido dificultades en que le reconozcan si título español, porque los papeles que debían enviarle desde Madrid se han atrasado por la burocracia. En todo caso, eso se debe resolver favorablemente. Su trabajo en Indisa, será muy estimulante, porque será el mejor Servicio Diálisis del país.

 Yo en Indisa estoy muy bien, hago un trabajo estimulante e interesante. Próximamente habrá renovación del Directorio y así podremos realizar una labor más de acuerdo con los intereses de Indisa y de los médicos.

 Escribele a la mamá con más frecuencia porque tus cartas las leemos todos y son motivo de mucha alegría. Recibe tú y Pilar un cariñoso abrazo de la mamá, los hermanos y mío.

 Juan

 

 

En la siguiente carta de mi madre, ella graciosamente habla del cometa Halley que ya la tenía bien enferma:

 

“….¡Y de Chile y del Haley no te cuento nada porque me tienen hasta la coronilla!….”

 

Me devuelve cien dólares por intermedio de un cheque escrito por el cura Renato Poblete (ya fallecido, pero actualmente investigado por abusos de todo tipo). Él manejaba los recursos de la Compañía en ese entonces y tenía una cuenta bancaria en el extranjero. Mis padres simplemente le pasaron un billete de cien dólares y él me escribió un cheque que me llegó por correo.

Parecido a mi padre, ella también le pasa revista a su propio gallinero. Mi hermano, Álvaro, por ejemplo, ya se había recibido de arquitecto, pero no encontraba trabajo:

 

“….Álvaro me preocupa. Se siente cesante y eso es doloroso. Pero por mientras, lee y escribe estupendos epigramas…”

 

¿Epigramas?

Interrumpo la lectura y bajo nuevamente al subterráneo de mi casa, aquí en Michigan, y felizmente encuentro sus epigramas escondidos adentro de una carpeta añeja y desteñida. Son muchos, perfectamente alcanzarían para un libro. En una página suelta veo que copié a mano algunos de los que me gustaron más:

 

 

Dios nos expulsó del paraíso

por un pecado poco original 

 

Segunda ley de gravedad

un espíritu en vuelo pesa más que su cuerpo

  

El niño soñador permanece despierto

El hombre soñador permanece dormido

 

La tierra es una esfera que gira

en torno a un universo de pelotas

  

Escribo con doble sentido

pero en una misma dirección

 

¿Por qué se alegra el arco iris

si el cielo está llorando?

 

 

A veces siento deseos de contarle a mi hermano que fue una verdadera lástima que encontrara finalmente un trabajo…..

Mi madre también nos habla de una excursión que organizó con dos de sus hermanas a la tierra de sus antepasados, a Curicó y Talca. Brevemente menciona algo de ese viaje. Vagamente recuerdo otra carta suya, y mucho más larga, donde agregaba detalles interesantes y sabrosos de ese viaje. Al visitar los registros de una Iglesia, por ejemplo, descubren que una tía soltera y que ellas recordaba desde niña, había tenido un hijo del que nadie nunca les había hablado nada…… ¿otro secreto de familia que se ha quedado por ahí colgando? Desgraciadamente no he logrado encontrar esa extensa carta suya. Bajo en repetidas ocasiones a mi subterráneo, pero ya no me funciona el mismo mecanismo, no me acompaña la misma suerte…….en todo caso me consuela imaginar que pronto, con la ayuda de mis gatos, en algún momento lograré encontrarla. Por ahora nos recuerda que:

 

“…tuvimos experiencias tipo García Márquez. En Sagrada Familia, ex hacienda de mi abuelo hasta 1911, el cuidador del cementerio, un tal Jumín, sacaba los cadáveres antiguos para vender los sarcófagos y lapidas. Nos mostraron un hoyo tapado con tablones donde tiraba los restos humanos…”

 

Y aquí retiro los filtros para dejarlos solamente con mi madre:

 

Stgo, 11 de Abril 86

 Cristiancito querido

Mil gracias por los regalos, pero tengo que devolverte los $100. Te acompaño el cheque, si algo está mal escrito, devuélvemelo para que Renato Poblete lo extienda de nuevo. Aún no ha llamado tu amigo por el abrigo (si me das su teléfono lo hago yo. Debe ser dejación chilensis).

 Aquí todos bien. Mónica (hermana) y Pato trabajan en un stand del papá de Pato en la Feria del Hogar ($100.000 les pagará a los dos por 15 días de 10 a 10 de la noche). Se entretuvieron mucho. Hoy viernes van a Viña. Esperan ver el cometa Halley desde el yate.

 Álvaro (hermano menor) me preocupa. Se siente cesante y eso es doloroso. Pero por mientras, lee y escribe estupendos epigramas.

 Alberto (hermano mayor) ya puede ejercer. Espero que a la Clínica Indisa le entre $ y no solo pobres.

 Estamos soñando con Juan en ir a Mallorca, quizás en Junio. Está empezando el otoño y al ver caerse las hojas volando me tienta viajar. Escribe. Uno de estos días te cuento largo de nuestros tres días en Curicó y Talca con Oriana y Mónica Correa. Volvimos agotadas y contentas. Tuvimos experiencias tipo García Márquez. En Sagrada Familia, ex hacienda de mi abuelo hasta 1911, el cuidador del cementerio, un tal Jumín, sacaba los cadáveres antiguos para vender los sarcófagos y lápidas. Nos mostraron un hoyo tapado con tablones donde tiraba los restos humanos. También estuvimos en el fundo Rauquén de un primo del papá que tiene hartos hijos. Su señora tiene el testamento de mi bisabuela, Clarisa Labbé Silva (ni sabía cómo se llamaba la mamá de mi abuela Milagros Urzúa Labbé).

 ¡Y de Chile y del Haley no te cuento nada porque me tienen hasta la coronilla!

 Un gran, gran abrazo a los dos y no sean tan flojos como yo. Otro día les escribo largo.

 Tu mamá

 Ximena

 

Leo nuevamente, una y otra vez el comentario de ese tipo serio, callado, y quizás demasiado respetuoso, para finalmente intentar escribirle una nota de agradecimiento, para darle las gracias por su tiempo, por su interés….. aunque sea tarde, aunque ya sea a destiempo; pero así es la vida -así es mi vida, don Guillermo- repleta de recovecos irreversibles donde ya no me está permitido reescribir la historia para cambiarla a la pinta mía; eso es hacer trampa, es tomarse la vida de manera muy liviana. A lo mejor en el futuro, después de estos largos años, bajaré nuevamente al subterráneo de mi casa, don Guillermo, aquí en Michigan, para encontrar el texto original que le mandé y para finalmente arreglarlo.

No entiendo por qué siento tristeza al no haberlo contactado antes, cuando todavía nos quedaba tiempo, cuando todavía estábamos los dos aquí (porque pronto a mí también me va a llegar el turno). Creo que esas conversaciones habrían resultado interesantes, me habrían enriquecido, no monetariamente, por supuesto, pero habría “agarrado” otros valores, habría podido conocer otros territorios, las tierras vastas y escarpadas exploradas por usted, don Guillermo…..

 

Autoficción 35…..…. y tendremos una santa nueva que se llamará Sor Teresa de los Andes. No el Padre Hurtado por pobretón y jesuita….

Ya lentamente empiezo a notar la triste realidad de haber consumido la mayoría de mis años. Porfiadamente una voz interna todavía me miente y engaña y me sugiere que soy el mismo de antes, que puedo brincar como lo hacía en ese entonces, o comer como en esos años; y claro, también, eso mismo…… como lo hacía antes. Pero la realidad es bien distinta, siento menos vigor en las piernas, por ejemplo, y cuando consumo mucho por la noche duermo acompañado de pesadillas y de monstruos. Antes, también podía leer más concentrado y por muchas horas….ahora ya no tanto, pero me hago el leso y no le cuento a nadie, dejo que el libro se me desmorone encima de la cara, se me caiga como si me dieran un portazo, o como si me saltara un gato. Lo bueno en todo caso, como me confesó un día un buen amigo, es que felizmente son pocos los que notan eso. Sin embargo, a pesar de esas limitaciones, que comienzan a mostrar su rostro lentamente, disfruto de mis años, sobre todo al compararlos con los de mi juventud donde me faltó una brújula, una guía, y a lo mejor más gatos.

La alta estima que tuvo mi madre por los años de su juventud, probablemente se debió al cáncer que la afectó cuando ya había dejado esa época. El cáncer le cambió la vida, y la obligó a vivir con ese amigo malo al lado; acompañada siempre del cáncer, de sus amenazas y caprichos, de sus rebrotes, de sus escondidas …….y tratando de que no se le fuera a encabritar y le llegara una cuenta definitiva y sin rebajas, sin fiarle nada. En su carta nuevamente me aconseja:

 

“…..acuérdate de gozar cada día, darse un gusto diario, buscar cada día en que se pueda tener un gusto porque después , cuando empieza a fallar la maquinaria no hay placer verdadero, además como que se vive buscando el placer que se tuvo, algo del pasado. Me duele probar mote con huesillos, acordándome de ti. Anda a la KaDeWe y usa American Express en cosas ricas….”

 

Se vivía intensamente en esos años, en los 80; adentro y fuera de Chile. Y al mirar hacia esa época y al compararla con la actual, pareciera que ahora vivo en una sala de reposo, donde los autos se mueven despacito y se escuchan conversaciones apagadas.

En las siguientes cartas, mi madre continúa empujándome hacia la escritura, y me comenta un texto que le había mandado por correo. Por suerte no insistí:

 

“….cuando tengas tu nouvelle lista (se llama así a la novela corta), sin faltas de ortografía, mándamela para que alguien le haga una crítica…”

 

Recuerdo que Guillermo Blanco me hizo finalmente una crítica, porque Guillermo Trejo, que mencioné en notas anteriores, se fijó solamente en mis faltas de ortografía. Nos informa también del primer trabajo de mi hermano Álvaro, y lo difícil que era conseguir teléfonos en ese tiempo. Le ofrece uno a mi hermano Alberto, que estaba recién llegado de Alemania con su familia. Creo que los celulares todavía no existían, se los mencionaba en la novelas de ciencia ficción solamente:

 

“….le ofrecí regalarle un teléfono a Juan Alberto creyendo costaría unos $40,000 con el alza del costo de la vida. Pero como la Compañía no tiene, los que venden particulares subieron a $100.000….”

 

Sobre la situación en Chile, nos comenta como se anunciaba la visita del Papa Juan Pablo II en el país:

 

“….ya pasó el boom del Festival de la Canción de Viña….y empieza el Festival del Papa, hasta con planos de los arreglos en el avión papal…”

 

Y agrega algo que me produjo varias carcajadas (mi madre era bien sabrosa, muy incisiva en sus comentarios):

 

“…..y tendremos una santa nueva que se llamará Sor Teresa de los Andes (no el Padre Hurtado por pobretón y jesuita)….” .

 

El padre Hurtado fue finalmente canonizado, pero años después, en el 2005. Aquí llegan las cartas. Una para mí y la otra escrita para Pilar:

 

Santiago, Enero 17 1986

 Cristiancito amor del mundo

 Cuando tengas tu nouvelle lista (se llama así a la novela corta), sin faltas de ortografía, mándamela para que alguien le haga una crítica, o sea, te reconfirme lo buena que es….Leí en un libro que me prestaron (que cuando lo vea te lo compro) sobre la importancia de los sonidos de las palabras al mezclarlas (repasa eso en tu nouvelle). Es un libro de diálogos con entrevistas al argentino que murió en París, ¿cómo se llama? Ya, ya lo recuerdo…Julio Cortázar. Parece que escribía como en sueños….

 Aquí estamos con harto calor, molestos de haber prestado la casa de Algarrobo a Francoise (esposa del jefe de mi hermano Gonzalo en Unicef) hasta el 15 de Enero y ahora que está vacía nadie va. Quizás yo vaya el lunes, tengo antojos de machas a la parmesana y de estar sola de lunes a miércoles, así pensaba anoche pero hoy cuando me llamó Oriana (hermana mayor) me dio pena la soledad en que vive y la invité a ir conmigo (me fregué, adiós mi ansiada soledad, pero trataré de que ella esté contenta). Mónica (mi hermana) quizás vaya este fin de semana con Pato, pero no sabe bien. Álvaro (mi hermano menor) tampoco irá porque le llegó su primer trabajo, la remodelación de unas oficinas en una universidad, creo, por empuje de un hermano de su polola Marlen. Está feliz, ganará algo así como 200 mil pesos por ese trabajo de un mes.

 Gonzalo (hermano que vive actualmente en Canadá) ya más contento, supongo, porque Anita llegó hoy del sur (estuvieron los dos allá en Pascua, y Anita se quedó hasta hoy). También que ya arreglaron el auto de Juan del topón que le hicieron a Gonzalo. Lo bueno es que no hubo heridos y el arreglo no costó más de $60.000. La culpa la tuvo la señora que chocó a Gonzalo, era su tercer o cuarto topón pero su marido trabaja en la Compañía de Seguros. Nos libramos que le hicieran juicio a Gonzalo, hablando con Nelly Terrazas que trabaja en eso y tiene amigos.

 Tu papá bien contento con Alberto (hermano mayor regresado de Alemania), quien ha caído muy bien en la Clínica Indisa; pero no veo que le vayan a pagar pronto sus máquinas de diálisis. Desde el primero de Febrero le pagan $100.000, más porcentaje por enfermo. Por ahora están pasando harto estrechos en una casa bien pajarera en Simón Bolívar. Aída flacuchenta y yendo a hospitales. Aún no llega el título de Juan Alberto, lo esperamos para esta semana. Le ofrecí regalarle un teléfono a Juan Alberto creyendo costaría unos $40,000 con el alza del costo de la vida. Pero como la Compañía no tiene, los que venden –particulares- subieron a $100.000. Vamos a usar contactos con la Compañía de Teléfonos ($2,000 mensuales solamente).

 Estamos pintando la casa por fuera, y después impermeabilizaremos la terraza y pintaremos por dentro. Quiero tener una casa que por donde mire sea bonito. Y me gusta el espacio. Claro que el taller de Álvaro, en la primera pieza, es un desorden de batalla. Tu pieza está con las dos camas para cuando vengan ustedes.

 Estoy con fiebre de pasarlo bien, y eso es viajar. Yo que poco puedo hacer porque me canso por todo, excepto de viajar. Cuando termine de pagar mi pasaje nos vamos a endeudar por adelantado. Juan y yo iríamos a Mallorca. Creo que es la isla más linda del mundo. Me encantaría ir en Mayo, pasando por Miami donde nos juntaríamos con ustedes. ¿Qué te parece?, o en Junio o Julio. Aquí en Chile no hay mejor lugar que nuestra casa. En el Miramar pagamos cien dólares por noche en pieza chiquitita, con una comida….no vale la pena.

 ¡Tengo ganas de gozar de la vida antes que llegue la Parca! Me va muy bien con 20 gramos al día de ácido ascórbico.

 Acuérdate de gozar cada día, darse un gusto diario, buscar cada día en que se pueda tener un gusto porque después , cuando empieza a fallar la maquinaria no hay placer verdadero, además como que se vive buscando el placer que se tuvo, algo del pasado. Me duele probar mote con huesillos acordándome de ti. Anda a la KaDeWe y usa American Express en cosas ricas.

 Un gran abrazo mi amor, y por favor no pienses en devolver los $ porque estamos bien en eso. Ahora voy a comprar cortinas para cuando cambie el empapelado de esta pieza.

 Ximena

 

 

 

 Stgo 24 Febrero 86

 Querida Pilar

 Y aquí siguen nuevas rebajas con las liquidaciones en tiendas casi vacías….y la gente se dora al sol en el patio de sus casa para tener status de veraneante y color con olor a aceite bronceador.

 Ya pasó el boom del Festival de la Canción de Viña….y empieza el Festival del Papa, hasta con planos de los arreglos en el avión papal.

 ….y la Virgen del San Cristóbal tendrá más coronas de luces…

 ……y las callampas de Pudahuel serán pintadas con entusiasmo de guerra por los concursos a cargo de las municipalidades…

 …..y TV 7 sólo quiere transmitir selecciones de los actos papales para todo Chile, y el 13 (de la Universidad Católica) tendrá que ser la TV oficial pero solo llega a algunas ciudades…

 ……y tendremos una santa nueva que se llamará Sor Teresa de los Andes (no el Padre Hurtado por pobretón y jesuita).(sería canonizado en el 2005).

 Recibí muy cariñosas cartas de tu amiga uruguaya y de la mamá de Scherson (chileno que vivía en Cleveland). Que tu amiga me avise con anticipación cuando venga a Chile para mostrarles Stgo-Valparaíso-Viña. Para adoptar un bebé, lo mejor es escribir a la Casa Nacional del Niño en Antonio Varas 360. Una amiga de ella quiere adoptar. Antes los bebés partían en grandes cantidades al extranjero pero ahora eso se terminó. Todo está centralizado en un solo lugar (no sé por qué los extranjeros se los llevan hasta con fallas graves). Hay que pedirlos bien sanitos. Si se interesa verdaderamente, le puedo preguntar a Marcelita (sobrina, hija de su hermana Mónica) que espera adoptar otro recién nacido. Hizo un viaje inútil a Talcahuano, el mes de Enero, creo, porque su madre se arrepintió.

 Cuéntenme qué hacen, qué proyectos tienen. Yo sueño con juntarnos con ustedes dos, en Grecia o Mallorca.

 Son las 12 del día, y estoy contenta de que Gonzalo haya salido bien de su operación y vuelva a su departamento. Escríbanle, va a estar medio lateado. Juan Alberto compró una computadora y ayer Gonzalo bajó a jugar con ella en la Clínica Indisa.

 Un gran abrazo

 Ximena

 

José Zagal, profesor de química en la Universidad de Santiago (USACH), fue el que nos ayudó, gracias a sus contactos, en nuestra escapada hacia Case Western Reserve University. Gracias a él establecimos el contacto con Ernest Yeager; su recomendación fue fundamental. Al planificar mi regreso desde Alemania lo contacté también para conocer cómo estaba la situación chilena en nuestra área de trabajo. Me contesta con su humor de siempre:

 

“….en la USACH las posibilidades no son buenas por el momento ya que hay muchos Electroquímicos (o muchos que se creen electroquímicos porque el único electroquímico soy yo)…..…en cuanto a la situación general del país, y más específicamente de la investigación, creo que el gobierno está tomando conciencia de la importancia de esta última y creo que el futuro es promisorio en ese aspecto. De hecho en el discurso de Año Nuevo de Pinochet, este anunció que la investigación científica y el desarrollo tecnológico del país tendrían prioridad durante el 86. Además, se duplicaron los fondos del Fondo Nacional. Espero que los augurios sean realmente buenos….”

 

Y en cuanto a la situación general del país, su pronóstico era bastante menos dramático que el de mis padres, o que el expresado por mi otro profesor, Hernán Vergara, y que he transcrito en notas anteriores:

 

“….la situación económica también la veo mejorar levemente. Ello se nota por ejemplo en que el dólar negro ha bajado en los últimos 6 meses y se mantiene estable. También aumentaron recientemente a casi el doble la cuota de dólares para viajeros. Espero que esto signifique que ya hemos tocado fondo en el aspecto económico….”

 

Pero lo entretenido de José Zagal o “Pepe Tren” como también se le conoce, son sus trenes. Durante los fines de semana se disfraza de maquinista ferroviario, con gorra y uniforme, para disfrutar de unos trenes de verdad que guarda en su estación privada, en San Alfonso. En esos años comenzó a adquirirlos y ahora ya tiene más de doce:

 

“….hasta la fecha he adquirido 4 vagones de ferrocarril y me estoy haciendo una casa con ellos en San Alfonso: un carro de equipajes, un coche dormitorio, una casita (carro casita) conocido en USA como “caboose”, y un carro de señales. Debo ser el último loco que ha hecho esto en Chile, además de ser el único loco que toca la gaita. Creo que las palabras no son suficientes para describir una “estación ferroviaria privada” con rieles y todo. Cuando vengas tendrás oportunidad de conocerla….”

Aquí va su carta:

 

 

Febrero 25/86

 Estimados Cristian y Pilar

 Esta carta en realidad es contestación a la carta de Cristián ya que la floja de la Pilar siglos que no escribe. Por supuesto que yo me he puesto bastante flojo para escribir, poco tiempo y solo me alcanza para dormir. Desde ya renuncié al cargo de Director (del Departamento de Química en la Universidad de Santiago) el 31 de Agosto del año pasado. He tratado de recuperar el terreno perdido durante mi dedicación a labores casi exclusivamente burocráticas.

 Bueno, en todo caso creo que cada día estoy más feliz de haber dejado el cargo ya que ahora me puedo dedicar con más energía a la investigación. Eso, es decir, el hecho de haber dejado la investigación un tanto de lado ha significado que se han acumulado una gran cantidad de resultados experimentales y ahora hay que salir del atolladero y comenzar a redactar los “papers”. Ya acabo de escribir uno y espero seguir con el otro luego. Otra buena noticia es que en Noviembre me renovaron el Proyecto del Fondo Nacional y tengo plata para el 86, aparte de los fondos que me otorga la universidad. Paralelamente a esto he estado trabajando en un proyecto de celdas de combustible financiado por la Comisión de Energía Nuclear (Centro de Estudios Avanzados). Ese proyecto continuará el año 86 y es posible que crezca por lo que se seguirá con un PhD full-time para meterse hasta los codos en la problemática de la fuel-cell (celdas de combustible) y, fundamentalmente, en la fabricación de electrodos.

 En la carta me mencionaste , o más bien me preguntaste si existen posibilidades de trabajo para un PhD en electroquímica en Chile. Bueno, la primera es la que ya mencioné y otras posibilidades que habría que explorar son: U de Chile-Química y Farmacia en el grupo de Squella (renunció Renato González y habrá que reemplazarlo eventualmente). Otras posibilidades es la UC, para trabajar con…. ¡Gana! En la USACH las posibilidades no son buenas por el momento ya que hay muchos Electroquímicos (o muchos que se creen Electroquímicos porque el único Electroquímico soy yo). Lo otro es que cuando Pilar vuelva, la tienen que contratar obligadamente acá. Como no he tenido noticias de Pilar durante tanto tiempo no tengo idea cuando está terminando, y, por lo tanto volviendo por acá. Como ya no soy director, tampoco me ha llegado ningún informe de avance ni sus notas. No se nada de ella.

 En cuanto a la situación general del país, y más específicamente de la investigación, creo que el gobierno está tomando conciencia de la importancia de esta última y creo que el futuro es promisorio en ese aspecto. De hecho en el discurso de Año Nuevo de Pinochet, este anunció que la investigación científica y el desarrollo tecnológico del país tendrían prioridad durante el 86. Además, se duplicaron los fondos del Fondo Nacional. Espero que los augurios sean realmente buenos.

 La situación económica también la veo mejorar levemente. Ello se nota por ejemplo en que el dólar negro ha bajado en los últimos 6 meses y se mantiene estable. También aumentaron recientemente a casi el doble la cuota de dólares para viajeros. Espero que esto signifique que ya hemos tocado fondo en el aspecto económico.

 Pasando a otro tema, y creo haberles adelantado algo en una carta anterior. Hasta la fecha he adquirido 4 vagones de ferrocarril y me estoy haciendo una casa con ellos en San Alfonso: un carro de equipajes, un coche dormitorio, una casita (carro casita) conocido en USA como “caboose”, y un carro de señales. Debo ser el último loco que ha hecho esto en Chile, además de ser el único loco que toca la gaita. Creo que las palabras no son suficientes para describir una “estación ferroviaria privada” con rieles y todo. Cuando vengas tendrás oportunidad de conocerla.

 Acabo de hablar con el Director y me ha dicho que Pilar no ha enviado el informe de avance respectivo y con las notas para que le renueven el permiso. Debe mandarlo luego, ya que no conviene quedar mal acá. Una vez llamó por teléfono a la USACH y yo no estaba y quedó de llamar de nuevo pero aparentemente no lo hizo. Tampoco me ha escrito. ¡Tienes que tirarle las orejas por ingrata! No es mucho lo que yo puedo hacer acá. Solo hay unos certificados de notas del año pasado (Enero 85).

 Bueno, espero noticias vuestras y punto, principalmente de Pilar.

 Muchos saludos

 José Zagal

Autoficción 34…..….que Dios nos pille confesados y opere un milagro..

Siguiendo la huella, el ejemplo de mi amigo Ignacio Carrión, aquí todo se larga sin censura, abierto como en una ventolera, o completamente desnudos, como si recién llegáramos al mundo; casi solos y sin nadie más al lado, o solitarios, sin que nadie nos entienda, como nos puede ocurrir poco antes de morir, poco antes de mandar el último suspiro. A medida que me distancio de la fecha de la muerte de Ignacio, me doy cuenta que para él, el escribir y plasmar algo en palabras, era como entrar en otra dimensión, un lugar bien especial donde existían otras leyes, otras convenciones y donde lamer el pasamanos, el “agachar cabeza” –ceremonias que a veces resultan tan efectivas en el trabajo diario- aquí no funcionaban, no ejecutaban nada.

En esta autoficción, la número 34, nos despedimos del año 85 con dos cartas de ese entonces. Una es de mi querido ex profesor de física en la universidad y la otra de mi madre. En su carta mi profe nos cuenta lo difícil que le resultaba moverse en un ambiente donde no se podía expresar; lo más urgente fue conservar su trabajo y explorar otras posibilidades. Fue así como incursionó secretamente en el periodismo deportivo. Yo lo ayudaba mandándole revistas periódicamente, como The Ring. En la universidad su trabajo se le hacía cada vez más insoportable:

 

“…aquí, Cristián, ni hablar. Cada vez peor. No entiendo cómo se puede llegar a tanto sin que esto reviente. No tiene explicación. Me parece ilógico e irracional y sin destino cuerdo. Esto va camino irreversiblemente a la locura y al desquiciamiento total. Qué Dios nos pille confesados, o se apiade y opere un milagro….”

 

Mi madre continua combatiendo los espíritus siniestros del cáncer y sus huellas, y periódicamente se somete al altar supremo de las ecografías por si nuevamente la hubiesen escogido a ella. Frente a los sacerdotes de la ecografía la perseguían las dudas: ¿Seguía salvándose? ¿Continuaba esquivando la condena definitiva? ¿Prorrogándola? ¿Chuteando el tarro?:

 

“…. todo sigue igual para mí, porque anteayer me hicieron otra ecografía y salió normal. Hace más de un mes, no recuerdo, que bajé a sólo 34 gramos de vitamina C y suspendí el lisado de corazón…”

 

Pero la amenaza de la enfermedad la empujaría siempre a no solo rastrear sus huellas en su organismo pero también en el de amigos y conocidos con potenciales problemas de salud. A mí me escoge sin motivo y me sugiere:

 

“….me tinca que a ti también te han encontrado algo al colágeno. Cuídate tomando vitamina C. En el aeropuerto de NY puedes comprar frascos grandes con Rose Hips (entre 18 y 20 dólares). En las farmacias aceptan America Express. Toma siempre un gramo diario….”

 

Y en su casa, los problemas con las empleadas -algo que resulta cada vez más difícil de entender o de aceptar- se propagaban en el tiempo. Le mandan una “que vive en una casa de tablas en un sitio vacío”:

 

“…la empleada anterior se fue porque no le gustan los maestros que están pintando. La verdad es que Juan la despidió, y entonces la Oriana (hermana mayor) me mandó esta niña que vive en una casa de tablas en un sitio vacío y que tiene una madre con manía depresiva. Le pago 500 pesos al día. Llega a las 9 y se va a las seis, después de servirle onces a los maestros….”

 

Y sucede algo divertido cuando mis padres leen esa carta-experimento que les había mandado antes y que reproduje en Autoficción 32. Mi padres al principio se complican, pero se calman después de una llamada telefónica:

 

“….tu papá está a mi lado leyendo tu carta ensayo con los ojos redondos, sin entender nada. Por suerte al casi terminar la carta, lo explicas…..Ahora hablamos contigo y estoy más contenta….…¿es verdad lo de los alemanes adoptantes?….lo malo es que pueden vivir demasiados años y ella quedar sirviéndoles por el resto de su vida….”

Mi hermano Alberto con Aída y sus hijos se incorporan lentamente a la vida diaria santiaguina (después del regreso de Alemania) donde mi madre tiene también que aprender a ser abuela:

 

“….Fernando (hijo mayor de Alberto) es muy compinche mío, me parece verlos a ustedes en él, de nuevo niños….tiene el mismo entusiasmo tuyo por los juguetes. Ayer lo trajo Juan Alberto, mientras J. Cristóbal estaba en una fiesta infantil, y fuimos con él a comprarle lo que el Viejo les traerá para Pascua….….Juan Cristóbal (hijo de Alberto) es un regalón fundido de Juan Alberto, y Francis (hija) es muy amorosa, aunque la verdad es que cuando vienen a dormir a esta casa, me canso un poco y así encuentro estupendo cuando estamos solos.”

Y no entiendo el motivo (¿será música que escucho?), pero aquí me acuerdo de un bar en Cleveland, casi despoblado, donde llegó mágicamente el grupo folklórico chileno, Congreso, y me cantaron casi de manera única y privada, “Donde Estarás”. Era tarde, de noche, y el bar estaba desolado. Todavía me quedaban muchos años por vivir, pero sentí que me moría. Así fueron los 80.

Siento que alguien canta….

¿Y dónde estás ahora?

 

 

Querido Cristián

 Te hago llegar aunque sean unas pocas palabras para saludarte muy afectuosamente y para conservar nuestra comunicación.

 Espero que, Dios mediante, te siga yendo muy bien en tu estadía en Alemania y que lo que ahí hagas te sea de mucha utilidad para tu perfeccionamiento.

 Hace algún tiempo tuve el agrado de escribirle a tu señora acusando recibo de algunas revistas “The Ring” y agradeciendo la molestia que se tomó al enviármelas. Espero que haya recibido mi carta.

 Aquí, Cristián, ni hablar. Cada vez peor. No entiendo cómo se puede llegar a tanto sin que esto reviente. No tiene explicación. Me parece ilógico e irracional y sin destino cuerdo. Esto va camino irreversiblemente a la locura y al desquiciamiento total. Qué Dios nos pille confesados, o se apiade y opere un milagro.

 Un gran saludo y mi aprecio y afecto de siempre,

 Hernán

 

 

Santiago, Jueves 11 de Diciembre 85

 Cristiancito amor del mundo

 Son las cuatro 45 minutos, recién te llamé y tú me contestaste….te siento tan cerca, aunque estés en Berlín. Volviste a llamar ayer. Me tinca que a ti también te han encontrado algo al colágeno. Cuídate tomando vitamina C. En el aeropuerto de NY puedes comprar frascos grandes con Rose Hips (entre 18 y 20 dólares). En las farmacias aceptan America Express. Toma siempre un gramo diario. Esta mañana desperté tarde porque nos quedamos anoche conversando con Juan, haciendo mil y un proyectos. Le traje un pisco sour que lo pone conversador.

 Mónica y yo hicimos las compras en el día de la verdura en el Jumbo Kennedy. Almorzamos con Juan, Pato (esposo de mi hermana Mónica en ese tiempo), Álvaro (hermano) y la Marlen (polola de mi hermano Álvaro en esos años). Nos sirvió Verónica, una chica de 27 años que está de reemplazante. La empleada anterior se fue porque no le gustan los maestros que están pintando. La verdad es que Juan la despidió, y entonces la Oriana(hermana mayor de mi madre) me mandó esta niña que vive en una casa de tablas en un sitio vacío y que tiene una madre con manía depresiva. Le pago 500 pesos al día. Llega a las 9 y se va a las seis, después de servirle onces a los maestros. Entonces después de almuerzo me quedé dormida y me despertó tu carta (ver autoficción 32) de geniecillo alegre, dentro de tus penas. Eso es lo bueno contigo, te sabes mirar desde afuera…con un dejo de sonrisa. ¿Es verdad lo de los alemanes adoptantes?….lo malo es que pueden vivir demasiados años y ella quedar sirviéndoles por el resto de su vida….y ahora recién empiezo a sentirme más despierta porque como si tu carta hubiera sido parte de mi sueño….Lo bueno de todo es que vayas a EE.UU. Quizás, si todo sigue igual para mí, porque anteayer me hicieron otra ecografía y salió normal. Hace más de un mes, no recuerdo, que bajé a sólo 34 gramos de vitamina C y suspendí el lisado de corazón. Me sentía como intoxicada, ahora estoy muy bien, quédate tranquilo, aunque Juan quisiera que siguiera con los 60 gramos diarios….voy a ir bajando la dosis a 10 gramos diarios. He engordado demasiado y eso me hace sentir muy pesada, tengo 70 kilos! El lisado me engordaba medio kilo por semana. Te envío un trabajo sobre vitamina C Este fin de semana vamos a Viña. No te preocupes por mí, estamos todos muy bien (yo tuve cáncer, ya no tengo). Y respecto a Gonzalo (hermano) y Anita , es cuestión de ellos, llegar a una estabilización rutinariamente agradable.

 No sé que contarte que sea nuevo….ya sé, de la casa de Juan Alberto (hermano mayor) y Aída. Es un DFL 2 al final de Simón Bolívar, cerca del aeropuerto de La Reina. Son cuatro casas parecidas, construidas por los papás de Aída, quienes esperan obtener 50 mil dólares por cada una. Difícil, creo yo, por la lejanía y la calle, la de Aída tiene solo la entrada de autos. Hubiese sido fabuloso que en ése sitio construyesen sólo una o máximo dos casas con más jardín. Si uno se aleja, el lujo es el espacio, creo yo. Pero la casa es linda por lo nueva y la cocina estupenda en luz y espacio. Al no tener persianas o rejas, la casa no se puede dejar sola. También es buena en locomoción y hay una plaza nueva cerca y un teléfono público. Alberto y Aída están felices, al fin solos. Fernando (nieto de ella) es muy compinche mío, me parece verlos a ustedes en él, de nuevo niños….tiene el mismo entusiasmo tuyo por los juguetes. Ayer lo trajo Juan Alberto, mientras J. Cristóbal (otro nieto) estaba en una fiesta infantil, y fuimos con él a comprarle lo que el Viejo les traerá para Pascua. Eligió un rifle para él y otro igual para J. Cristóbal. A mí me engatusa con su manera de hablar: “Oye Ximena, sucede que tengo un problema”….y así empieza a contar sus grandes tragedias, como que tiene quince compañeros amigos y cuatro o cinco enemigos que le rompieron su He-man (un muñeco que le compré de una colección). He-man vive en un castillo de Dreiskoll (que también les compré) y tiene muchos enemigos de la ciudad y también defensores. Sueñan por horas enteras y luchan con enemigos invisibles. Tati (Juan Cristóbal) también se interesa aunque no con tanto brío. Así es que cualquier cosa tiene que ser por partida doble. Juan Cristóbal es un regalón fundido de Juan Alberto, y Francis (nieta) es muy amorosa, aunque la verdad es que cuando vienen a dormir a esta casa, me canso un poco y así encuentro estupendo cuando estamos solos.

 Juan Alberto compró un auto Datsun del año 77, en estupendo estado. Ahora creo que lo entiendo un poco mejor. Creo que pasó demasiados años cuidando cada una de sus palabras y gestos, y con muy poca $ en un país con demasiadas cosas que hacen agradable vivir, entonces, su personalidad se perdió. Además Aída tiene una personalidad de maestra militar, al acecho del enemigo…lo importante es que tiene una linda familia y un trabajo que le gusta por delante apenas llegue el papel desde España. No entiendo que se haya venido sin un recibo provisorio de que obtuvo si título español, con lo que podría estar haciendo algo en la Clínica Indisa.

 En este rato Mónica (mi hermana) se va con Pato a Reñaca, porque Pato tiene a cargo el discurso al recibir el título. Tu papá está a mi lado leyendo tu carta ensayo con los ojos redondos, sin entender nada. Por suerte al casi terminar la carta, lo explicas…..Ahora hablamos contigo y estoy más contenta. Me gusta que hayas ido a Cleveland y estés con Pilar.

 Y ahora paso al pelambre party….me llegó una tarjeta de Liliana (su hermana menor) pidiendo perdón por las ofensas reales o imaginarias que me hubiese inferido en toda su vida. Se la devolveré muy cariñosamente pero acentuándole que el perdón es asunto entre ella y Dios, y que a mí nunca me ha ofendido el escucharle sus tragedias sexuales, pero que prefiero vivir apartada para conservar mi amor a la vida ….(o algo por el estilo). En serio debe estar programando solucionar su necesidad económica cuando yo muera…ja, ja, cuando una mujer tiene cáncer las amigas en busca de pareja sobrevuelan la casa para quedarse con los restos…por eso, antes de un año, las viudas están casadas de nuevo. Según Oriana (hermana mayor), la Liliana anda con viejos y con la Javierita (hija de Lilinana)…vive en Pedro de Valdivia Norte en un departamento que compró con Javierita. Y Danielito (hijo de Liliana) sigue con su padre, que ya tiene unas cuatro niñas más. Ayer le leí a Juan la tarjeta, quizás por eso salió (tan agradecido que yo no le armara un boche) a comprar con Fernando los rifles…A estas horas descendentes hay cosas que me producen sonrisa…También los topones del auto; esto pensando en Gonzalito(hermano) que chocó el auto de Juan frente a Unicef. Poca cosa, los faroles delanteros sueltos y el capó abollados y algo los tapabarros. Juan le prestaba el auto y Gonzalo en las mañanas lo dejaba en Indisa. Es que no daba pena que tuviera que tomar dos micros, desde Lyon a Isidora Goyenechea. Anita (ahora desgraciadamente fallecida. Esposa de Gonzalo en esos años) estuvo un mes en su casa del sur, en Octubre, y ahora se va para Pascua con su hija, y se va donde sus padres, que ni siquiera le mandan la plata del pasaje, y Gonzalo pasó ese mes comiendo pescado para ahorrar y pagarle la vuelta en avión. Es un buen leso al darle el libreto de cheques y trabajar que se pone verde, y ella se va dejándolo con la empleada….Y ahora tendremos que gastar unos cien mil pesos en el arreglo del auto. En unos días más se me olvidará ese topón, porque lo importante es que no ha habido heridos.

 Ahora te corto porque tu papá quiere tomar onces, con quesito y tostadas….

 Te quiero mi amor

 Ximena

Autoficción 33…..….aquí no pasa nada, es un mundo estático, solo nos movemos para comer y evacuar.

Ese año, en el 85, mi padre fue elegido presidente de la Clínica Indisa pero no lo mencionó en sus cartas. A través de mi madre y en términos fáciles le comentó, mientras llegaba a cambiarse ropa para una reunión:

 

“….que él es el ministro del interior de la Clínica Indisa y Luchini (otro médico) de relaciones exteriores….”

 

Llegaba Diciembre del año 85 y continuaban las protestas en Chile. Mi madre cuenta:

 

“…ayer por ejemplo, fueron los médicos los que trataron de protestar en el cine Oriente por las políticas de salud y los disolvieron con bombas lacrimógenas cuando marchaban, de a dos en dos, por Providencia tratando de llegar a su local de calle Esmeralda. Desde el Mercado Providencia volvieron a sus autos armando tacos por los bocinazos que provocaban partes. También el director de la revista Mensaje, Renato Hevia, está declarado reo, no sé si preso, por un lote de leyes y sus escritos en la revista….”

 

Pero en el fondo todavía Chile se movía sin grandes cambios:

 

“….aquí no pasa nada, es un mundo estático, solo nos movemos para comer y evacuar.”

 

Sin embargo algo se avecinaba, un potencial cambio parecía que asomaba su cabeza sobre un horizonte distante. Mi hermano Álvaro saca a colación, por ejemplo, que las primeras tarjetas de fin de año que llegaron eran de un pariente marino y del ex general director de carabineros Vicente Huerta. ¿Qué estaba ocurriendo?:

 

“….en este momento Álvaro comenta que las primeras tarjetas de fin de año son de “milicos,” Tata y René y Vicente Huerta…”

 

Mi madre continuaba empujándome hacia la escritura. Días atrás encontré un libro del escritor suizo Karl Ove Knausgaard, titulado “Por qué Escribo,” que me atrajo por el título y por su brevedad. Ahí el suizo nos cuenta en pocas páginas las razones por las que él escribe. Dice que un día, viendo un programa en la tele donde entrevistaban a un escritor que vestía de manera descuidada, con su chomba metida adentro de su pantalón, dijo con toda seriedad que escribía porque sabía que se iba a morir. Esa declaración tan solemne, pero venida de un tipo que vestía con esa facha de Cantinflas, le pareció que no encajaba bien y se largó a reír a carcajadas. Y de ahí le nació una de las razones que lo empujaban a él a escribir. Dice que lo hace para justamente llenar ese vacío, ese tremendo gap que percibió entre la facha de ese escritor, con su chomba mal ajustada y metida adentro de su pantalón, y esa declaración tan seria y solemne. Cuenta que:

 

“……literatura no es primariamente un lugar para la verdad, es un espacio donde la verdad se juega. Para que la respuesta a esa pregunta –escribo porque me voy a morir- tenga el efecto esperado, para que nos parezca algo verdadero y genuino, tiene que primero crearse el espacio donde algo así se pueda anunciar. Eso es escribir: crear un espacio donde algo se pueda decir.”

 

Me gusta mucho más esa definición que la expresada por Martín Cerda a mi madre, y que mencioné en una nota anterior. Según Cerda:

 

“….el escribir es un oficio aislado, un tanto neura, según Martín Cerda, ya que la gente sana se limita a vivir simplemente (claro que esa es su opinión)….”

 

Como escribí antes, felizmente no le hice caso a mi madre y no fui escritor, aunque siempre me quedara el gusto, el gustito. Y a lo mejor, después de tantos años, creo que sigo escribiendo para llenar un vacío que todavía no sé cual será, que todavía no encuentro, o al que todavía no puedo verle la cara.

Pero volvamos a las cartas, a ese recorrido por los años 80 adentro de una familia chilena, la mía, la de mis padres. Las cartas nos muestran que continuaban los problemas domésticos con las empleadas de esos años. No sé si algo así pudiera ocurrir ahora en Chile, o si lo que ocurría en mi casa en esos años ya era inusual. Como menciona mi madre, tuvo un cambio de gabinete “empleadil” donde finalmente “la negrita” había partido. Pero aquí van las cartas, la primera es de mi padre que disciplinadamente, y como lo hizo siempre, pasa revista a su gallinero dando cuenta de todos los cambios, sean estos importantes o no. Era como un protocolo metódico que siempre siguió.  ¿Algo parecido a lo que hacía en el quirófano?:

 

Santiago, diciembre 04 de 1985

 Querido Cristián:

Hemos gozado con tus últimas cartas, y la segunda parte de tu cuento. El relato que haces de los diversos personajes y las agudas observaciones son extraordinarias. Es un agrado leerlas y releerlas.

 Espero que esta carta ye llegue antes de que partas a USA. Te deseamos para Navidad y Año Nuevo, que junto con Pilar pases muy feliz.

 El pasaje págalo con American Express y utiliza la tarjeta para todas las cosas necesarias. Pasa la Navidad y Año Nuevo en un ambiente agradable, sin pobrezas y con muchas esperanzas. Ojalá que todo el problema de la visa se arregle fácil como lo tienes planeado, y que a futuro tengas un trabajo que te libere de los problemas económicos. Creemos que es muy justo que tú y Pilar, estén para esas actividades juntos. Nosotros los echaremos de menos; pero será menos penoso el saber que están mutuamente acompañados. Pienso que el trabajar y el investigar se complementan cuando se logra una justa retribución económica.

 La mamá está bien de salud y muy animada. Esperamos ir a verte a USA en los primeros meses del próximo año.

 Álvaro está haciendo un curso de tasación, para mientras tanto ver si puede ganar algo en es rubro.

 Mónica (hermana) y Pato trabajando por sueldos casi míseros.

 Gonzalo (hermano) siempre alentando la idea de irse a USA. Pienso que consolidado tú en USA, quizás podrían lograrse algunas facilidades para este fin.

 Alberto (hermano mayor) logró la revalidación en España; la puesta en marcha del Departamento de Nefrología en Indisa se está realizando sin inconveniente. Espero que los primeros meses del próximo año podrá estar trabajando.

 Yo estoy en la Clínica Indisa trabajando satisfactoriamente (ese año había sido elegido presidente del directorio) y con la esperanza de desarrollar nuevos planes de expansión. La situación general del país la debes conocer mejor que nosotros. Dios quiera que se logre una solución antes de que sea demasiado tarde.

 Reciban tú y Pilar, un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y míos.

 Juan

 

 

4 de Diciembre 1985

 Cristiancito querido

 Me hiciste reír con tu segundo grupo de páginas, el Olaf (un gato que tuve) y su muerte…y la gente tan preocupada de vivir a lo loco. ¿Seremos así? Pienso arreglarle algunas faltas de ortografía y pedirle a algún escritor -¿quieres Trejo?- que le haga una crítica. Martín Cerda fue elegido presidente de la Sociedad de Escritores de Chile así que hace tiempo que no lo veo, pasa relleno de problemas. Me leí tus páginas de un tirón, como las primeras que enviaste. Ahora las lee, y además las medita, tu papá. Me gusta mucho tu estilo, lleno de anécdotas, y ese no se qué de sentirlo todo como un sueño o pesadilla….y es que la vida aquí en Latinoamérica es así, y también me gusta que ese, tu sentir, lo traslades a Berlín. Me parecía ver al profesor sufriendo las revelaciones en un pasillo….

 Hoy es miércoles 4 de Diciembre, el sol calienta las cortinas del poniente, ya son cerca de las 7 de la tarde. Dejé de escribir y marqué tu número, ayer también lo hice, pero más temprano y no estabas. No; fue anteayer. Parece que ahora estás durmiendo. ¿Hace mucho frío? ¿Se te hielan los pelos de las narices al caminar por la calle? Berlín debe estar fantástico iluminado de Pascua, y eso hace sentirse más solo. Me ha pasado hace muchos años…..supongo ya tienes el vuelo listo para Cleveland, eso nos alegra la Navidad. No puedo estar serena sabiendo que no estés bien contento. Y tienes razón, lo que cuenta es cada día, en primer lugar, y el largo plazo, importante, pero en segundo término. Un día que no haga mucho calor, voy a ir a San Diego a comprarte el libro de sinónimos y antónimos de Aguilar. Esa editorial se terminó, el libro se agotó en España y aquí, y es lo mejor que hay para corregir el lenguaje. Nuevo, valía hace cuatro años unos tres mil a cuatro mil pesos. Es necesario para cambiar palabras cuando al leer se escuchan sonidos poco armónicos.

 Parece que te gustó el que hiciera un recorrido de la familia; entonces vuelvo donde te dejé. Lo pasamos muy bien en Jahuel. Me cansé un poco al ir con Alberto )hermano mayor) y su familia en el mismo auto, ya que los niños van conversando todo el tiempo, pero es entretenido, es volver a escucharles a ustedes. Gonzalito (hermano) y Anita llevaban un lote de tarritos para la “Cosita”. Estaban un poco decepcionados por la vejez y fealdad de la pieza que les tocó en el segundo piso de la parte antigua. Se nota la gran diferencia entre criar un primer hijo y un tercero. Francis (hija de mi hermano mayor) si tiene hambre se llena con queso, pero a la “Cosita” todo bien programado. Alberto y Aída llevaban el espíritu de gozarlo todo, y estaban escandalizados de que Juan amenazara con irse si no nos daban una pieza al jardín (lo que conseguimos). Un breve comentario duro y firme de Gonzalo, hizo comprender a J. Alberto que era mala educación hablar con Aída unas pocas palabras en alemán….cada uno piensa que el otro es el mal educado…pero después y antes, y durante esos días, tuvieron excelentes relaciones. Los niños conquistan hasta a tu papá, a ratos…Mónica (hermana) y Pato también fueron desde Reñaca. Jahuel estaba lindo como campo y atención hotelera, pero no pude bañarme, el agua estaba heladísima, parecía de cordillera. Esta mañana quisimos ir a la piscina del Club Providencia, pero hay que ser socio, o pagar 450 pesos por persona (para estar una hora, no vale el viaje y los $). Si el cine vale 200 pesos. Quisimos ir al cerro San Cristóbal, pero ya eran las doce y Pato llega a las una…y en subir el cerro se nos iría el tiempo.

 No me contestas, debes estar durmiendo…..ahora marqué de nuevo y la segunda vez tu teléfono contestó ocupado, quizás después de mi primer llamado tu marcaste a Cleveland.

 Tengo cambio de gabinete empleadil. La negrita tontita se fue porque contraté a una cincuentona, ex suplenta de la agencia, que dice sabe hacer de todo, por $15.000 al mes (un sueldazo). La Luz se vuelve a su casa ya que a su hija le subieron el sueldo en el Banco del Estado y además jubila. Ni Juan Alberto quiso a la negrita. A propósito de Juan Alberto, quizás este fin de semana se vayan a su casa de La Reina con un mozo que consiguieron. También la Oriana (hermana mayor de mi madre) les ayudará. Están contando el cinco y el diez para vivir hasta que les paguen las máquinas (maquinas de diálisis que se trajo de Alemania) o su arriendo, pero están felices en Chile y entretenidos. Ayer por ejemplo, fueron los médicos los que trataron de protestar en el cine Oriente por las políticas de salud y los disolvieron con bombas lacrimógenas cuando marchaban, de a dos en dos, por Providencia tratando de llegar a su local de calle Esmeralda. Desde el Mercado Providencia volvieron a sus autos armando tacos por los bocinazos que provocaban partes. También el director de Mensaje, Renato Hevia, está declarado reo, no sé si preso, por un lote de leyes y sus escritos en la revista.

 Este fin de semana iremos Juan y yo solos a Viña. Quiero nadar en esa piscina del mar y comer machas a la parmesana aunque quizás no, dicen que están con una serie de venenos fecales desde el terremoto.

 Me cansé de escribir leseras porque no pasa nada importante en esta pieza, en esta casa, en este barrio….quiero ir este fin de semana a ver al cura Renato Hevia con Juan.

 Ayer vino a almorzar Edmundo Concha y Carmen Machado. Estuvo más o menos para mí, tenía sueño y no se terminaban de ir después del almuerzo. Además no traían copuchas interesantes.

 Un gran abrazo, mi amor querido, y escríbeme cuando te vayas a USA y no ahorres; usa la tarjeta, cómprate de todo para el refrigerador y anda a comer al KDW a mi nombre.

 Un gran abrazo

 Ximena

 …pregúntale a Nany del Pedregal  (una chilena que vivía en Palma de Mallorca) si recibió el trajecito tejido para su futuro nieto. Se lo mandé certificado. Escríbeselo, ¿quieres? Lo malo es que boté el comprobante antiguo creyendo era de los antiguos a ti.

 

 

Viernes 6 de Diciembre, 1985

10:30 am

 Cristiancito querido

 Espero ya tengas en mano los tickets para Cleveland (en este momento Álvaro comenta que las primeras tarjetas de fin de año son de “milicos,” Tata y René y Vicente Huerta). La carta para ti aun no la he puesto al correo. Queríamos ir al Miramar, Juan y yo solos este sábado, para arrancar de la teletón, pero cierran el tránsito para permitir el pase a la Virgen de lo Vásquez.

 Lo siento, quería haber ido con flores a las tumbas de mis padres. Mañana serán harán 13 años de la muerte de mi mamá.

 Ayer Mónica y yo fuimos a la piscina Tupahue en el San Cristóbal. Hartos colegiales porque si van en grupo pagan 150 pesos en lugar de 250 que pagan los adultos. Precioso el lugar, PERO, el eterno pero, los carabineros o milicos hacían ejercicios de tiro que retumbaban en el cerro (cuando no, escuchábamos una radio a todo volumen). Al entrar nosotras, sin pasar por las duchas, encaramándonos sobre un pequeño muro para no mojarnos, querían que nos sacáramos los zapatos. Bastó que yo los mirara de arriba abajo para que los pobres se turbaran.

 Hace calor, el mejor lugar sigue siendo la casa. Ahora voy al correo, donde para que no se manden revistas han subido los precios. Por el librito Cartas a Laura pagué $1060 (casi lo mismo que el libro). Juan llega en este momento a cambiarse ropa para una reunión. Me cuenta que él es el ministro del interior de la Clíinica Indisa y Luchini (otro médico) de relaciones exteriores….

 Y aquí no pasa nada, es un mundo estático, solo nos movemos para comer y evacuar. Son las 11:30 y he escuchado los problemas maritales de una amiga por diez minutos.

 Un gran abrazo

 Ximena

Autoficción 32…..ellos caminábamos sobre la calle húmeda…

Así empecé una carta que les mandé a mi madre contándole sobre la visita a un departamento de un amigo, Jaime Moya, que también estudiaba en Berlín en ese tiempo, donde sacaba un doctorado. Con él habíamos sido compañeros en la Universidad de Chile. Fue una linda sorpresa cuando me topé con él, por casualidad, en una calle de Berlín. No sé lo que será de él ahora, 34 años después. Lo contactaré por LinkedIn para saber qué es de su vida y le mandaré esta carta con algo de retraso. Será como iniciar otro experimento, un experimento adentro de otro experimento, que es esta autobiografía. Me gustaría darle las gracias por la comida, los riñones que nos preparó, aunque sea con 34 años de atraso. ¿Se casaría con Maritza, su amiga que nos acompañó esa noche? ¿Regresó a Chile? No lo sé, no lo sé, Jaime. Pero regresando a mi padre, lo interesante es que tuvo que empezar varias veces la carta porque no entendía nada, pensaba que finalmente a Cristiancito se le habían “pelando los alambres”. Pero no cuento más, no digo más, mejor mostrar la carta:

 

Martes 3 de Diciembre 1985

Querida mamá

Ellos caminábamos sobre la calle húmeda por la lluvia fuerte de la tarde, yo quizás pensaba y se preguntaba hasta el cansancio qué estaba haciendo lejos de Pilar, lejos de Chile, de ti que estás enferma, de ustedes, de esas noticias tristes de Santiago, de Arica a Magallanes como dice una especie de himno nacional. ¿Existe todavía el Colo-Colo?

Cristián subió a esos buses de dos pisos, y caminé rápido alcanzando un asiento con vista panorámica, el mismo donde una vez te invité a subir a ti mamá, y vio esa ciudad húmeda y fría, un poco gris de ventoleras. Partió el bus y empecé a pensar en una carta donde él escribiría y contaría, junto a un narrador imaginario, todo lo que yo iba viendo, viendo sin Pilar, sin sus padres (los de Cristián), y sin sus hermanos (los de Cristián). Y ese narrador imaginario serían entonces ustedes, serían Pilar, mis amigos, mis hermanos, esos que ya se casaban y engendraban hijos que yo no conocía; y como dije antes sería también ella, que quizás justo ahora se agacha en un laboratorio de Cleveland a recoger un tornillo, ese escondido sobre el suelo de madera, ahí, sí, casi lo veo. Más a la derecha, ahí, ¡justo! Porque en Cleveland también existen suelos de madera como en Chile, quejumbrosos, como que lloraran, y que una vez por semana alguien se encarga de encerar y darle brillo.

Era un día sábado y el departamento de Jaime, Jaimito como le decíamos los amigos quedaba como a media hora en esos buses que Cristián usaba, tiempo suficiente como para pensar en una carta. Jaime se había levantado resfriado esa mañana, pero de todas maneras se arropó con lo que tenía a mano para tomar el ascensor, llegar al primer piso, y llamar a Cristián diciéndome que todo estaba bien, caf, caf, que ya estaba mejor. Caf, caf, que no, que mejor que no, le dije yo, y él que sí, caf, caf, que fuera nomás, que los riñones los tenía listos, Caf, caf, que los sabía preparar, caf, caf, que había trabajado en una conservera donde los enlataban, así que me animara y fuera, que fuera nomás. Tomé el bus diez, ese que pasa a una cuadra de su departamento, en Clay Alle, una avenida amplia donde también a veces pasan autos de hemipléjicos junto a los tanques y camiones de basura. Su departamento queda muy cercano al muro y a un cerrito construido con todos los escombros de la guerra.

Corro a la puerta de un aluminio frío y triste y buscó el apellido Moya Donoso, porque Moya, solo, nadie lo sabe pronunciar. Ya se le reventaba la vejiga, lo que hacía más emocionante esa búsqueda. ¿Y si no lo encontraba? ¿Reventaba, reventaría la vejiga? Sí, aquí, soy yo, Jaime, dime, ¿cual es tu piso? ¡El quinto! Ya, el quinto, ¡voy al tiro! Cristián lo saluda, encuentra el departamento lindo, muchas plantas, una rica radio, y por fin, cuando cree que han pasado unos buenos dos minutos, le pregunta por el baño. ¡Tan educado, el pobre!….nunca aprende, aunque parece que son solo apariencias…

Llama a Maritza, otra chilena que vive en el piso de arriba. Estaba estudiando, dice ella. Trabaja como Postdoctora en la Universidad. No quiero regresar a Chile, le dice a Cristián, que recibe esa noticia sin sorpresas. Fui en Febrero a Chile, dice, recorrí las universidades, mis amigas….un desastre. Y mi familia, ¡para qué te cuento! Conversamos sobre los primeros meses, cuando ellos llegaron sin hablar una pepa de alemán. A mí casi me adoptan, dice ella, tapándose la boca, escupiendo una risita, pero después se queda triste. Está triste, está triste como el día, como un niño a pie pelado, pero al hablar se ríe, y veo en ella a todos los que están bien lejos. Un matrimonio de alemanes solos, sin hijos, dice ella, tomó en serio la sugerencia de Maritza cuando ese día entró frustrada a su laboratorio y dijo: tengo problemas con mi visa, ¡necesito que alguien me adopte! Así de simple. Y lo dijo como al pasar, riéndose, y antes de sentarse en su escritorio. Una semana después dice Maritza, unos colegas me invitaron a comer donde me propusieron, después de una esplendida cena, una solución final, incluso ya habían hablado con el abogado: me adoptaban, dice ella, mientras prueba el vinito chileno y los riñones…están tan ricos, Jaime, le digo. La nombraban heredera y sin obligaciones de vivir con ellos, aunque eso era preferible, y solo una condición: tendría que cuidar de ellos cuando llegaran a viejos. Y ella, qué muy agradecida por el gesto, qué muchas gracias, pero que sus padres lo más seguro no la dejarían, y ellos que sí, que sí, que incluso podían ayudar a sus papás en Chile. Y parece que no los ofendí, me dice. Él, nos cuenta, cuando llega del trabajo, dedica su tiempo a limpiar el polvo de unos soldaditos de plomo que él mismo pinta y mantiene como colección. Tiene también las murallas tapizadas con locomotoras de juguete, chicas, chiquititas, de colección, y que nunca saca de sus cajas por temor al uso, al desgaste, a la vejez. El problema es que cuando ellos te invitan, a cenar, dice ella, tú no te puedes retirar hasta que ellos te lo digan. Y la casa está repleta de televisores, aparatos eléctricos, tocadiscos, sorpresas que usan baterías; pero cuando Maritza les pidió un televisor prestado, bajaron al subterráneo para sacar uno en blanco y negro, pequeño, empolvado por los años de silencio. Increíble. Sí, que increíble, le respondo. Jaime, tus riñones estaban deliciosos. ¡Y para qué decir el vino, el vinito!, pero ahora tengo que partir, Pilar quizás me llame por teléfono y tengo, además, cantidad de ropa sucia que lavar. No, tú no te vas, me recuerda Maritza, tú no te puedes retirar hasta que nosotros te digamos. Por suerte intervino, Jaime. Bueno viejito, me dice él, acuérdate que aquí las puertas están siempre abiertas. Cuídate Jaime, cuídate tu resfriado, digo yo. Sí, viejito, sino es nada, caf, caf….si ya se va.

Y Cristián llegó a su departamento y por supuesto no hizo nada, no lavó la ropa, pero sí llamó a Pilar que estaba en Cleveland. ¿Te desperté? Sí, pero que rico que llamaste, dice ella. Y se dicen cosas que el narrador ni yo quieren escribir…hablan corto, sale caro. Luego toma el libro “Desde El Jardín”, de José Donoso, lee por un rato y empieza a escribir esta carta-experimento que ojalá les guste, ¡porque ese narrador imaginario a veces dice cosas que yo no diría nunca!

Ahora que termino la carta, al día siguiente de que Cristián visitara a su amigo, Jaime, ¡estoy profundamente resfriado!, pero no me quejo, eso le ha permitido reescribir la carta y entre sueño y sueño terminarla.

Mamá, ¿cómo está tu salud? El próximo año, si me resulta un trabajo más estable, yo te mando un pasaje para que nos vayas a ver a Cleveland. Espero también contar con un departamento más cómodo y grande para que estés más independiente. ¡Gracias por el lindo libro con las cartas de Neruda! Hoy cuando me levanté como saliendo de una cueva, calzoncillos largos, tres camisetas, parca –como una abuela- me gustó encontrar junto a las cuentas del teléfono, esa sorpresa tuya. Luego me acosté de nuevo, con algunos intermedios, para terminar la carta. Dime cómo la encuentras. Mario Vargas Llosa ha escrito de esa manera; incorporando al narrador. Cuando lo leí casi me volví loco, me sentí viejo, rechazando esas “novedades”, y me confundí como le ocurría al tata cuando le enredábamos la manguera antes de regar nuestro jardín. Se producen confusiones, pero creo que resulta. Cuando empecé la carta con “ellos caminábamos”, “ellos” es el narrador –tercera persona- que me acompaña y que los representa a ustedes, a mis amigos, o los hermanos. Y esa frase la interrumpo de inmediato, y sin ninguna transición, al usar el verbo “caminábamos”, donde ahí soy yo el que retoma nuevamente el control para contar lo que sucede. Encuentro que la carta resulta más noticiosa, ¿o no? Léela de nuevo.

Del resfriado estoy bien, ya mañana me levanto, y tengo de todo en el refrigerador, que tengo que deshielar también mañana.

Un abrazo de tu hijo Cristián

……A Cleveland parto el 17 de Diciembre y regreso el 5 de Enero. Salió como 500 dólares.

Autoficción 31…..agarre su ciencia y todas sus vainas y arregle su auto, que en la cocina la que manda soy yo…..

El siguiente texto lo escribí vivo, viviente, para ser leído como lo leen los muertos. Son varias cartas de mis padres que muestra una ventana hacia la vida de esos años, los ochenta, en Chile. En la primera, mi madre me escribe desde el emblemático Hotel Ralún donde fue a pasar las fiestas patrias con mi padre en Septiembre de ese año. El Hotel, ubicado a 80 kilómetros de Puerto Varas, fue obra del conocido premio nacional de arquitectura, Cristian de Groote; que desgraciadamente se incendió en enero de 1992, sobreviviendo al menos las cabañas. Mi madre cuenta que después de dejar una luz encendida durante la noche, se dedicaron a matar zancudos y ella a recuperarse de los vómitos y malestares que le llegaban después con las megadosis de vitamina C que consumía; estaba bajando de 60 gramos al día a 36. Mi madre en Septiembre del año 85 ya llevaba varios meses tratándose exitosamente el cáncer ingiriendo esas mega dosis diarias. Pero el problema con ese tratamiento poco convencional, extraño, misterioso, es que la dejó siempre expuesta a la reaparición del cáncer, algo que también ocurre con los tratamientos convencionales: ¿podía realmente respirar tranquila? De la misma manera con que esa enfermedad había desaparecido de manera inexplicable, se había evaporado, podía nuevamente reaparecer con bombos y platillos…. algo que por otro lado, para los médicos tratantes, sería algo explicable, como una reivindicación de que mi madre nunca se curó del cáncer. Desde esos días, cada ecografía “buena” sería celebrada por mis padres como un regalo de cumpleaños. Imagino que para ella, al tomarse ese examen, tiene que haber sido como jugar a la ruleta rusa. ¿Me toca o no me toca? ¿Cómo anda mi suerte? Los médicos no creen en brujos, no deberían creer, pero como dice el refrán popular algunos podrían recitar (como mi padre)……”yo no creo en brujos, pero de que los hay, los hay”. ¿Qué habrá pensado el renombrado cancerólogo, el doctor Kleimann, por ejemplo, que vio a mi madre y que le recetó quimioterapias? ¿Le habrá confesado que sí, que ahora creía un poco en ellos, los brujos?

Ese año mi madre me había visitado en Berlín donde trabajaba en mi postdoctorado. Generosamente mis padres me regalaron una estadía en Palma de Mallorca como regalo de matrimonio, pero durante esos meses vivimos en distintas ciudades con Pilar; ella en Cleveland, terminando su doctorado en Case Western Reserve University y yo en Berlín buscando que me llegara la fama, ese reconocimiento ruidoso que nunca llegó. Nada de eso ocurriría, y regresé a Cleveland para olfatear otras rutas de viaje.

Los polluelos de la familia continuábamos saltando del nido, moviendo y ensayando las alas para ver cuan lejos se podía volar. A mí, por ejemplo, me mantenían una tarjeta American Express que a veces usaba. Mi hermano Alberto ya había regresado de Alemania con su familia y estaba empeñado en renovar su título de médico alemán (junto a Aída, su esposa) para poder ejercer en Chile. Llegó con varias máquinas de diálisis, adquiridas en Alemania, para desarrollar esa área en la Clínica Indisa. Mis otros hermanos, Álvaro y Mónica se recibían de arquitectos y buscaban trabajo:

“….Mónica flamante arquitecto, está cesante, Pato, trabaja a full-time incluyendo los Sábados con un sueldo mensual equivalente a US$150…..”

Al poco tiempo parece que consiguió algo con el conocido arquitecto Fernando Castillo Velasco. Mi madre lo comenta de manera letal:

“…..Mónica está contenta y serena de haber dejado ese trabajo, por $28,000 al mes, donde el deshumanista de Fernando Castillo Velasco (Arquitecto, demócrata cristiano, ex rector de la Universidad Católica en tiempos de Eduardo Frei Montalva). Su mandamás, un tal ratón Pérez, la hacía trabajar de 8 a 8 en una pieza sola y oscura, ¡por lo mismo que tenía de mesada de soltera! La pobre se amargaba de noche, al pensar en las humillaciones del día siguiente…..”

Y mi padre lo confirma:

“…..dejó el trabajo donde era explotada y mal tratada.”

Mi hermano Gonzalo continuaba con su búsqueda para vivir en el extranjero. Con el tiempo lo conseguiría, yéndose a Canadá donde vive ahora:

“…..A Gonzalo no le ha resultado su traslado a New York, pero no abandona la idea de poder salir de Chile, porque en este país no hay porvenir para la juventud….”

Aquí va una carta:

 

Ralún 19 Septiembre 85

Cristiancito amor

Han pasado tantos días desde que llegué a Santiago y aún me parece estar en el último día que almorzamos juntos. Estuve feliz ese día contigo. Ahora espero una larga carta con lo primero que se te vaya a la cabeza de los días en Mallorca. Para mí Mallorca es la isla de la felicidad, es el único lugar donde la gente camina por sus calles riéndose y en los cafés y plazas nadie anda apurado.

Recuérdale escribirle a Nancy y si es posible que te envíe la etiqueta de esas medias “sup-lose” para várices que ella usa en invierno. Usa la tarjeta A. Express todas las semana para tus compras de todo, y usa el restarán. Aquí gracias a Dios no tenemos escasez de $.

Te escribo desde un lugar maravilloso. Es un Hotel piedra, madera, y vidrio con vista al lago Ralún. Grandes espacios abiertos, prados cuidados, árboles y un clima tipo Mar del Norte en Alemania. Un hombre de impermeable amarillo, botas y gorro, pasa el rastrillo….llueve. Tenemos una cabaña para Juan y yo solos, con salón (¿camas?) living comedor (más dos camas) y nuestro dormitorio y chimenea y también un gran baño rosado. Por los desniveles de los diferentes niveles dejamos la luz del baño encendida. En la mañana Juan se dedicó a matar zancudos contra el espejo del baño. La camarera usará su imaginación para entender las manchas en todas partes. Ahora hay un paseo en el mar. Pero con esta lluvia no me apetece y Juan está con la resaca de un poco de vino al almuerzo y un poco de whisky anoche, además de dos platos de salmón y algo de ostiones.

Aquí es algo distinto en Chile. Lentamente J. Alberto está volviendo a ser el hijo que fue. Seguramente viaje a Madrid en Octubre para dar exámenes. Con el título español puede ejercer en Chile. Aída no se atreve a dar exámenes, prefiere demorar más estudiando aquí.

Ximena

 

Aquí sigue una carta de mi padre donde nuevamente se refiere al misterio de esa mejoría de mi madre y la vitamina C. Me habla de mis hermanos y esas contantes preocupaciones por conseguir trabajos para poder independizarse del nido. El texto continua después con cartas de mi madre:

 

Santiago, Octubre 3 de 1985

Querido Cristián

Estamos felices con el resultado de la ecografía de la mamá que es normal. Ella está tomando aproximadamente 60 gramos de vitamina C y 3-4 comprimidos de lisado de corazón. No sé realmente cual es el mecanismo de actuar de estos medicamentos. Creo que realmente nadie lo sabe, pero en este caso específico se vio una reproducción del tumor, y después de dos meses de tomar vitamina C el tumor había desaparecido completamente, y ahora con una nueva ecografía después de cinco meses tampoco hay rastros del tumor, ni en la pelvis, ni en las zonas anexiales, ni en la aorta, ni en los riñones; no hay liquido ascéticos, sedimentación y hemograma normal. Es decir desde el punto de vista del cáncer no hay nada. Por supuesto que debe continuar el tratamiento por un tiempo muy largo que exactamente no sé cual será.

Álvaro neurótico tratando de terminar su proyecto para recibir su título este mes de Octubre. Claro que una vez recibido será un flamante cesante porque aquí no hay trabajo y todo es extremadamente difícil. Hemos estado pensando y a él también le gustaría mucho conseguir alguna beca de post-grado en USA. Ahora está beca sería ideal conseguirla desde USA mismo, porque toda beca que se consigue a través de la embajada de USA en Chile tiene la obligación de volver al país y prácticamente es imposible trasladarse a USA. El ideal sería que consiguiera una beca parecida a lo que has conseguido tú que no te obliga a retornar al país. Álvaro tiene la ventaja como tú lo sabes de dominar perfectamente el inglés. Te ruego Cristián consideres esta posibilidad y desde Alemania y posiblemente a través de Pilar, tratar de informarse que posibilidades tiene de estudios de post-grado, o de trabajo. Mónica flamante arquitecto, está cesante, Pato, trabaja a full-time incluyendo los Sábados con un sueldo mensual equivalente a US$150. A Gonzalo no le ha resultado su traslado a New York, pero no abandona la idea de poder salir de Chile, porque en este país no hay porvenir para la juventud. Juan Alberto en estos momentos está en España tratando de revalidar su título: en Chile también se puede pero parece más largo y burocrático. Me alegro mucho con tus últimas cartas en que haces tan agudas observaciones. También me alegra que se termine como tú llamas “adolescencia prolongada y estudiante perpetuo”. Estoy de acuerdo contigo que en el campo privado existen mayores posibilidades económicas y también hay posibilidades de investigación. A lo mejor desde el mismo Berlín, quizás sería ventajoso que tu escribieras a la IBM porque el echo de estar en Alemania a ellos tú incorporación en el equipo les parecería como una verdadera conquista.

A Pilar a pesar de no haber convivido largo tiempo con ella, la queremos mucho, porque es muy tierna y a dado pruebas que te quiere, tiene coraje y deseos de superación; ella es de las personas que “tira para arriba” y estoy seguro que tendrán un porvenir magnífico. Ella ha sido muy cariñosa con la mamá, porque a menudo la llama por teléfono. A las pocas horas que hubo un temblor fuerte en Santiago ella estaba llamando por teléfono a la mamá para preguntar si había pasado algo. Todos estos detalles hacen que cada vez la vayamos apreciando y queriendo más. Tus llamados telefónicos y las cartas, constituyen una de las mayores alegrías para la mamá. Estamos felices que lo hayas pasado bien en España. No te olvides escribirles a los Matas, y a la Nancy, agradeciéndoles sus atenciones. Sentimos que no vayan para Navidad, pero nos conformamos con que tú y Pilar estarán juntos. Si Dios quiere nosotros pensamos verlos el próximo año en USA.

Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Santiago, 5 de Noviembre de 1985

Cristiancito querido

Ni que tuvieras radar para saber cuando estoy preocupada. Gracias por llamarme hoy por la mañana.

Ayer, cuando Pilar me llamó tan amargada le ofrecí enviarle un pasaje siempre que pudiera quedarse contigo hasta que te saliera la visa en Febrero ya que por diez días no vale la pena el gasto. Para cuando recibas esta, ya sabrás seguro si a Pilar le pagan el pasaje, si no, se lo compro yo desde aquí con el dólar preferencial que hay para pasajes (a $180). El dólar paralelo está a $220 y dicen que va a subir más. El único que goza con esto es Gonzalito. Sus US$500 al mes aumentan día a día…. Además puedo comprarle el pasaje con 10 meses o un año de facilidades.

Juan sueña con ir a Bal Harbour en Miami y juntarnos con ustedes en Febrero, pero no creo que pueda, ha resultado trabajoso y discutido el asunto de poner las máquinas de diálisis por la necesidad de habilitar y remodelar un gran espacio. No creo que convenga dejar solo a J. Alberto el primer tiempo.

Mónica está contenta y serena de haber dejado ese trabajo, por $28,000 al mes, donde el deshumanista de Fernando Castillo Velasco (Arquitecto, demócrata cristiano, ex rector de la Universidad Católica en tiempos de Eduardo Frei Montalva). Su mandamás, un tal ratón Pérez, la hacía trabajar de 8 a 8 en una pieza sola y oscura, ¡por lo mismo que tenía de mesada de soltera! La pobre se amargaba de noche, al pensar en las humillaciones del día siguiente…..A Pato le subieron el sueldo. Está contento.

Alvarito para no sentirse cesante, está yendo a un curso de tasaciones. Estamos revolviendo nuestro mundillo de conocidos para encontrarle alguna pega. Si nada sale piensa irse a cualquier parte del mundo a trabajar. Y creo que tiene la razón, antes de quince años este Chile será un caos total para la gente como nosotros. Anoche ocho atentados dinamiteros. Se incendió el edificio Emporium de Viña, etc., etc.

Y me levanto al tiro a poner esta al correo. Un gran abrazo y llámame para comprarle el pasaje a Pilar.

Ximena

 

Santiago, Noviembre 11 de 1985

Querido Cristián

Perdona que cuando te envié el resumen de la enfermedad de la mamá no te escribiera, pero estaba apurado porque esos papeles salieran cuanto antes. Por favor hace una traducción de ellos y manda a consultar el caso cuanto antes a L. Pauling, para saber cómo continuar el tratamiento de la mamá que hasta ahora se encuentra muy bien.

Estamos un poco preocupados por ti, pero confiamos en tu buen criterio para decidir lo más conveniente. Nosotros no tenemos dinero en exceso, pero cualquier cosa que necesites ocupa la tarjeta y danos a conocer si te faltan dólares, para hacértelos llegar de alguna forma. Creo adecuado que tú regreses a USA cuando hayas arreglado todos los problemas de la visa, para que puedas trabajar con tranquilidad. Creo también que es bueno que estés con Pilar; si hay problemas con los pasajes nosotros te podemos enviar desde Chile un boleto, porque lo podemos comprar con dólares a precio oficial y con facilidades de pago.

A Gonzalo desgraciadamente no le salió el contrato de la Unicef a New York, pero no abandona la idea de irse a USA. Álvaro se recibió y está convertido en un flamante cesante, igual que Mónica, que dejó el trabajo donde era explotada y mal tratada. Acuérdate que el 25 de Noviembre es el cumpleaños de Álvaro para que le escribas algunas líneas. Juan Alberto regresó el sábado 9 y mañana se iniciarán los trabajos para la instalación de las máquinas de diálisis. Aquí en la Clínica Indisa las cosas caminando bien y con muchos proyectos a futuro.

Esperamos verte pronto, pero por ahora nos conformamos con que la Pascua no la pasarás solo, sino acompañado de Pilar.

Un cariñoso abrazo y beso, para ti y Pilar de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Y finalmente llegamos a la extensa carta de mi madre donde nuevamente se repiten los temas pero con más detalles y observaciones. Mi hermano Álvaro se recibe de arquitecto, pero queda cesante. Mis padres escarban entre amigos y conocidos buscándole algo. Se mira, también, mucho hacia el extranjero y sus posibilidades. Solo mi hermano Alberto es el que apuesta definitiva por Chile. Ese año regresó de Alemania junto a su familia y después de múltiples viajes y trámites en España revalidó su titulo ahí.

Mi madre menciona también un texto que les mandé, un relato que voy a buscar para leerlo nuevamente después de tantos años.

Las empleadas de mi antiguo hogar, junto a ese mundillo de responsabilidades un poco borrosas está bien descrito por mi madre a lo Donoso. La Guille al final se transformó en otro cáncer, pero enquistado en la vida familiar, en la mesa del comedor, en los cuartos, donde al final se transformó en espía. Tenía también una hija uniformada:

“….Juan despidió a la Guille por tratar mal a Mónica, parecía creer que al casarse debía comportarse como ajena…me alegro, porque a mí también me molestaba su aire superior frente a mi enfermedad. A veces tenía la sensación de que esperaba heredar mis cosas y mi casa.”

“…..pero lo peor era tener que hacer silencio a cualquier comentario en la mesa, tenerle miedo…con la hija de uniforme, casada con otro uniformado, no había seguridad….”

De la agencia entonces le mandan otra empleada:

“….una grandota de aspecto limpio, despachada por usar tu juguera sin atornillarla bien, y cuando Álvaro trató de explicarle su uso, le recomendó ir a arreglar su auto porque la cocina era lugar de ella sola…”.

Cuando la echan me imaginé a la empleada explicándole a mi hermano, que sería mejor que…

“…..usted, don Álvaro, agarre su arte, su ciencia y todas sus vainas y arregle su auto, que en la cocina la que manda soy yo…..”

Aquí recuerdo la película Roma, premiada recientemente con tres Oscares en Hollywood, donde las empleadas parecen formar parte de la familia, pero hasta cierto punto, hasta que tocan y experimentan con los límites donde saltan por los aires y son rechazadas. Se quedan con Luz que además le cocina a otra empleada (“una negrita que toma las cosas como si fueran cristales”) que no sabe hacer mucho:

“…Luz, la que contraté para los altos mientras la Guille salía en su mes de vacaciones, está agotada haciendo altos y bajos y cocinándole a la negrita simpática (madre de cuatro hijos)….ahora ha pedido su jubilación. Trabajó como 20 años como empleada particular y cuatro más de empleada doméstica. Le estoy haciendo los trámites para que vuelva a ser empleada particular y así saque más $ de jubilación, pero no entiende…jubilará por el Servicio de Seguro Social….tiene 54 años y parece una anciana…”

Mi madre también le pasa revista a su tribu, pero de manera mucho más copuchenta:

“….Manuel (casado con su hermana, Mónica) hinchado de grasa rosada, nos contaba lo bueno que sus hijos se hubieran casado con jóvenes de buena familia. Y yo veía a Juan con su cara de piedra, sonriente….”

 La carta la escribe al vuelo, transmitiendo un poco lo que se vive en la casa, sus vibraciones:

“….he interrumpido la carta para almorzar con Álvaro y Juan; Mónica y Pato no vienen hoy porque ayer llegó la mamá de Pato al departamento de ellos (el departamento tuyo del centro) y se vuelve a Reñaca el Viernes…”

De mi padre cuenta de manera divertida que:

“….come como calcetín viejo, y en la noche su soporífero es un whisky de nuestra pieza, más un pisco sour del refrigerador, sin que yo sepa……..es el viejo más contento, ninguno de sus amigos tiene hijos tan magníficos como él, así dice….tenemos que hacer trabajo de joyería para bajarle el orgullo….”

 

Aquí llegamos finalmente a la carta:

 

Santiago, 21 de Noviembre 1985

Querido Cristiancito

Primero las malas noticias. La única mala noticia que no es noticia para ti, es que me angustia que sigas solo en Berlín, sin Pilar hasta Febrero. Pienso y pienso cómo podría arreglarse eso. Me da rabia no tener $ como que pudieran viajar por fines de semana a verse, o como quería Pilar, ir ella por una semana….me incomoda también que apenas uses la tarjeta A. Express, no tendríamos –es verdad- para gastar mil dólares mensuales en la tarjeta, pero 300 dólares, sí, y veo que no hay casi compras en la KDW. Me dejaría más tranquila que tú, todos los sábados o Viernes te llevaras unos buenos “bistocos” para comer con tus vecinos, y también que te compraras revistas en esa tienda. Acuérdate además que en los EE.UU. la ropa es muy cara, anda a comprarla en esa tienda. Pero trata de evitar el aislamiento que siempre termina en neurosis difíciles de curar porque se vuelven manías (estoy pensando en el papá de Andrés Hübner). Sigue cursos de cualquier cosa, hasta de Jazz dance….la gente es como la plata, más linda mientras más se roza y que guardada se ennegrece….y ahora voy a tratar de imaginarme que estoy conversando contigo, como si estuviera allá, en tu departamento calientito mientras afuera llueve y truena. Y empiezo el pelambre:

Apenas llegaron tus cuarenta páginas, me las leí de un tirón. Tiene episodios magníficos dentro de una cierta inconexión. No entiendo qué tiene que ver con la historia en general el tonto bien tonto –aunque re-contra bueno el asunto del prostíbulo. Lo leí hace varios días, y lo que recuerdo es la historia de un suicida y el sufrimiento de los padres, transformados en revivir al hijo en lo que queda de él: su gato y la prostituta. Emocionante el capítulo del encuentro del padre con esa mujer por la que su hijo murió. Aquí te envío un recorte de la revista Hoy, podrías mandarlo a algún concurso cuando esté terminado. Encuentro que tienes una gran capacidad creadora, pero crees al lector más inteligente. Uno necesita que lo guíen como con un cordelito. Tú tiras miguitas y ahí a veces se me pierde la trama. Te envío las cartas de Pablo Neruda a su hermana (que iban dentro de un sobre en la tapa de un libro). Como las cartas son fotocopias bien legibles, el libro donde van escritas a máquina las mismas cartas, se lo mando a Pilar, así no te cargo de peso inútil .

Y ahora reviso contigo al resto de la familia:

Álvaro no quedó ni medianamente satisfecho. Trabajó como negro en un proyecto de hotel en el sur de Chile. Resultó una maqueta extraordinariamente buena con un lago de vidrio, y los planos muy, pero muy buenos. Pero el Decano quiso tirarlo a rajar, objetando que lo construyera en cemento, esperaba algo más modesto. Ridículo, porque al lugar se tiene que llegar en helicóptero, y la mantención de algo rústico en madera, es muy caro. Creo que ese señor tuvo un cambio de palabras hace dos años, con Juan, y no lo olvidó. Parece que estaba fiscalizando la entrada de gente a una reunión y sujetó a Juan de un brazo, por lo que recibió una mirada de piedra y algo más verbal…..Ahora Alvarito está más sereno porque ha ido a ver los exámenes de sus compañeros y han sido terribles…por suerte el presentó de los primeros. Ahora sigue un curso para tasadores de propiedades, por un aviso que vi en El Mercurio, y quizás trabaje en una oficina que va a crear un abogado de Indisa, para tasaciones a los bancos. No es lo ideal, pero lo importante es que no se sienta colgado de una brocha.

En casa quedamos Juan, Álvaro y yo. Claro que casi todos los días viene alguien a almorzar, como Mónica y Pato o Alberto y Aída y niños. Juan despidió a la Guille por tratar mal a Mónica, parecía creer que al casarse debía comportarse como ajena…me alegro, porque a mí también me molestaba su aire superior frente a mi enfermedad. A veces tenía la sensación de que esperaba heredar mis cosas y mi casa. Pero lo peor era tener que hacer silencio a cualquier comentario en la mesa, tenerle miedo…con la hija de uniforme, casada con otro uniformado, no había seguridad….De la agencia me mandaron una grandota de aspecto limpio, despachada por usar tu juguera sin atornillarla bien, y cuando Álvaro trató de explicarle su uso, le recomendó ir a arreglar su auto porque la cocina era lugar de ella sola. Entonces dentro del mes la agencia me mandó una negrita bien amorosa, que dijo saber cocinar y de todo. En la practica no sabe nada, ni leer ni escribir, y toma las cosas como si fueran cristales, encuentra que esta casa es muy grande para dos empleadas y que ella no alcanza a hacer la cocina. Luz, la que contraté para los altos mientras la Guille salía en su mes de vacaciones, está agotada haciendo altos y bajos y cocinándole a la negrita simpática (madre de cuatro hijos)….ahora ha pedido su jubilación. Trabajó como 20 años como empleada particular y cuatro más de empleada doméstica. Le estoy haciendo los trámites para que vuelva a ser empleada particular y así saque más $ de jubilación, pero no entiende…jubilará por el Servicio de Seguro Social….tiene 54 años y parece una anciana. Vivió veinte años con un hombre que la dejó con su hija de 18 meses, para casarse con otra, con lo que ahora tiene seis hijos más. Luz educó a su hija, y con lo que le pagamos desde que entró aquí, su hija siguió un curso de secretariado después de la Prueba de Aptitud Académica y ahora está trabajando de secretaria en el Banco del Estado. Y donde ahora están castigadas (les quitaron las tarjetas para ir a la piscina del Estadio Bancario) por haber aplaudido a las mujeres que protestaban en Carlos Antúnez con Providencia el día de la marcha de las mujeres por el barrio alto, de la que no se publicó nada.

He interrumpido la carta para almorzar con Álvaro y Juan; Mónica y Pato no vienen hoy porque ayer llegó la mamá de Pato al departamento de ellos (el departamento tuyo del centro) y se vuelve a Reñaca el Viernes con Mónica y Pato porque el Sábado es su cumpleaños. También este fin de semana hemos invitado a todos a Jahuel (¿recuerdas cuando sacaste a bailar a la viejita?). Reservamos una pieza cuádruple para J. Alberto Aída y niños, y con cuna a $9.500 por alojamiento y pensión completa para los cuatro (menores de dos años no pagan). Otra doble para Gonzalo, Anita y la Cosita, otra para Mónica y Pato, y otra para nosotros. Álvaro se queda en Santiago con su bombón (Marlen Ríos. Actual esposa), le resulta aburrido Jahuel. A mí me gusta no tener que planificar y atender tanta gente como sería en Algarrobo (aún no me atrevo a verlo con el techo tan malo). Las piezas dobles a $5.500 con pensión completa también. Así es que saldremos el sábado temprano para aprovechar la piscina. El domingo se me hace más corto con la idea de tener que volver a Santiago. Alberto y Aída están que cortan las huinchas por tener pronto su casa. Parece que en los primeros días de Diciembre se van a vivir a La Reina. Aída no quiere tener empleada, sino un mozo….la Oriana (hermana mayor de mi madre) se quedaría con los niños cuando ellos tuvieran que salir de noche….(la Oriana con sus dedos crespos para cualquier cosa física…). La mamá de Aída llegó de Argentina ayer, me imagino que fue a descansar…Me encantan los niños de Alberto, son de lo más tiernos y feuchitos. Aunque preferimos la Cosita de Gonzalo. La Anita ha resultado una espléndida mamá. Y como soy peladora, te cuento que ayer llegaron a tomar té Alberto y Aída con la Francis con 39 de fiebre, como si tal cosa. Dicen que no aguanta la cama. Falta de paciencia, creo yo, para entretenerla en su catrecito… Como ves, en lo doméstico este primero tendré que pedir a la agencia una empleada. Prefiero pagar 18 mil pesos a tener dos por diez. Resulta mucho movimiento dos personas para nosotros tres…

Mónica cada día más contenta, me parece, acostumbrándose a su vida de casada sin empleada, creo viven a puros sándwiches….Pato feliz de tener espacio propio, quedó histérico con su sobrinita y hermana que estuvieron unos días con ellos porque tuvo que ponerle tapa a los tinteros, y querría haber andado limpiando las paredes que la guagua ensuciaba….A Mónica le importa casi un rábano los detalles domésticos. Conmigo es lo más tierna, haciéndome las compras de verdura y todo para la semana en el Jumbo, porque este mes voy saliendo de muchas molestias por exceso de vitamina C (bajé a 36 gramos diarios). Me dio algo como neuritis y apenas podía subir escalas por inflamaciones de las rodillas, algún nervio supongo, pero no le di mucha bola y me levantaba nomás. Ya pasó todo y la última ecografía, la semana pasada, resultó normal, creo fue asunto del lupus. Ayer, para alejar chunchos, fui a nadar a la piscina del Club Providencia en Pocuro. No te preocupes porque estoy muy bien. Gozo a Mónica, por primera vez en su vida sin el dolor y sufrimiento que le producía estudiar. En estos días estuvo ayudando en la oficina de Pato ($250 la hora. El dólar está a $210).

Me gustaría que todos mis hijos tuvieran algún trabajo en el extranjero. No le veo buen cariz a Chile, con tanta pobreza esto se volcará al comunismo en algunos años más y ellos no tendrían cabida en este país. Estamos viendo algo para Mónica y Álvaro, ya sea beca o trabajo. Este mes nos salieron cincuenta mil pesos de teléfono, claro que llamamos dos veces a Madrid, a Segura, y a EE.UU. para un posible trabajo de Álvaro que no resultó….Pato quiere cualquier cosa, por ahora está feliz. El centro de Santiago le parece Europa, y fotocopia los planos de Santiago de la Guía Telefónica para ubicar las calles….

A Gonzalo no le resultó su puesto en New York. Sueña con vivir en los EE.UU., parece exiliado norteamericano, claro que en el segundo período, ése en que no se nombra ni se compara al país adorado. Antes era agotador escucharle las comparaciones…..

El Domingo compramos un cordero entero y lo aliñó y asó Gonzalo con la ayuda de Alberto. Más tarde a almorzar llegaron Pato-Mónica y Álvaro-Marlen. También llegó Lucho Pareto (ex diputado DC) y Corita. Lucho desesperaba a Corita convenciéndola de que morirían como unos viejos muertos de hambre. Cristián (hijo de Pareto, que después tuvo que renunciar como diputado) chocó después de una fiesta y están con dos abogados para pagar menos por los dos autos. Cristián solo se quebró una pierna. Claudio se separó (otro hijo) y vuelve a veces donde sus padres, vive con siquiatra cuando está en mal período como ahora. La Corita se ve muy triste, además de todas las ánimas que debe espantar con su cáncer. Ha engordado más que yo y sólo sabe de penas. El próximo Jueves Sonia Bruyere y yo la llevaremos a almorzar a algún lugar alegre. Tiene que sacudirse un poco los problemas, que eso es la vida.

Durante la hora de almuerzo pensábamos con tu papá que si vas a tener que pasar Navidad y Año Nuevo solo, te buscaras algún lugar donde ir. Hay viajes a París por varios días muy baratos. O a la nieve. ¿Hay algún entusiasta por los viajes en tu barrio? En la KDW hay hartos prospectos, podrías gastar unos 300 dólares con American Express. Pero por favor trata de pasarlo bien. A veces creo sentir tu desolación sin Pilar.

También sería interesante que conocieras Egipto, Israel, Jerusalén. Llegó Carmen Machado (sobrina del poeta. Amiga de mi madre) contando maravillas de esos lugares. Ve por puro sport en la KDW, que aceptan American Express. ¿Ya no hay de esos viajes sorpresa baratísimos a los EE.UU., y que pudieras pagar con la tarjeta? Mira, ve, pregunta ahí en esa tienda de viajes que hablan inglés. Y por favor, entiende, que gozamos cuando vemos tu firma en el papelito celeste por algún restorán. Yo lo toco con ternura pensando en que tú lo firmaste. Usa la tarjeta.

Recién me llamaron de Sanyo. Ya arreglaron el horno, 600 pesos el fusible quemado, 4.500 la revisión y 700 el traslado del aparato al taller. También tendré que cambiarle una pieza molida a tu juguera. Hace dos horas que quedaron en llegar en diez minutos con el horno.

Hoy es día de paro, a las tres la gente se encierra en su casa, los que no van al Parque, a la concentración. Llegó el nuevo embajador de los EE.UU. Las dos radios de oposición sacaron a relucir sus deseos de democracia, pero leyendo su discurso entero, es un apoyo al régimen.

Ya te hablé de Alvarito, de Mónica, de Gonzalo, y algo de J. Alberto. Este hijo e resulta medio extraño. Le di números de teléfonos para que llamara gente en Madrid y nada. Tuve que llamar a Manuel Segura (sacerdote jesuita. Fue provincial en Chile) para que le mandara a sus sobrinos a verlo y eso, cuando Aída me contó que se había sentado a llorar de miedo a volver sin título a Chile. Esos chicos salieron con él cuando Manuel los llamó. Alberto está flaco, seco, llegó como estragado de Madrid. Ahora cuida a la Francis en las mañanas cuando la Aída va a Obstetricia por su internado. El “notable” de Alberto demorará en llegar porque la firma el rey. En algunos días más llegará un certificado por mientras tanto. Ya no me duele eso de que yo sea como papel transparente para J. Alberto….Parece que la siquiatría de Aída lo convenció de que fue un bebé abandonado mientras yo iba a Europa (cuando no he visto niño más seguro de si mismo cuando chico, y recuerdo el año entero en que lo tuvimos en cama y no me moví de su lado, y a veces daban ganas de todo, teniendo yo 23 años). Claro que es injusto pensar así, él no pidió nacer, ni ser regaloneado, ni vacunado, ni estudiado, y además fue un gusto hacerlo. Creo que a pesar de todos sus alardes sociales, serán viejos con plata. Ya pidió el doble de lo que le costaron sus máquinas. Creo que ni comió en Madrid, de creer chismes.

Y ahora el turno de pelar a Juan. Es el viejo más contento, ninguno de sus amigos tiene hijos tan magníficos como él, así dice… Tenemos que hacer trabajo de joyería para bajarle el orgullo de ser presidente de…más de cinco veces por semana me cuenta de sus años y sus actuales logros….y tiene razón. Come como calcetín viejo, y en la noche su soporífero es un whisky de nuestra pieza, más un pisco sour del refrigerador, sin que yo sepa. Alega que no tenemos plata para remodelar esta casa pero brinca de gusto almorzando fuera y yendo a Viña y Jahuel. No se ha comprado anteojos, antes le servían los míos. Cuenta los bisteques. Le presta a Gonzalo el auto con la plata para bencina, pero lo dejó endeudarse con el banco para empezar a pagar la beca de EE.UU. que lo amenazaron con cobranza judicial. Y justo cuando mandó dólares comprados con el préstamo llegó carta desde allá diciéndole que pague de a diez dólares mensuales…Juan va todos los domingos a misa y de compras al Mercado. Llega con congrio y cosas más raras para comer….Tendrá una buena vejez.

Mi ilusión es pintar linda esta casa, arreglar mi terraza con hartas plantas y sofás y hamacas. Tener un jardín lindo también, con lugares de sombra, y otra empleada como la Guille pero no tan derechista….y si puedo, vender esta casa y comprar otra que aún no sé cómo, pero más nueva que esta.

Ya me trajeron el horno. La negrita mira aterrorizada el aparato. Me trajeron el presupuesto de pintura de esta casa. El año pasado a Juan le pedían $18.000 por toda la pintura a la cal exterior. El presupuesto de esta empresa, amigos de una amiga, son 223 mil pesos sin medir metros, el total. Los frescos contratan a dos jornaleros, les pagan 500 pesos diarios y lo tienen listo en 15 días. Pienso contratar a dos hombres a mil pesos diarios y que me lo dejen todo listo en 20 días.

Llegó Juan, así es que voy a acompañarlo y escucharle sus aventuras con los problemas de la clínica. ¡Qué rico que este hombre tome la vida tan deportivamente ahora…!

Un gran abrazo, espero que esta carta salga mañana, cuando no haya paro. ¿Te llegó una libreta con versos de Parra? Es mejor que su libro…La semana antepasada te escribí también largo pero no recuerdo si la puse al correo o la rompí al leerla. Esta sí que saldrá.

Te quiero de aquí a la eternidad, si la eternidad existiera. Cada vez creo que mi única continuidad son mis hijos. Pensaba en eso para el matrimonio de Cecilia (hija de Mónica Correa Brunet, hermana de mi madre) en un fundo de Chena. Cuanto le hubiese gustado a mi mamá estar ahí. Traté de mirarlo todo por ella. En un parque bucólico, en una iglesia que construyó el abuelo del novio. Sólo las familias, unas 300 personas, un cóctel preparado por Mónica no se cuanto, la que hace las fiestas del gobierno. A Manuel (Manuel Brunet, el padre de Cecilia) le pagaron un año por adelantado del arriendo de la casa de Suecia para la fiesta. Telones amarillos, mesas en el gran parque vecino a la antigua casa donde durmieron varios próceres….Estaba toda la familia nuestra, Jaime (hermano de mi madre), no Cucho (hermano), Oriana (hermana mayor), Maxi (hijo de Cucho), la Alexandra (hija de Cucho) que anuló su matrimonio con el jefe de los “gurka” que ya anda en libertad. Dicen que dirigía comandos de civil maltratando gente que protestaba. Lo fotografiaron en eso. Todos los Brunet felices. Manuel hinchado de grasa rosada, nos contaba lo bueno que sus hijos se hubieran casado con jóvenes de buena familia. Y yo veía a Juan con su cara de piedra, sonriente. Juan Alberto conversó con toda la parentela, no reconoció a la Molly, mi prima, y todos lo encontraron un encanto. Al otro día me preguntó si me habían gustado los sanguchitos…. Le dije que esa era la costumbre en gente como uno (gcu).. Recién llama Alberto por teléfono. Está estudiando inglés con un profesor que Juan le recomendó. Parece que le quedó la costumbre de interrogarse. No quiere clases en grupo, sino algo bien estresante, solo él con el profesor…pelambre.

Cristián, ¿por qué no aprovechas de perfeccionar tu inglés? Entre tanto alemán te pondrían en un curso superior. Pero hace algo que te aleje la angustia del destierro de ti mismo que eso es querer a alguien y estar separados. Lo sé por experiencia. Quisiera continuar conversando contigo pero Juan ha llamado varias veces. A veces pienso que va a tener que casarse al tiro si yo me muero porque no sabe estar un minuto solo. La Nella Camarda, viuda (marido ajusticiado en La Serena por lo que se llamó “la caravana de la muerte”), lo ha llamado preguntando por mí, un poco neura y traedora de mala suerte…puede hacerle magia negra, como al primer marido, cree en una religión esotérica que dirige un macho nada de esotérico…

Te quiero, te quiero, te quiero

Ximena

Álvaro nos mostró un montón de apostillas bien divertidas, entre escritura y dibujo. Te incluyo 20 marcos que encontré en un bolsillo. Está llegando una carta tuya para Álvaro. ¡Qué envidia!