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Autoficción 67: En el taxi de vuelta, Rade (Radomiro Tomic, ex candidato presidencial) seguía analizando la realidad latinoamericana ante un chofer impresionado y que casi choca tratando de no perderse nada, mientras yo me sentía como en una carreta de bueyes en tiempos de Marco del Pont….

¿Cómo se leen unas cartas después de tantos años? Con asombro, y también con algo de molestia y con unos deseos grandes de no repetir el mismo relato en el futuro, o con la idea de que debería ser distinto, pero no lo es. Crees que si un amigo tuyo llegara a la presidencia de Chile también imaginarías al subdesarrollo aniquilado, como lo imaginó en su día tu padre. Sospechas que serías atrapado por el mismo optimismo, espejismo del momento, por el ruido, por las celebraciones del instante y por ese sol que se ve tan lindo y lo ilumina todo. Tu padre contento lo anunciaba:

 

“…..acá en plena campaña electoral; pienso que Patricio Aylwin va a sacar sobre el 50% de los votos….”

 

Santiago, Septiembre 4 1989

 Querido Cristiancito

 Te envío estos recortes sobre Andrés Sabella. Hemos visto las filmaciones que nos enviaste. Son muy interesantes y nos ha gustado mucho verlas; creo sí, en darle más ilación cinematográfica. Espero que ya se habrán repuesto de toda la preocupación de haber atendido a Álvaro y Marlen. Ellos están felices de su estadía en Cleveland.

 Acá en plena campaña electoral; pienso que Patricio Aylwin va a sacar sobre el 50% de los votos.

 La mamá y todos tus hermanos bien de salud y deseando verte. Escribe aunque sean unas pocas letras. Hablé con Juan Pablo Cárdenas y creo que la suscripción te llegará pronto.

 Reciban tú, Pilar y Camila un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

 Juan

 

Tu hermano llegó de regreso a Santiago después de su luna de miel en USA y Canadá. En Miami se había ganado un oso enorme en una rifa, y que hacía viajar como a alguien recién incorporado a la familia:

 

“…el león llegó bien, luego de llevarlo como pasajero hacia Montreal notamos que si el avión iba lleno la única forma de llevarlo era como maleta…”

 

En esos años no era fácil obtener una línea telefónica, los celulares todavía no se extendían sobre todos los sectores:

 

“…..ni siquiera tenemos teléfono y eso cuesta en nuestro sector como $ US 1.000. Es rico estar en la casa de uno (a pesar de la $$$)….”

 

Y ahora era el Cardenal (Silva Henríquez) quien visitaba la casa de Algarrobo ese 18 de Septiembre. Hubiese sido interesante haberle preguntado cómo encontró la comida, o el vino que le ofrecieron ese día, o la conversación, ¿había sido interesante?, como una lejana manera de empatar las opiniones de tu padre (autoficción 60 y 63):

 

“…para el 18 fuimos a Algarrobo; el Cardenal Silva Henríquez fue a almorzar a la casa ese día….”

 

 

25 de Septiembre 1989

 Queridos Cristián y Pilar

 Perdonen no les haya escrito antes. Entre llevar muebles de un lugar a otro y volver a tomar el trabajo de la oficina casi no me ha quedado tiempo….ya en quince minutos más tengo que salir.

 Aquí en Santiago todo bien, los papás también. La Marlen está empezando a ir a la universidad a hacer su memoria. La casa que nos arrendó la mamá es muy buena. Está en buen barrio (Manquehue-Colón) y es nueva. Tiene antejardín, pero es tan chico que no cabe la camioneta. Tenemos que comprar una alfombra para el living, cortinas, mesas, etc., etc.. Por suerte nos llegó harto regalo que cambiamos y nos compramos una lavadora y la TV en colores. Tengo ganas de comprarme un computador, pero ni siquiera tenemos teléfono y eso cuesta en nuestro sector como $ US 1.000. Es rico estar en la casa de uno (a pesar de la $$$).

 El león llegó bien, luego de llevarlo como pasajero hacia Montreal notamos que si el avión iba lleno la única forma de llevarlo era como maleta. Gonzalo entonces nos pasó un baúl, nosotros le pasamos la maleta, y partimos con tres bolsos y el león como equipaje mas dos maletines que parecían de hierro porque iba allí todo lo pesado (libros, etc.) para así no pagar sobrepeso.

 El clima aquí un poco más frío que en Cleveland pero sin humedad. No hay necesidad de encender estufas. Para el 18 fuimos a Algarrobo; el cardenal Silva Henríquez fue a almorzar a la casa ese día.

 La Mónica está feliz con su guagua (como ustedes). Ojala le pudieran hacer llegar el móvil. Estaba re ilusionada de tenerlo….y se quedó con las ganas.

 Con Marlene estamos re agradecidos de haber estado en tu casa. Ojala llegue el día en que viajar de un país a otro no sea tan caro y así nos podamos volver a ver y ahora sí, recibirles en nuestra casa en Santiago.

 Son las 7 PM y ya apareció. Espero poder partir luego a la casa. Cuenten de la Camila. Escríbannos al menos una carta. Nuestra dirección es Alonso de Camargo 6207, Las Condes.

 Álvaro

 

Y nuevamente llegamos a una carta de tu madre, donde cuenta de todo, sin barreras, sin tapujos. Se refiere sobre la tremenda historia, muerte en vida de Pedro Trucco, amigo de ellos, que por varios años estuvo a cargo del retén de carabineros de Algarrobo. En ese tiempo, cuando tú lo conociste, era Capitán, no era viejo y parecía tener un futuro grande. Tristemente el mundo se les terminó bien pronto; tu madre anuncia que un hijo de él se había suicidado:

 

“…se suicidó de un tiro en la cabeza, en el casino de oficiales de Los Ángeles, Roberto, el hijo de los mellizos que les quedaba a Pedro y Vicky Trucco. Era teniente y estaba en el sur. Parece que un coronel “le tenía mala”. Muy trágico. En la misa a Pedro se le caían las lágrimas y Vicky parecía una bolsa de huesitos gimientes. Al día siguiente del entierro lo sacaron del mausoleo militar y se lo llevaron a Concepción a la tumba familiar, este primero de Noviembre irán a ver su tumba y después pasarán un tiempo en Algarrobo en la casa nuestra….”

 

Y reiteradamente te manda noticias sobre la mítica casa de Algarrobo, esa casona que cuando no estaba en arreglos, o en remodelaciones, o rediseños, entraba en una fase cíclica de robos, asaltos, o invasiones. Felizmente esta vez los malandrines no ejecutaron sus artes poco higiénicas para ganar la buena suerte de nadie, y pese a ello no los descubrieron, se ganaron la buena suerte sin esfuerzo:

 

“…volvieron a entrarse a la casa de Algarrobo, llevándose todas las cañerías de cobre, desde el medidor hasta las del estanque….”

 

Tu hermano Álvaro, ya casado con Marlen, invitaban a tus padres a su nuevo hogar:

 

“….Álvaro y Marlen nos invitaron a almorzar. Tuve la sensación de angustia de algo vivido, cuando tú, Gonzalito y Anita, nos invitaron la primera vez y tenían una mesa preciosa. En el almuerzo de ahora solo faltaba el mantel de hilo verde que tenía Anita. Juan estaba feliz….”

 

Te cuenta que continúan con sus escapadas de fin de semana. Esa vez habían ido a unas cabañas ubicadas en Olmué:

 

“…dicen que el aire de Olmué es muy apreciado en el extranjero por ser “ozónico”, según el dueño, que lleva treinta años en este trabajo y nadie le devolvería la inversión que ha hecho en sus cabañas….”

 

Y nuevamente te muestra algo de esa vida Santiaguina, una vida mezclada con los acontecimientos de esos años, con los sustos y esperanzas que se empezaban a filtrar por todos los rincones de la vida familiar y pública. Esta vez le tocó el turno a Radomiro Tomic, el ex candidato a la presidencia, derrotado por Salvador Allende y Jorge Alessandri en las elecciones de 1970. La última vez que lo viste estaba en las escaleras de tu casa de Algarrobo y se reían todos juntos cuando divisó, entre los libros, una banderín de su campaña….”ni un paso atrás, compañeros”, que todavía parecía resonar pese a que los pasos hacia atrás habían sido tantos.

Todo comenzó al leer ella, tu madre, la noticia sobre una misa que iba a celebrarse por los seis jesuitas asesinados ese mes, junto a la ama de llaves y su hija, el 16 de Noviembre de 1989 en San Salvador, donde vivían. El crimen, cometido por las fuerzas armadas salvadoreñas, fue otro punto más en las estadística de muertes y asesinatos que parecen no terminar nunca, ni con el paso de los años, ideologías, o actores principales que ya se mueren viejos:

 

“….ahora paso a contarles de este Chilito. El sábado se celebró misa en la Iglesia San Ignacio de Alonso Ovalle, por los seis jesuitas asesinados por los militares en San Salvador. Cuando leí un modesto párrafo en la vida social de El Mercurio, llamé a Olaya (esposa de Radomiro Tomic) porque Juan se había ido con mi auto a Indisa. Ahí se acopló Rade (Radomiro Tomic) pero exigió llegar con media hora de anticipación porque la Iglesia estaría repleta….. me pasaron a buscar en taxi, imaginando que no habría donde estacionar por el tumulto. Llegamos a una Iglesia casi vacía. Estuvimos con el provincial, alguien que apenas conozco de apellido Bramn. Y fueron llegando jesuitas y curas de otras congregaciones, cada uno cargando su bolsita con ropa de ceremonia. Detrás de mí, como cuentas tú Cristiancito, una señora cantaba con voz aguda y melodiosa. El padre Arroyo, ahora delgado por un cáncer, habló de los tres asesinados que él conoció en México, y otro jesuita español dio su testimonio de cómo sabían que serían asesinados, y de cuando eran jóvenes en España; hasta leyó una poesía de juventud de uno de ellos. También llegó un Fax del papamóvil y del General de los jesuitas. La misa se celebró a las 12 del día, a la misma hora que los sepultaban en San Salvador. A la salida, no sé si por el sol o por lo trágico de las muertes me parecía vivir aún en los tiempos de la Colonia. En el taxi de vuelta, Rade seguía analizando la realidad latinoamericana ante un chofer impresionado y que casi choca tratando de no perderse nada, mientras yo me sentía como en una carreta de bueyes en tiempos de Marco del Pont. Volví en mí a la hora de almuerzo ante el bife de filete que Juan devoraba como si fuera el fin del mundo; entonces pegué un alarido para saber si estaba viva….”

 

 

Habían esperanzas con la llegada de Patricio Aylwin al poder. Como ya lo había anunciado tu madre, la situación política empezaba a cambiar, pero casi nada o muy lentamente. En una especie de pacto secreto, hablado, o jurado, quien sabe, lo importante con “la transición” en esos años fue evitar más muertos, aunque Pinochet continuara con mucho poder y por varios años más. Como lo describió tu madre (autoficción 65) fue como….. “el Gato Pardo, o sea que todo cambia para quedar igual…”:

 

“…la gente se está aburriendo un poco de juntarse a escuchar a tanto candidato, y no sabe por quién votar para senador y diputado. Lo importante es darle un parlamento a Aylwin para poder cambiar las leyes de última hora, y revisar las privatizaciones y las 120 leyes secretas…y ….y…”

 

Junto con la elección de presidente, también se elegían senadores y diputados, y uno de ellos fue “Fra-Fra”:

 

“…quien conquista cada día más votos, por su aspecto de David ante Goliat es Errázuriz. Su slogan “no más Bla-Bla, vote por Fra-Fra”. Por lo joven y buen mozo, conquista a las mujeres, además de un estado de salud conmovedor por una operación reciente al corazón….…el gobierno ya empezó la campaña del terror. Las noticias dedican diez minutos para Büchi y dos para Aylwin, a Fra-Fra ni lo cotizan….”

 

Y menciona al hijo de Frei Montalva que empezaba a mostrar sus cartas y ambiciones como candidato a senador. Después de los cuatro años de Patricio Aylwin, él llegaría a ocupar la presidencia:

 

“….Frei tiene un buen equipo para su campaña, pero le faltan años de circo….”

 

Interesante como tu madre, adelantándose al tiempo y a los acontecimientos, no tenía grandes esperanzas como tu padre al ver a un amigo en el palacio:

 

“….sintonizo los programas en la tele solo para ver cómo han envejecido los políticos en estos años; ya les conozco el rollo, tanto los del gobierno como a los de oposición tienen el mismo programa. La diferencia está en como tratarán el problema de las violaciones de los derechos humanos. Si hasta la CNI se disuelve este mes….”

 

Ya empezaban a publicarse libros sobre lo ocurrido en Chile con un poco más de libertad y bastante menos miedo:

 

“…salió un libro de Patricia Verdugo, “Los Zarpazos del Puma”, en que entrevista a militares sobre el Golpe y el después; claro que a militares en retiro. Juan se lo leyó entero. Yo no pude. Se los enviaré a ustedes….”

 

Santiago, fines de Octubre 1989

 Queridos hijos, Cristián, Gonzalo (tu hermano que vive en Canadá), Pilar (tu esposa), Anita (esposa de tu hermano Gonzalo en ese tiempo. Ya fallecida), porque sé que las cartas las leen todos, igual como pasa aquí, donde en un pescado de plata coloco las última carta o tarjeta, o fotos que llegan, y así el que llega las ve.

 

Malas noticias:

 Se suicidó de un tiro en la cabeza, en el casino de oficiales de Los Ángeles, Roberto, el hijo de los mellizos que les quedaba a Pedro y Vicky Trucco. Era teniente y estaba en el sur. Parece que un coronel “le tenía mala”. Muy trágico. En la misa a Pedro se le caían las lágrimas y Vicky parecía una bolsa de huesitos gimientes. Al día siguiente del entierro lo sacaron del mausoleo militar y se lo llevaron a Concepción a la tumba familiar, este primero de Noviembre irán a ver su tumba y después pasarán un tiempo en Algarrobo en la casa nuestra.

 Volvieron a entrarse a la casa de Algarrobo, llevándose todas las cañerías de cobre, desde el medidor hasta las del estanque. También a los vecinos. Pato (esposo de tu hermana en esos años) las compró en PVC, el Lely las colocó y nosotros pagamos. Estaba con ganas de vender la casa, pero no quiero traumar a Moniquita (tu hermana) que sueña con pasar el verano allá. Este año, ella llevaría la casa, yo pongo a la Esmérita, y los gastos se comparten entre el número de personas. Ya Alberto (tu hermano) está de acuerdo y también Álvaro. Por supuesto que ustedes, Pilar y Anita (esposa de tu hermano Gonzalo en ese entonces, trágicamente fallecida), están invitados por mí. Cuando yo quiera ir, me entregan la pieza de adelante.

 En este momento llega Jaime (hermano de tu madre) a ponerme una antena de TV. Está medio guatón, aprecio su silenciosa amistad, de siempre cuando necesito algo. Ahora tengo también sucios los cabezales del video que no uso nunca porque con las películas del cable, más las normales, hay demasiado. Y es perder la vida pasarla frente al televisor.

 El sábado después de almuerzo nos fuimos con Juan a la aventura por conocer Olmué, pasando por el Miramar donde tomamos unas onces completas (cantidad de calorías) y llegamos a Olmué al atardecer a una hostería casi nueva, “Los Copihues”, a suite de lujo como decía el guía. Un parque-jardín lleno de flores y carteles, “no tocar flores, ni frutas” uso de la piscina para residentes, gente que almuerce, gente que pida onces completa, todo numerado. Cabañas rústicas. La suite consistía en una pieza con dos camas, una mesa, sillas y otro dormitorio con cama matrimonial, televisor a color sin control remoto, ventanas a una terraza con vista a un jardín de todos los vecinos, sin visillos, solo cortinas y un empapelado de florcitas beige que daban ganas de apagar luego la luz. Harta radio en el comedor y una comida dieta, esplendido para mí. Dicen que el aire de Olmué es muy apreciado en el extranjero por ser “ozónico”, según el dueño, que lleva treinta años en este trabajo y nadie le devolvería la inversión que ha hecho en sus cabañas. Solo tiene dos premios de este gobierno al mérito turístico. Ayer domingo salimos del hotel como a las 10 de la mañana, después que hube gozado bien la inmensa cantidad de flores en sus matas. La vuelta a Santiago fue agradable, parando a comprar chirimoyas y almorzando en Quillota. Llegamos contentos a Santiago, y descansados. De vez en cuando lo repetiremos en otro lugar.

 Lo único que pudo ser grave, fue un tipo que adelantó a otro, y si Juan no hubiera virado tan rápido hacia la berma, nos hubiera atropellado de frente. Casi vimos la muerte.

 Me dan pena Alberto y Aída, sin poder ir a Algarrobo porque los niños son jefes en los scouts, todos los sábados. Verónica, la empleada de esta casa, consiguió una amiga para Aída. Aunque no creo que le llegue porque Aída le pidió a la reemplazante que la fuera a dejar a la micro; a la de reemplazo no le conviene perder la jugosa pega.

 Aída se quitó diez años de encima tiñéndose el pelo. Ya tienen los los problemas de padres con familia numerosa y sin empleada los domingos….

 Álvaro y Marlen nos invitaron a almorzar. Tuve la sensación de angustia de algo vivido, cuando tú, Gonzalito y Anita, nos invitaron la primera vez y tenían una mesa preciosa. En el almuerzo de ahora solo faltaba el mantel de hilo verde que tenía Anita. Juan estaba feliz encontrando todo lindo, y es verdad, han logrado transformar el aspecto de bodega con puerta de entrada al medio , en un living-comedor bien original. Álvaro nos contaba de lo bonito que es el departamento de ustedes Gonzalito, y de las gracias de Camila, y del bosque que rodea la casa de Cleveland.

 Alberto quiere hacer un asado de cordero. Avaro prefiere un chancho relleno ya listo…

………………………..

(continuación)

 Muy bueno el computador. Al poner esta carta me doy cuenta de como pasa el mes de Noviembre.

 Ayer fuimos a un asado en casa de Albertito, una verdadera parrillada hasta con chunchules, hacían 34 grados, pero bajo la sombra del gran árbol estaba rico. Así y todo terminamos comiendo adentro de la casa. Francis ha cambiado mucho, se ve flaca y de huesos anchos, no será baja si se alimenta bien. Cristóbal se parece a Danielito (hijo de su hermana Liliana) en lo maceteado, y Patatín (hijo recién nacido de tu hermana Mónica) es igual a ti, Gonzalito (tu hermano), en el color, en los cachetes, en los ojos, es como verte a ti de guagua. Lo pasamos muy bien, a pesar de que Juan después de recibirle a Aída una empanada, le preguntó de donde eran y al saber que de una panadería, se la devolvió….bien por Aída que se hizo la desentendida….Álvaro ayudó mucho en el asado llegando temprano con Marlen. Mónica ha dado un vuelco de 90 grados en su personalidad. Se levanta tempranito y está entusiasmada con su guagua, hasta ha comido quaker o algo así para tener más leche. La veo demasiado gordita, pero mejor no me meto a aconsejarla en sus asuntos. Además es tan feliz dándole pecho al niño en lo que llaman libre demanda.

 Anita, aquí en Santiago las liquidaciones empiezan a mediados de Enero. Dime si quieres te envíe buzos de algodón para las niñitas. Dime en cm el largo total de los pantalones y poleras. Por lo que vi en las revistas que me mandaste, los precios son estratosféricos en Canadá. Escribe luego, el correo por Navidad, se atocha, más ahora que han venido tatos extranjeros para las elecciones que ni quedan piezas de hotel.

 Ahora paso a contarles de este Chilito. El sábado se celebró misa en la Iglesia San Ignacio de Alonso Ovalle, por los seis jesuitas asesinados por los militares en San Salvador. Cuando leí un modesto párrafo en la vida social de El Mercurio, llamé a Olaya (esposa de Radomiro Tomic) porque Juan se había ido con mi auto a Indisa. Ahí se acopló Rade (Radomiro Tomic) pero exigió llegar con media hora de anticipación porque la Iglesia estaría repleta….. me pasaron a buscar en taxi, imaginando que no habría donde estacionar por el tumulto. Llegamos a una Iglesia casi vacía. Estuvimos con el provincial, alguien que apenas conozco de apellido Bramn. Y fueron llegando jesuitas y curas de otras congregaciones, cada uno cargando su bolsita con ropa de ceremonia. Detrás de mí, como cuentas tú Cristiancito, una señora cantaba con voz aguda y melodiosa. El padre Arroyo, ahora delgado por un cáncer, habló de los tres asesinados que él conoció en México, y otro jesuita español dio su testimonio de cómo sabían que serían asesinados, y de cuando eran jóvenes en España; hasta leyó una poesía de juventud de uno de ellos. También llegó un Fax del papamóvil y del General de los jesuitas. La misa se celebró a las 12 del día, a la misma hora que los sepultaban en San Salvador. A la salida, no sé si por el sol o por lo trágico de las muertes me parecía vivir aún en los tiempos de la Colonia. En el taxi de vuelta, Rade seguía analizando la realidad latinoamericana ante un chofer impresionado y que casi choca tratando de no perderse nada, mientras yo me sentía como en una carreta de bueyes en tiempos de Marco del Pont. Volví en mí a la hora de almuerzo ante el bife de filete que Juan devoraba como si fuera el fin del mundo; entonces pegué un alarido para saber si estaba viva.

 La gente se está aburriendo un poco de juntarse a escuchar a tanto candidato, y no sabe por quién votar para senador y diputado. Lo importante es darle un parlamento a Aylwin para poder cambiar las leyes de última hora, y revisar las privatizaciones y las 120 leyes secretas…y ….y

 Quien conquista cada día más votos, por su aspecto de David ante Goliat es Errázuriz. Su slogan “no más Bla-Bla, vote por Fra-Fra”. Por lo joven y buen mozo, conquista a las mujeres, además de un estado de salud conmovedor por una operación reciente al corazón. El gobierno ya empezó la campaña del terror. Las noticias dedican diez minutos para Büchi y dos para Aylwin, a Fra-Fra ni lo cotizan. Frei tiene un buen equipo para su campaña, pero le faltan años de circo. Sintonizo los programas en la tele solo para ver cómo han envejecido los políticos en estos años; ya les conozco el rollo, tanto los del gobierno como a los de oposición tienen el mismo programa. La diferencia está en como tratarán el problema de las violaciones de los derechos humanos. Si hasta la CNI se disuelve este mes.

Salió un libro de Patricia Verdugo, “Los Zarpazos del Puma”, en que entrevista a militares sobre el Golpe y el después; claro que a militares en retiro. Juan se lo leyó entero. Yo no pude. Se los enviaré a ustedes.

 Nadie llamó por mi Chevrolet hoy, ayer una sola persona que quedó en venir hoy. En cambio por el cacharro de Juan una señora quedó amargada de que se lo dejara Álvaro.

 Son las tres de la tarde de un caluroso día. Mónica está amargada de que le envíen una empleada de la Agencia. Por un lado le conviene tener una fija para llevar a Algarrobo, pero no tiene ganas de compartir tan pequeño departamento con una persona extraña.

 ¿Qué más puedo contarles? Aún no sé cómo sacar el comienzo de la interrogación….

 Les extraño mucho ahora que se acerca Navidad. Desde el 73 que no tengo una buena pascua, con todos mis hijos.

 Cristián, tu carta la han saboreado todos, excepto Alberto que la leerá esta semana cuando venga a almorzar. Ya no presto las cartas, cuesta recuperarlas después.

 Gonzalito escribe. Si supieras lo felices que estamos cuando llegan cartas, seguro escribirías.

 Un abrazo a todos

 Ximena

Autoficción 64: Gonzalo mandó una extensa carta para todos contando muy sinceramente su experiencia canadiense. La leímos aquí en casa, pero no ha circulado más porque a Juan se le perdió misteriosamente….

En estas cartas no se menciona nada sobre la situación política chilena, más que nada son todos temas de familia. Había llegado la computación a Santiago de Chile y los expertos parecían ser tu hermano Álvaro y tu madre:

 

“….lo malo del computador es esta facilidad para escribir. Resulta parecido a hablar por teléfono, se entrega hasta el resuello casi sin sentirlo….”

 

Y se complicaba el panorama de la escritura porque todo ocurre más rápido y:

 

“….ya ni sé que te escribí antes….”

 

Tu tía Cora, amiga de tu madre, todavía no fallecía. Recuerdas que la última vez que la viste con vida estaba en Algarrobo y se reía con algo de nostalgia cuando la tratabas de tía, tía Cora, o tío Lucho. Ya se movía poco y te empezaba a mirar desde ese lugar que guardan los enfermos, los que se van a morir, como desde un balcón separado y lejano, y desde donde miran como si fueran otras personas; a lo mejor sanas, o jóvenes como antes, pero más que nada tremendamente moribundas:

 

“…hoy llamé a Corita (su amiga enferma) para saber de ella. Me mandó decir que fuera después de almuerzo y “sola”. ¿Qué querrá?…”

 

Tu hermano Álvaro, se casa:

 

“…..Álvaro y Marlene se ponen las argollas en Marzo…. que no sea el 8 en que tenemos gran reunión del mujerío en el Estadio Sta. Laura….para mí, si se arrancan un buen día para casarse sería mucho mejor….no tendría que pasar por escribir cientos de partes….”

 

Tu otro hermano, Gonzalo, recientemente emigrado (autoficción 59, 60), mandó una carta contando “muy sinceramente” sus primeros meses en Canadá. Tu padres la leen, pero después la hacen desaparecer:

 

“….Gonzalo mandó una extensa carta para todos contando muy sinceramente su experiencia canadiense. La leímos aquí en casa, pero no ha circulado más porque a Juan se le perdió misteriosamente…”

 

El bichito del cambio de casa ya había sido inoculado en tus padres. Todavía no vendían pero pronto se mudarían a un departamento. Ahora, en el sitio de tu casa, se puede ver un gran edificio de departamentos. Tu madre se imagina la casa de Santiago remodelada, pero:

 

“..me asusta un poco tener maestros chasquillas en casa. Hay empresas especializadas pero multiplican por cuatro el presupuesto….…he observado que a Juan no le satisface íntimamente la idea de dejar esta casa. Por los problemas de mantención de este vejestorio, preferiría un departamento con linda vista y espacioso. Pero podría dañar a tu papá. A él le gusta sentir el espacio……. a veces quisiera vender y comprar algo nuevo, pero Juan dice necesitar espacio…y a mí me gusta no sentir la radio de la empleada aunque la ponga a todo full. También me daría pena ver en este sitio un inmenso edificio de departamentos. Y comprar un buen departamento nuevo con antena parabólica…sería a un precio estratosférico…”

 

Por lo general las empresas lo hacen bien. En tu casa, por ejemplo, la chimenea nunca funcionó. Y un baño que hubo “en la pieza de las plantas” nunca pudo ser utilizado porque se inundaba todo.

 

Jueves 23 Febrero (escrito a mano en el reverso de la carta siguiente)

 -Tampoco esta la puse al correo el lunes por no tener tu dirección. ¡Qué idiota salir al correo así!

 -Hoy llamé a Corita (su amiga enferma) para saber de ella. Me mandó decir que fuera después de almuerzo y “sola”. ¿Qué querrá?

-Me haces falta, Cristiancito. Estoy pensando en el uso de este computador.

 -Me es difícil aislarme dos o tres horas seguidas, siempre alguien llama o quieren algo.

 -La casa de enfrente está vacía, parece. Calladamente murió la dueña de casa y las enredaderas se están secando. 

-En la guardería de enfrente lloran los bebés….

 Un gran abrazo (texto escrito a mano como preámbulo a la carta siguiente escrita en el computador)

 

Cristiancito (esta es del Miércoles pasado)

 Encontré la carta que creí haberte enviado. Lo malo del computador es esta facilidad para escribir. Resulta parecido a hablar por teléfono, se entrega hasta el resuello casi sin sentirlo.

 Justo cuando cortamos la comunicación con la buena noticia del examen de Pilar (tu esposa que defendía su tesis de doctorado) y los nuevos dientes de Camila (tu hija mayor), en ese momento llegó Juan. No sabemos el teléfono de la universidad, así que Juan los despertará mañana temprano para felicitarlos. Juan está feliz y yo también y bien orgullosa.

 Ayer gocé en casa de Jaime (hermano de tu madre) el video (yo tengo Betamax). Fuimos con Mónica (tu hermana embarazada). A cada rato le encontraban nuevos parecidos a Camila. Se ve muy inteligente, sobre todo cuando quiere el inmenso oso de la biblioteca….La casa se ve linda. Me dio un poco de pena cuando vi el acuario, me encantaba mirar los pececillos cuando estuvimos con ustedes…

 Hoy vino Juan Alberto (tu hermano mayor) a almorzar. Mañana jueves se va a Algarrobo, donde están los niños con Aída (su esposa) y una amiga. Ahora en Algarrobo arriendan varios tipos de lanchas y botes a US$6 la hora más o menos. Alberto siguió un curso de dos horas para aprender a navegar, así que a Fernando (su hijo mayor) no le da mucha confianza y prefiere arrendar esas lanchas angostas y largas, con remos, con que se lanzan los deportistas río abajo. Cristóbal y Francisca (hijo, hija de Alberto), los más inconscientes ayudan en todas las faenas de embarque y desembarque. Solo una vez Juan Alberto se asustó alejándose de la playa por el oleaje, pero los niños no se dieron cuenta.

 Hoy hace mucho calor, me dormí viendo TV española en cable. Algo le pasó a la mujer de Mandela, no alcancé a entender la noticia al despertar. En las mañanas, antes de las ocho, pasan el tiempo en los EE.UU., como será de peor en Canadá…

 Dicen que a Cartagena (un balneario popular cercano a Algarrobo) llegan más de 500 mil personas los fines de semana. Ya no queda lugar para que los niños jueguen en la playa. En invierno tiene once mil habitantes. Los que no caben se desplazan a otras playas. En Algarrobo se rellena la playa del Pejerrey desde las doce del día. Estuve en Enero en Algarrobo, no todo el mes. No sé si te conté que al Chevrolet se le pegó el termostato camino a Casablanca, y los de la grúa del garaje Gutiérrez de Algarrobo, algo le sujetaron mal y chocó contra la misma grúa por exceso de velocidad. Eso fue en Diciembre. Pagaron el capó y la mascarilla ($150.000) y nosotros la obra de mano ($36.000). Creo que en EE.UU. un Chevrolet Nova 76 vale menos que esos repuestos aquí. Los pocos días que me quedaron, entre el auto malo y los vómitos de Mónica, los pasé harto bien en la casa silenciosa y leyendo. Juan, Álvaro y Marlene llegaban de Jueves a Lunes.

 Álvaro y Marlene se ponen las argollas en Marzo…. que no sea el 8 en que tenemos gran reunión del mujerío en el Estadio Sta. Laura….para mí, si se arrancan un buen día para casarse sería mucho mejor….no tendría que pasar por escribir cientos de partes.

 Estoy contenta, sé que en este rato ustedes están festejando el éxito de Pilar. 

Si Anita y Gonzalo (tu hermano que emigró hacia Canadá) hubiesen encontrado un departamento como el que ahora tienen Mónica y Patricio, creo que no hubiesen pensado en irse.

Gonzalo mandó una extensa carta para todos contando muy sinceramente su experiencia canadiense. La leímos aquí en casa, pero no ha circulado más porque a Juan se le perdió misteriosamente… 

Este año tenemos que cambiar autos. El de Juan parece “veguino”, aunque noblemente no queda en pana, pero anda como sollozando…y el mío no ha vuelto a ser el mismo desde el recalentón. También esta casa de Santiago se ve harto añeja. Desde que arreglé Algarrobo estoy con el cosquilleo de hacer lo mismo aquí en Santiago. Ir pieza por pieza refrescando todo, y también los exteriores. Podría quedar linda. Paso horas imaginándola remodelada. Ahora la pieza en que ustedes durmieron está transformada en escritorio, es el lugar más fresco para escribir.

Me asusta un poco tener maestros chasquillas en casa. Hay empresas especializadas pero multiplican por cuatro el presupuesto. A veces quisiera vender y comprar algo nuevo, pero Juan dice necesitar espacio…y a mí me gusta no sentir la radio de la empleada aunque la ponga a todo full. También me daría pena ver en este sitio un inmenso edificio de departamentos. Y comprar un buen departamento nuevo con antena parabólica…sería a un precio estratosférico. ¿Tú que piensas?

 Álvaro ya está menos tenso y toma con más serenidad su vida. Va a despedir al chofer, le roba materiales. Tiene que buscar otro departamento para oficina, el que arrienda será puesto a remate en Marzo.

 A Patricio (esposo de tu hermana Mónica en ese entonces) se le termina el trabajo el próximo Lunes. Si yo tuviera bastante fe haría una manda para que continuara en ese o en otro trabajo. Le pagan 700 o 800 pesos la hora como dibujante, más un extra si termina antes cada proyecto. Ha sacado unos 240 mil mensuales. No está malo para Chile.

 Escribe Cristiancito, me encanta saber las gracias de Camila.

 Si ves a Clara, dale saludos míos y mándame su dirección que no la tengo. No lo olvides por favor.

 Ya está refrescando la tarde. Un gran abrazo

 Ximena

 Jueves 23 Febrero (continuación escrita a mano)

 He observado que a Juan no le satisface íntimamente la idea de dejar esta casa. Por los problemas de mantención de este vejestorio, preferiría un departamento con linda vista y espacioso. Pero podría dañar a tu papá. A él le gusta sentir el espacio.

 Ya ni sé que te escribí antes.

 Guarda esos recortes de concursos porque son anuales…

 Cristiancito, usen American Express ahora que a Juan le pagan 300 o 380 mil (no recuerdo) más el trabajo médico no tenemos problemas económicos.

 Anita me mandó lindas fotos de las niñas y ha aprendido francés.

 

Y aquí te escribió tu hermano Álvaro anunciando su matrimonio, y como también escribe en un computador, lo hace tecleando a través del tiempo y las semanas. Te cuenta como lentamente empiezan a juntar las cosas para el nuevo hogar:

 

“….la cama en que duermo ahora va a ser nuestra cama matrimonial. Le vamos a comprar un respaldo y así amononarla un poco. Sebastián, el hermano de Marlen que estuvo con ustedes en Cleveland, nos va a regalar el refrigerador. También tenemos la TV chica en colores que la mamá nunca pudo ocupar justamente por tener la pantalla demasiada chica. Tenemos el equipo de música y un sofá para el living. La mamá nos ha ido regalando varias cosas de a poco: un juego de ollas de teflón, servicio y loza de uso diario, una alcuza, un destapador (del papá), etc… También vamos a tener el comedor, regalo del papá de Marlen…”

 

Santiago, 03 de Febrero de 1989

10:46 AM

 Queridos Cristián y Pilar

 El silencio acompaña siempre el comienzo de una carta. Las palabras y las líneas se tropiezan unas con otras. No sabe uno cómo comenzar y termina finalmente no escribiendo nada. No sé. No se si ser serio o chistoso, si sonreír o estornudar, si escribir o pensar y creer que a lo lejos igual me escuchan. No se. No se si en una carta nos damos a entender o solo nos confundimos.

 Es muy fácil imitar a un loco y muy natural el creerse uno. El loco y su personaje. Juntos y revueltos.

 -Me caso el viernes 04 de Agosto a las 20:30 en una iglesia que está en Providencia al lado de las Torres de Carlos Antúnez

-La agraciada: Marlen Ríos Marcuello

-Bendecirá la ceremonia el R. P. Fernando Salas

-Tenida: formal, de matrimonio. Se evita el uso de bermudas floreados, condoritos y similares

-Habrá ceremonia en Alcántara esquina de Presidente Errázuriz

-Contamos con vuestra graciosa presencia

 

Finalizada la ceremonia los esposos se trasladarán al Hotel Sheraton donde pasarán su primera noche. A la mañana siguiente –y luego del desayuno- deberán hacer abandono del Hotel para dirigirse a un lugar aún no precisado en espera de un vuelo que aproximadamente a las 23:00 los llevará con destino a…Miami….luego Washington…luego Nueva York…luego….luego….luego….

Luego espero los podamos ver en Cleveland.

 Bueno, aparte de bromas y cosas en serio, aparte de todo, aparte de aparte, me aparto y continuo esta misiva otro día.

  

Domingo 26 de Febrero (continuación)

12:23 hrs.

 Después de varios intentos fallidos de reanudar esta carta espero que ahora lo pueda hacer. Por suerte la Marlen se acaba de acercar y así tal vez me de ideas de lo que les podemos contar.

 Me acaba de decir que les cuente que estamos viendo casas por una suma módica y hasta ahora heos visto chozas! Es entretenido. En la tarde vamos a salir de nuevo. Al comienzo queríamos arrendar una casa a la salida de Santiago. La tía Carmen Machado tiene una en Nos. Vivir en una casa en Santiago ahora acarrea algunos inconvenientes; para evitar que roben habría que tener empleada, llegaríamos a puro dormir, habría que tener autos…

 Ya tenemos varias cosas para el futuro hogar. La cama en que duermo ahora va a ser nuestra cama matrimonial. Le vamos a comprar un respaldo y así amononarla un poco. Sebastián, el hermano de Marlen que estuvo con ustedes en Cleveland, nos va a regalar el refrigerador. También tenemos la TV chica en colores que la mamá nunca pudo ocupar justamente por tener la pantalla demasiada chica. Tenemos el equipo de música y un sofá para el living. La mamá nos ha ido regalando varias cosas de a poco: un juego de ollas de teflón, servicio y loza de uso diario, una alcuza, un destapador (del papá), etc… También vamos a tener el comedor, regalo del papá de Marlen. El papá nos va a regalar los pasajes y la estadía en Miami.

 Estoy consultando a Marlen por nuevas ideas para esta carta y me acaba de decir que no tengo ideas propias y que toda esta carta me la ha dictado ella. Falso! Ella me ha dado las ideas y yo las he redactado.

 Me dice que les pregunte cómo está la Camila. ¿Cómo está la Camila? Espero que esté bien. Aún no he visto el video de Camila. En la casa no hay VHS y los papás lo vieron en la casa del tío Jaime (hermano de tu madre).

 La mamá nos acaba de llamar a almorzar. Hasta otro día.

 Miércoles 08 de Marzo (continuación)

22:49

 Acabamos de hablar por teléfono. Con respecto a la luna de miel, la verdad es que en Chile las cosas son muy distintas a los EE.UU. Allá es todo planificado y aquí es muy difícil planificar, todo se improvisa…Yo aún no tengo seguridad del tiempo que me podré tomar para la luna de miel (queremos tomarnos un mes y ya hace cuatro o cinco años que no me he tomado vacaciones de más de una semana. Lo concreto –si- es que partimos en un vuelo de Ladeco (la Marlen paga solo medio pasaje ya que hay unas tarifas especiales para novios) el sábado 05 de Agosto a las 23:00. Llegamos a Miami el 06 y vamos a tomar un tour ya contratado de Chile que consiste en cuatro noches en Miami, cuatro noches en Orlando (con tickets para Disneyworld y Epcot Center incluidos) y un “Seascape” a Nassau por el día. En total, 8 noches o nueve días desde el domingo 06 al lunes 14. Esta sería la etapa más agitada del viaje.. Luego de allí queremos pasar por Washington (a propósito, ¿en qué hotel estuvieron ustedes ahí? El papá me contó que a ustedes les gustó mucho uno que conocieron. ¿Es recomendable? ¿Cómo se llama? ¿Dónde está ubicado? ¿Es fácil tomar locomoción? ¿Cuánto vale?) y quedarnos allí unas cuatro noches (del lunes 14 al viernes 18) para luego dirigirnos a Cleveland o Nueva York. Pensamos quedarnos una semana en cada una de esas ciudades. Y dependiendo de lo que a ustedes les acomode más, pasamos por Cleveland antes o después. Avísanos. Va a ser el descuere el que ustedes se tomen unas vacaciones y así –como nos contaron por teléfono- podríamos pasar una de esas noches en una zona de recreación.

 Queremos poder pasar por Montreal. Llegar tal vez un Viernes y partir de vuelta un lunes. Creemos que Gonzalo se puede encontrar muy ocupado, llegado hace no mucho y con preocupaciones de trabajo. Por otro lado, ir más a futuro va a ser más difícil. Ojala lo podamos hacer. Le voy a escribir luego.

 Hace poco rato, la mamá habló con mi madrina, la Moly, respecto a si padrino, el Bonso (a quien no he visto nunca desde que tengo memoria) nos puede alojar en Mueva York. Le dijeron que no hay problema. De apoco se va aclarando el panorama.

 Bueno ya son las 23:52, buena hora para dormirse y levantarse mañana temprano. Hasta otra oportunidad.

Un abrazo grande y uno chico a Camila.

 Álvaro

 ..P.D. ¡Felicitaciones doctora Pilar! Saludos de Marlen.

 

Y nuevamente llegas a chocar con una carta de tu madre. Son los platos fuertes que merecen una buena digestión. Interesante comprobar como las noticias se cruzan. El matrimonio de tu hermano Álvaro, por ejemplo, contado por él y después por tu madre. O la situación política del país contada por tu padre (más formal, menos bulliciosa o estridente) y contada por tu madre (a vuelo de pájaro, con impresiones frescas y con interpretaciones como sacadas de un relato de ficción). Pero antes, y como nuevamente se mencionan el tema de las empleadas:

 

“….cuando ya estaba de nuevo reclinada y cómodamente y dispuesta a seguir escribiéndote, vuelve a sonar el teléfono…era la Agencia, para venir a retirar las ocho lucas de comisión. No le digo nada a esta nueva, si no atiende el teléfono…necesitamos tener empleada. Ya cada vez hay menos gente esclava, ir a la Agencia es de lo más triste, la mayoría son gente de edad, o madres de familia numerosa que se avergüenzan de trabajar en casa ajena, también hay algunas de la noche…”.

 

Sientes deseos de compartir lo que Martina Barros Orrego (1850-1944), escribió sobre ellas, las empleadas, porque no siempre fue así, tan duro. El libro, “Recuerdos de mi Vida”. Editorial Orbe, 1942 se puede descargar en el sitio memoria chilena:

http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-100700.html#documentos

Interesantes sus recuerdos, porque pese a todo ese lenguaje empalagado, escondido entre tanta crema, cuenta bastante y describe una época donde la fibra social, el apellido, las normas de la tribu eran muy fuertes y trascendentales. Martina cuenta que la función de las empleadas, empezó siendo casi como un substituto de la madre, donde muchos bebés se criaban con ellas, y eran unas suplentes de la verdadera madre, mujeres que regaloneaban, abrazaban, contaban cuentos para dormir y entretenerse:

 

“…..en mi niñez las sirvientas tenían, y con toda razón, una importancia capital en cada hogar, cuidaban a los niños y hasta ayudaban a educarlos; a veces nacían en la casa del abuelo y morían en la del nieto. En la casa de don Diego Antonio Barros se las llamaba “criadas”, en la de mi papá sirvientes, pero, aunque con distinta designación, eran igualmente buenas, serviciales y cariñosas….. de todas esas buenas mujeres con la que más regaloneaba era con mi Manenena. Ella había criado a mi mamá y por eso pretendíamos con ese nombre decirle mamá-abuela. En las tardes de invierno ella nos entretenía contándonos cuentos de príncipes encantados, que nos gustaban mucho. Yo prefería el de “Don Juan de la Flor”, que era un príncipe muy hermoso y muy valiente…..….para dormirnos por la noche, mi “manenena”, nos cantaba el “Ven a nuestras almas ¡Oh, Espíritu Santo!, o algún otro canto místico, lento, monótono, con lo que pronto se dormía ella y nosotros….”

 

Y también toca mucho las convenciones sociales de ese tiempo, sus transacciones. Nuevamente, haciendo a un lado ese lenguaje empalagoso, acaramelado, repleto de merengue, ella describe muy bien su época, como cuando escuchaba hablar a los adultos, algo que también te ocurrió a ti en las tertulias de tus padres y sus amigos en la casa de Algarrobo, ese balneario de la zona central chilena:

 

“…desde aquellos primeros años de mi vida se insinuaba en mi la admiración por el talento y el culto por la conversación y el trato social que he conservado toda mi vida. Por eso mi mayor encanto, en aquellas ocasiones, era estar cerca de estos caballeros y oírlos hablar. Poco debía entender lo que decían puesto que nada se me ha grabado, pero el atractivo de la elocuencia yo lo sentía porque recuerdo que me embelesaba escuchándolos; pero en realidad no puedo decir con verdad, que entonces conocí a esos caballeros, solamente los vi y oí……mi tío era un hombre sencillo, alegre, juguetón, gran charlador, lleno de bromas, chistes y buen humor; con espíritu ardiente, pero con alma de niño. Pasaba su vida entregado a la política; a la dirección de un diario llamado “La Actualidad”, y en la tertulia del salón de su casa que, como he dicho, era numerosa y selecta….”

 

Pese a ese lenguaje relleno de adjetivos relamidos (era otra época) se puede ver claramente como lo ocurrido en el año 1891, con su tío, se repitió otro poco, o regurgitó nuevamente en el Chile del año 1973:

 

“…..desgraciadamente el Gobierno creyó que allí se conspiraba –y es posible que así fuese- vinieron los allanamientos en busca de armas, y después ordenes de arresto que dispersaron a todos los caballeros que concurrían cada tarde. Luego estalló la revolución en el Norte, encabezada por Pedro León Gallo….”

 

Y aquí llegan nuevamente las cartas que se hicieron más largas al llegar a Chile el programa Word Star. Tu madre te lo anuncia:

 

“…..estoy terminando un curso de “Word Star”, es bien necesario para usar el computador como una máquina de escribir…..llegaron también Juan (tu padre) y Albertito (tu hermano mayor) y entre todos no supimos imprimir esta carta, es complicado el Word Star….…..Alvarito (tu hermano menor) aseguraba que el computador necesitaba mantención cada tres meses, con poco uso y cada dos meses cuando se lo utiliza diariamente…”

 

Y también llegan las enfermedades y los sustos de la vejez y el deterioro:

 

“….Enero y Febrero Juan estuvo medio raro, parecía mal humorado y tenso, se molestaba cuando le preguntaba qué le pasaba. ….hasta que soltó la pepa. Estaba seguro de tener cáncer al colon….tenía hora con el proctólogo el lunes siguiente. Casi me había convencido de su enfermedad…..después de dos días de exámenes resultó ser una benigna hemorroide….y estuvo viviendo en el terror dos meses….Se me había olvidado cuando se creía infartado, años ha, y otra vez en que durante meses tuvo la certeza de tener un cáncer faríngeo, siendo las encías….Con la noticia de que estaba sano no ha vuelto a tener dolores de estómago… vejez en toda su crepuscularidad….”

 

Te parece curioso que tu madre se sintiera tan vieja cuando en esos años estaba en los 60. Pero las amigas ya empezaban a desaparecer, como Corita Pareto, (esposa del ex diputado Luis Pareto):

 

“…dejé el computador y fui a ver a Corita. Está irreconocible, es solo guata y una cara de luna llena, el resto del cuerpo parece una hilacha. También ella estaba pensando en mi, la tenían en una silla de ruedas, en el jardín de la lujosa casa que tienen en Los Dominicos, lujosa pero amoblada con lo que tenían antes…quería hablar, pero apenas podía, tenía que recurrir a una bolita con oxígeno que llevaba en las rodillas…tiene enfermera día y noche, y en la misma pieza duerme Lucho. Además está cuidándola Delia, que en las mañanas está sin trago, además Claudio (su hijo) está internado en una clínica psiquiátrica …Paty (su hija) casi perdió su bebé en el segundo mes de embarazo…Corita me preguntó por ti y por Gonzalo, “el hiperquinetico’. Tiene su mente muy lucida, y sus ojos se le veían celestes y trasparentes, tiene ganas de vivir, va a morir rogando por más vida….

Con esta experiencia sigo escribiendo después…”

 

Pero termina con una pregunta punzante imaginando su propia muerte:

 

“…..¿Iré a vivir, yo también, una agonía así?…….con el sustito del cáncer al colon de Juan, empezamos a pensar seriamente en la muerte…y en la vejez. Hasta ahora, he pasado tan absolutamente convencida que solo podía contar con el día que estaba viviendo y nada más…pero ahora, creo que quizás tenga diez o quince años de vida por delante, y que además tengo que vivirlos en serenidad, así que hago lo del torero, ¡Ole!, y dejo pasar el toro de costado…cuando pienso en Gonzalito (tu hermano que se había ido a Canadá) tengo que usar ese sistema…también que quizás tú te quedes allá definitivamente….Alvarito como que vive angustiado….Patricio (esposo de tu hermana en esos años) que no tiene más que algunos pololitos y con Mónica embarazada….Oriana (hermana mayor de tu madre) que está cada día más llena de hiel y asustada de que le pase como a la tía Adriana que nadie aguanta y la van a internar por loca desmemoriada… Corita murió el domingo antepasado a medianoche, rodeada de todos sus hijos y Lucho. En otra carta ya te lo conté….”

 

Y te habla del barrio donde vive, porque eso también empezaba a cambiar rápido. Como lo insinuaba antes, en poco tiempo más se mudarían a un departamento:

 

“…este barrio se ha transformado, con los colegios y oficinas en menos de dos años ya no hay donde estacionar, a todas horas vienen a dejar y buscar chiquillos y se suben y estacionan en las veredas…creo que si vendo, compraría un departamento mediano para nosotros dos y tres bien chicos para renta, aunque Juan cree más en poner la $ en dólares, pero no me tinca, es inseguro y arriesgado….”

 

Y termina la carta comentándote tus cuentos, algunos intentonas que le habías mandado por correo. Te habla de don Guillermo Blanco, periodista, escritor y que como mucha gente creativa, sufría de grandes depresiones:

 

“…dime si quieres se lo pase (tus cuentos) a Edmundo Concha porque al taller de Guillermo Blanco ya no tiene tiempo de ir. Entre la revista, las clases en el Blas Caña y artículos para vender (por necesidad $) no tiene vida. Camina perdiendo cualquier escrito..y además su depresión…..cuando vuelvan Pilar y José Donoso, ¿te parece si le entrego alguno de tus cuentos? Ahora están en la feria del libro de Buenos Aires….”

 

Lunes a Miércoles 5 de Abril 89

 Cristiancito querido

 Recibimos tu carta invitando a Alvarito y Merlen a Cleveland. Lo pasarán estupendo con ustedes. Álvaro está menos tenso desde la postura de argollas con bendición de Fernando Salas. Creo que ya te lo conté aún cuando no estoy segura de haber puesto la carta al correo, olvido del computador….

 Espero que cuando recibas esta ya esté con ustedes Ricardo Pérez, el yerno de mi hermana Mónica, fue a último momento que supe su partida (al día siguiente), me hubiera gustado enviarles algo más para Camila, como zapatitos….Pilar, dime su numero o dibuja mejor su pie en un papel, la numeración puede ser distinta aquí, y más o menos dibuja la hechura de zapatos que te gustan, color y material (charol o cuero). En este momento suena el teléfono por cuarta o quinta vez, y la empleada no lo atiende. Si es algo urgente, llamarán a Clínica Indisa….me revienta las ideas estar recostada en este sillón de viejo, usando el computador sobre las rodillas, y sentir el teléfono…..vejez en toda su crepuscularidad….

 Estoy terminando un curso de “Word Star”, es bien necesario para usar el computador como una máquina de escribir. Son clases largas, en la Epson (y aquí borré mal, creo), de Avda Apoquindo de 3 a 6:30 Martes y Jueves, durante un mes. Ayer fue divertido, Alvarito aseguraba que el computador necesitaba mantención cada tres meses, con poco uso y cada dos meses cuando se lo utiliza diariamente (y aquí lo revisan a domicilio….) así que llamé a Manuelito Brunet (primo tuyo, hijo de la hermana de tu madre, tu tía Mónica) y vino muy contento a demostrar sus conocimientos a los indígenas de parientes. Trata el computador con mucho mas respeto que nosotros, por eso creo que ya hemos liquidado unas tres diskettes….y Alvarito estaba seguro que se le habían borrado unos escritos inéditos, dignos del Nobel. La verdad es que escribe muy buena poesía…

 Hace una porrada de tiempo que no te envío carta, aunque de escribirte no he dejado, toda mi práctica la hago escribiéndote a ti….pero siempre encuentro la impresora desarmada por Alvarito, y entonces grabo, solamente, y pasa el tiempo y la carta está añeja….Entonces voy a resumir lo familiar:

 Enero y Febrero Juan estuvo medio raro, parecía mal humorado y tenso, se molestaba cuando le preguntaba qué le pasaba. Al fin, en Marzo, para el aniversario de matrimonio, en que no quise ir al Miramar (según Karen Campaña hay hongos en baños y toallas), ya en Algarrobo, empezó a aumentar la tensión….hasta que soltó la pepa. Estaba seguro de tener cáncer al colon….tenía hora con el proctólogo el lunes siguiente. Casi me había convencido de su enfermedad…..después de dos días de exámenes resultó ser una benigna hemorroide….y estuvo viviendo en el terror dos meses….Se me había olvidado cuando se creía infartado, años ha, y otra vez en que durante meses tuvo la certeza de tener un cáncer faríngeo, siendo las encías….Con la noticia de que estaba sano no ha vuelto a tener dolores de estómago…

 Tuve que ir a contestar el teléfono, pero llegué tarde….voy a ir a ver a la Corita…o mejor voy a llamar ahora, está demasiado grave mucho tiempo…llamé y el teléfono siempre ocupado…cuando ya estaba de nuevo reclinada y cómodamente y dispuesta a seguir escribiéndote, vuelve a sonar el teléfono…era la agencia, para venir a retirar las ocho lucas de comisión. No le digo nada a esta nueva, si no atiende el teléfono…necesitamos tener empleada. Ya cada vez hay menos gente esclava, ir a la Agencia es de lo más triste, la mayoría son gente de edad, o madres de familia numerosa que se avergüenzan de trabajar en casa ajena, también hay algunas de la noche….

 Dejé el computador y fui a ver a Corita. Está irreconocible, es solo guata y una cara de luna llena, el resto del cuerpo parece una hilacha. También ella estaba pensando en mi, la tenían en una silla de ruedas, en el jardín de la lujosa casa que tienen en Los Dominicos, lujosa pero amoblada con lo que tenían antes…quería hablar, pero apenas podía, tenía que recurrir a una bolita con oxigeno que llevaba en las rodillas…tiene enfermera día y noche, y en la misma pieza duerme Lucho, además está cuidándola Delia, que en las mañanas está sin trago, además Claudio está internado en una clínica psiquiátrica …Paty casi perdió su bebe en el segundo mes de embarazo…Corita me preguntó por ti y por Gonzalo, “el hiperquinetico’. Tiene su mente muy lucida, y sus ojos se le veían celestes y trasparentes, tiene ganas de vivir, va a morir rogando por más vida….

Con esta experiencia sigo después escribiendo… ¿Iré a vivir, yo también, una agonía así?

 Jueves, mediodía. El baño de empleada está tapado por tercera o cuarta vez con los paños higiénicos….la nueva dijo que así no se quedaba, le rogué…se queda. Ya llegó el gásfiter con tres días de atraso….

 El otro día tuvimos inundación en el living, por suerte ni siquiera desperté cuando Juan, Álvaro y la nueva, se dieron cuenta a las cuatro de la mañana y secaron hasta las siete. Vino antes de mediodía una empresa especializada y aspiró cuatro veces, un tambor de ochenta litros. Aún estamos con los muebles repartidos entre el hall y comedor mientras el living se seca….

 He pasado días viendo avisos de departamentos, están más caros que las casas….además que el corredor interesado en pagar 50 millones, para una empresa constructora, no ha dado luces…así que por ahora seguiremos en este vejestorio, que no se puede dejar sola por los robos y asaltos a mano armada aprendidos por la TV y el hambre..

 No me siento capaz de repetir el esfuerzo que hice en Algarrobo, en esta casa. Tendría el trabajo y las criticas todos los días, siquiera en Algarrobo Juan y Álvaro solo llegaban los fines de semana y el resto de los días yo trabajaba tranquila con los maestros, pero aquí ayudan solo con la lengua. Y si lo hiciera, ir pieza por pieza, y metro por metro desde adentro hacia fuera de la casa, una vez lista y linda la casa, tendría que mantenerla regando el jardín, cuidando que las puertas no queden abiertas, entrando y sacando el auto del garaje, porque con los cinco o seis colegios que nos rodean, además de las nuevas universidades en Pedro de Valdivia. Este barrio se ha transformado, con los colegios y oficinas en menos de dos años ya no hay donde estacionar, a todas horas vienen a dejar y buscar chiquillos y se suben y estacionan en las veredas…creo que si vendo, compraría un departamento mediano para nosotros dos y tres bien chicos para renta, aunque Juan cree más en poner $ en dólares, pero no me tinca, es inseguro y arriesgado.

 Con el sustito del cáncer al colon de Juan, empezamos a pensar seriamente en la muerte…y en la vejez. Hasta ahora, he pasado tan absolutamente convencida que solo podía contar con el día que estaba viviendo y nada más…pero ahora, creo que quizás tenga diez o quince años de vida por delante, y que además tengo que vivirlos en serenidad, así que hago lo del torero Ole!, y dejo pasar el toro de costado…cuando pienso en Gonzalito tengo que usar ese sistema…también que quizás tú te quedes allá definitivamente….Alvarito como que vive angustiado….Patricio que no tiene más que algunos pololitos y con Mónica embarazada….Oriana que está cada día más llena de hiel y asustada de que le pase como a la tía Adriana que nadie aguanta y la van a internar por loca desmemoriada…Mónica, mi hermana, me cuenta hoy, que Manuel estuvo ayer muy deprimido, jubilado y enfermo!, no es para menos…en este rato llegan Álvaro y Marlen a almorzar, bajo a atenderlos para que no se vaya la empleada….

Llegaron también Juan y Albertito y entre todos no supimos imprimir esta carta, es complicado el Word Star.

 Son las 2:30 y me voy a clases. Me gustó almorzar con todos aquí. Hoy sale la empleada y Mónica viene a casa por las 3 horas que yo estoy en la Epson. Te seguiré escribiendo

Te quiero

 Ximena

 Stgo 26 Abril 89 (continuación escrita a mano en el reverso)

 Corita murió el domingo antepasado a medianoche, rodeada de todos sus hijos y Lucho. En otra carta ya te lo conté. Para olvidar, el miércoles fui con Mónica a Algarrobo, vía Viña, donde almorzamos rico, y dormimos siesta donde Mónica y Manuel Brunet después de almuerzo, dormimos en Algarrobo y nos entretuvimos quemando diarios en la chimenea. Al día siguiente manejé no zombie por el resfriado almorzando dieta de ave en el Antumapu y gustando sentir los pataleos del niño dentro de Moniquita. Hasta ayer he estado en cama, doliéndome cada centímetro del cuerpo.

 Albertito vino ayer a almorzar.. Gocé viendo la ternura con que miraba las fotos que nos enviaste. También había carta de Anita y Gonzalo. Los llamamos por teléfono el Domingo para saber que quiere de regalo para su cumpleaños el 10 de Mayo. Le enviaré el libro de Bolívar y otro más (¿cuál crees?). Hoy iré a ver, y a ponerle al correo 3 piluchos talla 5 (para dos años) pero no hay marca fina, dicen que esos son buenos. Las ropas lindas para bebes son importadas de EE.UU….veré si hay juguetes que no sean de allá.

¡La foto de Camila con el gato a todos les ha encantado!

 He leído y releído tus dos cuentos que son muy, muy buenos. Temo que si les analizo detalles, pierdan esa esencia viva que haces brotar como fácilmente.

 Lo que si sería bueno, es revisar las palabras cercanas muy parecidas, por el sonido. Tendrías que releerlos bien críticamente, sacando lo superfluo y lo sexualmente chocante como “el culo de tu hermana”. Un latino ahoga tal pensamiento en el germen. Dime si quieres se lo pase a Edmundo Concha porque al taller de Guillermo Blanco ya no tiene tiempo de ir. Entre la revista, las clases en el Blas Caña y artículos para vender (por necesidad $) no tiene vida. Camina perdiendo cualquier escrito..y además su depresión.

 Cuando vuelvan Pilar y José Donoso, ¿te parece si le entrego alguno de tus cuentos? Ahora están en la feria del libro de Buenos Aires.

 Mónica viene a buscarme. Tiene ansias de caminar al sol antes de reducirse al acurrucamiento del hijo.

 Juan está feliz cada vez que ve tus fotos y eso es varias veces al día … Gracias!

 Un gran abrazo

 Ximena

Te enviaré un cuento luego. Me gusta dejarlos descansar un mes, Los releo y rompo todo!

 

 

 

 

Autoficción 62: Hace pocos días se realizó la votación interna para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos

Notas con un poco de tristeza que se te están acabando las cartas, Cristián. Pareciera que sucedió algo, se acercaba el momento en que el amigo de tu padre, Patricio Aylwin, encaminaba sus pasos hacia el palacio de La Moneda y entones como que dejaron de escribir, de contarte cosas. ¿Se pusieron todos contentos, optimistas, y por eso ya no escribieron?

Bajas al subterráneo de tu casa, allá en Michigan, acompañado de espíritus. Los gatos te miran, el Luca te mira, no encuentras las cartas, imaginas que ya se terminaron y que por eso, ellos, tus padres, también se han terminado de ir, de morir.

Las encuentras y claro, nuevamente te azotan con el maldito tema de las empleadas, Cristián, con ese mundillo sórdido y triste, mísero, que tu madre y tu hermano Álvaro reconocían con claridad en cartas anteriores:

 

“….hemos pasado en un entrar y salir de empleadas. Una salió autística grave…”

 

Y te reconoce su error:

 

“….no le miré a tiempo las manos. Otra era india ….no le pregunté si sabía leer y escribir. Lo creí etapa superada, y no sabía anotar nada, ni abría la puerta y le tenía rabia al teléfono excepto para usarlo ella. Esta, de ahora, de ayer, no sé si durará….”

 

Le cuesta trabajo escoger a las empleadas, seleccionarlas, decidirse por una:

 

“…me da vergüenza mirarlas cuando están sentaditas en dos bancas en la Agencia, y sólo hablo con la que llaman para mí. Sólo atino a salir luego con alguien….Esta de ahora, parece salida de La Pérgola de las Flores, con una sola trenza larga….”

 

Aprendió a escribir cartas y relatos breves en un computador, pero a veces ocurrían desaguisados…..como cuando alguien, inspeccionando los tapones de la casa, la dejaban sin luz:

 

“….como estoy metida en la computación te he escrito una por lo menos y otra que se borró porque Juan probó los tapones de luz……y también a Gonzalo…”

 

Stgo Martes 29 N 88

Cristiancito amor

 Anoche me llamaste por teléfono. Extraño que no te haya llegado un paquete de revistas y diarios de Octubre a tu antigua dirección (certificado) y en Noviembre otro kilo también certificado a tu nueva dirección.

 Como estoy metida en la computación te he escrito una por lo menos y otra que se borró porque Juan probó los tapones de luz……y también a Gonzalo.

 Hemos pasado en un entrar y salir de empleadas. Una salió autística grave ……no le miré a tiempo las manos. Otra era india …..no le pregunté si sabía leer y escribir. Lo creí etapa superada, y no sabía anotar nada, ni abría la puerta y le tenía rabia al teléfono excepto para usarlo ella. Esta, de ahora, de ayer, no sé si durará. Aída viene hoy a hacerle una entrevista síquica. Me da vergüenza mirarlas cuando están sentaditas en dos bancas en la Agencia, y solo hablo con la que llaman para mí. Solo atino a salir luego con alguien….Esta de ahora, parece salida de La Pérgola de las Flores, con una sola trenza larga. Me llamó pasada las 10 de la noche. Estaba en Alameda. Desde Puente Alto subió a un colectivo y llegó cerca de la medianoche (¿x+x? Tiene 30 años y soltera, sin hijos).

 Recién hablé con Mónica (vomita unas 7 veces al día). Estamos contentos de su embarazo y preocupados también, ya se me había olvidado lo que cuesta “esperar”. Le pregunté por el concurso en que entregaron el cuento tuyo. Tiene tu dirección (Suecia 1521) y avisaran a quienes sean los premiados por correo. También podrías escribirles tú preguntando por tu cuento una vez finalizado el plazo.

 Preciosas las fotos de la niña con ustedes, y nos encantó la casa. ¿Qué escribes ahora? Entre las revistas que te envié en Noviembre (creo) va una entrevista a un escritor joven –manda de a cinco cuentos a cada concurso- que cuando lo premiaron, no sabía por cual.

 Dime qué libros te interesarían para enviarte por los avisos de las páginas literarias que te he enviado (pregunta en el correo por los envíos). Te puedo enviar los comprobantes de certificados. Los buscaré. También estamos comprando Análisis, Cauce, Hoy, Mensaje. Sale igual de $ mandar 600 gramos a un kilo.

 Un gran abrazo

 Ximena

 …avísame con anticipación si alguien viene a Chile para enviarle una cartera a Pilar (¿qué color?) y unos libros a ti.

 

 

Tu padre te comenta sobre la casa que ustedes arrendaban en ese entonces en Cleveland. Era buena, es cierto, pertenecía a una señora viuda y que vivía en Francia. Había heredado de todas partes y hasta de parientes lejanos, como la primera mujer de su marido. Periódicamente llegaba a verla esa señora –la primera esposa de su marido ya muerto- para pedirle un anillo que había pertenecido a ella, a su familia. Nunca se lo entregó y lo lucía con orgullo.

 

Te comenta sobre la elección interna en el partido democratacristiano donde habían elegido a Patricio Aylwin, su amigo:

 

“….hace pocos días se realizó la votación para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos sobre el proceso y su resultado; ojala que todo se arregle amigablemente….”

 

Y parece que el entuerto se arregló, pero nunca supiste cuan amigable había sido el tratado de paz.

Y claro, Pilar finalmente obtendría su doctorado y le conservaron el puesto que le habían ofrecido para trabajar en NASA-Cleveland (hoy conocido como John Glenn Research Center de la NASA).

 

Stgo 30 XI 88

 Querido Cristián, Pilar y Camila

 Hace dos días llegaron las últimas dos fotos, donde estás tú, Camila y la casa. Camila se ve preciosa, con sus ojitos muy vivos, como que quiere hablar; realmente es amorosa. Las fotos de la casa son estupendas, realmente pagar $ 550 dólares es muy barata, una verdadera oportunidad vivir en una casa así. Los muebles que tienen son muy bonitos, igual que el dormitorio, comedor, jardín, etc. Me imagino que ya estarán fríos y quizás nieve, mientras que acá empiezan los calores. A menudo los fines de semana vamos a Algarrobo, así que si llamas o te llamamos, debe ser en la tarde y noche del día domingo.

 Hace pocos días se realizó la votación interna para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos sobre el proceso y su resultado; ojala que todo se arregle amigablemente. ¿Cómo va la tesis para el doctorado de Pilar? Ojala que la postergación para Enero sea la última, porque si uno no se pone una fecha determinada, los plazos se alargan o se pueden alargar hasta el infinito. Ojala le conserven la posibilidad de trabajar en la NASA. Ojala sigan caminando bien tus papeles de residencia y trabajo.

 La Moniquita (tu hermana) está esperando familia. La salud de la mamá muy bien, igual que la de todos tus hermanos. Recibe Pilar, Camila y tú, un cariñoso abrazo y beso de tu mamá, hermanos y mío.

 Juan

 

 

Y nuevamente llega tu madre y sus cartas, Cristián. Al principio te alegraste al encontrarlas, pero no puedes evitar ese tono amargo que te dejó al leerlas nuevamente. Con los años, piensas que todo pudo haberse hecho de otra manera, con un ojo más generoso. Resulta entretenido imaginar intenciones, como:

 

“…el padre ha trabajado en lo que ha podido para sacar adelante a sus hijos profesionales…”

 

Y tirar líneas, eso da tema:

 

“…ella es como el cojín en que todos se apoyan para realizarse…”

 

 

….pero tú, encerrado en tu propia burbuja, muchas veces también te puedes equivocar, Cristián, cuídate, sobre todo cuando escribes sobre tus padres que acarrean tanta historia, tantas vidas, felicidades y penas, o humillaciones que tú no conoces…. sobre todo las humillaciones, Cristián. No entiendes el motivo, pero las humillaciones son las que más te interesan, ¿cierto?, porque permanecen siempre escondidas, secretas, no hablan, no se dejan ver, pero son como un elefante que crece gordo, radiante, y que todos pretenden no percibir. ¿Recuerdas ese día cuando se subieron apurados al auto mientras alguien le pedía disculpas a tu padre?…..”perdona, Juanito”, le suplicaba un hombre, “perdona Juanito”, mientras tu padre apurado te agarraba de una mano y abría la puerta del auto para regresar pronto, partir, escapar lejos, no verlo más. ¿Qué había ocurrido? No lo sabrás nunca, Cristián, aunque sigas leyendo cartas, escribiendo blogs, escarbando….

Y te cuenta de su amiga enferma, Corita Pareto, esposa del ex diputado Luis Pareto en tiempos de democracia. La has mencionado también en Autoficción 57, 54, 31, 28, 21:

 

“…..Corita no murió como se esperaba. Con aspirarle el liquido de los pulmones y de las envolturas del corazón, más harta cortisona, ha vuelto a casa….”

 

La va a ver a su casa. Una de las últimas ocasiones con que la vio con vida:

 

“…mientras Juan y Lucho copuchaban en el salón, me quedé una hora con ella, casi me dio fatiga, tuve que recostarme. Hacia calor y ella respiraba con dificultad sentada en una silla, con dos hilachas de piernas y su cara redonda de medicamentos, al hablar le tiritaba el estómago, el cáncer la invadió entera. Está muy consciente, no se si cree la chiva de una pleuritis…Si a mí me pasara, no creo ser tan heroica. Trataría de elegir yo cuando morir…”

  

Y por ahí menciona feliz que:

 

“…no te he perdido como hijo al casarte….”

 

…pero tristemente, Cristián, tu madre te perdió de otra manera, y también a la Pili:

 

“…con el tiempo sé que Pilar y yo seremos buenas amigas…”

 

Tampoco ocurriría de esa manera, Cristián. Demasiados juicios al vuelo y poco masticados, mataron también esa relación. Todavía recuerdas el día en que Pilar, al escuchar hablar a tu madre, esta vez en tu casa de Northville, en Michigan, notó poca autenticidad en lo que oía, muchos cumplidos y slogans, un terreno resbaloso donde al preguntar por A en realidad tu madre preguntaba solapadamente por B, y entonces Pilar le preguntó por los motivos, por qué parecía tan deshonesta cuando conversaba con ella. Ardió Troya. Tus padres salieron despavoridos de la casa, corriendo, insultados (¿humillados?) mientras tu padre gritaba que se iban, “nos vamos”, “llévanos al Hotel”, porque no tenía auto, que los fuera a dejar al Hotel, mijito. Estaban los dos ahí desamparados, gritando en la calle vacía, tirándose el pelo y anclados, sin auto. Los único que faltó fue que saltaran los truenos y se pusiera a llover. Los tuviste que ir a dejar, Cristián. Pero te tiritaban las manos en la chapa del auto, la llave no entraba, hasta el auto te daba muestras de haberse podrido y casi se te olvidó manejar (¿eras tú el que ahora le pedía disculpas, Cristián, “perdona, Juanito, perdona Juanito,” mientras tu padre corría desesperado hacia el auto?) y mientras Pilar llamaba asustada a tu hermano Alberto que estaba en Chile. ¿Qué podía hacer el pobre desde un país tan distante, desde Chile? ¿Tirar frazadas, apagar el incendio?

A ellos, tus padres, nunca más los viste en tu casa de Northville, en Michigan.

 

Cristiancito amor (¿Enero del 89?)

 Muy bueno el libro que me enviaste, y aunque no he leído a esos autores, resultan igual de interesantes las entrevistas por ser relativas a problemas de aquí hasta “la quebrada del ají”.

 Enero, cuando pude, lo dediqué a leer. En Febrero estarán Aída (esposa de tu hermano Alberto) y su despelote en Algarrobo. Les admiro la serenidad….Felipe (el hijo menor) ya camina….Marlene (polola de tu hermano Álvaro en ese entonces, ahora su esposa) lo encontró solo en el patio de la cocina jugando con las hormigas….Se turnan entre sus hermanos para cuidarlo…no se deciden a tener niñera….aún no se acostumbran a tener gente a sueldo dentro de la casa…y a mí también desde hace un tiempo, me incomodan las empleadas, tanto que a Mery, en Algarrobo, le pago por Enero mil pesos diarios trabaje o no -de nueve a tres-, y prefiero darle los días libres cuando estoy sola. Es tanto más cómodo hacer cualquier cosa de comida. Con Juan es distinto, con los años se ha puesto “come-adicto”…. (ayer hicimos de almuerzo congrio asado en Alusa Foil (papel de aluminio) en paquetitos individuales….No me preocupa mientras sea él quien salga de compras….Aún cuando a veces creo que come demasiado para su edad, pero no digo nada, le molesta sentirse controlado.

 Mónica (tu hermana) y Patricio arrendaron un departamento en Avenida Lyon, entre Las Violetas y El Vergel. El quince de Febrero se mudan allá, mientras tanto están con nosotros porque el centro está irrespirable por el smog y el calor del verano. Pato está trabajando y contento, y Mónica dejó de vomitar la semana pasada.

 Corita no murió como se esperaba. Con aspirarle el líquido de los pulmones y de las envolturas del corazón, más harta cortisona, ha vuelto a casa. Ayer la fuimos a ver. Está serena mirando hacia el inmenso jardín y piscina de su casa de Los Dominicos. Se trajo las enfermeras, el catre clínico y el oxígeno de la Clínica Alemana. Todo cabe en su dormitorio, además de Lucho y las antiguas camas. Mientras Juan y Lucho copuchaban en el salón, me quedé una hora con ella, y casi me dio fatiga, tuve que recostarme. Hacía calor y ella respiraba con dificultad sentada en una silla, con dos hilachas de piernas y su cara redonda por los medicamentos, al hablar le tiritaba el estómago, el cáncer la invadió entera. Está muy consciente, no sé si cree la chiva de una pleuritis…Si a mí me pasara, no creo ser tan heroica. Trataría de elegir yo cuando morir.

 Y ahora, Martes, sigo contándote….ayer la llegada de Albertito (tu hermano) a almorzar, cerca de las cuatro por problemas de enfermos, me cortó tu carta…

 Anoche nos sorprendió tu llamada, creí que se trataba de una cassette con grititos de la niña y papás chochos, no entendí que fuera video…eso si que me interesa, ya tengo Betamax, pero si es VHS ya veré alguien que tenga….La próxima semana llamaré a Pilar Gutiérrez (madre de Pilar, tu esposa), por correo certificado, poniéndole un valor bien alto al envío para que no se pierda. También existe el sistema de encargo por buses, ya algo menos seguro.

 Cristiancito amor, no te hagas problemas de enviar regalos, me siento mal, me parece algo medio indiado….además a mi edad lo importante es ver vivir a la gente que uno quiere, y en eso tú me satisfaces ampliamente, cada cierto tiempo envías fotos, noticias y estás cuando te llamo. No te he perdido como hijo al casarte. Con el tiempo sé que Pilar y yo seremos buenas amigas, es el desconocimiento lo que crea la desconfianza. Mi anhelo es que todos mis hijos quieran a alguien y sean queridos y respetados a su vez. Y que no paren de crecer intelectual y económicamente. Pero corto, porque me estoy poniendo trascendental….

 Parece que los papás de Marlene, con cada hija, se desviven por hacerles un gran matrimonio …estuvimos invitados a comer, no sé si te lo conté. Lo que se llama “visita de estilo”. Tienen una casa bien grande, antigua y de buena construcción, con mucho terreno y jardín mal cuidado por el perro que les compró, Álvaro (tu hermano), supongo. Son ocho hermanos, el mayor de unos 42 años me parece, y la menor es Marlen. Además han criado a la hija de una empleada como hija propia y ahora tiene como quince años, va al colegio aunque la empleada se fue. Sandra es considerada la hermana menor, a veces va su madre a verla y la atienden en el salón….son buenas personas, muy católicas y algo o bastante a la antigua. El padre ha trabajado en lo que ha podido para sacar adelante a sus hijos profesionales, menos el mayor porque no tuvo con qué. Es un hombre de aspecto poco simpático, dominante, adusto, creo que está escandalizado de mis viajes a Europa, pero esto es sensación mía….La mamá de Marlene es físicamente muy parecida a Marlene en lo buena moza, bien alta y un poco gorda, con líneas de resignación en la cara, siempre me ha caído bien ella, es como el cojín en que todos se apoyan para realizarse, creo que su vida es pensar en el bienestar de los demás. Se dio el trabajo de preparar una exquisita comida cuando nos invitó, estaban en la mesa el hijo mayor, soltero y otra hija de unos treinta y cinco años, también soltera, pediatra, de unos ojos muy lindos, simpática y bonita. Y Sandra, una chica de facciones medio borrosas con piernecillas que se veían como de trapo al sentarse muy ordenadita sobre el sofá….Álvaro se notaba medio tenso de miedo a discursos, así es que yo escabullí cualquier referencia al noviazgo. Resultó una comida para conocerse, bien agradable. El pandero de la conversación le correspondió al hermano mayor que vive por ahora en Manchester, Inglaterra, y que estaba en esos días en Chile. Sentí al papá de Marlene y a Juan observándose mutuamente, parece que apreciándose.

 Álvaro y Marlene han estado buscando Iglesia para casarse en los primeros días de Agosto. Creo que se decidieron por la Divina Providencia, frente al Mercado, hoy casa de la cultura o Turismo, o algo así. Las iglesias hay que reservarlas con un año de anticipación.

 

Y en el reverso te escribe a mano la historia de las últimas empleadas que ha conseguido para la casa:

 

 

Cristiancito

 Perdona el desorden muy computacional será…

 ¿Jueves 23 de Febrero? ¿Cuándo empecé está carta?

 Fui el lunes al Correo y la muy bruta no llevé la libreta con direcciones. Así que seguí a la Agencia…y cambié a la última vieja, pero mejor empiezo por el principio:

 -salida de Guillermina para trabajar en Argentina con sus hijos..

-1ª reemplazante.

-Llegada de Emma con bebé de seis meses.

-Viaje de Emma al norte, para ver posibilidad de que el padre de Franco lo reconozca (sí, le puso Franco porque un hombre que de puro bueno la protegió durante el embarazo era franquista. Nosotros lo llamamos Sebastián, por su segundo nombre).

-Reemplazante por un mes.

-Vuelta de Emma adolorida (su casa, después de 9 horas de bus más dos a caballo). El padre de su hijo estaba aislado cuidando cabras en otros cerros lejanos.

-El niño ya tiene dos años y vuelta definitiva al norte.

-Siento a Emma. Parecía “putilla” cuando salía con su aureola de perfume, su falda mini de cuero negro y tacos bien altos. Pero no era así, sino una chiquilla ansiosa de cariño. No sé cómo podía ser amiga de tantos hombres, desde los basureros a los conserjes y aseadores de colegios vecinos, pero seguía fiel a quien le cuidó el embarazo. Se casará con el cuidador de ovejas.

-1ª reemplazante (olvidada).

-1ª definitiva (se fue, no le gustaban tantos parientes a almorzar).

-2ª definitiva (ya pago 30 mil) porque las reemplazantes son 1600 diarios.

-Ida de la segunda definitiva. Volvió con su marido y tres hijos.

-Otra vez a la Agencia con Aída. Yo traigo a una que no sabía hacer nada y Aída a otra con 4º medio que lloraba por su mamá. Ambas de vuelta a su casa.

-La Agencia me hace desfilar 6 u 8 candidatas para los 30 mil. Cada una más aproblemada que la anterior. Traigo a una “vieja” de cuarenta años

-Año Nuevo. La “vieja” se enferma en su casa (ahora sé que tenía un amorcito).

-Juan trae la pariente de una secretaria de Indisa. Me puedo ir a Algarrobo

-El niñito de “Lola”, la reemplazante, goza en el jardín. Su madre sólo tiene buena voluntad. Juan está aburrido de arroz con papas y papas con arroz. Sufro sus ataques de gula en Algarrobo.

-Vuelta de Algarrobo. Llega una vieja grande, gorda y simpática que me dice que ha estado enferma desde Año Nuevo. La recibo porque viene hasta con sus pilchas en una maletita. Necesita los 25 mil (ahora bajé el $). Tiene hija y yerno (y nietos) sin trabajar.

-Estoy amargada que una mujer de 65 años trabaje tanto y reclame contra Mónica y Álvaro y Juan.

-Lunes último, voy a la Agencia. Escucho las vidas de tres mujeres y traigo a la que no me contó ninguno de sus problema. Dice ser sola, sola (¿y 42 años?).

-Jueves y hasta ahora resulta, y Juan y Álvaro ya no están tan exigentes

 No es humano que siga este sistema de arriendo de mujeres para todo servicio. Deberíamos cambiar nuestros hábitos, ser menos abusadores. Estas mujeres se sienten humilladas trabajando para otros. Mónica tiene a “Lola” dos días a la semana (en las mañanas).

Autoficción 59: Acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más….

Esta vez fue tu hermano Gonzalo (Luis Gonzalo), quien mandó un email desde Canadá para aclarar un detalle, o para hurgar entre las ruinas y las cenizas con una espina puntiaguda, como para remecer esas brazas de un pasado que no se apaga porque todavía todos ustedes están vivos, y a lo mejor creyéndose eternos porque les puede molestar mirar hacia un horizonte que se acaba y que perciben cercano; pero tu hermano de Canadá se encargó de avivar esas brazas que pronto se entibiarán porque al final todo se enfría, y a lo mejor lo único que logre salvarse sean estas cartas, papeles helados que probablemente no le interesarán a nadie por la poca importancia que tienen incluso ahora, papeles restringidos a una familia, una sola tribu chilena en el Santiago de los ochenta.

Tu hermano cuenta que Anita, su esposa, trágicamente fallecida hace pocos años –aunque esos años se acumulan y Anita se aleja continuamente y se despinta- fallecida, como decías, después de un cáncer fulminante, no estaba enojada con tu madre por asuntos de dinero, o por el poco apoyo financiero que recibieron de tus padres (ver Autoficción 56). Cuenta que fue la llamada telefónica de ellos a sus papás, porque se oponían a la emigración de tu hermano hacia Canadá, lo que desencadenó la molestia de Anita:

 

Luis Fierro
Fri, Sep 6, 4:57 PM (3 days ago)
to me

Recuerdo que sí, que Anita estaba súper ofendida con los papás nuestros, pero no tenía nada que ver con plata. Era porque los papás nuestros, en el afán de que yo no me fuera a Canadá, le habían dicho a sus papás (de Anita), por teléfono, que cómo se les ocurría dejar que Anita se fuera a Canadá, sabiendo que ella (Anita) era tonta.

Regards,

Luis Fierro
Cell:

Want justice ? Fight your anger, attachment and ignorance

 

A finales de agosto y principio de septiembre, tus padres acababan de llegar de Cleveland, donde fueron a visitarte para conocer a Camila, tu hija de pocos meses, y comenzaron nuevamente a escribirte cartas. De esa visita es poco lo que queda porque ahí no se escribieron, no fue necesario porque se vieron, conversaron, compartieron por mucha horas. Quedan fotografías, es cierto, pero cuesta verlas, encontrarlas, porque se esconden entre muchas otras fotografías como si temieran salir a la luz. Son tantas, que es como si nunca hubiesen existido.

Ya habían regresado del viaje, y nuevamente te comenzaron a llegar noticias de ellos por correo. Y el tema caliente en esos meses, en Chile, fue el plebiscito y los conflictos y debates públicos que suscitó:

 

“…entramos a un aburrido ciclo de monólogos televisivos, excepto ayer que se agarraron a puñetes entre ellos, los del Partido Nacional. Su presidente, en pijama y bata por un resfrío, dio una conferencia de prensa, no aceptando su destitución. Latinoamérica con todo su sabor…..”

 

 

Viernes 19 de Agosto 88

 Cristián y Pilar

 Gracias por los estupendos días pasados en Cleveland (me faltaron regalos….) porque no quise deshacerme de algunas fantasías.

 Con Juan pasamos recordando las gracias de Camila. ¿Cómo está ahora? ¡Es una niña deliciosa! Aquí todos bien, bien. Está lloviendo desde que llegamos así es que no he sentido mucho estar calientita en cama.

 Ahora pongo al correo las fotos a tu familia, Pilar (tu esposa), y certificados.

 Le di, a la hija de Clara, las cosas que le envió su mamá. No la vi porque pasó tarde a buscarla por casa.

 Hoy es primer día que salgo, así con lluvia.

 ¿Recibiste, Cristián, los datos del premio literario de la Cámara Chilena del Libro? En cuento, son un máximo de 15 carillas a doble espacio en hoja oficio. Envíame cuentos y yo le saco las 5 fotocopias y los voy a entregar antes del 31 de Marzo 89. El tema es libre.

 Entramos a un aburrido ciclo de monólogos televisivos, excepto ayer que se agarraron a puñetes entre ellos, los del Partido Nacional. Su presidente, en pijama y bata por un resfrío, dio una conferencia de prensa, no aceptando su destitución. Latinoamérica con todo su sabor…..

 Cariños y gracias

 Ximena

…el traslado de maletas a Kennedy fue espantoso. Ya las dejaba tiradas..

 

 

Ya no lo recordabas, pero aparentemente le mandaste una carta bastante loca a tus padres en esos meses, simulando que había sido escrita por Camila, tu hija de pocos meses; claramente había sido una humorada. Camila parecía contarles sobre conflictos y exageraciones, donde por algún motivo que ya no recuerdas, cubrías las ventanas de tu casa con papeles de diario, o donde Pilar le negaba el teléfono a un amigo y lo dejaba sangrando. Tu madre responde y trata de ponerse a tono con su propia humorada. Eran otros tiempos, donde parece que algo funcionaba mejor:

 

“….reímos mucho con tu carta. Algunos, como Álvaro (tu hermano) y Mónica (tu hermana), tus tíos, se la creyeron entera, hasta eso de negarle el teléfono al amigo, algo dudaron cuando les pregunté si creerían que tu papá pondría diarios tapando las ventanas…”

 

Y le contó sobre el plebiscito que ya llegaba (miércoles 5 de Octubre, 1988), y de los “pobres” que también participarían:

 

“….ahora en Chile, solo se habla de plebiscito. Los pobres dicen que votarán Si o No, según quien les pregunte. Tú sabes, los pobres son los que hacen los trabajos manuales, y además aceptan ser criticados con o sin razón….”

 

 

Santiago 29 Agosto 1988

 Querida Camila

 Eres muy chiquitita para llamarte con todos tus nombres y apellidos.

Reímos mucho con tu carta. Algunos, como Álvaro (tu hermano) y Mónica (tu hermana), tus tíos, se la creyeron entera, hasta eso de negarle el teléfono al amigo, algo dudaron cuando les pregunté si creerían que tu papá pondría diarios tapando las ventanas. Eres verdaderamente ingeniosa, fantástica como toda latinoamericana culta.

 Este fin de semana, en Algarrobo, te hice las sabanas que te envío junto a un libro chileno de “recuerdos del nene”, hasta en la Constitución chilena se usa el genero masculino, ¡lo cual incluye al sexo femenino!

 Algarrobo estaba lindo, lleno de sol tibio y aire limpio. Te gustará esa casa –ahora que está bien arreglada la cuidan todos- . Se veía impecable a pesar de estar vacía más de dos meses. Los últimos en ir, Alberto y familia, estuvieron en cama sus vacaciones de invierno allá.

 Ahora en Chile, solo se habla de plebiscito. Los pobres dicen que votarán Sí o No, según quien les pregunte. Tú sabes, los pobres son los que hacen los trabajos manuales, y además aceptan ser criticados con o sin razón….

 Vuelve a escribirme, aunque todos los días en TV-cable sé que tiempo tienen en Ohio, como hoy, por ejemplo. Allá está lloviendo y saldrás bien abrigada con tus papás. Ayer, en Alemania, chocaron por chacoteros, unos aviones en vuelo. Aquí hace frío y niebla y se me termina el papel.

 Un gran abrazo a tus papás de tu abuela Ximena

 Cariños

 Ximena

 

 

Y finalmente llegamos a la carta de tu padre. El mismo te reconoce que había escrito bien pocas cartas. Te enumera las cualidades para encontrar un lugar ideal donde tomar vacaciones. No es mucho lo que pide:

 

“…el ideal sería que fuera una cosa cómoda, con confort, y que sea descanso para todos. Que tenga buena playa, y que tenga piscina donde la mamá se pueda bañar…”

 

Y también menciona esa carta escrita aparentemente por Camila:

 

“….la mamá y yo gozamos con tu carta, pero tus hermanos quedaron un poco asustados, especialmente cuando ‘Pilar no le quiso prestar el teléfono a Carlos y lo dejó sangrando en una oreja’…”

 

Y finalmente se le sueltan los puntales y te cuenta como se siente; se pone sabroso:

 

“…acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más, pretendiendo completar así 25 años de dictadura….Estoy seguro que el “NO” va a arrasar si no hay fraude en el plebiscito, claro que hay que recordar que históricamente los dictadores no hacen plebiscitos para perderlos, sino para ganarlos, a pesar de ello confío en la honorabilidad de las Fuerzas Armadas que impedirán el fraude….”

 

 

 

Santiago, Septiembre 5 de 1988

 Queridos Cristián, Pilar y Camila

 Realmente he estado muy flojo para escribirles, hoy es día 05-09.fecha de aniversario de mes en que regresamos. Realmente Cristiancito, fue un regalo muy, muy lindo estar en tu casa, vivir con ustedes como lo hacen todos los días e incorporarse un poco en vuestras vidas. Estoy deseoso de que luego pase el tiempo y podamos repetir una linda estada en Cleveland, pero no en la misma ciudad, sino en alguna de esas islas de veraneo. El ideal sería que fuera una cosa cómoda, con confort, y que sea descanso para todos. Que tenga buena playa, y que tenga piscina donde la mamá se pueda bañar. No te olvides de informarte oportunamente, porque los lugares buenos son reservados con mucha anticipación. Trata de conseguirte folletos y todo lo relacionado con el tema.

 ¿Cómo te ha ido en el trabajo? El ambiente en la universidad lo encontré extraordinariamente agradable y te encuentro toda la razón que quieras trabajar allí. Ojala puedas lograr el permiso de trabajo y la residencia definitiva. ¿Cómo le va a Pilar en su tesis? Ojala pueda terminarla este año. ¿Cómo está Camila? ¿Cómo ha adelantado en sus risas y en las relaciones con ustedes? La mamá y yo gozamos con tu carta, pero tus hermanos quedaron un poco asustados, especialmente cuando “Pilar no le quiso prestar el teléfono a Carlos y lo dejó sangrando en una oreja”.

 Acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más, pretendiendo completar así 25 años de dictadura….Estoy seguro que el “NO” va a arrasar si no hay fraude en el plebiscito, claro que hay que recordar que históricamente los dictadores no hacen plebiscitos para perderlos, sino para ganarlos, a pesar de ello confío en la honorabilidad de las Fuerzas Armadas que impedirán el fraude.

 Por TV conectada a cable, en las mañanas y tardes, vemos los mismos noticieros que ustedes.

 Reciban un cariñoso abrazo y besos, tú, Pilar y Camila

 Juan

 

Autoficción 56: Te sientes como si después de un incendio, no te puedes negar a revisar las cenizas

Esa fue la vida que te tocó vivir en esos años, Cristián, en los 80, y esas fueron las vidas alrededor tuyo, en tu entorno, las que muestran las cartas y con los cuales a veces compartiste. Has estado bien acompañado por mucho tiempo, pero de tus propias taras y felicidades. A lo mejor escribes como los que escriben bien o escriben mal, imitando a los famosos o los desconocidos, pero más que nada lo haces para combatir ese virus, la enfermedad, el susto de que a lo mejor lo perderás todo, incluso la memoria. ¿Será por eso que la memoria y los recuerdos te interesan tanto? ¿O serán los años, el último tercio que te va quedando? ¿Será la realización de percibir más años mirando hacia atrás que hacia adelante?

Te ‘añejas’ y te acompañas con esa urgencia por contar, y caminas por las calles acumulando papelitos en los bolsillos donde anotas frases sueltas, nombres, expresiones que se te pueden olvidar. Todo muy inútil, por cierto, pero sientes que todo eso te ayuda. Pilar, tu esposa, se preocupa, encuentra que todo eso que escribes es demasiado personal y no lee nada. A ti te afecta menos, te imaginas muerto, terminado y donde ya nada es importante (un poco como te enseñó tu amigo Ignacio Carrión). Este texto, por ejemplo, lo escribiste en el reverso de una boleta de Federal Express, por un saco de dormir que te pidió tu hija, Camila, que ahora vive en Seattle. ¿Qué pensará ella de ti en treinta años más?

Te sientes como si después de una fiesta o un incendio no te puedes negar a revisar las cenizas, o los sándwiches a medio consumir, o las botellas vacías, o las servilletas manchadas con labios pintados. Te interesas por averiguar quiénes fueron los que asistieron a esa fiesta, quieres conocerlos, recordarlos, quieres saber cómo usaron esas servilletas. Escuchas al incomparable Chubby Checker, que canta Dancing Party, por ejemplo, y te imaginas una celebración a la que no asististe; o acudes, pero a destiempo, desde Michigan, ahora, en este verano de Michigan y cuando todo ha concluido. Estas cartas son así, son un poco de todo eso y algo más, pero bien revuelto.

De manera que aquí continúas con tus cenizas, con tus servilletas manchadas con labios pintados, o con tus sándwiches a medio consumir. Imaginas que sería lindo si al ser leídas por alguien que no estuvo ahí, que nada supo de todo eso, al menos logre ver como emerge -por breves segundos- algo desde esos residuos, y vislumbre un asomo de esas vidas, alcance a palpar sus sustos, sus desesperanzas y quiebres.

Aquí tu madre te escribe apurada desde el aeropuerto de Santiago, en Chile. Es una carta sin una fecha precisa, pero la escribió antes de que tu hermano partiera hacia Canadá. Están en el aeropuerto porque alguien viaja, parece que Hernán, el padre de Pilar, tu esposa. Y desde ese café bullicioso, donde muchos se encuentran y despiden y lloran y se abrazan, te habla de su hermano menor, tu tío Cucho, que llegó a Santiago desde La Serena a enfrentar su divorcio, o a escapar de su divorcio:

 

“….anoche sorpresivamente llegó Cucho, así es que le pusimos un colchón en la pieza del fondo. Ninguno de sus hijos le dio un lugar para pasar la noche. Benko, el abogado de Indisa, lo asesorará porque su segunda mujer se ha quedado con todo lo que han reunido durante el matrimonio. Ahora Cucho está mal físicamente, y algo desmemoriado. Hay que cuidar de él y no dejarlo botado….”

 

Ese mismo tío Cucho le escribió un poema a tu hermano, Gonzalo, en esos años. Una burbujita de tiempo que se conservó gracias a su poema. Apenas recuerdas las circunstancias, estaban en el sur, eso crees, cuando Gonzalo se pinchó un dedo con un anzuelo al salir de pesca; la última y única vez que lo hizo (Fabulando en La Serena, Raúl Correa, Vicuña, 1980):

 

Con atuendo y buena caña

un día muy de mañana

Gonzalo salió a pescar

 

Lo pensó una y mil veces

si picarían los peces

en aguas de aquel lugar

 

Decidido al fin al lance

clavose, triste percance,

un anzuelo en el pulgar.

 

Si dudas de tu actuación

el dedo o el corazón

pudiéraste tu clavar

 

 

Te cuenta también, que vendieron un departamento, y que ese dinero lo utilizarían para ayudar a tu hermano menor, Álvaro, el ‘Plito’, con su nueva empresa constructora. ¿Cuántos departamentos llegaron a tener tus padres? Ya ni lo recuerdas:

 

“….vendimos el departamento de Huérfanos con Ahumada en menos de su valor. $5.000.000 Quedarán líquidos $4.300.000 para Álvaro y así podrá construir sin sobresaltos….”

 

Como mencionabas en autoficciones anteriores (53), tu hermano Gonzalo finalmente partía hacia Canadá, pero no sin bofetones previos, disputas, quitadas de saludo, porque tus padres se oponían fuertemente. Al final partió, pero sin la ayuda económica de tus padres:

 

“….Anita (esposa de mi hermano Gonzalo) está furiosa repentinamente desde que supo que le daríamos $ a Álvaro y ellos se van a Canadá con lo que han ahorrado solamente (6 a 8 mil dólares, creo)….”

 

Anita se los hace notar y lanza la primera piedra:

 

“……no entiendo, estuvo Anita dos veces muy amistosa, y de repente en su casa no me saludó al llegar …..así es que nos fuimos….”

 

La respuesta de tu padre no se hizo esperar:

 

“…..¡Por eso, Juan les quitó el auto!…”

 

Y los padres de Anita también salen al ruedo; sin invitación y casi sin ropas, simplemente le llegó un palo sin que se enteraran de donde les caía:

 

“….dice (Anita) que yo no debería haberle dicho a su mamá que nosotros no les ayudaríamos por segunda vez, y que ya habíamos gastado 37 mil dólares en el año que estuvieron en EE.UU (y Juan estaba al lado dictándome lo que les dijera a los Kuschel)…..”

 

Según tus padres era importante enfatizar que, de ellos, no recibirían ninguna ayuda económica:

 

“….que sepan en Frutillar que si se van, se las deben arreglar con ayuda de ellos, no la nuestra….”

 

 

Al final tu hermano Gonzalo, partió acompañado solamente de su familia y unas pocas maletas. Nadie de la familia lo acompañó. El chofer de la UNICEF, de buena persona simplemente los llevó al aeropuerto. ¿Qué habrá pensado? Todo ocurrió rápido, automático, y Gonzalo resultó como expulsado de la familia. Parece que Álvaro, tu hermano menor, desafió las ordenes de tus padres, y llegó apurado a darle un último abrazo. Así fue como tu hermano emigró hacia Canadá para buscar nuevos horizontes, nuevos amigos y oportunidades; fue un quiebre parecido a un divorcio, a una separación violenta. Aquí van las cenizas. Aquí llegan la fiesta y los incendios, y los sándwiches a medio consumir junto a las servilletas manchadas con rouge:

 

 

Cristián amor

 Estamos con Pilar (madre de tu esposa) en el aeropuerto. Te escribo mientras esperamos tomándonos un cafecito y Hernán (padre de tu esposa) hace la cola con las maletas.

 Para qué te cuento en detalles estos últimos meses…..

 Anoche sorpresivamente llegó Cucho (su hermano menor), así es que le pusimos un colchón en la pieza del fondo. Ninguno de sus hijos le dio un lugar para pasar la noche. Benko, el abogado de Indisa, lo asesorará porque su segunda mujer se ha quedado con todo lo que han reunido durante el matrimonio. Ahora Cucho está mal físicamente, y algo desmemoriado. Hay que cuidar de él y no dejarlo botado.

 Ayer almorcé con Gonzalo en un simpático restorán. Está entre feliz y asustado.

 Vendimos el departamento de Huérfanos con Ahumada en menos de su valor. $5.000.000. Quedarán líquidos $4.300.000 para Álvaro y así podrá construir sin sobresaltos. De Septiembre a Diciembre trataré de vender Algarrobo para darle a Mónica otros $4.500.000 y comprar un departamento en Providencia para nuestra vejez. Lo que nunca quiero vender es la casa en que vivimos. Nos gusta el espacio y no siento a la empleada.

 Anita está furiosa repentinamente desde que supo que le daríamos $ a Álvaro y ellos se van a Canadá con lo que han ahorrado solamente (6 a 8 mil dólares, creo). Dice que yo no debería haberle dicho a su mamá que nosotros no les ayudaríamos por segunda vez, y que ya habíamos gastado 37 mil dólares en el año que estuvieron en EE.UU (y Juan estaba al lado dictándome lo que les dijera a los Kuschel).

 No entiendo, estuvo Anita dos veces muy amistosa, y de repente en su casa no me saludó al llegar…. así es que nos fuimos. ¡Por eso, Juan les quitó el auto!

 En fin, Cristiancito, este es un mundillo del que prefiero hacer mutis…y que sepan en Frutillar que si se van, se las deben arreglar con ayuda de ellos, no la nuestra.

 Si Gonzalo fuera sano y Anita ordenada en sus gastos, estaría feliz que hicieran su vida como quisieran. Tengo terror a que se vuelvan a endeudar. Además encuentro que Gonzalito se inventa una realidad propia…no coincide con la general que vemos los vulgares seres humanos.

 En fin, tengo que endurecerme para no hacer otro cáncer. Por eso Juan me trajo de sorpresa el pasaje a Europa.

 Cristiancito, dale a Pilar la pulsera de oro en recuerdo mío.

 Y te estaré escribiendo desde Europa. Puedes hacerlo a American Express, Palma de Mallorca, Islas Baleares, España. Salgo a París el 6 de Junio, a España el 20 de Junio y a Cleveland el 21 de Julio.

 Te quiero mucho, como tu querrás a Camila, ya lo sabrás.

 Ximena

 

 

Y por último otra carta de tu madre, pero esta vez más liviana. Ya estaba de viaje:

 

Palma, Martes, día en que había carta tuya en American Express. Julio 1988

 Cristiancito amor

 ¡Qué rico leerte! ¿Cuando tendré foto de Camila (tu hija recién nacida)? Anoche dormí feliz por haber hablado contigo.

 Le compré una muñeca (parecida a Pilar) para Camila. La próxima semana, en Galerías, me tendrán el libro de Cortázar. Recorrí antes varias otras y ya no estaba. Mi hotel en Madrid está a unos pasos de la librería más grande de la ciudad. Dime que otros libros te gustaría tener. Escríbeme al hotel Galaico (Gran Via 15 5º piso D, fono 5214668, pero no hay fono en la pieza. Llego el 17 de Julio).

 He extrañado tanto, tanto, a tu papá y a todos mis hijos.

 Con amor a ti, Pilar y Camila

 Ximena

Autoficción 45: ……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros…

Todo comenzó cuando pasaron a dejar unos panfletos naranjos en el buzón de entrada en nuestra casa aquí en Michigan, y donde explicaban el test que me ofrecían. Nuestro perro, el Copo, ladraba como si nos fueran a asaltar, o como si fuéramos a perder algo. Salí corriendo a la calle y saqué el papelito del buzón, mientras veía como se retiraba una camioneta que también era de color naranja y con un chofer que hacía señas con las manos, y que se reía, estaba muerto de la risa. Parece que se hacían señas con mi vecino que también sonreía como celebrando el espectáculo. En el panfleto me explicaban en detalles de qué se trataba el ofrecimiento. Es un test donde me invitaban a donar un poco de sangre para realizar unos perfiles bioquímicos y genéticos. Después de firmar unos papeles y basados en los resultados del análisis, me visitarían nuevamente para explicarme los detalles, y predecirme con bastante certeza, según ellos, con un error de tan solo un año, mi “fecha de caducidad”, es decir la fecha en que me iba a morir. Explican que la medicina ya ha progresado mucho, demasiado, y que ha llegado la hora de utilizarla para el beneficio de todos, leía en el papel. Los accidentes, eso sí, no se pueden predecir, de manera que nada de eso se consideraba en el contrato.

Siempre me asombran estos gringos, la facilidad que demuestran para inventar negocios, nuevos trucos, y como le dan un barniz azucarado a las peores noticias. Cuando me echaron del trabajo, por ejemplo, y cerraron mi planta piloto, me indicaron que esa era simplemente “una reestructuración”

…….pero volvamos a la casa. Cuando se fue el tipo de la camioneta naranja, la Pili, que recién llegaba del trabajo, me preguntó asustada si acaso yo había firmado. ¿Firmaste?, me gritó sobresaltada, ¿firmaste? Le aseguré que todavía no, pero que siempre me ha intrigado poder conocer eso. ¿Qué?, me preguntó, aterrada, ¿conocer qué? El término de mi vida, le grité. Ahí se aterrorizó mucho más y me dijo que por qué me daba por hablar de eso, de mi muerte, o de la muerte de todos, en general, que ya estaba cansada de escucharme, y me dijo que cómo les creía, que ella había escuchado que cuando llegaba la fecha, y si todavía el cliente no ha caducado, si todavía no te has muerto, Cristián (y la pobre ya casi lloraba) te golpean la puerta otros tipos que te hacen otro examen. Y ahí el Copo nuevamente se puso a ladrar como si nos estuvieran robando algo……

 

Continuará….. Este es un experimento que puede terminar aquí, con esta nota o a lo mejor se extiende en el futuro, no lo sé.

 

Pero por ahora regresemos a las notas y cartas de esos años, en el Chile del 87. En las dos cartas siguientes, mi madre cuenta que los viajes de fines de semana a la zona central de Chile, se encaminaban cada vez menos hacia Algarrobo, donde tenían una casa, y mucho más hacia Viña y Valparaíso, donde una de las atracciones era disfrutar del típico plato de Machas a la Permasena, un hit que no desaparece y que no ha disminuido con los años. Añade, también, que el Chevrolet continúa con sus recalenturas y problemas. De la casa de Algarrobo me cuenta poco, pero me imagino que la casa permanecía con los problemas de siempre, lloviéndose periódicamente, y siendo asaltada por los lugareños que la veían invariablemente inhabitada.

En el área del debate público, el clima beligerante no decae. Menciona una entrevista de una conocida periodista de ese entonces, Raquel Correa, al Obispo Carlos Camus, donde:

 

“……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros….”

 

Eran otros tiempos, una época donde la iglesia católica parecía resonar con los sufrimientos y problemas del hombre de la calle. Chile se preparaba para la venida del Papa Juan Pablo II:

 

“…..aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase….”

 

Mi hermana junto a Pato, su marido de ese entonces, continuaban su recorrido por Europa:

 

“….Mónica llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….”

 

Al final menciona al “Pollo Ovalle”, un amigo de mi hermano mayor, Juan Alberto, en las secundarias del colegio San Ignacio. “El Pollo” le da a mi madre buena información sobre cómo conseguir pasajes baratos. Hay que recordar que en esa época la Internet todavía no se conocía:

 

 

Santiago, 9 de Marzo 87

 Cristiancito querido

 Recién llamaste como transmisión de pensamiento. Perdón, te escribo acostada de puro floja, es que ayer el viaje fue un poco agotador porque se nos volvió a recalentar el Chevrolet a pesar que donde Davis lo habían arreglado.

 Nadamos el sábado con Álvaro (hermano menor) y Marlene (su actual esposa) en la piscina del Miramar, pero el domingo amaneció muy nublado. Teníamos ganas de hartos mariscos y después de pagar el Hotel nos fuimos a un restorán en Valparaíso (dato del weekend Mercurial). Subimos a los comedores del 2º piso por unas escaleras negras de mugres, como para rasparlas con cuchillo. Había poca gente, pero a los 15 minutos estaba lleno y pasaban inmensos pescados fritos envueltos en grasa. Mis machas a la parmesana estaban duras, secas y casi sin queso. Juan no terminó el caldillo guardando lugar para el congrio frito que le llegó crudo. ¡Y eso costó $200 menos que en el Miramar! Di una vuelta por esa Caleta el Membrillo con el agua sucia de papeles y pobres chiquillos tratando de pescar.

 Hay hambre en los cerros de Valparaíso. Ahora con el camino a cuatro pistas, las empresas se trasladan a Santiago. Por menos de la mitad de $ de hace 3 años, aquí se pueden comprar casas, pero, ¿quién puede vivir tranquilo entre tanta pobreza?

 El sábado tuvimos un magnifico almuerzo en el Miramar, rodeados de mozos para entregar tumbonas,, toallas, ofrecer bebidas y poner quitasoles. Escandaliza vivir las diferencias con indiferencia. Dicen que con los fuegos artificiales de Valparaíso se podría no haber despedido a los 6.000 profesores… ¡Luego, luego, control de la natalidad!

 Como ves, aún estoy bajo el efecto de haber estado ayer en Valparaíso.

 Un gran abrazo

 Ximena

Stgo 13 Marzo 87

Queridos Cristián y Pilar

 Ayer estrené las pantys negras con bordado, se ven preciosas… ¡Gracias!

 Aquí estamos bastante entretenidos por una entrevista que le hizo Raquel Correa al Obispo Camus; pero mejor es que se las envíe….voy a buscar entre los diarios viejos…el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros.

 Aída (casada con Alberto, mi hermano mayor) va dos veces por semana a un policlínico en que trabaja Antonio Cavalla. Ayer y hoy, en El Mercurio, sale que fue interrogado por un juez que investiga la muerte de un carabinero. Harto que le dije a Aída….creo que persiguen a los ex exiliados para asustarlos.

                                                                                                 24 de Marzo

Y parece que olvidé aquí la carta.

 Ayer me llegó una tarjeta tuya y antes de Pilar con motivo de un día de (no legible)….gracias.

 Los diarios han desaparecido y las revistas Hoy no sé si te las envié. Ahora te pongo al correo el primer número del diario La Época y recortes.

 Aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase.

 Mónica (mi hermana) llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….

 Jorge Ovalle (amigo de mi hermano Alberto en las secundarias), o “El Pollo Ovalle” desde NY sacó pasajes a poco más de US$ 600 en Lan Chile. En la Agencia Cóndor Travel. Toll free 1 800 4236686 Manhattan 501 5ª Avenida, Suite 115, Nueva York 10017. Esos datos me los envió la secretaria de Juan. Hay que re-chequear en la guía de teléfono. En casa de Juan Alberto estaba el Pollo y me contó que ellos compraban pasajes baratísimos en esa agencia. Ahora se vuelve el Pollo a Filadelfia por uno o dos meses, y de ahí sigue a Barcelona donde viven. Creo que les venden los pasajes a menos de 400 dólares a Europa.

 Un gran abrazo

 Ximena

Autoficción 43: ….como ardilla en su árbol…

Bajando al subterráneo de mi casa, este fin de semana, encontré la bofetada de la Agencia Carmen Balcells, que ahora y antes veo como bien justificada. Como expliqué antes, pese a las sugerencias de Guillermo Blanco creo que busqué el fracaso en ese texto que mandé, busqué el rechazo, cosa que finalmente llegó:

 

Agencia Literaria Carmen Balcells

 Estimado amigo:

 Transcurridos estos mese podemos ya darle noticias sobre la lectura de la versión revisada de El PROPOSITO DE LA LUZ MAS LUMINOSA.

 Lamentablemente los informes de la lectura no han sido muy favorables y a pesar de que hemos considerado detenidamente las posibilidades de esta obra en el mercado editorial español, creemos que hay algunos errores de estructura y de concepto, que nos han hecho desistir sobre su representación.

 Agradecemos nuevamente su confianza al dirigirse a nosotros y quedamos a la espera de sus instrucciones en cuando a los originales.

 Muy cordialmente

 Carina Pons

 

Recuerdo que tiempo después, varios años después, mandé unos cuentos a la agencia Carmen Balcells, la suprema jefa, la jueza de todo lo que es malo o bueno de lo que ocurría con la literatura y los escritores en esos años. Recuerdo que José Donoso sufría ataques de ansiedad esperando los derechos de autor que ella regularmente le mandaba. Lo interesante es que en la agencia me tomaron demasiado en serio, me contestaron las cartas y me trataron como alguien que todavía les podía ofrecer algo, una gran novela. Recuerdo que el título del texto anterior no sonaba mal: “Hablen con Mariana”. Un título que después cambie por: “El Propósito de la Luz más Luminosa”. Se acordaban de mí cuando les mandé los cuentos, y por teléfono me dijeron que no era la primera vez que les mandaba algo. A los pocos meses llamé nuevamente por teléfono para averiguar como andaba todo, y me alegré cuando me dijeron que los habían aprobado, que habían pasado “el turno de la lectura”. Pero sin embargo, en ese preciso instante me chanté, ahí nuevamente arranqué despavorido frente a la posibilidad de tener éxito, porque después de la felicidad inicial, de la copita con champagne, me asusté, me enfrié y no llamé nunca más y ellos tampoco hicieron nada. Creo que hasta me mudé de casa. A lo mejor pensaron, y correctamente, que un libro de cuentos apenas vendería, sería un fracaso comercial. Asunto que podía ser muy cierto porque siempre he sido malo para el marketing, algo que es tan importante para los días que nos comen. Como contaba antes, tuve susto de pasar miserias, pellejerías, y a lo mejor también le tuve temor al potencial fracaso, a ser un elegido que al final no producía nada de valor. ¿Bueno para escribir qué, Cristián? ¿Pendejadas?

Hace pocos días me llegó un lindo email en la sección de comentarios de este blog, de la viuda de mi amigo Ignacio Carrión que reproduzco más abajo:

 

Cristián he leído en tu página hasta la 42 y me atrapa. Estás haciendo un trabajo maravilloso. Tu amigo Ignacio estaría fascinado. Me hace gracia la expresión “como ardilla en su árbol”. No sé si se dice o lo inventó ella. Desde que sé que tu madre está viva me cambió el punto de mira. No por el hecho de que esté viva sino por lo que hizo con la herencia. La verdad no lo entiendo. ¿Qué tal os va todo? ¿Las chicas bien? Por aquí ya se acerca el final del colegio de los niños y hace mucho calor. Acabo de terminar la última novela de Antonio Muñoz Molina. Está bien. El título es muy bonito. Tus pasos en la escalera. Te mando un abrazo enorme.

María Jesus

 

Querida María Jesús (Chus)

 Gracias por tu comentario. Como te contaba siento que de alguna manera Ignacio todavía lee estas notas cuando tú mencionas algo y eso me llena de alegría, me salpica. Y tienes mucha razón cuando comentas las cartas de mi madre. Al igual que tú, encuentro que ella escribía muy bien, sabía desdoblarse y mirar, con esa mirada de vuelo de pájaro, sin amarras ni anclas, donde simplemente contaba lo que ella veía y sin inhibiciones. Pero eso le ocurrió solamente en las cartas, textos que ella presumía serían secretos y por eso soltaba su escritura y relegaba a su censor a la basura.

 Mi madre todavía está viva, todavía vive, pero después del desaguisado de la herencia, donde básicamente desheredó a sus hijos hombres por decreto supremo, sin conversar nada, simplemente la he desconocido y en gran medida ya se me murió, no está, partió; quizás por eso hablo de ella en el pasado. Pero en las cartas es claramente otra persona y ahí la recuerdo nuevamente con cariño, resucita, donde me río muchísimo y también la sufro. Con los años creo que la voy a perdonar, querida Chus, pero sé que será tarde, a destiempo, en cartas sin destinatarios y en otros espacios, bajo otras condiciones.

 Aquí en Michigan estamos bien, y nuestras dos hijas, Camila y Sofía, están bien, viven en Seattle. Yo aquí me he matriculado con estas cartas y algunos libros y algunas otras ocupaciones que no tienen nada de espacial. Jugamos con nuestro perro, el Copo, nuestros gatos (me encanta el Luca, el gato hondureño que se trajo Camila cuando estuvo ahí), y a veces escribo una notita y recuerdo a los amigos. Y claro, ahí está y estará siempre Ignacio Carrión. Siento que gané mucho al conocerlo, siento que me liberé, sacudí la censura, la inhibición en las palabras, y su ejemplo me empujó a tomarme esto, la escritura, de manera mucho más seria que antes, como lo hizo siempre él; aunque uno a veces lo haga mal, no lo pueda hacer o no resulte. No es tarea fácil, querida Chus, porque como nos recuerda el escritor chileno, Jorge Edwards, en Chile somos buenos para las intimidades, las confidencias, los copucheos, pero solo cuando nos tomamos un cafecito, un traguito, y en la privacidad y los encierros de los restoranes. Ahí usamos mucho la broma, la anécdota, el chiste, y todo se hace muy entretenido. Lo triste es que tan pronto se acaba el cafecito, se acaba la fiesta y quedan las botellas vacías en medio del desorden, junto a un sándwich mal comido, todo eso se olvida y se pierde, y al final es como si nada de eso hubiese sucedido, nada se hubiese conversado……eso me lo enseño también Ignacio, querida Chus…..

 ¡Otro abrazo igual de enorme desde Michigan!

 Cristian

 

Le mencionaba a Chus que en Chile conversamos y nos abrimos solamente en la casas de los amigos. Me acuerdo, por ejemplo, del “Chatito Frías”, un retirado general del Cuerpo de Carabineros de Chile y sus innumerables anécdotas que contaba en la casa de mi padre, en Algarrobo. El Chatito Frías conocía bien el arte de la conversación, y a veces pienso que era algo muy cercano a la literatura, o al teatro, un destilado puro, porque a veces hasta se paraba del asiento para actuar, para explicar mejor una ocurrencia, o algo que le había sucedido en una cuartel de un pueblo chico, retirado, y todo eso contado con mucha humanidad.

En la escritura es fácil chantarse; a veces se cuenta algo, sale algo, pero muy acotado, poco y mal. Nos cuesta mucho escribir y contarlo claramente, sacarlo a la luz. Jorge Edwards creo que solo ahora, con la edad y casi al término de una larga vida, ha cambiado y se liberó bastante del censor interno. Eso se nota sobre todo en su segundo libro de memorias (Esclavos de la Consigna, 2018). Creo que esa liberación lo deja ver como un personaje mucho más humano, porque nos muestra claramente que se equivocó en muchas ocasiones, pero no tiene problemas en reconocerlo, y el texto se hace entretenido y fácil de leer, atrae. Las únicas secciones que podrían pasar como añejas en su último libro, un poco fuera de época –creo- son las secciones donde celebra o cuenta en forma graciosa la tendencia al alcohol de ciertos escritores y poetas. A lo mejor me equivoco, pero creo que en el futuro esas celebraciones serán vistas como algo de mal gusto, percibidas como un aplaudir y vitorear cierto tipo de enfermedades serias. Me gusta que cuente sin mucha censura, pero no tiene para qué agregarle ese toque celebratorio a las tomateras excesivas. También son entretenidas las confidencias sobre Neruda. Menciona también varias veces al famoso crítico literario de esos años, Alone, o Hernán Díaz Arrieta (amigo de mis padres, y sobre todo de mi madre, fallecido ciego y mudo el año 84 al los 92 años de edad), y a Gabriel Valdés Subercaseaux (amigo de mi padre, fallecido en el año 2011), que fue jefe de Edwards cuando él trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. El mismo Gabriel Valdés que llamó ocho veces al embajador italiano en Chile, en el 87, para que le dieran la beca a Italia a mi hermana Mónica y a Pato, su marido en ese entonces (Autoficción 42). Jorge Edwards nuevamente habla bastante de Neruda en su último libro, y en otro anterior, en “Adiós Poeta”, donde toca el tema de su entierro.…….y menciona a mi madre pero en clave, como “una amiga”, o “la amiga común”, sin mencionar jamás su nombre: ¿Nuevamente el susto, el terror al “qué dirán” de mi madre? Así es como lo escribe Jorge Edwards en Adiós Poeta: (Tusquets Editores, 1990):

 

“Una de las versiones de su entierro me llegó, curiosamente, del lado más conservador que uno habría podido imaginarse, del lado de Hernán Díaz Arrieta, Alone, el eterno crítico dominical de El Mercurio que se había convertido en sus últimos años en un incesante fustigador de nuestra izquierda no solo literaria, sino también política. Recibí el testimonio, precisamente, durante el funeral suyo, algunos años después, y por boca de una amiga que lo había acompañado al del Poeta. Hernán Díaz, en el mundo literario chileno de comienzos de siglo, fue uno de los primeros en reconocer el genio poético del joven Neftalí Ricardo Reyes, que ya había empezado a firmar como Pablo Neruda. Se sabe que le prestó quinientos pesos de entonces para que pudiera financiar la publicación de Crepusculario, su primer libro. Se respetaron y fueron amigos siempre, a pesar de que no dejaban de propinarse algún arañazo o picotazo periodístico. Para definir al beligerante Alone de la década del sesenta, Pablo utilizó una expresión que venía del parlamento español de épocas anteriores a Franco: “Insigne escritor y extravagante ciudadano”.

 Pues bien, la amiga común a la que me he referido antes me contó que Alone supo la noticia de la muerte de Neruda y partió de inmediato a visitar a Matilde. Entró a la casa del costado del cerro San Cristóbal llorando, detalle que Matilde me confirmó. Al día siguiente, acompañado por la misma amiga, partió al entierro. Cerca de la tumba, ese mausoleo prestado en los comienzos por una familia burguesa, los miembros de las Juventudes Comunistas, que estaban rodeados de soldados con ametralladoras, levantaron los puños y rompieron a cantar la Internacional. “Hasta aquí nomás llego”, dijo, con tranquilidad, Hernán Díaz, que quizás, después de todo, no era una ciudadano tan extravagante como pretendía creer el Poeta, y regresó a su casa de una de las orillas del Parque O’Higgins.”

Todavía recuerdo que fui yo el que contestó la llamada de Alone el día del entierro de Neruda. Era temprano y se escuchaba el zumbido de los autos en las calles, lo que apagaba todavía más su voz frágil y afectada, y le pidió a mi madre que lo acompañara a la ceremonia del entierro. Rogué para que me dejaran ir con ellos, pero no me dejaron, sería peligroso, me dijeron, habría protestas, gritos, así que mejor sería me quedara en casa. Fue una pérdida, pero ya la perdoné.

Creo que frente al papel, o la pantalla en blanco, nos frenamos porque le tenemos terror al “qué dirán”. Mi madre, por cierto, le tenía mucho susto, y me parece que eso le impidió desarrollar su escritura plenamente. Pero creo que felizmente esa tranca, esa dificultad, ahora, en el 2019, está cambiando y se están abriendo las puertas del closet donde los asuntos íntimos, secretos, incluso aparentemente vergonzosos –sobre todo en las nueva generaciones- se conversan con menos rodeos y con más autenticidad, como lo hizo mi querido amigo Ignacio Carrión hasta el agotamiento, y literalmente hasta el último suspiro. Él lo supo hacer hasta hundirse en el dolor, donde se quemó las manos (y donde también se las quemó a otros), se hirió los ojos, y hasta rasguñó el papel de sus cuadernos donde lo contaba todo.

Pero regresemos al 87. Ese año fuimos a Chile de visita y recuerdo que con Pilar nos acostamos en cada una de las camas que antes habían sido solamente mías. Fue como un acto de purificación, de lucha, de borrón y cuenta nueva. O a lo mejor pudo haber sido todo lo contrario, a lo mejor fue como un renacer, pero sobre las cenizas todavía tibias de otros años, no lo sabré nunca. Fue un proceso bien curioso, como de reconquista.

Mi entrevista en la IBM –lo veo en las cartas que he escondido “como ardilla”- parece que causó revuelo en mis padres. Ahora recuerdo mejor como ocurrió todo. Sucedió en Nueva York entre parques de árboles frondosos y laboratorios que parecían sacados de algún sueño. Me entrevistaron varios tipos, pero mi suerte estaba echada. Recuerdo a un tipo joven, un poco extravagante, muy trabajador, y que era algo así como una leyenda en los círculos electroquímicos. Me hizo varias preguntas pero más que nada para salir del trámite, para cumplir. Después me entrevistó un tipo más joven, buena facha, al que se le notaba un futuro resplandeciente por adelante, y él lo mostraba en su desplante, tenía la seguridad para mostrarlo. Había pasado por universidades importantes, y por cada uno de los laboratorios adecuados, o por los que había que transitar para ser considerado como miembro de ese círculo dorado de las nuevas generaciones que prometían. Yo también prometía, venía del laboratorio de Yeager, que en esos años era una leyenda. Pero nunca he actuado bien, y uso mal el marketing, y cuando me ocurre eso, dejo de ser técnico, científico, y observo, comienzo a mirar a esos actores, a buscar que fotos tienen sobre su escritorio, por ejemplo, o qué libros guardan en una estantería. Pero como contaba en la nota anterior, mi suerte ya estaba sellada después de haberle dado un no rotundo al doctor Bindra. Había dejado pasar esa oportunidad y ahora estábamos en ese tiempo donde había que pagar la deuda. Años después me enteré que el primer tipo que me entrevistó ese día había fallecido de SIDA. Del segundo no supe nunca nada. Espero le haya ido bien; creo que a él lo contrataron cuando inicialmente rechacé la oferta por mi viaje hacia Berlín.

En la siguiente carta, mi querido padre, con metodología de cirujano, recorre brevemente la situación de mi madre y lo que ocurre con las vidas de mis hermanos y hermana. Al final menciona lo que le sucedió cuando un amigo mío, Javier de Ferari, llevó a su madre a su consulta. Mi padre tiene que haberle pegado “un palo” feroz, porque al día siguiente, cuando se dio cuenta de que Javier era el Javier amigo mío, le devolvió la plata de la consulta hasta con intereses:

 

“…..vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día…..”

 

Santiago, Febrero 17 de 1987

Queridos Cristián y Pilar

Espero que se encuentren bien de salud y que los proyectos se vayan concretando. Ojalá que Pilar termine la parte experimental de su tesis y obtenga el próximo año definitivamente su doctorado. Me alegró mucho que estés conforme con la entrevista de la IBM. Estoy conciente que lograr un contrato es muy difícil pero en todo caso es una buena experiencia. Si no es eso ya se presentarán otras oportunidades. Vuestra estada en Chile nos pareció un sueño y el mes se hizo muy, muy corto. Lástima que nuestra casa no sea lo suficientemente grande donde hubiésemos podido atender en mejor forma a la familia de Pilar, nuestras intenciones habrían sido brindarles mayores atenciones.

Acá las cosas tienen la rutina del tiempo y las novedades que tu debes conocer quizás mejor que nosotros por la prensa de los Estados Unidos.

La mamá bien de salud y el próximo fin de semana iremos a Viña.

Álvaro (hermano menor) está armando una sociedad constructora de viviendas.

Gonzalo (hermano que finalmente terminó viviendo en Canadá) feliz con su nuevo puesto en la Unicef, cuyo sueldo de $250.000 libres es un buen sueldo para Chile.

La Mónica (hermana) y Pato recorriendo Europa y logrando nuevas experiencias.

Alberto (hermano mayor) trabajando en buenas condiciones.

Yo también trabajando en Indisa muy a gusto. Acá el clima está siendo menos caluroso por lo que creo que ustedes irán teniendo menos fríos. Vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día. Recibe tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

Juan

 

Aquí sigue una carta de mi hermana Mónica, donde cuenta las vicisitudes de su nueva vida en Roma y en Europa. Estaban recién casados:

 

Roma, 16 de Febrero 1987

Queridos Cristián y Pilar

Hola! ¿Cómo están? Ojalá súper bien y un poco más estables después del viaje a Chile. También supe por los papás que tuviste una entrevista en NY para la IBM y que te contestan a fines de este mes o principios de Marzo. En todo caso, de verdad te deseamos suerte.

Bueno, ahora paso a contarles hartas y nuevas noticias. Como me imagino, se habrán enterado en Chile, que el curso al cual vinimos no existe, y la única posibilidad de algo en la universidad era un curso “singolo”, es decir, uno cualquiera de la carrera….nada de posgrado ni importante, y aunque lo fuese a tomar yo (no Pato), no tenía los papeles, ya que aunque se suponía que debían estar en la universidad el 1º de Noviembre, no llegaron hasta el 23 de Enero. Estos italianos son un despelote únicos y solo te contestan con un “boh”. Llevé mis fotocopias necesarias, pero nada de eso podían ser usadas, debían ser los originales y mandados y visados por la embajada de Italia en Chile, y de ahí al Ministerio de Relaciones Exteriores en Italia, luego a la embajada de Chile en Roma, y de ahí, finalmente, a la universidad. Como se imaginan, un círculo imposible, casi, de seguir; ah, y además, hay que agregarle que debíamos dar un examen de italiano el 12 de Diciembre para tener los resultados supuestamente en la semana…. pero solo los tuvimos como el 15 de Enero. Y algo divertido, se cerraban las inscripciones en Diciembre; pero prerrequisito, debíamos haber aprobado el examen. Como ven, una sola locura. Para qué les digo lo desesperados y angustiados que estábamos, sumándole que aquí no hay donde vivir, y encontrar una pieza ya es un milagro. Ya en Año Nuevo y antes de Pascua, nos salió esto del Vaticano, pero después de 20, aunque no lo crean, 20 entrevistas y conversaciones pospuestas, supimos de que se trataba realmente el curso (antes solo era una idea general, a lo italiano…) y era “Biblioteconomía, con Mención en Arquitectura Religiosa del Renacimiento a Nuestros Días”…. Por lo cual, aunque ya estábamos inscritos, lo pensamos seriamente, y sumamos el otro gran problema, el dónde vivir. Aunque por medio de unos chilenos encontramos un departamento (¿departamento?), que de verdad eran dos piezas sin cama, con cocina (pero sin cocina ni refrigerador), el baño lleno de hongos por la humedad, sin rejas, en plano terra (nivel calle) y por 500 dólares al mes. Sacamos cuenta de cuanto nos iba a costar en arreglarlo, solo por 4 meses, y era todo una locura. Iba a ser una inversión para botar. No encontramos ni siquiera residenciales.

A Pato le empezaron los dolores de guata (quizás de nuevo úlcera).

Entonces, Cristian y Pilar, dado que los estudios no eran los indicados para nosotros, las condiciones del departamento ($ en general) y por tan poco tiempo y viendo que la beca es independiente al estudio, cambiamos de planes y nos replanteamos todo, no esperar el fin de la beca para empezar a conocer y viajar, sino empezar ahora desde marzo, y ocupar el tiempo y las $ con que disponemos por la beca.

Aunque parezca una locura, no lo es. Creo que vamos a aprender mucho más viajando y “viendo arquitectura”, que por medio de libros en una biblioteca.

Es por esto, que durante el mes de Febrero nos hemos dedicado a ver precios de trenes, ofertas, etc., como también los carnet de estudiantes para tener derecho a albergues. Nos hicimos socios de los dos que hay (y que podemos) uno es el ICTUS, y YHF. Los dos nos dan posibilidades de albergue dentro de toda Europa y el mundo (¡hasta hay en Chile! ¿Cómo será?). También ofrecen billetes de avión a todas partes y súper económicos. ¡Con esto Pato quiere ir hasta Egipto! (no me lo imagino arriba de un camello).

Con esto y el tiempo que disponemos, cree que de verdad se hace mucho más factible el que nos podamos ver. Escriban y dígannos (¿?) como sería, si ustedes pueden y quieren, y así nos ponemos de acuerdo.

Ya tenemos listas las mochilas y sacos de dormir. Nuestro viaje va a empezar, esperamos el 1º de Marzo a España, ya que ahí Pato tiene un primo hermano (no de los que viven en su casa por años) que se casa. Tenemos pensado quedarnos mas o menos hasta el 15 ahí, y luego volver a Italia recorriendo el norte, llegando finalmente el 1º de Abril a Roma donde cobramos la beca (la cual vendremos a buscar cada 1º de cada mes, hasta Junio incluido). Después tenemos planeado comprarnos el Europass por 2-3 meses y recorrer hasta quedar “lona”.

Bueno, ahora ya tienen una idea más o menos de toda la “película”, así que paso a contarles que de verdad en algunos momentos creo nos “tiramos al agua pato”,  ya que ni Pato ni yo tenemos experiencia en viajar así, pero si no lo hacemos ahora, ¿cuándo?  Será toda una aventura, tenemos “planeado” hasta cuanta ropa llevar, pero todo en teoría. ¿Cómo será la práctica?

Ah, y Cristián y Pilar, porfa’ les pido (pero no se rían) que como se me perdió un libretín donde anotaba algunas cosas (como los cumpleaños), se me perdió y necesito, si tu tienes, las fechas de los cumpleaños de todos ya que sé que las debes de tener y sabes, porque siempre llegan tarjetas en las fechas. A mí me encanta mandar, pero sin saber exactamente las fechas estoy perdida (pedirlos a la casa, me da plancha!!). Porfa’ mandalas a:

Sra. Mónica Fierro

Caulonia 10, int 32

00183 Roma

Italia

Si puedes lo antes posible para así tenerlas antes de irnos de viaje el 1º de Marzo.

Bueno, escríbannos y cuenten como están, y todo lo que quieran. ¿Y cómo está el frío allá?

Bueno ya es súper tarde (12) y prefiero cerrarlo de una vez y mandarlo mañana a primera hora.

Reciban un gran abrazo y espero sus noticias

Mónica

Autoficción 42: Que raro es vivir. Demoran tanto en llegar los acontecimientos y se terminan tan luego..

Al leer las cartas de esos años siento que mis padres vivieron demasiado en función nuestra, dependiendo excesivamente de nosotros, de lo que hacíamos, de lo que estudiábamos o no estudiábamos. Todo eso fue bueno, fue muy generoso, pero también, creo, fue desgastador para ellos porque por mucho que uno a veces quiera ayudar, simplemente no se puede, o no se sabe cómo hacerlo o se hace mal, proponiendo soluciones a la medida de uno, a los estándares de uno, al mundito de uno……y uno se puede equivocar tremendamente. Los trabajos de nosotros, los hijos, las oportunidades evolucionaban lentamente, a golpes, con saltos y caídas, y tengo la impresión que a veces lo mejor es no intervenir, o intervenir apenas. Recuerdo que a mí me ocurrió algo que no supe aprovechar. Estaba recién recibido y ya con planes de partir hacia Berlín, cuando llego al laboratorio de Yeager un tipo de la IBM preguntando por Fierro, que donde estaba Fierro. Salí apurado de mi oficina para presentarme, era el Dr. Bindra que recorría universidades reclutando para la IBM. ¿Me interesaría trabajar para ellos? Yeager, que tenía muy buenos contactos con la industria, me tenía bien recomendado. Una respuesta positiva de mi parte y era un caso cerrado, estaría contratado. Pero como ya tenía todo encaminado hacia Berlín, le dije que no, pero que a la vuelta me interesaría mucho explorar esa oferta. Ingenuamente pensé que con un entrenamiento adicional en Alemania, me sería incluso más fácil aceptar ese trabajo en la IBM. Grueso error. Cuando regresé Bindra yo no estaba a cargo de esas búsquedas de candidatos y apenas me contestaron con una carta de gentileza, nada más. Muchas veces las oportunidades se presentan y después simplemente se van, desaparecen. Aprendí cayéndome del décimo piso, solito.

 

Pero volvamos a las cartas. Es cierto lo que dice mi hermano sobre como se trasparentan nuestros padres en ellas. Noto que al leerlas a mí también me ocurre algo parecido, donde creo que revive más fidedignamente mi padre. Mi madre no tanto, más bien sobresale el recuerdo de una madre que observa y cuenta historias y que escribe, pero me parece que no sobresale la madre de todos los días. Pareciera que se recupera solo una faceta de ella, de la persona que escribe. Y resalta mucho el fantasma del cáncer y las enfermedades, o el cáncer y las hormigas, como en esta carta. En esta nueva carta nuevamente nos cuenta de esa enfermedad maldita que ya la tenía agarrada de un pie, tocada, aunque todavía la dejaba moverse por los supermercados, librerías y casas. Incluso todavía la dejaba ir a tomarse una variedad de exámenes médicos que salían buenos, y que indicaban que ya no tenía la salud comprometida. Pero ella internamente, sabía que el jueguito había comenzado y que, cuando eso ocurre, nunca se termina, o nunca se cancela. Llegan solo algunos intermedios, porque el Pac-Man, el juego del cáncer, no se puede abandonar. Ese año, por dos meses, sufre dolores de cabeza que ella interpreta como una vuelta al juego activo, al Pac-Man juguetón que la invitaba a jugar; aparentemente le tocaba nuevamente el turno a ella:

 

“….hemos pasado un poco de susto, mejor dicho se nos terminó el susto. Desde mediados de Diciembre tenía dolor de cabeza al despertar. Pensando en sinusitis, la semana pasada me hicieron una radiografía. Un lado tenía los contornos de los huesos medio borrosos, y el radiólogo aconsejó hacer un cintigrama óseo….”

 

Regresan a la casa en auto, los dos solos, pero la verdad que no tan solos porque van acompañados por el elefante hediondo del cáncer, el monstruo del cáncer, que como en ese juego del Pac-Man quería jugar de nuevo con ella. Imagino las conversaciones y reproches adentro de ese auto. Mi padre por un lado pidiéndole que por favor se hiciera los exámenes médicos y ella que rigurosamente se opone, se niega, porque no desea quedar inutilizada por los tratamientos médicos, las drogas, las jeringas, o las oscultaciones y fantasmas. Al final ella se baja del auto, ¿habrá dado un portazo? ¿Se habrá despedido?:

 

“….ya Juan quería que pidiéramos la hora y estaba tan aterrorizado cuando volvíamos que después de decirle que yo no quería ningún examen más le pedí me dejara en la esquina de la librería francesa en Costanera. Haciendo algo, como que el miedo se esquiva. Total, compré unas revistas añejas que quedaban de la liquidación pasada, y volví a casa en taxi….”

 

Y mi padre continúa solo a casa en busca de los exámenes previos, de otros años, para saber si esos “huesos medios borrosos” que habían visto era algo nuevo, algo que recién se estaba presentando. Se toma primero un calmante, o a lo mejor, un whisky, y busca y escarba, se mete adentro de un closet para indagar, abre cajas, tose por el polvo:

 

“…Juan, mientras tanto, había rebuscado otras radiografías de Febrero, cuando tú viniste, años atrás. Y donde también se veían los contornos borrosos. Así es que muy contentos, desaparecida la idea del cáncer, nos fuimos a festejar al Lomitón…”

 

Es decir el Pac-Man todavía no ganaba. Estaba ahí, le hacía rosquillitas en un pie, se lo mordía, pero la dejaba moverse, la dejaba arrancarse para jugar otro poco más en el futuro. El juego no concluía todavía:

 

“…..una vez pensé formar una sociedad de ex cancerosos…..”

 

Pese a la precariedad en los trabajos. los hermanos se reproducían, crecía la familia y la vida continuaba. Anita, esposa de mi hermano Gonzalo, y hoy fallecida después de un cáncer fulminante, acababa de dar a luz a Catalina. El nacimiento había coincidido con una mejora en el trabajo de mi hermano, de manera que Anita contaba graciosamente:

 

“…..esta niña trajo un pan de molde bajo el brazo…..”

 

 

Febrero 1987

Cristiancito querido

Aquí estoy, en la pieza que ocupaste con Pilar. Todo Igual. El mismo bergere que compré días antes que ustedes llegaran, los cubrecamas café con amarillo, y el mismo calor. Son las tres de la tarde, estoy sola en la casa. Hasta la Guillermina salió a regañadientes por unos trámites para conseguirse una de las casas de Caritas.

Esos días pasaron tan rápido….ahora los echo de menos, hasta extraño los telefonazos y las entradas y salidas repentinas…hemos vuelto a la rutina. Y no sé qué fin de semana tendremos. Vamos a Jahuel, Juan y yo. Y anoche Juan Alberto también quiso ir con su familia. Me gusta mucho estar con los niños. No tanto Juan, mejor dicho que a Juan le espanta la idea. Alegando que los niños me pueden cansar, los aleja rápidamente. Ahora me doy cuenta por qué me recalcaba años ha: te cuidé los niños dos horas….Juan es demasiado adulto, no sabe hacer su vida con niños cerca.

Aída está con siete semanas de embarazo. Me pidieron le consiguiera otra empleada. Clara, la actual, maneja a Francis por el terror…

Anita, siempre muy serenamente tuvo su niña (Catalina). Una preciosa niña. Y esta tarde sabremos el nuevo sueldo y el nuevo puesto de Gonzalo (hermano). Como dice Anita, esta niña trajo un pan de molde bajo el brazo…..y su hermana (Godi) la recibió muy bien, con besitos por todas partes.

Pasando a otra cosa. Invitamos al matrimonio que le prestó su departamento este mes a Mónica (hermana) y Pato en Roma, al restarán giratorio. Todo perfecto, un matrimonio encantador con el idealismo de los años 70 vivito…ex exiliados, quieren volver a cultivar un fundito cuando junten plata. Con unas vainas, machas o erizos y corvina, postre y café, más tres botellas….me sentí quince años más joven. La cuenta fueron $17 mil más la propina….Con eso, encuentro regalado ir dos personas a Jahuel, todo incluido por 9 mil el weekend.

Me gusta Santiago en verano sin la obligación de tener que veranear. Las mañanas son agradables y si no se sale después de almuerzo, esta pieza tuya es fresca. Álvaro (hermano menor) está con Marlene y amigos hasta el domingo, supongo, en Algarrobo, después se va Aída y niños, y los últimos días de Febrero, Anita con sus niñas y su hermana. Su mamá vino para el parto y se vuelve al sur mañana. Me tejí una polera, casi entera, esperando en la Clínica que naciera la niña. Tanto llamaban por teléfono …que hasta yo me empecé a asustar, y me pasé las mismas películas de mis embarazos, que si el niño viene mal, que por qué no sale luego. Al fin apareció Gonzalo en la puerta de la pieza, todo transpirado….yo había dejado mal colocado el teléfono y no recibía llamadas….después de haber estado a cada rato tranquilizando a la mamá de Anita que estaba cuidando a la Godi en casa… en fin, que todo fue bien y madre e hija están en casa. Gonzalo estaba muy emocionado, muy agradecido de tu llamada nocturna.

También hemos pasado un poco de susto, mejor dicho se nos terminó el susto. Desde mediados de Diciembre tenía dolor de cabeza al despertar. Pensando en sinusitis, la semana pasada me hicieron una radiografía. Un lado tenía los contornos de los huesos medio borrosos, y el radiólogo aconsejó hacer un cintigrama óseo …ya Juan quería que pidiéramos la hora y estaba tan aterrorizado cuando volvíamos que después de decirle que yo no quería ningún examen más le pedí me dejara en la esquina de la librería francesa en Costanera. Haciendo algo, como que el miedo se esquiva. Total, compré unas revistas añejas que quedaban de la liquidación pasada, y volví a casa en taxi. Juan, mientras tanto, había rebuscado otras radiografías de Febrero, cuando tú viniste, años atrás. Y donde también se veían los contornos borrosos. Así es que muy contentos, desaparecida la idea del cáncer, nos fuimos a festejar al Lomitón….Bromas aparte, pasé Diciembre y Enero con dolores de cabeza al despertar, creo que de puro miedo al cáncer. Debiera inventarse un tratamiento post-cáncer que incluyera al cónyuge….Una vez pensé formar una sociedad de ex cancerosos, de los que pensamos….sólo queda viva la Yelma Mella y Anita Coll de Zepeda….

El sábado pasado, nos juntamos en la casa de Oriana (hermana mayor de mi madre), con el marido de Silvia Correa que es abogado. Por una hora dimos vueltas sobre las conveniencias e inconvenientes de la separación de bienes. Son más los inconvenientes. Llegamos a la conclusión que si la Clínica iba mal, como Juan sería el primero en saberlo, este abogado haría la separación de bienes en un día….Oriana nos tenía bebidas y canapés de casa impecable, se sentía nerviosa como la gente que recibe poco…pero contenta también. Claro que ayer me llamó porque cree que debo pagarle al abogado y Juan cree que no, sino cuando haga algo tangible….porque no le dijo nada nuevo.

Mándame la carta de la española sobre tu libro. ¿Cuánto tiempo crees necesitar para las últimas correcciones? Yo le alargaría un poco el final y le daría más protagonismo a los de la revista. Claro que con la entrevista habrá un lote de días sin escribir. Si puedes mándame prospectos de computadoras, podríamos comprar una entre Álvaro y yo.

Que raro es vivir. Demoran tanto en llegar los acontecimientos y se terminan tan luego. Así, ya pasaron los días tan esperados en que ustedes estarían aquí….y siento como si no hubiesen estado. Tengo que sentarme en esta pieza tuya para saber que viniste con Pilar. Esta casa, tan igual a cuando ustedes eran chicos, y ya veo las líneas en la cara de Juan Alberto, tan parecido a mi padre cuando joven.

A veces pienso que a Pilar le debemos haber caído como gente muy complicada, llena de normas. Creo que todas las familias tienen códigos desconocidos para la gente de afuera, demora algún tiempo interiorizarse en la otra familia para aceptarla sin reticencias. Espero que con Pilar y familia nos aceptemos recíprocamente sin críticas. Cuestión de tiempo. Sé que Pilar llegará a querernos y nosotros a ella y su familia. Lo único que a mi me importa es que tu vivas contento con ella. Lo demás, las infaltables diferencias, se van limando con la diaria convivencia y los proyectos que van formando ustedes en común. Eso sí que espero conocer el primer hijo tuyo y mejor aún, varios hijos. Si Pilar era grande y ayudó a cuidar a su hermana menor, no le debería gustar repetirse desvelos. A la Esperanza Matas le pasó así. Tuvo que cuidar, ya adolescente a su hermanito y ya perdió el interés de tener hijos propios. Por eso solo tuvo dos. Ahora, al medio siglo, cuando miro a las mujeres de mi tiempo, no hay mucha diferencia, casi todas están gustando del tiempo libre que les queda, y ninguna es buena abuela. Unas, por haber criado muchos niños, y otras, por falta de práctica en eso, ya que se dedicaron a trabajar fuera de casa. Yo, personalmente me siento como una ardilla en su árbol, contenta de estar viva y mirando vivir a los demás, me da una sonrisa interior…se sacrifican corriendo de allá para acá, a veces sin sentido….

Anoche fue la última llamada desde EE.UU del chico de los cheques. Su mamá vino hoy a buscarlos.

Y como ya debes estar bien cansado con esta larga carta, la termino. Además me duele la espalda y en el colegio de enfrente tienen un festival demasiado ruidoso, y han llegado hormigas a tu sillón…

Además te tengo que felicitar por Pilar, me gusta lo sincera y espontánea que es. Me hubiera gustado estar algunas horas con ella, conversando tranquilamente. Pero ya habrá tiempo para eso más adelante.

Creo que con la Diet-Cola llegaron las hormigas, las siento en el cogote….

Te quiero de aquí a Cleveland y hasta el Más Allá…

Ximena

Descubrí que el dolor de cabeza es por deshidratación, ahora tomo agua todo el día y no me duele al despertar..

Autoficción 40: la inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener

Lo bueno de la época por la que estoy viviendo, mi último tercio, es que ya llegué a una edad donde no necesito alcanzar nada extraordinario en lo profesional; tampoco necesito ser un buen ajedrecista, ni tampoco un escritor, o un gran científico, no necesito ser nada de eso ni probar nada tampoco. Si me alcanzan los deseos de escribir, simplemente escribo, pero teniendo siempre presente, imaginando como lo hacía mi amigo Ignacio, que estamos todos listos, moribundos o muertos, y llegando sin sorpresas a la edad de las verdades, de las definiciones, donde ya no vale la pena reescribir la historia porque por muy triste que esta sea, se parece a las historias familiares de cada uno de nosotros. La regla es escribir sin censuras, ese es el único norte y sálvese quien pueda.

Después de los preparativos anunciados en las cartas anteriores parece que mis padres partían finalmente de viaje a Europa, a Palma de Mallorca. Poco antes, mi madre me manda la dirección de la famosa agente literaria de esos años, Carmen Balcells. La todopoderosa agente literaria española que cuidaba como a sus cachorros a escritores como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Cortázar, José Donoso y tantos otros. Recuerdo que pocos meses después de la carta de mi madre, le mandé a su agencia el mismo texto que me había criticado don Guillermo Blanco (ver autoficción 36), el escritor chileno fallecido en el año 2010. Lo curioso es que pese a ser un perfecto desconocido en esa área, fueron extremadamente gentiles conmigo y lo leyeron, le prestaron atención. Por supuesto que el comentario me dejó con un ojo en tinta, pero fue una experiencia interesante. Tuve miedo, siempre he sido bastante miedoso, apuesto poco, busco siempre tierra firme, y me faltaron los deseos grandes de llegar a ser un escritor. No sé si tuve talento. Me gustaba escribir, y todavía me gusta; pero en esa época me dio susto y no insistí. Por eso nunca corregí ese texto largo. Imaginé que si trataba de ganarme la vida de ese modo, terminaría de allegado sobreviviendo en la casa de un amigo, o de algún hermano, o en una autopista, arranchado sobre un colchón usado a los pies de un paso bajo nivel con ruido de autos y camiones.

Creo que gracias a no haber sido un elegido, logré una buena vida, un buen techo, y dos hijas que ya emprendieron su vuelo propio. Y dentro de todo, en mi trabajo diario no necesité besar demasiados pasamanos a lo largo de estos años. Solo un poco, a veces, un poquito, en escenas que trato de olvidar, o de reírme. Todavía recuerdo, por ejemplo, con un poco de vergüenza cuando tuve que promover “el desorden”, o las estructuras amorfas frente a unos visitantes, inversionistas y amigos de Stan Ovshinsky (Héroe del Planeta según la revista Time de esos años, en el 99). Esos ejecutivos, periodistas, actores como Alan Alda, científicos de renombre como Edward Teller (padre de la bomba de hidrógeno) recorrían periódicamente nuestro laboratorio para enterarse sobre las últimas novedades de ese reconocido inventor. Stan adoraba la atención, y notó desde el primer momento, que ese concepto era llamativo, de manera que utilizó el desorden hasta sus últimas consecuencias. Era un concepto que atraía la curiosidad del que escuchaba, porque todos de alguna manera batallamos contra el desorden, con los papeles importantes desordenados y que se pierden, los documentos que se pierden. Stan parecía buscarlo, lo vivía, lo adoraba, pero en otras dimensiones, en el desorden a escala atómica. Buscó ese desorden en los átomos, en la estructura atómica, algo que le había dado buenos resultados cuando trabajó con la sílica amorfa (opuesta a la sílica cristalina, donde los átomos están bien ordenados y ubicados en el espacio en una estructura definida claramente) y que promovió exitosamente en las celdas fotovoltaicas (solares). Mostró que las celdas solares de silica amorfa eran más eficientes para captar la energía solar que las cristalinas. Y desde esa época Stan no soltó el desorden, y lo transformó en el motivo de su vida, fue su inspiración. Desde ese día original, Stan trató de aplicar ese concepto sobre todos los potenciales avances tecnológicos. Si el uso de sílica amorfa en la celdas fotovoltaicas (solares) le había dado tan buenos resultados, ¿por qué no intentarlo entonces en otras áreas, con otros materiales como los que se usan en las baterías? Y así fue como, dando un salto de buen equilibrista, apostó por “el desorden” en los materiales que se usan en las baterías, se las jugó por “el desorden” y buscó, con su excelente marketing, transformarse en el rey “del desorden”, el inventor del desorden, donde los materiales, para que funcionaran mejor, más exitosamente, al limite de sus capacidades en el nuevo mundo tecnológico, debían poseer estructuras atómicas desordenadas, amorfas. Según Stan, lo fundamental era encontrar el elemento químico que indujera ese desorden en un material específico. Y así fue como al buscar nuevos componentes para el cátodo de las baterías, Stan simplemente decretó que había que “inducir desorden” en la estructura de ese material, ahí se escondía la solución. ¿Y cómo se inducía el “desorden”? Según él, con el simple acto de agregar mínimas cantidades de otros elementos (escogidos de la Tabla Periódica), en el momento en que esos materiales se formaban o sintetizaban en el laboratorio. Y así fue como muchas veces terminé predicando “desorden” frente a impecables visitantes que escuchaban maravillados las bondades de las estructuras amorfas, desordenadas, que propiciaba Stan. Uno tenía que explicar -como en un acto de fe- el camino por el cual esos materiales, los amorfos, llegaban a ser mejores que los cristalinos. Es sabido, por ejemplo, lo importante que es para una batería su capacidad, sobre todo si son diseñadas para su uso en un auto eléctrico. ¿Cómo aumentar o maximizar su capacidad? Stan prometía, con la fe de un predicador fundamentalista, que eso se lograría induciendo desorden en la estructura atómica de los cátodos. Todavía recuerdo ese día loco, en que después de agotar la Tabla Periódica de los elementos buscando ese desorden, cansados de tirarle dardos a esa maldita Tabla, investigando qué elementos agregar para “estimular desorden” y que Stan fuera feliz, nos pidió después de un largo silencio, de una pausa de hielo, que usáramos uranio -¡uranio miéchica!- un elemento radioactivo. ¡Y saltamos de nuestros asientos para conseguir uranio, a comprar uranio, a comprarlo antes de que el mundo se fuera a terminar! Lo curioso es que casi nadie, y solo los más avezados, los que Stan había conocido desde hacía muchos años antes, se atrevían a contrariarlo.

Y es así como hasta el día de hoy me topo frecuentemente con gente que ha escuchado hablar del legendario Stan Ovshinsky, el Héroe del Planeta, el genial inventor, el Edison moderno, y donde lo único que desean oír se relaciona con las hazañas y proezas de ese hombre magnífico y extraordinario. Es como si sentados frente a una chimenea, con un trago en la mano, esperaran a que uno les cuente historias deslumbrantes para confirmar las hazañas de Stan, sus conquistas. En el fondo, de una manera casi infantil, buscan escuchar de un Batman nuevamente, porque Batman existió, en algún momento parece que vivió. Lo triste es que cuando cuento la firme, cuando digo que Stan era como un emperador sin ropas, que caminaba en cueros sin que él se diera cuenta, como un niño a pie pelado en busca de reconocimiento, como un huérfano en busca de cariño, por lo general quedo mal parado y ya no buscan averiguar nada, me largan y dirigen la atención hacia otros derroteros como si repentinamente se apagara la chimenea o se acabara el trago -el Cabernet chileno, el tinto, el tintito- y me hacen callar o exploran otro tema; ya no les interesa que les cuente nada más. Lo interesante es que usando ese esquema Stan y todos sus parientes ganaron mucho dinero, sobre todo cuando la compañía  (ECD) se hizo pública y vendió acciones en New York. Lamentablemente a mí no me tocó nada. Pero lo llamativo es que Stan, basado en su magia, en sus contactos, en su marketing atraía a mucha gente que hacían cola para abrirle la chequera.

Descubro que a la gente, a muchos conocidos y amigos, les gusta escuchar de grandes conquistas, de ejemplos vivificantes, como si buscaran guías espirituales que nos pudieran salvar de algo, o de alguien. Pero la verdad es que a pesar de los años, yo también extraño eso, todavía existe una parte de mí, escondida en algún lugar de mi cerebro, que todavía está bajo el influjo magnético de Stan, bajo la magia de Stan, y que busca conocer estructuras amorfas, y que todavía quiere explicar (¿o encontrar?) esos lugares exóticos, míticos y especiales donde todo es posible, donde los sueños más intricados son ciertos, una realidad que puede tocarse con los dedos….pero he perdido la fe, ya no creo, en este último tercio de mi vida me cuesta demasiado creer en algo, en alguien. He dejado de creer. Ya no me puede salvar nadie.

…pero estábamos hablando de Carmen Balcells que parece no fue muy diferente al Héroe del Planeta. Aquí recuerdo lo que mencionó María Jesús Duato, viuda de mi querido amigo Ignacio Carrión, cuando se refirió a ella:

 

“¡menudo personaje! ¡Consultaba con una vidente a qué escritores representar! “

Finalmente aquí llegan las dos cartas de mi madre:

 

 

Cristiancito

 Siento no haber estado anoche cuando llamaste. La dirección es

 Señora Carmen Balcells

Agencia Literaria Carmen Balcells

Diagonal 580

Barcelona 21

España

 Un montón de cariño a los dos. Gracias por lo recortes. Aquí se publica todo, casi.

 El 16 de Agosto parto a Madrid, quizás vaya a París. Nos encontraremos con Juan el 31 en el Hotel Cala Fornells. Justo iré por el océano el día de tu cumpleaños. Naciste a las 11 de la noche del día 16 de Agosto.

 Ximena

 …te quiero p’al mundo. Escriban –escriban- escriban a American Express, Palma de Mallorca, España.

 

 

 

 Lunes primero de Sept 86

 Despertando de la siesta

 Cristian y Pilar

 El otro día te envíe certificado un libro de García Márquez y otro sobre gramática española. Juan me pide que no lleve el libro sobre Littín a Chile (La Aventura de Miguel Littín Cladestino en Chile, Editorial Oveja Negra, Mayo 1986).

 Terminé hace justo una semana “La Insoportable Levedad del Ser”, así que te lo pondré al correo (junto a un amasijo de recortes de revistas y diarios españoles). Juan ha tratado de leerlo (la Levedad del Ser) pero no logra interesarse, prefiere los diarios y revistas. Está de vacaciones. No me interesó mucho como novela. También en Chile es “best seller”. Creo que lo promocionan por su suave antimarxismo.

 Son las 5 pm y de repente el cielo se oscureció y llegaron truenos, relámpagos y lluvia. Más rato iremos a Portol donde los Matas a comer. Otro día desde Palma te llamaré con los números de teléfono.

 España está un 30% más caro que el año pasado con su entrada al Mercado Común Europeo y el IVA. Ahora cualquier cosa vale 200 pesetas (una Coca-Cola) y el dólar está a 130 pesetas. Así es que hay menos norteamericanos de turistas.

 Un gran abrazo a los dos

 Ximena

 …llévame a Chile comprándolo con American Express un juego de sábanas y, si puedes apretarlo, un cubrecama acolchado igual al juego. Desde Chile te enviaré un pedazo de mi papel mural medio celeste-gris para que haga juego. ¡Gracias!

 

 

Y me despido con una carta de mi padre, con una nota de mi padre que siempre habló de variados temas con nosotros, que nos contaba mucho, pero que siento se guardaba también mucho. Con los padres a veces ocurre eso, creo, aunque uno trate lo contrario; no son los típicos amigos de uno porque son los padres, no son nuestros compadres, y además pertenecemos a generaciones diferentes. Ahí siempre me topé con una barra alta. Miro hacia atrás y noto que con él a veces 1 + 1 daba 3. Lo veo a la distancia, a mi padre, como una especie de padrino benévolo, indulgente, conciliador, un hombre que sabía relacionarse con la gente, con mucha gente, y que como en un juego de carambolas, si no conocía a alguien que necesitaba para solucionar un entuerto, sabía encontrar a otro personaje usando una llave maestra que de conocidos lo llevaban a otro conocido, (porque en el fondo todos estamos relacionados con todos), que al final le llevaban a buen término la iniciativa, a solucionar un trámite, obtener un documento, una firma. Creo que a eso lo ayudó la escasez de neurocirujanos chilenos que habían en ese tiempo en Chile. Por ahí escuché que Asenjo se involucraba mucho educando a neurocirujanos de otros países, y que le ponía bastante menos interés al formar médicos chilenos; estaban ahí, existieron (como mi padre), pero siempre la oferta fue menor que la demanda. Eso creo que favoreció a mi padre al limitar la competencia y transformarlo en un médico más indispensable. Los que ayudaban a mi padre, lo hacían gustosos porque sabían que en el futuro, si les ocurría algo, si sufrían un accidente, como un golpe en la cabeza, una caída, lo necesitarían como médico y ahí estaría él. Y como médico, al igual que los curas (“los médicos son como los curas, mijito”), se enteraba también de muchos asuntos poco conocidos, íntimos, de variados personajes que muchas veces llegaban a golpear su puerta por problemas de salud. Eso lo ayudó muchísimo a sobrevivir en una época difícil, y por añadidura nos ayudó también a todos. Así es como Gabriel Valdés (fallecido en el año 2011), político chileno, opositor a Pinochet y figura clave en la transición hacia la democracia, lo ayudó (pese a que no le machucaron la cabeza en las protestas y no terminó en las manos de mi padre) a conseguir el viaje de mi hermana y su marido de ese entonces, Patricio, a Italia:

 

“…tú sabes que Moniquita y Pato lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato…”

 

Por otro lado la situación política de Chile evolucionaba lentamente, no cambiaba demasiado:

 

“….en Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener….”

 

Finalmente los dejo con la carta de mi padre:

 

 

Palma 8 de Septiembre 86

 Querido Cristián

 Espero que tú y Pilar se encuentren bien de salud y les vaya bien en sus estudios y trabajo. Yo hace una semana que estoy con mamá en Palma que como ustedes la conocen es una isla muy hermosa. Estaremos aquí hasta el último fin de semana de Septiembre.

 La mamá bien de salud y recordándolos a todos ustedes. Hace tres días fuimos al Hotel Lido donde estuvieron ustedes el año pasado. Me gustó verlo y imaginarlo que ahí ustedes lo pasaron bien. En verdad que sería bueno que próximamente nos reuniéramos en Palma en lugar de veranear en Chile. A lo mejor a ustedes les sale incluso más barato venir acá que a Chile. Eso es más realizable si con tiempo se toman las reservas a las casas de turismo, que ofrecen en un paquete traslados y hotel a precios a veces irascibles. Ayer la mamá trató de ocupar la tarjeta, pero algo no funcionó bien; seguramente no conocen un detalle que permita la comunicación.

 Me alegro que sigas buscando trabajo en el área privada, porque el dinero sin ser lo más importante, es fundamental para vivir tranquilo. ¿Cómo le va a Pilar en su doctorado? Cuando se reciba ella y trabajen ustedes dos, van a ser personas privilegiadas. Preocúpense de la residencia en USA; no les vaya a pasar lo de Gonzalo (hermano que vive actualmente en Canadá), que por no haberse preocupado mientras estudiaba ahí, ahora no puede regresar. Si es necesario contraten un abogado especialista en residencia y pagarlo, eso bien vale la pena hacerlo.

 En Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener.

 Tú sabes que Moniquita (hermana) y Pato (su esposo en ese entonces) lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato. Deben estar en Italia el 1º de Noviembre hasta el 30 de Junio de 1987. Es una beca de 400 dólares cada uno, es decir 800 dólares los dos. Tienen además seguro de salud y viaje en avión de ida y vuelta. Lo único que Moniquita tenía pena en no verte cuando ustedes vayan el 7 de Diciembre a Chile.

 Aquí todo está precioso, con un clima magnifico. El Hotel es muy cómodo. Tenemos la piscina en el mismo piso cuarto de nuestra habitación, y disponeos de una playa a 15 metros del Hotel.

 Mi querido y tierno Cristiancito, ustedes nos hacen muy felices, y tus cartas y llamadas telefónicas y otras delicadezas son la felicidad de la mamá y nosotros. Cuéntame en tus cartas en que estás trabajando, si estas escribiendo un “paper” porque eso es muy importante para tu carrera.

 Un cariñoso abrazo y beso de la mamá y mío, para Pilar y para ti.

 Juan

 

 

Me despido con una humorada que mi padre me mandó para mi cumpleaños, es una tarjeta que a pesar de los años todavía me arranca una sonrisa:

 

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Los metametales

Cuando un escritor me gusta es como si me sacaran jugo. Primero me da una envidia sana, pero pronto recupero el equilibrio porque reconozco mis limitaciones, el barro en que me muevo. Sin embargo, pese a esos murallones que parecen insalvables, difíciles, de todas formas lo escribo, me largo, gateo y corrijo…. hasta que al final, y en contadas ocasiones, algo resulta porque duele. Me ocurre cuando leo los diarios de mi amigo Ignacio Carrión. O con Eduardo Halfon, que es otro de ellos. Cuando leo su libro de relatos, Signor Hoffman, me salpican los deseos de contar, o decir algo, por escribir lo que nos ocurrió el fin de semana pasado, por ejemplo, cuando fuimos a la casa de Roberto Merlin (originalmente de Argentina) en Ann Arbor, un profesor y miembro del Departamento de Física en la Universidad de Michigan.

En su casa me enteré sobre los metametales, unos compuestos que hacen que la luz se curve y esquive los objetos haciéndolos de hecho invisibles. Y esa es la especialidad de Roberto, una área de mucha actualidad y gran importancia en el campo de la óptica y electromagnetismo. Los metametales son mezclas de metal y materiales de placa con circuitos diminutos impresos como cerámicas. Y es ahí donde la Pili ayuda a los estudiantes porque esa es su especialidad: lo diminuto, lo pequeño, lo “nano”. Cuando le escuchaba esas explicaciones, y mientras las trataba de digerir, de hacerlas mías, pregunté si en unos años más se podría conseguir la invisibilidad nuestra, de los seres humanos, la invisibilidad mía o de Pilar…..

 

…..pero ahí si que lo miraron feo, al pobre. Fue divertido ver a Cristián como trataba de entender haciendo esas preguntas un tanto excéntricas; el pobre siempre cree que puede ser capaz de hacerlo, de entender. Se las da de vivo, de que “entiende”, de que “sabe”, que “conoce”, o que solo basta con “ponerle el hombro” y todo pasa, pero la verdad es que la realidad es más difícil y compleja, nada de fácil de entender.

 

La estudiante de Roberto, Meredith, se graduó en el programa de doctorado y por eso la celebración, el convite. También asistíamos para celebrar a otro estudiante suyo, uno nacido en Algeria, y que se había graduado hacía poco en el programa de doctorado. Llegamos a la casa adelantados así que la Pili me pidió que manejáramos un rato más por el vecindario, que no me gusta llegar primero, me dijo, o no me gusta llegar adelantada, parece que me reclamó. Pasamos al frente de la casa que tenía un árbol grande y pelado por los efectos del invierno. Afuera todavía no había ningún auto y las casas vecinas se veían todavía más vacías. Tocamos el timbre, pero la verdad es que no esperamos a que nadie nos abriera la puerta. La empujamos y entramos, así nomás; o mejor dicho, Cristián empujó la puerta y entraron, así nomás. Adentro nos encontramos con la señora del profe, una señora francesa muy amable, gentil, y que hablaba castellano sin problemas. Trabaja como traductora, nos dijo. Pronto llegó Roberto y ahí me enteré que vivían hace muchos años aquí en USA, y cuando puso su música de fondo, su preferida, todo se confirmó porque los ritmos eran de mi tiempo, con Piero, Mercedes Sosa o Facundo Cabral. Este último asesinado por error -a balazos- hace poco tiempo, después de terminar su último concierto en Guatemala. Los estudiantes se reían porque no reconocían esos ritmos, pero los soportaban con esa típica resignación que muestran las visitas cuando están en la casa de un profe al que respetan. Pronto llegó Meredith, y un abrazo, y felicitaciones por ahí, felicitaciones por allá, y que sí, que estaba feliz porque pronto, en pocas semanas más, partiría hacia Barcelona para trabajar como post-doctora en un Instituto de la Comunidad Económica Europea. Cuando noto que Meredith se ha quedado sola, aprovecho para preguntarle sobre los metametales y la invisibilidad (aunque mi amigo, el que se reía al principio del relato, dice que uno lo trata de entender todo, que “sé”, que “conozco,” cuando lo que sucede es fácil y sencillo: simple curiosidad, eso es todo). Los metametales, me dice Meredith, pretenden conseguir la invisibilidad de los objetos (eso ya lo escuché). Son materiales, que al ser recubiertos por otro material especial, agrega, reorientan los rayos de luz que impactan sobre dichos objetos alterando el comportamiento natural de la luz, de modo que las ondas electromagnéticas rodean al objeto y este no las absorbe (ahí sí que me perdí); es decir ni absorbe ni refleja la luz y el objeto se vuelve invisible (ahi entendí mejor). Se usa y se estudia mucho para evadir radares, me confirma. Quedé intrigado, pero justo llega Roberto, y qué pasemos a probar la comida antes que se enfríe, nos dice. La señora del profe se pierde por un rato y cuando llega, que perdonen, nos dice, estaba fumando un cigarrillo, nos repite. Al final llega también el otro estudiante recién graduado (solo unos meses antes), originalmente de Argelia. Tiene los ojos profundos del que ha sufrido mucho, tristes, recaídos, diría que muy bellos, pero no lo digo para que nadie piense en otra cosa. Cuando te habla ya no pierde el tiempo como lo hacemos nosotros; pareciera que para él todo es importante, incluso los saludos convencionales de un extraño, o escuchar esa música andina poco familiar que nos facilitó Roberto, o saludar casi por última vez a su profe ahora que terminó su doctorado. Su padre se involucró en la vida pública de su país y pagó con su vida. Se “metió en política”, me cuenta la Pili alarmada: y lo mataron, por eso lo mataron. Y que no “meta las patas”, me sugiere, no se te ocurra preguntarle ni escribir sobre eso, me dice (se inquieta). La escuché con atención y después de su alerta fui disciplinado y no le pregunté por los motivos, no le consulté por qué habían asesinado a su papá, o cómo lo habían eliminado, cómo lo habían matado -¿lo ahorcaron? ¿Lo envenenaron? ¿Lo fusilaron? ¿Lo degollaron? ¿Recuperaron su cadáver?- pero él, su padre, estuvo siempre presente, ahí, entre nosotros, y también lo imaginé parecido al hijo, sobre todo cuando vi a su madre, la viuda, que estaba también ahí junto a sus dos hijas, (o con sus dos hermanas), que de seguro ahora lo extrañaban y pensaban en él, sobre todo en una ocasión tan importante como esta. ¿Por qué estamos aquí nosotros y no su padre?, pensé, ¿con qué derecho? Y Roberto feliz conversa en castellano. Ya me cansé nos dice a todos, me cansé de los estudiantes, me cansé de ustedes, declara con una sonrisa, pero ahora lo dice en inglés. Ya tengo 70 años y deseo sacar el pie del acelerador. Y todo eso lo dice mientras veo como su señora se ausenta nuevamente. ¿Otro cigarrillo? Y pronto llegan unas patatas de kubbat, rellenas con carne picada, pinches de pollo adornados con crema de yogurt y arroz con langostinos, comida que todos disfrutamos.

Su madre, la viuda, todavía se ve joven, vive en California, ya no regresan a Argelia. Las dos hermanas altas, (o las hijas) delgadas, hablan y conversan entre ellas, con los otros estudiantes, con su madre. El profe se levanta y ofrece un brindis, está contento, se le ilumina el rostro cuando habla de su trabajo, de sus años en la universidad, de sus más de treinta estudiantes que ha graduado en el programa de doctorado, pero ya está cansado y desea tomarse la vida de manera más liviana.

¿Y más Malbec? ¿Más arroz con langostinos? Y los padres de Meredith, que llegaron de Parma, Ohio, comparten una torta traída especialmente para la ocasión. Habla Meredith que da las gracias, y a los padres –esta vez los dos vivos- se les ilumina el rostro. Están contentos, algo así como misión cumplida, se apoyan, se les nota que ya son muchos años en que danzan juntos.

Y ahí entonces me acuerdo de nuestros amigos iraníes que conocimos en nuestros tiempos de estudiantes, en Cleveland. Al padre de nuestro amigo también lo habían eliminado cuando la revolución instauró al Ayatollah Khomeini como jefe supremo del país. Esa vez, pese a que la Pili no me dijo nada, tampoco consulté sobre los detalles de su muerte, pero parece que lo habían fusilado. Recuerdo que en el departamento donde vivían casi no habían adornos en las repisas o sobre las mesas y paredes; pero la foto del padre estaba ahí, sobre una chimenea limpia que nadie había usado nunca. Era una foto en blanco y negro, de carnet, de documento público, casi lo único que les quedaba de él. Lo más probable es que arrancaron apurados de Irán, pensé, arrancaron con la ropa puesta y pasaportes, y algunos anillos que guardan como recuerdos de familia. Desde ese entonces me fijo con gran atención en las fotos de carnet, que es casi lo único que sobrevive después de una tragedia. Aquí en Michigan tengo la foto de mi abuelo, por ejemplo, en un carnet de identidad que me regaló mi tía Oriana. Se ve muy serio, de corbata, y con sus arrugas en el rostro bien marcadas y trágicas, pese a que a él nadie lo mató; murió de viejo simplemente.

 

Al final regresamos a nuestra casa, en Northville. Podría jurar que me subí con la Pili al auto porque la vi acomodar la cartera negra bajo sus pies, en el suelo, pero ahora acabamos de llegar a casa y no la veo, no la encuentro por ninguna parte. Sé que tenemos que haber llegado juntos porque acabo de ver su cartera negra al lado del sofá amarillo, en el living, y justo cuando llegaban los gatos a recibirnos, y cuando el Copo se acerca a saludarnos moviendo la cola vigorosamente. Imagino por un instante breve, que a lo mejor la Pili se quedó conversando con Roberto sobre los metametales (supongo que ya está claro que ella conoce bastante sobre el tema, y la entusiasma); pero todavía no la veo. Siento algo parecido a la angustia, julepe, me siento solo, acordonado, y me dan unos deseos grandes de contarle intimidades, de hablar con ella sobre eso que nunca hemos podido conversar porque siempre nos ha faltado tiempo, de preguntarle sobre nuestras vidas…… pero uno siempre vive tan escaso de tiempo. Me habría gustado preguntarle si deberíamos, o mejor dicho, si podríamos haber hecho algo diferente durante todos estos años. O si nos arrepentimos de algo que hicimos, de algo que ocurrió en mi vida, en nuestras vidas, algo importante que duele y acaso de vergüenza.

Creo que uno percibe lo mucho que ha perdido cuando ya lo pierde, cuando todo cambia y ya no hay vuelta, como cuando la salud nos da un portazo, o cuando la muerte nos visita sin muchas notificaciones. Y siento nuevamente la urgente necesidad de saber, de preguntarle si valió la pena el que nos mudáramos a Ohio y después a Michigan en esos años iniciales, cuando las niñas estaban chiquititas; si valió la pena haber viajado juntos de visita a Santiago al final de los 80, en una época en que apenas nos resultaban los proyectos, pero de todas formas fuimos, viajamos, ……no, no te preocupes, nos resultará, le decía, mientras contemplábamos con preocupación el aterrizaje en una familia que apenas conocía…

Si valió la pena, me pregunto; si valió la pena haber vivido, haber luchado, llorado, haber celebrado todos estos años juntos….

…. pero no la veo y la Pili todavía no aparece, pero levanto la vista, enciendo luces, y solo veo a nuestros gatos, a nuestro perro patagónico, el Copo…… y su foto de carnet arriba de la chimenea.