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Lector, químico y lector Me gusta todo lo que se lee fácil y sin pedanterías. Relatos autobiográficos ocupan por ahora mi interés

Autoficción (XVII)

Mi deterioro físico avanza por caminos lentos pero previsibles. Ayer, por ejemplo, sentado frente al oculista de Costco, que ahora también presta esos servicios, todo adquiría sentido y se movía de acuerdo a los años transcurridos. La doctora notó las cataratas que en algún momento tendría que operar, me dijo; pero nada serio todavía. ¿Y la mancha en el ojo derecho? Probablemente tampoco era nada realmente serio, siempre la he tenido, le dije, y no ha crecido, pero quizás sería bueno removerla cuando atienda el problema de las cataratas, me insinuó. ¿Y el colesterol? El colesterol está controlado, pero se notan los efectos en el ojo, me dijo. Como decía, todavía nada serio, son simplemente los años que han pasado donde se notan las huellas del camino recorrido. Noté, sin decirle nada, que uno va perdiendo altura, poco a poco, lentamente y sin sorpresas, eso sería todo. Al terminar los exámenes y las preguntas, le dije que a ella también le iba a pasar. ¿Qué?, me preguntó asombrada. No le contesté, o a lo mejor hice algo, emití algún ruido. Turbada abandonó las cataratas, el colesterol y me firmó todos los papeles apurada; no tendría más edad que una de mis hijas. Yo no dejaba de pensar en el deterioro, el deterioro lento, casi imperceptible, pero que pronto, “como un suspiro, como un suspiro, mijito” nos llegará como un ladrillo y de manera irreversible. Casi sin darnos cuenta empezamos a volar más bajo, pensé, a perder altura; pero uno se acostumbra.

……pero mejor volvamos a las cartas y a revisar esa huella de papeles que también nos han regalado los años. Los papeles no acumulan colesterol ni crecen cataratas, pero se ponen amarillos y frágiles, y de alguna manera también empiezan a volar más bajo. La siguiente carta es una que me escribió Hernán Vergara, un querido profesor que tuve en la facultad de Química y Farmacia, en la Universidad de Chile. Me enseñó física y nos hicimos bien amigos. Él era demócrata cristiano, conocido de mi padre, y muy involucrado en políticas públicas. Lo busco ahora en la Internet, bajo la lupa del infaltable Google, y después de tantos años veo que se involucró con éxito en el gremio de Química y Farmacia donde logró notoriedad. Tuvo cargos representativos y trabajó duro tratando de impedir que los medicamentos se vendieran en forma libre, como un producto más en los supermercados.

Recuerdo que en una de la últimas oportunidades que lo vi, pocos días antes de partir de Chile, mi padre había “salido en el diario”, en El Mercurio, por algo que ya no recuerdo. Iba subiendo por las escaleras de la facultad cuando me lo topé mientras bajaba. Un poco molesto, o quizás un poco sorprendido por lo que había leído esa mañana, me comentó, vi a tu padre en el diario…parece que está bien “promovido”. Y me lo dijo como dando a entender que poco a poco mi padre abandonaba sus ideales para “promoverse”, para protegerse bajo el cobijo de otra camarilla, el grupo equivocado. Sé que en esos años, cuando se estrechaba el cerco contra mi padre, cuando la administración lo percibía predominantemente como un opositor al régimen, mi padre se “promovía”, daba una entrevista y hablaba con sus amigos periodistas para que lo ayudaran, le preguntaran algo “para figurar”, para hacerse el intocable. Con esas movidas ganaba tiempo, ganaba protección. Recuerdo con claridad la oportunidad en que Ken Gaunther, por ejemplo, visitó Chile representando al Banco Mundial en esos años. Tenía ordenes de abrir las puertas del crédito internacional al gobierno de Pinochet. Durante sus intensos días de trabajo, visitó el hospital donde trabajaba mi padre y donde años antes él había atendido a su señora después de un accidente de autos. En esos años, los del accidente, en los 60, Ken trabajaba en la embajada de USA en Chile. Su misión realmente había consistido en evitar que Chile subiera el precio del cobre….algo muy importante para producir las balas que se necesitaban en la guerra de Vietnam; se hacía perentorio contener los costos de esa guerra manteniendo el precio del cobre bajo. Pero años después, en esa reunión frente a los periodistas, sentados en una improvisada mesa de madera, Ken –a petición de mi padre- dio a entender que estaba en estudio una ayuda para el Instituto de Neurocirugía, aunque nada de eso fuera realmente cierto porque nunca había sido discutido. Por supuesto que esa ayuda no se materializó, pero conversando con Ken en su casa de Washington, hace pocos meses, se notó feliz al enterarse que como resultado de esa reunión mi padre había logrado algo de oxígeno. Le conté que para él, para mi padre, había sido una gran ayuda porque logró sobrevivir por otros meses a cargo del Instituto sin que lo eliminaran de la administración. Con el tiempo, sin embargo, terminaría de todas maneras renunciando como director.

Pero volviendo a la carta de Hernán Vergara. Es una carta interesante porque denota la frustración e impotencia que él sentía al trabajar en la universidad de esos años, donde casi no podía presentar ni defender sus opiniones. Y me pedía que le siguiera mandando noticias y revistas deportivas porque esa era un área que estaba explorando. Pensaba ganarse la vida como comentador deportivo o lago parecido, pero no lo podía divulgar. Pareciera que no le resultó, o no quiso seguir empujando ese proyecto.

 

Santiago, 4 de Marzo de 1983

Querido Cristián

En mi poder tu carta que me produjo gran alegría. Junto con ella llegó un ejemplar de la revista K.O. que te agradezco mucho.

Me alegró mucho saber que estás trabajando a pleno gusto y con mucho cariño por lo que estás haciendo. Aquí en Chile no creo que exista un lugar donde pudieses haber encontrado lo que tienes a tu alcance en donde estás. Puedes considerarte un privilegiado que ha tenido la suerte de llegar a un lugar en donde saben apreciar el trabajo serio y la dedicación responsable.

No te preocupes por regresar. Lo que debes tener en claro es que mientras más y mejor te prepares, más y mejor podrás servir a Chile cuando las circunstancias lo hagan posible. Y esa oportunidad llegará, no te quepa la menor duda, y será el momento en que la gente capaz deberá entregar todo su valioso aporte a la reconstrucción gigantesca, moral y material, que el país tendrá que enfrentar. Lo que estás haciendo es también una tarea que te imponen tus principios y tus ideas. Eres perfectamente idealista cuando estás trabajando con tanta dedicación y entusiasmo.

Tu sabes que aquí solo estarías acumulando frustraciones y desencantos. Esto, Cristián, no da para más y tendrá que venir algo que lo reemplace. Mientras tanto, se ha llegado a límites que jamás nadie pudo imaginar. El país necesitará años para recuperarse, tal vez más de una generación se perderá lastimosamente.

En lo que a mí respecta, estoy dedicado simplemente a vegetar aquí en la U. Me interesa hacer bien mis clases, explotando una condición natural de buen expositor y aprovechando mi larga experiencia docente, y procuro también formar conciencia en los futuros profesionales. Pero nada más. Estoy convertido en un “funcionario” sin alma y sin inquietudes por crear. Por lo demás, yo sé que cualquiera idea i iniciativa que sugiriese, sería rechazada por su origen “político”.

Por otra parte, ocurre que me pasé tantos años trabajando y luchando limpiamente por mis ideas que tuve que sacrificar un mejor nivel científico y postergar una solidez económica que no tengo y me hace falta. Eso me obliga a tratar de ganar, aunque sea un poco tarde, el dinero que necesito para vivir como me corresponde. Mi sueldo en la U. no me lo permite.

Por esa razón he tenido que buscar otros derroteros y he encontrado en el periodismo deportivo uno que me rinde proporcionalmente más que mi trabajo en la U. y me gusta. Siempre me gustó mucho. Era mi hobby y ahora es parte de mi trabajo. La verdad es que no todo me gusta en deporte: el boxeo, por ejemplo, no me satisface, pero igual tengo que prepararme en el.

Por ahora hago estas funciones en forma casi anónima para no interferir con mi trabajo aquí en la U, pero me estoy preparando muy conscientemente para el momento en que incursione más plenamente en esta otra actividad. Me bastaría con lo que tengo, pero quiero llegar con un gran bagaje. Pienso que el periodismo deportivo en Chile es muy deficiente y deseo elevar su nivel. Por eso me estoy preparando, estudiando y procurándome material de documentación por todos lados.

Cristián, te agradezco tu gentileza de ayudarme en esto. Cuando me envíes el libro de boxeo, hazme saber su precio. De vuelta te enviaré los dólares dentro de una revista, que es la forma más segura de que te lleguen. En cuanto a la revista The Ring me la traerán unos tripulantes de Lan, desde Miami. Ellos no encontraron el libro a la venta.

Cristián, una vez te agradezco tu excelente voluntad, te deseo el mejor de tus éxitos y te aplaudo por tu trabajo que he visto sólo superficialmente hasta ahora, pero que tiene pinta de ser muy bueno….. por algo lo han publicado.

Algunos de estos días podré retribuirte en parte tu ayuda y dar debida respuesta al afecto que sientes por mí. Siempre recuerdo que en un momento importante te ayudé a tomar la decisión correcta. Eso siempre me llena de alegría.

Espero tus noticias. Muchas gracias y un gran y afectuoso saludo,

Tu amigo

Hernán Vergara

Las siguientes dos cartas son de mi madre y fueron escritas al principio del año 83. Habla de mi hermano que empezaba a planificar su regreso de Alemania. La situación económica se agravaba y cuenta que el supuesto viaje a USA, donde todos nos juntaríamos por unos días, había sido cancelado. Mi tía Oriana regresaba a vivir a su casa después de una crisis nerviosa. En la carta siguiente se repiten los temas y cuenta algo entretenido, una propuesta que le hizo al diario El Mercurio, una especie de Taller Literario donde los mejores cuentos que la gente mandara serían publicados después de una minuciosa competencia. Desgraciadamente no le resultó esa iniciativa y todo quedó en nada; pero en su carta ella se notaba bien entusiasmada, y quizás con demasiado optimismo hacía planes. Enrique Lafourcade, conociendo más su gremio, le consiguió la entrevista, pero le advirtió que no se hiciera muchas esperanzas. Tenía razón.

 

 

Stgo, 10 de Marzo de 1983

Cristiancito querido

Por supuesto que nos gustaría mostrar tus cartas y las foto copias de cartas manuscritas de dioses del Olimpo… No es sano poner envidiosos a los demás….Por si alguna vez te sirven guardo tus cartas cuidadosamente. En unas dos décadas más, las leerás admirándote de ti mismo…

Te envié un libro de Lafourcade y otro de Pablo Huneus, hace más de una semana, ya los debes tener en tu poder, ahora los libros deben ir amarrados para que puedan ser abiertos en el correo….Fueron certificados.

Se (esta es una miéchica de máquina, ciertas teclas adelantan un espacio). Ya le mandé poner la ñ y el acento, pero sigue siendo dura a pesar de la limpieza. Extraño mi vieja maquinita….bueno, se está yendo el verano. Ya Mónica y Alvarito (hermana y hermano) volvieron de Algarrobo, hoy día se matriculan. También hoy es el cumpleaños de Fernandito (hijo de mi hermano mayor, Alberto). Lo llamamos a Bielefeld, le envié un póster de género con bolsillos para guardar cosas, me quedó lindo, espero no se lo roben en el correo porque la carta ya llegó. J. Alberto le escribió a tu papá. Esperan volver en unos dos años más. Por un lado estoy feliz y por otro me asusta no se adapten a este modo de vivir chileno de estos años. Alberto ya tiene el diploma de su doctorado en medicina, antes era sólo médico. Lo siguiente sería Herr. Prof. Dr….. Ahora le enviaré un recorte de El Mercurio sobre como no se respetan los derechos humanos. Me gustaría meterlo en la máquina de “achica niños”…. Como le jugaba a Plito (mi hermano menor, Álvaro). A Aída (esposa de mi hermano Alberto) le ofrecí reservarle matrícula a los niños (esto lo dije por teléfono porque Juan había hablado peste de aquí, para contrarrestar) en un colegio con exámenes internacionales….(que vea a la suegra hasta en la sopa)…es broma…Temo que cuando vuelvan, pocos les recuerden como amigos….pero no hay que empezar a hacerse campaña de terror. Es verdad eso que la loca de la casa es la imaginación….es que no hay semana sin leer de detenidos políticos; cuatro muertes en supuestos enfrentamientos; 1789 detenciones por disidencia; 100 denuncias de torturas; 66 relegaciones administrativas; 12 expulsiones del país; 24 prohibiciones de ingreso; 78 amedrentamientos; 86 allanamientos de morada; y 16 muertos por abuso de poder. Lo he copiado textual. Espero que ellos lean el recorte que les enviaré. Espero que vuelvan sabiendo como se vive aquí. Ahora estoy viendo el noticiero a propósito de la expulsión de tres sacerdotes extranjeros (no jesuitas). Si tú le escribieras a Albertito, algo bien objetivo, el ya tiene 30 años, tienen el derecho a decidir la vida que quieran llevar. Lo más que uno puede hacer es ponerlos al día, dentro de lo difícil que esto es. No existen cursos de puesta al día de la realidad chilensis, hay tantas realidades como gente…

Lan suspendió sus vuelos a Europa, y Varig tomará sus pasajeros. Creo que debemos despedirnos de viajes a Europa. Además el dólar está a $125 y seguirá subiendo. Ya no hay proyecto de viaje a juntarnos todos en los EE.UU. a fines de año. Usando Eastern te esperamos a ti. Juan Alberto solicitó a la embajada en Alemania el venir a Chile de visita sin perder su pasaporte de las Naciones Unidas (nos dijo hoy por teléfono), entiendo que no para ahora, inmediatamente. Sería fantástico si le contestaran positivamente. Luego harán diez años….es algo sumamente doloroso y que aumenta con el tiempo…

La recesión aumenta, la gente no tiene $, y eso se nota. Los departamentos y casas vacías son muchas más.

Marcelita Brunet (prima. Hija de Mónica, hermana de mi madre) arrendó un regio departamento en $16.000. Alvarito anda entusiasmándose con arrendar, entre varios, un local comercial para taller. Con tal de no pagar gastos comunes sus dueños los arriendan por casi nada. Espero que no lo haga. Es peligroso andar tarde de noche, si hasta de día asaltan. Tu papá está contento con irse a Indisa con su equipo. Lo siento porque tendrá que dejar su linda consulta….y da miedo arrendar esa oficina.

La Oriana ya volvió a su casa, se ve bastante bien. Tapicé de nuevo el closet de las muestras (le pedí que me ayudara, quizás eso la decidió a volver a cuidar su jardín. De repente recordó que estaba muy abandonado), me quedó linda. Ahí pondré esta máquina. Tus libros y cuadernos se guardaron en cajones en el closet de abajo. Tu papá lo hizo cuidadosamente.

Alvarito y Valeria ya no pelean tanto. Casi no pelean. Se están adaptando bien el uno al otro…

Mónica vino con Kitty, la hermana de Pato (futuro marido de mi hermana. Ahora separados). Es una chiquilla muy simpática. Pato tenía que matricularse y ayudar a su papá en Viña. El pobre tiene comienzos de úlceras (Pato).

Ahora tenemos teleseries a toda hora. ¡Arriba la ficción!…. tengo antojos de pasarlo bien viendo alguna película de Woody Allen o cualquier chiste que alegre la vida, hace falta. Quiero pensar que tú tratas de buscar el lado alegre de la vida. ¿Vas a ver buen teatro? ¿Te haces de nuevas amistades? No dejes a un lado eso. Acuérdate que el hombre es un animal sociable, solo se siente existir en relación a los demás. Trata de usar tu juventud. Acumula experiencias, buenas y malas, nada es desechable, y no solo estudies lo relacionado con el trabajo que te dará para ganarte la vida. Mira, toca, usa de todo lo que te pueda dar más experiencia, más vida. Son las cuentas del rosario que recordarás cuando ya no puedas emprender algo por vejez. Y no te lateo más. Primero son quejidos y ahora son consejos que nadie necesita…

¿Qué cosa nueva estás escribiendo? Mándame lo que tengas.

Un gran abrazo de tu mamá que vive pensando que luego, al otro día habrá carta. Aquí no pasa nada nuevo. Quizás esta es igual a la carta que te escribí la semana pasada…

Ximena

 

 

 

Santiago, 18 de Marzo de 1983

Cristiancito

Me he quedado con remordimiento de haberme quejado cuando tú recién llamaste por teléfono. También me molesta no encontrar la boleta de los libros que mandé certificados, y del póster que le hice a Fernandito. Trabajé todo el día en coserlo… Los impresos tienen que enviarse ahora, solo amarrados, para pasar la revisión…tengo rabia, después de la cola que hice y más de 1.000 en sellos.

Pero nada es importante, depende del enfoque mental …eso dicen…Me chorea que el dólar siga subiendo y que ya Lan no vuele a Europa. Ve tú si Eastern vuela a Europa para que tú vayas donde Albertito. Alvarito parece no entender qué es la recesión, cree que yo no quiero ir, ni que vayamos todos a EE.UU. como soñaba Juan. Pero veo, desde Diciembre, cada vez peor Chile en lo económico. El dólar hoy vale más de 130 pesos en la bolsa negra y sólo se pueden comprar 800 dólares para viajes a Europa y EE UU y 200 a los latinoamericanos. Y no me quejo más; voy a empezar a enumerar las cosas buenas que si Dios quiere resultarán.

En Septiembre se termina de pagar el departamento de Agustinas…

Juan empieza en Abril, de firme en la Clínica Indisa…tiempo completo con oficina y secretaria donde mismo. Eso lo tiene muy contento, y un poco también a mí, aunque ya me estoy acostumbrando a tenerlo en casa en las mañanas, se ve saludable, más descansado.

Con una amiga del Taller le propusimos al Director de El Mercurio por carta y audiencia con el Director Ejecutivo, la creación de un taller literario en el diario. La gente con aficiones enviaría narraciones y un equipo de gente culta las leería, analizaría y pondría notas. Sólo lo mejor sería publicado. Quedaron de contestar el Lunes próximo. El Director ejecutivo estaba bien entusiasmado, se quedó con mis papeles en la mano para ir al tiro donde el señor Edwards. Claro que supongo los “escritores-críticos” de planta del diario se opondrán. Lafourcade que le pidió para nosotros la audiencia al Sr. Novoa, me dijo que ni soñara. Si no resulta fue entretenido hacer la carta, hablar en el diario….en fin, la experiencia. Y si resulta , tendré un sueldo (que compartiré con mi socia) y trataré de hacerlo lo mejor y más honestamente posible. Carmen Machado no podía creer que nos hubiera ido tan bien….quiera Dios que resulte. Al Sr. Novoa, hasta le gustó uno de mis cuentos…se lo mostré para que viera como pueden analizarse y me pidió dejárselo.

Mi trabajo consistiría en leer las narraciones que el diario recibiría, y buscar los lectores-críticos de diferentes edades y profesiones. No sé cómo serían remunerados, si con cierta cantidad de dinero por número de escritos analizados (al estilo del Taller, pero no en grupo), o que una vez al año, El Mercurio les otorgue un diploma de agradecimiento. Todas estas ideas las entregué por escrito, diciendo que la clasificación era de Antonio Montero del Taller de Providencia (a ver si también lo contratan).

La Oriana está mucho mejor. Quizás sea verdad que se goza explotando a la gente, ya ha visto a todos los especialistas, le falta un proctólogo, pero como esa parte es prohibida supongo que no irá…

El tiempo está rico. Ayer fui a Providencia. Las cosas innecesarias ya subieron de acuerdo al dólar, pero la ropa de verano, está regalada, zapatos a 400 pesos….vestidos de verano a 500. Camisas como para Juan, de verano, a 300 pesos. Si resulta lo de El Mercurio, con mi primer sueldo le compro un regalo a cada uno de mis hijos (¿dólares?) y convido a Juan a comer langostas al lugar más caro…. ¿Alcanzaría para tanto?

Los curas están de lo más entretenidos con eso de que echaran a tres que acompañaron a unos caminantes en silencio y fueron también tomados presos. Lo que me gusta de los curas, es su conciencia de que no hay nada nuevo bajo el sol y de que todo es “amorizable”…

Mónica (mi hermana) está arreglando su closet. Al vaciarlo no podía entrar a su pieza. Está de lo más comprensiva, se da cuenta que estamos con mala racha. Juan está atendiendo a pura gente sin plata. Pero lo toma con gracia. Ayer se reía por haber ido al centro a ver su enfermo en la consulta. El señor había sido rico, pero ya no tenía ni para pagarle. Juan estaba contento de haberse ido en Metro y no haber gastado en taxi. Ya está de vuelta su secretaria de las vacaciones. Pudiera ser que se pusiera de moda la motoneta…seríamos ricos atendiendo cabezas y traumatizados (broma)…

Creí que Álvaro (hermano menor) ya estaría más estable con Valeria, pero siguen tan peleadores como antes….ya me río cuando me dicen que sólo son amigos…

Mónica (hermana de mi madre) parte a Europa con Moniquita (su hija, mi prima), en lugar de Manuel. El hermano de Llona, constructor, arreglará la casa que Oriana heredó de su amiga y se la arrendarán Moniquita y su marido. Así la Oriana no tendrá problemas de extraños. Nicolás (primo mío), el hijo de Cucho (su hermano), volvió de Europa. Encontró a Juan Alberto viejo y pelao (según Oriana) y que Juan Alberto ni se acordaba de él. Estuvo unos 4 días en casa de Alberto, con su polola. No les gustó tanto Europa, mucha gente por todas partes, añoraron Chile (eso está en relación con la $ que uno lleva). Pero así y todo quedaron con ganas de turistear de nuevo…Tengo ganas de que Juan Alberto vuelva a Chile, y verlo vivir. Es como que me siento rara al pensar tanto en él. Me duele. Ya vuelvo a lo mismo de penas, cuando estaba haciendo la lista de cosas buenas.

La Guillermina está cocinando regio. Casi no tengo que preocuparme, todo lo hace regio. A Juan le está empezando a interesar el jardín….Mi vecino de la música a todo full, ya encontró trabajo….$20.000 al mes siendo contador auditor, ya te lo dije por teléfono, así es que felizmente no escucho todo el día sus programas musicales…

Leí en francés un análisis de cómo la tortura se aplica en todo el mundo, y de qué los médicos se aprestan a controlarla, y de que se forman asociaciones para atender a los ex torturados pero no tienen financiamiento…deprimente. También compré la revista que te envío, espero no se la roben, vale sólo $100 y son solamente cuentos.

En un rato más viene la mamá de Anita a almorzar (madre de la esposa de mi hermano Gonzalo en esos años. Desgraciadamente fallecieron hace pocos años. Eran de Frutillar). Vino del sur por un matrimonio. ¿De qué hablaremos? Quiero que sea útil, trataré que me instruya sobre algo de vacas para escribir un cuento…

Me inscribí en un curso de gimnasia una vez a la semana en el Club Providencia ($1.000 al mes). Siento las articulaciones un poco duras. Con Juan aquí trajino poco. Tapicé el closet de las muestras con una percala rosada. Mi lugar para aislarme a escribir, si no sale lo de El Mercurio, voy a ponerme a escribir historias para gente imbécil, en que todo lo malo que pase está en la mente. Quiero convencerme…

Y ya no te lateo más. No olvides de ir anotando tus impresiones, tus experiencias. Serían base para inventar algo estupendo. Porque uno va olvidando las vivencias, las acumula y se endurecen en la mente haciéndose una sola masa, sin matices, que es lo rico de la vida. Si escribes cada una volverá nítida, al leerla después….Si lo haces tan rutinario, como lavarte, sin darte cuenta tendrás un archivo de informaciones , que si no se escriben, se pueden perder.

Un gran abrazo de tu mamá

Ximena

Autoficción (XVI)

Continuo encontrando nuevas cartas, papeles, fotos de otros años. Son tantos los recuerdos que a veces da la impresión de haber vivido demasiado. Me entretengo ordenándolas para recorrer esos episodios, nuestras vidas, aunque a veces se establece una sensación amarga de que todo ha transcurrido en muy pocas semanas, pocos días….. y me acuerdo de mi padre: “un suspiro mijito, todo fue un suspiro”. Ahí es donde cae con más peso la importancia del pasado, y la brevedad y tremenda fragilidad de nuestros recorrido. Noto también con mediana claridad, como continuamente tratamos de dominar la narrativa de nuestras vidas, de orientarla, enderezarla, a veces con buenos resultados y otras, la mayoría de las veces, sin mucho éxito; como pequeños botecitos a la deriva permanente.

Antes que nada un cariñoso recuerdo a todos los que se mencionan en estas cartas; vivos o muertos. Creo que todos nosotros –y estoy bastante convencido de eso a medida que releo estas cartas- nos hemos movido por la vida creyendo que lo estábamos haciendo lo mejor posible. A veces tremendas flaquezas nos desvían, nos aplastan y no sabemos cómo hacerlo, cómo continuar nuestro camino.

Hasta el momento no me he saltado cartas ni tampoco las he censurado. Para empezar con algo liviano, aquí va una que habla de unos amigos de mis padres, Adolfo y Chofi Jankelevich. Él fue un connotado periodista chileno, pionero de la radiotelefonía y la televisión. Fue el segundo locutor histórico, por ejemplo, de “El Reporter Esso”, que durante 5 minutos de noticias se informaba a la nación sobre la realidad nacional e internacional, y donde se iniciaron los más ilustres locutores nacionales. Con el tiempo el “tío Adolfo” se trasladó a la televisión donde tuvo programas de conversación y debate público de gran éxito. Recuerdo que muchas veces me acosté viendo un programa suyo, donde él era el protagonista principal. Recuerdo también con cariño los küchenes de “tía Chofi”, su señora, que a finales de año tocaba el timbre de la casa y se asomaba con su precioso küchen de colores entre sus manos. Era Diciembre, llegaba el fin de año y había que celebrar.

En el año 1974, el tío Adolfo se fue como agregado de prensa chileno a las Naciones Unidas donde fue muy combatido. Escribió incluso un artículo para el The New York Times (en 1975) defendiendo a Pinochet que tituló “Contándole a los Estados Unidos sobre Chile”. Como subtítulo escribió: “la verdad, tan fácil de verificar, sufre las más tremendas y absurdas distorsiones.” La amistad con mi padre, que inicialmente también fue partidario del Golpe de Estado, sufrió un deterioro…. pero con los años volvieron a llegar los küchenes de tía Chofi a la casa. Aquí va la carta de mi madre; como siempre muy bocona, pero entretenida:

 

Cristancito

Me he quedado pensando si no será muy trágico lo que te escribí esta mañana. ¡Porque uno olvida más luego las cosas buenas! Por ejemplo el matrimonio de Sonia Jankelevich. Linda ceremonia, con entrada y salida triunfal de los novios y sus papás, etc, etc. Cóctel en el Sheraton. Unas doscientas cincuenta personas (pedí otra piña colada y el mozo me contestó: no). Gran banquete con un 95% de amigos de la familia, y con un 10% de personas jóvenes, excluyendo novios y hermanos de la novia. Música a estallar, gran orquesta gran. “Bailaje” de todo, el “viejerio” con un algunos descansos en que los novios danzaban solos en medio de la pista. Me recordó “El violinista en el Tejado”. Adolfo y Chofi muy contentos, atendiendo a medio mundo y bailando como para demostrar juventud. El menú fastuoso (el valor de un departamento recesivo). Entrada:1/2 piña rellena con mariscos muy finos, espárragos en bandeja al lado, después copita de helados, y a continuación pavo con acompañamientos. Vi hasta ahí solamente, porque ya era media noche, y la música estaba muy fuerte. Juan tuvo de vecino una pariente política de Chofi en tratamiento psiquiátrico, y yo un señor “cortisoneado” a reventar. Juan se aburrió. Yo pensaba en un material para un cuento. Tanto tirar plata para gente que sufría estar ahí. He pensado como será el matrimonio de Mónica, quisiera algo sencillo aquí en el jardín, en su casa, con todos los amigos de ustedes (solo los jóvenes tienen amigos, después son intereses comunes) y las amigas de Mónica, los hermanos, los primos y punto (pero eso es asunto que Mónica debe decidir, yo ni opinaré) porque me tinca que de decidir Pato, se vacía aquí todo Reñaca….y demuelen la casa.

Pato va con su padre al mar en el “yate-bote”. Mónica no sabe si ir a vomitar, o elegir latearse en Algarrobo. ¡A pesar de las quiebras, la gente veranea, se asolea y se queja!

Un gran abrazo

Ximena

 

Escribí que es lindo poder ordenar estas cartas, pero siempre continúan apareciendo nuevas entre los papeles que ya creíamos en orden. Y así es como encontré varias que vuelven a mencionar a mi querida tía Oriana (hermana de mi madre) que venía saliendo a flote después de una crisis nerviosa. Menciona que pronto, ese mes, ella podría regresar a su casa. También habla del escritor Enrique Lafourcade y el último libro que había publicado en ese tiempo, “Adiós al Führer”. En esos años se estaba separando de su señora, la periodista Marcela Godoy Divin. Ella por su parte publicó el año 92 un libro titulado “Adiós al Campus” donde relata sus experiencias como estudiante en USA, cuando sacó un Magíster en la Universidad de Houston por dos años. Tengo su libro aquí en Michigan, pero es medio fome; habla mucho de ella y los escritores importantes que conoció, como Borges, María Luisa Bombal, pero sin ninguna trama interesante. Cuenta poco, ninguna revelación importante, ninguna confesión o drama…. es decir un poco monótono, soporifero.

Recuerdo que yo todavía estaba en Chile en el 78, cuando le ocurrió algo importante a Lafourcade. Hasta el año 1978 Lafourcade dictó un Taller Literario en la casa de Mariana Callejas. En los pisos de arriba en esa casa conversaban de libros, teoría literaria, copuchas de escritores, y se analizaban los relatos respectivos que escribían ellos, mientras…….. mientras en el subterráneo de esa misma casa, ocurría algo muchísimo más siniestro y temerario porque Townley, la pareja de Mariana Callejas, trabajaba minuciosamente en otra realidad muchísimo más concreta; es decir diseñaba los circuitos electrónicos y detonadores que después utilizaría exitosamente en bombas adosadas a las partes inferiores de los autos pertenecientes a opositores importantes de Pinochet. Así fue como hizo volar por los aires al ex Comandante en Jefe del Ejercito chileno, el general Carlos Prats González, en Buenos Aires, y después a Orlando Letelier, ex ministro de Salvador Allende, en Washington. Con los años muchos de los escritores que participaron de ese taller, como Gonzalo Contreras y Carlos Franz, han hecho lo imposible por convencer de que nunca supieron lo que ocurría en esa casa. Recuerdo que cuando se destapó la olla, y se buscaba a Townley por todo Chile, por todas sus ciudades, debido a las investigaciones iniciadas en Washington después del asesinato de Letelier, Lafourcade llegó angustiado a nuestras casa contestando preguntas imaginarias que nadie le hacía y consumiendo abundante agua. ¿Se imaginaba sentado frente a un jurado en Washington? Fue un espectáculo surrealista, donde él pobre parecía practicar respuestas sin preguntas, porque ninguno de nosotros sabía lo que estaba sucediendo; recién se empezaba a destapar por los noticieros de la radio y la televisión la gran noticia de Townley y su participación como figura principal en el asesinato de Orlando Letelier en Washington. Hasta ese momento Townley era un personaje que nadie conocía. A lo mejor Lafourcade imaginaba que en nuestra casa estábamos rodeado de micrófonos escondidos, y lo único que él deseaba es que “alguien” lo supiera, de que “alguien” lo escuchara, y que él, Lafourcade, tampoco sabía nada, nunca supo nada. En casos como esos lo ideal es justamente no saber mucho, no enterarse…. y si uno por casualidad del destino se entera de algo, es mejor no recordarlo; “no me acuerdo, ocurrió hace tantos años”. ¿Se imaginaba Lafourcade que a lo mejor podría ser interrogado por la justicia en Washington, o por los camaradas de Townley? ¿O por el temido general Contreras, por ejemplo, ex jefe de Townley? Este último, de seguro tiene que haberse interesado en conocer si Lafourcade “sabía algo”, o si le “habían contado algo” a Lafourcade, algo en un descuido, en una conversación o cuento escrito en el Taller Literario que se desarrollaba en esa casa tenebrosa. “Saber” en esos casos, conocer detalles, puede ser incluso más peligroso que ser interrogado en Washington. En casos como esos, cuando se conoce demasiado, se corre gran peligro. Lafourcade lo sabía, y sentado en el sofá de plumas, en nuestra casa, parecía sentir el aliento caliente de un dragón desconocido a sus espaldas, se cubría el rostro y pedía agua, gesticulaba contándonos a todos, explicándome a mí (?), que realmente nunca supo de esas actividades secretas y criminales de Townley o de Mariana Callejas, ni siquiera se lo había sospechado.

El año 1984, Lafourcade escribiría “El Gran Taimado” (Narradores Chilenos de Hoy, Bruguera). Su libro empieza así:

“El Viejo” miró a través de sus cejas. Sus ojos azul-celestes eran pícaros, cazurros, de huaso ladino del Valle Central…..

No se necesita mucha imaginación para darse cuenta de que ese personaje, “el Viejo”, es claramente Pinochet. ¿Lafourcade habrá sacado anécdotas escuchadas en su Taller Literario para el libro? Recuerdo que tuvo que arrancar a Buenos Aires por varias semanas, después de su publicación. Conservo una copia aquí en Michigan. Me la traje de Chile después de que pasara de mano en mano y de lectura en relectura; fue tanto que parece una libreta vieja y manoseada. En la primera página se lee su dedicatoria escrita con un lápiz “Bic” de pasta azul:

A Juan y Ximena amigos para siempre”

Enrique Lafourcade

Santiago/22/XI/84

 

En la carta mi madre habla también de la situación económica que continuaba en franco deterioro. Muchos de los endeudados de ese tiempo se fueron a la quiebra al subir el dólar y con eso sus deudas. El padre de Pato, por ejemplo (futuro esposo de mi hermana, pero ahora separados) lo perdió todo. El padre de una polola de mi hermano, Álvaro, también lo perdió todo; pero en su caso no lo soportó y se pegó un balazo en la cabeza. Fue a dar al hospital donde había trabajado mi padre, y donde agonizó por varios días. Parece el argumento de una novela de pacotilla, de coincidencias fáciles, ¿cierto? Pero fue así, fue la pura realidad. Felizmente el padre de Pato, después de muchos años y gran esfuerzo, logró pagar los millones que debía…….. y no se suicidó. La realidad es más dramática que la ficción, y a veces hasta la supera y es más entretenida. El problema es que se la sufre en carne propia.

Aquí va la carta de mi madre. Habla también de su amigo Alone y me empuja a escribir. Le pega también unos palos divertidos a Pablo Huneus, otro escritor best seller de esos años. ¿Qué será de Pablo Huneus, hoy, en el 2019?

 

Santiago, 28 de Febrero 1983

Cristiancito querido

Te escribo en la maquina que le expropié a Gonzalo que ahora tiene “ñ” y así nunca escribiré tanto “ano” como le pasaba a J. Alberto…

Con esta te envío el último libro de Pablo Huneus para que veas cómo nunca se debe escribir…..cuando se tiene la cultura y las oportunidades de hacer bien trabajando como sociólogo….es de una superficialidad increíble. Al menos a mí me parece que escribe en el andén de una estación, a punto de partir de viaje….quizás con los años, si prosigue este huachacamiento cultural, podría ser texto de estudio histórico…

Tampoco me gustó el libro de Lafourcade. Y estos dos libros son best seller aquí….Tengo la sensación que con “Adiós al Führer”, Lafourcade nos toma el pelo a todos.

Marcela Godoy (esposa en ese entonces del escritor Enrique Lafourcade) estuvo unos días en Algarrobo con Nicole (su hija) y una empleada. Le sacaron un quiste en un ovario y está muy decaída de la operación y por su separación de Lafourcade. Apenas si toma en cuenta a la pobre niñita, sólo para “educarla”….. Lafourcade fue a dejarlas y a buscarlas, quedándose a almorzar en casa. Está de lo más entretenido. Les regaló entradas para el festival de la canción de Viña. Álvaro se sentía pésimo en palco (de las galerías les gritaban h….), pero Valeria y Mónica lo gozaron; hasta bailaban en su lugar….Pato volvía esa noche de su vuelta en yate….el pobre no ha tenido un buen verano trabajando con su papá de junior…está con principio de úlcera; Pato, por supuesto. Valeria bien, cuidando de su hermanita mientras su mamá va a Buenos Aires por tres días en viaje de trabajo. Ya viuda, la mamá de Valeria volvió con su pololo….estoy pensando qué más copuchas te puedo contar… que Manuelito (primo) es ahora papá de Manuel. Mañana iré a conocerlo con algún regalo.

Ya no me amarga tanto Oriana (hermana mayor de mi madre), está mucho mejor. Ha olvidado los electroshock que supone le hicieron anestesiándola… y hasta me cae simpática ahora. Uno se acostumbra a lo inevitable, supongo que este mes volverá a su casa. La he interesado en alguna cosa y después de una tarde de trabajo se siete orgullosa de lo que es capaz de hacer. Cuando me exaspera interiormente, trato de cuidarla pensando en mi mamá…Esta semana fue a Viña y volvió feliz. Según ella se puso al día en todas las cosas de antiguamente…

Hoy día casi lloró al oír el comienzo de una grabación con tu voz, la semana pasada se cortó la cinta y compré otra que grabó mal. Ni siquiera sé en qué día llamaste. Son las ocho de la noche, cuando Juan vuelva de ver enfermos te llamamos.

Este no ha sido un buen verano para Álvaro y Mónica por el duelo de Valeria (polola de mi hermano Álvaro en ese entonces). Para Juan tampoco porque ha tenido pocos enfermos y parece que la secesión va a recrudecer aún más. Estamos desistiendo del viaje a USA en diciembre ….espero que Juan vaya solo a pasar Pascua y Año Nuevo con Juan Alberto y familia. Es su turno, me parece justo. El dólar ha subido a más de $110, y las cosas ahora se están poniendo al día con el dólar. El B.U.F. fue liquidado por el gobierno (o es un puro tongo) así es que no pagarán nada, y ni siquiera han entregado todo lo que sacaron…apenas tenga unos cien mil pesos lo volveré a poner en orden para arrendarlo aunque ahora pagan mucho menos que antes, deberé conformarme con unos cuarenta mil, si los dan. Por suerte Juan está contento porque Indisa le creará el Servicio de Urgencia Neuroquirúrgico. Por algún tiempo mantendrá su consulta en el centro, la que tiene ahora en Huérfanos (¿la conociste, tú? Es harto linda). Como departamento está mejor que el de Agustinas.

No me tinca mucho eso de que a los sesenta y tantos, Juan empiece a formar un servicio nuevo, en un lugar donde al año llegan seis o siete enfermos de esa especialidad. Tendrán que hacer una muy buena campaña sobre su atención continua. Claro que Juan está tan entusiasmado que espero encuentre apoyo en la gente de ese Centro. Personalmente creo que como está ahora es bastante bueno. Opera con sus ayudantes en la tarde, además de su consulta en las tardes y en las mañanas visita enfermos. Y no le va mal económicamente. Si en Marzo hace clases en la Universidad, creo que es más que suficiente. Pero es su derecho volver a querer tener un equipo full time (está en los estatutos de Indisa que sus médicos deben tener la consulta privada ahí mismo). Creo que a la gente le gusta más ir a su consulta de Huérfanos.

Hoy volvimos de Algarrobo. Tuvimos una buena empleada por el mes. Bien punga, como para actuar en La Pérgola de las Flores….Mañana vuelven Mónica, Pato y Álvaro y Valeria. Juan y yo hemos ido sólo los fines de semana, ya sea con Oriana (hermana de mi madre) o solos. Es bueno Santiago en verano, poca gente y tranquilidad.

Si escribes algo nuevo mándalo (si quieres) pero no dejes de escribir. Todo en la vida es ciencia y paciencia…. O sea talento y profesionalismo. Tú tienes el talento, el profesionalismo resulta de la práctica continua. Como dice Alone (importante crítico literario chileno, amigo de mi madre), escribe, escribe, escribe…eso solo lleva a la perfección como con los gimnastas, después podrás decir como García Márquez los años que le costó cada novela… en pensarlas creo yo, mientras escribía sobre lo que le pasaba por la mente. Además tú eres muy buen observador. Si te llegan más de esas revistas para writers, mándalas, simplemente por correo ordinario que es más barato, y más seguro que lleguen.

En este momento veo en TV a la reina Isabel en los EE.UU, y ahora terminan de mostrar la corriente caliente del “niño” que también pasó por Chile. El mar estuvo rico por dos semanas pero han muerto muchos peces, locos, etc. no acostumbrados a la temperatura y menos sal. También han muerto más de doscientas personas ahogadas en las playas por el oleaje. Hasta en Algarrobo se achicó la playa….

El diez de Marzo es el cumpleaños de Fernandito Fierro, le llamaremos por teléfono. Le estoy haciendo un póster de género para guardar cosas, espero le llegue a tiempo.

No he tenido tiempo de escribir esos cuentos de terror que me gusta inventar.

Y no te lateo más. En este momento estás llamando tú por teléfono. No me gusta mucho escribir mientras hablas con tu papá. Quiero quitarle el teléfono. Usa American Express para ese viaje.

Un gran abrazo de tu mamá y escribe, escribe…

Recién hablé contigo, pero siempre quedo como con “saudade”. Al oír tu voz me iría por el hilo telefónico a donde estás.

Please, no tomes muy en serio mis cartas. En general lo pasamos recontra bien comparados con el resto de los chilenos. A veces pienso con angustia, de noche, en J. Alberto. Como que vivo su exilio. Escríbele, aunque conteste poco. A cada rato, mientras he estado escribiendo, Oriana entra a esta pieza y tengo que escucharle su cháchara.

Un gran abrazo y gracias por llamar.

Ximena

 

Y aquí sigue una carta de mi padre, que también se me había perdido entre los papeles. Menciona un carteo que tuve con Roald Hoffmann, premio Nobel de Química en el año 81. Lo conocí porque un profesor de Case Western Reserve University había trabajado para él y nos vino a dar una charla a la universidad. Me gustó mucho Hoffmann porque trabajaba en una área donde tendía un puente entre la química aplicada, experimentalista y la química teórica. Consiguió armar un modelo teórico estudiando muchos resultados experimentales, donde descubrió ciertos “paterns” que encajaban bien con una explicación teórica sencilla y que era fácil de entender y de seguir por alguien que no fuera un teórico entrenado. Pero no logró solo eso, su modelo fue también capaz de predecir ciertas reacciones químicas (como se llega a un producto final mezclando un reactante A con otro B), y proponer estudios que después los experimentalistas confirmaban. Me encantó el modelo, su sencillez. Pero sobre todo me gustó el tipo, su calidez humana. Como yo trabajaba en la reducción de oxígeno (el proceso que ocurre al interaccionar la molécula de oxígeno -de variadas maneras- en procesos biológicos), le pregunté si acaso había estudiado como interaccionaba la molécula de oxígeno sobre el centro activo de la hemoglobina, por ejemplo. Yo estudiaba ese proceso porque tratábamos de imitar esa interacción en las celdas de combustible, donde el oxígeno es consumido en uno de sus electrodos al interaccionar con el centro activo de un catalizador (muy parecido a la hemoglobina). Me contestó rápidamente y escribió –como disculpándose- de que no había hecho nada todavía en esa área, que lo sentía mucho. Pero años después lo hizo y lo publicó en un Journal de importancia. Hasta ahí llegó mi interacción con los dioses del Olimpo, porque felizmente reconocí mis limitaciones a tiempo.

Mi padre menciona nuevamente la crisis económica que se vivía en Chile en esos años, y su futuro trabajo en la Clínica Indisa. Cuenta también otro poco sobre el trágico final del padre de Valeria. Aquí va la carta:

 

Santiago, Marzo 7 de 1983

Querido Cristián

Cada vez que hemos recibido carta tuya o has hablado por teléfono nos llenamos de alegría. En verdad que estoy orgulloso de ti y creo que estás haciendo una carrera sensacional. Aunque a ti te parezca broma el que te escribas tú con el premio Nobel de química de 1981, y él te conteste a la semana siguiente con una carta de su puño y letra es casi increíble. Esto revela el alto nivel académico en que estás y lo accesible que son los hombres que realmente valen. La fotocopia de la carta quedará en el álbum de los recuerdos importantes.

En la casa todos están bien. La casa de Algarrobo fue aprovechada especialmente por tus hermanos, pues estuvieron casi dos meses allá. La mamá conmigo íbamos los fines de semana. Álvaro está pololeando con una chiquilla que quizás tú conoces, se llama Valeria y cuyo padre era dueño de una gran industria de confecciones –la mamá muchas veces compró allí- la fabrica se llama “Ballentine”. Los negocios se fueron poniendo cada vez peores y terminó con la tragedia de que el padre de Valeria se diera un balazo en la cabeza que le produjo la muerte.

La situación económica sigue de mal en peor, el dólar está a $120. Realmente no hubiéramos podido financiarle la estadía de Gonzalo en Estados Unidos con un dólar de ese valor. Aquí se está viviendo una depresión muy grave y no sabemos que consecuencias políticas y económicas puede traer. A mí el proyecto de formar un Servicio de Neurocirugía en la Clínica Indisa ya ha sido definitivamente aprobado por el consejo técnico y el directorio de esa Clínica. Así que es probable que en el transcurso del mes de Abril me vaya a trabajar definitivamente allí full-time.

Acá está empezando el otoño, han dejado de hacer los grandes calores y los árboles empiezan a mostrar sus primeras hojas amarillas. Esto me alegra porque ustedes empezarán a tener mejor tiempo. La proyectada reunión de fin de año de todos ustedes en USA, creo que va a ser imposible por falta de dinero. Con el dólar a $120 y quizás a cuanto alcanzará a final de año se hace irrealizable el proyecto. Ojalá que tú en alguna oportunidad organices un viaje de unos 8 a 10 días a Europa y estuvieras con Alberto. Los pasajes USA Europa son baratos y tú no tendrás que gastar en hotel porque estarías en la casa de Alberto. Me interesa que Alberto sienta la presencia de sus hermanos. Otro asunto que me preocupa son las posibilidades de trabajo de Gonzalo; estoy muy preocupado y quiera Dios que todo se arregle bien.

Querido Cristiancito no te lateo más con preocupaciones, recibe un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

Autoficción (XV)

¡Eres un huevón! Así es como mi hermano, Alberto, empieza deliciosamente la carta que me escribió desde Palma de Mallorca ese año. El vivía con Aída y sus hijos Fernando y Cristóbal en Bielefeld en ese tiempo, y parece que les había resultado una invitación de mi madre para visitar esos lugares asoleados.

Continuamos entonces con esta autoficción; aquí va la carta que me escribió mi hermano desde Palma de Mallorca. Habla de unos chilenos que Isabel Allende inmortalizó en uno de sus libros, chilenos que se colgaban de las cabinas telefónicas con desperfectos–que ya no existen- para llamar a sus amigos y conocidos de la madre patria. No recuerdo en que consiste ese 99 que menciona al final. Pero aquí va su carta:

 

 

Mallorca 10/5/83

¡Eres un huevón!

Te estuve llamando tres días seguidos por teléfono, pero no contestó nadie.

Fíjate que aquí en un hospital psiquiátrico de Bethel hay un loco chileno-alemán que de puro obsesivo se dedica a buscar cabinas telefónicas defectuosas, es decir aquellas que permiten llamar a cualquier parte del mundo por el tiempo que quieras por veinte pfennig. ¡Y hasta que encontró una cabina! Él le pasó el dato a la colonia de chilenos y todos nos abalanzamos a hablar con los papás, mamás, tíos, tías, amigos, etc…. El de más mala suerte fui yo que llamé a Chile y me salió una máquina grabadora que decía que el Dr. Fierro no está en casa y que si se trata de una urgencia puedo llamar al número tanto y cuanto. Y esto de la máquina me salió cada día (parece que los papás estaban en Algarrobo) hasta que los de la compañía se avivaron y arreglaron la cabina telefónica. Además ni tú ni Gonzalo estaban en casa. En la casa de mi amigo Pilowski (NY) me salió una gringa y no entendí ni “cuete” y por último no pude encontrar el número de Cavalla en México, así que mientras otros se colgaban por horas del teléfono con sus seres queridos, a mí me tocó pura mala suerte.

Pero así la compenso maltratándome en Mallorca con Aída y los imbunches que ya están súper grandes. Nos vinimos por quince días porque ya no aguantaba más a mi jefe provisional –hasta Octubre estoy en la radiología- que feliz habría sido lugarteniente de Hitler. Con razón Hitler surgió en Alemania. Con gente como esta se dan todas las condiciones.

¿Y cómo estás tú? ¿En qué va lo de la refinería del cobre? Hace un par de meses se fue a vivir a Salt Lake City un matrimonio amigo de nosotros. Ella, brasilera, él griego, pero ambos hablan español. Cuando les conté que tu vivías en USA les interesó la idea de conocerte. Él hace una promoción en química inorgánica. Entiendo que él estudia en ese campo borroso ubicado entre la química y la física, si quieres te mando su dirección.

¿Y qué cuenta la colombiana? ¿Te he contado que nosotros allí también tenemos buenos amigos? Los Morales, Jairo y Zoraida. Pero si te sigo contando no acabaría nunca; además que se me acabó el papel.

Un gran abrazo de Aída, Cristóbal, Fernando y mío.

Esperando su respuesta se despide 99, atentamente el profesor 99.

¿Le conoces?

Alberto

 

 

Por otro lado mi madre felizmente logra utilizar esa pasaje regalado que mencionaba en cartas anteriores. Y visita a mi hermano mayor, Alberto, que vivía en Bielefeld, Alemania. Nos cuenta también de Isabel Allende que por esos años empezaba a hacerse conocida con su “Casa de los Espíritus”. En esos años las comunicaciones eran lentas y la globalización, lo bueno de la globalización y sus comunicaciones rápidas, todavía no llegaba; pero el libro de Isabel Allende estaba en todas partes:

 

Bielefeld, 31 Octubre 83

Cristiancito de oro

No creí nunca que me iría a quedar más tiempo aquí. La verdad es que Fernandito (nieto, hijo de mi hermano mayor, Alberto, que ahora vive en USA y cuidando a su propio cachorro) me ha conquistado….porque aún Tati (Juan Cristóbal. Otro nieto que vive en Brasil) no se entrega demasiado…. Y me ha gustado, esta vez y la anterior, estar en casa de Juan Alberto y Aída. Me siento cómoda. Me gusta la inmensa pieza que tienen arriba de este departamento con TV y radio + todos los libros y lavatorio y bien amoblada. Así es que tengo harta independencia. Aunque los niños no la respetan mucho. Fernando se ha cachiporreado con todas sus amistades y en el kinder, donde dice que él tiene su “oma”, y se asomaban las profesoras el primer día que fui a buscarlo al colegio.

Salí el domingo, pasando y bajando una hora en Río y Lisboa, y después cambio en Copenhagen para Frankfurt. Y como viajo con un pasaje regalado (funciona si hay hueco) por suerte hasta ahora ha habido…

Juan Albertito está bien enterado de la verdadera situación chilena, quizás mejor que nosotros. No se irá a Chile si tiene que volver a estudiar para recibirse de nuevo (médico), después de todo aquí ya tienen su casa, su status, ciertas comodidades, etc… Aída es la que menos interés tiene en volver por las mismas razones. Además quienes van a Chile sólo hablan de la pobreza….

Junto con esta carta te pongo al correo el libro tan famoso de Isabel Allende. Lo traje de Chile como la gran novedad, y aquí ya hay tres ejemplares. Espero no suceda lo mismo contigo (gente que va a España lo trae de regalo).

Con Aída nos llevamos recontra bien. En estos años han tenido tiempo de apreciar a la familia.

Al principio sentí a Juan Alberto un tanto añorante de Chile, por eso me quedé más tiempo, porque si lo hubiera seguido sintiendo desarraigado dolorosamente, muevo cielo y tierra para arreglarle algo en Chile, pero he ido convenciéndome de que eso no es necesario. Con tantos años aquí creo que difícilmente se acostumbrarán en Chile (sin embargo, regresaron). Están –como toda la gente que ha conocido otros países- queriendo lo mejor para sus hijos y eso no está en Chile.

Después te escribo más, ahora entiendo que Juan Alberto y Aída escriban poco….con los niños no hay hueco….

Un gran abrazo y te esperamos el 16 de Diciembre

Ximena

…hay un viaje a París desde Stuttgart, creo, con 6 noches de Hotel y desayuno, y vuelo ida y vuelta, por 608 marcos. Creo que voy el viernes. Te llamo desde allá. Cariños

….realmente Chile está asfixiante

 

 

Interesante esos encuentros sorpresivos que menciona mi madre en su carta siguiente, y que escribió durante su última semana de visita en Bielefeld. Cuenta que su anunciado viaje a París le había resultado. El euro todavía no existía y el periodista Gonzalo Cáceres –“un chileno periodista casi sin trabajo (corresponsal de Hoy)”- era todavía un perfecto desconocido. Es interesante y triste comprobar que pasan los años y el problema con los inmigrantes salpica periódicamente el discurso público como si fuese algo novedoso, algo recién descubierto….. y que parece no tener una solución:

 

 

Bielefeld, última semana

Cristiancito

Y aquí estoy todavía. Este sábado (si Dios quiere) vuelo a Chile desde Copenhagen (este es un pasaje “stand-by”, es decir siempre que haya hueco).

Estuve una semana en París vagando a gusto (608 marcos + 140 por pieza sola + pasaje y hotel + desayuno por 6 días). O sea menos de lo que vale el pasaje solo (no era charter). Es que estos alemanes viajan tanto hace que todos los tours sean más baratos. En Dusseldorf estaba tratando de meter mi maleta en esos compartimientos para hacer la hora de tiempo hasta Bielefeld y dio la casualidad que me ayudó un chileno periodista casi sin trabajo (corresponsal de Hoy) Gonzalo Cáceres, poco mayor que Juan Alberto. Estaba con una periodista alemana, la que escribió el artículo que te acompaño (alguien te lo podrá traducir). Era una chiquilla encantadora que fue y recorrió Chile (sin credenciales). Va a volver. Le entusiasma la espontaneidad chilena. Después el periodista se fue a su ciudad, Bremen, y me quedé conversando con ella. Dice que el problema aquí es grave. Aún, como en otra época, cuando los alemanes culpaban de todo a los judíos, ahora creen que la crisis de desempleo es a causa de los extranjeros….cuando los mismos alemanes los trajeron hace años (por mano de obra barata). Ahora se han reproducido y el gobierno les paga para que se vuelvan. Ella también veía gravísimo el problema chilensis.

Juan Alberto y Aída saben más de Chile que nosotros allá. Y no piensan volver a pasar sustos y/o miserias. Por ahora Juan Alberto quiere revalidar en España, porque el título de médico español es válido en Chile. Aída está contenta en Alemania, ni añora Chile. Viven bien-bien, gastando todo lo que ganan. Este mes Juan Alberto sacó 4.600 marcos y Aída 1.600 por ser solo medio día y el segundo sueldo de la familia. Ahora Juan Alberto se tiene que ir en bicicleta al hospital porque el auto de Aída se enmoheció por abajo y ella trabaja más lejos. Siempre viene por las mañanas la mamá de un médico chileno y arregla todo en la casa (700 marcos al mes).

Me he sentido contenta aquí. Aída de los más contenta también y Juan Alberto tal como era con nosotros cuando chico, por eso me he quedado más tiempo. ¡Fernandito no me deja escribir! Estos nietos me han conquistado.

Un gran abrazo

Cristian

…..tengo un departamento aparte, arriba de Juan Alberto y Aída, pero si subo los niños me siguen. Ahora entiendo que no escriban más seguido.

 

 

Y mi padre en la siguiente carta habla de mi amigo Juan Pablo Cárdenas, y también de una potencial fama que nunca me llegó. Como lo hizo siempre, lo vemos preocupado de todos sus cachorros. Aquí va:

 

Santiago, Octubre 20 de 1983

Querido Cristiancito

Muchas gracias por los recortes de revistas que enviaste con tu última carta. Estoy muy feliz que te vaya bien en tus estudios y que el próximo año puedas recibir tu doctorado. Lo más importante es que lo que estás haciendo te gusta, porque así todos los esfuerzos resultan agradables. He visto que el nuevo premio Nobel de química lo obtuvo una persona que está ligada a la “onda” de las investigaciones que tú estás realizando. A lo mejor en algunos años más vamos a tener un hombre famoso en Chile.

Respecto a Juan Pablo Cárdenas, que había sido detenido, no te lo había comentado para no darte noticias desagradables. El nuevo arzobispo de Santiago, Monseñor Francisco Fresno, le quitó el auspicio a la revista Análisis; inmediatamente después de esto, al mes siguiente, fueron detenidos Juan Pablo Cárdenas y Pedro Felipe Ramírez por atentar contra el orden público, etc, etc.. Cárdenas permaneció detenido 20 días pero ya ha recuperado su libertad y sigue un juicio en los Tribunales de Justicia que creo se resolverá favorablemente para él.

Aquí sigue hablándose mucho de la apertura política. Se ha visto con los hechos que esta apertura política no es producto de un buen deseo del gobierno sino obligado por el gran descontento, la acentuación de la crisis económica y la influencia de USA. Creo que USA no quiere que Chile se transforme en una guerrilla como en Centroamérica.

La mamá regresará posiblemente a Chile el próximo fin de semana. Estamos felices que tu vuelvas el viernes 16 y estés varias semanas con nosotros; ya te estamos esperando con tu pieza lista. Espero también que las playas de Algarrobo te reciban con mucho sol y con buenos mariscos. A Gonzalo (mi hermano regresado de USA) le está yendo muy bien en el trabajo, aunque las jornadas son largas, desde las 7:30 hrs. y a veces hasta después de las 20:00. A la Mónica y Álvaro (hermana y hermano) también les va muy bien en sus estudios. Yo trabajando en la Clínica Indisa.

Con los deseos de verte pronto por acá, recibe un cariñoso abrazo y beso de tus hermanos y mío.

Juan

 

La siguiente carta viene de mi amigo Marcos Estévez. Recuerdo que estudiábamos juntos en mi casa y también jugábamos al ajedrez en los intermedios. La reproduzco porque da una idea de cómo se vivía en esos años, en mi ambiente, y porque muestra esas constantes, que donde sea que me encuentre, me han dado un sentido de continuidad, de que no todo es tan distinto o diferente en otros lugares, viviendo bajo otras banderas. Me han ayudado el ajedrez, los gatos y los libros. Aquí va la carta de Marcos. No sé que sucedió con él, eso es algo que habría sido interesante incorporar en la autoficción: ¿murió, sufrió, tuvo éxito?

 

Santiago, Octubre 25 de 1983

Cristián

Primero que nada te saludo, esperando que te encuentres muy bien de salud y que tu trabajo esté hacia buen éxito.

Al fin he decidido escribirte. Recuerdo con mucho afecto aquellos días de estudio en tu casa y esas partidas de ajedrez que regularmente te dejaba ganar.

He podido, después de muchos meses, perdonarte tu “huída” hacia el extranjero y que no tuviste la delicadeza de haberme llamado por teléfono (te estoy cobrando “sentimientos caducos”).

Pero ya te he mandado tantos garabatos de todo los tonos y colores que ya se me pasó. Te cuento un poco de lo que estoy haciendo, pero me imagino que José (Zagal. Miembro de la Facultad de Química en la Universidad de Santiago) te tiene al día. En estos momentos soy candidato al Magíster de esta universidad. El semestre pasado no pude inscribirme pues me faltaron dos fotos (sic) para reunir todos los documentos (por supuesto el encargado de estos papeleos no fue capaz de recordármelo). El tema de la tesis está más o menos cocinado, sería el estudio electrocatalítico de la oxidación anódica de aminoácidos. Aparte de eso, hago docencia en esta universidad y en la Central, es decir, gracias a Dios tengo dos trabajos, sino, como están las cosas, no sabría como subsistir, pero por otra parte el tiempo se me escurre por entre los dedos.

Recuerda que tengo familia, responsabilidad muy grata pero absorbente, y por otra parte tengo mis estudios filosóficos.

Bien, querido amigo, espero que todavía aceptes este título de mi parte. Si tu tiempo lo permite, responde esta carta contándome un poco como te va, qué haces en este momento, si el grado académico de doctor te ha subido los humos a la cabeza o eres el mismo Cristian que recuerdo (si no respondes me daré por enterado de lo primero). Me despido de ti deseándote muchas felicidades.

Fraternalmente

Marco (Estévez)

…saludos a Pilar de mi nombre. Puedes dirigir la carta a la casilla de la universidad

Parece que la crisis personal, o la depresión de mi querida tía Oriana (mencionado en la carta del 14 de Enero de 1983 en Autoficción XI o Ser Desheredado es más de lo mismo XI) ya se había diluido, o mejorado bastante a finales del 82, y principio del 83. A lo mejor la crisis se le precipitó porque, como cuenta ella en la siguiente carta, había dejado de ir a su oficina y entraba en otra etapa de su vida, el gran cambio del retiro y la jubilación. La carta la escribió el 24 de Abril de 1983. Pocos meses antes yo había visitado Chile para Navidad y la había pasado a saludar. Lo curioso y triste es que cuando la vi no le toqué el tema de sus dificultades, ni tampoco le pregunté cómo se sentía, cómo estaba de salud, no le pregunté nada porque para mí, la tía Oriana estaría siempre ahí, era inmortal. Y a lo mejor como un mecanismo de defensa, uno no habla o no conversa sobre temas dolorosos en tiempo real, cuando estos están en pleno desarrollo. Mi madre en su carta anterior mencionaba incluso el electroshock como tratamiento, y a lo mejor escondido en mi propia ignorancia, atrincherado en mi mundito, no le quise tocar el tema a mi tía, ni siquiera con mi madre, con nadie, era más importante caminar como un feliz desenterado por las calles de Santiago; total estaba de vacaciones, eran mis vacaciones en Santiago.

En su carta, mi tía me hace una pregunta muy suya, y muy iluminada de inocencia, pero fue una pregunta que acarreaba ruidos, terremotos y piedras:

 

“¿Aunque tú estás empezando tu vida, me podrías dar una idea para el final de ella?”

 

Por suerte creo que no le contesté porque no supe qué decirle. Y la verdad es que todavía no lo sé, no me he podido imaginar “el final de ella”, (aunque es un tema apasionante). La única diferencia de ese “antes” con lo que me ocurre ahora, en este preciso momento, es que en esos años la pregunta me golpeó como ridícula, porque me sentía completamente inmortal, permanente, incrustado para siempre en esta vida. Ahora que estoy más viejo, que he pasado los “dos tercios”, sé que voy a morir, sé que tengo fecha de vencimiento. Me lo recuerdan los muchos amigos muertos, enfermos y suicidados; suicidados a balazos o ahogados en una sopa de cianuro…….. De manera que no sé que decirte, querida tía Oriana (o “Ninanana”, como te decíamos en ese entonces). Pero pensándolo por un rato largo, aquí en este café de la librería Barnes & Noble, en Michigan, muy cerca de mi casa y rodeado del murmullo de los comensales, las risas, alguna música de celular, un mensaje texto, creo que me gustaría morir cuando llegue a la edad de la insignificancia completa. Y no porque ahora me considere importante, tía, nunca lo he sido, pero cuando nuestras dos hijas estaban pequeñas, para ellas uno era un ser tan imprescindible que realmente no me podía “pasar algo”, tenía que ser inmortal, tenía que creerlo. Ya no tanto, ahora que ellas están grandes uno respira más tranquilo, y es así como creo asomarme con serenidad al descubrimiento, a la exploración del “último tercio”, donde a lo mejor –espero, realmente espero- encontraré la paz de la insignificancia completa y absoluta. Y creo que eso fue lo que te ocurrió a ti, querida tía Oriana, donde al final estoy seguro que encontraste ese “Shangri-La” tan anhelado que mencionas en tu carta.

Y claro, todavía me gustan los gatos, tía; no podía ser de otra manera, ¿cierto? Y me gustan también los perros, los pumas, los caballos, los pájaros, las ballenas…..

Pero aquí va tu carta. No más rodeos:

 

Santiago, 24 de Abril de 1983

Querido Cristián

¿Como estás tú? Hace pocos días que estuviste aquí la última vez. Te diré que tanto me acuerdo de ti que en Febrero le pedí tu dirección a tus papás para escribirte y recién lo hago; no porque no te quiera y no me acuerde de ti; sino por hacer otras cosas en vez de sentarme a escribir. ¿Te sientes solo a veces? Ojalá que no porque tienes que estudiar y pon tal motivo tendrás que tratar con muchas personas; yo si que me siento sola, ahora que no voy a la oficina, pero pocas veces, porque salgo; estoy metida en varias cosas. Los martes en la mañana, los miércoles de 3 a 5, los jueves de 10:30 a 12:30 “Amac” (Asociación de Mujeres de Acción Católica): ahí habemos un grupo que estamos tratando de juntar $$ para hacer una casa donde vayamos a envejecer graciosamente. Yo soy pro-tesorera hasta ahora. Tenemos juntos en una libreta de ahorro del Banco del Estado alrededor de $4.000. ¿Qué te parece lo poco? La casa se llamará Shangri-La = Lugar de Felicidad. Habrá pieza con baño exclusivo y una sala de estar para matrimonios, señoras solas que los hijos se han casado y están viudas o solteras como yo. Habrá salas de dibujo y otras salas de entretenciones; el marido médico de una de las señoras, dice que se ofrece de director y médico tratante, después traerán enfermeras y demás. Claro que yo lo veo verde y distante y ahora con la situación en que estamos es más difícil; se hacen tecitos, rifas, tejidos que se venderán, etc. Lo bueno es que todas tenemos la misma espiritualidad, la misma base: Dios, si El quiere resultará. Dicen que aquí en Santiago, la mejor es la de los israelitas, también están el hogar de ancianos franceses, españoles, etc., pero chilenos nada. ¿Qué te parece? ¿Aunque tú estás empezando tu vida, me podrías dar una idea para el final de ella? ¿Cuando te vienes? ¿Que título estás sacando allá? ¿Cómo lo pasas? ¿Siempre te gustan los gatos? Cuéntame de tu vida por esos lados, solo tengo una tarjeta de ti, aunque muy linda; pero decía poco. ¿Estás pololeando? ¿Te ves o te escribes con Gonzalo y Anita? ¿Y con Juan Alberto te escribes? Me imagino que ya estarán pasando los fríos allá. ¿Fueron muy grandes? Aquí anoche llovió con truenos y relámpagos; a cántaros fue la primera lluvia. Mónica Correa (hermana de mi madre) con Mónica Brunet (su hija, mi prima) andan por Europa hasta el 5 de Mayo, se fueron el 30 de Marzo; tomaron un tour por España, ojalá no se cansen mucho, porque en tan pocos días son muchos los países que van a ver.

Otra novedad. La Loreto Correa (otra prima) espera su tercer hijo para Noviembre y lo va a tener en Antofagasta porque viven en C Moreno y no pueden venir todos. Manuelito (primo) tuvo un hijo el 21 de Febrero/83. Se llama Manuel Enrique; es blanco y tiene tremendos ojos; es lindo.

Esperando me contestes con muchas buenas noticias y que me disculpes por la letra porque me acosté.

Te abraza con el cariño de siempre

Oriana

Autoficción (XIV)

Mi madre menciona en la primera carta de esta autoficción el brutal asesinato de un pariente nuestro, el General (R) Carol Urzúa, Intendente de la Región Metropolitana en ese entonces. El asesinato fue llevado a cabo por el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) en represalia, según ellos, a los muertos generados por las protestas contra Pinochet del mes de Agosto. El grupo atacó su auto y lo impactó con 62 balazos cuando salía de su casa hacia el trabajo, matando al general y a su escolta, el cabo 1º del Ejercito Carlos Rivera Bequiarelli. El chofer, cabo 2º del Ejercito, José Aguayo Franco, logró arrastrarse herido hasta un jardín cercano donde una mujer del grupo lo remató disparándole 60 balazos en la espalda.

Es curioso como las familias se disgregan, se diluyen y pierden el contacto. Uno todavía puede anunciar y creerse la historia de que somos parientes, todavía sabes mencionar los apellidos, pero la verdades que cada vez son menos las cosas en común. Y es así como uno puede escribir que murió un pariente, un conocido, pero en realidad sin sentirlo mucho, sin ningún dolor. Eso le ocurrió un poco a mi madre porque al final de la carta menciona a los otros muertos que el arzobispo Fresno no aludió. Como ocurre tantas veces con los parientes o con los familiares, a medida que pasa el tiempo nos vamos distanciando, adquiriendo otros intereses, para llegar a tener muy pocas vivencias en común. Tristemente, al final llegamos a tener recuerdos más felices con los amigos y conocidos que con los parientes más cercanos. Claramente a mi madre no le afectó demasiado el asesinato de ese pariente ya bastante lejano.

Como ocurre siempre, en las familias existen todo tipo de orientaciones políticas. Recuerdo que una parte de la familia de mi madre eran navales. Y ella me contó que sorpresivamente estos familiares se enfermaban, para internarse por problemas de salud supuestamente muy serios, cada vez que los llamaban a declarar por asuntos relacionados con las violaciones a los derechos humanos. Uno de ellos, por ejemplo, estuvo a cargo del buque escuela Esmeralda durante el golpe de estado. Y otro pariente, el general Luis Ramírez Pineda, estuvo a cargo del regimiento Tacna, Comandante del Regimiento Tacna, durante el golpe militar. Como decía esos fueron años intensos, que se vivieron intensamente adentro de las familias.

Menciona también al padre Juan Ochagavía, un jesuita amigo de la familia que muchas veces compartimos con él en nuestra casa. A nuestra casa llegaban muchos jesuitas, tanto que una vez nuestra tía Oriana visitó a un jesuita para alertarlos, para inculpar a nuestra madre de tener amores secretos con uno de ellos.

Mi hermano Gonzalo y su esposa Anita ya había llegado de los Estados Unidos para vivir en la casa de mis padres. Había encontrado trabajo en la Exxon, pero trabajando en realidad para una compañía minera (Disputada de las Condes). Me cuenta que él aplicó para trabajar en la sección de Finanzas de esa compañía, pero le ofrecieron trabajo en el departamento de Relaciones Laborales. Una vez ahí, se dio cuenta que otro colega recién contratado, había aplicado a Relaciones Laborales y sin embargo le ofrecieron otro en el área financiera. ¿Por qué esos cambios? Me cuenta mi hermano que en esa época todos desconfiaban de todos, y la empresa, como para asegurarse de que no había nada coordinado con los postulantes ofrecía esos trabajos cambiados. A mi hermano no le gustó el cargo. Me cuenta que los ejecutivos les tenían solo dos nombres a los trabajadores mineros, se referían a ellos como “los viejos” o “los muñecos”. Siguió postulando a otros trabajos donde se aplicaba a una dirección postal sin logo….. que por supuesto pertenecía a la Exxon, es decir ellos se enteraron sin problemas que mi hermano continuaba postulando; lo despidieron de inmediato. Me imagino que eso tiene que haber exacerbado sus intenciones de irse del país, irse de Chile, lejos, lo más lejos posible. Ahora vive en Canadá y ni siquiera regresó cuando Aylwin, amigo de mi padre, asumió como presidente de Chile. Su salud por otro lado, estaba bien. Me cuenta que en Estados Unidos le habían diagnosticado un Lupus, pero él cree que era solamente stress, incertidumbre y nubarrones que uno ve cuando se es joven y todavía domina pobremente los acontecimientos, donde se está tan a merced, tan sometido a unas fuerzas que no entiende. Con el tiempo es parecido, todo eso cambia poco, pero uno se inocula, se acostumbra, se cura de espanto.

Mi hermano, Gonzalo, me recuerda que en esos años los problemas económicos se complicaron en Chile al liberarse el precio del dólar (que antes estaba fijo). Se disparó el dólar y con ellos las deudas que tenía la gente. Creo que eso le ocurrió al padre de Pato (pololo de mi hermana Mónica y futuro marido. Hoy separados). El trabajaba como arquitecto en ese entonces y como constructor de magnos edificios….. y desgraciadamente tenía también grandes deudas en dólares (millones de dólares!). En cuatro días perdió dos edificios completos que se lo comieron vivo. Le costó de 10 a 12 años pagar esa deuda, y con un enorme impacto en su familia. En una carta mi madre menciona que se toparon en un restorán de Algarrobo, estaba tomando fotos a las distintas playas y balnearios de la zona central para un futuro calendario que pensaba imprimir y así ganarse unos pesos extras. Armó también una fábrica de plásticos de fibra de vidrio que después fue destruida por un terremoto…..

Pero aquí van las cartas, aquí continúa la “autoficción”. Las primera es de mi madre:

 

Santiago, 31 de Agosto 83

Cristiancito amor:

Ayer fue un día… no sé definirlo. Asesinaron a un pariente tuyo (su bisabuelo era hermano de tu bisabuela, doña Milagros Urzúa Labbé casada con Nicolás Correa Ruiz de Gamboa). Carlos Urzúa Ibáñez, era hijo de Miguel Ángel Urzúa, primo hermano de mi papá. A la larga todos somos parientes.

Ayer, 1:30 pm también partió a Roma Juan Ochagavía, quien (hasta lo publicó El Mercurio) podría ser elegido General de los Jesuitas. Cerraron caminos y aeropuertos, aún no sé cómo llegó a Pudahuel “Juanocha”. Con Mónica íbamos a ir al aeropuerto, pero eso de que revisaran todos los autos, nos hizo desistir.

Ahora que Gonzalo trabaja, hay más serenidad en la casa. El pobre tiene que estar todo el día en regias oficinas, pero hasta las 7pm… De salud está harto bien, tanto que llego a dudar… ¿si hubiesen pedido los exámenes mandando los antecedentes de Mónica Brunet (hermana de mi madre y que sufría enfermedades de origen inmunológicos) y míos?….

Ya nos estamos adaptando más con ellos dos. Anita es muy simpática. A ratos, cuando Juan ronca, resoplando, me arrepiento un poco de dormir nosotros en tu pieza, algo chica. Espero que antes de fin de año tengan ahorrado algo para vivir solos. ¡Son tan gastadores! Solo van a restaurantes caros…. Tendrán que vivir solos para aprender economía en la práctica. Pero esos son detalles comparados a la felicidad de verlos felices, sanos, y ahora con trabajo. Al principio estábamos un tanto incómodos por los más de 2.500 dólares que gastaron en pocos días antes de venirse (se dieron el gusto de pasear varios días con American Express).

De Albertito (hermano mayor que vivía en Alemania) hemos tenido pocas noticias. Lo llamé por teléfono y estaba por la semana en el Mar del Norte (los médicos se turnan para las vacaciones, de unos cuatro enfermos a quienes se les hace diálisis día por medio). Aída atendió el teléfono, están viendo nacionalizarse alemanes.

Lo bueno, lo mejor de este último tiempo, ha sido tu carta en que me mandas tu trabajo publicado en Londres, y los recortes y el ampliador telefónico. Lo bueno, lo mejor de este último tiempo ha sido tu carta en que mandas tu trabajo publicado en Londres, y los recortes y el ampliador telefónico. ¡Me siento tan orgullosa de ti!, y sobre todo pienso en lo bueno que trabajes en algo creativo, que te gusta, y que te hace feliz. ¡Gracias!

¿Para cuando tienes fecha de venida a Chile? A fines de año los vuelos se saturan, ve luego para hacer las reservas.

Gonzalito y Anita esperan volver a Estados Unidos en dos años más (si pueden). Les cuesta adaptarse al modus vivendi chilensis.

Te escribo desde el departamento de Agustinas. He venido todos los días desde la semana pasada (para atender, por si vienen a verlo). He puesto aviso en el diario, pero hay una baja en todo. Ya Sears se fue de Chile. Hay locales cerrados en pleno Huérfanos…parece que Providencia se está transformando en una parada del Metro. Hoy vino una sola persona a ver el departamento…. (se arrendó uno sin vista en el 4º piso en $45.000), ¿cómo no voy yo a poder pedir eso por este que es mucho mejor?

Gonzalo está viviendo sus primeras experiencias del “frío mundo de los negocios”. Hasta vio a su antecesor en el puesto llevarse sus pilchas. Lo están aleccionando para ejecutivo. Con su primer sueldo (de los 10 días del mes pasado) se compró un terno y dejó para el bolsillo. Ganará cerca de 100 mil pesos al mes, menos unos 80 mil en imposiciones. Es bastante bueno para los sueldos de Chile. Le hicieron contrato por 7 meses. Si en un tiempo no le dicen (o le dan a entender) que continúa, dice él que deberá ver otro trabajo.

Mónica (hermana) y Pato siempre esperando tener alguna beca para irse fuera, el próximo año cuando se reciban. Aunque el papá de Pato quisiera dejarlo con él, porque está en pésima situación. El pobre Pato tiene úlceras, de puras preocupaciones. Juan tuvo que pagarle las radiografías en Indisa. La universidad en Valparaíso no le costea atención médica.

Moniquita (mi hermana) se está especializando en restauración de edificios. Buena idea, ¿no te parece?

Álvaro (“Plito”, mi hermano menor) ahora está peleado con su polola, la Carola (hermana de Valeria, su ex). Anda algo triste pero sereno.

Juan contento en Indisa. Y yo más, porque no está esperando saber quien llega y sale de la casa…. Se queda hasta las 6:30 en que lo reemplaza el turno de noche. Desde Septiembre (a mediados creo) otro médico irá después de almuerzo.

En política lo veo todo algo lento. La DC desautorizó al Proden con lo que Jorge Lavanderos quedó colgando de la brocha…pero muy respetuoso dijo que acataba las órdenes DC, que era una cuestión generacional (ahora mandan los viejos).

El arzobispo Fresno decidió quitar el respaldo de la Academia de Humanismo Cristiano a la revista Análisis. Anoche habló el tal Fresno por TV para condenar el asesinato del general Carol Urzúa. ¿Por qué no lo hizo cuando gente fue baleada adentro de sus casas días atrás? Es que esos muertos –por pobres-, ¿no eran personas?

No te había escrito antes por estar un poco deprimida. Es desagradable no “regentar” su propia vida….estar siempre esperando que los demás estén lo mejor posible….y con los años los pequeños detalles van aislando a las parejas. Eso de tener que decirle al marido solo lo que quiere oír empieza la incomunicación, las leseras que a mí me entretiene pensar a Juan no le llegan, solo entiende lo concreto, conjugar el verbo “hacer”, ¡el defecto de mi virtud! (el ser hombre de acción).

Y no te lateo más, ya debes estar bien aburrido.

Vuelve a escribir. Es lo bueno del día, y a veces de la semana, tener carta tuya.

Un gran abrazo

Ximena

Tengo una foto histórica haciendo un “sitting” frente a la Biblioteca Nacional. Estuvimos 5 minutos unas treinta mujeres con un cartel pidiendo Democracia Ahora. Cantamos la canción nacional y nos disolvimos cuando ya venían los camiones de carabineros. Tomé el Metro ida y vuelta (Fue el 10 de Agosto. No sé donde quedó la foto del diario).

Me aburrí de estar sola en este departamento vacío…

Fue bueno el sitting, rico sentir esa mezcla de miedo –orgullo- valentía al cantar la canción nacional y que harta gente nos mirara algo asustada…

 

 

La siguiente carta es de mi padre. Se nota contento con el progreso en mis estudios y las cartas que les mando. Siempre pendiente de las necesidades económicas me ayudó con los pasajes de visita a Chile. Felizmente en Case Western Reserve University tenía beca, y me cubría los gastos de arriendo y comida; nunca sentí que me faltara nada. En la universidad no me iba mal, y por eso llegué a pensar que a lo mejor me podría dedicar hacia un futuro en la academia. Postulé para irme por un año a Berlín, al Instituto Fritz Haber, de la Max Planck. A lo mejor podría descubrir algo importante en ese Instituto y hacerme famoso, pensé, finalmente todo un “macanudo”…… Cristian Fierro, el genio máximo, finalmente alcanzando sus sueños y aspiraciones más elevadas. Pero el que era verdaderamente un genio fue mi amigo Miguel González, que asistía a clases y no tomaba notas, simplemente lo hacía para saber hacia donde encaminaba sus pasos el profesor. Lo triste es que Miguel terminó suicidándose con cianuro en una triste noche de Navidad en Brasil, donde trabajaba para obtener su doctorado en química. Recuerdo que por esos días estaba en Chile y asistí a su servicio religioso. Vi a su numerosa familia colgando del cajón negro como ocurre con un bote que se hunde, bien negro y que zozobra. Me sentí un intruso presenciando todo eso, y ni siquiera abracé a su madre, de origen humilde, que se veía bien arropada y escondida entre sus lanas y bufandas de colores tristes, sujetándose firme junto al féretro y la parentela. Los mediocres duramos mucho más, pensé, somos más fuertes, más tramposos, tenemos buena digestión; visitamos los baños de manera abundante, bien seguida, y tapamos, rebalsamos de felicidad los escusados.

Salí corriendo, despavorido, del servicio religioso.

Aquí va la carta de mi padre:

 

 

Santiago, Septiembre 1º de 1983

Querido Cristiancito

Estamos felices que te vaya bien, que tengas buena salud y estés contento con tus estudios. Es realmente increíble que en tan corto plazo hayas publicado siete papers. Ojalá te vaya bien en tu postulación a Alemania. Cuéntanos en mas detalles en qué consistiría tu viaje a ese país. Cuanto tiempo estarías en el, y cuales serían las condiciones económicas. Con la mamá a menudo estamos preocupados que tu vivas con muy poco dinero y pases necesidades. Si la plata es escasa mándanos decir porque aunque no nos sobra, tenemos para complementar tus necesidades. Estando en Chile los problemas económicos siempre se arreglan, en cambio es mucho más difícil estando en el extranjero, especialmente en USA donde todo es muy competitivo. ¿Iniciaste la redacción de la Tesis de Doctorado? La Mónica tiene deseos de que cuando termine el próximo año, irse con una beca probablemente a España, Italia o Francia. Proyecta antes casarse con Pato e irse los dos fuera del país. Aquí las cosas como habrás leído en la prensa, están muy confusas. Por un lado el ministro del interior parecería que tiene buena disposición para llegar a una democracia en un término más o menos breve. El asesinato del General Carol Urzúa ha puesto en peligro las conversaciones oposición y gobierno, pero parece que el buen sentido se ha impuesto y el diálogo continuará. Gonzalo está feliz en la Exxon. Es su primer trabajo y ojalá que todo ande bien.

Acá en Chile algunos días están primaverales, con un clima muy agradable. El próximo fin de semana esperamos ir a Algarrobo. Por favor mándame decir en qué fecha viajarás para Navidad, pues es necesario hacer URGENTE las reservas de los vuelos. También no te olvides de decirnos si recibiste el diploma de Gonzalo, para que lo traigas personalmente a fines de año. Si no lo has recibido es necesario que Gonzalo nuevamente lo mande pedir y que te lo envíen a tu casa. Álvaro estudiando bien en su cuarto año de arquitectura. Juan Alberto (hermano mayor y que vivía en Alemania) con el proyecto de venir de visita algunos días a Chile. No sé si vendrá este año o el próximo. La salud de la mamá se mantiene más o menos bien y muy feliz cada vez que recibe carta tuya o habla por teléfono. Muchas gracias por los recortes de diarios de USA, porque resultan muy interesantes para nosotros.

Con la esperanza de recibir pronto noticias tuyas recibe un abrazo y beso de la mamá, los hermanos y míos.

Juan

 

Las siguientes tres cartas, las dos primeras bastante breves, son de mi madre. Como siempre, estas son muy entretenidas, boconas, desfachatadas y con deliciosos cometarios como este:

“Andrés Zaldívar volvió del exilio (visto desde la TV) como un monito tití gesticulante….”

En ese tiempo me gustaba Andrés Zaldívar, era amigo de mi padre, se jugaba por la democracia; pero después, cuando mezcló la política con los negocios como una aceitada puerta giratoria ya me gustó bastante menos. Y esa costumbre de seguir trabajando sin darle oportunidades a las futuras generaciones tampoco se ve bien; esa voracidad por los sueldos fabulosos, continuos y permanentes, eternos, me molesta. En una de las cartas también comenta positivamente algo relacionado con la ciencia que escribí en ese entonces, y que ella cree no se entendería bien en Chile. Viviendo ya bastantes años afuera, tengo que reconocer que en Chile y en los países hermanos hay gente muy capaz, creativa, de gran nivel y talento… pero el problema se presenta por el aislamiento, en que están muy alejados de los centros del poder, poder de todo tipo, y eso perjudica mucho, frena, anula, prohíbe el reconocimiento.

Las cartas dan una buena impresión de la vida adentro de esa familia chilena, mi única familia en ese entonces. Quedé un poco abofeteado al releerla nuevamente ahora, en el 2018, o treinta y cinco años después (!). Se palpa demasiado el descontento, las urgencias, la precariedad de la vida en familia, la zozobra. Hay demasiada lucha, tensión, enfrentamiento; me agoté. Mi madre me pidió que la rompiera. No lo hice…… de manera que no me debería quejar tanto. Aquí van las cartas:

 

Stgo, 7 de Septiembre 1983

Cristiancito querido

Muy bueno lo que escribiste sobre Electroquímica, claro que por estos lados apenas entendemos la composición básica de la célula. Me gustaría si este mismo trabajo lo simplificas un poco más todavía…creo que estaría bueno para la revista Hoy. Así como está lo entendería una elite….es muy bajo el nivel de comprensión nuestro….pero está muy bien escrito, sería bueno divulgarlo. Si tienes un poco de tiempo redúcelo para llevárselo a Emilio (Emilio Filippi, director de la revista Hoy en ese entonces y amigo de mis padres) ¿quieres?

Recién estaba saliendo de una de esas depres escondidas, para ahora reemplazarla por un feroz resfriado….por eso he pasado tanto tiempo sin escribirte. Hay cosas que duelen demasiado, como los años que Albertito no viene….como esa inseguridad en la salud de Gonzalo, como este Chile con tanto problema….pero la vida es eso, dificultades que hay que vencer con alegría. Uno de los pocos gustos de estos meses, han sido tus cartas. Me encantó el plástico de aumento, y cuando escribes bien noticioso. Gracias…

Juan ahora más contento, porque trabaja sólo hasta las 3 de la tarde. Le gusta su trabajo. Admiro su presencia de ánimo, siempre, con eso de haberse criado en medio de dificultades de todo tipo ha aprendido una filosofía en que no le llegan cosas que a mí me amargan. Él está verdaderamente contento de que Albertito esté en Alemania, y yo no puedo dejar de estar viéndolo constantemente. El otro día hasta me parecía sentir sus pasos en la escalera, y era Alvarito (hermano menor). Tienen hasta la misma voz…

Salió el sol, me voy al correo, y a tratar de arrendar el departamento del centro. Ahora abundan las oficinas vacías….menos mal que no tenemos deudas como otra gente. Los que se endeudaron en U.F. están sin poder pagar. Dicen que el alza de la vida va en este año en el 25% y que los sueldos han bajado en un 15%…

Te compré La Bicicleta con el número dedicado a Neruda, y ha desaparecido en esta casa…eso me pasa por no ponértela al tiro al correo.

Un gran abrazo, y perdona esta carta lesa…

Ximena

 

Stgo, Septiembre 83

Cristiancito

Te acompaño US$250 que compramos a Renato Poblete (sacerdote Jesuita amigo de mis padres. Ahora fallecido se lo recuerda en una Plaza).

Aquí nada cambia, empieza la primavera, todos sanos y aburridos en Chile.

Juan Ocha fue elegido uno de los cuatro asistentes del General. Se quedará en Roma (siento perder al amigo).

Hubo un “stand-up” (por la lluvia no fue “sit-in”) de unas 70 locas frente al Bellas Artes. Pasaban micros, autos, etc, pero dicen que el carabinero del transito ni miró para ese lado. Fue decepcionarte. Aunque salieron en la revista Hoy. Las tontas creen que van a lograr algo. Sólo se habrán resfriado.

Un gran abrazo

Ximena

No te escribo más para que esta llegue luego.

Santiago, 21 de Septiembre 83

Cristiancito querido

Nos gustó mucho tu carta, como siempre leerte es un poco vivir lo que tú haces…..lo mejor era la clara definición de los ‘humanos” intereses en investigación…recuerdo como me sorprendió, hace años, leer al más antiguo chino…Lao-Tse o Su Tungpo, (ni sé como se escriben) y era como calcado al estilo tan famoso y “único” de Alone…quien nunca ha dicho haber leído a filósofos tan orientales….todos nos encaramamos como podemos en los hombros de otros…eso es cultura, total, solo son propios los errores…

Te envío los recortes sobre la libertad de Juan Pablo Cárdenas……los de la revista Análisis jamás van a quedar colgados de la lapicera…..la curia tiene muy clara su posición, y ya el arzobispo tiene las patitas en el barro de la realidad…una cosa es ser cura de pueblo y otra estar en la chuchoca. Ya Gabriel Valdés, el máximo de la DC, dijo que la intervención en el diálogo con el ministro Onofre Jarpa no continuaría a menos que sea con otro y con plazos bien definidos de retorno a la democracia. De todas maneras en el medio más visto, la TV, sólo se muestra lo positivo del gobierno. Andrés Zaldívar volvió del exilio (visto desde la TV) como un monito tití gesticulante….gran recibimiento gran en Pudahuel y a continuación más homenajes en la Estación Mapocho. Sequel después de diez días de ayuno, salió en libertad y el gobierno desistió la querella por injurias y calumnias al presidente. En el fondo todo está confuso. Pinochet sigue con el apoyo de los Estados Unidos. Aquí la política huele a pueblo chico. Gabriel Valdés dice que la colaboración al diálogo del arzobispo Fresno se limitó a prestar la casa con una mesa, sillas, unas galletitas y agua. Onofre Jarpa parece una calcomanía de Pinochet, habla igual (a cualquier exposición de la Alianza en el ex diálogo decía que estaba muy preocupado…). También Jarpa ayer fue a ver a Alessandri…Con razón veo que quienes tienen contacto con gentes y problemas también se preocupan de tener un buen pasar. Siento harto que el cachorro desde la distancia (mi hermano Alberto) sufra por la gente de acá…quizás sea una manía vivir preocupándose de mitigar sufrimientos. Yo rociaría las poblaciones con anticonceptivos. Nadie tener más hijos de los que no pueda criar y educar para inventarse en que ganarse la vida (estoy divagando).

Empiezo el día medio choreada, veo que lo que compro para una semana me dura tres días….vivimos como en el Sheraton, servicio a la carta para toda la familia….la Mónica choreada con lo farsante que parece Gonzalito, y la Anita que necesita delicatessen como los tomates en invierno, ciertos tipos de pan…etc., y buscan departamentos y nada es bueno…quieren en pleno Providencia, alfombrado, sin ruido de movilización, con terrazas, no más alto del cuarto piso por el miedo de Anita a los ascensores…en fin, son tantas las condiciones…cuando antes vivían en una residencial…y Juan le rompió el asiento al auto de Mónica por prestarle el suyo a Gonzalito…me siento haciendo de cojín para que no hayan problemas entre los hermanos. Anita vive contenta, haciendo esos cuadros de cartoncitos recortados en la pieza de las plantas, entonces Juan me reta por ese desorden. La que sí no está como antes soy yo, en esta tu pieza, que con los ronquidos de Juan como que en la noche me tira su anhídrido carbónico y despierto varias veces angustiada por falta de aire, y debe ser así ya que en Algarrobo no me pasó en estos días….(puros detalles sin importancia). Ya Gonzalito de los 25 mil que le dieron por los diez días trabajados en Agosto ya no le queda plata…se les va en pasteles, bebidas, alguna comida o almuerzo afuera… porque , claro, aquí es más barato que en los Estados Unidos. Me temo que con el sueldo no les alcance para vivir, aunque para dos personas, tener líquido 80.000 pesos es algo regio. Si quiero volver a mi pieza en Noviembre voy a ayudarlos a buscar departamento (eso quiere Juan), ahora todo el mundo pide rebaja. El del centro yo no lo he arrendado porque sin arrugarse la gente me pide que les baje 20.000. Me gusta tener aquí a Gonzalito y Anita, pero la Guille no está contenta a pesar que le pago 2.000 más por el mayor trabajo. La Anita la trata como lo hacía mi mamá, de tú, y no se sirve sola ni un vaso de agua….después de todo es recién casada y en mi pieza se siente reina, y a las 11 le pide el desayuno con jugo de naranja recién hecho, yogurt, mermelada, y café que prepara con su cafetera en su pieza, todas cosas que a la Guille le molestan. Tuve que llamarle la atención de que yo quería la tratara bien (como a mí). Mónica también está preocupada por irse con Pato a cualquier parte del mundo. Al papá de Pato le va tan mal que hasta le cortaron el teléfono. Lo vimos en Algarrobo con un fotógrafo para hacer unas fotos de calendario y vendérselas a los yatistas. Estaban almorzando en Los Patitos. La Mónica estaba furia de que Juan pagara por todos….Pato, ella, yo, el fotógrafo y el papá de Pato…Además que a ellos no les cayó bien saber que Pato hacía averiguaciones en Valparaíso para conseguirse beca para los dos. Esperan que ahora él se haga cargo de sus hermanos…el yate sigue ahí, bien gracias, mientras la mamá de Pato vende las joyas en $60.000. Y el Pato se negó a pedir un préstamo para ayudar a su papá, porque si tiene deudas no podría salir del país, y ya le sacaron hasta los muebles de la oficina de Viña del Mar. Lo extraño es que el papá de Pato me pareció tan sereno que dudo no vaya a tener $$ afuera, en el extranjero (esto se me ocurre de puro mal pensada…), además como que advertí una cierta animosidad del futuro suegro hacia Mónica, diciendo que ella era alguien muy especial. Creo que ya les gustaría tener a su hijito para el sostén del hogar. Y el pobre Pato sigue a régimen por las úlceras, claro que yo le pregunté delante de su papá cuantos kilos había bajado (7 kilos) y el señor estaba sumamente sorprendido. La verdad es que no se preocupan para nada de tenerle comida para su enfermedad y viven hablando de problemas. Si no fuera por Mónica, ya Pato habría tenido que dejar de estudiar; ella le hace nada los problemas. Hay más de un 70% de cesantía entre los arquitectos, aunque Alvarito dice que es más. Pero el señor de Viña sigue tan juntista y atento a los yatistas y a mantener una imagen de satisfecho…. A la Mónica y Pato solo les queda alejarse para no ser engullidos en los problemas que ellos se buscan…

Por favor rompe esta carta tan copuchenta, es que con alguien tiene que desahogarse uno. Siento como un abuso, que cansada y con poca plata yo pase el día en el centro para arrendar el departamento, y Juan, reclamándome de los gastos y con razón…el día está nublado….se nota… ¿no? Pero no tengo que hacerle caso….si paga mil pesos mensuales a un jardinero que no tiene nada que hacer en Algarrobo, y tiene su pip-pip olvidado por ahí y pagando 1.600 al mes para que lo ubiquen, si da a la DC 1.600 al mes, es como estúpido que yo me vaya en Metro al centro de Santiago para no gastar en estacionamiento…así es que no me voy a amargar….antes era idiota….(pasar semanas enteras de invierno construyendo Algarrobo, midiendo el cinco y el diez)…. ¿para qué?, si se arregló el techo sin ponerle piedrecilla y el asunto negro se derritió y ahora se llueve, tendría que ir a hacerlo yo, a pintar, arreglar, etc…¿y para que? Para pasar el verano cuidando eso, cuando el sol me hace mal, y a puro atender gente que no me interesa, solo por ser sociable…Si hubiera comprador lo vendería en cualquier precio, pero pienso en Albertito y sus niños, que si vuelven, me gustaría aprovecharan la playa.

Mónica y Pato piensan casarse por el civil en Marzo próximo sin decirle a nadie para empezar los trámites de beca para Octubre. Entonces solamente lo comunicarían y se haría el matrimonio religioso con la pompa que los de Viña del Mar esperan, o dándoles lo que costaría la fiesta para que se lo lleven en dólares. En lo que la Mónica y Pato quieran yo estaré de acuerdo. Esto que te cuento es top-secret, rompe esta carta por favor. Pero es que si ellos no lo hacen así…Pato será el peón del aparentamiento familiar, y con su úlcera a cuestas.

Llamó recién la Manina (viuda de un médico amigo de mis padres), la escuché mirando tu reloj en la pared por media hora. La pobre está sola y enferma. También llamé temprano a Oriana (hermana mayor de mi madre), escríbele por favor, dice que ustedes ni se acuerdan de ella. Mónica, mi hermana, ha tenido más problemas, a Cecilia (hija) le encontraron algo parecido a lo mío (síndrome de reinó creo que se llama) (top-secret). Lo bueno es que Marcelita (otra hija de mi tía Mónica) adoptó otra niñita recién nacida. Mónica sigue con las molestias de siempre pero animosa.

Cristiancito, aprovecha estos años de tu máximo buen estado físico y síquico, porque uno no dura más que un auto bien cuidado: luego lo invade el moho. Juan se queja de molestias estomacales pero cuando lo veo comer tantas cosas y en cantidades, le encuentro una explicación lógica…pero goza la comida, es bueno eso. En general está bien contento y desde que salió esa carta mía en El Mercurio como que valgo más para él…me da risa…sabes que de verdad estoy mejor de salud porque como que las cosas me afligen menos que antes, y gozo los pequeños detalles, y de eso está llena la vida…así que no te preocupes por mí…. Y no voy a leer esta carta porque no la enviaría. Así es que léela y rómpela al tiro. Confío en ti. No le he contado a Albertito lo de la canción nacional frente a la Biblioteca Nacional por miedo a sus parientes políticos…pero el otro día me di el gusto de llamarlo y hablar largo. Siento que ya debe estar demasiado angustiado….10 años sin ver una puesta de sol de aquí…Vuelven definitivamente en Diciembre próximo.

Un gran abrazo, mi amor, y gracias por tus cartas, trato de seguir tus consejos. Ya ni veo medico para que no me recete remedios, estoy hecha una meica perfecta…creo que lo importante es volverse con sentido vegetal a observar y vivir la vida.

Me gustaría, si arriendo el departamento, darme una vuelta por el mundo entero…pero en este momento sirvo en esta casa logrando que todos tengan una convivencia pacifica..

Te quiero amor

Ximena

Gonzalito está harto bien en lo físico. En el trabajo lo tienen estudiando todo el día. Está como recién dándose cuenta del esfuerzo para tener $.

Si puedes, para cuando vuelvas en Diciembre, compra para Mónica el más lindo juego de camisas de dormir con bata (largos) como de novia. Págalo con American Express (ella es talla medium). Siempre que a ti se te presente la oportunidad porque en ropa interior hay que ver que sea delicado.

Autoficción (XIII)

Las cartas que felizmente he preservado en el subterráneo de mi casa están ahora en orden cronológico. Empezaré a incluir también las cartas de mi padre, aunque considero que son más aburridas que las de mi madre. Me gusta imaginar que las cartas son de alguna importancia porque forman el relato de una familia durante un período crítico en la historia de Chile. Son cartas personales, pero que hablan, cuentan, de unos años turbulentos, inciertos en la historia de Chile.

Está exploración hacia el pasado me está resultando interesante porque de alguna manera es también mi herencia, mi memoria y siento que me ayuda a encontrar un puerto, o varios puertos y ciudades, casas que un día habité, que fueron mías. Creo que las notas las extenderé hasta los años 90, cuando llega Aylwin a la presidencia de Chile. Es memoria cruda, y para alguien que no vivió esos años pueden resultarle también interesantes.

Noto que poco a poco empiezo a dilucidar que estas notas ya no se relacionan con la “herencia” y más bien tocan y se acercan a la memoria y la autobiografía, que de alguna manera es otra cara de la herencia. Los títulos anteriores me han traído suerte, pero en esta nota y las siguientes, lo cambié y los cambiaré a otro que refleja mejor lo que sucede, lo que se está formando en estos textos, que es una especie de híbrido entre la autobiografía y la memoria, una “auto-memoria”. Un termino ya establecido y que ya se usa mucho es la “autoficción” porque cuando uno recuerda ya se entra un poco en ese territorio, el de la ficción, donde cada uno “recuerda” como puede, con muchos vacíos e imperfecciones. No me gusta ese termino porque da la impresión que uno está “inventando”, pero lo usaré de todos modos porque ya está bien establecido. El escritor Karl Ove Knausgaard es un buen ejemplo.

Las notas siguientes, o esta “autoficción”, me está ayudando a encontrar, a redescubrir un objetivo, que podría ser la historia de mi familia durante años turbulentos, movidos, rodeados de incertidumbre y de pantanos, y también de grandes luces, como cuando llega un conocido, un amigo de mi padre, a ocupar la presidencia del país.

Los libros de historia muchas veces usan un lenguaje académico que me entusiasma poco, y que personalmente me adormece, pero con las cartas me ocurre algo distinto, porque tienen un lenguaje coloquial, fácil de seguir y que nos muestran “la temperatura de la calle”, como dice un amigo, y que en este caso particular florecen adentro de una familia inserta en un momento histórico importante. Son cartas que no tratan de impresionar a nadie, y que tampoco tratan de fortalecer una tesis particular sobre la historia chilena reciente. Son simplemente cartas, y en ese sentido acarrean autenticidad, y se presentan sin una agenda ideológica preconcebida (pese al claro tinte político de mis padres en ese entonces). Y esa, quizás, sea la principal debilidad de estos textos, en que por ser la historia de una familia, es un relato parcial y personal, y donde no se presentan otros puntos de vista sobre lo que ocurría en Chile en ese entonces; es simplemente la versión de mis padres, presentada por ellos y bajo su prisma particular y muy parcial, esa es su principal debilidad. En esos años, por ejemplo, se golpeaban cacerolas como protesta a Pinochet. Y es así como mi madre nos comenta: “Nosotros no salimos en todo el día. Sólo tocamos cacerolas de 8 a 9, y creo que en este barrio empezamos nosotros y siguió toda la gente desde el patio interior, por supuesto. Asomarse a la ventana era escuchar a todo Santiago tocando cacerolas….a nosotros se nos abollaron las tapas de tanto golpear. Juan gozaba y todos en general. Ese día no se compró nada….”

En las cartas, mi madre, también habla sobre asuntos más mundanos. De manera divertida, por ejemplo, nos dice lo que ella ve al observar a mi papá cuando celebraba el día del padre: “El domingo Juan tuvo una parrillada por el día del padre…comía tanto que tuve miedo de que estallara, devoró dos largos chorizos, una vienesa, tres chuletas de chancho, prietas, y quizás algo más porque preferí no mirarlo por si reventaba.”

También nos presenta anécdotas divertidas que con el paso de los años se olvidan. En esos días había llegado mi hermano Gonzalo con Anita de los Estados Unidos. Por un tiempo, y mientras buscaban trabajo y se ubicaban, vivieron en la casa de mis padres. Resulta divertido recordar que mi hermano Gonzalo le agregó un cerrojo a su cuarto para que no los molestaran. Mi madre escribe que “fue una buena idea arreglarles la pieza grande donde están más independientes (aunque tengo que tratar mucho para que Juan no se vaya a meter mucho allá). Le puse un aparato para que se cierre sola la puerta y Gonzalito le agregó llave….” Y para qué decir la famosa chimenea que teníamos en esa casa. Probablemente nunca nadie limpió el conducto y por eso nunca funcionó y cuando la usábamos volvíamos a “re-descubrir” que llenaba todo el primer piso de la casa con un humo negro y espeso….. algo que nunca corregimos (como la pata de una mesa, ubicada en el comedor de nuestra casa).

En las cartas también se menciona un texto que les mandé a mis padres en ese tiempo, donde explicaba lo que estaba haciendo en el laboratorio del profesor Yeager. Recuerdo que estaba de visita en Chile por unas cortas vacaciones de fin de año -que fueron siempre apuradas, cortas de tiempo- cuando de sopetón llegué a sentarme en esa mesa de escritores donde Martín Cerda, ensayista, oficiaba de maestro. El era un tipo simpático, inteligente, y que gozaba de una breve fama porque había publicado recientemente un libro que trataba sobre la historia del ensayo, desde sus orígenes hasta el día de hoy (La Palabra Quebrada: ensayo sobre el ensayo). En el libro se había dado el trabajo de estudiar a todos los filósofos para después hablar de ellos y explicarlos desde el punto de vista del ensayo. Lo que más recuerdo de él es que fumaba como si el mundo se le fuera a terminar en pocas horas. Yo había recién llegado de USA y me los encontré en la casa de mis padres participando de un Taller Literario que él dictaba. Cuando entré al comedor estaban todos sentados en nuestra permanente mesa coja, una mesa de madera que tuvo una pata quebrada prácticamente desde que la compramos, pero que la apuntalábamos con una solución temporal que pasó a ser permanente: una caja de bebidas, o más precisamente una caja de Coca-Cola. Mi madre, al verme entrar, contenta me invitó a que me sentara y me presentó frente a su grupo. Leyeron algunos textos y al poco rato me invitaron a que leyera algo propio. Habría preferido compartir ese relato con el que se identificó mi padre y que mencioné en la nota anterior, donde el protagonista, ya anciano, se meaba y perdía el juicio perdido entre los laberintos de una casa parecida a la nuestra. Pero no encontramos el texto por ninguna parte. Fue ahí cuando mi madre mencionó ese escrito inofensivo donde nadie se meaba y donde yo hablaba de mi Tesis, o sobre lo que hacía en el laboratorio de Yeager. Fue lindo comprobar la generosidad y paciencia de Martín Cerda al aceptar ese texto donde no había ningún drama, nadie se reía o sufría, y donde simplemente trataba de explicar cómo la molécula de oxígeno se transformaba en agua al sentarse o al entrar en contacto con el centro de unas moléculas planas y adsorbidas sobre la superficie de un electrodo. En el texto nadie engañaba a nadie, nadie tomaba trago, o se traicionaban, es decir no había drama, y todo estaba más o menos claro y consistente (¿como en los ensayos?). Pero como escribía más arriba, Martín Cerda escuchó con generosidad el texto y me dijo que estaba bien escrito, que se entendía, que era bueno, y que ese era un “paper”, ¿cierto, Cristián? Parece que le dije que sí, y le di las gracias mientras él aplastaba un cigarrillo sobre un cenicero de cristal, esos que ya nadie usa. Pero sentí grandes deseos de salir corriendo, perderme, porque me habría gustado leer otro texto, con melodrama, real o de ficción, daba lo mismo, pero más calamitoso. Al poco rato llegó mi padre y algo se encaminó hacia esos territorios cuando mi madre, después de presentarlo, no pudo dejar de preguntarle sobre el número de pacientes que había operado ese día, ¿a cuantos operaste hoy, Juan? Era la pregunta que uno le haría a un Superman, o un Batman que se disfrazaba de médico. Todos nos quedamos esperando su respuesta en silencio. No supe donde esconderme y lo miré fijamente. ¿Se las dará de Superman, el pobre, pensé? ¿Nos dejará a todos callados, transformados en cenizas, con una cifra estratosférica de operaciones al cerebro? Pero no, no hizo nada de eso, simplemente se quedó callado, serio, me miró con extrañeza, posó su mano sobre mi hombro y después miró hacia las paredes. ¿Qué habrá visto en las paredes? ¿A quién habrá visto o recordado en las paredes? Tampoco recuerdo su respuesta, nada de lo que pudo haber dicho, pero no importa, me gustó lo que hizo o lo poco que hizo, porque no se disfrazó de Batman, no se disfrazó de Superman, dejó el disfraz a un lado y más bien se asemejó a un escolar de liceo copiando en un examen, haciéndonos trampa.

Pero aquí van las cartas, aquí va la “autoficción”. Las dos primeras son de mi padre, y la última de mi mamá, y donde al final menciona una lluvia que duró tres días seguidos. ¿Ocurre algo parecido ahora en Santiago, esas lluvias largas?:

 

Santiago, Mayo 20 de 1983

Querido Cristiancito:

Muchas gracias por los regalos y las cartas que nos enviaste con José Zagal (mi Profe chileno. Actualmente trabaja en la Universidad de Santiago, en el Departamento de Química). A través de José Zagal y de Gonzalo (hermano), sabemos que estás muy bien. Ojalá el Congreso (en San Francisco) te haya sido útil y vaya aportando experiencia en el manejo de los conocimientos y de su administración en esta civilización occidental. Muchas gracias también por tu llamado telefónico que nos llena de alegría cada vez que oímos tu voz. Cuídate mucho y trata de que no todo sea estudio sino también distraerte y comer bien. Te envío un ejemplar de la revista Hoy, que te dará una idea aproximada de cómo se desarrollan los acontecimientos en Chile. Cuida que esos cupones que te han devuelto de los viajes, que tienen un valor determinado no vayan a pasar de los doce meses, pues después de ese tiempo quedan nulos y sin valor. Trata de aprovechar esas devoluciones de pasajes yendo a algún lugar que te agrade. Hasta a lo mejor te pueden servir como cuota para un viaje a Alemania. Si tienes problemas económicos mándanos decir porque en estos momentos el dólar está aproximadamente a $100.

Sería lindo que en el transcurso de las vacaciones de ustedes, te pusieras de acuerdo con Alberto (hermano mayor que vivía en Alemania), y fueras a verlos por algunos 10 o 15 días. Saca la cuenta cuanta plata necesitas para esto y nosotros te ayudaremos a concretar este proyecto.

Querido Cristiancito, cuídate mucho. Estamos muy orgullosos de ti y deseamos que la vida te brinde lo mejor. Recibe un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Santiago, Junio 9 de 1983

Querido Cristián

Estamos muy orgullosos de tu última carta y ver tu nombre en la reunión a la cual fue ese Electroquímico europeo. Tú no le das importancia pero para que los gringos te hayan señalado ese trabajo es porque están muy satisfechos de ti. Además es muy reconfortante saber que esto realmente te gusta y que el trabajo que estás realizando no resulta un esfuerzo exagerado. Gonzalo llegó muy bien y contento de haber estado contigo. Estaba feliz de haberte podido dejar la ropa, alguna casi nueva pero inútil para él, porque ha subido de peso. Estamos haciendo los esfuerzos por conseguirle “pega” en Chile, que aunque difícil dada su preparación tiene más posibilidades que el resto de la “legión de cesantes”. Las cosas en Chile están de mal en peor y creo que se están agudizando tanto que pienso van a tener consecuencias políticas. Ojalá que las cosas se hagan pacíficamente y sin violencia y víctimas. El próximo catorce se ha fijado como fecha de protesta pacífica; cuando esta carta llegue a tu poder seguramente ya tu habrás tenido noticias de su resultado.

Un cliente me regaló un pasaje para Europa ida y vuelta y yo lo canjee para la mamá así que probablemente a fines de Junio vaya donde Alberto. Yo estoy trabajando muy bien en Indisa, claro que con las dificultades y limitaciones de iniciar algo nuevo pero que está teniendo mejor éxito que el que se podría imaginar. La Mónica (hermana) y Álvaro (el “Plito”, mi hermano menor) estudiando con mucho interés y éxito.

Me alegro que te haya gustado el envío de la revista Hoy; esta semana también volveré a enviarte otra. Acá el clima está malo, con días nublados y lluviosos. Espero que tú en cambio estés gozando de la primavera. El dólar no ha seguido subiendo y actualmente se cotiza a $94, debido a que aunque su verdadero valor debería ser meas alto, no hay dinero para adquirirlo. Hemos estado muy apenados con el alejamiento del Cardenal como Arzobispo de Santiago. La inmensa mayoría lo quería y lo quiere mucho. Tenemos la esperanza que aunque no sea Arzobispo, al no perder su condición de Cardenal, su influencia sea siempre muy importante. Esto pienso, será verdad tanto más, que a pesar de sus 75 años, está física y especialmente intelectualmente muy bien, diría más, brillante.

Cuídate mucho, trata de pasarlo bien.

Recibe un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Santiago, 21 de Junio de 1983

Cristiancito amoroso,

Ayer en la mañana desperté con la felicidad de tus cartas (por supuesto que también leí la tarjeta a tu papá, aunque después la volví a pegar. Le conté que se la había abierto). En la noche medio extrañada vi como Juan primero atendía varias leseras, ordenaba su ropa, se acostaba, y luego con una gran cara de satisfacción se daba el lujo de leer tus dos cartas y releerlas para saborearlas más….creo que fue su gran alegría del día…ya se siente un padre de un famoso…gozaba comentando el paseo campestre…el no entender lo que tú investigas…en fin. También yo casi me contagio. No sé por qué a veces pienso que haces esfuerzos por alegrarnos. Es verdad que ahora en Chile el clima síquico se ha empeorado más aún que cuando tú estabas. Lo bueno es que la gente se adapta, como se acostumbra al smog, al humo, el olor de las estufas a parafina, etc. Es un proceso lento (y sólo nos damos cuenta de lo que hemos perdido cuando salimos fuera de Chile), aquí sólo tienen caras alegres los enamorados….si tú oyeras las risas de Gonzalo y Anita…. De Mónica y Pato…de los chiquillos jóvenes en la calle…no saben qué futuro les espera, y sin embargo están contentos. Los más viejos esperamos con serenidad que transcurra la vida. La llegada de Gonzalo y Anita nos ha alegrado. Gonzalo no está tan enfermo como creíamos. Según Juan no tiene ni la mitad de lo mío a su edad, ¡y yo pude tener y cuidar 5 hijos! Por ahora estamos tratando de encontrarle un trabajo, ya sea aquí o fuera de Chile (es importante que no se venda barato). Me gusta mucho la relación que tienen como matrimonio, se han compenetrado, y Anita es tierna y lo entiende, lo quiere sin críticas…eso es importante, ni se arruga ante sus extravagancias. Fue buena idea arreglarles la pieza grande donde están más independientes (aunque tengo que tratar mucho para que Juan no se vaya a meter mucho allá). Le puse un aparato para que se cierre sola la puerta y Gonzalito le agregó llave….es bueno tenerlos aquí (les tenía un poco de miedo), ya no. Cuestión de ser natural y dejarlos vivir como si ese fuera un departamento aparte. Gonzalito ahora se lleva estupendo con Mónica y Álvaro, y Mónica con Anita (esposa de mi hermano Gonzalo. Desgraciadamente fallecida), eso es una tranquilidad. Gonzalo está como más crecido, aunque siempre goza el pollo asado y sobre todo el arroz. Las dos últimas semanas entre Anita y él han ido a las compras de la semana porque les gusta, y además así, siempre les gusta la comida que se dispone…. anoche, por ejemplo, cerca de las once de la noche se hizo una pizza. Hoy Alvarito comentaba que sintió cuando Gonzalo ofrecía pizza, pero tenía tanto sueño que a pesar de la tentación siguió durmiendo.

Juan está verdaderamente contento en la Clínica Indisa, tiene una buena oficina, moderna, y otra para la secretaria. El sábado tuvo que invitar a almorzar al equipo, porque si no lo hace él, los hubiera invitado la mujer de Palma…también yo le venía insistiendo desde hace más de un mes que debía invitarlos con señoras. Por suerte todos despertaron tarde y pude hacer una linda entrada de paltas rellenas, y la Guille preparó un lote de pechugas de pollo imitando las fritas norteamericanas. Ya a las doce Juan estaba lateado de atender gente….pero después se le pasó… fuimos trece en la mesa…todos sentados. Salió bastante bien, con sus pequeños detalles, como cuando se asomó la mujer de Palma a la pieza de las plantas, donde estaban todas las huellas de que Pato había dormido, sin ordenar mucho después ….además estaba lloviendo y todos llegaron empapados y la chimenea llenó de humo la casa…etc, etc (yo me reía por dentro). Aparte del Dr. Palma y su mujer que tienen unos cinco años menos que yo, los demás del equipo tenían papás que se habían casado unos treinta años atrás. Yo esperaba que Mónica y Pato no hubieran querido asistir, y como nadie excepto Juan y yo había tomado desayuno, comieron como chanchitos, desde el aperitivo hasta el final.

Para San Juan nos vamos fuera de Santiago….también hoy, 21, Lucho Pareto (ex diputado) no estará para recibir gente a comer y tomar. El domingo Juan tuvo una parrillada por el día del padre…comía tanto que tuve miedo de que estallara, devoró dos largos chorizos, una vienesa, tres chuletas de chancho, prietas, y quizás algo más porque preferí no mirarlo por si reventaba. Increíble, pero quedó feliz y sano, como un cazador que devora la fiera cazada….Gonzalo tampoco lo hizo mal. Al pobre Pato la Mónica lo atiborró de chuletas…también invité a las dos hermanas, ya Álvaro ahora pololea con la menor, Carola, una colorinita la mitad de dije de Valeria, para mi gusto, pero entiendo a Alvarito, Carola es tipo geisha…le llevó dos veces sándwiches a la escuela, lo mima y es más alegre… (Valeria se había puesto a pololear con un vecino, pero ya peleo). Me ha costado un poco aceptar a la hermanita menor, me trae malas reminiscencias. Es dije la Carola, parece más niña que Valeria. Se ven tan desamparadas estas niñitas….La semana pasada fueron con Álvaro a una parrillada, invitados por Carlitos, el novio de mamá de Valeria y Carola.

Y termino de copuchas para contarte lo que más nos interesa, aunque tú sabes más que nosotros del día de la protesta, en que dicen que casi no había carabineros en la noche y hubo algunos desmanes, harto magnificados. El General habló en cadena nacional, muy, muy molesto por el mal comportamiento de este regimiento que es Chile, y prometió “mano dura”. Ya hay despedidos más de 2800 del cobre, aunque dicen que serán reincorporados los que fueron a la protesta casi obligados…han detenido a Seguel, al que sigue y preventivamente a cinco más. Según ellos podían seguir tomando presos, siempre habrá dirigentes para reemplazos. Hay orden de dar las menos noticias posibles, (si en 525 Líneas del domingo, ni se tocó entre las actualidades el día de protesta). Nosotros no salimos en todo el día. Sólo tocamos cacerolas de 8 a 9, y creo que en este barrio empezamos nosotros y siguió toda la gente desde el patio interior, por supuesto. Asomarse a la ventana era escuchar a todo Santiago tocando cacerolas….a nosotros se nos abollaron las tapas de tanto golpear. Juan gozaba y todos en general. Ese día no se compró nada….ahora, en las noches la ciudad está “protegida” por militares. De dos a cinco de la mañana hay toque de queda. Mañana te pondré al correo la revista Hoy, quizás puedan publicar algo. Todos los colegios profesionales están por repetir el paro. Inglaterra y EE.UU quieren que todo siga igual, eso dicen… Está lloviendo casi sin parar desde el sábado, hoy es Martes, por supuesto hartas calles anegadas y el canal San Carlos sube peligrosamente.

Viene llegando Juan, me encarga te diga que aunque no entiende mucho tus investigaciones te siente en el tope….está realmente orgulloso de ti, y yo para que decirte…. tú lo sabes.

Me gustó mucho la descripción del paseo campestre. La gaita, el sonido de la gaita en medio del campo es una sensación única, la mezcla de soledad y belleza de la naturaleza. En Hyde Park, en Londres, la escuché tocar; algo impresionante.

A Juan le regalaron un pasaje a Europa, que me dio a mí porque él no quiere dejar el pan en el horno de Indisa…era en SAS pero no hay hasta Agosto asientos, claro que son de esos que podrían dejarla a uno en el aeropuerto hasta el otro vuelo…me hubiera gustado ver a J. Albertito y nietos y guatita al sol en Palma….ahora Lan por no pagar a IATA por no tener plata, parece que ya no irá al extranjero, solo tendrá vuelos nacionales, no es seguro por ahora.

Hasta radio Cooperativa apenas da noticias, (tomaron preso al periodista que cubría Chuquicamata).

Perdona Cristiancito que te escriba tan deshilvanado, desde que empecé a escribirte han llamado cuatro veces por teléfono, la Guille le ha traído comida a Juan, que tiene prendida la radio por si hay noticias. “Pueden volver más de cien exiliados, entre ellos Zaldívar, Gumucio, Huepe”, mejor te agrego el diario de mañana…

En general Cristiancito, estamos tranquilos, estoy segura que pronto Gonzalito tendrá trabajo , y que Álvaro no se meterá en disturbios, tiene tanto que estudiar que no le queda tiempo, (era el que me preocupaba el día de la protesta). Fue bueno que medio Chile viera la película Gandhi, lástima que ese medio Chile no incluye las poblaciones…

Mañana…. (y aquí tuve que dejar la máquina de escribir). Hoy Miércoles

sigue lloviendo. Me encanta tu pieza con otras cortinas. Gracias por escribirnos y aunque J. Albertito no sea expresivo, escríbele porque le hace mucho bien no sentirse tan solo en un país extraño.

Te quiero de aquí a la futura quinta generación tuya

Ximena

Ser desheredado es más de lo mismo (XII). No lo sé. ¿Lo sabe usted?

Estas notas pueden llegar a ser un relato que desemboque en una historia personal, subjetiva y repleta de errores, pero al fin un relato mío, mi propia narrativa. A lo mejor interesará poco afuera del círculo íntimo, ese que también incluye a los gatos y a nuestro perro regalón, el Copo, pero espero que sea mi tejido, mi trama, (nótese, no “mí drama,” aunque nada se puede predecir). Sobre todo están basadas en las cartas que me escribió mi madre en esos años, que fueron muy abiertas, insolentes, muy subjetivas y sujetas a su propia realidad. Cuenta sin tapujos, sin “pelos en la lengua” lo que ella sentía, pero lo hacía solo cuando se decidía a hacerlo, porque desgraciadamente pronto se chantó (o felizmente se chantó), o a lo mejor se dio cuenta que no valía la pena, o que era mejor firmar por el olvido, “dejar a los muertos tranquilos con los muertos”, como le escuché decir tantas veces: “ya no me importa, no hablemos de eso, Cristiancito, ya están todos muertos.” Pero aquí se abre una oportunidad para implementar una simulación –como hacen los ingenieros con sus cálculos, o los químicos teóricos con sus investigaciones- para contarnos las cosas, los dramas, como si ya estuviésemos todos muertos, bajo tierra, y presenciar o buscar los resultados de todo eso.

En las siguientes entregas, seguiré componiendo estas notas con la ilusión de descubrir algo. Y si no descubro nada, o poco, o casi nada, y si más encima aburro, al menos me quedará un resumen de unos años que creo fueron importantes.

En la siguiente carta mi madre cuenta que mi papá, ya jubilado, continuaba como un “roble”, como un petrolero y trabajando sin cesar; pero esta vez en la Clínica Indisa. La consulta que implementó en la calle Huérfanos la utilizó muy poco.

No sé, no tengo claro si a mi padre le gustaba realmente trabajar de esa manera y por tantas horas; pero mi madre se notaba feliz porque la dejaban sola, sin vigilancia, sin ese marido absorbente que le seguía los pasos por los pasillos de una casa, por el baño, la cocina. Y a nosotros, nuestro padre también nos mantenía felices porque nos “salpicaba” y seguía apoyando nuestras necesidades a la distancia. A mí, por ejemplo, me mandó dólares y me ayudó a viajar a mi primer Meeting científico en este país, en San Francisco. Ahí me encontré con Ernest Yeager, mi futuro director de Tesis, que se paseaba como un obispo rodeado de acólitos, que en ese tiempo eran unos estudiantes chinos que apenas hablaban inglés pero que se doblaban en cuatro y te sonreían por cualquier motivo, para decirte que sí o para decirte que no, o para decirte que eras un imbécil o un genio, quien sabe, daba lo mismo. Y por ahí yo continué mandando unos relatos que ahora desgraciadamente no recuerdo. Mi madre los celebraba y mi padre se preocupaba un poco, sobre todo cuando mandé uno donde el protagonista, ya viejo y enfermo, se parecía a él, y terminaba meándose y caminando descerebrado por los pasillos de una casa muy parecida a la nuestra, pero que él sentía ajena. Recuerdo que durante una visita a Chile recorrimos juntos y en pijamas la casa, y se sonreía cuando me mostró un pasillo largo y oscuro que teníamos en el segundo piso. Me abrazó feliz cuando me demostró que estaba limpio. Todos vamos a terminar de alguna manera, pensé; aunque espero no sea así, meándonos…. y también espero –ahora me doy cuenta- que mi hija tampoco me mande un cuento parecido.

En la última carta mi madre me cuenta sobre la situación política del país. En sus descripciones ella era bien entretenida, y muy bocona. En ese tiempo mi hermano Gonzalo junto a su esposa, Anita Kuschel, regresaban al país, a Chile, después de que él obtuviera un master en los Estados Unidos. Vivieron (¿o sobrevivieron?) un tiempo viviendo con mis padres. La carta tiene buenos momentos, sobre todo cuando sin tapujos mi madre describe lo que ve a su alrededor, como cuando se topa con esos escritores de todos los días, sin ese glamour de un exitoso García Márquez o un Cortázar, y que se juntaban en la FECH donde funcionaba su Taller Literario. Me aconseja también que aproveche mi juventud, que esos serán mis mejores años. Pero nunca le creí, ni en ese tiempo ni ahora, porque para mí nunca lo fueron, para mí esos fueron los peores años; no sabía cómo escoger, qué estudiar, qué decir, me sentía solo, extraño, un perfecto pelotudo…… lo divertido es que ahora me siento parecido, pero ya me importa menos. No conozco los mecanismos que me dejan así, como estampado en la pared, realmente no lo entiendo, no lo sé. ¿Lo sabe usted?

Aquí van las cartas:

 

Santiago 20 de Enero de 1983

Cristiancito

Recién llegó tu carta. Tu cuento lo he leído tres veces. Estupendo. No te lo digo por halagarte. En realidad es muy bueno. Sigue escribiendo cada día un poco. La semana pasada te mandé un recorte y una carta (apartes). El lunes (Juan se lo llevó hoy a Algarrobo) te pongo al correo un libro muy útil para saber como García Márquez prepara sus libros, aunque exagera, como Neruda, al dar su mejor imagen personal.

En el Taller usamos para analizar varios aspectos con sus ponderaciones. Al tuyo yo le pondría 110 puntos. ¡Recontra bueno! Lo haces muy bien. Tienes “ángel” para que el lector sienta lo que tu esperas, ese pasar de lo latino a lo sajón (al mundo de arriba).

Un gran abrazo

Ximena

Perdona el desorden. Salgo a Algarrobo. A tu papá le llevo carta y cuento tuyo.

 

 

Santiago, Abril 7 de 1983

Querido Cristián

Tus cartas siempre nos llenan de alegría y creo que tu has sido un excelente apoyo para Gonzalo en Estados Unidos. Cuídate mucho para preservar la salud. Te envío el itinerario para tu viaje a San Francisco. Partes el sábado 7 de Mayo y regresas el sábado 14 de mayo de 1983. El pasaje reclámalo en las Oficinas de Eastern en Cleveland, fono 86173000. En Junio o Julio, si no quieres venir a Chile arregla para ir a Europa y veas a Juan Alberto. A pesar de que el dólar está caro, Dios proveerá y podremos financiar este viaje. No ahorres en comer y lleva una vida agradable porque el exceso de trabajo y la falta de distracción son negativas para la salud.

Encontramos preciosas las fotografías de tu paseo por las Cataratas del Niágara. ¿Cómo va desarrollándose la Tesis de doctorado?

Escribe pronto. Recibe un cariñoso abrazo y beso de la mamá, tus hermanos y mío.

Juan

 

 

Santiago, 16 de Mayo de 1983

Querido Cristiancito

Te escribí tres páginas detallando todo lo que veo en Chile, en Santiago, en la casa…..y hecha la necesaria catarsis, la rompí y ahora te resumo…

Hubo un paro el 11. Éxito según la oposición y fracaso según el gobierno, sólo dos muertos de 15 y 21 años por balas perdidas. 350 detenidos (600 en todo Chile). Radio Cooperativa con prohibición de transmitir noticias desde el 13 de Mayo…..dicen que todos los 11 de cada mes habrá protestas….

Ya acepto más serenamente el que Gonzalito tendrá que cuidarse siempre. Trataré de que se sientan contentos aquí. Tu papá y yo, ya arreglamos tu pieza para nosotros. Gonzalo y Anita necesitan más privacidad, así que ocuparán nuestra pieza. Mónica se fue a la pieza de Plito (sobrenombre de mi hermano menor, Álvaro) y Plito a la de Mónica.

El departamento de Huérfano se arrendó sin muebles en 30 mil pesos, y espero que ya pintado, por el de Agustinas me den más de 40 mil. Entonces, al tiro de compro dólares. Me preocupa porque vives con muy poca $$$ y desde que vi a Juan Albertito enfermo en Alemania….. (y tú estabas flaco en Diciembre).

Mi hermana Mónica ya de vuelta de Europa, (no pudo ir a ver a J. Alberto porque tomó un tour que recorría casi todas las capitales….) sólo habló con él por teléfono. (creo que ahora están los cuatro en Palma de Mallorca). Les llamaré para el cumpleaños de Cristóbal el 19. Juan Alberto y Aída y los niños (dice Mónica) que vienen a fines de año….me emociona pensar en ver a los niños aquí y sobre todo a Juan Albertito. Siento que ya no tengamos pasajes Lan, que ya no tienen ruta a Europa. Me hubiera gustado enviarles dos pasajes y así solo gastarían en los niños; quisiera tanto ver vivir aquí a J. Alberto…

Juan está trabajando en la Clínica Indisa desde el primero de Mayo. Está feliz, de 8 de la mañana a 6 de la tarde, y almuerza allá. Tiene enfermos, está contento en un ambiente hospitalario. Se llevó su secretaria, y está pensando en hacer propaganda. Son seis médicos en el equipo de urgencia y se turnan. Juan no hace noche. Él y otro están durante el día. (Me gusta a mí también sentir la casa silenciosa en las mañanas). Tengo serenidad para leer, porque ya escribir no me gusta mucho desde que vi a los vejestorios de la Fech (Federación de Escritores de Chile), donde ahora tenemos el Taller los martes. El edificio ya es un poco oscuro, y al atardecer empiezan a llegar unos cadáveres ambulantes, que parecen salidos de un film de Fellini, hombres y mujeres, flacos y viejos, que deben haber sido antes grandes personajes, pero que ahora sólo se arrastran, no exagero. Así que estoy yendo una vez a la semana a la piscina de Colina. Quiero ser una vieja asoleada sobre y bajo la tierra…es bien real el miedo a esos fantasmas…

Y pensar que pude escribirte tres páginas y ahora no sé qué más contarte, quedé vacía….es como si ya supieras todo…es que no hay nada nuevo….sí, fue nueva la cara de Plito al sentir las bocinas a las 8 de la noche contra Pinochet (era demasiado chico para el 73). No creo que resulten los paros (la gente no puede perder su trabajo), lo importante es que el gobierno entienda que debe cambiar su política económica y dar más libertad….

El Obispo de La Serena, un señor algo momio, quedó en lugar del Cardenal Silva….espero que sea un Juan XXIII…

Y me cansé y estoy disconforme, y el día está nublado y viene más lluvia. Perdona la lata de carta, si rompí la otra era por lo quejumbrosa….aprovecha de pasear, Cristiancito, porque de repente, uno se mira y el tiempo ha pasado y se ha gozado poco, se ha conocido poco. Que no te pase, sé consciente de que estos son tus mejores años, aprovéchalos, vive, cada día hace algo distinto, que no te coja la rutina. Estira los días. Conoce gente, búscate los lugares en que puedas hacerte de conocidos para elegir amigos. La gente más rica en todo aspecto, he ido aprendiendo, son los que bien jóvenes supieron que hay que tener gente y $$$ y conocimientos, y saber tomar la vida con humor, buscarle siempre el lado humorístico a la vida, eso atrae a la gente, y la gente variada trae más vida a la vida (creo que la seriedad con que han tenido que vivir Alberto y Aída les hace vivir aislados, poco al tanto del pensamiento mundial).

Averíguate que lugares frecuenta la gente de tu nivel intelectual, hácete de amigos surtidos, de todas las ideas, de todas la religiones. Acércate a la gente, a todo tipo de gente. Y ya dejo de escribir porque se termina la página.

Te quiero

Ximena

….Juan Alberto ni contesta las cartas.

 

 

Santiago 30 de Mayo de 1983

Cristiancito

Recién llegó tu foto y los 8 dólares, perfecto (y aquí tengo tu carta que no te he puesto al correo). La última semana, al fin con Gonzalito y Anita aquí ha sido menos movida. He gozado viéndolo, me había pasado un lote de películas (!!!). Está bien, ni gordo ni hinchado, y además se ve contento. Les arreglé mi pieza (tuve que sacar y lavar todo). Están contentos y eso es lo importante porque se quieren.

Me asusté un poco con tu “pelada” al gobierno por teléfono (claro que lo que decías era verdad). Gozamos tu carta larga de San Francisco.

Un gran abrazo

Ximena

Ser desheredado es más de lo mismo (XI). No lo sé. ¿Lo sabe usted?

Aquí va otra carta de mi madre donde me cuenta mucho, quizás demasiado. Ya ella había regresado de Palma de Mallorca hacía pocas semanas y me cuenta sobre lo que ocurre en su entorno. Mi padre por otro lado, cuenta menos y me pregunta sobre mis planes de estudio. Se preocupa un poco cuando le mando un cuento. Para él, estar saludable era lo más importante porque todo lo otro tenía solución.

El escritor, Richard Ford, cuenta que él a veces guarda sus manuscritos en el refrigerador. No recuerdo los motivos o de donde le vino esa costumbre, esa idea, pero al leer estas cartas he sentido que las he sacado de mi propio refrigerador, o de un lugar donde eso que ocurrió hace tantos años se mantienen guardado, suspendido, inmune al tiempo, inmune a los temblores, a las enfermedades; pequeñas cápsulas de un tiempo que ya partió, pero que nuevamente, al abrirlas, al acariciarlas, sale y escapa para mezclarse con nosotros, sale para tocarnos levemente como en esos tiempos. Aquí van; son dos cartas. Al leerlas es imposible no querer a todos esos personajes que mencionan mis padres, en lo bueno y en lo malo, y en lo que sufrieron, donde creo se esconde la verdadera belleza. La carta de mi madre habla de mi tía Oriana (su hermana) que sufría unas depresiones que combatía con las piernas ya casi dobladas. A lo mejor paralizada por el qué dirán, mi tía nunca se matriculó con un compañero, una pareja, o a lo mejor lo hizo, lo encontró, pero no se atrevió a consumar el paso por ese juicio social y familiar tan prevalente en ese tiempo. Hasta poco antes de morir atesoró una nota de despedida que un antiguo amor le escribió el año 41. Cuesta descifrar su verdadero nombre:

Oriana

Lo quiso así, tu voluntad de hielo

y yo tu helada voluntad acato

Deseo sinceramente seas feliz sin mí.

Servidor

Jaluelt Duercy

21-XI-41

 

¿Se había enamorado también de un supuesto “roto”, como le ocurrió a mi madre con mi papá? ¿Un periférico sin apellido, un Duercy? ¿Era el recuerdo de lo que pudo ser, de lo que pudo ocurrir o florecer, lo que la amargó? ¿Era esa otra vida que imaginaba junto a su querido “roto”, y que todavía vislumbraba en sus momentos de claridad, lo que la hundía en terribles depresiones que luego le borraban aplicándole electroshocks? Y sin preguntarle, sin consultarle nada…. “La Naranja Mecánica”, como menciona mi madre en su carta (!).

También se me había olvidado completamente lo ocurrido con mi abuelita María, madre de mi papá, y sus depresiones que parece también la llevaron al callejón sin salida de los electroshocks….. pero ahora sin anestesia (!). Quince en total, como lo menciona también mi madre en su carta. Es increíble comprobar como esos hechos tan importantes apenas los conversamos. Yo lo leí y lo supe -ahí está la carta- pero nunca pregunté, nunca quise saber más, conocer más. A lo mejor esa tristeza tremenda de mi abuelita, esa amargura que la empujó hacia la depresión pudo ser genética, algo hereditario, o a lo mejor se relacionó con ese N.N. descubierto recientemente (leer las notas anteriores tituladas “La familia…. o secretos de familia, o simplemente los secretos”) y que se encuentra junta a ella en el mausoleo de la familia Morales Puelma, en el Cementerio General. Un N.N. que ya nadie recuerda, un niño fallecido a temprana edad, pero que está ahí, que vivió y murió a temprana edad. Sus huesos es lo único que nos ha dejado. ¿Brotaba de ahí, era esa la fuente de la tristeza de mi abuelita que al final se transformó en una enfermedad? No lo sé. ¿Lo sabe usted?

Aquí va la carta de mi madre:

 

Santiago, 14 de Enero de 1983

Cristiancito

Rico despertar un lunes con tu voz. GRACIAS

Acuérdate -todos los días al despertar- que la vida es una magnífica aventura demasiado corta. Que es un privilegio ser “el elegido” para vivir (¡cuantos huevos fecundados no pueden nacer!). Y que es en el aquí y en el ahora con lo que hay que gozar! No hay que aceptar pensamientos tristes o decadentes para no hacerlos costumbres, como ha pasado con Oriana (hermana mayor de mi madre). La depresión anula la inteligencia y la vida útil….. Estoy haciéndome sicoterapia porque en los próximos cuatro días me toca ir a ver a la Oriana, mientras Mónica (hermana menor de mi madre) está en Guayacán descansando. La pobre ha ido todos los días a ver a la Oriana. Hasta le sacó los $830,000 que tenía Oriana en BanChile, antes de que fuera intervenido y los puso en el Banco del Estado (ya no tendría los $30,000 mensuales de interés). El viernes todos los Bancos cerraron por el día, mientras intervenían y cerraban varios (va el detalle en un recorte aparte). En el Banco de Estado, aunque con menos interés mensual no perderá su $ (a mi hermana Mónica le pasaron el dato antes).

Me amarga ver a Oriana, aunque ella se siente más serena. Le ponen una inyección tres veces por semana que la hace dormir inmediatamente (ahí yo creo que le hacen electroshock). Está muy desmemoriada de lo reciente. Mónica dice que son unos comprimidos. Ella prefiere creer eso. Juan dice que no existen tales comprimidos ni tampoco inyecciones que hagan perder la memoria; solo se produce eso con golpes de corriente. Se de gente a las que se los han hecho, y siempre con anestesia para que no sufran. ¿Quedará como la mamá de Juan, a la que le hicieron 15 electroshocks, sin anestesia?… Yo la conocí ya bien simple….. No sé, pero no puedo intervenir. La Clínica en que está Oriana es controlada por una congregación religiosa. Pero encuentro que es poner en vigencia “La Naranja Mecánica” si digo algo. Creo que yo debería tener a Oriana conmigo en Algarrobo, pero, ¿y si se suicida? Según la otra doctora es muy probable que lo hiciera, si no se la trata…. Y este otro médico le ha dicho a Mónica cualquier cosa. No entiendo. Rara vez los familiares saben cual es el verdadero tratamiento porque no lo aceptan. Claro que como dice Mónica, entre que viva angustiada mejor está internada…. (Le llevé un vestido la semana pasada, y estaba feliz, como una niña chica).

Alvarito (mi hermano menor) ha tenido el peor verano. No me atreví a decírtelo por teléfono. El papá de Valeria (su polola de ese entonces) se pegó un tiro (tenía colección de armas). A pesar de elegir un gran revolver y que la bala le entró por un lado de la cabeza y le salió por el otro, aún está vivo, lleva 7 días en Neurocirugía atendido por el doctor Palma. Lo encontró a las 8 a.m. su propio padre al oír el balazo. El viejo tiene 73 años, poca plata y tiene que correr con la desgracia. El papá de Valeria había quebrado, había terminado con su amiga, estaba anulado desde hace meses, etc. etc. Había estado en tratamiento psiquiátrico por depresión y unos días internado (antenoche Juan atendió a un señor de 68 años que también se pegó un balazo pero con mejor suerte (¿peor?), sin tocar órganos vitales. Como esto parece contagioso en Chile, prefiero creerle a Mónica de que a Oriana no le hacen electroshocks y dejarla donde está.

Alvarito ha tenido que pasar toda la semana acompañando a Valeria. Parece el “hombre” de esa casa. Aunque por días de Año Nuevo quería terminar con Valeria…. Mónica (mi hermana, no mi tía Mónica) también vino por unos días desde Reñaca a acompañar a Valeria y Carola, su hermana. La más chiquita está en Algarrobo sin saber nada, con los abuelos maternos. ¡Pobre Alvarito!, primero no salió por el examen que Valeria debía repetir el 7 de Enero (aún no se sabe el resultado), y ahora quizás por cuanto tiempo tienen que vivir entre los pasillos de Neurocirugía y la casa de Valeria…. se ve cansado. Las amigas de Valeria, Carola, y las de la mamá de ellas, se han hecho humo. Alvarito y Mónica hasta han tenido que ir a la fabrica del papá de Valeria, para ayudar a hacer inventario y ver que no se roben lo poco que queda. Quizás vendan todo en 3 a 5 millones de $.

Juan está como un roble, contento y trabajando con sus enfermos. Casi seguro que en Indisa ponga su cuartel general.

Yo también trato de no hacerme “mala sangre” yendo a nadar a la piscina de Pocuro, con Juan.

En fin, espero hayas desenredado mi caligrafía. Te la pongo al tiro al correo. Todo esto lo escribí en minutos…. para no pensar en lo triste.

Espero recibir hoy o mañana tu cuento y carta tuya.

Te quiero de aquí a los satélites

Ximena

 

Aquí sigo ahora con la carta de mi padre, escrita a los pocos días de la anterior, donde se lee mucho, quizás demasiados Cristiancitos. Menciona un cuento que les mandé, pero que no recuerdo cual pudo haber sido. Menciona también los problemas económicos de esos años en Chile. Parece que en esos días, ya jubilado, mi padre había abandonado su flamante nueva consulta ubicada en centro de Santiago para trasladarse a la Clínica Indisa. Las posibles vacaciones en Florida que menciona nunca se realizaron, y no recuerdo qué pudo haber ocurrido. En general las cartas de mi padre fueron siempre bien concretas, con menos información personal, de la familia y más concentradas en la salud nuestra y los pasos a seguir. Si la salud nos acompañaba, todo lo otro se podía solucionar. Aquí va su carta:

 

Santiago, Enero 24 de 1983

Querido Cristián

Felicitaciones por el cuento, que nos ha parecido muy interesante. La mamá está encantada. Yo encuentro el cuento tan bueno que me da un poco de miedo que sigas escribiendo en desmedro de la Electroquímica. Pero te conozco tan equilibrado que sé que sabrás distribuir tu tiempo adecuadamente. ¿Cómo te sientes en la Universidad, en esta nueva etapa de estudios? Pienso que las cosas difíciles ya han pasado y que mucho del trabajo que estás realizando serán agradables para tu inquieto espíritu. Sentimos mucho que tu estada en Chile haya sido muy breve pero esperamos que para las vacaciones que crees debes tener en Julio u Agosto puedas volver a vernos un tiempo más prolongado. Lo que has resuelto sobre Colombia, sé que dado tu buen criterio debe ser lo adecuado. Nosotros anhelamos para ti lo mejor porque eres un muchacho casi “perfecto”.

Mi querido Cristián, tú nos has dado muchas felicidades y satisfacciones, que no han sido logradas por el azar. Tú te has trazado un destino a costa de inteligencia, esfuerzo y moral. Acá en Chile las cosas van de mal en peor. Hay tres Bancos que deben cerrar por falta absoluta de solvencia económica y hay otros cinco Bancos intervenidos. Los grupos económicos de Javier Vial y Cruzat Larraín están llevando a la quiebra cerca de un centenar de empresas, muchas de las cuales son las más importantes del país. No se vislumbra ningún proceso de reactivación. Si antes existía crisis económica ahora existe el caos económico. El dólar se está cotizando sobre los $100. Gracias a Dios a mi no me ha faltado el trabajo y estoy saliendo de todos los problemas económicos. Tengo en proyecto que nos juntemos para Navidad toda la familia en Florida. Juan Alberto está muy entusiasmado con esta idea. Podríamos ir a Daytona o a un lugar similar desde aproximadamente el 22 de Diciembre del 83 al 6 de Enero del 84. Trata de buscar información al respecto para arrendar una casa de cuatro dormitorios o buscar moteles adecuados. Acá el verano ha estado muy malo, ha habido unos días muy calurosos pero la mayor parte del tiempo la costa ha estado nublada.

Con la esperanza de verte pronto, recibe un cariñoso abrazo de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

Ser desheredado es más de lo mismo (X). No lo sé. ¿Lo sabe usted?

Aquí va otra carta de mi madre que se me traspapeló en el envío anterior. Me la escribió el 18 de Octubre del año 1982, pocos días antes de la carta que reproduje en la nota anterior donde me anunciaba su regreso a Chile. El traspapeleo fue culpa de los gatos, culpa del Diego que a lo mejor apoyaba su trasero en esta carta y no me la dejaba ver. Pero aquí va. En la carta me invitaba a visitar Mallorca y me empujaba a ese lugar de confidente. De eso me alertó -lo de confidente- una querida amiga que después de leer las cartas de las notas anteriores, me preguntó intrigada: “¿Tu madre trataba igual que a ti al resto de tus hermanos?” Yo creo que no, le contesté. Y la verdad es que fue extraño todo eso, y realmente no lo entiendo, no lo tengo claro, no sé por qué ella me escogió de confidente, no sé por qué me tenía que enterar de tantas encrucijadas personales de ella. ¿A lo mejor por lo callado que yo era en ese entonces? No lo sé. ¿Lo sabe usted?

 

Illetas, 18 de Octubre, 1982

9 a.m. Lindo día de sol, con vista a un mar color aguamarina. ¡Qué redundancia!

Querido Cristiancito

Espero hayas recibido mi carta de la semana pasada. Agregué un papelito, después seguí recorriendo dos o tres agencias más de turismo…. de Nueva York sale otro charter Air Florida por 35,900 pesetas, más 400 pesetas de tasa de aeropuerto (da risa con que seriedad agregan las 400 pesetas como si fueran tanto dinero como los 35,900….) Bueno, un vuelo NY-Madrid-NY (vuelo charter) vale 35,900 pesetas (por veinte dólares más 2,200 pesetas, te adjunto el vale de un cambio en el representante de A. Express). Spantax después de sus accidentes está bastante desprestigiada, además su personal está entre que ya van a la huelga y se calman…. (en algunas agencias el vuelo Spantax vale 439 dólares más un tres por ciento no sé por qué….. también en un DC. Entretén algún tiempo libre preguntando por vuelos charter, se pagan con A. Express…. Desde Madrid hay vuelos charter a tres mil pesetas ida y vuelta o algo más (en estos días cambian horarios y precios) pero es mejor tomar vuelo regular desde Madrid, los charter a veces demoran en salir, un pasaje Iberia siempre hay desde Madrid con estas islas, a más o menos 14 mil pesetas ida y vuelta….así es que en el hipotético de que quieras venir no es nada de caro. Y tengo un lindo departamento, sin lujos pero cómodo. ¿Te decides? Cuéntame qué piensas de mi proyecto…. Sé que hay pasajes desde EE.UU. más baratos, porque la hermana de Aída (casada con mi hermano Alberto) fue con marido e hijo hasta Barcelona por 600 dólares, pagados por Aída (y J. Albertito, supongo) desde N. York. Hay vuelos para menores de 30 años, estudiantes, muy baratos; dice que US$ 300 ida y vuelta.

Me llegó carta de Anita (casada en ese entonces con mi hermano Gonzalo que sacaba un master en Phoenix. Desgraciadamente ella falleció) con otra foto de los dos paseando por Phoenix. Realmente con su gentileza Anita me está conquistando… También me llegó carta de Juan. Está esperando la $ del desahucio para el 17 de noviembre, no sé si convendría comprar algo chiquito aquí (que sería un poco la casa de todos) o si tendrá, que creo sería lo más lógico, comprar dólares antes de que suban para Gonzalo, o para una emergencia). Aquí se arrienda barato por año corrido, es en verano que las propiedades suben por Julio – Agosto…. ¿qué te parece a ti? En Chile ahora sólo permiten comprar 1,000 dólares al mes por persona y quizás eso se termine. Con juntar a un lote que los compren y a guardarlos debajo del colchón…. siempre es negocio. Estoy tan entusiasmada con una casona en Bendinat… pero son sueños. ¿Qué diría un siquiatra de mi afición a los grandes espacios?

Llegué a Palma con la firme intención de dedicarme a ser escritora del tres al cuarto. IMPOSIBLE. Los días tan ricos y una playa a quinientos metros, con tibia agua trasparente….. (lástima que esto sólo durará unas tres semanas más, después vendrá el frío) así es que parto a la playa sola o en la semana con Nancy, y los fines de semana con Ángeles Rey, la enfermera jefe de Son Dureta (tan mandona la pobre, que me llevo todos los diarios del día para leer mientras ella saca los puzzles). Ya vendrán los días nublados y me dedicaré a la catarsis escrita.

Aquí en todo su esplendor la campaña por las elecciones. Dicen que sale el socialista Felipe González, se ven las multitudes celebrándolo, (quizás le estén llenando los estadios, mientras la gente vota por la vuelta a lo conocido…). Los políticos se dedican más a criticarse entre ellos que a presentar programas concretos. Comprensible; ya no hay programas nacionales en ningún país, todos tienen que contar con que la jungla internacional los ayude…

Hay viajes Palma- París- Palma tres días por 15,400 pesetas y otros a Barcelona para ver al Papa con salida el 4 en Barco y vuelta el 7 también en barco con pensión completa y hoteles por 14,500 pesetas. Si tuviera tres años menos iría.

Qué mundo éste, con un presidente actor (Reagan), un Papa también actor, y que tiene a un cardenal encerrado en sus habitaciones de miedo a la mafia por los actos sucios. Marcinkus, principal administrador, y el de más alto rango clerical del Vaticano fue detenido y acusado de complicidad en estafas y bancarrotas fraudulentas. El cardenal Tisserant encargó 900 millones de dólares fraudulentos. El Papa se ve obligado con el Opus Dei, que le hizo la campaña y le ayuda a financiar los problemas financieros…. y esto viene desde 1971….. y el hombre y la mujer de la calle se reúnen donde vaya el Papa a recibir su bendición…. voy a comprar el libro de Richard Hammer, “Conexión Vaticano”….. y lo peor es que uno se indigna no por lo que hacen los poderosos….sino de no pertenecer a su clan. Me encantaría recibir una millonada con sólo idear traspasos de dineros de unos bancos a otros. Pero con los grupos vaticanos….. la fe es respetable, fue lo primero en obtener el hombre después de su transformación de las manos posteriores en pies, de crear utensilios para prolongar la utilidad de las manos. Después de la fe vino la inteligencia, creo yo….y en eso estamos…tratando de llegar a un acuerdo armónico entre mente y necesidades corporales que en nuestra arrogancia ignoramos, lo que se traduce en enfermedades verdaderas…bueno y no te lateo más con elucubraciones….estoy viendo una pareja de extranjeros, alemanes supongo, paseando hacia la playa. Se cerró el cielo y empieza a chispear…. Ahora pasó de moda aquí el jogging, empieza la era del stretching, eso de apretar músculos, adoptar posturas tensas, dicen que eso alarga y afina los músculos, un poco la gimnasia de los gatos, estirarse. A propósito de gatos nunca había visto tanto gato como aquí en Illetas, de todos los colores, no se dejan tocar por nadie, se sientan a ronronear solos, pasean, son los reyes de estos terrenos cubiertos de pinos que bajan al mar…

Escríbeme luego, cuéntame de lo que te pase por la cabeza. Este rato que he estado escribiéndote esta miscelánea inconexa ha sido como tenerte aquí, en el diván-cama que tengo afrente de esta mesa, sólo que faltas tú.

Aquí han escrito dos o tres artículos sobre Missing, pero aún no llega la película de Madrid. Aquí tienen tan frescas noticias de todo el mundo que lo de Chile es solo otro poco de espumita…. Vi una muy buena de Woddy Allen, “El Dormilón”, lástima el español que se habla le hace perder la sal…

Bueno, Cristiancito. Un gran abrazo de tu mamá

Ximena

P.S. Anoche me entretuve en pensar cuántas veces uno tiene enfrente una oportunidad y no la capta sino cuando es demasiado tarde, Entre otras cosas recuerdo que allá por los años sesenta, a la salida del Banco Sudamericano, en el centro, pasé a comer un sándwich a la cafetería de enfrente, un español muy buen mozo, más o menos de mi edad, me preguntó cosas para visitar Santiago, nos entretuvimos conversando más de una hora, era chispeante, inteligente, bueno, al despedirnos me dio su tarjeta (estaba en el Carrera). El año pasado en el fondo de unos papeles encontré su tarjeta amarillenta, era Pérez Yorca el ministro de relaciones exteriores de España ahora, entonces trabajaba en alguna firma española…. Y así tantas veces que uno dejó escapar oportunidades de conocer más a gente interesante, simplemente por no ser interrumpido en su monotonía diaria. Que no te pase a ti. Júntate con otros, pregunta, relaciónate, crea las oportunidades, invéntalas. Por lo menos yo, tengo demasiada tendencia a entretenerme conmigo misma…. lo ideal sería conocer y mantener la amistad con todo tipo de gentes….. sólo que para eso hay que perder algo de tiempo que no es perdido….

Ser desheredado es más de lo mismo (IX). No lo sé. ¿Lo sabe usted?

Aquí van dos nuevas cartas de esos años, 1982. Una que mi padre le mandó a mi mamá mientras ella estaba en Palma, y que ella después me mandó escribiendo su propia carta en el reverso. Fijándome en las fechas (1982) noto que mi padre tenía 65 años en ese tiempo y jubilaba; pero, sin embargo, se matriculó en una nueva iniciativa, la consulta que organizó en una oficina ubicada en el centro de Santiago. A lo mejor por los aprietos que sufrió cuando fue niño -de “padres separados”, como lo tarjetea mi madre en las cartas anteriores- por esos apuros económicos y emocionales que pudo haber sufrido, creo que se esforzó hasta en sus últimos momentos de “salpicarnos”, de prestarnos continuamente ayuda porque para él eso fue siempre de importancia primordial; se esforzó para que nosotros no pasáramos por los apuros y humillaciones que probablemente sufrió él. Trabajaba y trabajaba mucho; por eso no pudo o no supo jubilar. Gustos onerosos no le conocí ninguno; más bien era de gastos restringidos y poco rimbombantes. Para las navidades o festejos era un cliente fácil, y nunca quiso ni pidió nada de valor. Lo único que logré regalarle varias veces fueron corbatas, que felizmente no las podía o no sabía rechazar. Recuerdo claramente una excepción, cuando trató de darse un gusto final, cuando ya era un poco tarde y a pocos meses de morir. Lo describí en una nota anterior hace ya varios años; aquí transcribo la sección que muestra el aparente lujo con que mi padre soñó antes de partir:

 

En mi excursión de fin de semana paso por la librería Barnes & Noble (como se puede ver cambio poco, soy un tipo previsible) a hojear algunos libros y a tratar de no tentarme. Sucumbí frente a un libro de cuentos de una desconocida escritora afroamericana, pero me tenté con otro de relatos de Tess Gallagher, la viuda del cuentista y poeta Raymond Carver (últimamente me está gustando mucho su poesía). Hace pocos días leí una entrevista que le hicieron en un diario local. Ahí describe con nostalgia los últimos días de Carver, que murió de cáncer al pulmón y al cerebro, a los 50 años de edad, 30 años atrás. Tocó la gloria sólo al final de su vida, cuando ya había dejado de alcoholizarse, y cuando ya había dejado de darse de bofetadas con su ex y se establecía como una gran figura en el relato breve de este país. Poco antes de fallecer fue en bata de levantarse y con pantuflas a comprarse un Mercedes Benz, el más caro del mercado, como simbolizando que después de vivir bajo tantas pellejerías y miserias, había logrado una posición sólida en este mundo y en la sociedad, en la literatura. Había llegado a ser finalmente “alguien”.

Su viuda cuenta que todavía usa el mismo auto y que cuando lo estaciona por las calles de su pueblo, sus lectores le dejan papelitos con mensajes cariñosos ofreciéndole comprar el auto. Algo parecido le ocurrió a mi padre, pero con otro Mercedes más barato, más pequeño, cuando poco antes de fallecer también se compró un Mercedes Benz que después, tristemente, tuvo que devolver…… claro que él fue a la distribuidora de cuello y corbata y sin pantuflas. Nunca consulté cómo lo hicieron para que lo devolviera; no quise conocer esos detalles.

Ahora vemos en la televisión un show donde cantan Simon and Garfunkel en un concierto reciente. La voz de ellos felizmente es la misma, el mismo ritmo que me lleva a mis días en Santiago, cuando los escuchaba en esos discos como platillos negros en un tocadiscos de aguja, en la supuesta pieza de las plantas, pero que en ese entonces ya no tenía ninguna planta. Ahí, a veces, estudiaba antes de un examen. Prefiero escucharlos y escribir esta nota sin mirar hacia la pantalla, pues están pelados y viejos, demasiado distantes de los tiempos de esa pieza de las plantas.

Y la pregunta de los cincuenta dólares, como dicen los gringos, cuándo me llegue la hora, poco antes de partir, poco antes de chutear el tarro, ¿me compraré un Mercedes Benz, como mi padre?

 

Las dos cartas que siguen a continuación hablan por si solas, no es necesario un comentario extra. Esta vez no bajé al subterráneo para leerlas, o lo hice pero brevemente porque he querido leer las cartas al sol, a todo sol junto a los gatos, y también junto al Copo, que en pocos meses más a lo mejor nos sorprenderá leyendo, o también investigando cartas. Como verán, estas no creo que tengan valor literario, pero nos muestran una época, otra forma de vida que poco a poco ya olvidamos. Por eso las transcribo, para que algo sobreviva, para que algo, porfiadamente, dure un poco más. ¿Cierto, Ignacio Carrión, amigo de siempre?

Mi padre tenía 65 años en ese entonces, en el año 82, (mi madre unos 56) y recuerdo que yo lo percibía como un viejo de miéchica…. pese a que ahora, en el 2018, tengo prácticamente la misma edad de él (solo dos años menos). Por eso, con esfuerzo, trataré de sentirme como el viejo de miéchica que percibía en mi padre en ese entonces, nacido hace 63 o 65 años atrás; con dolores a la espalda, o con molestares a la “guata” después de probar un plato de porotos o lentejas. ¿Indigestión, molestias?

Mi padre nació un primero de Agosto del año 1917, pero nunca le celebramos un cumpleaños; él prefería celebrarse para el día de San Juan, le tenía terror a los números. A lo mejor por eso escogió su santo porque ahí nadie le tocaba el tema de los años, la edad, la vejez y el consiguiente deterioro. Recuerdo con claridad que durante su último año de vida, tuve la intención de llamarlo por teléfono para desearle un feliz día para su cumpleaños. Corría el año 2001 pero no lo supe recordar y ese primero de agosto simplemente se me fue, se me quemó. Y después me quedé corto, o sin tiempo, porque el 14 de Enero del 2002, al año siguiente, a los 85 años de edad, falleció y nunca más pude celebrarle nada. Lo tenía planificado para el 2002; pero no me resultó, o no nos resultó. Pero aquí van las dos cartas, desgraciadamente repletas de muchos Cristiancitos; es mejor cambiar de tema. Aquí va la primera:

 

Querida Ximenita                           Santiago, 18 de Octubre de 1982

Tuve gran alegría de recibir tu carta que fue bien noticiosa. Me gustó mucho saber que el viaje en primera te fuera cómodo; así al regreso podrás viajar más tranquila. Saca las cuentas cuando regresarás para no tener problemas de reserva. A Cristiancito le reservé New York-Santiago para el 20 de Diciembre. Conversé con él por teléfono y me dijo que había hablado contigo, que estaba muy bien. Me asustó que hayas estado resfriada; cuídate mucho para que puedas disfrutar algo de ese magnífico clima. Por lo que me cuentas las cosas han subido en España, pero aún así siguen siendo más baratas que en Chile. Precioso el Hotelito de Bendirrat. La casa que me hablas y que se vende debe ser muy linda, una mansión. Me contagié de tu entusiasmo y me he puesto en campaña otra vez para ver si se puede vender Algarrobo. Aquí las cosas siguen iguales; aún el clima que continúa nublado. El sábado 16 llovió todo el día torrencialmente. Las cosas en la casa todo bien. La Guillermina muy contenta con tus saludos, se porta en general bien y si no lo hace mejor es porque no le da más su cabeza. La consulta regular, como todas las cosas económicas. Creo que la organización definitiva se la daré cuando tú llegues. En la Facultad de Medicina las cosas van encaminadas para que haga clases y asesoría neuroquirúrgica en el Hospital J. J. Aguirre. Allí pasan 200 estudiantes e internos al año. En el J. J. Aguirre hay más estudiantes que en las otras tres sedes juntas.

Álvaro se había enojado con la Valeria (polola antes de Marlen, su actual esposa) pero parece que ahora están bien. La Moniquita muy bien con Pato (futuro esposo y ahora separados). Este fin de semana vino Pato a Santiago y estuvieron muy contentos. Yo no fui a Algarrobo porque tuve molestias a la guata por unos porotos y lentejas que comí; pero ahora estoy bien. Escribe más seguido. Estoy preocupado de no mandarte más dólares. El desahucio lo pagarán el 17 de Noviembre. Otros enfermos me han cancelado, pero con cheques y letras; en todo caso no hay problemas, excepto que quisiera tener más para que estés más cómoda. En todo caso si tienes problemas mándame decir que yo podré mandarte más dólares. Quiero que esta carta salga hoy y por eso me despido. Cariños de las (no se entiende) y beso y abrazo mío.

Juan

Cristiancito                                     Palma, 24 de Octubre de 1982

Ayer me llegó esta carta de tu papá (reproducida arriba). Esas líneas que subrayé de la segunda página, me hacen pensar que tiene problemas con sus ayudantes (doctores Palma y Hoyser… no sé cómo se escribe este último). Tengo desde hace tiempo la impresión que “sobrevuelan” esperando quedarse con la “clientela” (entiéndase “carnada”) que Juan debería dejar. Pero sucede que Juan se ha ido poniendo cada vez mejor con la libertad de tiempo que dispone ahora. A ellos les gustaría amarrarla con cláusulas, con estatutos. Pienso que quien más pone (oficina, secretaria, clientela) es Juan, así que no le conviene amarrarse por ahora, hasta que no vea funcionando la maquinaria por un tiempo. Conocerlos más a fondo en estas nuevas experiencias, por algún tiempo. Ya verá más adelante. Así es que creo que debo ir a Chile. Hoy en la mañana reservé vuelo Madrid-Frankfurt para el 11 de Noviembre (en LAN) y Frankfurt – Santiago para el 22 de Noviembre. ¡Así es, Cristiancito, que nos veremos en Chile en Diciembre! Y llamé a Juan. Estaba feliz de que volviera el 23 a Chile. Pero se me hizo tarde para llamarte a ti. Había dos horas de demora a los EEUU. En Bielefeld llegaré al Hotel que voy siempre. ¡Voy a gozar a los nietos!

El otro día llamé a Juan Albertito (mi hermano mayor). Me invitó mucho. En Noviembre (a fines) le entregan un departamento arriba del de ellos. Lo dejarán para que jueguen los niños. Me propone arreglarlo para mí. Prefiero el Hotel. Me contó que los papás de Aída terminaron con sus asuntos de Chile y estarán indefinidamente con ellos. Por ahora pensaban viajar por unas islas griegas. Así que siento que debo volver a casa. Me siento obligada a ayudar a Juan en los comienzos de su vejez. Y aquí, en España, la cuestión política está como que vuelven a los años 40. Hay mucha inestabilidad. Dicen que si gana el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) no duraría mucho. La otra noche, en el Palacio del Rey, se dio alerta general por un convoy militar que se acercó mucho. Han tomado preso (arrestos domiciliarios) a algunos oficiales y a otros los han trasladado (a uno de Madrid a Canarias, por ejemplo). Te escribo en esta carta al no haber podido llamarte temprano.

Siento que se quede en nada mi ilusión de verte en Mallorca.

¿Recibiste una carta agradeciendo tu regalo? (pero anulé el cheque; tú necesitas más la $). Eres un amor. Te quiero un montón. Escríbeme a la dirección de Albertito, aunque si lo haces al tiro me alcanzaría a llegar aquí.

Un gran abrazo

Ximena

….te escribo de pie en el mesón del correo. Sorry el desorden.

 

 

Siempre me he preguntado cómo lo hizo mi padre para comprarse ese Mercedes. ¿Esperó otro viaje de mi madre? ¿Salió escondido? ¿Le mintió? ¿Le tenía susto?

¿Y cómo terminar esta nota? ¿Con un feliz cumpleaños aunque sea a destiempo, absurdo, sentimental?

Ser desheredado es más de lo mismo (VIII). No lo sé. ¿Lo sabe usted?

Me ha sorprendido esa opinión tan negativa que tenía mi madre sobre mi papá, demasiado repleta de prejuicios, como esa mala idea de que los hijos de padres separados arrastraban mala vida. Pero sin embargo, intelectualmente, ella olvidaba a la velocidad del rayo esos prejuicios cuando tomaba un libro y lo leía. Ahí le florecía con furia la apertura de mente y el libre pensamiento.

De mi padre aprendí la disciplina y el ejemplo del trabajo duro, la dedicación a los detalles y los horarios. Aprendí a ponerle el hombro frente a las adversidades, a no achicarme pese a que un edificio entero se me desmoronara encima, y me machucara los dedos, el estómago, todo. Recuerdo con mucha claridad la canción de cuna que él me cantaba cuando no me podía dormir:

Arroró mi niño

Arroró mi sol

Arroró pedazo de mi corazón

Este niño lindo se quiere dormir

Y el picaro sueño no quiere venir….

 

Y qué se puede decir sobre ellos dos, de mi padre y de mi madre juntos. El matrimonio de ellos creo que tristemente fue un matrimonio de conveniencia, y donde desgraciadamente mi madre tuvo razón, a lo mejor mi padre se casó con ella porque la vio como un trofeo y de los buenos, una esposa-trofeo, una “trofy wife”. Por otro lado ella lo escogió porque intuyó que la naturaleza condena y no tolera tanto matrimonio y tanto amor entre parientes, entre “gente como uno”. Por eso se casó y toleró a un “roto”, como mi padre, para que le mejorara los genes heredados de una familia de apellidos, pero de capa caída, alérgicos al esfuerzo y al trabajo duro. Y aquí recuerdo el comentario de una hermana de mi madre cuando vio a mi hermana, Mónica, lavando platos. La miró y con esa dignidad de otro siglo, de otro tiempo, le confesó con mucha calma y elegancia que ella no usaba las manos, “yo no uso mis manos, Moniquita”. Yo no lo vi, me lo contaron, pero ahora que lo escribo veo saltar el polvo de telarañas y aire estancado y rancio y radioactivo que incluso desde lejos me hace daño.

Mirando hacia atrás creo que mi salida de Chile fue inevitable, fue lo que me salvó, o lo que me ventiló. Es interesante analizar “los datos” de esa vida. Los datos no mienten, son objetivos. De nosotros, los cinco hermanos o los cinco hijos, tres partimos lejos de la casa, y dos nos hemos quedado permanentemente afuera, lejos. ¿Por qué fue eso? De los festejos matrimoniales de mis hermanos y hermana no asistí a ninguno…. y eso que la distancia de por medio era un pasaje simple y miserable. Creo que eso sucedió porque siempre al escoger esos eventos, o al planificarlos, a mis padres se les hacía doloroso, y se complicaban, se les doblaban las piernas de manera triste y embrollada; les era difícil, estresante. Se exponían mucho, y creo que le tenían terror a los comentarios. En mi caso, cuando nos casamos, lo hicimos rodeado de amigos que no prejuzgaron nada y que simplemente estuvieron ahí para acompañarnos. Lo pasamos bien; eso fue todo.

Usando los parámetros de mi madre, creo que el matrimonio de ellos, esa “transacción”, funcionó, o algo de eso funcionó. Ella se casó con un médico de mucho potencial, que “tiraba para arriba”, que le dio un buen “status” en su mundo, en su universo, mientras que mi padre consiguió su título de nobleza, el otro “status”, el del apellido, o el comodín que él percibía no le había alcanzado a llegar en esta repartija de la vida. Pero hubo mucha tensión entre ellos, siempre hubo tensión en esa transacción porque en determinados momentos, cuando inconscientemente y con tiempo revisaban el contrato, uno de ellos podía llegar a sentirse estafado, un perdedor, un engañado, y ahí reventaban los conflictos. Por eso entiendo las escapadas de mi madre al extranjero, cuando dejaba a mi padre solo en Chile que, por otro lado, orgullosamente podía declararle a sus amigos, “Ximenita está en Palma”, “Ximenita está en París”, “Ximenita está de visita en Alemania”. Tiene que haber sido un drenaje emocional bien grande, para los dos, cumplir con un contrato así, un contrato donde constantemente uno de los dos podía leer la letra chica y reventar, exigir ajustes, reparaciones, cambios. Por eso entiendo también la tranquilidad (¿liberación?) que percibí en mi madre cuando mi papá finalmente largó su último suspiro. Finalmente el contrato caducaba, se anulaba todo para empezar de nuevo, otra vida con otros colores, otros sabores, otros amigos. A lo mejor, por qué no, podría incluso explorar otra relación.

¿Qué nos faltó? ¿Estoy siendo injusto con mis padres cuando miro hacia esos años? Sé que mi padre se preocupaba mucho de que guardáramos una buen recuerdo, una buena opinión, una buena imagen de él en el futuro, cuando ya no estuviera con nosotros. Y la tengo, atesoro imágenes, y sé que genuinamente lo trató de hacer lo mejor que pudo, como lo menciona mi primo, Nicolás Correa, en su comentario a la nota anterior (y donde nos invita a bajar a nuestros propios subterráneos). Lo mismo se puede decir de mi madre, pero encuentro que a los dos les faltó preparación, les faltaron más y mejores amigos, compadres y no solo conocidos o relaciones sociales de gente influyente, o de gente importante, o de gente inteligente. Los dos apreciaban mucho esto último, la inteligencia. Recuerdo que los mejores comentarios, sobre alguien que se había sentado a la mesa con nosotros, eran destinados a la inteligencia, “es bien inteligente”, decían, o, “es muy inteligente”. Nunca escuché, “es buen tipo” , o, “es un buen amigo”. Más que nada ser un buen tipo era parecido a ser un poco “pelotudo”, o un perdedor, o un poco de todo lo otro.

Creo que mis padres lo pasaron mejor cuando nosotros todavía éramos pequeños, ahí creo que manejaron más acertadamente las distintas situaciones. Después, creo que se complicaron porque siento que nosotros, al crecer, no fuimos nunca considerados como adultos, y a los ojos de ellos seguíamos siendo unos mocosos, unos equivocados, perdidos en el puzzle de la vida. Todavía recuerdo el test de iniciación que me hizo tomar mi padre antes de salir con mi madre a una comida. Estaban apurados arreglándose, ubicando una corbata, un anillo y se veían atrasados echándose la culpa, cuando, más apurado todavía, mi padre me pidió que usara la guía telefónica de ese entonces, enorme, pesada, y ubicara la dirección de ese amigo que los había invitado, usando su nombre y apellido. Apenas me podía esa guía enorme y fracasé, fallé el test, me tupí completamente y sentí con todo su peso lo poco preparado que estaba para la vida, para el éxito, lejos, muy lejos del éxito de mi padre, de sus laureles y conquistas. Uno todavía seguía siendo un mocoso que se movía por el mundo a ras del suelo y sin un rumbo fijo. Ese era yo, eso era uno. Poco tiempo después mis padres, preocupados, me preguntarían con bastante sigilio si acaso me gustaban las niñas. ¿Te gustan, Cristian? A lo mejor mi excesiva timidez los empujó a que me lo preguntaran con algo de temor y susto. ¿Tenía ellos un hijo, gay? Nunca les pregunté que habrían pensado, o qué habrían hecho si eso hubiese sido cierto. Por eso, creo, (como se ve en las cartas) mi madre planificó con felicidad minuciosa posibles encuentros con esa supuesta polola colombiana. Largaba planes, viajes, hipótesis; qué bochorno (!), pero no queda más remedio que contarlo sin censura, o con poca censura, como si ya estuviésemos todos muertos o listos para la partida. Creo que para ella existían la niñas “decentes” (y malas para el sexo) y “putas” (buenas para el sexo); esas eran las dos categorías que ella manejaba, y eran bien inapelables. ¿Con cual te quedarías tú?

Y aquí sigue la carta de mi madre reproducida sin censuras, nada, como si ya estuviésemos al otro lado, o casi listos para saltar hacia otro lado:

 

 

Illetas 13 de Octubre de 1982

Cristiancito de oro

Perdona que te llame así, pero para mí sigues siendo el segundo hijito……Cuando te llamé por teléfono estaba empezándome una gripe maquiavélica incubada en Chile…… y me ahogaba en la cabina telefónica tan cerrada, y no soltaba mi carterón de miedo a dejar algo olvidado, como otras veces los anteojos, y no me sabía de memoria el número del apartamento. Lo alquilé por meses sin compromiso de año corrido (en verano es carísimo). Yo pago 16.000 pesetas al mes (110 a 114 pesetas = un dólar). Mi dirección es: Edificio Príncipe, 6º piso, apartamento C, Illetas, Palma de Mallorca, España. Pero es más seguro escribir a American Express. Anoche vi sobre el mesón del conserje de este edificio las cartas expuestas para que las saquen sus dueños. Como esta es la isla de la calma, el conserje trabaja de 8 a 3 de la tarde y después que se las arreglen solos…

Esta tarde vi en la vitrina de una agencia de Turismo, vuelos charter Palma-NYork, directo, en 49.000 pesetas. Mañana en la mañana al ir a poner esta carta al correo pasaré a preguntar más detalles de fechas, salidas y llegadas N. York-Palma-N. York. Sería lindo si pudieras venir por unos días. Yo te mandaría tu pasaje ida y vuelta, y tú allá podrías comprar con la tarjeta American Express Cleveland- N York. Por si acaso pregunta tú allá si hay charters directo N York o Cleveland, N York, Palma, Cleveland, y cuanto cuestan. Aunque no creo que sean más baratos que aquí. Eso no quita que para Navidad vayas a Colombia-Chile.

Los papás de Aída (los Becker) están en Bielefeld. A Juan Albertito (hermano mayor, casado con Aída Becker. Vivían en Bielefeld en ese entonces) solo le he enviado una tarjeta desde aquí. Los Becker se quedarán un buen tiempo en Europa y no quiero verlos aparecer en este departamento. Ya una vez, cuando el papá de Aída iba a llegar a Münster, Eduardo Rodríguez (sacerdote jesuita, ya fallecido) me pidió le tuviera abastecido el refrigerador y la despensa, y él no invitó ni a un café, después que yo gasté en filetitos y vinos; si hasta el pobre Eduardo le pagaba las cervezas si salían, y tampoco olvido que para el matrimonio de Gonzalo (hermano) no le mandaron ni un telegrama….

Este apartamento tiene un dormitorio con dos camas, baño, cocina, comedor y un living con dos camas más, con vista panorámica al mar, enteramente amoblado, claro que estamos como en un febrero de Algarrobo, aunque no se necesita chaleco en la tarde. Tengo la playa de Illetas al lado, linda de árboles.

Quisiera estar el mayor tiempo posible sin moverme de Palma. De pensar en Chile se me encoge el alma. Desde Julio, con Juan jubilado no tenía: ni cama, ni pieza, ni tiempo para mí…. un día me dí cuenta que se me caían las lágrimas caminando por la calle; STOP; Desde que Juan dejó definitivamente el hospital ya no tuve la más mínima privacidad. Ni para escribir una carta. Estaba todo el día con ese absorbente marido encima. Dormía tensa de disgusto controlado, aunque desde el matrimonio de Gonzalo no he tenido ninguna pelea con él. Hubo un mes relativamente más suelto, el que estuvo Ángeles Rey en Chile. Creo que inconcientemente Juan me prefiere enferma en la cama, atendiendo el teléfono y escuchándole (ya le organicé la consulta, etc. etc).

Aquí estoy un poco sola, es verdad que los extraño a ustedes; fueron durante tanto tiempo mi razón de vivir. Ahora estoy sola –pero serena- dueña de mi tiempo, sin necesidad de cortisonearme, engordo de puro comer con gusto, paellas…. Esto de tener todo el día para mí es el mayor lujo, leo, veo televisión, salgo con Nancy, sus amigas, Ángeles Rey (ahora que me he resfriado este departamento siempre tiene visitas), vivo sin sobresaltos. Necesito vivir en un ambiente de sinceridad, de libertad, de honestidad. Al verme poner la máquina de escribir en la maleta, Juan debe haber presentido que no quisiera volver a vivir con él. No me atrevo a decírselo. Le haría la vida imposible a Mónica y Alvarito (hermana y hermano) para obligarme a volver. Sin embargo son tantos los años en común que le tengo ternura y lástima, es tan incapaz de honestidad consigo mismo, sufrió tanto cuando chico que sólo vivir para lograr metas y metas exteriores, nada de crecimiento personal. Siempre me he sentido usada por él, para tener un “status”. A mí no me ha querido nunca. Por favor Cristiancito, esto es muy confidencial, le tengo miedo a Juan si se molesta conmigo…. rompe esta carta.

Pasando a tu pololeo. Sabiendo lo tradicionales que son los colombianos. ¿No crees necesario poner luego las cartas sobre la mesa?… hablando son la niña y sus papás de tus intenciones matrimoniales, podrían sentir, si no, que tú podrías escabullir responsabilidades, claro que una vez que se conozcan más. Allá se acostumbra “pedir la mano de la novia”. No será que ellos esperen formalizar un compromiso matrimonial yendo tu papá y/o yo a conocerles en Colombia. ¿Por qué no se lo escribes? Cuando me vine de Chile a Juan le estaba yendo muy bien económicamente, creía que no habría necesidad de gastar el millón de pesos del fondo de retiro para enviárselo a Gonzalito (hermano que vivía en USA. Estudiaba para un master). No perderías nada escribiéndole a tu amor, creo yo. Recuerda que el que la quiere la consigue. Las mujeres decentes son difíciles de conquistar, como las ciudades. Hay que sitiarlas con arte, ciencia, y paciencia de guerra. Claro que por otro lado….. ¿qué apuro tienes en casarte? Generalmente el matrimonio es un ancla (tan bien lo saben los gobiernos). Pienso que es mejor navegar harto antes, siempre que no dejes de agregar, cada año, nuevas amistades. Eso enriquece en todo sentido, sobre todo conocer nueva gente joven, entre los que puedes conocer más chiquillas. En asuntos de amor cada vez es algo distinto, a pasar aprendiendo siempre!

Gracias por tu carta, mañana iré a Palma a ver vuelos para que vengas unos días, ¿quieres? Podrías traer un amigo para pasar con gente de tu generación, aunque también solo harás amistades…..

Vi en Bendinat, cerca de aquí, una casa maravillosa. De 1.900 metros cuadrados de terreno, 500 construidos, con cuatro dormitorios, separados en departamentos, y cada uno con su terraza privada con vista al mar, tres chimeneas, amoblado de lujo…. se vendía en 225 mil dólares, hasta vendería la casa de Suecia para tenerlo, dan rebajas y facilidades…. es gente muy rica de Barcelona. Miedo al socialismo. La casa es de piedra, cemento y forrada interiormente en maderas nórdicas. Un sueño…. le escribí a Juan. Total, soñar no cuesta nada.

Me pasaría la noche escribiéndote de esta isla tan maravillosa. Debes venir. Escríbeme. En unos quince días más te llamaré por teléfono, para oír tu voz y saber si puedes venir. Desde Chile hablé con Albertito. Ellos no pueden dejar Bielefeld hasta el próximo año. Mañana le escribiré a Juan diciéndole que quiero quedarme aquí más tiempo, esto me hace bien, es tan lindo y además barato. La lesera es que no traje antibióticos de Chile y he gastado cerca de 100 dólares en vit. C y antibióticos para un oído que ya sanó. Se me ocurrió nadar en un lugar lindo con escalas al mar profundo… gocé, pero esa noche se me abrió el resfrío. Ya sané, pero ahora, aunque veo a los gringos rojos, ni los pies al agua hasta unos tres días más….

Devolví el auto (cien dólares los 11 días) es más cómodo andar en buses desde Illetas, además tenía malo el brazo con los cambios.

Aquí estoy zambullida en otro mundo. En Chile toman presos más estudiantes cada día y aquí bombardean por radio y TV con las elecciones del 28 de Octubre. Unos están seguros que sale Felipe González, socialista y otros, un cachorro de Franco que terminaría con la ETA. No entiendo nada. También se habla mucho del Tylenol, de que el 12 de Octubre los británicos ofendieron a España, celebrando ese día la victoria en la Malvinas. Transmitieron un desfile desde los EE.UU. pero no lo vi, era en los días que todavía tenía el horario chilensis con seis horas de diferencia… mas la gripe.

Bueno Cristiancito. Te quiero. Escribe.

Ximena

 

Como escribía más arriba, de mi infancia también tengo recuerdos buenos; y necesito, por salud mental, necesito terminar esta nota con algo breve y más optimista, más alegre, escrito al sol; además no haría justicia imaginando que todo fue tan malo, o analizando las cartas o hechos tan antiguos desde el subterráneo de mi casa. Como decía más arriba, nuestra vida creo que se complicó cuando nuestros padres, con muy buenas intenciones, una vez crecidos no nos supieron tratar como adultos verdaderos. Tiempo atrás hablé de mis padres en una nota que titulé “Como un Suspiro, Mijito”. Aquí la reproduzco para terminar con imágenes más alegres, optimistas, escritas frente al calor del verano, frente a la fuerza de las primaveras, y que hablan del amor y el tiempo, el paso del tiempo….

Aquí va la nota:

Nos trasladábamos en nuestro Chevrolet aletudo, rojo, en una carretera antigua camino hacia Algarrobo. Era verano y pasábamos frente a una casa que en ese entonces llamábamos “la casa pelá” porque estaba siempre vacía, pelada, cuando en la radio del auto empezaron a tocar a Leo Dan y su “…….el amor que sentimos cuando a veces el amor”….. Mi madre distraídamente comenzó a tararear la melodía mientras sostenía el volante del auto desde la parte inferior, como acariciando la cantilena que escuchábamos. ¿Qué era eso? ¿Qué ocurría? Había sol y entraba una ventisca fresca y vigorosa por las ventanas del auto, era verano, y por un momento breve, sentí que ocurría algo importante. Luego miré nuevamente a través de las ventanas y me golpeó el aroma de los eucaliptos, y por efímeros segundos sentí algo fuerte que a lo mejor pudo ser felicidad. Mi madre todavía cantaba cuando de sopetón la interrumpí y le pregunté por qué todas las canciones hablaban del amor:

-¿Por qué, mamá?

Ella entonces dejó de cantar, se quedó quieta, muda, y dejó también de acariciar el volante, pero siguió escuchando a Leo Dan. Pensó otro tanto y después me contestó como si ya hubiese sido un niño grande, un adulto:

-Es búsqueda, Cristiancito, es búsqueda.

Y me siguió hablando por un rato largo, como si afuera no hubiese ningún árbol y estuviésemos adentro de una sala de clases con todo el tiempo disponible por delante. Siguió manejando, pero me di cuenta que había ocurrido algo importante; claramente, por un momento se transportó hacia otros lugares, hacia otros recuerdos, y quien sabe, a lo mejor revisitó su propia vida, sus amores y divisó a su primo con el cual la habían tratado de casar. ¿Vislumbró otra vida? ¿Vislumbró otros hijos? ¿Otra familia?

Con mi padre me ocurrió algo parecido. En otra ocasión nos bajábamos del mismo auto y cuando me ofreció la mano creo que sentí seguridad y calor; siempre tenía las manos tibias. Temí perder todo eso y me lo imaginé tremendamente enfermo y viejo, y que se podía morir pronto. Todavía no llegaba a la ancianidad, era incluso más joven que yo ahora (!), pero por algún motivo lo imaginé como un abuelo en mal estado. Y le pregunté si el tiempo se le había pasado muy rápido:

-¿Se te pasó todo muy rápido, papá?

-¿Qué, mijito…?

-El tiempo, papá, el tiempo. ¿Se te pasó todo muy rápido?

Nuevamente se quedó muy serio, mudo, se detuvo, y por un momento estoy seguro que olvidó lo que teníamos que hacer: ¿por qué nos habíamos bajado del auto? Yo tampoco lo recuerdo, pero afuera había mar, el ruido de las olas, gaviotas y nuevamente mucho sol. Miró hacia el frente, me miró fijamente a mí y con algo de angustia y tristeza, me confesó:

-Como un suspiro, mijito, como un suspiro- Y se quedó mudo nuevamente.

De ahí para adelante a mí también el tiempo se me ha pasado rápido. Y escucho no tanto a Leo Dan, pero a Bruce Springsteen, Leonard Cohen, Eduardo Gatti, y también se me ocurre pensar en otras vidas, en otras situaciones. Pero siempre regreso, siempre vuelvo (“voy y vuelvo”, como nos recuerda Parra) y sigo sentado en un auto, uso muchos autos, aunque ya no vea el mar, las gaviotas y no sienta el aroma de los eucaliptos de ese entonces….

Y me quedé, también, con la canción de cuna que me regaló mi padre en múltiples noches de insomnio y de temor. Esas palabras y ritmos se han quedado para siempre conmigo, no las tuve que heredar….. me las robé:

 

Arroró mi niño

Arroró mi sol

Arroró pedazo de mi corazón….