Autoficción 29……. “usted me da la orden, presidente, y carabineros se toma todo el territorio nacional. ” Vicente Huerta Celis, General Director de Carabineros, hablándole a Frei, después de la elección de Allende.

Mi madre continúa combatiendo el cáncer ingiriendo megadosis diarias de vitamina C hasta el limite de la diarrea. Es así como declara:

“…..estoy contenta, ayer llegué a la dosis máxima mía, 64 gramos de vitamina C.”

Aída, la señora de mi hermano Alberto, es la primera en regresar a Chile con sus hijos. Mi hermano llegaría meses después. Ahí comienza un torbellino que mis padres apenas conocían porque ya habían olvidado lo que era interaccionar con niños en la casa; pero los gozan, como lo menciona mi madre:

“…..llegaron a tiempo los niños de Alberto. Son felices y eso contagia…”

Pero también cansan:

“…..ayer los llevamos al Sheraton, almuerzo infantil con payasos y mesones y mesones de lindas cosas de comida…y el teleférico. Juan se durmió rendido.”

También menciona las cartas que yo les escribía, pero ahora desde Berlín, donde me fui por un año para hacer un postdoctorado en el Fritz Haber Institute dirigido por una luminaria, el legendario Profesor Gerischer. Me ocurrió que como todavía no sabía qué realmente hacer con mi vida, qué rumbo tomar, seguí estudiando otro poquito imaginando que todo lo otro llegaría por añadidura, esa capacidad para descubrir algo nuevo, inventar o revelar algo nuevo, me llegaría como complemento y de manera fácil. No ocurriría de esa manera, topé techo y palpé la realidad cruda de mis limitaciones. Podría haber insistido, a fuerza de marketing, de vender mi imagen y buenas intenciones, podría haber continuado, pero para eso tampoco me sentía preparado, no era bueno para eso, habría tenido que invertir demasiado tiempo y energía, asunto que veía verdaderamente difícil. Al regresar a Cleveland, con algo más de claridad vi que trabajar en la industria era una verdadera posibilidad. Y no me arrepiento; y con Pilar que hizo lo mismo, no nos arrepentimos.

Pero volvamos a las cartas de esos años, unas cartas que nos muestran una vida familiar agitada, complicada. La vida de mis padres en los 80 fue una lucha contra demasiados sobresaltos, cambios, emboscadas, todo muy activo y donde frente al menor descuido se podía perder el control. Por un lado estaba el cáncer que emboscaba a mi madre mientras planificaba el matrimonio de mi hermana, Mónica, y por el otro el nuevo trabajo de mi padre a una edad en que muchos se jubilan, y adyacente a los problemas políticos y rodeado de los hijos que saltaban del nido y regresaban, saltaban y regresaban. Mi hermano Alberto junto a su familia retornaban de Alemania. La renovación de su título médico (para poder ejercer en Chile) no fue un trámite fácil. En su carta mi madre menciona al ex General Director de Carabineros, Vicente Huerta, como un amigo que ayudó en esas gestiones. A él lo recuerdo fumando un puro bien hediondo cuando llegaba a nuestra casa; entraba y se calentaba las manos sobre las llamas de una chimenea que tiraba humo, pero del otro, sin aromas. Las conversaciones eran amenas y siempre salpicadas con historias bien contadas, con mucho suspenso y bien hilvanadas, como tirando de un cordoncito que poco a poco entregaba sorpresas, chistes, remaches contundentes. El general Huerta fue el que se presentó en la oficina del presidente Eduardo Frei Montalva, una vez que Allende ya había triunfado en las elecciones presidenciales del 70, para anunciarle que él estaba listo, que ante la primera orden de él, de Frei, carabineros, con retenes distribuidos en todas las ciudades y pueblos del país, se tomaban Chile, así de simple. Frei le dijo que no, y le rechazó la oferta. Siempre imagino que a lo mejor ahí Frei selló parcialmente su suerte, y que a lo mejor habría vivido hasta la ancianidad si hubiese aceptado esa maniobra. Cuando lo contaba sentía y veía que el living de la casa se ahogaba de más humo, pero no sabía si venía del incendio en La Moneda, de la chimenea o del puro gordo y oloroso que el general se restregaba sobre sus labios mojados.

Mi padre al escuchar el tecleado le pide a mi madre que por favor le muestre lo que está escribiendo. Por eso me cuenta que

“…..prefiero (sorry) escribirte a mano porque así Juan no me pide leer lo que te escribo……”

Al final, posterior al abandono de la quimioterapia, cuenta que se hizo una ecografía después de tomar por varias semanas megadosis de vitamina C:

…….”y el Examen salió NORMAL!!! (pero se me olvidó sacar fotocopia) ESTOY FELIZ, FELIZ, FELIZ.”

Aquí van las dos cartas:

 

Stgo, lunes veintitantos, Mayo 1985

Cristiancito querido

No nos llegó tu carta empezada en Berlín, pero sí la tarjeta desde Canadá. Claro que con eso de hablarnos por teléfono es como si estuvieras a la vuelta e la esquina.

Nos hubiera gustado estar con ustedes en Cleveland, pero nos hubiera sido sano a interrumpir esa tercera luna de miel entre ustedes. Estoy contenta Cristiancito, luego volverá Juan Albertito, aunque me tinca que antes del año querrá volar a mejores horizontes….por ahora gozo los nietos. Ayer los llevamos al Sheraton, almuerzo infantil con payasos y mesones y mesones de lindas cosas de comida…y el teleférico. Juan se durmió rendido, y el próximo Domingo en que yo pensaba ir a Algarrobo para el techo con un arquitecto, quiere ir solo conmigo…pero también le encantan los niños. Sólo que teme que si me muevo me destripe.

Estoy contenta, ayer llegué a la dosis máxima mía, 64 gramos de vitamina C, sin diarrea. Además estoy gordísima, 67 kilos por los 6 comprimidos de lisado de corazón diarios, que hacen aumentar de peso.

Te escribo de carrera para poner esta hoy al correo. Y tú, escribe por favor. Tus cartas las releemos un lote de veces. Tu papá las goza, está chocho contigo.

La demás gente está bien. El sábado fuimos a ver Regreso sin Causa; por cortesía a Juan no me salí. Un teatro plano, un tema tratado plenamente, aburridísimo. Todo aquí es latoso. La gente que solo habla del tiempo, y diarios y revistas escriben de naderías. Por eso creo que llegaron a tiempo los niños de Alberto. Son felices y eso contagia.

Un gran abrazo y cuéntame de todo.

Te quiero

Ximena

…..Albertito debe sentirse muy solo. ¡Junten sus soledades!

 

 

Lunes 27 en la tarde (escrita entre el 27 de Mayo y el 11 de Junio de 1985)

Cristiancito

Dos a tres veces por semana voy donde el joyero. Desde la última quimioterapia he quedado con algo de falta de fuerzas en las manos, así es que sólo voy a “dirigir” el trabajo. Hice un anillo con aguamarina para Cecilia (sobrina de mi madre) que se casa en Octubre, y cinco pendientes parecidos al de Oriana (su hermana) y Pilar (mi señora), para los médicos que me han atendido. Mezclo el oro puro con plata de 900 solamente, para que no de ese viso de cobre (que tanto gusta a los joyeros chilenos). A mí me sale el oro más claro, como italiano, y en 18 kilates. El taller de joyería está al fondo del patio de una casa muy modesta (sería pieza y baño de empleada) ahora es taller, y en el W.C. está el horno. Las dueñas de casa son dos viejitas, madre y tía del la socia del joyero, ambas viudas, una de un diputado y la otra de un senador. Al verlas, siempre trabajando en medio de su pobreza, cuesta imaginarlas 20 años atrás. Ahora viven de su montepío. Quizás esto ya te lo escribí, es que me ha impactado. La casa está ubicada en calle Domingo Santa María a unas seis cuadras de Independencia, más allá de la Escuela de Medicina.

Bueno, hoy venía llegando helada de frío (prefiero el frío a la estufa a parafina del taller) y aquí me esperaba Juan con tu carta. Era casi cómica la expresión de ternura de tu padre al leerte. Lástima que no dediques más tiempo a escribir….con unas dos horas diarias sería suficiente. Tengo la dirección de Carmen Balcells la señora especialista en aconsejar a las editoriales españolas qué libros publicar (me la dio Pilar Serrano, la mujer de José Donoso) te la voy a buscar por si quieres enviarle algo largo. Me tinca que te publicarían.

No me preocupa que te inquietes de mi CA (cáncer). ¿Conoces algo más agradable que hablar de uno mismo? Los niños de Juan Alberto han llegado en el momento preciso. La segunda quimioterapia me ha dejado algunas secuelas que ya sé, no se me irán (quizás sí). Si me acuesto de espaldas y muevo la cabeza me da como vértigo, algo anda mal en mi oído derecho. Los dedos meñiques de las dos manos me molestan, con el músculo hasta el codo. Las rodillas se me enchuecan a veces, y los pies me duelen……y en las mañanas tengo los dientes sueltos. De repente me canso como si levantara un cerro con los hombros. ¡Creo que detuve a tiempo las quimioterapias! Juan también está contento, ahora, con esa decisión mía. No me he vuelto a sacar ecografía. Quizás vaya a Palma de Mallorca a fines de Junio por unos dos meses. Quiero escapar del frío de Santiago, y nadar en esas preciosas playas. Si me pudiera ir, antes me “ecografiaría” el abdomen para saber si hay líquidos y/o tumores. Si todo está más o menos bien me decidiría a ir. Apenas llegue a Madrid te llamo por teléfono, y tú podrías ir por un fin de semana desde Berlín a Mallorca, o por más días si pueden (en las grandes tiendas regalan los folletos a todo color, hay viajes por una línea alemana, con hotel incluido y muy baratos). Te invito si pagas con American Express. Creo que en Karstad se paga con esas tarjetas. Y si tu no puedes ir a Mallorca, yo voy a Berlín y Münster.

Claro que quizás esté soñando: Mónica se casa el 21 de Junio, el 24 es San Juan y el 26 me iría a Europa….y el 27 estaría nadando….y no volvería hasta Septiembre…claro que tendría que llevar kilos de vitamina C y del fétido lisado….pero le voy a hacer la pelea a este “Maligno”. Es muy importante para vivir querer vivir y pasarlo bien, y no pensar en tragedias.

Me gustaría mucho si hicieras hablar al Cachorrito (mi hermano Alberto) para conocerlo mejor, ahora que está solo allá (su mujer le enciende la mecha del idealismo y después se asusta del fuego…) tendría que entender que aquí no se engaña a nadie. La policía política tiene metido en sus computadores a todos los ciudadanos. Y esperan meses y años antes de tocar a alguien con todos sus conocidos. TRATA DE CONTAGIARLE ALGO DE TU ESCEPTICISMO SOBRE LA RAZA HUMANA.

Lunes, Junio, no sé que fecha (continuación escrita a mano)

Hoy llamaste por la mañana. He pasado días medios malos porque subí la vitamina C a 64 gramos diarios. Pero el sábado fuimos por el día a ver el techo de Algarrobo y me comí en tu nombre un inmenso plato de machas a la parmesana en el Quisco.

Quiero olvidar esta pieza en que he sufrido tanto este año. Ahora estoy contenta. Llamó Vicente Huerta que es muy amigo del famoso Miguel Schweitzer consejero en la Universidad y es bien posible que gracias a las magníficas recomendaciones de los alemanes, le convaliden los exámenes a Juan Albertito y Aída. La semana pasada en la Universidad con tanto trámite se nos vino el alma abajo. Aída hace todos los trámites que Juan empezó en Marzo. Yo confío más en los amigos que entienden la magnifica preparación de Alberto. Schweitzer pide los exámenes de Chile y además el plan de estudios de Münster y Bielefeld completos y protocolizados (palabras textuales). Con esos datos, más lo ya entregado, se evitarían exámenes nuevos.

Prefiero (sorry) escribirte a mano porque así Juan no me pide leer lo que te escribo. Creo que si me descompuse la semana pasada fue de miedo a que algo no resultara en la convalidación. Necesito nadar, hacer ejercicios. Mañana me harán un control ecográfico. Si va relativamente bien me iría el 26 de Junio en Lufthansa a Frankfurt, ahí tomaría un tren a Berlín (me encantan los trenes). Así es que tu quédate tranquilo el día 27 esperando mi llamada telefónica desde Frankfurt. Si estoy cansada o es tarde, me iría al Hotel Savoy, que está frente a la Estación de Ferrocarriles en Frankfurt. Iré con bien poco equipaje y sé muy bien tomar el metro del aeropuerto al hotel (lo he hecho más de 10 o 15 veces, no sé). Y de todas maneras te llamo desde Frankfurt a tu trabajo y/o a tu departamento. Después de verte a ti y Alberto vuelo de Frankfurt a Madrid y Mallorca, donde espero reponerme de todos los traumas síquicos de operaciones y quimios….y nuevamente , cuando empiece a extrañar esta casa, vuelo de Mallorca-Madrid y Frankfurt para verte (ya Juan Albertito no estará en Münster) y tomar el avión Frankfurt-Chile.

También sería bueno arrendar algo en Palma y juntarnos tú, Pilar y yo a veranear.

Desde aquí reservaré algún hotel en Palma de Mallorca para la primera semana allá. Creo que estaría contigo 5 a 7 días. No sé si tenga que irme desde aquí con las reservas hechas.

Esta será mi noche más larga sola. He tomado la decisión de no más quimioterapia. Ahora Juan está de lo más contento. No creo que la vitamina C me sane totalmente pero me permite una vida “vivible.”

Después, en Berlín, hablaremos más de todo. Tú verás a tu madre con 10 kilos más….y pelada. Se ha demorado en salir pelo, pero ya los puntitos tienen 10 milímetros.

Mañana, antes de la una, te pondré esta carta al correo si la ecografía sale bien, si no, te escribiré sobre el matrimonio de Mónica o sobre política chilensis, porque aunque me fuera a morir, voy a pensar en otra cosa. Si me va mal no te mando esta carta ni tampoco voy a Europa. De esta ecografía no quiero que sepa Mónica (mi hermana) para que cualquiera sea el resultado, tenga un matrimonio sin nubes. Aprovechando unas juntas de pasajes de Lan, Pato y Mónica irán de luna de miel a Buenos Aires por 7 días. El 21 tendríamos una comida en el Sheraton, creo (Juan es amigo del Gerente) con 15 personas por parte de Pato y 15 por nosotros.

A Mónica le estoy haciendo su traje de novia con un molde que traje de USA (me quedó casi regio, por el genero US$100 más 15 por el molde).

Le encuentro toda la razón a Mónica de que sea solo un matrimonio civil. Mucha gente joven lo hace así y solo se casa por la Iglesia si quieren poner los niños en colegio católico, y cuando estén bien seguros de no separarse.

Un gran abrazo

Ximena

…el joyero es bastante xxxx, si no estoy al lado, deja feo el trabajo.

Y el Examen salió NORMAL!!! (pero se me olvidó sacar fotocopia) ESTOY FELIZ, FELIZ, FELIZ

Cariños

Ximena

Cristiancito

Ya es definitivo. Vuelo el miércoles 26 y llego a Berlín el 27. Pienso estar más de dos meses en Palma. Apenas lo tenga te mando el número de vuelos, etc., y la fotocopia.

Autoficción 28……. “cuéntales que soy la amante de Patricio Aylwin”

La siguiente carta de mi madre, fue escrita un 6 de Mayo. Ella menciona claramente esa fecha al principio de su carta, pero no indica el año. Por lo que cuenta no es difícil atribuirla al año 85. Es interesante comprobar como, pese a que mi madre hacía pocos días había decidido abandonar el tratamiento de quimioterapia, con todo tipo de tribulaciones internas que una decisión así acompaña, en esta carta ni siquiera toca el tema, ni lo menciona, como si ya hubiese doblado una esquina para escoger otro punto de partida, otro camino. Solo al referirse a un fiesta de matrimonio cuenta…… “tapé mi pelada con un extravagante sombrero verde.” Eso sería todo.

Menciona que el terremoto o temblor muy fuerte ocurrido hacía pocos días ya había pasado, pero todavía se podían ver los escombros en las veredas sucias. También toca el tema recurrente de las inundaciones por las lluvias; eso parece que no cambia nunca en Chile a través de los años. Florecen nuevamente los comentarios políticos sobre la realidad política chilena de ese entonces, y sobre todo de la democracia cristiana, al participar del matrimonio de la hija del ex diputado democratacristiano (DC) Luis Pareto:

…..”me resfrié por ir al matrimonio de Paty Pareto, quien se demoró más de una hora en llegar a la Iglesia por desperfecto del auto desde los dominicos donde viven, así que tuvo a casi toda la DC esperándola. Los del lado del actual presidente Gabriel Valdés y los del que postulan a Juan Hamilton se entretienen mucho peleándose puestos inexistentes…”

Mi hermano Gonzalo trabaja ahora en la Unicef y prepara traslado a África. Mi hermano mayor, Alberto, prepara su regreso definitivo a Chile, mientras un primo mío, que trabajó para la temible DINA de ese entones, el brazo de la inteligencia y represivo de Pinochet, se preocupa porque el coronel a cargo de su regimiento le pregunta sobre mi hermano, por su número telefónico en Alemania (?). Mi madre en su carta lo menciona como algo sin importancia y banal (pese a que no fue un tema banal) por si la carta era interceptada y leída por otros:

 ….”parece que alguien hizo una llamada telefónica sin pagarla desde ese regimiento, eso pensamos. “

Y al final menciona:

….”ya en broma dicen que en Chile no se balancea un pelo, sin que lo sepa Pinochet.”

Es decir comentarios insípidos, donde se da a entender que no se esconde nada, no hay nada sospechoso, por si la carta fuera interceptada para terminar en otras manos. Nótese como menciona de manera tangencial el número telefónico de mi hermano, y que por el momento no tiene por estar mudándose de departamento.

Recuerdo que ese primo nuestro, Rodrigo, iba a la casa de mis padres para comentar las llamadas telefónicas que recibíamos. “¿Así que son bien amigos de los Aylwin, tía?,” le decía a mi madre, como volando una advertencia, una alerta, una bandera roja. Imagino que lo dejábamos entrar a nuestra casa más que nada para conocer los riesgos, lo que se venía encima, o lo que nos podría suceder en el futuro. En una de sus visitas y después de sus continuos comentarios sobre las llamadas telefónicas a la casa de los Aylwin (y otros personeros demócrata cristianos), mi madre le sugirió una explicación fácil, y que salpicaba sueños y dramas, pero bien carnales:

 

-Cuéntales que yo soy su amante.

 

La idea le pareció muy buena. Con una explicación así, mi primo borraba de un plumazo su problema para entrar decididamente en el terreno de los dramas pasionales, que son bastante universales y previsibles, cualquiera los entiende: eran simplemente amantes. Mi primo respiró tranquilo porque ahora podía presentarse frente a sus superiores anunciándoles, entre carcajadas belicosas, que su tía “….es la amante de Aylwin, por eso se hablan tanto por teléfono”. Pero así fue como mi madre, años después, descubrió que en los archivos de inteligencia de Pinochet a ella la habían catalogado como “la amante” no solo de Patricio Aylwin, pero de varios políticos de oposición en esos años. Imagino que ese fichaje contribuyó a que no le ocurriera nada malo a nuestra familia, aunque con el tiempo, la amistad de mi madre con Leonor Aylwin se resquebrajara. Imagino que en algún rincón de su memoria, a la señora Leonor se le encendió una chispa que le pudo haber sugerido que “algo” había ocurrido entre su marido, Patricio Aylwin, y mi madre, como lo mencionaban claramente los archivos de inteligencia descubiertos años después, cuando su marido encabezara el primer gobierno democrático que siguió al de Pinochet.

¿Y qué puedo decir sobre mi primo? A él lo recuerdo como un tipo de sonrisa fácil, a lo Elvis, pero medio indolente, poco curioso, con facilidad para los chistes fomes, y desgraciadamente malo para prepararse, sin una ambición de calidad, sin sueños grandes, que al final son importantes porque te muestran un rumbo, te abren un camino, aunque al final sea poco lo que resulte y se materialice. No recuerdo ninguna conversación sobre lo que él pensaba estudiar en el futuro, por ejemplo, o sobre lo que le gustaba hacer. A su padre, mi tío Jaime, le gustaban las radios, y se entretenía mucho como radioaficionado. Revivía con los temblores y terremotos que asolaban al país periódicamente porque ahí las radios eran importantes, y por añadidura él pasaba a ser un personaje de categoría. Vivía en una casa chiquitita, pero cuando encendía su radio se le ampliaba el horizonte y se le abría un ventanal grande que lo comunicaba con la Patagonia, Punta Arenas, Atacama. Ahí era simplemente un rey, resucitaba, daba órdenes, hacia de intermediario, entregaba sugerencias perentorias. Su señora, la tía Carmen, fumó tanto que al final llegó a tener una voz de hombre, bien profunda para una mujer. De mi primo ahora no sé nada. Vive al margen de los familiares, incluso lejos de su propia hermana. No se hablan porque además tuvieron problemas con la herencia, no supieron cómo repartirse los grandiosos objetos materiales que heredaron de sus padres…… cajoneras repletas de ropa interior, fotos, cortaplumas, cepillos de dientes. A lo mejor en este preciso momento, mientras escribo esto desde Michigan, él camina solitario por alguna vereda santiaguina, por Tobalaba, por ejemplo, emergiendo anónimamente de una estación de Metro y acompañado solo de secretos; adiestrado a guardarlos, adiestrado a esconderlos como le enseñaron en la Escuela de las Américas en Panamá, donde los norteamericanos adiestraban a los militares latinoamericanos en materias de espionaje, interrogatorios, y….. y todo lo demás (!). Lo más probable que ahora ría poco, y que su sonrisa se parezca a una mueca triste, muy lejos de Elvis, muy lejos de esos años cuando éramos pequeños, cuando había sol y mirábamos hacia arriba y nos reuníamos los fines de semana junto a nuestros padres. Tertulias que ahora recuerdo como fotos viejas, desteñidas, y donde cada vez desconfío más de lo que muestran. La memoria tiene trampas y es muy poco confiable.

Por último, es interesante leer como termina su carta mi madre al despedirse. Al compararlas con las despedidas de mi padre parecen parecidas, pero tienen sutiles diferencias. Ella en su frase final, se refiere a mi padre como “tu papá”, “tu papá y yo te enviamos un gran abrazo”. Diferenciándose claramente de mi padre que se refería a ella como “la mama”, “la mamá y yo te enviamos un gran abrazo”, como indicando una madre universal y generosa, una gran teta que nos amamantaba a todos, que nos quería y protegía a todos, incluido el mismo, mi padre.

Aquí va su carta:

 

Cristiancito amor

…en el lugar en que estés lo sientes tu casa, y creo que así debe ser en este mundo. Un lugar para todos y para cada uno…. Hoy es 6 de Mayo, en dos días más estarás volando a Cleveland. Pídele a Pilar que vaya con una maquinita para cuando uses el birrete y la capa y me mande la foto ya que no podremos estar con ustedes. ¿Podrá Pilar irse luego a Berlín? Porque es muy duro no tener a quien decirle que uno se siente solo a veces….

Aquí todo igual, los días se estiran cuidadosamente uno sobre otro, así como los hechos policiales; nos acostumbramos, nos volvemos cada día más indiferentes. Vemos en los barrios antiguos que aún hay escombros en las calles. Ayer llovió, más alcantarillas tapadas. Me resfrié por ir al matrimonio de Paty Pareto, quien se demoró más de una hora en llegar a la Iglesia por desperfecto del auto desde los dominicos donde viven, así que tuvo a casi toda la DC esperándola. Los del lado del actual presidente Gabriel Valdés y los del que postulan a Juan Hamilton se entretienen mucho peleándose puestos inexistentes…después siguió un “champañaso” (textual) con un cuanto hay en una de esas casa que arriendan por 50 lucas por la tarde. Mónica (mi hermana) y Pato se quedaron hasta cerca de las dos de la mañana. Juan y yo nos vinimos como a las diez, porque para pasar el frío me tomé dos copas seguidas de champagne y toda una bandeja de canapés….El marido de Paty es su eterno pololo y seguirá trabajando con Lucho. Corita (esposa de Pareto) ha engordado espantosamente…. Yo tapé mi pelada con un extravagante sombrero verde y un traje comprado en Bal Harbor, Miami.

Mónica y Pato se casarán más o menos dentro de un mes, sin ceremonia, sólo un cóctel entre nosotros y la familia de Pato, ya que no se casarán por la Iglesia según los deseos de Mónica, y que yo respeto. Pasarán unos días en Buenos Aires y vivirán en el departamento de Agustinas esquina de San Antonio hasta que les salga la beca de España o Italia, más o menos por Septiembre. Después tengo pensado subdividir ese departamento en dos o tres chicos como han hecho casi todos en el edificio. Es más fácil arrendar tres departamentos a 20 mil cada uno, que como está ahora, grande, en 40, aunque uno corra con los gastos comunes. Los papás de Pato han tenido muchos problemas económicos, y ahora Bebe está con depresión (desde el sábado). Gonzalo (mi hermano) y Anita felices por la esperanza de que destinen a Gonzalo a África, quizás el próximo año. Se las arreglan bastante bien con los 500 dólares. Están muy contentos con el trabajo de Gonzalo, hasta les está dictando un curso de computación. La guagua es encantadora, tiene dos cachetes de Gonzalo y los sube al reírse….Anita les da puro pecho, es bien sanita y amorosa.

Alvarito sigue viento en popa con el pololeo con Marlen, a la que llamamos El Bombón, por su carita rosada y llenita. Tiene preciosos ojos almendrados, y no sé cómo estudia agronomía, donde dicen que son tan mal hablados…regalonea a Plito (sobrenombre de mi hermano Álvaro), hasta haciéndole merengues….

Tengo otra empleada, una vieja de 55 años, bien gente, que hace los altos y en las tarde cose. Me encanta que me pasen la ropa en la mañana, me abran la cama, me prepare juguitos, etc….. desde entonces la Guillermina la imita. Parecen un conjunto de ballet….al principio, cuando Guillermina volvió de vacaciones, estaba furiosa, pero nunca amenazó con irse. Compré un catre estupendo en oferta en Muricy ($15.000 el dólar está a ¢168). Ya se han hecho amigas, Guille duerme en el catre de abajo y Luz arriba.

Y no tengo más que contarte….estoy leyendo a Erica Jong en “How to Save your own Life”. Su inmoralidad me hace reír…

También sigo haciendo joyas, pero hoy no pude porque el auto amaneció en panne.

Aída (esposa de mi hermano Alberto) llega el quince. Llamó Albertito. Supongo que sus padres irán a esperarla. Adela le tiene lista dos piezas y un colegio para los niños. Dicen que en Diciembre terminan la casa para ellos. Recién llamé a Juan Alberto para felicitarlo por su examen como especialista en Medicina Interna.

La dirección de Alberto en Münster es:

Am Meckelbach 2

44 Munster-Roxel

Después me dirá su teléfono cuando tenga su teléfono.

Quiero que le cuentes lo siguiente a Juan Alberto. Mi hermano Jaime me llamó (siempre lo hace). Pero esta vez estaba medio incómodo. Rodrigo (su hijo) está en el 7 de Peñalolén, es capitán. El coronel de ese regimiento llamó a Rodrigo y le preguntó primero en qué ciudad vivía su primo Juan Alberto. Rodrigo le dijo no saber por dejación, entonces le dijo que le diera el número de teléfono de ese primo en Alemania. Rodrigo no se atrevió a llamarme, por eso lo hizo Jaime. Le di el teléfono de Bielefeld. Jaime me pidió que yo no hiciera historia de esto para no perjudicar a Rodrigo. Parece que alguien hizo una llamada telefónica sin pagarla desde ese regimiento, eso pensamos. Puede y no puede ser. Lo triste es el tiempo que se gasta en tener anotados en la hoja de vida de cada oficial los asuntos y direcciones de toda la familia. Ya en broma dicen que en Chile no se balancea un pelo, sin que lo sepa Pinochet.

Me incomoda escribirle esto a Juan Alberto, pero por si tú no le quieres contar esto, se lo escribiré a Münster, y mejor es no hacer olitas….Pero como esto es Chile, te apuesto que antes de un año Albertito estará dializando a los oficiales…

Tú papá y yo te enviamos un gran abrazo y que lo pasen felices en Canadá.

Ximena

 

Autoficción 27……. Vitamina C, cáncer y terremotos

Ahora entiendo el motivo por el qué mi madre escribió tan pocas cartas el año 84. No fue que las cartas se hubiesen extraviado. Al organizar las cartas del año 85 noto que los detalles del año 84 comienzan a esclarecerse, porque poco a poco empezó a asomar la cabeza de un temible cáncer que con los años se transformó en leyenda. ¿Había tenido realmente cáncer mi madre? En una carta del año 85, donde mi padre me pedía que contactara a Linus Pauling (más adelante se verá por qué me lo pedía) me mandó la historia clínica de mi madre, y donde claramente se demostraba que mi madre tuvo cáncer. Usaré sus términos médicos que pueden resultar aburridos, secos, pero creo que es necesario, creo que es importante mostrar claramente que efectivamente mi madre tuvo cáncer, aunque después se le “esfumara”. Se lo comenzaron a descubrir un 2 de Febrero de 1984 con una ecografía que reveló una masa oviodea de 2.5×3.1 cm en la región ovárica izquierda. El 27 de Febrero de ese año otra ecografía mostró que esa masa crecía y llegaba a los 4×2.7 y x2.8 cm para terminar el 12 de Junio en 5.3×4.5 y x4.3 cms. El 9 de Julio se deciden por la primera operación; una laparotomía abdominal, donde se le extirpó una masa parcialmente quística y sólida del ovario izquierdo. Se le extirpó también el epiplón que era normal. El examen histológico reveló la presencia de un carcinoma endometroide tipo seroso; tumor grado 1 a grado 2. Con los meses el cáncer continuaría su camino lento y solapado pese a que se conversaba apenas. En Agosto de ese año la ecografía y el scanner fueron normales, pero fue solo una primavera breve porque el 17 de Octubre le encontraron una imagen negativa de 2.1 x 1.6 cm en la región del parametrio derecho. En Diciembre de ese año, como muestra la carta de mi padre en Autoficción 24, no se hablaba mucho del tema, la procesión iba por dentro, sigilosamente guardada para no preocupar, para no despertar alarmas. Él simplemente cuenta que “…..la mamá en general bien de salud”, pero nada más. El 5 de Enero del 85 la masa crecía vigorosamente y mostraba un dimensión de 3.2×2.2 cm. El 9 de Febrero se deciden por una segunda operación, una segunda laparotomía, donde le extirparon un tumor de 3×2 cms en la región anexial derecha. El examen histológico reveló un ganglio con caracteres de cisto adeno carcinoma con intensa actividad mitótica, y sin compromiso periganglionar. Al parecer ahí comenzaron las deliberaciones y juntas médicas que mi madre describe tan bien en la carta que muestro en esta nota. Después de muchas reuniones, el 16 de Febrero se inició el tratamiento de quimioterapia con cisplatium y endoxan, seguido de otro el 16 de Marzo. El 10 de Abril una ecografía revelaba la reproducción del tumor (de 2.1×1.9 cm) en la región anexial derecha. El 20 de Abril mi madre decide suspender definitivamente la quimioterapia en vista a las tremendas molestias que sentía. Sufría mucho con el tratamiento y daba la impresión que este no era eficaz porque la reproducción del tumor seguía un curso inexorable. Los sufrimientos, vómitos, pérdida del pelo, dolores neuríticos eran tan intensos que ella decide terminar con el tratamiento. También se le agudiza el olfato….

…..es espantoso oler el calor de la gente”.

El Dr. Gutiérrez, alarmado, la visita y le pide casi al borde de las lágrimas que por favor continúe, que es indispensable…….

“……Gutiérrez, cuando supo que no me haría más tratamiento, vino a verme (él ya lloraba)…..”

Al final, ya casi derrotado, el médico le dice que ella no estaba capacitada para decidir, y que tiene que ver a un siquiatra porque sufre de una depresión escondida. Y todo eso ocurría……

“….mientras Juan al lado se dormía los cuatro hipnopen que se había tomado a mediodía (fármaco para inducir el sueño en las personas que sufren de insomnio), después de tirar su plato con comida sobre la mesa…..”

Para convencerla, le presentan a una sobreviviente al cáncer y a las quimioterapias, pero sin buenos resultados…..

“……escucharla me horrorizó. Su cuerpo era una sola moretoneada. Aún no puede salir en auto por falta de fuerzas.”

 

Desde ese momento y después de esas reuniones, mi madre se defiende y sale a reclutar aliados. La ayudaron sus amigos, como el cura jesuita Fernando Montes y un psiquiatra, el Dr. Francisco Huneus Cox, del Taller Gestáltico al que ella había asistido meses antes. Ellos la defendieron y le encontraron toda la razón. En particular Fernando Montes fue bien efectivo al concertar una reunión con mi padre. Desde ese momento algo cambió en él porque comenzó a aceptar los motivos de mi madre para no seguir con ese tratamiento.

Al llegar a esta etapa donde todo se veía oscuro y sin salida, mi madre se decide por la vitamina C para combatir su cáncer. Siguiendo las recomendaciones promovidas por Linus Pauling (Executive Health, Vol XIX, Number 4, January 1983), premio Nobel de Química y de la Paz. Está demás decir que siendo Linus Pauling un químico de extraordinaria solidez (aunque no fuera médico) apoyé a mi madre pese a que yo no entendía nada del tema. Poco tiempo antes había estudiado química usando el libro de Linus Pauling, eso sería todo, titulado “La Naturaleza del Enlace Químico” (o The Nature of the Chemical Bond). Mi madre primero comenzó su tratamiento con 10 gramos diarios hasta llegar lentamente hasta los 60 y 80 gramos diarios, o hasta el límite de la diarrea. El tratamiento también incluía tres comprimidos diarios de lisado de corazón. Milagrosamente, el 11 de Junio, solo dos meses después de esa ecografía que mostraba un crecimiento, un nuevo examen revelaba que el tumor que existía antes había desaparecido por completo. Se repitió el examen el primero de octubre y nuevamente reveló la total ausencia del tumor en las regiones anexiales y en el resto del abdomen. Ecografía normal, sedimentación y hemograma normal junto al cintigrama óseo normal. ¿Qué había sucedido? ¿Qué ocurrió? ¿Cómo fue posible que se curara ingiriendo únicamente vitamina C como tratamiento? Las incógnitas continúan y con los años se han convertido en una gran leyenda. Tú madre nunca tuvo cáncer, Cristián, me han insinuado; fueron ilusiones. Ella se buscaba enfermedades hasta que se las encontraba, era buena para eso, buena para encontrarse enfermedades. Esos eran los comentarios que uno escuchaba repetidamente. Por eso he tratado de mostrar cronológicamente la historia clínica de ella, y que mi padre me mandó en una carta fechada un 7 de Noviembre del año 85 para que consultara con Linus Pauling. Claramente mi madre tuvo cáncer, así lo atestiguan los médicos que la trataron y los exámenes a los que se sometió. Lo curioso, lo tremendamente misterioso, es que después del “tratamiento” a base de grandes dosis de vitamina C, el cáncer simplemente se esfumó. A partir de ahí, Linus Pauling pasó a ser, además de premio Nobel de Química y de la Paz, un personaje extraordinario en mi familia.

Como se puede ver, los años ochenta fueron años turbulentos, de grandes cambios y protestas sociales en el país, y también una década de incertidumbres médicas que remecieron a mi familia.

La carta de mi madre que incluyo más abajo, me llegó sin fecha, pero incluye el examen ecográfico que tiene fecha del 10 de Abril del año 85. Es decir, pudo haberla escrito a los pocos días del examen ecográfico que mostraba un cáncer recurrente después de dos sesiones de quimioterapia. Basado en el resultado de ese examen ella decidió suspender el tratamiento.

Mi hermano, Gonzalo, parece que había dejado el trabajo en la pesquera para comenzar algo en la Unicef. Aquí va la carta:

 

Probablemente escrita después del 10 de Abril de 1985

Cristiacito querido

Sé que entiendes por qué no te he escrito a ti ni a nadie. Después de la primera operación, cuando todo parecía ir bien hasta Octubre del año pasado, la ecografía mostró algo como una cicatriz, que al mes ya era tejido más denso y de unos 11 mm. Cada quince días la ecografía mostraba más milimetros de crecimiento. Por si fuera simple tejido ovárico quístico, me recetaron esa droga que tomaba en Cleveland y que me hizo mal. A fines de Febrero, de compras en un Jumbo, me dolió la cadera al caminar, entonces llamé al Dr. Crisosto (quien me operó muy bien en Julio del año pasado) para que adelantara la operación ya programada para Marzo. Esta vez él eligió un cirujano oncólogo y él se puso de ayudante. Por Juan supe que esperaban encontrar racimos de cáncer….Fue una abertura de arriba abajo, contorneando el ombligo. Registraron órgano por órgano y encontraron todo sano. Entre las adherencias, que estoy llena por las operaciones, llegaron a la zona donde se esperaba encontrar el quiste, de menos de 3 cm, creo, y bien encapsulado estaba el ganglio maligno. No me gustó el anestesista porque me llevó despierta al pabellón, así que le di harto trabajo por mis bajas de presión. Al anestesista le pedí me llevara dormida con calmantes al pabellón como hizo el medico en la operación anterior. Le tengo terror a las luces del pabellón y me paralizo por eso. Juan estuvo siempre conmigo controlando todo. A los cinco días de operada, ya de vuelta en casa, llamé al hijo de una prima, el Dr. Jorge Gutiérrez Correa que me lo habían recomendado mucho porque además de dirigir la quimioterapia él personalmente hace los exámenes de sangre de control, y eso me daba más seguridad. Apenas lo conocía. Cuando él tenía 18 años vino con sus padres desde Concepción cuando tú tendrías dos años. Recuerdo haberlos llevado al San Cristóbal y a la clásica Tour por Santiago. Este médico dijo que había que hacer la quimioterapia lo más pronto posible, así que a los ocho días estaba de nuevo en la Clínica las Condes. Empezaron a las nueve de la mañana con suero y drogas, hasta las once de la noche, y continuaron con suero porque tenía un poco de arritmia (debido a que meten cosas para el buen funcionamiento de los riñones y me desaguaba demasiado). Los días siguientes fueron igualmente espantosos en medio de vómitos y mareos. Lo que hacía soportable tanto sufrimiento era la presencia tierna y solícita de Juan, siempre inventando algo que yo retuviera en el estómago. Es de los más complicado vomitar con la guatita entera cosida….la cuarta semana fue más o menos decente, y me sometí por segunda vez a la quimioterapia. A pesar de ya no estar recién operada fue más espantosa que la primera vez. TODO MI ORGANISMO RECHAZABA TODO. Me duele escribirlo porque casi es como vivirlo de nuevo. Para el terremoto yo estaba sola en la casa (Juan había ido por un rato a la Clínica Indisa) y corrí a la calle en segundos (minutos más tardes llegaron Alvarito-hermano menor- y Juan). Para el segundo temblor grande, tres semanas después de la segunda quimioterapia, apenas podía bajar las escaleras; detrás venían Juan y Mónica (hermana). Después de la quimioterapia no soportaba ruidos (me dolían en la cabeza) ni tampoco los olores. Es espantoso oler el calor de la gente. Con la segunda quimioterapia yo era una bestia acosada, cualquier contacto físico me aterrorizaba. El Dr. Gutiérrez me contó que al él se lo explicó un siquiatra como exceso de sufrimiento por la quimioterapia y la enfermedad misma. Pero por sobre todo, Cristiancito querido, si he dejado la quimioterapia, no ha sido tanto por el sufrimiento, sino por la certeza interior, corroborada por la ecografía que te acompaño. Este es un cáncer muy maligno (tengo un lupus sistémico, suave pero antiguo). Soy como un saco de papas con las fibras gastadas…. Es difícil zurcir en un mal tejido. Pero por sobre todo, quiero tener una vida normal mientras pueda, y una muerte armoniosa, según la voluntad de Dios. Es bien simple, sólo el 34 o 36% del cáncer ovárico tiene mejoría.

Aquí en casa hubo una junta con el Dr. Kleimann, el más famoso cancerólogo de Santiago, y Gutiérrez (su alumno) y Juan. Se habló pan pan, vino vino. Después de seis quimioterapias, se hace otra laparotomía (un tercio ya no tiene cáncer). Si no me hacía esa operación eran tres o cuatro quimioterapias más, y después nada más, ya sea que esté bien o mal, porque el organismo no lo resiste. El Dr. Kleimann tiene otro sistema donde pone dos drogas durante la quimioterapia, y a los tres días comienza a dar otro medicamento por vía oral y que produce neuritis y falta de fuerzas hasta para tomar un libro. Con ese tratamiento, que duraría dos años, también se hace al final una laparotomía. Para convencerme, enviaron acá una señora que pasó por esos dos años y se consideraba sana a los ocho días de su laparotomía (tiene que controlarse cada dos meses). Escucharla me horrorizó. Su cuerpo era una sola moretoneada. Aún no puede salir en auto por falta de fuerzas. Después de la junta con Kleimann, Juan se veía tan desmoronado como los médicos. Gutiérrez, cuando supo que no me haría más tratamiento, vino a verme (él ya lloraba), mientras Juan al lado se dormía los cuatro hipnopen que se había tomado a mediodía (fármaco para inducir el sueño en las personas que sufren de insomnio), después de tirar su plato con comida sobre la mesa…..Total que Gutiérrez quedó convencido de que yo necesitaba un siquiatra porque tendría una depresión escondida y no estaba en condiciones de decidir sobre mi misma. Al más puro estilo nazi…..Sólo la confianza de que me asiste el derecho y la razón me han mantenido serena. Quiero vivir en paz lo que Dios quiera. Entonces, ya que se sería necesario un siquiatra, no iba a estar utilizando a la señora sicóloga que ayuda a todos los enfermos con esta quimioterapia….llamé al Dr. Francisco Huneus Cox, a quien conocía por haber ido a su Taller Gestáltico. Para mi asombro, aquí en mi pieza, y después de escucharme, me encontró toda la razón.

Sé que de esto no se sana, lo que trato es de “negociar” mi vida. Gozar cada día el estar viva. Ya Gutiérrez me explicó con lujo de detalles la horrorosa muerte que me espera. Ya la viviré cuando sea, pero no me voy a deleitar en esos pensamientos.

La tarde en que vino la señora tratada por Kleimann con 24 quimioterapias salí en auto horrorizada por la insistencia de Juan a que me hiciera la quimioterapia….y me topé en el San Ignacio de Pocuro con Fernando Montes y le conté el problema. Me encontró toda la razón también (lo mismo que el doctor Jalil) a mi derecho a decidir no tratarme por los medios en boga. Llamó a Juan y lo citó a su oficina. Está ahora rector del San Ignacio, antes era provincial. No sé que han hablado, pero desde ese día Juan está contento, sereno como yo. Estoy siguiendo un tratamiento con un fisiatra (pura vitamina C). Conozco una señora, a la que cerraron al abrirla, por un tumor maligno al hígado. Empezó a tomar 60 gramos al día de vitamina C por un año. Le hicieron una laparotomía ahora, y su tumor está seco. Te envío el trabajo (de Linus Pauling) por el que ella se guía, y está viva y sana.

¿Comprendes ahora por qué no le he escrito a nadie? Aún cuando Albertito (hermano) me ha escrito cartas amorosas? Cuando supo por ti que no seguiría con la quicio, me llamó para que me la fuera a hacer a Bielefeld, pero no quiero esas traumatizantes sesiones y las semanas siguientes hasta la próxima. Desde lo más profundo sé que viviré más y mejor, a mi estilo.

Llegó tu carta, te entiendo perfectamente. Yo pensaba como tú cuando veía a Juan Albertito en esos viajes relámpagos, pero desde que pasé en su casa dos meses en el año 83, lo entendí. Vive en una angustia y un control de si mismo que yo admiro. Ha tenido que endurecerse para sobrevivir. Los Luchos y González son un sedante para un mejor pasar. La serenidad de los Luchos y González serenan a Juan Alberto. Siento que tenga que vender sus cosas, pero quien las podría traer. Está todo muy controlado por las donaciones con motivo del terremoto. Quien decide que se hace con las cosas es Aída, solo Aída, y muchas de las cosas que tienen les han sido dadas o vendidos por otros….allá todos se prestan y se dan…Siento un juego de loza pintados a mano, para cuatro personas que compré en Mallorca….y las sábanas de Mallorca, pero entiendo a Aída quien le teme tanto a la falta de plata.

Hay algo que modifica totalmente la actitud ante la vida y es el haberla elegido o haber sido obligado. La gran diferencia entre tú y Alberto es que él no eligió Alemania.

A Juan Alberto le tiritaba el cuerpo de felicidad cuando en Alemania el scanner que me hicieron fue negativo. Ahí supe que me quería….

El argentino que conocí en Bielefeld trabajaba en productos farmacéuticos. Físicamente tenía una figura a lo Fernando Salas, pero mas avejentado y long play. Creo que su mujer es una izquierdista médico, argentina.

Cristiancito los entiendo a todos ustedes en que quieren que continúe con la tortura por si hubiera un porcentaje de posibilidades de curación. Yo también les exigiría lo mismo a ustedes, pero no a tu papá. Él y yo ya tenemos una vida hecha. Juan sabe que si me hice la primera quicio a los ocho días de operada fue por él, pero todo tiene un límite. No es que le tema a la quimioterapia, sino a perder en inútil sufrimiento el resto de mi vida. Como zombie vivía en ese tratamiento, aunque me hiciera ánimo yendo a Viña o saliendo con Juan, no era mi verdad de vida.

Cristiancito lindo, te he ido escribiendo al correr de mis pensamientos. Perdona lo deshilvanado. A cada rato entra Álvaro, o Juan, o llaman por teléfono. Recién me comunican un posible trabajo para Pato (separado de mi hermana Mónica), así que podrían al fin casarse y vivir juntos. Estoy contenta aunque vivamos en medio de toda clase de temblores….trato de no hacerlos problema personal mío. Aunque lo que más duele es ver la destrucción de las casas modestas, sólo los frontis se ven decentes; la miseria se esconde. Sigo haciendo joyas en un taller modestísimo. Las dueñas de casa son viudas de un senador y la otra de un diputado. Viven en Independencia abajo…

Albertito es una personalidad muy compleja. Es extremadamente gentil con la gente que le importa un huevo, y disimula sus sentimientos con los Fierro porque le teme al filo de las burlas de Aída. Y es con ella que comparte lo único que le importa, sus hijos. Siento que en estos diez últimos años no hayan asimilado nada de la cultura alemana, no hayan ampliado sus horizontes intelectuales, síquicos, anímicos, etc., pero, ¿sé yo lo que ellos han vivido, las pobrezas, las soledades, las enfermedades? El tiempo y la buena acogida que encuentre en nosotros irá suavemente volviendo a Juan Alberto a sí mismo. Era demasiado niño, demasiado ingenuo cuando partió. Y es verdad lo que tú piensas: me remuerde haberlo inducido a un idealismo trasnochado.

Rompe esta carta (nunca). Ten la seguridad de que veré tu tercer hijo (tampoco. Nunca. Dos hijas fue lo adecuado) porque viviré mucho, a pesar de los diagnósticos.

Cuando hables con Pilar dale muchos cariños míos. La Oriana (hermana mayor de mi madre) estaba feliz con el pendiente y el brillantito. Pero no me gustan los muy chiquititos, dan un tremendo trabajo al colocarlos, hay que hacerlo con lupa….Hice cinco corazoncitos para regalar a los médicos. Me encanta ver derretirse el oro!!!

Aquí en la casa todos bien, verdaderamente (a la verdad nos acostumbramos). Alvarito (hermano menor) es como tú, tierno y comprensivo. Y Mónica (hermana) alegra mi vida. He pensado mucho en ti, con alegría, por lo bien que lo pasé en Cleveland. Y muy orgullosa por el camino que ustedes dos se van haciendo.

Cristiancito, trata de pensar sobre Juan Alberto como si te llenara la comprensión de Dios. En lo diferentes que puede ser la gente está la riqueza humana.

Te quiero

Ximena

Conocí hace dos años a una italiana. Gonzalo está trabajando en Unicef. Quizás lo mandan a África, está feliz. El marido de mi amiga es el jefe. La guagua de Gonzalo y Anita es amorosa. Están chochos. Como consultor le pagan US $ 500. 1 US$=$170

 

 

La siguiente carta, de mi padre, la escribió el 26 de Marzo, es decir dos días después de la segunda y última quimioterapia de mi madre. Da la impresión que escribió la carta bajo los efectos del hipnopen porque se nota muy medido cuando se refiere a mi madre, como cubriéndolo todo con la frazada de un calmante. Ni menciona los rechazos tremendos que le provocaban las quimioterapias a mi madre, por ejemplo. De seguro no quería preocuparme.

No estoy para análisis sicoanalíticos, eso debería ser tema para otra nota y tratado por un experto verdadero como mi primo Nicolás Correa, un conocedor del tema, pero encuentro curioso cuando mi padre se refiera a mi madre, como “la mamá”, en lugar de “tu mamá”, como si ella también fuera la madre de él, de mi padre, una especie de madre universal y generosa, una “mamamadre” de todos, juntos y revueltos. Pero aquí va su carta, y como siempre sin censuras, como si ya estuviésemos todos muertos, eliminados por una enfermedad tremenda o por los años que ya se quemaron, que ya se nos fueron… “……como un suspiro, mijito, como un suspiro,” como decía mi padre.

 

Santiago, Marzo 24 de 1985

Querido Cristián

Ayer recibimos una carta y una tarjeta tuya. Muchas gracias. Tus llamados telefónicos junto con las cartas han sido motivos importantes para darle animo a la mamá en este periodo. Como tu sabes, la mamá fue operada de un ganglio que salió vecino a la antigua operación; el diagnostico histopatológico mostró que se trataba de un proceso maligno. La mamá accedió hacerse quimioterapia. Debe hacerse 6 sesiones de quimioterapia, una cada mes. La primera sesión se la hizo el 17 de Febrero y la segunda el 16 de Marzo. La reacción es muy importante, se siente terriblemente mal, con vómitos por casi 24 horas. La primera vez la reacción fue aún más importante porque se realizó solo 8 días después de la operación. Ahora sintiéndose mal, de todas maneras la recuperación ha sido más rápida y desde hace dos días está comiendo cada vez mejor. Desde ayer está saliendo a la calle para hacer algunas cosas que le interesan.

Querido Cristián, ¿cómo estás tú? Ojalá que te adaptes este año en Alemania y puedas realizar alguna investigación que te interese y te sirva para tu formación. Tengo la impresión que Alemania no te gusta mucho y que estás muy adaptado a USA y a Cleveland en particular. Nos gustó mucho que Pilar haya podido ir a verte, ojalá que estos viajes no la perjudiquen, el ideal sería que pudiera seguir trabajando en su Tesis desde Alemania. Es importante que ella también se reciba porque así en un futuro próximo no tendrán problemas económicos que son tan importantes en la vida. Tu debes sopesar calmádamente cual es el futuro que más te gusta y te conviene.

Cuéntanos dónde vives, cómo es el departamento, cómo comes, dónde comes, que investigación estás realizando, etc, etc. Mándanos alternativas de números telefónicos y las horas y los días que pudiéramos llamarte. El contacto contigo es muy importante para todos y en especial para la mamá. Estamos muy contentos con tu matrimonio y Pilar parece una magnífica compañera que te acompañará en tu vida privada y “que tira para arriba” en lo profesional. Pensamos que es una excelente alianza; todos tus hermanos la recuerdan con cariño y creo que has hecho una magnifica elección, estamos seguro que serán felices para siempre. Me gusta que hayas ido a ver a Juan Alberto, que se reencuentre a través tuyo con el resto de los hermanos y sus padres.

Juan Albertito ha tenido una juventud terriblemente dura y amarga y muchas de sus actitudes que a uno a primera vista choca, son la consecuencia de haberse tenido que poner muy duro para poder sobrevivir y lograr lo que tiene. Perdona esta carta que parece “receta de cocina”, comparada con las tuyas que son interesantes. Escríbenos contándonos todo tipo de detalles.

Ayer 25 te mandamos el Mercurio completo del día Domingo 23 de Mayo.

Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

Autoficción 26……. “algún día Dios se apiadará de Chile”

Compraba leche descremada en el supermercado, cuando recibo una llamada de mi hermano Gonzalo, desde Canadá, donde vive actualmente y desde hace muchos años. Creí que me llamaba para mandarme a buena parte y para gritarme qué cómo podía mostrar tanto, cómo podía meterme tanto en esa intimidad, en la intimidad de Anita y de él, su hogar. Pero entonces le habría rogado que no se preocupara, que estas notas hay que leerlas como si ya estuviésemos todos muertos, o agónicos…… algo que no está tan lejos de la realidad. Para tranquilizarlo le habría preguntado, ¿mienten los agónicos? ¿todavía insisten en mentir, los agónicos? Pero felizmente nada de eso sucedió. Gonzalo se notaba feliz con la nota y me confesó que muchos de esos detalles, como fueron el comportamiento de Simba -el pelo regalón de Anita- o lo que ocurría con el cabello de Anita que se le caía, o las empanadas de sorpresa con que nos había recibido, se le habían olvidado. Sus palabras me confirmaron que de alguna manera, en un pequeño porcentaje, ya hemos muerto, nos hemos acercado al cajón otro poquito al olvidar tantos fragmentos.

La carta de Pato que transcribo mas abajo (actualmente separado de mi hermana, Mónica) también muestra que con el transcurso de los años no han cambiado mucho los problemas de Chile. Es una carta que “añejó” bien, porque los problemas que relata, que ocurrían hace tan solo treinta y cinco años –“como un suspiro, mijito”, como me habría recordado mi padre- no han cambiado con los años y parecen actuales, siguen vigentes en el 2019. El desborde del río Mapocho con las lluvias, por ejemplo, es un tema recurrente con los años. A lo mejor los robos pueden haber evolucionado un poco, porque los bandidos se han perfeccionado, son más creativos, como cuando roban autos perpetrando los famosos “portonazos”, donde los sustraen cuando los choferes despistados se bajan, al final del día, para abrir el portón de entrada.

Aquí va su carta de treinta y cinco años atrás:

 

 

Junio 30 1984

Dear Cristián:

Recién hace 5 minutos, la Moniquita que está en cama con gripe, pero trabajando, me pasó la última carta tuya para que la leyera. Con eso me acordé que habías echado de menos que te escribieran, así que lo estoy haciendo por primera vez. Y además como cuñado…jajaja.

Tal situación ha hecho que nos riamos súper harto, pues todos nos miran con cara de cierta complicidad y con una sonrisa a veces masticada. Lo que Mónica aprovecha a cada rato para recordar su nuevo estado… a un modo de triple o cuádruple sentido…casi siempre en horizontal y de la cintura para abajo.

Una de las cosas que más gozamos es verse “exento” de los miles de consejos de múltiples tías, las que hay tragarse siempre con la sonrisa en los labios, aunque uno a veces quiera decir las cuatro ch…..chadas…

No sé si sabes que en la Universidad Católica de Valparaíso está quedando la escoba cada día más. Esto debido a que gran parte del estudiantado es beneficiado por el crédito fiscal, y debido a los problemas del país etc. etc. un 75% de la universidad pidió tal crédito, el cual fue dado solo a un 30% de los postulantes. El resto no tiene como pagar, lo que significa que se van a tener que ir. Por eso todos los días hay peloteras con los pacos y queda una cagada. Lo increíble es que con los disturbios ya hay 50 millones en pérdidas –vidrios, bancos, libros- y se necesitan para el crédito fiscal unos 100 millones, lo que ya son 150 millones de déficit. Como el “perdonazo” tiene que ser para todos los universitarios del país, el estado tendría que “ponerse” con 3.000 millones de pesos para subsanar todo el pastel.

Así es que el asunto se puso negro para el “Capitán General”. No sé qué irá a pasar. Lo que sí, mi escuela cambió sus planes de estudio y en vez de estar en la escuela /ya sede/ los alumnos se van a viajar por toda América; en 5 o 6 puntos de América vamos a levantar obras de arquitectura. A mí, por estar en titulación, en un principio me tocaría ir a Alaska, pero no sé en qué irá a quedar todo. La idea de este viaje a la Moniquita no le gusta mucho porque en principio sería en Septiembre, y en esa fecha ella estaría entregando su proyecto de título y necesitará ayuda…

Una de las cosas que están aumentando son los robos de autos y casas. El otro día en la puerta de la escuela, como a las 12:30 horas me robaron un ecualizador del auto, para lo cual me cortaron la goma del parabrisas trasero con un cuchillo. Al hacer la denuncia a carabineros, estos se “extrañaron” ante un robo, pero en el juzgado me encontré con otras “víctimas” en el mismo lugar y a la misma hora. Parece que los pacos dejan que los “vecinos” de recreo se hagan sus “peguitas nocturnas”. En fin, hice la denuncia para ver si pasa algo.

Desde anoche ha estado lloviendo intensamente, lo que nos hace sospechar que se podría repetir la salida del Mapocho de hace dos años. De todos modos faltan dos o tres días más para afirmarlo con certeza.

Bueno, aquí termino la carta, ojala no sea demasiado latera o penca; quizás es un poco ordinaria en los temas. Pero en la Escuela me estrujan el cerebro con temas y teorías densas todo el día y los fines de semana me escapo a Santiago para ver a la Moniquita y a mirar todo con otros ojos, aunque estar en el octavo año de universidad ya te ha dado otros ojos para ver todas las cosas. Y aunque parezca increíble, los viajes Santiago-Viña en bus, o en auto, me cargan las pilas con ideas y cosas por pensar. Ya me llegó el momento de no poder disociar vida y oficio. Eso me hace feliz porque como que se crece en todos los aspectos al mismo tiempo y en la misma medida.

….pucha, al leer la carta, sobre todo en esta última parte, me puse un poco a divagar y suelto de lengua….¿será la edad?

Un saludo inmenso a Pilar, y a ti la mejor de las suertes.

Chao y saludos

Pato

 

Parece que yo continuaba mandándoles revistas deportivas a mi antiguo profesor de física. Él, angustiado, me confiesa….. “de lo que aquí ocurre es mejor no hablar, porque resulta tan doloroso que por razones de higiene mental hasta es mejor practicar la política del avestruz. Algún día Dios se apiadará de Chile, aunque nos ocurra sea culpa de nosotros mismos.” Desgraciadamente no logró involucrarse en una carrera de periodista deportivo como él buscaba, pero a lo mejor mi profe, al leer las revistas que le mandé, al soñar un poco en otro mundo, se transportó hacia otros lugares más lejanos y eso alivió su vida. Espero haya sido así. Aquí va la carta que me parece fue escrita a finales del 84:

 

Querido Cristián

Una alegría muy grande tuve al recibir tu tarjeta con las interesantes noticias sobre aspectos tan importantes en tu vida como son tu matrimonio y tu doctorado.

Dios quiera que seas feliz junto a tu señora y que el doctorado que recibes pueda ser útil algún día para el desarrollo científico de este país.

De lo que aquí ocurre es mejor no hablar, porque resulta tan doloroso que por razones de higiene mental hasta es mejor practicar la política del avestruz. Algún día Dios se apiadará de Chile, aunque nos ocurra sea culpa de nosotros mismos. Al parecer es muy cierto aquello de que los pueblos se merecen los gobiernos que tienen. Es increíble, pero cierto, que después de la declaración del Estado de Sitio, todo se transformó en una taza de leche.

Respecto al encargo, no te empeñes demasiado. Si está a la mano, perfecto. De lo contrario, no importa.

Un saludo muy afectuoso para tu señora y que sean muy felices.

Tu amigo

Hernán Vergara

 

 

Y para terminar aquí va una carta de mi amigo José –Pepe- Zalaquett, que me recibió generosamente durante mis primeros días en Washington, cuando yo estaba recién llegado de Chile. Siempre recordaré la enorme taza de café que me ofreció la primera vez que nos vimos, y que me ofreció acompañada de una servilleta enorme, que parecía una bandera blanca. Con ese gesto, de inmediato pensé que José era un buen tipo, y que me ayudaría. Por un tiempo perdimos contacto por sus numerosos viajes a todas partes del mundo trabajando para Ammnesty International, mientras yo me escondía en mi cueva de laboratorio donde también desfilaban variedad de tormentos, pero de distinto tipo. José había sido expulsado de Chile, pero después lo autorizarían a regresar. La tarjeta me parece que es del año 86. Me estoy saltando años; pero no importa, ese es un detalle. Como dice él, mi tarjeta le llegó a sus manos con un año de retraso. Imaginemos por un rato que le llegó a tiempo y sin demora.

Recuerdo que una de mis visitas posteriores a Chile, José me llamó por teléfono a la casa de Santiago. Mi padre contestó el teléfono y anotó el recado. Mientras yo lo leía, me gritó desde su cuarto…. “dicen que Zalaquett es medio genio”……. Y la verdad que así es, pero sobre todo es un buen tipo, le dije. Repaso con cariño esos años iniciales, y compruebo nuevamente la generosidad tan grande de gente que apenas conocía y que me ayudaron tanto:

 

¿Dónde andas, Cristián? Espero que en esta dirección. En el curso de los años siempre me has escrito (dos o tres veces), pero he estado en otro país. Ahora estoy de regreso en Chile, desde hace un año.

Después del 2800 Adams Mill (en Washington, de donde me fui en el 82) estuve en Inglaterra, de vuelta en USA y finalmente me autorizaron a regresar a Chile y me volví. ¿Qué será de ti, ahora? ¿Quién es Pilar, que gentilmente firma tu última tarjeta?

Por cierto me acuerdo de ti, de nuestras partidas de ajedrez en mi subterráneo, y de tus estudios de química. Tu tarjeta de Diciembre 1985 me llegó más de un año más tarde, cuando pasé de visita a la dirección de Adams Mill donde me la tenían guardada. Espero retomar contacto.

Pepe

Autoficción 25 …..después de un suspiro

En la nota anterior decía que mi hermano Gonzalo, en el año 1984, deseaba salir de Chile junto a su familia, era lo único que deseaba hacer. Al final terminarían viviendo en Toronto, no muy lejos de Northville (un suburbio de Detroit), donde vivo ahora con mi familia. Veinticuatro años después, en el año 2008, escribí la nota que incluyo más abajo. La escribí después de visitarlos en Toronto; una visita significativa y que me marcaría a fuego para siempre. Treinta y cuatro años después, es decir ahora, y todavía en Northville y en un día de invierno blanco y frío, la leo como si fuera otro suspiro -realmente no sé cómo llamarla-, y he terminado recogiendo mis partes –mis body parts, como dicen los gringos- mis brazos mutilados, dedos machucados, piernas, que ahora veo desperdigadas por el suelo como si alguien me hubiese arrojado una granada:

 

Los fuimos a ver a Toronto este último fin de semana. Por ahí, entre la espera de la comida china que compramos para llevar a la casa, o mientras apaleábamos la nieve frente al garaje, Gonzalo me contaba algo, pero solo cuando uno se lo preguntaba, y no era mucho. El cáncer que ella tiene es un cáncer “huérfano”, me contó, es decir poco común. Lo llaman adeno-trombo-sarcoma, eso es lo que recuerdo y probablemente está mal escrito, pero no importa. Según Gonzalo, es justamente por ser un cáncer tan raro, inusual, que no se ha tenido la posibilidad de estudiar en detalle, y por eso mismo no tienen un tratamiento eficaz. “Nadie se salva”, me grita, “nadie se salva” mientras empuja una nieve que parece más dura y más helada; en eso todos están de acuerdo, me repite, mientras lucha con la nieve. Lo complicado, es que los pocos casos que se presentan -como no hay síntomas- se descubren tardíamente y cuando ya los tumores se han apoderado del cuerpo, lo que hace aún más difícil el estudio para un posible tratamiento. Como es un cáncer lento, al principio no usaron quimioterapia. Según Gonzalo la quimioterapia funciona con los cánceres rápidos. A Anita se le diagnosticó el cáncer como hace cuatro años, y solo ahora, cuando parece que los tumores han adquirido velocidad, van a tratarla con quimioterapia; antes parece que tomaba solamente hormonas y drogas.

Al entrar a la casa, cuando la vimos, ya cojeaba porque parece que tiene los ganglios tomados y le duelen; los que están ubicados donde las piernas se unen al tronco del cuerpo. Tiene también un tumor en la base del cráneo; pero eso me lo había contado Gonzalo antes por teléfono. Mientras dejaba la pala en el muro, me dijo que tenía otro tumor en la espalda, uno que le adormecía las piernas y le quitaba fuerzas, y otro en el cuello: “fíjate, fíjate y lo vas a ver”, me dijo. El de la espalda parece que se achicó después de un tratamiento de radiación. El del cerebro le producía mucho dolor, como si le sacaran todas las muelas al mismo tiempo. Por eso ahí también le hicieron un tratamiento de radiación que terminó como hace 10 días; pero tiene el labio inferior dormido, además siente dolores en el rostro y por eso toma periódicamente morfina y otro remedio para los vómitos.

Compruebo que Anita es muy valiente; cuando llegamos no sé cómo lo hizo pero se duchó y se había teñido el pelo, como forzándose al máximo tratando de derrotar temporalmente tanta incomodidad, tanto dolor y molestias. Como ya se le cae el pelo, casi tapó el lavatorio; y ella misma lo contaba mientras entrábamos a su casa y nos abrasábamos.

A media mañana Anita y Gonzalo celebraban entusiasmados el triunfo de estar logrando un día libre de vómitos. Parece que estaban espaciando los remedios o combinándolos a distintas horas, las que Gonzalo anotaba meticulosamente en una libretita. Según ellos, esa teecnica les estaba dando buenos resultados. Quizás fuera eso, o quizás fue que simplemente el efecto negativo de la radiación se estaba pasando; no lo sabremos nunca.

Por la noche fuimos a buscar comida al restaurante favorito de Gonzalo, uno Indio que había conocido de pura casualidad cuando en una noche de hambre, simplemente se había envalentonado a entrar para pedir algo rápido. Cuando entró le dio buena espina al sentir los aromas y al ver que no habían nada más que extranjeros, chinos e indios, saboreando los platos típicos de sus tierras lejanas. Pedimos algunos platos, y mientras la esperábamos, me comentaba… “es una comida muy rica…. claro que ten cuidado con el ají… y que bueno que Anita no haya vomitado nada, fíjate”. Nos pasan las cajas de cartón con la comida y Gonzalo me dice que para las sesiones de quimioterapia ya les advirtieron que si algo se complica, si derraman algo del líquido por error, tendrán que evacuar de inmediato la sala. Probablemente la “medicina” contiene elementos radioactivos, pero no se lo pregunté. También ella tendrá que lavar su ropa aislada del resto de la casa, y comer con su propio servicio para después lavarlos separadamente. Y cuando use el baño tendrá que tirar varias veces la cadena; me imagino que para diluir los compuestos radioactivos. Cuando llegamos con la comida eran como las 8:30 de la noche y Anita todavía seguía con cuerda. Ella comió y nos acompañó tratando –con esfuerzo- de poner una mesa linda como lo había hecho desde siempre. Incluso se había dado tiempo para responder unos e-mails muy lindos que le había mandado Alberto, y parece que también Aída. Le había costado esfuerzo contestarlos, nos dijo, “tengo los dedos torpes y me salía todo mal.” No sé si los pudo mandar. Su perro, el Simba, miraba y estuvo todo el día atento a lo que hacía Anita con nosotros. A veces creemos que los perros son tontos, que “no saben”, pero el pobre Simba sabe perfectamente lo que está pasando y la trata de acompañar, la sigue, la mira. Por las noches Simba pide subir a la pieza de Anita, pero a la pobre parece que por los remedios tiene el olfato sensible y si el Simba le respira muy cerca, le dan arcadas y ganas de vomitar. Pobre Simba, nos dice Anita, no sabe porque lo tenemos que dejar fuera.

Disfrutamos la comida, pero por otro lado parecía como una última cena. Anita se repitió y estaba feliz de poder terminar el día libre de vómitos y sin ninguna arcada. En la mesa todavía quedaba comida y las empanadas que Anita nos tenía de sorpresa. Por ahí llamó por teléfono Godi (hija) que a toda carrera, lo antes posible, está tratando de planificar su boda. Ya la fijaron para el 16 de Agosto. Por supuesto espera que Anita pueda asistir. Cata (hija) por otro lado prueba empanadas y nos cuenta sobre sus planes futuros; piensa mudarse a un departamento en Toronto, cercano a la universidad donde estudia. Donde vive actualmente, con sus papás, pierde muchas horas en la micro. Eso es lo que desea Anita, mientras más pronto emprendan vuelo para ella mejor, es un alivio poder ver eso. Seba (hijo) todavía estudia y también trabaja en un supermercado que no está lejos.

Nuestro viaje fue breve. El domingo por la mañana nos despedíamos después de un rico desayuno preparado por Anita, donde ella se esmeró arreglando una linda mesa, como siempre fijándose en el mantel, en sus colores. Seguía sin vómitos y había pasado una buena noche. Miraba por la ventana y se asombraba al ver un poco de nieve colgando de las ramas de un árbol del jardín.

Nos abrasamos fuertemente y claro, tenía “algo” hinchado en el cuello.

 

Me despedí sin entender cómo alguien puede ser tan valiente, cómo puede vivir de esa manera corajuda…… me pregunto cómo lo haré cuando me esté muriendo, ¿voy a invitar a alguien a mi casa? ¿Le ofreceré mi cama? ¿Le ordenaré empanadas……..?

Cristián

6 de Febrero, 2008

Autoficción 24. Vivir o no vivir en Chile en esos años

Frotábamos con la suela de nuestros zapatos el suelo brilloso del departamento de nuestro amigo, Carlos. Por los parlantes del toca-cassette nos salpicaba “Pony Time” o “The Twist” del incomparable Chubby Checker, o “Come on, Let’s Go” de Rithchie Valens, cuyo verdadero nombre fue bastante menos sonoro y más latino: Ricardo Valenzuela. Tiempo e historia prácticamente no existían, era el momento, o “Los Momentos,” como nos cantaron Los Blops, lo que realmente importaba. El Pelao bailaba con Violeta mientras secaba su pelada con una servilleta de papel; el asado ya se terminaba. Felizmente todavía no llegaba el día fatídico del accidente en auto, pocos años después, cuando el Pelao terminó en las manos de mi padre, quien no pudo salvarle la vida en el quirófano. Tu amigo se murió, mijito, me dijo después mi padre por teléfono, y ya sin las esperanzas iniciales y sin detalles técnicos. Murió tu amigo, mijito, me repitió mientras todavía, a pesar de los años, parece que lo escucho hablar. ¿Se te pasó el tiempo muy rápido, papá? “Como un suspiro, mijito….”, me respondería él. Y mientras hablaba con mi padre, esa noche especial con el Pelao todavía me resonaba y todavía me resuena ahora que lo escribo, junto a la melodía eterna del incomparable Chubby Checker, y mientras frotábamos el suelo brilloso en la casa de mi amigo, Carlos, el Carlitos, y donde todavía me parece ver que terminábamos un asado, …….pese a que por la ventana de mi casa, aquí en Michigan, ahora solo veo caer nieve. Se mezclan los universos y la música ayuda, y la escritura y las cartas ayudan; algo traen de regreso, algo rescatan, ¿un pequeño y breve suspiro?

En esos años, nuestros padres todavía no desaparecían y eran pocos los amigos que sufrían enfermedades complicadas. Todo eso cambiaría con el tiempo, cuando fueron creciendo la combinación de amigos y familiares con problemas de salud. Y ahí se me instauró una percepción distinta del tiempo que me mostraría otra versión de la vida, una versión más resumida, más acotada y con limitaciones.

Recorro las estanterías de la librería Barnes & Noble y me encuentro con “Amberes”, un libro de Bolaño. Por lo general sus libros me asustan, son muy gruesos, gordos, y no los logro terminar; pero siempre vuelvo, siempre regreso a sus libros. A lo mejor me atrae su persona, su historia, o el hombre que no se olvidó de sus orígenes. En las primeras páginas leo una especie de prólogo que me gusta y que me dice que no solo el tiempo es un motivo de terror…..”Escribí este libro para los fantasmas, que son los únicos que tienen tiempo porque están fuera del tiempo. Después de la última relectura (ahora mismo) me doy cuenta que no solo el tiempo importa, de que no solo el tiempo es un motivo de terror……

….”En aquellos años, si mal no recuerdo, vivía a la intemperie y sin permiso de residencia tal como otros viven en un castillo. Por supuesto nunca llevé esta novela a ninguna editorial. Me hubieran cerrado las puertas en las narices y habría perdido una copia. Ni siquiera la pasé, como se puede decir, a limpio. El manuscrito original tiene más páginas: el texto tendía a multiplicarse y a reproducirse como una enfermedad. Mi enfermedad, entonces, era el orgullo, la rabia y la violencia. Esas cosas (rabia, violencia) agotan y yo me pasaba los días inútilmente cansado. Por las noches trabajaba. Durante el día escribía y leía. No dormía nunca. Me mantenía despierto tomando café y fumando. Conocí, naturalmente, a gente interesante, alguna producto de mis propias alucinaciones. Creo que fue mi último año en Barcelona. El desprecio que sentía por la así llamada literatura oficial era enorme, aunque solo un poco más grande que el que sentía por la literatura marginal. Pero creía en la literatura: es decir no creía ni en el arribismo ni en el oportunismo ni en los murmullos cortesanos. Sí en los gestos inútiles, sí en el destino. Aún no tenía hijos. Aún leía más poesía que prosa.

Como alguien puede aventurar, compré el libro porque es un Bolaño breve, solo 103 páginas y repleto de capítulos sueltos y cortos que no me intimidan. A lo mejor los capítulos no llegan a ninguna parte, se pierden, chocan; pero eso da lo mismo. Me atrae el hombre y nunca pierdo la esperanza –por mi tremenda flojera, debido a mis tremenda falta de atención y mi lentitud para leer- de que a lo mejor, algún día, lograré terminar un libro suyo. También me gustó que se lo dedicara a su hija Alexandra y su hijo Lautaro. Espero no les falte nada. A Bolaño le faltó un sueldo razonable, y por eso vivió frente a tremendos apuros económicos que me imagino no lo ayudaron a combatir bien su enfermedad final. No fue un tipo fácil, pero eso también me gusta, se negó siempre “a los murmullos cortesanos”.

Pero regresemos a las cartas, hacia esos suspiros, hacia otros años. Mi hermano Gonzalo me cuenta apurado, falto de tiempo –siempre se nos cuela el tiempo, hace cosquillas- “como en un suspiro, mijito”, que finalmente encontró trabajo después de visitar recurrentemente al ex senador Andrés Zaldívar que a su vez mantenía contactos periódicos con Anacleto Angelini, casi dueño del país. Me cuenta que no estaba contento y lo único que deseaba era salir de Chile, escapar con urgencia y volar de ese país. Lo cansaban el típico…..”Sábados Gigantes, La Cuatro Dientes, Don Francisco, el fútbol, el fútbol de nuevo, y nuevamente el fútbol….y de vez en cuando alguna cosa distinta….como cuando dicen que la animadora Gina Zuanic se casa…

En la carta anterior contaba que mi hermano mayor deseaba regresar a Chile. En esta vemos que  otro hermano, Gonzalo, lo único que deseaba y buscaba en ese entonces era arrancar, volar lejos de Chile. Al final mi hermano Alberto terminaría viviendo en Chile con su familia, y Gonzalo en Canadá. Así fueron los ochenta en mi familia.

Al menos, Gonzalo cuenta que ya han logrado un departamento propio y no viven en la casa de mis padres; algo que les resultaba complicado a todos. Anita esperaba su primer bebé…. “patea como un chancho y la Anita a veces tiene dificultades para poder dormir en la noche porque la despierta.” Pero pese a los problemas y la incertidumbres, el mundo se movía y renacía junto a los planes y placeres y los sustos; el tiempo transcurría y era imposible postergar nada.

Como escribía más arriba, la primera carta de mi hermano Gonzalo, está escrita en una linda carrera contra el tiempo. En la segunda carta me cuenta que aprendió a hacer una parrillada ayudándose de una aspiradora:

 

Septiembre 1984

Querido Cristián

Te escribo súper apurado porque ya van a cerrar el correo y quiero que esta carta te salga este fin de semana.

Noticias: Encontré trabajo con una compañía de Anacleto Angelini: Pesquera Indo, departamento de contabilidad. El ambiente de trabajo es el descuere pero por el momento solo 40.000 al mes.

Anita está esperando una “guaguita”. Tiene dos meses de embarazo. FELICES…..

Sigo gestionando mi emigración a Australia. Todavía sin noticias concretas.

Informote: Trata de hacerte residente americano apenas puedas porque de acuerdo a las leyes de inmigración de USA todos los familiares directos adquieren el derecho de vivir en USA también. SEGURO

Te pido urgente: Mándame urgente fotocopias de artículos en que se hable sobre el peligro del asbesto (se escribe en ingles de dos formas: asbestos y asbestos) en la construcción de casas. Yo no me traje nada de USA pero me acuerdo que causaba un cáncer al pulmón. El papá ya habló con gente del Hogar de Cristo para que no se usaran, pero se necesitan las pruebas documentales. Por favor apenas tengas varios artículos serios sobre el problema mándamelos (se que en USA prohibieron el uso de asbesto en la construcción).

Alguna fotocopia donde se de el rating o el nivel de mi College (Union College) comparado a otros colleges. i.e. above average, very competitive, etc… Aquí no hay nada en el Instituto Chileno Norteamericano, y yo vi un libro así en USA.

PLEASE SEND THEM AS SOON AS POSSIBLE

Después te escribo más. Como te contaba ahora ya me quedan solo 15 minutos para vestirme y llegar al Correo.

Dale mis saludos a Pilar. Pásenlo bien.

…..te hecho de menos patán…..esas conversadas por teléfono

Gonzalo

 

Martes 13 de Noviembre de 1984

Y bueno….al fin decidí escribir de nuevo…..parece que la flojera es más difícil de romper de lo que uno piensa….

Aquí todo está normal, si saben a lo que me refiero….Sábados Gigantes, La Cuatro Dientes, Don Francisco, el fútbol, el fútbol de nuevo, y nuevamente el fútbol….y de vez en cuando alguna cosa distinta….como cuando dicen que la animadora Gina Zuanic se casa…

Para qué les cuento más….gocen lo que hay allá. Algo sé por las revistas que me llegan, pero puchas que es distinto leer las cosas que vivirlas. El otro día me compré un Los Angeles Times ( US$1) y pude leer cosas nuevas con la mente más abierta.

Ayer llegó de paseo la esposa chilena de un amigo gringo, y nos contaba de allá….

Pero no crean que esta carta va a ser escrita por las puras nada más, you know me better… les escribo para que me hagan un poco de investigación sobre un tema que solo ustedes pudieran estar al tanto: abogados. Quiero, si pueden, que en algún libro me vean el nombre y la dirección de las siete compañías más importantes especializadas en inmigración. Quizás en la misma universidad con algún profesor se lo pueden averiguar. Una vez que las tengan, me las mandan y yo las reciba, les voy a escribir a cada uno. Veremos que pasa….esto tiene que cambiar de alguna manera…

Qué más….la guaguita está el descuere…patea como un chancho y la Anita a veces tiene dificultades para poder dormir en la noche porque la despierta.

En fin…todo sigue con ese mismo clima asmático-invernal, con bastantes días feos.

Me imagino que allá la temperatura baja bastante en las noches…

Ah….me cambié de departamento. Ahora estoy viviendo en lo más barato que pude encontrar en Plaza Italia para arriba. Ahora vivo en Avenida Ricardo Lyon 2304 departamento 22. El teléfono cuando funciona (está conectado a una central telefónica que creo funciona a vapor), es el 43750…. Espero se animen un día de estos; acuérdense que de allá para acá vale casi la mitad, y sería rico hablar alguna vez. Creo que es el 25 si no me equivoco el cumpleaños de Álvaro….

Ah….el fin de semana pasado hicimos un medio cordero a la parrilla. El fuego lo prendimos con el último invento….la aspiradora….el lado que sopla viento es macanudo para avivar las brazas. Lo pasamos bien, dentro de las obvias limitaciones que hay. Ese asado tendría que haber sido hecho allá…

Bueno…y aquí los dejo….recuerden…el lugar en que están es MIL veces mejor que este hoyo negro… ¡disfrútenlo!

Gonzalo

 

Y termino esta nota con dos cartas de mi padre. Él siempre, como una roca establecida y firme a la orilla de una playa, nos ayudaba a cada uno de nosotros y pasaba revista a su rebaño en cada una de sus cartas.

Me casaba con Pilar -lo más importante que me ha ocurrido, o lo más importante que he hecho- sin que consultáramos con nadie, ni siquiera consultamos por la fecha. Esos fueron años de matrimonios entre mis hermanos.  Mi Tesis terminaba y planificaba un viaje a Alemania para estudiar otro poquito…. algo que me imagino fue nada más que inercia: si ya había estudiado tanto, ¿por qué no hacerlo otro poquito? ¿Si me costaba tirar líneas, si le tenía terror a un futuro incierto, por qué no seguir haciendo lo que había hecho desde siempre, es decir estudiar? Parecía que esa técnica me había daba buenos resultados, era mi burbuja, mi salvavidas, y creo que me alejaba un poco del “terror al tiempo” y muchos otros terrores, como nos recuerda Bolaño. Pero aquí los dejo con mi padre…… y recordando que todo esto fue ficción. Nadie se puede enojar cuando se asoma a la ficción:

 

Santiago, Noviembre 8 de 1984

Querido Cristián

He estado muchas veces por escribirte pero por diversos motivos no he podido hacerlo. Respecto a las noticias que nos das, que has decidido casarte con Pilar, tú tienes la edad suficiente para decidir lo que creas más conveniente y Pilar nos gusta. Es una persona a quien no tenemos nada que objetarle y si tú la has elegido y creen que van a ser felices, vuestra felicidad será la nuestra. Piensa bien la fecha en que se casan porque hacerlo e irse a Alemania, a mi me parece extraño. En todo caso es un problema que tienen que resolver ustedes; nosotros lo único que queremos es vuestra felicidad.

Espero hayas recibido un pasaje Miami-Santiago-Miami, que se compró con los restos del millaje que me quedaba y agregando $26.000 más en pesos chilenos. Este pasaje tiene la limitación que no puede ser usado antes del 10 de Enero del 85. El pasaje Cleveland-Miami-Cleveland, lo puedes comprar tú directamente pagándolo con American Express.

Tu mamá se encuentra bien de salud, pero debe continuar con chequeo médico todos los meses.

La Mónica (mi hermana) muy atareada y nerviosa porque el 23 de Noviembre da el examen para recibirse de arquitecto.

¿Cómo va tú Tesis de doctorado? Ojalá la puedas tener terminada para el plazo previsto para que puedas realizar los proyectos. ¿Cómo va el posible viaje a Alemania?

Trabaja, pero alterna por lo menos los fines de semana con algo agradable que los haga romper la rutina.

Recibe tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de tu mamá, los hermanos y mío.

Juan

Nota: si no has recibido aún el pasaje, acércate a las oficinas de Eastern en Cleveland

 

Santiago, Diciembre 14 1984

Querido Cristián:

No vamos a tener la alegría que pases la Navidad junto a nosotros, pero nos consuela que no estarás solo, sino acompañado de Pilar.

Espero que cuando llegue esta carta a tus manos ya habrás pasado el susto de defender la Tesis. Hablamos por teléfono y conocimos a tu amigo el Dr. Contreras, estamos haciendo lo posible por ayudarlo para matricular a los niños, aunque la cosa es realmente muy difícil. El pasaje de Eastern, Miami-Santiago-Miami, que te envié si no ha llegado a tu poder, debes reclamarlo y antes de irte a Alemania arreglarlo para que te sirva en una fecha posterior para que no se vaya a perder. Si tienes alguna dificultad, avísame para ver que se puede hacer con el pasaje y no se pierda.

Estamos felices porque Mónica (mi hermana) se recibió con distinción máxima y el 18 de este mes le entregan si título de arquitecto.

Gonzalo (hermano) soñando con regresar a USA porque su sueldo correspondiente a US $ es de 300 mensuales y no le alcanza para nada, más ahora que la Anita va a tener familia en Febrero del 85.

Álvaro (mi hermano menor) está muy bien, y como sabes el próximo año se recibe.

La mamá en general bien de salud, pero con muchos deseos de verte. Extraña tus cartas, pero comprendemos que no puedas escribir mucho por tus preocupaciones académicas.

Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso y los deseos de que 1985 sea pleno de realizaciones.

Juan

Autoficción 23. Vivir o no vivir en Chile en los 80….

De Chile extraño poco, pero me acuerdo de sus veredas, sus calles, sus ruidos, sus aromas, y todavía a veces veo los plátanos orientales de avenida Suecia o la cordillera que se aumenta y crece después de un lindo día de lluvia; pero no extraño tanto a Chile, lo que si me gusta mucho es escuchar a alguien cuando habla en castellano. Y no tienen por qué ser acentos chilenos, incluso a veces lo disfruto más cuando no lo son. Hoy, por ejemplo, seguí a una señora con su hija que compraban libros en la librería Barnes & Noble. Conversaban sobre qué comprar, y si valía la pena o no comprar un libro. Al final la hija salió con tres entre sus manos. Me encantó espiarlas, escucharles la musiquita que escapaba de sus labios; me hizo retroceder a otros tiempos, a otros lugares y cuando uno todavía vivía bajo el alero de los padres. Y todo esto sale a colación al leer la carta de mi hermano, Alberto, donde explica que piensa regresar a vivir a su país, a Chile. En ese tiempo él y su familia vivían el Alemania. Encuentro que su carta “añejó” bien, sobrevivió bien al paso de los años. Menciona una discusión que tuvimos pero que desgraciadamente no recuerdo bien. Íbamos en el auto, manejando por el centro de Santiago, y ahí parece que hablamos sobre nuestros padres, y sobre Chile, y sobre una foto que nos tomaríamos para celebrar esa ocasión de estar todos juntos en Santiago. Buscábamos guardar recuerdos, plasmarlos en una foto, pero aparentemente no todo resultaría como fue planificado, pese a que me gustan los retratos, sobre todo porque muchas veces muestran mucha zona oculta; la postura de las manos, las sonrisas, o como manejamos nuestro cuerpo frente al lente dice mucho. En ocasiones lo hacemos torpemente, como si nos sobrara algo, una mano, la boca, los anteojos. Y los anteojos oscuros son interesantes, nos ayudan para escondernos otro poco, para arrancarle a las arrugas, al paso del tiempo, al deterioro.

No sé si le respondí la carta a mi hermano, pero me cuenta que por equivocación le había llegado una de mi madre dirigida a mí; una carta que por equivocación Cristóbal, su hijo, la había pasado por los sables de una tijera de artes plásticas….y que perdonara, espero la puedas leer, me dice. Y en su carta mi madre relata la rutina de sus días, cosas sobre mi padre, por ejemplo, que seguía escuchando Radio Cooperativa como agarrado a un salvavidas….”con lo que uno cree que algo va a suceder”, que algo va a pasar. Pero como dice ella, “en política no entendemos nada. Nada extraña, asusta, ni conmueve.” Nada ocurre con la rapidez deseada. Solo cae la lluvia triste de Santiago, y la menciona tanto, que en esos años definitivamente parecía llover con mayor regularidad. Mi padre seguía entusiasmado con los enredos de la Clínica Indisa, donde parece estar lleno de proyectos y tratando de ganar una elección de directorio. Mi hermano Gonzalo continúa sin trabajo, pero visitando recurrentemente al ex senador Andrés Zaldívar. Aquí siguen las dos cartas:

 

Bielefeld 19.6.84

Querido Cristián

¡En verdad que tu viaje a Chile para tomarse las fotos fue una gran cagada! Lamento que esto haya sucedido un poco por mi culpa a pesar de que yo desde un comienzo estaba en contra que tu viajaras a Chile por tan pocos días. Y después no nos entendimos en ver a la familia y sobre todo a la mamá. Para mí manera de ver las cosas no nos corresponde a nosotros juzgar su vida ni sus relaciones. De hecho llevan ya más de treinta años juntos y sea por las razones que sea seguirán juntos. De fecho ninguno puede vivir sin el otro. De manera que yo pienso que no nos corresponde a nosotros tomar partido en problemas o diferencias que puedan afectarnos.

En tercer lugar tampoco nos entendimos en ver la situación de Chile. Creo que ni tú ni yo dejaremos de ser chilenos. Aunque quisiéramos no podríamos negar nuestra cuna. Y por eso, porque en Chile estoy en mi casa (a pesar que a algunos no les guste) trataré de volver. Porque Chile merece algo mejor que la pequeñez económica e intelectual a que está sometido. Porque allí siguen viviendo hombres valiosos de carne y hueso que como nosotros necesitan ver algún día la generosidad, la solidaridad, la dignidad. Hombres y mujeres, ni más ni menos que tú y yo. Por eso espero que cada uno de nosotros, de donde esté parado pueda contribuir en la medida de sus fuerzas y posibilidades a este desarrollo.

La mamá, al parecer equivocadamente me mandó a mí una carta originalmente destinada a ti. Cristóbal, jugando con las tijeras, ya le pegó sus cortes!! Espero que puedas aún leerla. Un abrazo también para tu amiga que nos encantaría conocer…

Juan Alberto

Santiago, 30 de Mayo 1984

Cristiancito querido

Estoy viendo desde la terraza las hojas rojas del árbol de enfrente; llegó el invierno. Anoche tres grados, hoy algo por el estilo. Hace mucho frío. El fin de semana fue lluvioso. Mónica (mi hermana) en micro a Reñaca, y otra micro que se llovía de Viña a Reñaca, cambió unas cinco veces de asiento, según las curvas…llegó a lavar el maletín embarrado….Tu papá entusiasmado con los enredos de la Clínica Indisa, lleno de proyectos de hacer ganar una elección de directorio….y después a fines de Julio tomarse unas vacaciones conmigo.

Hoy te escribo alejando la depre porque el Martes próximo Gonzalo (mi hermano) está citado a una entrevista que le arregló A. Zaldívar, espero que no sea la 20/ava para conocerlo y darle consejos. Me gustaría tener fe en las mandas…para que tuviera trabajo…Por ahora está yendo a un seminario (Lunes, Miércoles y Viernes de 6 a 8) de algo como sicología para ejecutivos, se lo sugerí para que tenga algo distinto en que pensar. Lo dirige el siquiatra Pablo Huneus, que conozco por estar yendo dos veces por semana a su Taller Gestáltico que es pura chunga, una mezcla de conocimientos tipo Rider Digest y puros intelectuales con conocimientos mal digeridos….bueno para capearle a la depre…Tengo que tener fe en que ésta vez sí que le irá bien a Gonzalito.

Juan sigue escuchando a Cooperativa, con lo que uno cree que algo va a suceder. El gobierno que llegue va atener que imponer restricciones fuertes a las importaciones, crear no sé de donde trabajo y apretar los cinturones de plaza Italia para arriba, y para que esto sea posible necesitarán de todas las fuerzas….Ayer se presentó una acusación, ya no denuncia solamente, por los mismos y no fue aceptada, por ser presidente el acusado.

Están tocando el timbre, se me había olvidado que hoy viene mi taller….escribí un cuento bien indecente de un viejo…

Sin nada más por ahora

Ximena

Cristiancito querido, aquí no pasa nada nuevo, quizás lo más entretenido es comer.

En política no entendemos nada. Nada extraña, asusta, ni conmueve. Te acompaño las dos mejores páginas del diario de ayer.

Prohibieron la fabricación de un lote de remedios. Vi vocearlos a $10 en Ahumada. Escribe largo. Un gran abrazo

Ximena

11 de Junio

La elección la ganaron en Indisa el equipo de Juan, por lo que están llenos de proyectos. Gonzalito parece que será contratado, más datos cuando ya esté trabajando. Anoche llovió sin parar, y ahora también llueve. Anita ya acostumbrada con Gonzalo todo el día….Mónica vuelve hoy de Reñaca, donde pasó la semana trabajando, dice. Álvaro aún adolorido por terminar con Carola. Quizás le resulte trabajo a Gonzalo en una Cia de Seguros. Nacha (una vecina y pariente) vendió su casa. Mónica (su hermana) y Manuel están felices en su departamento lleno de sol. Lo malo es que los muebles lo hacen parecer casa de remates (pelambre mío). En general todos con un estado sicológico aceptable. Cariños

Ximena

“Lo que no se hereda no se hurta”. Esto a propósito de Gonzalo. Al escucharlo me recuerda a mi abuelo quien nunca aceptó las costumbres de su época, o al tío Custodio que en busca de la perfección en todo, se peleó con medio mundo. Esta semana sabremos seguro del nuevo trabajo de Gonzalo. Ahí te cuento más, pero le ha sido útil este tiempo como experiencia. Ya lo siento menos “Principito de Saint Exupery”.

Autoficción 22. Patricio Aylwin, futuro presidente, está optimista. Mi hermano Gonzalo, no tanto; continúa sin trabajo.

En esta nueva carta continúan las incógnitas. Mi hermano Gonzalo todavía no recibe su oferta de trabajo de la Universidad de Concepción. Y ahí se producen toda una elucubración sobre motivos y contramotivos escondidos en esa dinámica de la familia. MI madre me pide que le escriba para que así se sienta más valorizado (?). Creo que no le escribí. Menciona que escribió varios cuentos y que piensa publicar algo. Sobre la situación política es poco lo que dice. No menciona las protestas, y simplemente anota ….“almorzamos en la casa de los Aylwin el Domingo. Patricio (el futuro presidente) se veía optimista.” Pero nada más. Aquí va la carta:

 

Santiago, 22 de Mayo de 1984

Cristiancito amor

Debes estar gozando la primavera. ¿Cómo es el camino a tu universidad? Me lo imagino con duraznos en flor. Debe ser porque me encanta Washington en primavera. Ya estamos soñando con ir en Julio. A Juan le hacen falta unas buenas vacaciones. Un cambio total de ambiente. Salir de esta chismería-enfermedad-política….claro que solo nos iremos tranquilos cuando Gonzalo (mi hermano) esté con trabajo. Creo que no le han contestado de la U de Concepción, donde era seguro, para ahorrarse pagarle el mes de Junio, ya que las clases empiezan en Julio o Agosto, el segundo semestre….ya no sé. Si le escribieras a Gonzalo solo, sin que hubiera carta para alguien más de aquí de la casa…..me parece que por estar cesante con Anita se le está creando un clima de desvalorización. Si le escribieras para que él sienta tu aprecio. Aquí vienen bien seguido a almorzar, también a devolver el auto los fines de semana y es entonces que presiento un cambio en las relaciones. Anita ya no habla nada (quizás tema se le formen arrugas), parece incómoda de las buenas relaciones Mónica-Gonzalo-mamá, etc… Gonzalo tiene pocos amigos y está tenso y controlado. Recuerdo en pleno invierno, de soltera, Anita andaba con condoritos; de los EE.UU se trajo un lote de pares de zapato (allá hay su número), y botas. Aquí lloviendo se pone zapatos ordinarios que por supuesto se le mojan….así implícitamente muestra su pobreza….dice que desde que se casó se lo pasa en la cocina…me gustaría que volviera a su residencial de soltera. Se nota que estoy media amargada….tanto que le dije que esperara para casarse! Ahora que se las arreglen solos. Este mes les depositamos en la cuenta de ellos los 61.000 que saca Juan de jubilación (para que devuelva de a 10.000 cuando esté trabajando Gonzalo). Cuesta no botarse a ofendida y no decirle a Juan que Gonzalo lo encuentra una miseria…¿sugestión de Anita? Y cuesta no sentirse molesta cuando gastan en cosas superfluas como bebidas, novelas best Sellers, papitas fritas, pasteles, etc. pero basta de pelambres, cada uno tiene su forma de vivir de acuerdo a sí mismo. Alvarito trajo las ocho horas de video de “Apocalipsis”. Ayer las vi en el día, aún siento los ojos cuadrados de TV….Juan no pudo verla…demasiado horror (hoy la devuelve Alvarito).

Fuimos de sábado a domingo a Algarrobo, almorzando en la juanita, lluvia y soledad en Algarrobo. Almorzamos en la casa de los Aylwin el Domingo. Patricio se veía optimista. Volvimos en la tarde, suerte que lo llamaron de la Clínica Indisa a Algarrobo.

Mónica arreglando su pieza en la casa que arrendaron entre un lote de compañeros. En el suelo tachueló un lote de pedazos de alfombra rojas y de piel blanca. Pato la ayudó en el traslado. El yerno resulta una joya familiar, ayer arregló tres estufas eléctricas, una lámpara , los colgadores del baño, etc. Me gusta eso que se sienta parte de nosotros. ¿Cómo lograr eso con Anita? Creo está sentida por haber tenido que gastar en estos meses los 250 mil del desahucio en lugar de venirse a vivir aquí donde no tendrían gastos. Pero yo necesito de una cierta libertad y privacidad y de mi pieza, por eso no los invité a quedarse cuando llegaron a contar que lo habían despedido. Ese día vi como se le caía a Anita su cara, cuando pasaba el tiempo y no le ofrecíamos venirse acá. Juan también como yo hablamos de tirar líneas para conseguir otro trabajo y nada más. Es bastante difícil empezar a envejecer y es mejor hacerlo sin grandes cambios. Yo no tengo las mismas fuerzas de antes, a veces me siento terriblemente agotada, sólo con ganas de dormir, de dejarme ir, pero como no quiero ser una invalida viva, me esfuerzo en hacer cosas y tirar para arriba, eso ayuda a Juan.

Por eso te pido le escribas a Gonzalito una larga carta, hablándole de ti, de los EEUU, sin darle consejos que Anita podría resentir. Lo importante es que ellos dos se quieran y se acepten. Y aprendan a arreglárselas con poco. Tienen veinte años por delante, después es el declive si no se han hecho una situación. Es dura la realidad. Álvaro está tan conciente de eso…se amarga sin nada que hacer por las tardes. Estoy tratando con Martín Cerda (Presidente de la Sociedad de Escritores de Chile, en ese tiempo), que es amigo de la agregada cultural y Presidente del Instituto Francés, de conseguirle una beca en París. Así este año podría estudiar francés en las tardes y pasar un año de estudiante en Francia. Le sería inolvidable. A Juan no le gusta la idea, preferiría algo en USA. Yo pienso que lo que salga, pero que el próximo año, después del título recorra otro poco de vivencias extranjeras, que conozca el mundo. Eso también esperan hacer Mónica y Pato. Estoy contenta con Mónica, es tan resuelta y sabe lo que quiere y lo que no quiere.

Yo estoy por hacer una manda para que los Zaldívar (ex senador) le consigan trabajo a Gonzalito. Tanto prometer y nada…

Ayer no, el 19, llamamos a Alemania por el día de Juan Cristóbal. Albertito estaba feliz (parece que leyó atentamente una carta que le envié). En ese momento estaban cortando la torta.

Escribí varias cuentos más. Pero me cansa hacerlo por lo tanto que hay que corregir, no es como escribir una carta en que se deja correr la máquina….Estamos pensando en publicar un pequeño volumen “Cuentos y Anécdotas de Providencia”, entre la Nelly Terraza y yo. Creo que se vendería bien, si antes de enviar copias a los críticos, los ponemos a la venta en librerías y supermercados con carteles…

Y no te lateo más. ¿Cómo está Pilar? ¿Fuiste con ella al Meeting? Cuéntame largo de todo….estoy con depre, debe ser este tiempo lluvioso, la inseguridad de si algo va a cambiar para mejor en Chile, en fin, aunque lo mas seguro de que esté mal el cristal en que miramos desde aquí, a esta edad, en este medio tan pirquinero…

Un gran abrazo y escribe

Tú mamá

Ximena

…para más horizontes a Gonzalo le hacen falta amistades inteligentes. Al estudiar fuera se desconectó de gente joven. Recuerda mi pedido. Escríbele para que no se sienta tan solo….

Autoficción 21. Radomiro Tomic, Patricio Aylwin….. y mi hermano, Alberto.

Acabo de leer la carta de mi madre, la que muestro más abajo. La empecé a leer en un día de invierno y nieve y ya no pude dejarla a un lado. Esta vez no fue como bajar al subterráneo de mi casa, más bien fue como aventurarme hacia el entretecho y más arriba, donde te pueden atacar los granizos, las lluvias y los rayos. Por momentos casi me dolió seguir con la lectura, sentí pinchazos, gritos del pasado, ecos, recriminaciones, demasiado terremoto bajo tierra, todo solapado con señales que si uno no interpreta bien, se cae y paga. Cuenta que mi hermano Gonzalo estaba nuevamente cesante, y mi madre tiritaba elucubrando una vida de pesadilla junto a él y Anita, su señora; todos viviendo reiteradamente bajo el mismo techo. Por otro lado, mi hermano Alberto junto a su familia habían visitado Chile después de muchos años. Las placas tectónicas a veces chocaron y en otras resbalaron, pero nadie se libró, nada fue gratis. Según mi madre, mi hermano “hasta fotografiaba las tablas de precios de comidas en las puertas de restaurantes pelientos”. Y mi padre apenas pudo gozar a sus nietos por estar muy ocupado….”Juan no los gozó mucho por estar de moda con la golpiza a Lavanderos. Ruego a Dios, vuelva a pasar algo parecido –sale en la TV- y se le llena la consulta (!)”……no pude dejar de reírme con ese comentario. Cuenta que mi hermana Mónica finalmente se casó por el civil con Pato (hoy separados); pero apenas lo divulgaron a la parentela o los amigos. Leo la carta, releo los párrafos y noto que fuimos muy engorrosos para decirnos las cosas; todo se decía a medias y de modo tan complicado, de manera tan indirecta, que no nombrábamos las cosas por su nombre. Todo parece inmerso en espejos, humos, reflejos y ecos de ultratumba. Dejo la lectura aquí en el invierno de Northville y siento un portazo del verano santiaguino en nuestra casa de ese entonces, y otro, y otro más, siento que alguien llora y que muchos sufren, se equivocan, apuestan mal y pagan duro. Pero aquí va la carta, aquí van las noticias como dice mi madre….. pero antes un recordatorio. Lee todo esto sin revancha, y asumiendo que ya estamos todos muertos, o casi muertos, bien cremados, o adentro de un cajón depositado tierra adentro. Todo esto fue ficción. Eso fue todo.

 

Santiago, 12 de Mayo de 1984

Cristiancito querido

Esta carta, aunque al releerla quiera romperla, no lo haré (como con las tres anteriores…).

Noticias: Juan ya sanó de la peste de moda. Dura tres días de malestar general, el último con unas 12 horas de fiebre, diarrea y vómitos….parece que el primero en caer fue Juan Alberto en el viaje de vuelta a Europa, claro que lo achacó a la campaña de terror orquestada principalmente por mi sobrina Alex a quien le creyó todo sobre la revisión de maletas antes del vuelo, y el pobre estuvo hasta la medianoche sacando inocentes fotografías, cartas y cassettes de sus maletas, ni un póster de Violeta Parra se atrevió a llevar. Después tuvo la peste Manuel Brunet (Casado con su hermana Mónica), el viejo, creíamos era el resultado de la firma del departamento que compraron con plata prestada por el Banco… un precioso Depto. Penthouse ubicado en Suecia, 500 más o menos….esperan arrendar esta otra casa amoblada, ya la han bajado de 90 mil a 60…. Hoy llamó Radomiro Tomic por los mismos síntomas, Juan ya lo está atendiendo…también tuvieron esa peste los parientes de Ximena Arrieta (una vecina pariente).

La casa ahora está muy serena, Álvaro (mi hermano menor) ve el video de la película de anoche de Al Capone….Juan duerme a mi lado sin sentir el tecleo….Mónica (mi hermana) está en Reñaca con Pato…Anoche llamó por teléfono, aún no le han dicho a sus papás lo del matrimonio…ya en el verano tuvieron la noticia del embarazo viento en popa y con ecografía de la hija mayor. Gonzalo ayer pasó toda la tarde aquí viendo videos, pero yo creo que más interesado estaba en esperar el llamado de la Universidad de Concepción. El compañero suyo le tiene casi de seguro un puesto en la Universidad de Concepción con 100.000; quizás se han arrepentido. No sé si lamentarlo, sería un contrato por solo ocho meses pagándole traslado de muebles. Andrés Zaldívar se comprometió a hacer lo posible para que entre a trabajar con Angellini, aunque ya le dijeron que no a Juan, pueden reconsiderarlo. Sería muy duro no tener ni esperanzas. Con unos setenta mil podrían vivir en ese mismo departamento. Creo que si no sale otra cosa tendremos que ayudarle nosotros porque es muy difícil la convivencia con ellos. Álvaro y Anita se entienden a las patadas y Mónica y Anita idem…para no repetir la historia, y yo no vuelvo a dejar mi pieza, así que sería peor que la vez anterior. Es mucho mejor tenerlos de visita. Gonzalo me duele adentro, es tan generoso. Estuvo feliz con tu tarjeta que le llegó justo el día 10, en su día, y otra para Mónica, y una preciosa para mí. Gracias por todos!!! Cucho ya está en la Serena (hermano menor de mi madre), por suerte el scanner solo mostró fractura fronto parietal. Está con reposo obligado en su casa de La Serena. Fue triste comprobar que ningún pariente lo podía cuidar aquí en Santiago, así es que volvió en avión ambulancia a La Serena. Oriana le entregó a Juan 23 mil pesos para ayudarle a pagar gastos incurridos en la Clínica Indisa. Dejarlo aquí, en esta casa, hubiese sido casa de locos….supimos que había estado dos días en una Posta de La Serena y después lo habían dejado en el Hospital de Coquimbo, ya que estaba algo desorientado. Chocó y después lo encontraron herido en la calle. Elena (su ex esposa) no quería cuidarlo allá, y mandó a Augustito (hijo de ellos) para que Oriana lo cuidara….ahí me opuse porque tendría que cuidarla yo a ella después, y el médico mío dice que yo tengo que repetirme el examen malo, el de los complejos inmunes, con un lote de infecciones en el examen mal hecho debería dar 50 máximo y me dio 300….pero como he pasado de un resfrío en otro no lo he repetido, además que no le creo nada a nadie. Sé que me enfermo cuando tengo que estar de carabinero del transito para que cada uno pueda realizarse en su vida, sin tener tiempo propio ni poder para modificar mi propia vida….Ya Juan está soñando con que viajemos en Julio a USA y al norte de España a conocer Guijón, el pueblo de la película “Beguin to Beguin”…además, por supuesto, de ir a Bielefeld. Le hacen falta unas buenas vacaciones.

Fue entre cómico y emocionante el matrimonio de Mónica y Pato. Estábamos esperando comunicarnos con alguno de los médicos del Hospital de Coquimbo, para tener noticias. En el fondo era para que allá supieran que Cucho era pariente del Dr. Fierro….y traerlo a Indisa en las mejores condiciones. Juan sentado a pata pelada con pijama en su sillón, cuando entra Mónica llorando y diciendo que ella no podía hacernos eso de casarse al día siguiente a las 8:30 am con Gonzalo y Álvaro de testigos, y sin avisarnos… La Guille entra con comida para Juan. Pato tratando de consolar a Mónica. Tenían tramado que Pato se despediría de nosotros, dormiría con Gonzalo Y Anita, se casarían y el volvería a Reñaca. Algo raro había notado yo, como que Mónica rebuscaba el closet de Álvaro (ropa decente, seguro). Se me hizo como un nudo al verlos tan jóvenes Pato y Mónica…brindamos con un vino Gato Negro y nos pusimos de acuerdo de tomar desayuno todos juntos en el Sheraton, al día siguiente. Entre conversaciones y ubicación y recomendación a Coquimbo, nos dieron más de las once de la noche, y en su departamento Gonzalo y Anita mordiéndose las uñas de preocupación, pues lo esperaban a comer y dormir a Pato. Aún estaba yo despertando al día siguiente cuando llega Pato todo orgulloso a mostrarnos la libreta. Mónica había revuelto mi pieza de vestir buscando un vestido para terminar poniéndose su ropa de siempre: pantalones. Creía que no la casarían sin faldas (?). Total nos fuimos todos al Sheraton donde llegó Juan y brindamos con champagne. El desayuno en ese Hotel es “layoso”. Mesones con todo tipo de frutas, jugos, jamones, huevos, platos calientes. El Hotel no ganó nada con nosotros. Comimos como prófugos y bebimos como náufragos….especialmente Gonzalo, Pato, Juan, etc. Los mozos y el Chef, sí, por la propina de Juan. Éramos nueve y Juan pagó unos seis mil pesos. Sentí no invitar a Oriana, pero Mónica cree que antes deben saber del matrimonio los papás de Pato….Mónica estaba radiante y Pato estaba chocho…..sentimos tu ausencia y la de Juan Alberto.

Y ahora lo que principalmente pienso de lo que quieres saber. Como estuvo este mes aquí, con los nietos. Es por eso que las cartas que te escribí las rompí. Es algo confuso de explicar porque nada veo claro. Nadie le ofreció trabajo a Albertito para una vez revalidado su título que serán unos tres a cuatro meses. Conocieron el departamento esquina del centro y les gustó para llegar y pasar los primeros meses, y después transformarlo en consulta. Está arrendado en treinta mil hasta Enero, y en 40 de Enero a Abril próximo. En Diciembre se debe fijar la renta de Abril en adelante. Pienso subirlo a 60 mil si aceptan, y ese dinero se lo dejaría a J. Alberto para que arriende algo mejor en el barrio alto. Si me dicen no, se los pido (para cuando ellos lleguen) con los niños, que entonces serán tres….Aída volvió a Bielefeld a los 21 días y Juan Alberto con sus niños se vinieron a la misma pieza que era de Juan Alberto. Quedó muy bien con las tres camas chicas….el mismo día los niños estaban como en su casa. En realidad desde que llegaron a Santiago Juan Alberto, Aída y los niños venían casi todos los días, además de Cucho que estaba en casa de los Brunet. Fue lindo tener a los niños aquí. En las mañanas los llevábamos al parque o al cerro, la Oriana o yo. Albertito vivía con su libreta llena de compromisos, además que parecía tener hambre de ver de todo. Hasta fue a comer mariscos al Mercado. El cura Chago Marshall me pidió un Cristo para procesión y altar, salí a comprarlo a la Feria Persa con Juan Alberto. Él gozaba viendo el clima, el ambiente chilenos. Hasta fotografiaba las tablas de precios de comidas en las puertas de restaurantes “pelientos”. Gocé los nietos y ellos me trataban con toda confianza, son niños amorosos, alegres, buenos, inteligentes. Juan no los gozó mucho por estar de moda con la golpiza a Lavanderos. Ruego a Dios, vuelva a pasar algo parecido –sale en la TV- y se le llena la consulta (que Dios no me escuche, quizás a cuanta gente poblacional han maltratado ayer!!!) Aunque por aquí ni se supo de protestas este 11. Hasta Marusa (hermana de mi padre) vino a ver a Juan Albertito. También lo invitó a tomar desayuno Radomiro Tomic. A comer con nosotros los Aylwin, Lucho Pareto también con nosotros (a Corita la operaron recién de un cáncer a un pecho. Esposa del ex diputado Pareto) pero ese día no fui, después de salir con los niños quedaba exhausta …también lo invitaron cada uno de los primos Brunet y Correa. De todos esos días me queda la sensación de haber estado esperando algún instante de serena amistad con Juan Alberto, instante que no llegó….creo que cada ser humano tiene sus propios mapas personales, no reactualizados, y esa podría ser la causa que si no se comparten, no se muestran, la gente va distanciándose. Los primeros días, detalles me herían, como si yo le escobillé el pelo a los niños, Alberto los llamaba para mojarles el pelo y peinarlos con peineta. Se molestaba si yo le pedía algo a Guillermina y se levantaba él a buscarlo, detalles, detalles, , en que quieren enseñar a vivir, eso los primeros días, después se dio cuenta que yo no me incomodaba en cambiar, y como los niños estaban contentos los dejaba tranquilo con Mónica y conmigo, para salir a comer fuera. A los pocos días tenía confianza con sus hermanos, gozaba las conversaciones con Álvaro a quien dejó niño. También se llevó bien con Pato. Todo estuvo recontra bien, hasta que supe el último día que había ido a ver a Liliana (hermana menor de mi madre. No se hablan). Aún no me repongo de eso. Creo, que si está en mi casa, lo menos que podría hacer era decirme que quería ir a verla, antes de hacerlo. Si yo sabía casi siempre donde iba, ¿por qué entonces no lo hizo? Lo sentí como una deslealtad profunda. Y se lo dije. Además estaba sentida porque se estaba interesando en llevar libros que yo le había enviado a Bielefeld y ni se había interesado en ver, como los de Pablo Huneus, se me había ido acumulando. Pequeños gestos que yo interpretaba como desaires, como odio hacia su madre. Le dije todo lo que pensaba. Como que debía tratar de ser más culto leyendo a contemporáneos, a gente culta, en lugar de vivir allá entre gente de tan bajo nivel intelectual. Que si quería ser alguien más persona, debía trabajar unos cinco años, tener prestigio en base a preparación seria, y si quería ser político que se preparara para no ser pasto para buitres…que podía un hombre renegar de todo, menos de su madre…creo que no entendió nada, sino que yo estaba peleadora…que fue lo que me dijo. También contribuyó a mi estado de ánimo el no entender qué es lo que pretende al volver. Ahora, ya con más serenidad, creo que lo peor habría sido guardar el rencor adentro. Quisiera saber qué es lo que el espera de nosotros. Le admiro por haber aprendido alemán, haberse titulado, pero me da lástima lo poco que ha crecido políticamente. No ha ampliado su horizonte, al contrario. Seguro que vuelven porque inscribió a sus niños en el Colegio Suizo ($8.000 t tantos al mes por cada niño). Quizás estoy un poco dolida, creo que rechaza en mí, lo que él no acepta en si mismo. Su vida será una contradicción. Ya Fernandito vive preocupado de $, quiere tener harta $…Creo que Albertito rechaza en mí la persona que él cree cómoda, burguesa. No supo, porque yo no quise que viera, cuanto esfuerzo era irse en invierno a construir la casa de Algarrobo, pasar años antes de tener lo suficiente para transformar esta casa. Cuando usaba todo el invierno pantalones porque así no se veían las medias rotas. Ahora gozo el poder gastar en cosas que no tuve sino después de los cuarenta años. ¿Qué mal hay en eso? Además lo hago concienzudamente: rara vez estoy sin algún dolor por alguna inflamación. Tengo que pensar en cosas agradables para no interesarme en lo que duele, porque no tiene remedio. El médico que me ve ahora dijo que tengo los órganos agrandados y por eso incomodan, y dice que él encuentra muy bueno el espíritu alegre con que trato de vivir. Tú me enviaste hace años recortes sobre la importancia de reir….Es que para Albertito el modelo debe ser alguien como la mamá de Aída, en su impecable casa, donde solo se va si se es invitado (en los veinticuatro días, una vez invitó a Juan Alberto con sus niños a tomar té y otra vez a almorzar, y ni siquiera llegaron al aeropuerto a despedir a sus nietos). Prefiero nuestro ordenado desorden en que cada uno hace y trae a quien quiere. Ahora Álvaro sigue con mi video y TV, Juan leyendo. Ya tomamos once en la cama. Mañana Anita y Gonzalo vienen a almorzar y en la tarde iremos al cine con ellos. Ya no pretendo educar a nadie, pero tampoco acepto ser reeducada, no me sobra el tiempo. Llamó Juan Albertito apenas llegaron a Bielefeld. La semana pasada lo llamé yo para contarle del matrimonio de Mónica, pero se me olvidó decírselo. Estaba furioso porque Juan no le ha enviado las cassettes y papeles…yo ni sabía de eso…se lo escribí. Saldrán la próxima semana con Renato Hevia quien las pondrá al correo desde Roma. Lo entiendo, porque quería dar conferencias. Con el tiempo espero suavizar aristas.

Por supuesto que hemos farsanteado a medio Chile con las fotocopias tuyas, y la gente admirada, sobre todo aquí en casa tu papá. A mí me parece natural que recibas el premio Nobel..

Juan estaba medio amostazado de tanto escribirte yo. Le leí las dos páginas anteriores, y ahora está sereno esperando la hora de ver el concierto de Claudio Arrau por la TV.

Ya oscurece, empezó el invierno, tengo que impermeabilizar la terraza de estas pieza tapando las ranuras con plástico y pintando el suelo con ese rojo antimohos y luego cera, debajo del pasto plástico. Lo haré el lunes. Del 3 de Mayo al 5 de Junio me inscribí en un curso Taller sobre teoría gestáltica dirigida por el siquiatra Francisco Huneus (los martes y jueves de 7 a 9 pm). Desde que leí a Fritz Pearls hace unos ocho años me ha interesado eso de “yo soy yo, tú eres tú, si alguna vez nos encontramos , gracias a Dios”. Somos unas treinta personas de todas las profesiones….después te cuento de este curso, es crecedor en comprensión del fenómeno humano…en verdad, la experiencia de la estada con un hijo mezcla de chileno-indígena-alemán hace necesaria la revisión y puesta al día de mis “mapas”…

Esta página no la releeré para que la carta salga. No te preocupes Cristiancito por nosotros. Tu papá y yo nos tenemos ternura y nos acompañamos.

Ahora si que tienes que mandarme algunos de tus cuentos . No dejes de escribir, es como patinar, se perfecciona solo con la práctica. Será importante para ti en un lote de años más, vaciar con magnifico estilo tus experiencias. Guarda tus apuntes, tus esbozos en carpetas. Alone lo hacía así, y gozaba leyéndose años más tarde. Me decía que no fue escritor porque tuvo miedo de inventar y no se atrevió a vivir independiente…tan simple y verdadero. Vivió siempre en su casa, con su familia…..

Un gran abrazo

Ximena

Lunes 19. Fue rico el oírte anoche. Gonzalo y Anita almorzaron aquí ayer y fueron a la matinée. Gonzalo está seguro que lo de Concepción sale porque está aprobado y es cuestión de que quieran pagarle menos de $100.000 al mes. Gonzalo está sereno. No creo que salgamos de viaje con Juan. Tendríamos que empezar a ahorrar lo que veo difícil. Tendremos que apuntalar a Gonzalo. Ahora el Banco presta, pero en UF, que siguen subiendo. Además, creo yo, es leso is gastar a Europa en pasajes. Preferiría arrendar algo por un mes en Cleveland y como tenemos los pasajes solo gastaríamos en la estadía. Pero dejaré a Juan decidir, son sus vacaciones bien necesarias. Escríbele a Alvarito, está algo deprimido. Debe estar todavía enamorado de Carola. Dice que Carmen, la película, se la recordó. Perdona esto escrito “al boleo”.

Cariños

Ximena

Autoficción 20. Matrimonio de mi hermana. Visita Chile mi hermano Alberto.

Con el resfriado se me complicó el desarrollo de esta autoficción, o dicho de otra manera no pude continuar con el mismo ritmo. Pero todo esto puede ser ficción y el resfriado nunca existió, puede ser una mentira, y simplemente me estoy escudando para no continuar con estas notas, para hacerle el quite a estas notas y dejar a los muertos tranquilos con sus muertos, como decía mi madre. Pero ya estamos nuevamente navegando adentro de otro día sábado y uno es dado a las rutinas, y un amigo me recuerda las notas, qué sucede con las notas, me pregunta……junto a nuestros gatos que asomados a las ventanales disfrutan viendo pajaritos. Así que aquí va algo, algo al menos. Son dos cartas de mi padre que, como siempre, nunca dejó de preocuparse de su rebaño pese a que ya estábamos todos bastante grandulones. En sus cartas siempre preguntaba por la salud, esa salud que uno en ese tiempo creía inmutable, la eterna salud junto a la inigualable juventud. Pasa revista de manera metódica a la vida de su casa, sus hijos, su trabajo. Se muestra muy contento por la posibilidad de un premio que nunca recibí, pero que fue como si de alguna manera lo hubiésemos recibido todos. Me pregunta también sobre un auto que compré por 350 dólares. Recuerdo que era un Chevrolet ruidoso, oxidado, sin tubo de escape y que le compre en pocos minutos a un estudiante que recién se había recibido. Entre a su departamento donde lo único que se veían eran latas de cerveza. El tipo todavía estaba eufórico, feliz de haber terminado sus estudios de leyes y casi me regala ese cacharro inmundo y ruidoso. Lo usé por unos pocos meses solamente porque repentinamente desapareció. En ese tiempo vivíamos en Little Italy y el ruido y el humo parece que no fue bien apreciado, especialmente por un italiano guatón que monitoreaba la vida del barrio sentado sobre una silla de plástico destartalada desde el balcón de su casa. Desde un principio, con esa mirada italiana, sospechosa, me hizo saber que el auto no sería bien recibido y no me duraría mucho.

En la carta mi padre me informa también del matrimonio de mi hermana Mónica y la visita de mi hermano Alberto a Chile. Sin más rodeos y pese al resfriado, aquí van los dos cartas. Parece que ya agoté todas las que tenía del año 83:

 

Santiago, Febrero 8 de 1984

Querido Cristiancito

Espero que te encuentres bien de salud y avanzando con éxito en tus estudios. Trata de fijarte metas y fechas, porque la experiencia indica que la escritura de la Tesis es más difícil de lo que parece. De acuerdo con lo que nos contaste, tu piensas terminarla en Octubre, es decir en siete meses. Sentí mucho no estar cuando llamaste por teléfono. Acuérdate que aquí estamos en verano y que aprovechamos los fines de semana para ir a Algarrobo. Esta semana la mamá se quedó en Algarrobo y yo me iré el viernes próximo, hasta el domingo inclusive. Pienso que pronto verás a Álvaro, por lo que le escribiré a tu dirección. Cuéntame como van las posibilidades de tu viaje a Alemania. Aquí las cosas exactamente igual a cuando estuviste en Santiago. Los próximos meses creo que van a ser críticos.

Juan Alberto va a venir por algunas semanas en Marzo o Abril. Nosotros tenemos muchas ganas de verlo, ojalá resulte el viaje. La Mónica está pasando sus vacaciones una parte en Algarrobo y otra parte en Reñaca. Ojalá el tiempo pase rápido y tengamos la oportunidad de verte en Santiago o en USA.

Recibe un cariñoso abrazo de la mamá y mío.

Juan

Santiago, Abril 26 de 1984

Querido Cristiancito

He estado un montón de veces por escribirte, pero las numerosas preocupaciones han hecho que el tiempo pase muy rápido y no haya logrado hacerlo. Estamos felices de haber recibido la carta con la fotocopia en la que te proponen para el premio al mejor investigador joven. Aunque tu nos pides que no la mostremos hemos faltado varias veces a tu deseo y la hemos hecho conocer orgullosos a algunos parientes y amigos. No importa que no lograras dicho premio, pero el hecho que hayas sido seleccionado y que el Prof. Yeager se refiera en términos tan encomiásticos como lo hace, es para que tú y nosotros y tus profesores estemos muy orgullosos. Tu producción científica realmente es excepcional y por ese camino llegarás muy lejos. ¿Cómo va la redacción de la Tesis de Doctorado? Eso demora en general más de lo programado porque las correcciones y más correcciones consumen mucho tiempo; pero tengo confianza que lograrás terminar este año. ¿Es cierto que piensas comprarte un automóvil por 350 dólares? Si lo haces, ojalá el automóvil sea bueno y lo puedas aprovechar. Acuérdate que hay que tomar seguro por si tienes algún topón o accidente, en caso contrario te puedes complicar la vida. ¿No te falta dinero para hacer eso? Creo que el dinero de la Beca es limitado, así que si tienes algún problema mándanos decir que de alguna forma podemos enviarte algunos dólares. ¿Cómo está la salud? ¿Te has distraído bastante? Está bien que trabajes, pero los fines de semana debes hacer algunas cosas entretenidas, es malo caer en la rutina. En la última cuenta de American Express viene un vale de Green House, Cleveland, lo que nos ha alegrado mucho porque pienso que habrá sido una ida a algún lugar donde lo hayas pasado agradable. Hay que darle algún movimiento a la tarjeta, en caso contrario pueden cerrarla. Es útil tener esta tarjeta de American Express porque es una seguridad para cualquier emergencia o cuando uno desea darse un agrado.

Juan Alberto se fue el Jueves 19. Durante los 20 días que estuvieron en la casa, hubo una actividad inusitada porque los dos enanos (Fernando y Cristobal, sus dos primeros hijos) tenían actividad casi las 24 horas del día y todo el mundo estaban preocupados de ellos. Fueron días muy lindos pero agotadores. Creo que Alberto en los últimos 20 días fue conociendo más la realidad chilena que al comienzo no se logra captar. Quiere venirse a Chile, pero creo que ahora tiene algunas dudas. Ojalá no pierda las relaciones que tiene en Alemania para que si se viene a Chile tenga la posibilidad de retornar a Alemania.

Gonzalo (hermano) está cesante, pero tiene algunas expectativas que le salga algún trabajo. Si a ti se te ocurre algún recurso para que Gonzalo volviera a trabajar en USA, cuéntaselo porque él no está en absoluto contento aquí. Te digo esto porque muchas veces el azar hacer conocer a personas o situaciones que ayudan a solucionar problemas como estos. Gonzalo es muy tierno con sus hermanos y muy cariñoso con la mamá. Creo que con dificultades va a pesar de todo a tener éxito.

La Moniquita (mi hermana) como sabes se casó por el civil el martes 24. Testigos del matrimonio fueron Álvaro y Gonzalo. Pato y la Mónica estaban felices. No quieren dar a conocer las noticias hasta que tengan fija la fecha de su matrimonio religioso. Ahora como pareja casada va a ser más fácil para ellos lograr alguna beca o puesto de trabajo en alguna parte. Tampoco quieren quedarse en Chile, así que si por alguna casualidad tienes la oportunidad de cualquier cosa en USA diles a ellos porque están deseosos de salir adelante. Ambos recibirán el título de Arquitecto en el transcurso de este año. Mónica estaba feliz con tu llamada telefónica.

Álvaro como siempre refunfuñando pero muy responsable en sus estudios y estoy cierto que logrará pasar a 6º año. La salud de la mamá en general buena, aunque cansada especialmente durante el período en que Juan Alberto estuvo en Chile. Piensa con mucha ternura en ti y cuando nos llamas por teléfono la llenas de felicidad; y a mí también. El tío Cucho (Raúl Correa, hermano menor de mi madre), chocó y recibió un TEC que por suerte no fue grave y ahora se encuentra en franca recuperación.

Nosotros tenemos proyectado ir una semana a USA, probablemente en el mes de Julio, donde esperamos verte.

Recibe tú y Pilar un cariñoso saludo y un abrazo muy apretado de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

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