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Autoficción 62: Hace pocos días se realizó la votación interna para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos

Notas con un poco de tristeza que se te están acabando las cartas, Cristián. Pareciera que sucedió algo, se acercaba el momento en que el amigo de tu padre, Patricio Aylwin, encaminaba sus pasos hacia el palacio de La Moneda y entones como que dejaron de escribir, de contarte cosas. ¿Se pusieron todos contentos, optimistas, y por eso ya no escribieron?

Bajas al subterráneo de tu casa, allá en Michigan, acompañado de espíritus. Los gatos te miran, el Luca te mira, no encuentras las cartas, imaginas que ya se terminaron y que por eso, ellos, tus padres, también se han terminado de ir, de morir.

Las encuentras y claro, nuevamente te azotan con el maldito tema de las empleadas, Cristián, con ese mundillo sórdido y triste, mísero, que tu madre y tu hermano Álvaro reconocían con claridad en cartas anteriores:

 

“….hemos pasado en un entrar y salir de empleadas. Una salió autística grave…”

 

Y te reconoce su error:

 

“….no le miré a tiempo las manos. Otra era india ….no le pregunté si sabía leer y escribir. Lo creí etapa superada, y no sabía anotar nada, ni abría la puerta y le tenía rabia al teléfono excepto para usarlo ella. Esta, de ahora, de ayer, no sé si durará….”

 

Le cuesta trabajo escoger a las empleadas, seleccionarlas, decidirse por una:

 

“…me da vergüenza mirarlas cuando están sentaditas en dos bancas en la Agencia, y sólo hablo con la que llaman para mí. Sólo atino a salir luego con alguien….Esta de ahora, parece salida de La Pérgola de las Flores, con una sola trenza larga….”

 

Aprendió a escribir cartas y relatos breves en un computador, pero a veces ocurrían desaguisados…..como cuando alguien, inspeccionando los tapones de la casa, la dejaban sin luz:

 

“….como estoy metida en la computación te he escrito una por lo menos y otra que se borró porque Juan probó los tapones de luz……y también a Gonzalo…”

 

Stgo Martes 29 N 88

Cristiancito amor

 Anoche me llamaste por teléfono. Extraño que no te haya llegado un paquete de revistas y diarios de Octubre a tu antigua dirección (certificado) y en Noviembre otro kilo también certificado a tu nueva dirección.

 Como estoy metida en la computación te he escrito una por lo menos y otra que se borró porque Juan probó los tapones de luz……y también a Gonzalo.

 Hemos pasado en un entrar y salir de empleadas. Una salió autística grave ……no le miré a tiempo las manos. Otra era india …..no le pregunté si sabía leer y escribir. Lo creí etapa superada, y no sabía anotar nada, ni abría la puerta y le tenía rabia al teléfono excepto para usarlo ella. Esta, de ahora, de ayer, no sé si durará. Aída viene hoy a hacerle una entrevista síquica. Me da vergüenza mirarlas cuando están sentaditas en dos bancas en la Agencia, y solo hablo con la que llaman para mí. Solo atino a salir luego con alguien….Esta de ahora, parece salida de La Pérgola de las Flores, con una sola trenza larga. Me llamó pasada las 10 de la noche. Estaba en Alameda. Desde Puente Alto subió a un colectivo y llegó cerca de la medianoche (¿x+x? Tiene 30 años y soltera, sin hijos).

 Recién hablé con Mónica (vomita unas 7 veces al día). Estamos contentos de su embarazo y preocupados también, ya se me había olvidado lo que cuesta “esperar”. Le pregunté por el concurso en que entregaron el cuento tuyo. Tiene tu dirección (Suecia 1521) y avisaran a quienes sean los premiados por correo. También podrías escribirles tú preguntando por tu cuento una vez finalizado el plazo.

 Preciosas las fotos de la niña con ustedes, y nos encantó la casa. ¿Qué escribes ahora? Entre las revistas que te envié en Noviembre (creo) va una entrevista a un escritor joven –manda de a cinco cuentos a cada concurso- que cuando lo premiaron, no sabía por cual.

 Dime qué libros te interesarían para enviarte por los avisos de las páginas literarias que te he enviado (pregunta en el correo por los envíos). Te puedo enviar los comprobantes de certificados. Los buscaré. También estamos comprando Análisis, Cauce, Hoy, Mensaje. Sale igual de $ mandar 600 gramos a un kilo.

 Un gran abrazo

 Ximena

 …avísame con anticipación si alguien viene a Chile para enviarle una cartera a Pilar (¿qué color?) y unos libros a ti.

 

 

Tu padre te comenta sobre la casa que ustedes arrendaban en ese entonces en Cleveland. Era buena, es cierto, pertenecía a una señora viuda y que vivía en Francia. Había heredado de todas partes y hasta de parientes lejanos, como la primera mujer de su marido. Periódicamente llegaba a verla esa señora –la primera esposa de su marido ya muerto- para pedirle un anillo que había pertenecido a ella, a su familia. Nunca se lo entregó y lo lucía con orgullo.

 

Te comenta sobre la elección interna en el partido democratacristiano donde habían elegido a Patricio Aylwin, su amigo:

 

“….hace pocos días se realizó la votación para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos sobre el proceso y su resultado; ojala que todo se arregle amigablemente….”

 

Y parece que el entuerto se arregló, pero nunca supiste cuan amigable había sido el tratado de paz.

Y claro, Pilar finalmente obtendría su doctorado y le conservaron el puesto que le habían ofrecido para trabajar en NASA-Cleveland (hoy conocido como John Glenn Research Center de la NASA).

 

Stgo 30 XI 88

 Querido Cristián, Pilar y Camila

 Hace dos días llegaron las últimas dos fotos, donde estás tú, Camila y la casa. Camila se ve preciosa, con sus ojitos muy vivos, como que quiere hablar; realmente es amorosa. Las fotos de la casa son estupendas, realmente pagar $ 550 dólares es muy barata, una verdadera oportunidad vivir en una casa así. Los muebles que tienen son muy bonitos, igual que el dormitorio, comedor, jardín, etc. Me imagino que ya estarán fríos y quizás nieve, mientras que acá empiezan los calores. A menudo los fines de semana vamos a Algarrobo, así que si llamas o te llamamos, debe ser en la tarde y noche del día domingo.

 Hace pocos días se realizó la votación interna para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos sobre el proceso y su resultado; ojala que todo se arregle amigablemente. ¿Cómo va la tesis para el doctorado de Pilar? Ojala que la postergación para Enero sea la última, porque si uno no se pone una fecha determinada, los plazos se alargan o se pueden alargar hasta el infinito. Ojala le conserven la posibilidad de trabajar en la NASA. Ojala sigan caminando bien tus papeles de residencia y trabajo.

 La Moniquita (tu hermana) está esperando familia. La salud de la mamá muy bien, igual que la de todos tus hermanos. Recibe Pilar, Camila y tú, un cariñoso abrazo y beso de tu mamá, hermanos y mío.

 Juan

 

 

Y nuevamente llega tu madre y sus cartas, Cristián. Al principio te alegraste al encontrarlas, pero no puedes evitar ese tono amargo que te dejó al leerlas nuevamente. Con los años, piensas que todo pudo haberse hecho de otra manera, con un ojo más generoso. Resulta entretenido imaginar intenciones, como:

 

“…el padre ha trabajado en lo que ha podido para sacar adelante a sus hijos profesionales…”

 

Y tirar líneas, eso da tema:

 

“…ella es como el cojín en que todos se apoyan para realizarse…”

 

 

….pero tú, encerrado en tu propia burbuja, muchas veces también te puedes equivocar, Cristián, cuídate, sobre todo cuando escribes sobre tus padres que acarrean tanta historia, tantas vidas, felicidades y penas, o humillaciones que tú no conoces…. sobre todo las humillaciones, Cristián. No entiendes el motivo, pero las humillaciones son las que más te interesan, ¿cierto?, porque permanecen siempre escondidas, secretas, no hablan, no se dejan ver, pero son como un elefante que crece gordo, radiante, y que todos pretenden no percibir. ¿Recuerdas ese día cuando se subieron apurados al auto mientras alguien le pedía disculpas a tu padre?…..”perdona, Juanito”, le suplicaba un hombre, “perdona Juanito”, mientras tu padre apurado te agarraba de una mano y abría la puerta del auto para regresar pronto, partir, escapar lejos, no verlo más. ¿Qué había ocurrido? No lo sabrás nunca, Cristián, aunque sigas leyendo cartas, escribiendo blogs, escarbando….

Y te cuenta de su amiga enferma, Corita Pareto, esposa del ex diputado Luis Pareto en tiempos de democracia. La has mencionado también en Autoficción 57, 54, 31, 28, 21:

 

“…..Corita no murió como se esperaba. Con aspirarle el liquido de los pulmones y de las envolturas del corazón, más harta cortisona, ha vuelto a casa….”

 

La va a ver a su casa. Una de las últimas ocasiones con que la vio con vida:

 

“…mientras Juan y Lucho copuchaban en el salón, me quedé una hora con ella, casi me dio fatiga, tuve que recostarme. Hacia calor y ella respiraba con dificultad sentada en una silla, con dos hilachas de piernas y su cara redonda de medicamentos, al hablar le tiritaba el estómago, el cáncer la invadió entera. Está muy consciente, no se si cree la chiva de una pleuritis…Si a mí me pasara, no creo ser tan heroica. Trataría de elegir yo cuando morir…”

  

Y por ahí menciona feliz que:

 

“…no te he perdido como hijo al casarte….”

 

…pero tristemente, Cristián, tu madre te perdió de otra manera, y también a la Pili:

 

“…con el tiempo sé que Pilar y yo seremos buenas amigas…”

 

Tampoco ocurriría de esa manera, Cristián. Demasiados juicios al vuelo y poco masticados, mataron también esa relación. Todavía recuerdas el día en que Pilar, al escuchar hablar a tu madre, esta vez en tu casa de Northville, en Michigan, notó poca autenticidad en lo que oía, muchos cumplidos y slogans, un terreno resbaloso donde al preguntar por A en realidad tu madre preguntaba solapadamente por B, y entonces Pilar le preguntó por los motivos, por qué parecía tan deshonesta cuando conversaba con ella. Ardió Troya. Tus padres salieron despavoridos de la casa, corriendo, insultados (¿humillados?) mientras tu padre gritaba que se iban, “nos vamos”, “llévanos al Hotel”, porque no tenía auto, que los fuera a dejar al Hotel, mijito. Estaban los dos ahí desamparados, gritando en la calle vacía, tirándose el pelo y anclados, sin auto. Los único que faltó fue que saltaran los truenos y se pusiera a llover. Los tuviste que ir a dejar, Cristián. Pero te tiritaban las manos en la chapa del auto, la llave no entraba, hasta el auto te daba muestras de haberse podrido y casi se te olvidó manejar (¿eras tú el que ahora le pedía disculpas, Cristián, “perdona, Juanito, perdona Juanito,” mientras tu padre corría desesperado hacia el auto?) y mientras Pilar llamaba asustada a tu hermano Alberto que estaba en Chile. ¿Qué podía hacer el pobre desde un país tan distante, desde Chile? ¿Tirar frazadas, apagar el incendio?

A ellos, tus padres, nunca más los viste en tu casa de Northville, en Michigan.

 

Cristiancito amor (¿Enero del 89?)

 Muy bueno el libro que me enviaste, y aunque no he leído a esos autores, resultan igual de interesantes las entrevistas por ser relativas a problemas de aquí hasta “la quebrada del ají”.

 Enero, cuando pude, lo dediqué a leer. En Febrero estarán Aída (esposa de tu hermano Alberto) y su despelote en Algarrobo. Les admiro la serenidad….Felipe (el hijo menor) ya camina….Marlene (polola de tu hermano Álvaro en ese entonces, ahora su esposa) lo encontró solo en el patio de la cocina jugando con las hormigas….Se turnan entre sus hermanos para cuidarlo…no se deciden a tener niñera….aún no se acostumbran a tener gente a sueldo dentro de la casa…y a mí también desde hace un tiempo, me incomodan las empleadas, tanto que a Mery, en Algarrobo, le pago por Enero mil pesos diarios trabaje o no -de nueve a tres-, y prefiero darle los días libres cuando estoy sola. Es tanto más cómodo hacer cualquier cosa de comida. Con Juan es distinto, con los años se ha puesto “come-adicto”…. (ayer hicimos de almuerzo congrio asado en Alusa Foil (papel de aluminio) en paquetitos individuales….No me preocupa mientras sea él quien salga de compras….Aún cuando a veces creo que come demasiado para su edad, pero no digo nada, le molesta sentirse controlado.

 Mónica (tu hermana) y Patricio arrendaron un departamento en Avenida Lyon, entre Las Violetas y El Vergel. El quince de Febrero se mudan allá, mientras tanto están con nosotros porque el centro está irrespirable por el smog y el calor del verano. Pato está trabajando y contento, y Mónica dejó de vomitar la semana pasada.

 Corita no murió como se esperaba. Con aspirarle el líquido de los pulmones y de las envolturas del corazón, más harta cortisona, ha vuelto a casa. Ayer la fuimos a ver. Está serena mirando hacia el inmenso jardín y piscina de su casa de Los Dominicos. Se trajo las enfermeras, el catre clínico y el oxígeno de la Clínica Alemana. Todo cabe en su dormitorio, además de Lucho y las antiguas camas. Mientras Juan y Lucho copuchaban en el salón, me quedé una hora con ella, y casi me dio fatiga, tuve que recostarme. Hacía calor y ella respiraba con dificultad sentada en una silla, con dos hilachas de piernas y su cara redonda por los medicamentos, al hablar le tiritaba el estómago, el cáncer la invadió entera. Está muy consciente, no sé si cree la chiva de una pleuritis…Si a mí me pasara, no creo ser tan heroica. Trataría de elegir yo cuando morir.

 Y ahora, Martes, sigo contándote….ayer la llegada de Albertito (tu hermano) a almorzar, cerca de las cuatro por problemas de enfermos, me cortó tu carta…

 Anoche nos sorprendió tu llamada, creí que se trataba de una cassette con grititos de la niña y papás chochos, no entendí que fuera video…eso si que me interesa, ya tengo Betamax, pero si es VHS ya veré alguien que tenga….La próxima semana llamaré a Pilar Gutiérrez (madre de Pilar, tu esposa), por correo certificado, poniéndole un valor bien alto al envío para que no se pierda. También existe el sistema de encargo por buses, ya algo menos seguro.

 Cristiancito amor, no te hagas problemas de enviar regalos, me siento mal, me parece algo medio indiado….además a mi edad lo importante es ver vivir a la gente que uno quiere, y en eso tú me satisfaces ampliamente, cada cierto tiempo envías fotos, noticias y estás cuando te llamo. No te he perdido como hijo al casarte. Con el tiempo sé que Pilar y yo seremos buenas amigas, es el desconocimiento lo que crea la desconfianza. Mi anhelo es que todos mis hijos quieran a alguien y sean queridos y respetados a su vez. Y que no paren de crecer intelectual y económicamente. Pero corto, porque me estoy poniendo trascendental….

 Parece que los papás de Marlene, con cada hija, se desviven por hacerles un gran matrimonio …estuvimos invitados a comer, no sé si te lo conté. Lo que se llama “visita de estilo”. Tienen una casa bien grande, antigua y de buena construcción, con mucho terreno y jardín mal cuidado por el perro que les compró, Álvaro (tu hermano), supongo. Son ocho hermanos, el mayor de unos 42 años me parece, y la menor es Marlen. Además han criado a la hija de una empleada como hija propia y ahora tiene como quince años, va al colegio aunque la empleada se fue. Sandra es considerada la hermana menor, a veces va su madre a verla y la atienden en el salón….son buenas personas, muy católicas y algo o bastante a la antigua. El padre ha trabajado en lo que ha podido para sacar adelante a sus hijos profesionales, menos el mayor porque no tuvo con qué. Es un hombre de aspecto poco simpático, dominante, adusto, creo que está escandalizado de mis viajes a Europa, pero esto es sensación mía….La mamá de Marlene es físicamente muy parecida a Marlene en lo buena moza, bien alta y un poco gorda, con líneas de resignación en la cara, siempre me ha caído bien ella, es como el cojín en que todos se apoyan para realizarse, creo que su vida es pensar en el bienestar de los demás. Se dio el trabajo de preparar una exquisita comida cuando nos invitó, estaban en la mesa el hijo mayor, soltero y otra hija de unos treinta y cinco años, también soltera, pediatra, de unos ojos muy lindos, simpática y bonita. Y Sandra, una chica de facciones medio borrosas con piernecillas que se veían como de trapo al sentarse muy ordenadita sobre el sofá….Álvaro se notaba medio tenso de miedo a discursos, así es que yo escabullí cualquier referencia al noviazgo. Resultó una comida para conocerse, bien agradable. El pandero de la conversación le correspondió al hermano mayor que vive por ahora en Manchester, Inglaterra, y que estaba en esos días en Chile. Sentí al papá de Marlene y a Juan observándose mutuamente, parece que apreciándose.

 Álvaro y Marlene han estado buscando Iglesia para casarse en los primeros días de Agosto. Creo que se decidieron por la Divina Providencia, frente al Mercado, hoy casa de la cultura o Turismo, o algo así. Las iglesias hay que reservarlas con un año de anticipación.

 

Y en el reverso te escribe a mano la historia de las últimas empleadas que ha conseguido para la casa:

 

 

Cristiancito

 Perdona el desorden muy computacional será…

 ¿Jueves 23 de Febrero? ¿Cuándo empecé está carta?

 Fui el lunes al Correo y la muy bruta no llevé la libreta con direcciones. Así que seguí a la Agencia…y cambié a la última vieja, pero mejor empiezo por el principio:

 -salida de Guillermina para trabajar en Argentina con sus hijos..

-1ª reemplazante.

-Llegada de Emma con bebé de seis meses.

-Viaje de Emma al norte, para ver posibilidad de que el padre de Franco lo reconozca (sí, le puso Franco porque un hombre que de puro bueno la protegió durante el embarazo era franquista. Nosotros lo llamamos Sebastián, por su segundo nombre).

-Reemplazante por un mes.

-Vuelta de Emma adolorida (su casa, después de 9 horas de bus más dos a caballo). El padre de su hijo estaba aislado cuidando cabras en otros cerros lejanos.

-El niño ya tiene dos años y vuelta definitiva al norte.

-Siento a Emma. Parecía “putilla” cuando salía con su aureola de perfume, su falda mini de cuero negro y tacos bien altos. Pero no era así, sino una chiquilla ansiosa de cariño. No sé cómo podía ser amiga de tantos hombres, desde los basureros a los conserjes y aseadores de colegios vecinos, pero seguía fiel a quien le cuidó el embarazo. Se casará con el cuidador de ovejas.

-1ª reemplazante (olvidada).

-1ª definitiva (se fue, no le gustaban tantos parientes a almorzar).

-2ª definitiva (ya pago 30 mil) porque las reemplazantes son 1600 diarios.

-Ida de la segunda definitiva. Volvió con su marido y tres hijos.

-Otra vez a la Agencia con Aída. Yo traigo a una que no sabía hacer nada y Aída a otra con 4º medio que lloraba por su mamá. Ambas de vuelta a su casa.

-La Agencia me hace desfilar 6 u 8 candidatas para los 30 mil. Cada una más aproblemada que la anterior. Traigo a una “vieja” de cuarenta años

-Año Nuevo. La “vieja” se enferma en su casa (ahora sé que tenía un amorcito).

-Juan trae la pariente de una secretaria de Indisa. Me puedo ir a Algarrobo

-El niñito de “Lola”, la reemplazante, goza en el jardín. Su madre sólo tiene buena voluntad. Juan está aburrido de arroz con papas y papas con arroz. Sufro sus ataques de gula en Algarrobo.

-Vuelta de Algarrobo. Llega una vieja grande, gorda y simpática que me dice que ha estado enferma desde Año Nuevo. La recibo porque viene hasta con sus pilchas en una maletita. Necesita los 25 mil (ahora bajé el $). Tiene hija y yerno (y nietos) sin trabajar.

-Estoy amargada que una mujer de 65 años trabaje tanto y reclame contra Mónica y Álvaro y Juan.

-Lunes último, voy a la Agencia. Escucho las vidas de tres mujeres y traigo a la que no me contó ninguno de sus problema. Dice ser sola, sola (¿y 42 años?).

-Jueves y hasta ahora resulta, y Juan y Álvaro ya no están tan exigentes

 No es humano que siga este sistema de arriendo de mujeres para todo servicio. Deberíamos cambiar nuestros hábitos, ser menos abusadores. Estas mujeres se sienten humilladas trabajando para otros. Mónica tiene a “Lola” dos días a la semana (en las mañanas).

Autoficción 59: Acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más….

Esta vez fue tu hermano Gonzalo (Luis Gonzalo), quien mandó un email desde Canadá para aclarar un detalle, o para hurgar entre las ruinas y las cenizas con una espina puntiaguda, como para remecer esas brazas de un pasado que no se apaga porque todavía todos ustedes están vivos, y a lo mejor creyéndose eternos porque les puede molestar mirar hacia un horizonte que se acaba y que perciben cercano; pero tu hermano de Canadá se encargó de avivar esas brazas que pronto se entibiarán porque al final todo se enfría, y a lo mejor lo único que logre salvarse sean estas cartas, papeles helados que probablemente no le interesarán a nadie por la poca importancia que tienen incluso ahora, papeles restringidos a una familia, una sola tribu chilena en el Santiago de los ochenta.

Tu hermano cuenta que Anita, su esposa, trágicamente fallecida hace pocos años –aunque esos años se acumulan y Anita se aleja continuamente y se despinta- fallecida, como decías, después de un cáncer fulminante, no estaba enojada con tu madre por asuntos de dinero, o por el poco apoyo financiero que recibieron de tus padres (ver Autoficción 56). Cuenta que fue la llamada telefónica de ellos a sus papás, porque se oponían a la emigración de tu hermano hacia Canadá, lo que desencadenó la molestia de Anita:

 

Luis Fierro
Fri, Sep 6, 4:57 PM (3 days ago)
to me

Recuerdo que sí, que Anita estaba súper ofendida con los papás nuestros, pero no tenía nada que ver con plata. Era porque los papás nuestros, en el afán de que yo no me fuera a Canadá, le habían dicho a sus papás (de Anita), por teléfono, que cómo se les ocurría dejar que Anita se fuera a Canadá, sabiendo que ella (Anita) era tonta.

Regards,

Luis Fierro
Cell:

Want justice ? Fight your anger, attachment and ignorance

 

A finales de agosto y principio de septiembre, tus padres acababan de llegar de Cleveland, donde fueron a visitarte para conocer a Camila, tu hija de pocos meses, y comenzaron nuevamente a escribirte cartas. De esa visita es poco lo que queda porque ahí no se escribieron, no fue necesario porque se vieron, conversaron, compartieron por mucha horas. Quedan fotografías, es cierto, pero cuesta verlas, encontrarlas, porque se esconden entre muchas otras fotografías como si temieran salir a la luz. Son tantas, que es como si nunca hubiesen existido.

Ya habían regresado del viaje, y nuevamente te comenzaron a llegar noticias de ellos por correo. Y el tema caliente en esos meses, en Chile, fue el plebiscito y los conflictos y debates públicos que suscitó:

 

“…entramos a un aburrido ciclo de monólogos televisivos, excepto ayer que se agarraron a puñetes entre ellos, los del Partido Nacional. Su presidente, en pijama y bata por un resfrío, dio una conferencia de prensa, no aceptando su destitución. Latinoamérica con todo su sabor…..”

 

 

Viernes 19 de Agosto 88

 Cristián y Pilar

 Gracias por los estupendos días pasados en Cleveland (me faltaron regalos….) porque no quise deshacerme de algunas fantasías.

 Con Juan pasamos recordando las gracias de Camila. ¿Cómo está ahora? ¡Es una niña deliciosa! Aquí todos bien, bien. Está lloviendo desde que llegamos así es que no he sentido mucho estar calientita en cama.

 Ahora pongo al correo las fotos a tu familia, Pilar (tu esposa), y certificados.

 Le di, a la hija de Clara, las cosas que le envió su mamá. No la vi porque pasó tarde a buscarla por casa.

 Hoy es primer día que salgo, así con lluvia.

 ¿Recibiste, Cristián, los datos del premio literario de la Cámara Chilena del Libro? En cuento, son un máximo de 15 carillas a doble espacio en hoja oficio. Envíame cuentos y yo le saco las 5 fotocopias y los voy a entregar antes del 31 de Marzo 89. El tema es libre.

 Entramos a un aburrido ciclo de monólogos televisivos, excepto ayer que se agarraron a puñetes entre ellos, los del Partido Nacional. Su presidente, en pijama y bata por un resfrío, dio una conferencia de prensa, no aceptando su destitución. Latinoamérica con todo su sabor…..

 Cariños y gracias

 Ximena

…el traslado de maletas a Kennedy fue espantoso. Ya las dejaba tiradas..

 

 

Ya no lo recordabas, pero aparentemente le mandaste una carta bastante loca a tus padres en esos meses, simulando que había sido escrita por Camila, tu hija de pocos meses; claramente había sido una humorada. Camila parecía contarles sobre conflictos y exageraciones, donde por algún motivo que ya no recuerdas, cubrías las ventanas de tu casa con papeles de diario, o donde Pilar le negaba el teléfono a un amigo y lo dejaba sangrando. Tu madre responde y trata de ponerse a tono con su propia humorada. Eran otros tiempos, donde parece que algo funcionaba mejor:

 

“….reímos mucho con tu carta. Algunos, como Álvaro (tu hermano) y Mónica (tu hermana), tus tíos, se la creyeron entera, hasta eso de negarle el teléfono al amigo, algo dudaron cuando les pregunté si creerían que tu papá pondría diarios tapando las ventanas…”

 

Y le contó sobre el plebiscito que ya llegaba (miércoles 5 de Octubre, 1988), y de los “pobres” que también participarían:

 

“….ahora en Chile, solo se habla de plebiscito. Los pobres dicen que votarán Si o No, según quien les pregunte. Tú sabes, los pobres son los que hacen los trabajos manuales, y además aceptan ser criticados con o sin razón….”

 

 

Santiago 29 Agosto 1988

 Querida Camila

 Eres muy chiquitita para llamarte con todos tus nombres y apellidos.

Reímos mucho con tu carta. Algunos, como Álvaro (tu hermano) y Mónica (tu hermana), tus tíos, se la creyeron entera, hasta eso de negarle el teléfono al amigo, algo dudaron cuando les pregunté si creerían que tu papá pondría diarios tapando las ventanas. Eres verdaderamente ingeniosa, fantástica como toda latinoamericana culta.

 Este fin de semana, en Algarrobo, te hice las sabanas que te envío junto a un libro chileno de “recuerdos del nene”, hasta en la Constitución chilena se usa el genero masculino, ¡lo cual incluye al sexo femenino!

 Algarrobo estaba lindo, lleno de sol tibio y aire limpio. Te gustará esa casa –ahora que está bien arreglada la cuidan todos- . Se veía impecable a pesar de estar vacía más de dos meses. Los últimos en ir, Alberto y familia, estuvieron en cama sus vacaciones de invierno allá.

 Ahora en Chile, solo se habla de plebiscito. Los pobres dicen que votarán Sí o No, según quien les pregunte. Tú sabes, los pobres son los que hacen los trabajos manuales, y además aceptan ser criticados con o sin razón….

 Vuelve a escribirme, aunque todos los días en TV-cable sé que tiempo tienen en Ohio, como hoy, por ejemplo. Allá está lloviendo y saldrás bien abrigada con tus papás. Ayer, en Alemania, chocaron por chacoteros, unos aviones en vuelo. Aquí hace frío y niebla y se me termina el papel.

 Un gran abrazo a tus papás de tu abuela Ximena

 Cariños

 Ximena

 

 

Y finalmente llegamos a la carta de tu padre. El mismo te reconoce que había escrito bien pocas cartas. Te enumera las cualidades para encontrar un lugar ideal donde tomar vacaciones. No es mucho lo que pide:

 

“…el ideal sería que fuera una cosa cómoda, con confort, y que sea descanso para todos. Que tenga buena playa, y que tenga piscina donde la mamá se pueda bañar…”

 

Y también menciona esa carta escrita aparentemente por Camila:

 

“….la mamá y yo gozamos con tu carta, pero tus hermanos quedaron un poco asustados, especialmente cuando ‘Pilar no le quiso prestar el teléfono a Carlos y lo dejó sangrando en una oreja’…”

 

Y finalmente se le sueltan los puntales y te cuenta como se siente; se pone sabroso:

 

“…acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más, pretendiendo completar así 25 años de dictadura….Estoy seguro que el “NO” va a arrasar si no hay fraude en el plebiscito, claro que hay que recordar que históricamente los dictadores no hacen plebiscitos para perderlos, sino para ganarlos, a pesar de ello confío en la honorabilidad de las Fuerzas Armadas que impedirán el fraude….”

 

 

 

Santiago, Septiembre 5 de 1988

 Queridos Cristián, Pilar y Camila

 Realmente he estado muy flojo para escribirles, hoy es día 05-09.fecha de aniversario de mes en que regresamos. Realmente Cristiancito, fue un regalo muy, muy lindo estar en tu casa, vivir con ustedes como lo hacen todos los días e incorporarse un poco en vuestras vidas. Estoy deseoso de que luego pase el tiempo y podamos repetir una linda estada en Cleveland, pero no en la misma ciudad, sino en alguna de esas islas de veraneo. El ideal sería que fuera una cosa cómoda, con confort, y que sea descanso para todos. Que tenga buena playa, y que tenga piscina donde la mamá se pueda bañar. No te olvides de informarte oportunamente, porque los lugares buenos son reservados con mucha anticipación. Trata de conseguirte folletos y todo lo relacionado con el tema.

 ¿Cómo te ha ido en el trabajo? El ambiente en la universidad lo encontré extraordinariamente agradable y te encuentro toda la razón que quieras trabajar allí. Ojala puedas lograr el permiso de trabajo y la residencia definitiva. ¿Cómo le va a Pilar en su tesis? Ojala pueda terminarla este año. ¿Cómo está Camila? ¿Cómo ha adelantado en sus risas y en las relaciones con ustedes? La mamá y yo gozamos con tu carta, pero tus hermanos quedaron un poco asustados, especialmente cuando “Pilar no le quiso prestar el teléfono a Carlos y lo dejó sangrando en una oreja”.

 Acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más, pretendiendo completar así 25 años de dictadura….Estoy seguro que el “NO” va a arrasar si no hay fraude en el plebiscito, claro que hay que recordar que históricamente los dictadores no hacen plebiscitos para perderlos, sino para ganarlos, a pesar de ello confío en la honorabilidad de las Fuerzas Armadas que impedirán el fraude.

 Por TV conectada a cable, en las mañanas y tardes, vemos los mismos noticieros que ustedes.

 Reciban un cariñoso abrazo y besos, tú, Pilar y Camila

 Juan

 

Autoficción 56: Te sientes como si después de un incendio, no te puedes negar a revisar las cenizas

Esa fue la vida que te tocó vivir en esos años, Cristián, en los 80, y esas fueron las vidas alrededor tuyo, en tu entorno, las que muestran las cartas y con los cuales a veces compartiste. Has estado bien acompañado por mucho tiempo, pero de tus propias taras y felicidades. A lo mejor escribes como los que escriben bien o escriben mal, imitando a los famosos o los desconocidos, pero más que nada lo haces para combatir ese virus, la enfermedad, el susto de que a lo mejor lo perderás todo, incluso la memoria. ¿Será por eso que la memoria y los recuerdos te interesan tanto? ¿O serán los años, el último tercio que te va quedando? ¿Será la realización de percibir más años mirando hacia atrás que hacia adelante?

Te ‘añejas’ y te acompañas con esa urgencia por contar, y caminas por las calles acumulando papelitos en los bolsillos donde anotas frases sueltas, nombres, expresiones que se te pueden olvidar. Todo muy inútil, por cierto, pero sientes que todo eso te ayuda. Pilar, tu esposa, se preocupa, encuentra que todo eso que escribes es demasiado personal y no lee nada. A ti te afecta menos, te imaginas muerto, terminado y donde ya nada es importante (un poco como te enseñó tu amigo Ignacio Carrión). Este texto, por ejemplo, lo escribiste en el reverso de una boleta de Federal Express, por un saco de dormir que te pidió tu hija, Camila, que ahora vive en Seattle. ¿Qué pensará ella de ti en treinta años más?

Te sientes como si después de una fiesta o un incendio no te puedes negar a revisar las cenizas, o los sándwiches a medio consumir, o las botellas vacías, o las servilletas manchadas con labios pintados. Te interesas por averiguar quiénes fueron los que asistieron a esa fiesta, quieres conocerlos, recordarlos, quieres saber cómo usaron esas servilletas. Escuchas al incomparable Chubby Checker, que canta Dancing Party, por ejemplo, y te imaginas una celebración a la que no asististe; o acudes, pero a destiempo, desde Michigan, ahora, en este verano de Michigan y cuando todo ha concluido. Estas cartas son así, son un poco de todo eso y algo más, pero bien revuelto.

De manera que aquí continúas con tus cenizas, con tus servilletas manchadas con labios pintados, o con tus sándwiches a medio consumir. Imaginas que sería lindo si al ser leídas por alguien que no estuvo ahí, que nada supo de todo eso, al menos logre ver como emerge -por breves segundos- algo desde esos residuos, y vislumbre un asomo de esas vidas, alcance a palpar sus sustos, sus desesperanzas y quiebres.

Aquí tu madre te escribe apurada desde el aeropuerto de Santiago, en Chile. Es una carta sin una fecha precisa, pero la escribió antes de que tu hermano partiera hacia Canadá. Están en el aeropuerto porque alguien viaja, parece que Hernán, el padre de Pilar, tu esposa. Y desde ese café bullicioso, donde muchos se encuentran y despiden y lloran y se abrazan, te habla de su hermano menor, tu tío Cucho, que llegó a Santiago desde La Serena a enfrentar su divorcio, o a escapar de su divorcio:

 

“….anoche sorpresivamente llegó Cucho, así es que le pusimos un colchón en la pieza del fondo. Ninguno de sus hijos le dio un lugar para pasar la noche. Benko, el abogado de Indisa, lo asesorará porque su segunda mujer se ha quedado con todo lo que han reunido durante el matrimonio. Ahora Cucho está mal físicamente, y algo desmemoriado. Hay que cuidar de él y no dejarlo botado….”

 

Ese mismo tío Cucho le escribió un poema a tu hermano, Gonzalo, en esos años. Una burbujita de tiempo que se conservó gracias a su poema. Apenas recuerdas las circunstancias, estaban en el sur, eso crees, cuando Gonzalo se pinchó un dedo con un anzuelo al salir de pesca; la última y única vez que lo hizo (Fabulando en La Serena, Raúl Correa, Vicuña, 1980):

 

Con atuendo y buena caña

un día muy de mañana

Gonzalo salió a pescar

 

Lo pensó una y mil veces

si picarían los peces

en aguas de aquel lugar

 

Decidido al fin al lance

clavose, triste percance,

un anzuelo en el pulgar.

 

Si dudas de tu actuación

el dedo o el corazón

pudiéraste tu clavar

 

 

Te cuenta también, que vendieron un departamento, y que ese dinero lo utilizarían para ayudar a tu hermano menor, Álvaro, el ‘Plito’, con su nueva empresa constructora. ¿Cuántos departamentos llegaron a tener tus padres? Ya ni lo recuerdas:

 

“….vendimos el departamento de Huérfanos con Ahumada en menos de su valor. $5.000.000 Quedarán líquidos $4.300.000 para Álvaro y así podrá construir sin sobresaltos….”

 

Como mencionabas en autoficciones anteriores (53), tu hermano Gonzalo finalmente partía hacia Canadá, pero no sin bofetones previos, disputas, quitadas de saludo, porque tus padres se oponían fuertemente. Al final partió, pero sin la ayuda económica de tus padres:

 

“….Anita (esposa de mi hermano Gonzalo) está furiosa repentinamente desde que supo que le daríamos $ a Álvaro y ellos se van a Canadá con lo que han ahorrado solamente (6 a 8 mil dólares, creo)….”

 

Anita se los hace notar y lanza la primera piedra:

 

“……no entiendo, estuvo Anita dos veces muy amistosa, y de repente en su casa no me saludó al llegar …..así es que nos fuimos….”

 

La respuesta de tu padre no se hizo esperar:

 

“…..¡Por eso, Juan les quitó el auto!…”

 

Y los padres de Anita también salen al ruedo; sin invitación y casi sin ropas, simplemente le llegó un palo sin que se enteraran de donde les caía:

 

“….dice (Anita) que yo no debería haberle dicho a su mamá que nosotros no les ayudaríamos por segunda vez, y que ya habíamos gastado 37 mil dólares en el año que estuvieron en EE.UU (y Juan estaba al lado dictándome lo que les dijera a los Kuschel)…..”

 

Según tus padres era importante enfatizar que, de ellos, no recibirían ninguna ayuda económica:

 

“….que sepan en Frutillar que si se van, se las deben arreglar con ayuda de ellos, no la nuestra….”

 

 

Al final tu hermano Gonzalo, partió acompañado solamente de su familia y unas pocas maletas. Nadie de la familia lo acompañó. El chofer de la UNICEF, de buena persona simplemente los llevó al aeropuerto. ¿Qué habrá pensado? Todo ocurrió rápido, automático, y Gonzalo resultó como expulsado de la familia. Parece que Álvaro, tu hermano menor, desafió las ordenes de tus padres, y llegó apurado a darle un último abrazo. Así fue como tu hermano emigró hacia Canadá para buscar nuevos horizontes, nuevos amigos y oportunidades; fue un quiebre parecido a un divorcio, a una separación violenta. Aquí van las cenizas. Aquí llegan la fiesta y los incendios, y los sándwiches a medio consumir junto a las servilletas manchadas con rouge:

 

 

Cristián amor

 Estamos con Pilar (madre de tu esposa) en el aeropuerto. Te escribo mientras esperamos tomándonos un cafecito y Hernán (padre de tu esposa) hace la cola con las maletas.

 Para qué te cuento en detalles estos últimos meses…..

 Anoche sorpresivamente llegó Cucho (su hermano menor), así es que le pusimos un colchón en la pieza del fondo. Ninguno de sus hijos le dio un lugar para pasar la noche. Benko, el abogado de Indisa, lo asesorará porque su segunda mujer se ha quedado con todo lo que han reunido durante el matrimonio. Ahora Cucho está mal físicamente, y algo desmemoriado. Hay que cuidar de él y no dejarlo botado.

 Ayer almorcé con Gonzalo en un simpático restorán. Está entre feliz y asustado.

 Vendimos el departamento de Huérfanos con Ahumada en menos de su valor. $5.000.000. Quedarán líquidos $4.300.000 para Álvaro y así podrá construir sin sobresaltos. De Septiembre a Diciembre trataré de vender Algarrobo para darle a Mónica otros $4.500.000 y comprar un departamento en Providencia para nuestra vejez. Lo que nunca quiero vender es la casa en que vivimos. Nos gusta el espacio y no siento a la empleada.

 Anita está furiosa repentinamente desde que supo que le daríamos $ a Álvaro y ellos se van a Canadá con lo que han ahorrado solamente (6 a 8 mil dólares, creo). Dice que yo no debería haberle dicho a su mamá que nosotros no les ayudaríamos por segunda vez, y que ya habíamos gastado 37 mil dólares en el año que estuvieron en EE.UU (y Juan estaba al lado dictándome lo que les dijera a los Kuschel).

 No entiendo, estuvo Anita dos veces muy amistosa, y de repente en su casa no me saludó al llegar…. así es que nos fuimos. ¡Por eso, Juan les quitó el auto!

 En fin, Cristiancito, este es un mundillo del que prefiero hacer mutis…y que sepan en Frutillar que si se van, se las deben arreglar con ayuda de ellos, no la nuestra.

 Si Gonzalo fuera sano y Anita ordenada en sus gastos, estaría feliz que hicieran su vida como quisieran. Tengo terror a que se vuelvan a endeudar. Además encuentro que Gonzalito se inventa una realidad propia…no coincide con la general que vemos los vulgares seres humanos.

 En fin, tengo que endurecerme para no hacer otro cáncer. Por eso Juan me trajo de sorpresa el pasaje a Europa.

 Cristiancito, dale a Pilar la pulsera de oro en recuerdo mío.

 Y te estaré escribiendo desde Europa. Puedes hacerlo a American Express, Palma de Mallorca, Islas Baleares, España. Salgo a París el 6 de Junio, a España el 20 de Junio y a Cleveland el 21 de Julio.

 Te quiero mucho, como tu querrás a Camila, ya lo sabrás.

 Ximena

 

 

Y por último otra carta de tu madre, pero esta vez más liviana. Ya estaba de viaje:

 

Palma, Martes, día en que había carta tuya en American Express. Julio 1988

 Cristiancito amor

 ¡Qué rico leerte! ¿Cuando tendré foto de Camila (tu hija recién nacida)? Anoche dormí feliz por haber hablado contigo.

 Le compré una muñeca (parecida a Pilar) para Camila. La próxima semana, en Galerías, me tendrán el libro de Cortázar. Recorrí antes varias otras y ya no estaba. Mi hotel en Madrid está a unos pasos de la librería más grande de la ciudad. Dime que otros libros te gustaría tener. Escríbeme al hotel Galaico (Gran Via 15 5º piso D, fono 5214668, pero no hay fono en la pieza. Llego el 17 de Julio).

 He extrañado tanto, tanto, a tu papá y a todos mis hijos.

 Con amor a ti, Pilar y Camila

 Ximena

Autoficción 53: Se me estremecía la ciática al escuchar las alabanzas a una vida frustrada

Nuevamente una carta de tu madre y una confidencia sabrosa sobre la futura Primera Dama de la nación (para leer algo más sobre Leonor Aylwin ver Autoficción 28, 48, Las Burbujas, y Otro Viaje Hacia el Terruño):

 

“….la semana pasada enterraron a una mujer que trabajó 37 años como empleada con la Leonor Aylwin, y según me contó Leonor, el cura habló sobre la “vocación de servicio” de la pobre mujer (cáncer generalizado a los 57 años) que no tuvo hijos ni nada propio. Se me estremecía la ciática al escuchar las alabanzas a una vida frustrada….”

 

No cabe ninguna duda, Cristián, estás nuevamente frente a una carta apetitosa, de esas que sabía escribir nada más que tu madre, escritas como una fotografía, al vuelo de lo que ocurre alrededor de ella, en su entorno, y tocando ese tremendo tema de las empleadas. Vuelves a seleccionar párrafos relacionados con ellas. Tu madre menciona, por ejemplo, que tu hermano Alberto, llegado recientemente de Europa, contrataba empleadas, pero de otra manera, “puertas afuera”, un término que se usaba en ese entonces –¿se usará todavía?- para indicar que no dormían en la casa de los patrones. Cuenta que:

 

“…..tienen dos empleadas. Una puertas afuera y la otra para fines de semana y la tarde del Miércoles, también puertas afuera. Así es que siempre desde de las 7 de la tarde tienen que cuidar a los cuatro niños.……no aceptan aun las comodidades de los países subdesarrollados (¡y las incomodidades como convivir con una esclava de otra cultura!)…”

 

Y luego te cuenta de Emma, su nueva empleada que “llegó con bebé”:

 

“…. llegó con guagua de seis meses. Y la reemplazante se llevó sábanas, frazadas, un collar, etc., etc. Por suerte Emma ya volvió de Chañaral y todo volvió a la normalidad con el niño gateando por las escaleras…..Me gusta un niño en la casa. Da vida y es encantador, y Emma también, contenta y pololeando con el cuidador del colegio vecino…”

 

Tratas de continuar con la carta, pero te golpea nuevamente el escándalo del sacerdote Renato Poblete que salpica de todos lados, en los diarios, la Internet, y en la radio que escuchas de Chile. Algo ya mencionaste en Autoficciónes 18, 39, 38, 36 y XIV. Sus abusos muestran a un verdadero pervertido, y al escribirlo te sientes mal porque fue un auténtico bandido y no te diste cuenta. ¿Cómo fue que no lo notaste, Cristián? ¿Qué edad tienes? ¿A qué edad tienes que llegar para que estas cosas no te sorprendan? Todavía lo ves llegar a tu casa de ese entonces, a Renato Poblete, un sacerdote ejemplar -pero verdaderamente un tipo perverso- y ves como tus padres lo reciben con los brazos abiertos –a un depravado- y lo ves como a un hombre de toda confianza –cuando en realidad era un degenerado- lo ves como un amigo –aunque genuinamente era un bandolero siniestro- y entra en tu casa como ese alguien que se merecía mucho aprecio y respeto. Pareciera que nada de eso fue cierto, Cristián, porque fue un monstruo de una sexualidad pavorosa; poder y sexo, o sexo y poder, ¿qué fue primero, qué ocurre primero? Penetró a un Chile entero, ¿cierto? …contigo incluido, Cristián. Si de fama se trata, los grandes tipos deberían hacerse famosos solo después de muertos…

…..tienes razón, es mejor continuar con la carta; aunque todavía, desde Michigan y después de muchos años, lo ves entrando a tu casa, saludando a tus padres, estirando la mano….

 

Tu madre y sus asuntos de salud nuevamente le florecen, se esconden y vuelven a brotar:

 

“….te escribo en cama. He estado cerca de 10 días con ciática. Todavía no me siento bien segura. Me tira un músculo de la pierna al sentarme. Pero no es nada importante más que “añosidad”….

 

Tu padre continúa trabajando bien en Indisa y todavía opera a una edad donde lo aconsejable habría sido retirarse, dejar a un lado la cirugía, dejarla completamente. Imaginas que esa área médica debe estar mejor regulada ahora, en el año 2019:

 

“….entusiasmado en sus sueños de ampliar Indisa y aún operando con su equipo…”

 

Tu hermano, Alberto, ocupado, pero según tu madre:

 

“……como padre de familia numerosa vive bien “estresado,” pero contento. Aída (su señora) parece gata de flaca, siempre arriba del auto acarreando niños a colegios, dentista, deportes, etc. Aún tiene 4 sillas, así es que resulta incómodo verlos en pisos de cocina cuando vamos a sus asados. Juan Alberto es especialista en parrilladas. Los vemos una o dos veces al mes porque a Juan le cansan los niños…..”

 

Tu hermano Gonzalo, ya tiene todo listo para escaparse hacia Canadá (para conocer más detalles de su partida ver Autoficción 52). Según tu madre:

 

“…allá.tendrán tiempo y la soledad suficientes para amalgamarse (o explotar como matrimonio). Digo amalgamarse porque Anita es pleno siglo 18 o 19, a ella hay que proveerla de todo…ideas y pensamientos incluidos…”

 

Y ya no contacta a ningún Consulado para que no le concedan la Visa:

 

“…..en fin, ya hemos digerido la decisión de Gonzalo…”

 

Y casi lo comprende mejor:

 

“….entiendo que tiene ansias de aventuras, por algo somos descendientes de los que conquistaron Chile y la minería….”

 

Y si por ahí rebusca, casi le encuentra razón:

 

“…me preocupa Chile, hay demasiada pobreza oculta, además de la que se ve vendiendo cachivaches en las esquinas. Por eso hasta le encuentro razón a Gonzalo en emigrar. Aquí hay futuro para los inversionistas extranjeros. No para la gente que solo tiene sus dos manos y una profesión….”

 

Tu hermana Mónica y Pato, recién llegados de Europa, son contratados por el padre de Pato:

 

“……los contrató juntos con otros dos o tres arquitectos para elaborar planos y presentarse a concurso para el Congreso de Valparaíso. Les paga 120 mil a cada uno al mes, por Abril y Mayo. Le prestaron una oficina en Valparaíso y ahí trabajan de 10 a 2 y de 4 a 8. Harto duro el horario porque no les deja tiempo libre en la tarde….”

 

Y menciona al escritor Martín Cerda. El año 90 recibiría una beca para terminar de escribir tres libros que desgraciadamente, nunca serían leídos por nadie debido a un incendio que arrasó con todos sus papeles. Realmente una vida triste, inconclusa, podada. Su mejor libro fue su propia vida, y que muy pocos conocen (para leer algo más sobre Martín Cerda ver Autoficciónes 48, 44, 33, 30, 22, y 13):

 

“el pobre Martín Cerda está sin $, sin trabajo y nadie quiere pagar sus conferencias….”

 

Y sobre el Taller Literario de Guillermo Blanco (para leer algo más sobre Guillermo Blanco ver también Autoficciónes 48, 44, 43, 40, 39, 36, y 35):

 

“…no he podido ir al Taller de Guillermo Blanco, es helado y duro sentarme ahí..”

 

 

Stgo 19 Abril 88

 Cristián querido

 Espero hayan amainado las iras de Scherson al comprender que tu tienes el derecho de elegir, y si se lo comunicaste antes a él, fue lo correcto. Al principio me asusté creyendo que tú habías firmado dos contratos al mismo tiempo…..

 Te escribo en cama. He estado cerca de 10 días con ciática. Todavía no me siento bien segura. Me tira un músculo de la pierna al sentarme. Pero no es nada importante más que “añosidad”….

 Ayer estuvimos muy contentos con tu carta por eso hoy desperté pensando en ti. Y ahora las copuchas de la familia:

 Juan: entusiasmado en sus sueños de ampliar Indisa y aún operando con su equipo. Hemos puesto a la venta el departamento de Huérfanos con Ahumada, su avalúo es de cerca de 6 millones 200. Dicen que hasta el plebiscito, todo está detenido y no se sabe quien es candidato, ni cuando será, ni nada. Pero Álvaro necesita esos 6 millones para construir varias casas al mes, ya que gana poco con una y cuesta lo mismo mantener la oficina. Álvaro es muy metódico y ordenado y planifica muy bien su tiempo y $. Siento que es demasiado exigente consigo mismo. Según Juan Alberto, Alvarito se angustia demasiado por cosas que son la trama de la vida misma. Por suerte quiere a Marlene que es una chiquilla dulce y comprensiva.

 He pensado en vender Algarrobo pero no nos darán ni el valor de las piedras. Ahora el auge es por lo nuevo.

 Juan Alberto como padre de familia numerosa vive bien “estresado,” pero contento. Aída parece gata de flaca, siempre arriba del auto acarreando niños a colegios, dentista, deportes, etc. Aún tiene 4 sillas, así es que resulta incómodo verlos en pisos de cocina cuando vamos a sus asados. Juan Alberto es especialista en parrilladas. Los vemos una o dos veces al mes porque a Juan le cansan los niños. Por eso les prestamos Algarrobo en Enero (y nosotros solos en Febrero, con Álvaro y Mónica algunos fines de semana).

 Entiendo más a Albertito. Viene unas dos veces por semana a almorzar desde Indisa (Clínica) y vuelve a ser el cabro natural de antes del 70. Gana al mes más de 500 mil pesos. Espero ahorren para comprar la casa más definitiva. Le pagan mas o menos $100 de arriendo a Adela. Y tienen dos empleadas. Una puertas afuera y la otra para fines de semana y la tarde del Miércoles, también puertas afuera. Así es que siempre desde de las 7 de la tarde tienen que cuidar a los cuatro niños. No aceptan aun las comodidades de los países subdesarrollados (¡y las incomodidades como convivir con una esclava de otra cultura!). Esto porque a Emma le tocaron vacaciones. Emma es mi empleada que llegó con guagua de seis meses. Y la reemplazante se llevó sábanas, frazadas, un collar, etc., etc. Por suerte Emma ya volvió de Chañaral y todo volvió a la normalidad con el niño gateando por las escaleras…..Me gusta un niño en la casa. Da vida y es encantador, y Emma también, contenta y pololeando con el cuidador del colegio vecino.

 Gonzalo al fin botó su segunda piedra del riñón, no sabe cuando, y ahora está a régimen porque bota mucho calcio en el pipi. Sus piedras eran por exceso de carnes. Juan Alberto lo ha convencido de no comer “sapos y culebras”, aunque a veces comer tomates con hollejo le da diarrea. Esta partida suya a lo desconocido me tiene angustiada. Tiene que mantener el solo, con mala salud, a tres personas. Aquí gana de sueldo 250 mil líquidos al mes. No es malo para Chile donde el 90% gana menos de $100. Entiendo que tiene ansias de aventuras, por algo somos descendientes de los que conquistaron Chile y la minería….tiene derecho a vivir como el quiere. Detesta la diaria rutina. Está seguro de aprender rápido el francés o cambian a la zona de habla inglesa. Ambos, Gonzalo y Anita, tendrán tiempo y la soledad suficientes para amalgamarse (o explotar como matrimonio). Digo amalgamarse porque Anita es pleno siglo 18 o 19, a ella hay que proveerla de todo…ideas y pensamientos incluidos. Gonzalo lo sabía al casarse y tiene que apechugar; quiere mucho a sus hijas, vive para ellas, como Anita, y espero que eso sea tan fuerte que los mantenga unidos. Con la perspectiva del viaje se llevan bien. Están vendiendo sus cosas y el 25 de Mayo se van a un Motel que arrendaron a $5.000 diarios hasta el 3 de Junio en que parten. Los invitamos que se vengan esos días a esta casa (ya estuvieron seis meses en esta pieza de nosotros y nos llevamos muy bien) pero dicen que con las niñitas no quieren porque viven dedicados a ellas. (lógico), y las niñas molestarían. Lo siento porque las he visto muy poco. Solo voy a casa de los hijos cuando me invitan. A mí cuando joven no me gustaban las visitas intempestivas, y creo que hay que dejar a los hijos vivir a su aire. Gonzalo me dice mucho que vaya a ver a las niñitas, y se siente porque no llego en cualquier momento. No sabe que Anita siempre está quejándose de él, eso me incomoda y solo le digo que ahorre (cuando es cuestión de plata). Gastan en muchas cosas chicas superfluas , que aunque baratas, suman mucha $. Creo que soy hipócrita porque cuando salgo con Anita y la veo comprar leseras que venden los callejeros en el suelo y no me atrevo a decirle nada porque es $ de ellos. Allá tendrán que aprender a comprar lo necesario y algo como ir al Truffas para muy rara vez (Truffas es una fiambrería con exquisiteces para llevar calientes).

 Me da ternura ese afán insatisfecho por el hijo que tiene Gonzalito. Y para no pensar en lo que podría pasarle es que Juan ha extendido nuestro viaje a EE.UU. Y yo parto a París el 6 de Junio a Madrid, Mallorca el 20 de Junio y a EE.UU. el 21 de Julio, creo. Te estaré llamando para saber de mi nieta desde cada ciudad.

 En fin, ya hemos digerido la decisión de Gonzalo. Siento que él es una persona con raíces en el mundo entero, no en determinado país, y desde que volvió, añora los EE.UU. No como Juan Alberto que no extraña para nada Europa y está de lo más arranchado en Chile. Gonzalo es agradable por algunas horas, pero en general es un ser solitario (en Buenos Aires ha entrado a tres cines seguidos), introvertido, con explosiones temperamentales cada cierto tiempo. Demasiado inteligente para el ambiente en que vive. Le va a ser muy duro vivir en Canadá donde la soledad se acentuará por el clima. Espero que Anita trate de formar parte de la comunidad en que vivan y no pase pensando en vivir en Frutillar donde no necesitaba vestirse antes de almuerzo.

 Mónica y Pato están en Viña en el departamento que les prestó mi hermana Mónica. El papa de Pato los contrató juntos con otros dos o tres arquitectos para elaborar planos y presentarse a concurso para el Congreso de Valparaíso. Les paga 120 mil a cada uno al mes, por Abril y Mayo. Le prestaron una oficina en Valparaíso y ahí trabajan de 10 a 2 y de 4 a 8. Harto duro el horario porque no les deja tiempo libre en la tarde. Ahora Moniquita está resfriada en cama y sola. Me gustaría ir, pero puedo quedar tiesa, además el departamento es chico y Pato querrá estar solo con ella. Mañana se levantará porque hoy está sin fiebre. Llamamos hoy por teléfono, bien temprano. Quisiera que Moniquita aprovechara este tiempo en tener guagua….pero ella quiere ejercer un tiempo antes de tener hijos. Es su derecho a elegir.

 Ayer, mi salida del día, fue ir a regar sus plantas al departamento de Agustinas. Lo tiene bien arreglado. Pocas cosas y buen gusto, y bien impecable.

 Mónica y Pato han vuelto más unidos que nunca. Se quieren y se cuidan entre ellos. ¡Mejor no voy a Viña!

 La mamá de Pato no está bien (¿Alzheimer?). La están chequeando.

 Y ya se me nota en la letra que estoy cansada. A veces pienso que es locura viajar cuando hay necesidad de harta $ para Álvaro y Mónica y Pato, pero Juan dice que como el pasaje se paga en un año….y tres mil dólares para gastar allá no financiarían ningún proyecto, me convence. Además el clima sicológico en Chile es desagradable. La torta de $ que producen las exportaciones de frutas y otras, solo favorecen a unos pocos, mientras el sueldo mínimo sea $12.000 mensuales, cuando se necesitan 30 mil para vivir por persona, y/o 18 mil para satisfacer las necesidades mínimas en comida. Veo a futuro un mal porvenir, un enfrentamiento diferido por miedo a las fuerzas armadas. ¿He llegado hasta la pagina 13?

Me preocupa Chile, hay demasiada pobreza oculta, además de la que se ve vendiendo cachivaches en las esquinas. Por eso hasta le encuentro razón a Gonzalo en emigrar. Aquí hay futuro para los inversionistas extranjeros. No para la gente que solo tiene sus dos manos y una profesión.

 En fin, Cristián, ya son más de las 10 de la mañana y voy a poner esta al correo (me siento ahogada en un corsé), pero la cama me pone neurótica. Antes del C.A. (cáncer) no me importaba pasar un día entero leyendo, pero desde hace más de tres años , cama es sinónimo de muerte. Quiero salir a respirar, a sentir el sol y el taconeo de mis zapatos. Debo estar agradecida de la vida.

 Murió una prima mía, Marta Correa Young, que apenas conocí, mamá de Jorge Gutiérrez, el médico quimiólogo que me atendió. Ella, su madre, era hija de un hermano de mi papá. Ayer fui con Oriana un ratito a la misa (la Iglesia estaba heladísima) estaba llena de mujeres y hasta mi hermano Jaime y Julio Correa, otro primo, médico con infarto, tuvieron que ayudar a cargar la urna. Se demoró más de una hora en llegar en auto especial que le llevó hasta Concepción. Mientras para hacer hora, el cura habló largamente (yo me escabullé al comienzo de su adormecedora oratoria) sobre sus virtudes, sobre todo la paciencia.

 La semana pasada enterraron a una mujer que trabajó 37 años como empleada con la Leonor Aylwin, y según me contó Leonor, el cura habló sobre la “vocación de servicio” de la pobre mujer (cáncer generalizado a los 57 años) que no tuvo hijos ni nada propio. Se me estremecía la ciática al escuchar las alabanzas a una vida frustrada.

 Oriana (su hermana mayor) ha empezado a envejecer por los pies, por lo demás está bien y serena.

 Y son las 10.35 y me despido hasta que me pueda sentar y escribirte a máquina.

 El pobre Martín Cerda está sin $, sin trabajo y nadie quiere pagar sus conferencias.

 No he podido ir al Taller de Guillermo Blanco, es helado y duro sentarme ahí.

 Y dile a Pilar que me gustó mucho su carta y que lo repita. ¡Gracias!

 Con un abrazo

 Ximena

…..con Pilar te envío la “La Historia Oculta del Régimen Militar”

 

 

Leyendo las cartas que tu padre te mandó en esos años, notas un orden que se repite bastante en cada una de ellas. Primero habla de la salud, que como médico tiene mucha razón en enfatizar; lo más importante es la salud, tener buena salud. Desde esa perspectiva “todo lo otro” se puede solucionar. Si tu miras el problema desde ese punto de vista, de ese punto de vista final y glorioso, que ya no tiene salida porque estás muerto o con una enfermedad incurable, sin solución, en ese sentido tu padre tenía razón. Pero si subes los estándares, ya los aprietos y dificultades del diario vivir te pueden comenzar a golpear las piernas hasta transformarse en problemas serios y muy importantes, tan elementales que pueden hasta convertirse en insoportables. Muy pronto se larga con una anecdotario donde describe cómo se encuentran cada uno de los miembros de su familia, pero sin adentrarse mucho en los conflictos, en los detalles, en los dramas humanos. A lo mejor no lo hacía para no introducirse en esos territorios escabrosos, mejor era quedarse en las planicies de la vida diaria y rutinaria, donde todos se encontraban con una relativa buena salud. Prefiere enfatizar lo positivo, en como se mueve la maquinaria de la familia, el calendario, las distintas metas de cada cual. Al final te anuncia visita para conocer a la nieta que nacería durante los primeros días de Julio de ese año.

 

 

Stgo 20 de Abril 88

 Querido Cristian y Pilar

 Espero que se encuentren bien de salud y que el embarazo de Pilar vaya evolucionando bien. Lo más importante es la salud y en seguida todos los otros problemas.

 Ayer recibimos carta tuya y nos arregla mucho todo lo que nos cuentas y como enfrentas los problemas. Las llamadas telefónicas también nos ayudan mucho a conocer detalle de vuestras vidas y nos hace participar de ella. Nos alegra mucho tu nuevo trabajo y ojalá puedas superar los problemas en la Universidad. Estoy seguro que lo que tú resuelvas será lo mejor, porque confío mucho en tu buen criterio. La mamá partirá en Junio a Europa, Paris y España, y el 20 de Julio estará en Nueva York. Como el cumpleaños es el 22 de Julio, celebraremos ese acontecimiento en Cleveland. Yo partiré de Stgo y llegaré más o menos en la misma fecha y estaremos con la mamá aproximadamente una semana. Estaremos felices de conocer a nuestra nieta que llenará de alegría a sus abuelos y padres.

 Gonzalo tiene todo preparado para partir a Canadá el 3 de Julio. Está con buena salud y muy optimista.

 Álvaro sigue en su empresa constructora y va saliendo todo muy bien.

 Pato y la Mónica están haciendo un proyecto en Valparaíso sobre el edificio del nuevo parlamento.

 Alberto sigue trabajando muy bien en su diálisis.

 Yo estoy bien en Indisa; en Mayo próximo habrá asamblea general de socios y creo que seguiré de presidente.

 Acá el clima está cambiando y va a ser muy agradable estar en veraneo en EE.UU. y Europa.

 Recibe tú, Pilar y la niña un cariñoso abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

 Juan

Autoficción 51: Se te pasaron más de treinta años y casi no te diste cuenta.

Por esos años alcanzabas, finalmente, tu primer trabajo en la industria privada. Todavía no obtenías tu tarjeta de residencia (la conocida green card o tarjeta verde), pero te habían contratado. Life Systems fue una pequeña compañía que diseñaba equipos para la NASA y que vivió del dinero que obtenía al presentar sus proyectos al gobierno. El dueño -ya no recuerdas su nombre- era un tipo de un ego formidable, que se encerraba en su oficina grande, imponente, rodeado de retratos, donde él figuraba como protagonista principal al lado de políticos, científicos, artistas de cine –¡lo que fuera!- junto, también, a algunos prototipos de los equipos diseñados por su empresa. En ese entonces todavía no sabías, Cristián, ni lo sospechabas, que el culto a la personalidad de estos genios y grandes empresarios, era la norma y no la excepción. Te tocarían a menudo, y pasarían a ser una constante en tu vida; incluso uno de ellos llegaría a ser presidente de la nación. Son predominantemente hombres que, pese a la poca sustancia y pies de barro que pudieran tener, saben manejar muy bien el marketing, dominan el spin -“spin doctors”- y si algo es rojo, te convencen de que ahora es amarillo; y tú al principio te defiendes, luchas, pero de alguna manera muchas veces te convencen, y lo aceptas y guardas silencio….es amarillo, ¿cierto?, siempre fue amarillo, te persuaden. Esos empresarios son personajes que entienden y conocen lo poco racionales que somos cuando tomamos decisiones, y por eso son unos verdaderos magos al manejar ciertas situaciones, críticas, donde logran doblarle la mano a cualquiera para conseguirse ese dinero que necesitan para promover sus proyectos. En ese entonces no te imaginabas que esa forma de vida sería una constante que verías repetirse una y otra vez, sería el “business model” que replicarían muchas empresas para subsistir; no sería una excepción. Un notable ejemplo y muy reciente, está en Theranos, una compañía de biotecnología comandada en ese tiempo por Elizabeth Holmes ( https://www.youtube.com/watch?v=W2_A93PWPNY ). Llegó a tener como miembros en su directorio a “expertos” como Henry Kissinger y George Shultz (!). Ahora está acusada de fraude y espera juicio para Junio del 2020.

En Life Systems te contrataron justamente para eso, porque habían vendido un proyecto donde el equipo simplemente no funcionaba, era solo “humo y espejos”. Era un sistema que le ofrecieron a la NASA con “bombos y platillos,” y que después de muchos grants y negociaciones, simplemente no funcionó. El problema consistía en que uno de los catalizadores que usaban en uno de los electrodos no era reversible, es decir se descomponía; se podía utilizar para la reducción de oxígeno, pero después se disolvía cuando trataban de usarlo para generar oxígeno. Y el sistema era un componente crítico y de gran importancia para la NASA en ese entonces ya que permitiría, al consumir oxígeno, generar electricidad (al reducirlo). Y por otro lado, en el otro modo de operación (por eso se llama reversible), generaba oxígeno a partir del agua, al descomponer el agua. Ya en el primer día de trabajo, después de ver lo que estaban tratando de hacer, le hiciste ver el problema al gran jefe supremo. Entraste feliz, como un gato contento, relajado, a su oficina para explicarle tus ideas. Estabas hasta sonriente, afuera había un sol radiante que penetraba los ventanales de su espaciosa oficina. Tremendo error, Cristián, porque casi te echa a patadas de su cueva, de sus fotos y personajes, acusándote de ignorante. ¿Acaso no sabías cuántos años y cuántos proyectos él tenía acumulados y financiados por la NASA? ¿Quién eras tú, para cuestionar su idea? Aparte de ser un gran mocoso, un recién llegado en esta área, ¿quién eras tú, Cristián? Por eso, el leer la carta de tu padre, ahora te genera una sonrisa:

 

“…..también es importante el ambiente de trabajo y la estimación que te demuestre la gente. Por favor Cristián, mándame a contar estos y otros aspectos de tu nuevo trabajo….”

 

Pero en tu vida profesional siempre encontraste gente valiosa, hombres y mujeres meritorios, alejados de las luces y la bulla, pero que sabían y entendían lo que hacían. Tu misión fue invariablemente buscarlos, olfatear bien y desenterrarlos porque estaban siempre ahí, fueron pocos, pero estuvieron siempre ahí. John Lennon menciona algo parecido en su lírica de Imagine:

 

“…..you may think that I am a dreamer

but I am not the only one

I hope someday you will join us….”

 

 

Tu padre te pregunta por Pilar:

 

“….¿Cómo le va a Pilar en su doctorado? ¿Ha comenzado a redactar?…”

 

No le resultaría nada de fácil a la Pili, sobre todo porque su director de tesis alargaba y extendía su trabajo tratando de alcanzar la gloria, nuevas publicaciones, o apetitosos descubrimientos. En el fondo los estudiantes como ella -o como tú antes- son mano de obra barata para estos profesores, y a veces cuesta que estos los liberen, les den el pase y puedan recibirse para obtener un trabajo verdadero, con más seguridades.

Pronto mi padre se larga con un detallado rosario sobre el estado físico de su familia, y te cuenta sobre tu hermano, Álvaro, que iniciaba su propia empresa, o tu hermano Gonzalo que soñaba urgentemente con partir, con arrancarse de Chile, volar lo más lejos posible (aunque en esta carta tu padre no te dice una palabra, todo estaba bien, viajaba mucho a Buenos Aires. Eso sería todo):

 

“….Álvaro iniciando la construcción de sus primeras casas.

La Moniquita regresa a Santiago con vuelo confirmado el 13 de Octubre.

Gonzalo trabajando bien en la UNICEF y va con frecuencia, por su oficina, a Buenos Aires….”

 

 

Y, claro, también llegan noticias sobre la salud de tu madre que recién había sobrepasado con éxito otro chequeo médico:

 

“…todos bien de salud. La mamá acaba de hacerse un chequeo médico que fue absolutamente normal…”

 

Y llegamos a la carta:

 

Santiago, Septiembre 12 de 1987

 Queridos Pilar y Cristián

 Estamos muy contentos con que tú, Cristiancito, hayas logrado un contrato en la empresa privada, que sin ninguna duda, te ofrece mejores condiciones económicas y probablemente mayores expectativas y futuro. La copia del contrato que nos enviaste nos parece muy buena, pero las exigencias de trabajo son harto grandes. Ojala que a futuro puedas tener vacaciones más prolongadas. También es importante el ambiente de trabajo y la estimación que te demuestre la gente. Por favor, Cristián, mándame a contar estos y otros aspectos de tu nuevo trabajo. Otra cosa también que creo importante, es que tu de ahora averigües con tu abogado de todos los tramites para lograr la residencia definitiva. Ya que en el mismo contrato dice que este podría cambiar en relación con tu condición de residencia en USA. Averigua lo que tienen que pagarle al abogado, pero asegúrate por anticipado un buen resultado al respecto.

 ¿Cómo le va a Pilar en su doctorado? ¿Ha comenzado a redactar? Desde que uno inicia la redacción, hasta que termina con las revisiones, bibliografías, etc., en general creo que debe demorar como un año. Cuéntame cómo le va al respecto.

 Acá sin ninguna novedad de importancia. Desafortunadamente seguimos en la misma situación, pero con la esperanza de que las cosas cambien.

 Todos bien de salud. La mamá acaba de hacerse un chequeo médico que fue absolutamente normal.

 Álvaro iniciando la construcción de sus primeras casas.

 La Moniquita regresa a Santiago con vuelo confirmado el 13 de Octubre.

 Gonzalo trabajando bien en la UNICEF y va con frecuencia, por su oficina, a Buenos Aires.

 Alberto sigue muy bien en su Departamento de Diálisis.

 Yo, como siempre, haciendo proyectos en Indisa, que ojalá se cumplan todos.

 La mamá en este tiempo gran parte de la semana se va a Algarrobo porque estamos haciendo una remodelación de la casa.

 ¿Cuándo se casa la hija de los Guenther?

 Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

 Juan

 

 

En la siguiente carta tu padre menciona dos temas importantes: el nacimiento de tu primera hija, Camila, y el viaje final de tu hermano, Gonzalo, a Canadá:

 

(1987)

Querido Cristiancito

 Antes que nada, muchas felicitaciones por la magnífica noticia de la niñita que van a tener. Es macanuda la suerte que han tenido, que sea niñita, porque es nuestra experiencia y de la inmensa mayoría, que las niñas son muy amorosas y querendonas de sus papás. ¿Cómo se siente Pilar? Por lo que nos cuentas los vómitos han parado, pero de todas maneras tiene que cuidarse mucho. Debe ser lindo sentir moverse la guagua. Cuando tú estabas en la guatita de la mamá, dabas muchas patadas, y tus movimientos, a veces se veían a través de las sábanas de la mamá. Por lo que nos has informado, el nacimiento será en Mayo. ¿Exactamente en qué fecha te ha dicho el doctor? Mándanos decir ese dato para que la mamá programe sus cosas. ¿Qué médico la atiende? ¿En qué hospital o Clínica se atenderá Pilar? ¿El gasto de todo el parto es por cuenta de ustedes, o reciben alguna ayuda del seguro? Por suerte la niña ha venido ahora que tienen mas holgura económica. ¿Pilar sigue trabajando en la universidad? ¿Cuándo cree que sacará su tesis y después el doctorado? ¿Es real que ha recibido ofertas para un puesto después del doctorado? Y tú, Cristián, ¿estás más acostumbrado en el trabajo? No siempre las cosas son ideales, porque donde se tenga trabajo, siempre existen algunas dificultades; los trabajos ideales no existen. ¿Qué posibilidades hay para obtener residencia en EE.UU? A Gonzalo, tú sabes, le dieron residencia en Canadá, y piensa ir en Febrero-Marzo, por un mes, y ver personalmente las posibilidades de trabajo. Yo creo que si puede los pasará a ver. Todos acá, la mamá y hermanos bien de salud, aunque Gonzalo tiene una litiasis renal y mañana le sacan el cálculo.

 Recibe tú, Pilar y la niña un abrazo muy cariñoso de tus hermanos y mío.

 Juan

 

Y aquí llegamos a la carta de mi hermano, Gonzalo, que te felicita por la noticia de la futura niña, de Camila. No fue una sorpresa, simplemente ustedes se cansaron de que la tesis, el doctorado de Pilar, se alargara y alargara indefinidamente, y no por falta de resultados, más bien porque ella les producía demasiados, y justamente por eso no la liberaban; que todavía falta eso, le decían, o qué tal si nos confirmas esa hipótesis haciendo este otro experimento, la aconsejaban nuevamente. Fue por eso que ella simplemente terminó su doctorado pero en sus propios términos. No fue tarea fácil, no le fue cómodo ir a trabajar moviendo equipos y obteniendo nuevos resultados con esa panza que crecía y se expandía; pero lo hizo, y después de gran esfuerzo, constancia, sacrificio, lo logró. Pero no, a ti no te ocurrió como te cuenta Gonzalo:

 

“….¿Qué rico ah….? Pero Cristián, la lata es que uno se encariña con la panza….y después se va…pero es rico igual, van a gozar como chinos…”

Para variar, no estabas preparado, pero eso qué importancia tenía, nada iba a fallar, ¿cierto? Fue una de las pocas ocasiones en que pudiste decir que la ignorancia te ayudó, Cristián. Desconocías los peligros y eso te ayudó a seguir, te ayudó a echarle pa’delante.

Tu hermano partía hacia Canadá, pero esta vez no le cuenta nada a su madre:

 

“…a la mamá no le he dicho nada porque se le caería el pelo…”

 

En Autoficción 48 contaste el intento fallido de tu hermano, Gonzalo, de escapar con “camas y petacas” hacia Australia. Lo tenía todo listo, todo arreglado con la embajada de ese país, cuando tu madre, solapadamente, los llamó por teléfono para informarles que en tu familia, en la familia de ella, había mucha enfermedad mental, muchos locos, muchos desquiciados. Tú siempre le escuchabas una historia de un descendiente Ossa, por ejemplo, uno que después de buscar oro en el desierto (no salitre, como los Ossa conocidos, bien famosos y pudientes), había terminado de maquinista en un tren que circulaba por el sur de Chile. Siempre te has preguntado cómo lo hizo para contactarse con la embajada. ¿Llamaría temprano una mañana? ¿Estaba todavía en cama? ¿Cómo se identificó? ¿Y qué detalles les habrá contado? ¿Qué Gonzalo llegaría con una pica y una pala a buscar oro en las veredas de Toronto? ¿Eso les dijo? No lo sabemos, pero debido a esa llamada, esta vez tu hermano se movió en las sombras, con sigilo, y se comunicó solamente con tu padre:

 

“…al papá sí. Me aconsejó que no le dijera nada a la mamá hasta cuando me fuera a ir para que no se amargara….”

 

Aparentemente la partida hacia Canadá le vino como “anillo al dedo” a tu hermano porque el jefe de promoción mundial de UNICEF le contó, a la representante en Chile, es decir la jefa de tu hermano, que:

 

“…..esperaban que ella fuera la última representante en años….”

 

Eso confirmó en Gonzalo que la decisión de partir hacia Canadá era la correcta. A su trabajo ya le quedaba poca cuerda. Finalmente se despide augurando encuentros y paseos juntos.

 

“…vamos a estar súper cerca. Durante las vacaciones nos vamos a ver y visitar y copuchear sobre guaguas (ya van a ver lo entretenido que es…es verdad)….”

 

Pero eso no sucedería tan a menudo, Cristián. Ustedes dos estaban recién comenzando una nueva vida lejos de Chile, cada uno rodeado de sus respectivas familias y preocupaciones, que simplemente no se dieron cuenta. Las buenas intenciones siempre existieron, estuvieron persistentemente ahí, y ustedes también imaginaron que los tiempos eran eternos, y que no les costaría mucho organizar “algo”, una comida, y en cualquier momento podrían verse y conversar. Pero algo así ocurriría en contadas ocasiones porque eso cuesta, se demora en florecer, y ustedes, que creían tener el tiempo del mundo por delante, Cristián, dejaron pasar muchas oportunidades que después simplemente no se presentaron, no llegaron nunca más.

Aquí va la carta donde se respira algo de su felicidad:

 

13 de Noviembre de 1987

 Queridos Pilar y Cristián

 Felicitaciones. ¿Qué rico ah….? Pero Cristián, la lata es que uno se encariña con la panza….y después se va…pero es rico igual, van a gozar como chinos.

 El papá nos ha contado las que han tenido que pasar por el embarazo. Supongo que ya se le han pasado los vómitos a Pilar. Cuando la Anita estaba esperando la primera guagua nuestra, durante tres meses y medio comí fuera o me tuve que hacer sándwiches (mucho más sándwiches como te podrás imaginar). A la Anita le molestaba hasta el olor de las comidas. Y bueno, ahora peso 93 Kg. NO LO PODÍA CREER el otro día. No estamos comprando bebidas para nada.

 Las niñas han estado en general bien, pero ayer se enfermó la Catalina, así que la tuvimos que llevar al doctor. Le están dando una dosis de antibióticos salvajes. También estuvo en estos días la hermana de la Anita, Carmen. Venía a comprar un vestido de matrimonio a Santiago (……!!!…..).

 Lo han pasado re-bien.

 Ah, Pilar, estuve en Talca como 4 días, recorriendo unos proyectos que tiene UNICEF allá. No fui donde tus papás por falta de tiempo (estuve viajando por unos caminos literalmente infernales todo el tiempo), pero lo pasé súper bien y comí como un cerdo. El Hotel Plaza de Talca es harto rico, y me llegué hasta meter en el sauna (casi me muero con 67 grados, eso sí).

Y qué más….la representante de acá le dijo el jefe de programación mundial de UNICEF (en la última reunión de representantes de Centro y Sudamérica que se realizó en Bogotá) que esperaban que ella fuera la última representante en años…. (!!PLEASE DO NOT, DO NOT COMMENT!!!!!)

Así es que estoy súper contento con la carta que me llegó de la Embajada de Canadá….Me confirmaron definitivamente que estamos autorizados a emigrar y me piden que pasemos con los pasaportes y los pasajes a buscar la Visa. Tenemos hasta el 12 de Junio de 1988 para entrar o perdemos todo (los casi tres años de solicitudes y entrevistas).

Así que ya es definitivo. En Mayo nos vamos a Canadá. No voy a dejar mi trabajo de acá, eso si. Vamos a ir todos a Canadá, y si es que encuentro trabajo en el mes de tiempo que me voy a tomar como vacaciones, se queda la Anita y las niñas, y yo vuelvo a terminar los asuntos acá en Santiago. Ya estoy escribiendo cartas a Canadá solicitando empleo.

A la mamá no le he dicho nada porque se le caería el pelo. Al papá sí. Me aconsejó que no le dijera nada a la mamá hasta cuando me fuera a ir para que no se amargara. Acá en Chile está como se pueden imaginar. Esta mierda va de mal en peor. Por favor no añoren nada más que a los familiares (y algunos…a eso) hasta las empanadas se han echado a perder. Caca, caca, caca.

He estado cotizando los precios de los pasajes Stgo-Montreal-Stgo y valen $1,220 cada uno, más la Godo que paga un 50% y la Catalina (me van a creer) paga un 10%.

El papá me dijo eso sí, que ustedes conocían una agencia en que los pasajes valían súper baratos. Como realmente no tenemos plata para comprar los pasajes y llevar plata para un mes), voy a pedir un préstamo –que si logro obtener trabajo en Canadá en un mes- lo voy a pagar con mi trabajo de allá. Me serviría un montón que ustedes me averiguaran cuanto podría ser lo más barato Stgo-Montreal-Stgo (y que nos digan si hay que hacer cambio de avión…ojalá no)

Vamos a estar súper cerca. Durante las vacaciones nos vamos a ver y visitar y copuchear sobre guaguas (ya van a ver lo entretenido que es…es verdad).

Bueno, gallos, contesten luego y pásenlo bien.

Un abrazo

Gonzalo

 

Y pareciera que deseas intentarlo nuevamente, Cristián, te veo bien metido.

Allá vamos:

 

-¿Tienes calor? –te pregunta la Pili, reiteradamente.

 

No, le dices que no, que todavía no tanto, pese a la humedad. Y te acuerdas de tu padre cuando llegaba del trabajo en esos días de intenso calor santiaguino, en Chile. Detenía el auto frente al portón de entrada y tocaba varias veces la bocina. Ladra un perro, escuchas pasos apresurados y a tu madre que le pide a la Guille, a la empleada de ese entonces, que se apresurara “….apúrese con la comida, mijita, que ya llegó el caballero. Rápido, rápido”.

 

Afuera ahora llueve en Michigan, también hace calor, pero no llega nadie a tocarnos la bocina, o ya no llega nadie apurado a que le sirvan la comida. Tu gato, el Diego, mira por el ventanal hacia un pájaro que cruza velozmente, un cardenal que vuela rápido, y que casi choca con el ventanal; pero no ocurre nada malo, Cristián, tranquilo; sucede, solamente, que se te pasaron más de treinta años y casi no te diste cuenta.

Autoficción 46: Te vas a morir allá, mijito

En la siguiente carta mi padre siente algo de optimismo por la evolución política chilena en esos años, en el 87:

 

“…..hace tiempo que no les escribo y trataré de darles más noticias. Acá las cosas políticas siguen fundamentalmente igual pero con algunas esperanzas derivadas de la dictación de algunas leyes políticas, inscripción electoral, circulación del diario La Época, levantamiento del Estado de Sitio, viaje del Papa, etc., puedan producir algunos próximos cambios favorables a mediano plazo…”

 

Comenta nuevamente sobre una ecografía de mi madre que también acarreó noticias optimistas. Seguía viva y aparentemente sin el cáncer, ese convidado de piedra que no la abandonaría nunca, solapadamente estaría siempre ahí; pero lo vigilaban, lo espiaban tratando siempre de sacarle las máscaras con una ecografía, con un examen de sangre, o una visita al médico:

 

“…estamos muy contentos porque la mamá, como saben, se hizo la ecografía y fue absolutamente normal y ya está pensando en la posibilidad de viajar a mediados de año….”

 

Después, mi querido padre le pasa revista a su familia indicando los distintos caminos que va tomando cada uno. Es un inventario que repetirá en prácticamente cada una de sus cartas, donde nos cuenta que mi hermano menor, “Álvaro, está próximo a hacer funcionar una empresa constructora…” O que mi otro hermano, Gonzalo, “como ya te lo dijimos fue contratado por la Unicef”. O que mi hermana, Mónica, “y Pato siguen en Europa y este mes han ido a España y han recorrido Barcelona y el norte de la península.”

A mis padres, la función del abuelo les resultaba ambivalente; por un lado les gustaba ver como se replicaba la familia, la familia de ellos, y tomaban nota al ver como ganaba nuevos espacios y como se renovaba, pero por el otro lado, creo, le temían mucho al título de “abuelo”, ese que los podía hacer sentirse viejos, pasados, irrelevantes, fuera de época. Todos tenemos nuestras taras, pero creo que en mis padres esa fue una especialmente notoria, acentuada. Cuenta que:

 

“….en este último tiempo los fines de semana con la mamá hemos ido fuera de Stgo., una vez fuimos a las Termas de Cauquenes, otro al Hotel Miramar y otra vez fuimos a las Termas de Jahuel. A esta última fuimos con los niños mayores de Alberto, Fernando y Juan Cristóbal. Ellos lo pasaron regio y nosotros quedamos agotados…”

 

Mis padres le tenían terror a ser catalogados como viejos lesos. Le tenían susto al deterioro mental, a que los clasificaran como seres periféricos, y quizás, en particular mi padre, temor a que los pacientes lo sintieran incapaz de ejercer la medicina y verse forzado a cederle el turno a otro; algo que finalmente hizo, pero a regañadientes, a destiempo, a empujones y caídas -grandes caídas- y bastante tarde. Qué lástima que mi padre no haya escrito sobre eso, no haya contado más de su vida cuando ya era un veterano frágil.

 

La viuda de mi querido amigo Ignacio Carrión en un comentario a la nota anterior toca con el dedo un tema bien peludo, complicado, difícil. Menciona a mi madre cuando ella escribió en una de sus cartas que “escandaliza vivir las diferencias con indiferencia.” María Jesús (Chus) comenta con bastante razón que “me ha interesado esa frase porque no sé si se escandaliza de ella misma o del resto.” Difícil saberlo, querida Chus, no lo sé. Pero en mi casa de ese entonces éramos buenos para hablar así, a lo mejor lo hacíamos para sentirnos mejor, al margen de todo lo que sucedía, un poco como seres intocables; porque la verdad es que no teníamos soluciones, íbamos aprendiendo a medida que ocurrían y se desencadenaban los hechos. ¿No es así como aprendemos? Y creo que la desigualdad es un tema vigente y muy actual, porque las diferencias han aumentado con los años, y todos siguen fracasando, uno detrás de otro, como esos búfalos cuando caen al despeñadero, al proponer sus respectivas soluciones.

Finalmente mi padre menciona nuestra casa en el balneario de Algarrobo, una casa que con sus arreglos y caídas creo que terminó reflejando el estado de ánimo adentro de nuestra familia por los distintos períodos en que navegábamos. Hace poco de inundó con los excrementos nauseabundos de la ciudad entera, al florecer estos por un escusado que estaba situado a bajo nivel. Esa casa ha sido como un termómetro de la familia. Me acuerdo de su chimenea, con unos leños húmedos y difíciles de quemar. Y las piedras moteadas que seguían irradiando calor por varias horas, hasta la madrugada, y cuando ya todos se iban a dormir. El aire de esa zona era diferente, lo mismo los montes, o el color de las arcillas, y como crujían bajo la suela del zapato.

 

 

Santiago, Marzo 24 de 1987

Queridos Cristián y Pilar

Hace tiempo que no les escribo y trataré de darles más noticias. Acá las cosas políticas siguen fundamentalmente igual pero con algunas esperanzas derivadas de la dictación de algunas leyes políticas, inscripción electoral, circulación del diario La Época, levantamiento del Estado de Sitio, viaje del Papa, etc., puedan producir algunos próximos cambios favorables a mediano plazo.

Estamos muy contentos porque la mamá, como saben, se hizo la ecografía y fue absolutamente normal y ya está pensando en la posibilidad de viajar a mediados de año. Al respecto, Jorge Ovalle, compañero de Alberto que vive en USA y que tú lo debes conocer por el apodo del “Pollo Ovalle” ha venido con un pasaje New York-Santiago-New York en Lan Chile que le cuesta algo más de US$600. Igualmente le resulta extraordinariamente barato ir de USA a Europa. La empresa que vende estos pasajes es Cóndor Travell. Llamada libre 1 800-4236686. Fono: 212-8899584. Dirección: Manhattan 501 5ª Avenida, Suite 115 New York 10117.

Álvaro (hermano menor) está próximo a hacer funcionar una empresa constructora que se dedicará en el primer tiempo a hacer viviendas sociales. La empresa está formada por el 98% de él y el 2% mío. Álvaro es bastante disciplinado, piensa bastante las cosas, es trabajador y creo le irá bien.

La Mónica (hermana) y Pato siguen en Europa y este mes han ido a España y han recorrido Barcelona y el norte de la península. En estos días están en Barcelona estudiando la arquitectura de Gaudi.

Gonzalo (hermano que actualmente vive en Canadá), como ya te lo dijimos fue contratado por la Unicef y gana aproximadamente $250.000 libres; además del seguro de enfermedad, etc. En estos días anda en Buenos Aires haciendo una auditoría de la Unicef en Argentina. Está muy contento y es probable que vaya a hacer una estadía en New York.

Alberto está trabajando muy bien en su departamento de diálisis y le va muy bien tanto desde el punto de vista económico como médico.

Respecto a ti, estamos felices que continúes como investigador en la universidad; cualquier contrato que tuvieras en la industria ahora sería afuera de Cleveland, lo que significaría que ustedes vivieran separados, y que el mayor sueldo se les iría en gastos de viajar de una a otra ciudad. Lo importante es que aunque tengan que gastar trata de conseguir la visa de residente que es la única que da seguridad para trabajar.

Deseamos que Pilar logre su doctorado cuanto antes y así ustedes, sin separarse, podrán decidir lo que más les guste y les convenga.

Aquí está empezando a cambiar el tiempo , y empiezan a aparecer los primeros días nublados.

Nosotros antes de la llegada del invierno hicimos arreglar el techo de Algarrobo a fin de evitar que la casa se llueva. Además hemos aprovechado para hacer otros pequeños arreglos para que la casa no se arruine.

En este último tiempo y durante los fines de semana, con la mamá hemos ido fuera de Stgo., una vez fuimos a las Termas de Cauquenes, otro al Hotel Miramar y otra vez fuimos a las Termas de Jahuel. A esta última fuimos con los niños mayores de Alberto, Fernando y Juan Cristóbal. Ellos lo pasaron regio y nosotros quedamos agotados.

No te pongas flojo para escribir; echamos mucho de menos tus cartas, siempre tan interesantes. Las últimas tarjetas de Pilar y tuyas han sido muy informativas y se las agradecemos mucho.

Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Y aquí viene una carta de Anita, en ese entones la esposa de mi hermano Gonzalo, pero hoy desgraciadamente fallecida después de un cáncer fulminante. No sé por qué ocurre así, pero es parecido a lo que me ocurre con las cartas de mi padre, donde al leerla escucho hablar a Anita, incluso hasta se ríe. Es increíble la fuerza que tiene la memoria, aunque sea parcial, repleta de pifias, selectiva, y quizás un poco arrogante al engañarnos y hacernos creer que somos capaces de recordar tantas cosas. En esos años ella estaba recién empezando su familia:

 

 

27-3-87

Queridos Pilar y Cristián

Disculpen la hoja pero no tenía de carta.

Por fin tengo una foto de Catalina para mandarles. Es súper linda, tiene la carita bien fina y la nariz respingada. Yo creo que va a ser colorida y pecosa.

A la Godita la metí al jardín, pero fue una semana y se resfrió con fiebre y por supuesto que nos contagió a todos. Hasta la Catalina todavía está con antibióticos por una otitis.

Gonzalo está en Buenos Aires hace como diez días. Creo que vuelve el martes y sino tendrá que ser hasta el jueves porque el miércoles está cerrado el aeropuerto por la llegada del Papa.

Les cuento que mañana se va mi empleada. Ya llamé a dos agencias y estoy esperando que me manden alguna.

Aquí ya está llegando el otoño, y en la noche hace bastante frío. Hace unos días hubo una tempestad eléctrica que llegaba a bajar la luz con los rayos.

Ojalá se hagan de un tiempito y nos escriban novedades de ustedes, planes, etc.

Abrazos con mucho cariño

Godita, Catalina y Anita

 

 

Y aquí me despido con el relato-experimento que empecé en la nota anterior. Lo titulé FECHA DE VENCIMIENTO:

 

FECHA DE VENCIMIENTO

 

Todo comenzó cuando pasaron a dejar unos panfletos naranjos en el buzón de entrada en nuestra casa de aquí en Michigan, y donde explicaban el test que me ofrecían. Nuestro perro, el Copo, ladraba como si nos fueran a asaltar, o como si fuéramos a perder algo. Salí corriendo a la calle y saqué el papelito del buzón, mientras veía como se retiraba una camioneta que también era de color naranja y con un chofer que hacía señas con las manos, y que se reía, estaba muerto de la risa. Parece que se hacían señas con mi vecino que también sonreía como celebrando el espectáculo. En el panfleto me explicaban en detalles de qué se trataba el ofrecimiento. Es un test donde me invitaban a donar un poco de sangre para realizar unos perfiles bioquímicos y genéticos. Después de firmar unos papeles y basados en los resultados del análisis, me visitarían nuevamente para explicarme los detalles, y predecirme con bastante certeza, según ellos, con un error de tan solo un año, mi “fecha de caducidad”, mi “fecha de vencimiento”, es decir la fecha en que me iba a morir. Explican que la medicina ya ha progresado mucho, y que ha llegado la hora de utilizarla para el beneficio de todos, leía en el papel. Los accidentes, eso sí, no se pueden predecir, de manera que nada de eso se consideraba en el contrato.

Siempre me asombran estos gringos, la facilidad que demuestran para inventar negocios, nuevos trucos, y como le dan un barniz azucarado a las peores noticias, las más tristes. Cuando me echaron del trabajo, por ejemplo, y cerraron mi planta piloto, me indicaron que esa era simplemente “una restructuración,” pero una restructuración donde cortaron en pedazos los reactores, los tanques, todos los equipos.

…….pero volvamos a la casa. Cuando se fue el tipo de la camioneta naranja, la Pili, que recién llegaba del trabajo, me preguntó asustada si acaso yo había firmado. ¿Firmaste?, me gritó sobresaltada, ¿firmaste? Le aseguré que todavía no, pero que siempre me ha intrigado poder conocer eso. ¿Qué?, me preguntó, aterrada, ¿conocer qué? El término de mi vida, le grité. Ahí se aterrorizó mucho más y me dijo que por qué me daba por hablar de eso, de mi muerte, o de la muerte de todos, en general, que ya estaba cansada de escucharme, y me dijo que cómo les creía, que ella había escuchado que cuando llegaba la fecha, y si todavía el cliente no ha caducado, si todavía no te has muerto, Cristián (y la pobre ya casi lloraba) te golpean la puerta otros tipos que te hacen otro examen. Y ahí el Copo nuevamente se puso a ladrar como si nos estuvieran robando algo……

 

 

Corrí a buscar la correa del Copo para salir a caminar por el vecindario. La verdad es que el pobre Copo goza olfateando el camino, o las piedras meadas por otros perros, y creo que a nosotros, sobre todo a mí, me relaja, me calma los nervios. En la Universidad de Michigan, por ejemplo, donde trabaja la Pili, en los períodos de exámenes llegan los vecinos con perros regalones para que los estudiantes los acaricien y se calmen. Así que sin hablarle a Pilar saqué al Copo sin despedirme de ella, y sin invitarla a salir juntos, evitando toda discusión. Afuera se notaba que la primavera estaba en retirada porque de inmediato me atacó el tufo húmedo del verano que aquí en Michigan ya reventó con mucha fuerza. El vecino que antes apenas me hablaba, el mismo que se congraciaba con el chofer del auto naranjo, salió de su casa para saludarme afectuosamente. No podía creerle esa amabilidad tan repentina, pero se me aclaró bruscamente cuando levantando las cejas, y mientras le daba una galletita al Copo, me confesó dichoso:

 

-¡Ahora ya somos hermanos!

 

Así de simple, y me lo dijo sin agregar nada más. No necesitaba aclaraciones.

 

-¿Y usted firmó? -le pregunté.

 

-Tiempo atrás. La mejor decisión que he tomado en mi vida –agregó- el mío será un cáncer al pulmón bastante rápido, fulminante. Lo curioso, y para que usted vea lo relativo que es el tiempo, cuando me dieron fecha, ese espacio que te va quedando después de una noticia como esa, se te hace eterno y se te estira como un chicle. Una noticia así te cambia la vida y la percepción del tiempo. Al principio me dio mucha rabia, pero ya se me quitó. Me iba retirando cuando me gritó:

 

-Yo fui el que le conté al chofer que ustedes todavía no habían recibido nada –y me lo dijo riéndose, como si me contara una diablura- siempre andan buscando gente nueva -remató.

 

No quise conversar más con mi vecino, sentí rabia. De manera que mientras el Copo olfateaba una roca gris, cerca a la puerta del garaje de entrada, aproveché para correrme. Y caminamos hacia abajo, hacia el sur, donde a poco andar nos topamos con el Dick que se notaba feliz al saludarnos; estaba dichoso, siempre espera al Copo para conversar con el. Al parecer se había enterado de algo porque no le hablaba solamente al Copo, y se abrió más que de costumbre a conversar conmigo. Me comentó que nunca había sido tan feliz como después de “conocer su fecha”. Desde que la supo, unos meses atrás, y cuando le dieron dos años de vida, dice que ya ni siquiera hace esfuerzos por dejar el cigarrillo. Los disfruta, me dice, complacido, muerto de la risa. Me explicó que si uno firma, ya no tiene que pagar impuestos y ellos, el gobierno, carga con los gastos una vez que se terminan los ahorros. El gobierno está fomentando ese sistema porque así logran manejar mejor las estadísticas, y examinan los datos de la población con más seguridad, conocen con mayor certeza cuando incentivar la natalidad o cuando frenarla, por ejemplo. Es algo importante para los pensionados del futuro, me dice. Y todo eso me lo cuenta como si fuese un entendido, mientras fuma y chupa un cigarrillo, uno detrás de otro.

 

Cuando paseo con el Copo, no solo hago ejercicio, pero también aprendo sobre la vida de este barrio. No sabía que eran tantos los que ya han firmado. Y al caminar vuelan las imágenes. A veces me acuerdo de una playa grande, en Chile, cerca de la casa de Algarrobo, o de esas lluvias tristes de Santiago, o de mi padre, cuando ya estaba viejo y solitario. La última vez que lo vi en su cuarto de enfermo, por ejemplo, antes de que falleciera, estaba en cama y parecía aburrido de la vida, aburrido de los tangos, del debate público y de las noticias que le entregaban los periódicos del día. Recuerdo que probó un poco de jugo de fruta, de naranjas, dejó el vaso casi vacío sobre el velador, y mientras todavía saboreaba el trago, me miró fijamente y me confesó casi sin motivo alguno, pero con algo de molestia, que al final me moriría en los Estados Unidos:

 

-Te vas a morir allá, mijito.

 

Terminaba mis secundarias y le pedí a mi padre un cerebro de verdad para mostrarlo en clase de biología. Creí que no me iba a escuchar, él fue siempre muy reservado y reticente, cuidadoso en esos territorios, pero a los pocos días me sorprendió al llegar a casa con un cerebro enorme, pesado y con olor a formalina, adentro de un tarro de latón. No me atreví a preguntarle de donde lo había sacado, quién era su dueño o cuando había muerto (su “fecha de vencimiento”), o cómo había muerto. Y la verdad es que nunca me atreví a llevarlo a clases y mi padre tampoco me preguntó nada; a lo mejor se le olvidó. En todo caso recuerdo con una certeza dolorosa cómo terminó el cerebro, porque yo mismo abrí la tapa del escusado, en el baño de la empleada, a un costado del garaje en nuestra casa de Santiago y tiré de la cadena sin pensarlo mucho. Con gran alivio comprobé como el cerebro se hundía en el agua, desaparecía en pocos segundos como una burbuja de goma, y se iba, se despedía sin taponar ese desagüe. Bajé la tapa del retrete y me retiré corriendo.

¿Por qué usé el baño de empleada, el de la Guille y no el mío? No lo sé. ¿Por qué nunca se lo conté a la Guille? No lo sé. ¿Por qué nunca se lo conté a nadie? No lo sé….

 

Continuará

Autoficción 45: ……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros…

Todo comenzó cuando pasaron a dejar unos panfletos naranjos en el buzón de entrada en nuestra casa aquí en Michigan, y donde explicaban el test que me ofrecían. Nuestro perro, el Copo, ladraba como si nos fueran a asaltar, o como si fuéramos a perder algo. Salí corriendo a la calle y saqué el papelito del buzón, mientras veía como se retiraba una camioneta que también era de color naranja y con un chofer que hacía señas con las manos, y que se reía, estaba muerto de la risa. Parece que se hacían señas con mi vecino que también sonreía como celebrando el espectáculo. En el panfleto me explicaban en detalles de qué se trataba el ofrecimiento. Es un test donde me invitaban a donar un poco de sangre para realizar unos perfiles bioquímicos y genéticos. Después de firmar unos papeles y basados en los resultados del análisis, me visitarían nuevamente para explicarme los detalles, y predecirme con bastante certeza, según ellos, con un error de tan solo un año, mi “fecha de caducidad”, es decir la fecha en que me iba a morir. Explican que la medicina ya ha progresado mucho, demasiado, y que ha llegado la hora de utilizarla para el beneficio de todos, leía en el papel. Los accidentes, eso sí, no se pueden predecir, de manera que nada de eso se consideraba en el contrato.

Siempre me asombran estos gringos, la facilidad que demuestran para inventar negocios, nuevos trucos, y como le dan un barniz azucarado a las peores noticias. Cuando me echaron del trabajo, por ejemplo, y cerraron mi planta piloto, me indicaron que esa era simplemente “una reestructuración”

…….pero volvamos a la casa. Cuando se fue el tipo de la camioneta naranja, la Pili, que recién llegaba del trabajo, me preguntó asustada si acaso yo había firmado. ¿Firmaste?, me gritó sobresaltada, ¿firmaste? Le aseguré que todavía no, pero que siempre me ha intrigado poder conocer eso. ¿Qué?, me preguntó, aterrada, ¿conocer qué? El término de mi vida, le grité. Ahí se aterrorizó mucho más y me dijo que por qué me daba por hablar de eso, de mi muerte, o de la muerte de todos, en general, que ya estaba cansada de escucharme, y me dijo que cómo les creía, que ella había escuchado que cuando llegaba la fecha, y si todavía el cliente no ha caducado, si todavía no te has muerto, Cristián (y la pobre ya casi lloraba) te golpean la puerta otros tipos que te hacen otro examen. Y ahí el Copo nuevamente se puso a ladrar como si nos estuvieran robando algo……

 

Continuará….. Este es un experimento que puede terminar aquí, con esta nota o a lo mejor se extiende en el futuro, no lo sé.

 

Pero por ahora regresemos a las notas y cartas de esos años, en el Chile del 87. En las dos cartas siguientes, mi madre cuenta que los viajes de fines de semana a la zona central de Chile, se encaminaban cada vez menos hacia Algarrobo, donde tenían una casa, y mucho más hacia Viña y Valparaíso, donde una de las atracciones era disfrutar del típico plato de Machas a la Permasena, un hit que no desaparece y que no ha disminuido con los años. Añade, también, que el Chevrolet continúa con sus recalenturas y problemas. De la casa de Algarrobo me cuenta poco, pero me imagino que la casa permanecía con los problemas de siempre, lloviéndose periódicamente, y siendo asaltada por los lugareños que la veían invariablemente inhabitada.

En el área del debate público, el clima beligerante no decae. Menciona una entrevista de una conocida periodista de ese entonces, Raquel Correa, al Obispo Carlos Camus, donde:

 

“……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros….”

 

Eran otros tiempos, una época donde la iglesia católica parecía resonar con los sufrimientos y problemas del hombre de la calle. Chile se preparaba para la venida del Papa Juan Pablo II:

 

“…..aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase….”

 

Mi hermana junto a Pato, su marido de ese entonces, continuaban su recorrido por Europa:

 

“….Mónica llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….”

 

Al final menciona al “Pollo Ovalle”, un amigo de mi hermano mayor, Juan Alberto, en las secundarias del colegio San Ignacio. “El Pollo” le da a mi madre buena información sobre cómo conseguir pasajes baratos. Hay que recordar que en esa época la Internet todavía no se conocía:

 

 

Santiago, 9 de Marzo 87

 Cristiancito querido

 Recién llamaste como transmisión de pensamiento. Perdón, te escribo acostada de puro floja, es que ayer el viaje fue un poco agotador porque se nos volvió a recalentar el Chevrolet a pesar que donde Davis lo habían arreglado.

 Nadamos el sábado con Álvaro (hermano menor) y Marlene (su actual esposa) en la piscina del Miramar, pero el domingo amaneció muy nublado. Teníamos ganas de hartos mariscos y después de pagar el Hotel nos fuimos a un restorán en Valparaíso (dato del weekend Mercurial). Subimos a los comedores del 2º piso por unas escaleras negras de mugres, como para rasparlas con cuchillo. Había poca gente, pero a los 15 minutos estaba lleno y pasaban inmensos pescados fritos envueltos en grasa. Mis machas a la parmesana estaban duras, secas y casi sin queso. Juan no terminó el caldillo guardando lugar para el congrio frito que le llegó crudo. ¡Y eso costó $200 menos que en el Miramar! Di una vuelta por esa Caleta el Membrillo con el agua sucia de papeles y pobres chiquillos tratando de pescar.

 Hay hambre en los cerros de Valparaíso. Ahora con el camino a cuatro pistas, las empresas se trasladan a Santiago. Por menos de la mitad de $ de hace 3 años, aquí se pueden comprar casas, pero, ¿quién puede vivir tranquilo entre tanta pobreza?

 El sábado tuvimos un magnifico almuerzo en el Miramar, rodeados de mozos para entregar tumbonas,, toallas, ofrecer bebidas y poner quitasoles. Escandaliza vivir las diferencias con indiferencia. Dicen que con los fuegos artificiales de Valparaíso se podría no haber despedido a los 6.000 profesores… ¡Luego, luego, control de la natalidad!

 Como ves, aún estoy bajo el efecto de haber estado ayer en Valparaíso.

 Un gran abrazo

 Ximena

Stgo 13 Marzo 87

Queridos Cristián y Pilar

 Ayer estrené las pantys negras con bordado, se ven preciosas… ¡Gracias!

 Aquí estamos bastante entretenidos por una entrevista que le hizo Raquel Correa al Obispo Camus; pero mejor es que se las envíe….voy a buscar entre los diarios viejos…el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros.

 Aída (casada con Alberto, mi hermano mayor) va dos veces por semana a un policlínico en que trabaja Antonio Cavalla. Ayer y hoy, en El Mercurio, sale que fue interrogado por un juez que investiga la muerte de un carabinero. Harto que le dije a Aída….creo que persiguen a los ex exiliados para asustarlos.

                                                                                                 24 de Marzo

Y parece que olvidé aquí la carta.

 Ayer me llegó una tarjeta tuya y antes de Pilar con motivo de un día de (no legible)….gracias.

 Los diarios han desaparecido y las revistas Hoy no sé si te las envié. Ahora te pongo al correo el primer número del diario La Época y recortes.

 Aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase.

 Mónica (mi hermana) llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….

 Jorge Ovalle (amigo de mi hermano Alberto en las secundarias), o “El Pollo Ovalle” desde NY sacó pasajes a poco más de US$ 600 en Lan Chile. En la Agencia Cóndor Travel. Toll free 1 800 4236686 Manhattan 501 5ª Avenida, Suite 115, Nueva York 10017. Esos datos me los envió la secretaria de Juan. Hay que re-chequear en la guía de teléfono. En casa de Juan Alberto estaba el Pollo y me contó que ellos compraban pasajes baratísimos en esa agencia. Ahora se vuelve el Pollo a Filadelfia por uno o dos meses, y de ahí sigue a Barcelona donde viven. Creo que les venden los pasajes a menos de 400 dólares a Europa.

 Un gran abrazo

 Ximena

Autoficción 43: ….como ardilla en su árbol…

Bajando al subterráneo de mi casa, este fin de semana, encontré la bofetada de la Agencia Carmen Balcells, que ahora y antes veo como bien justificada. Como expliqué antes, pese a las sugerencias de Guillermo Blanco creo que busqué el fracaso en ese texto que mandé, busqué el rechazo, cosa que finalmente llegó:

 

Agencia Literaria Carmen Balcells

 Estimado amigo:

 Transcurridos estos mese podemos ya darle noticias sobre la lectura de la versión revisada de El PROPOSITO DE LA LUZ MAS LUMINOSA.

 Lamentablemente los informes de la lectura no han sido muy favorables y a pesar de que hemos considerado detenidamente las posibilidades de esta obra en el mercado editorial español, creemos que hay algunos errores de estructura y de concepto, que nos han hecho desistir sobre su representación.

 Agradecemos nuevamente su confianza al dirigirse a nosotros y quedamos a la espera de sus instrucciones en cuando a los originales.

 Muy cordialmente

 Carina Pons

 

Recuerdo que tiempo después, varios años después, mandé unos cuentos a la agencia Carmen Balcells, la suprema jefa, la jueza de todo lo que es malo o bueno de lo que ocurría con la literatura y los escritores en esos años. Recuerdo que José Donoso sufría ataques de ansiedad esperando los derechos de autor que ella regularmente le mandaba. Lo interesante es que en la agencia me tomaron demasiado en serio, me contestaron las cartas y me trataron como alguien que todavía les podía ofrecer algo, una gran novela. Recuerdo que el título del texto anterior no sonaba mal: “Hablen con Mariana”. Un título que después cambie por: “El Propósito de la Luz más Luminosa”. Se acordaban de mí cuando les mandé los cuentos, y por teléfono me dijeron que no era la primera vez que les mandaba algo. A los pocos meses llamé nuevamente por teléfono para averiguar como andaba todo, y me alegré cuando me dijeron que los habían aprobado, que habían pasado “el turno de la lectura”. Pero sin embargo, en ese preciso instante me chanté, ahí nuevamente arranqué despavorido frente a la posibilidad de tener éxito, porque después de la felicidad inicial, de la copita con champagne, me asusté, me enfrié y no llamé nunca más y ellos tampoco hicieron nada. Creo que hasta me mudé de casa. A lo mejor pensaron, y correctamente, que un libro de cuentos apenas vendería, sería un fracaso comercial. Asunto que podía ser muy cierto porque siempre he sido malo para el marketing, algo que es tan importante para los días que nos comen. Como contaba antes, tuve susto de pasar miserias, pellejerías, y a lo mejor también le tuve temor al potencial fracaso, a ser un elegido que al final no producía nada de valor. ¿Bueno para escribir qué, Cristián? ¿Pendejadas?

Hace pocos días me llegó un lindo email en la sección de comentarios de este blog, de la viuda de mi amigo Ignacio Carrión que reproduzco más abajo:

 

Cristián he leído en tu página hasta la 42 y me atrapa. Estás haciendo un trabajo maravilloso. Tu amigo Ignacio estaría fascinado. Me hace gracia la expresión “como ardilla en su árbol”. No sé si se dice o lo inventó ella. Desde que sé que tu madre está viva me cambió el punto de mira. No por el hecho de que esté viva sino por lo que hizo con la herencia. La verdad no lo entiendo. ¿Qué tal os va todo? ¿Las chicas bien? Por aquí ya se acerca el final del colegio de los niños y hace mucho calor. Acabo de terminar la última novela de Antonio Muñoz Molina. Está bien. El título es muy bonito. Tus pasos en la escalera. Te mando un abrazo enorme.

María Jesus

 

Querida María Jesús (Chus)

 Gracias por tu comentario. Como te contaba siento que de alguna manera Ignacio todavía lee estas notas cuando tú mencionas algo y eso me llena de alegría, me salpica. Y tienes mucha razón cuando comentas las cartas de mi madre. Al igual que tú, encuentro que ella escribía muy bien, sabía desdoblarse y mirar, con esa mirada de vuelo de pájaro, sin amarras ni anclas, donde simplemente contaba lo que ella veía y sin inhibiciones. Pero eso le ocurrió solamente en las cartas, textos que ella presumía serían secretos y por eso soltaba su escritura y relegaba a su censor a la basura.

 Mi madre todavía está viva, todavía vive, pero después del desaguisado de la herencia, donde básicamente desheredó a sus hijos hombres por decreto supremo, sin conversar nada, simplemente la he desconocido y en gran medida ya se me murió, no está, partió; quizás por eso hablo de ella en el pasado. Pero en las cartas es claramente otra persona y ahí la recuerdo nuevamente con cariño, resucita, donde me río muchísimo y también la sufro. Con los años creo que la voy a perdonar, querida Chus, pero sé que será tarde, a destiempo, en cartas sin destinatarios y en otros espacios, bajo otras condiciones.

 Aquí en Michigan estamos bien, y nuestras dos hijas, Camila y Sofía, están bien, viven en Seattle. Yo aquí me he matriculado con estas cartas y algunos libros y algunas otras ocupaciones que no tienen nada de espacial. Jugamos con nuestro perro, el Copo, nuestros gatos (me encanta el Luca, el gato hondureño que se trajo Camila cuando estuvo ahí), y a veces escribo una notita y recuerdo a los amigos. Y claro, ahí está y estará siempre Ignacio Carrión. Siento que gané mucho al conocerlo, siento que me liberé, sacudí la censura, la inhibición en las palabras, y su ejemplo me empujó a tomarme esto, la escritura, de manera mucho más seria que antes, como lo hizo siempre él; aunque uno a veces lo haga mal, no lo pueda hacer o no resulte. No es tarea fácil, querida Chus, porque como nos recuerda el escritor chileno, Jorge Edwards, en Chile somos buenos para las intimidades, las confidencias, los copucheos, pero solo cuando nos tomamos un cafecito, un traguito, y en la privacidad y los encierros de los restoranes. Ahí usamos mucho la broma, la anécdota, el chiste, y todo se hace muy entretenido. Lo triste es que tan pronto se acaba el cafecito, se acaba la fiesta y quedan las botellas vacías en medio del desorden, junto a un sándwich mal comido, todo eso se olvida y se pierde, y al final es como si nada de eso hubiese sucedido, nada se hubiese conversado……eso me lo enseño también Ignacio, querida Chus…..

 ¡Otro abrazo igual de enorme desde Michigan!

 Cristian

 

Le mencionaba a Chus que en Chile conversamos y nos abrimos solamente en la casas de los amigos. Me acuerdo, por ejemplo, del “Chatito Frías”, un retirado general del Cuerpo de Carabineros de Chile y sus innumerables anécdotas que contaba en la casa de mi padre, en Algarrobo. El Chatito Frías conocía bien el arte de la conversación, y a veces pienso que era algo muy cercano a la literatura, o al teatro, un destilado puro, porque a veces hasta se paraba del asiento para actuar, para explicar mejor una ocurrencia, o algo que le había sucedido en una cuartel de un pueblo chico, retirado, y todo eso contado con mucha humanidad.

En la escritura es fácil chantarse; a veces se cuenta algo, sale algo, pero muy acotado, poco y mal. Nos cuesta mucho escribir y contarlo claramente, sacarlo a la luz. Jorge Edwards creo que solo ahora, con la edad y casi al término de una larga vida, ha cambiado y se liberó bastante del censor interno. Eso se nota sobre todo en su segundo libro de memorias (Esclavos de la Consigna, 2018). Creo que esa liberación lo deja ver como un personaje mucho más humano, porque nos muestra claramente que se equivocó en muchas ocasiones, pero no tiene problemas en reconocerlo, y el texto se hace entretenido y fácil de leer, atrae. Las únicas secciones que podrían pasar como añejas en su último libro, un poco fuera de época –creo- son las secciones donde celebra o cuenta en forma graciosa la tendencia al alcohol de ciertos escritores y poetas. A lo mejor me equivoco, pero creo que en el futuro esas celebraciones serán vistas como algo de mal gusto, percibidas como un aplaudir y vitorear cierto tipo de enfermedades serias. Me gusta que cuente sin mucha censura, pero no tiene para qué agregarle ese toque celebratorio a las tomateras excesivas. También son entretenidas las confidencias sobre Neruda. Menciona también varias veces al famoso crítico literario de esos años, Alone, o Hernán Díaz Arrieta (amigo de mis padres, y sobre todo de mi madre, fallecido ciego y mudo el año 84 al los 92 años de edad), y a Gabriel Valdés Subercaseaux (amigo de mi padre, fallecido en el año 2011), que fue jefe de Edwards cuando él trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. El mismo Gabriel Valdés que llamó ocho veces al embajador italiano en Chile, en el 87, para que le dieran la beca a Italia a mi hermana Mónica y a Pato, su marido en ese entonces (Autoficción 42). Jorge Edwards nuevamente habla bastante de Neruda en su último libro, y en otro anterior, en “Adiós Poeta”, donde toca el tema de su entierro.…….y menciona a mi madre pero en clave, como “una amiga”, o “la amiga común”, sin mencionar jamás su nombre: ¿Nuevamente el susto, el terror al “qué dirán” de mi madre? Así es como lo escribe Jorge Edwards en Adiós Poeta: (Tusquets Editores, 1990):

 

“Una de las versiones de su entierro me llegó, curiosamente, del lado más conservador que uno habría podido imaginarse, del lado de Hernán Díaz Arrieta, Alone, el eterno crítico dominical de El Mercurio que se había convertido en sus últimos años en un incesante fustigador de nuestra izquierda no solo literaria, sino también política. Recibí el testimonio, precisamente, durante el funeral suyo, algunos años después, y por boca de una amiga que lo había acompañado al del Poeta. Hernán Díaz, en el mundo literario chileno de comienzos de siglo, fue uno de los primeros en reconocer el genio poético del joven Neftalí Ricardo Reyes, que ya había empezado a firmar como Pablo Neruda. Se sabe que le prestó quinientos pesos de entonces para que pudiera financiar la publicación de Crepusculario, su primer libro. Se respetaron y fueron amigos siempre, a pesar de que no dejaban de propinarse algún arañazo o picotazo periodístico. Para definir al beligerante Alone de la década del sesenta, Pablo utilizó una expresión que venía del parlamento español de épocas anteriores a Franco: “Insigne escritor y extravagante ciudadano”.

 Pues bien, la amiga común a la que me he referido antes me contó que Alone supo la noticia de la muerte de Neruda y partió de inmediato a visitar a Matilde. Entró a la casa del costado del cerro San Cristóbal llorando, detalle que Matilde me confirmó. Al día siguiente, acompañado por la misma amiga, partió al entierro. Cerca de la tumba, ese mausoleo prestado en los comienzos por una familia burguesa, los miembros de las Juventudes Comunistas, que estaban rodeados de soldados con ametralladoras, levantaron los puños y rompieron a cantar la Internacional. “Hasta aquí nomás llego”, dijo, con tranquilidad, Hernán Díaz, que quizás, después de todo, no era una ciudadano tan extravagante como pretendía creer el Poeta, y regresó a su casa de una de las orillas del Parque O’Higgins.”

Todavía recuerdo que fui yo el que contestó la llamada de Alone el día del entierro de Neruda. Era temprano y se escuchaba el zumbido de los autos en las calles, lo que apagaba todavía más su voz frágil y afectada, y le pidió a mi madre que lo acompañara a la ceremonia del entierro. Rogué para que me dejaran ir con ellos, pero no me dejaron, sería peligroso, me dijeron, habría protestas, gritos, así que mejor sería me quedara en casa. Fue una pérdida, pero ya la perdoné.

Creo que frente al papel, o la pantalla en blanco, nos frenamos porque le tenemos terror al “qué dirán”. Mi madre, por cierto, le tenía mucho susto, y me parece que eso le impidió desarrollar su escritura plenamente. Pero creo que felizmente esa tranca, esa dificultad, ahora, en el 2019, está cambiando y se están abriendo las puertas del closet donde los asuntos íntimos, secretos, incluso aparentemente vergonzosos –sobre todo en las nueva generaciones- se conversan con menos rodeos y con más autenticidad, como lo hizo mi querido amigo Ignacio Carrión hasta el agotamiento, y literalmente hasta el último suspiro. Él lo supo hacer hasta hundirse en el dolor, donde se quemó las manos (y donde también se las quemó a otros), se hirió los ojos, y hasta rasguñó el papel de sus cuadernos donde lo contaba todo.

Pero regresemos al 87. Ese año fuimos a Chile de visita y recuerdo que con Pilar nos acostamos en cada una de las camas que antes habían sido solamente mías. Fue como un acto de purificación, de lucha, de borrón y cuenta nueva. O a lo mejor pudo haber sido todo lo contrario, a lo mejor fue como un renacer, pero sobre las cenizas todavía tibias de otros años, no lo sabré nunca. Fue un proceso bien curioso, como de reconquista.

Mi entrevista en la IBM –lo veo en las cartas que he escondido “como ardilla”- parece que causó revuelo en mis padres. Ahora recuerdo mejor como ocurrió todo. Sucedió en Nueva York entre parques de árboles frondosos y laboratorios que parecían sacados de algún sueño. Me entrevistaron varios tipos, pero mi suerte estaba echada. Recuerdo a un tipo joven, un poco extravagante, muy trabajador, y que era algo así como una leyenda en los círculos electroquímicos. Me hizo varias preguntas pero más que nada para salir del trámite, para cumplir. Después me entrevistó un tipo más joven, buena facha, al que se le notaba un futuro resplandeciente por adelante, y él lo mostraba en su desplante, tenía la seguridad para mostrarlo. Había pasado por universidades importantes, y por cada uno de los laboratorios adecuados, o por los que había que transitar para ser considerado como miembro de ese círculo dorado de las nuevas generaciones que prometían. Yo también prometía, venía del laboratorio de Yeager, que en esos años era una leyenda. Pero nunca he actuado bien, y uso mal el marketing, y cuando me ocurre eso, dejo de ser técnico, científico, y observo, comienzo a mirar a esos actores, a buscar que fotos tienen sobre su escritorio, por ejemplo, o qué libros guardan en una estantería. Pero como contaba en la nota anterior, mi suerte ya estaba sellada después de haberle dado un no rotundo al doctor Bindra. Había dejado pasar esa oportunidad y ahora estábamos en ese tiempo donde había que pagar la deuda. Años después me enteré que el primer tipo que me entrevistó ese día había fallecido de SIDA. Del segundo no supe nunca nada. Espero le haya ido bien; creo que a él lo contrataron cuando inicialmente rechacé la oferta por mi viaje hacia Berlín.

En la siguiente carta, mi querido padre, con metodología de cirujano, recorre brevemente la situación de mi madre y lo que ocurre con las vidas de mis hermanos y hermana. Al final menciona lo que le sucedió cuando un amigo mío, Javier de Ferari, llevó a su madre a su consulta. Mi padre tiene que haberle pegado “un palo” feroz, porque al día siguiente, cuando se dio cuenta de que Javier era el Javier amigo mío, le devolvió la plata de la consulta hasta con intereses:

 

“…..vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día…..”

 

Santiago, Febrero 17 de 1987

Queridos Cristián y Pilar

Espero que se encuentren bien de salud y que los proyectos se vayan concretando. Ojalá que Pilar termine la parte experimental de su tesis y obtenga el próximo año definitivamente su doctorado. Me alegró mucho que estés conforme con la entrevista de la IBM. Estoy conciente que lograr un contrato es muy difícil pero en todo caso es una buena experiencia. Si no es eso ya se presentarán otras oportunidades. Vuestra estada en Chile nos pareció un sueño y el mes se hizo muy, muy corto. Lástima que nuestra casa no sea lo suficientemente grande donde hubiésemos podido atender en mejor forma a la familia de Pilar, nuestras intenciones habrían sido brindarles mayores atenciones.

Acá las cosas tienen la rutina del tiempo y las novedades que tu debes conocer quizás mejor que nosotros por la prensa de los Estados Unidos.

La mamá bien de salud y el próximo fin de semana iremos a Viña.

Álvaro (hermano menor) está armando una sociedad constructora de viviendas.

Gonzalo (hermano que finalmente terminó viviendo en Canadá) feliz con su nuevo puesto en la Unicef, cuyo sueldo de $250.000 libres es un buen sueldo para Chile.

La Mónica (hermana) y Pato recorriendo Europa y logrando nuevas experiencias.

Alberto (hermano mayor) trabajando en buenas condiciones.

Yo también trabajando en Indisa muy a gusto. Acá el clima está siendo menos caluroso por lo que creo que ustedes irán teniendo menos fríos. Vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día. Recibe tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

Juan

 

Aquí sigue una carta de mi hermana Mónica, donde cuenta las vicisitudes de su nueva vida en Roma y en Europa. Estaban recién casados:

 

Roma, 16 de Febrero 1987

Queridos Cristián y Pilar

Hola! ¿Cómo están? Ojalá súper bien y un poco más estables después del viaje a Chile. También supe por los papás que tuviste una entrevista en NY para la IBM y que te contestan a fines de este mes o principios de Marzo. En todo caso, de verdad te deseamos suerte.

Bueno, ahora paso a contarles hartas y nuevas noticias. Como me imagino, se habrán enterado en Chile, que el curso al cual vinimos no existe, y la única posibilidad de algo en la universidad era un curso “singolo”, es decir, uno cualquiera de la carrera….nada de posgrado ni importante, y aunque lo fuese a tomar yo (no Pato), no tenía los papeles, ya que aunque se suponía que debían estar en la universidad el 1º de Noviembre, no llegaron hasta el 23 de Enero. Estos italianos son un despelote únicos y solo te contestan con un “boh”. Llevé mis fotocopias necesarias, pero nada de eso podían ser usadas, debían ser los originales y mandados y visados por la embajada de Italia en Chile, y de ahí al Ministerio de Relaciones Exteriores en Italia, luego a la embajada de Chile en Roma, y de ahí, finalmente, a la universidad. Como se imaginan, un círculo imposible, casi, de seguir; ah, y además, hay que agregarle que debíamos dar un examen de italiano el 12 de Diciembre para tener los resultados supuestamente en la semana…. pero solo los tuvimos como el 15 de Enero. Y algo divertido, se cerraban las inscripciones en Diciembre; pero prerrequisito, debíamos haber aprobado el examen. Como ven, una sola locura. Para qué les digo lo desesperados y angustiados que estábamos, sumándole que aquí no hay donde vivir, y encontrar una pieza ya es un milagro. Ya en Año Nuevo y antes de Pascua, nos salió esto del Vaticano, pero después de 20, aunque no lo crean, 20 entrevistas y conversaciones pospuestas, supimos de que se trataba realmente el curso (antes solo era una idea general, a lo italiano…) y era “Biblioteconomía, con Mención en Arquitectura Religiosa del Renacimiento a Nuestros Días”…. Por lo cual, aunque ya estábamos inscritos, lo pensamos seriamente, y sumamos el otro gran problema, el dónde vivir. Aunque por medio de unos chilenos encontramos un departamento (¿departamento?), que de verdad eran dos piezas sin cama, con cocina (pero sin cocina ni refrigerador), el baño lleno de hongos por la humedad, sin rejas, en plano terra (nivel calle) y por 500 dólares al mes. Sacamos cuenta de cuanto nos iba a costar en arreglarlo, solo por 4 meses, y era todo una locura. Iba a ser una inversión para botar. No encontramos ni siquiera residenciales.

A Pato le empezaron los dolores de guata (quizás de nuevo úlcera).

Entonces, Cristian y Pilar, dado que los estudios no eran los indicados para nosotros, las condiciones del departamento ($ en general) y por tan poco tiempo y viendo que la beca es independiente al estudio, cambiamos de planes y nos replanteamos todo, no esperar el fin de la beca para empezar a conocer y viajar, sino empezar ahora desde marzo, y ocupar el tiempo y las $ con que disponemos por la beca.

Aunque parezca una locura, no lo es. Creo que vamos a aprender mucho más viajando y “viendo arquitectura”, que por medio de libros en una biblioteca.

Es por esto, que durante el mes de Febrero nos hemos dedicado a ver precios de trenes, ofertas, etc., como también los carnet de estudiantes para tener derecho a albergues. Nos hicimos socios de los dos que hay (y que podemos) uno es el ICTUS, y YHF. Los dos nos dan posibilidades de albergue dentro de toda Europa y el mundo (¡hasta hay en Chile! ¿Cómo será?). También ofrecen billetes de avión a todas partes y súper económicos. ¡Con esto Pato quiere ir hasta Egipto! (no me lo imagino arriba de un camello).

Con esto y el tiempo que disponemos, cree que de verdad se hace mucho más factible el que nos podamos ver. Escriban y dígannos (¿?) como sería, si ustedes pueden y quieren, y así nos ponemos de acuerdo.

Ya tenemos listas las mochilas y sacos de dormir. Nuestro viaje va a empezar, esperamos el 1º de Marzo a España, ya que ahí Pato tiene un primo hermano (no de los que viven en su casa por años) que se casa. Tenemos pensado quedarnos mas o menos hasta el 15 ahí, y luego volver a Italia recorriendo el norte, llegando finalmente el 1º de Abril a Roma donde cobramos la beca (la cual vendremos a buscar cada 1º de cada mes, hasta Junio incluido). Después tenemos planeado comprarnos el Europass por 2-3 meses y recorrer hasta quedar “lona”.

Bueno, ahora ya tienen una idea más o menos de toda la “película”, así que paso a contarles que de verdad en algunos momentos creo nos “tiramos al agua pato”,  ya que ni Pato ni yo tenemos experiencia en viajar así, pero si no lo hacemos ahora, ¿cuándo?  Será toda una aventura, tenemos “planeado” hasta cuanta ropa llevar, pero todo en teoría. ¿Cómo será la práctica?

Ah, y Cristián y Pilar, porfa’ les pido (pero no se rían) que como se me perdió un libretín donde anotaba algunas cosas (como los cumpleaños), se me perdió y necesito, si tu tienes, las fechas de los cumpleaños de todos ya que sé que las debes de tener y sabes, porque siempre llegan tarjetas en las fechas. A mí me encanta mandar, pero sin saber exactamente las fechas estoy perdida (pedirlos a la casa, me da plancha!!). Porfa’ mandalas a:

Sra. Mónica Fierro

Caulonia 10, int 32

00183 Roma

Italia

Si puedes lo antes posible para así tenerlas antes de irnos de viaje el 1º de Marzo.

Bueno, escríbannos y cuenten como están, y todo lo que quieran. ¿Y cómo está el frío allá?

Bueno ya es súper tarde (12) y prefiero cerrarlo de una vez y mandarlo mañana a primera hora.

Reciban un gran abrazo y espero sus noticias

Mónica

Autoficción 40: la inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener

Lo bueno de la época por la que estoy viviendo, mi último tercio, es que ya llegué a una edad donde no necesito alcanzar nada extraordinario en lo profesional; tampoco necesito ser un buen ajedrecista, ni tampoco un escritor, o un gran científico, no necesito ser nada de eso ni probar nada tampoco. Si me alcanzan los deseos de escribir, simplemente escribo, pero teniendo siempre presente, imaginando como lo hacía mi amigo Ignacio, que estamos todos listos, moribundos o muertos, y llegando sin sorpresas a la edad de las verdades, de las definiciones, donde ya no vale la pena reescribir la historia porque por muy triste que esta sea, se parece a las historias familiares de cada uno de nosotros. La regla es escribir sin censuras, ese es el único norte y sálvese quien pueda.

Después de los preparativos anunciados en las cartas anteriores parece que mis padres partían finalmente de viaje a Europa, a Palma de Mallorca. Poco antes, mi madre me manda la dirección de la famosa agente literaria de esos años, Carmen Balcells. La todopoderosa agente literaria española que cuidaba como a sus cachorros a escritores como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Cortázar, José Donoso y tantos otros. Recuerdo que pocos meses después de la carta de mi madre, le mandé a su agencia el mismo texto que me había criticado don Guillermo Blanco (ver autoficción 36), el escritor chileno fallecido en el año 2010. Lo curioso es que pese a ser un perfecto desconocido en esa área, fueron extremadamente gentiles conmigo y lo leyeron, le prestaron atención. Por supuesto que el comentario me dejó con un ojo en tinta, pero fue una experiencia interesante. Tuve miedo, siempre he sido bastante miedoso, apuesto poco, busco siempre tierra firme, y me faltaron los deseos grandes de llegar a ser un escritor. No sé si tuve talento. Me gustaba escribir, y todavía me gusta; pero en esa época me dio susto y no insistí. Por eso nunca corregí ese texto largo. Imaginé que si trataba de ganarme la vida de ese modo, terminaría de allegado sobreviviendo en la casa de un amigo, o de algún hermano, o en una autopista, arranchado sobre un colchón usado a los pies de un paso bajo nivel con ruido de autos y camiones.

Creo que gracias a no haber sido un elegido, logré una buena vida, un buen techo, y dos hijas que ya emprendieron su vuelo propio. Y dentro de todo, en mi trabajo diario no necesité besar demasiados pasamanos a lo largo de estos años. Solo un poco, a veces, un poquito, en escenas que trato de olvidar, o de reírme. Todavía recuerdo, por ejemplo, con un poco de vergüenza cuando tuve que promover “el desorden”, o las estructuras amorfas frente a unos visitantes, inversionistas y amigos de Stan Ovshinsky (Héroe del Planeta según la revista Time de esos años, en el 99). Esos ejecutivos, periodistas, actores como Alan Alda, científicos de renombre como Edward Teller (padre de la bomba de hidrógeno) recorrían periódicamente nuestro laboratorio para enterarse sobre las últimas novedades de ese reconocido inventor. Stan adoraba la atención, y notó desde el primer momento, que ese concepto era llamativo, de manera que utilizó el desorden hasta sus últimas consecuencias. Era un concepto que atraía la curiosidad del que escuchaba, porque todos de alguna manera batallamos contra el desorden, con los papeles importantes desordenados y que se pierden, los documentos que se pierden. Stan parecía buscarlo, lo vivía, lo adoraba, pero en otras dimensiones, en el desorden a escala atómica. Buscó ese desorden en los átomos, en la estructura atómica, algo que le había dado buenos resultados cuando trabajó con la sílica amorfa (opuesta a la sílica cristalina, donde los átomos están bien ordenados y ubicados en el espacio en una estructura definida claramente) y que promovió exitosamente en las celdas fotovoltaicas (solares). Mostró que las celdas solares de silica amorfa eran más eficientes para captar la energía solar que las cristalinas. Y desde esa época Stan no soltó el desorden, y lo transformó en el motivo de su vida, fue su inspiración. Desde ese día original, Stan trató de aplicar ese concepto sobre todos los potenciales avances tecnológicos. Si el uso de sílica amorfa en la celdas fotovoltaicas (solares) le había dado tan buenos resultados, ¿por qué no intentarlo entonces en otras áreas, con otros materiales como los que se usan en las baterías? Y así fue como, dando un salto de buen equilibrista, apostó por “el desorden” en los materiales que se usan en las baterías, se las jugó por “el desorden” y buscó, con su excelente marketing, transformarse en el rey “del desorden”, el inventor del desorden, donde los materiales, para que funcionaran mejor, más exitosamente, al limite de sus capacidades en el nuevo mundo tecnológico, debían poseer estructuras atómicas desordenadas, amorfas. Según Stan, lo fundamental era encontrar el elemento químico que indujera ese desorden en un material específico. Y así fue como al buscar nuevos componentes para el cátodo de las baterías, Stan simplemente decretó que había que “inducir desorden” en la estructura de ese material, ahí se escondía la solución. ¿Y cómo se inducía el “desorden”? Según él, con el simple acto de agregar mínimas cantidades de otros elementos (escogidos de la Tabla Periódica), en el momento en que esos materiales se formaban o sintetizaban en el laboratorio. Y así fue como muchas veces terminé predicando “desorden” frente a impecables visitantes que escuchaban maravillados las bondades de las estructuras amorfas, desordenadas, que propiciaba Stan. Uno tenía que explicar -como en un acto de fe- el camino por el cual esos materiales, los amorfos, llegaban a ser mejores que los cristalinos. Es sabido, por ejemplo, lo importante que es para una batería su capacidad, sobre todo si son diseñadas para su uso en un auto eléctrico. ¿Cómo aumentar o maximizar su capacidad? Stan prometía, con la fe de un predicador fundamentalista, que eso se lograría induciendo desorden en la estructura atómica de los cátodos. Todavía recuerdo ese día loco, en que después de agotar la Tabla Periódica de los elementos buscando ese desorden, cansados de tirarle dardos a esa maldita Tabla, investigando qué elementos agregar para “estimular desorden” y que Stan fuera feliz, nos pidió después de un largo silencio, de una pausa de hielo, que usáramos uranio -¡uranio miéchica!- un elemento radioactivo. ¡Y saltamos de nuestros asientos para conseguir uranio, a comprar uranio, a comprarlo antes de que el mundo se fuera a terminar! Lo curioso es que casi nadie, y solo los más avezados, los que Stan había conocido desde hacía muchos años antes, se atrevían a contrariarlo.

Y es así como hasta el día de hoy me topo frecuentemente con gente que ha escuchado hablar del legendario Stan Ovshinsky, el Héroe del Planeta, el genial inventor, el Edison moderno, y donde lo único que desean oír se relaciona con las hazañas y proezas de ese hombre magnífico y extraordinario. Es como si sentados frente a una chimenea, con un trago en la mano, esperaran a que uno les cuente historias deslumbrantes para confirmar las hazañas de Stan, sus conquistas. En el fondo, de una manera casi infantil, buscan escuchar de un Batman nuevamente, porque Batman existió, en algún momento parece que vivió. Lo triste es que cuando cuento la firme, cuando digo que Stan era como un emperador sin ropas, que caminaba en cueros sin que él se diera cuenta, como un niño a pie pelado en busca de reconocimiento, como un huérfano en busca de cariño, por lo general quedo mal parado y ya no buscan averiguar nada, me largan y dirigen la atención hacia otros derroteros como si repentinamente se apagara la chimenea o se acabara el trago -el Cabernet chileno, el tinto, el tintito- y me hacen callar o exploran otro tema; ya no les interesa que les cuente nada más. Lo interesante es que usando ese esquema Stan y todos sus parientes ganaron mucho dinero, sobre todo cuando la compañía  (ECD) se hizo pública y vendió acciones en New York. Lamentablemente a mí no me tocó nada. Pero lo llamativo es que Stan, basado en su magia, en sus contactos, en su marketing atraía a mucha gente que hacían cola para abrirle la chequera.

Descubro que a la gente, a muchos conocidos y amigos, les gusta escuchar de grandes conquistas, de ejemplos vivificantes, como si buscaran guías espirituales que nos pudieran salvar de algo, o de alguien. Pero la verdad es que a pesar de los años, yo también extraño eso, todavía existe una parte de mí, escondida en algún lugar de mi cerebro, que todavía está bajo el influjo magnético de Stan, bajo la magia de Stan, y que busca conocer estructuras amorfas, y que todavía quiere explicar (¿o encontrar?) esos lugares exóticos, míticos y especiales donde todo es posible, donde los sueños más intricados son ciertos, una realidad que puede tocarse con los dedos….pero he perdido la fe, ya no creo, en este último tercio de mi vida me cuesta demasiado creer en algo, en alguien. He dejado de creer. Ya no me puede salvar nadie.

…pero estábamos hablando de Carmen Balcells que parece no fue muy diferente al Héroe del Planeta. Aquí recuerdo lo que mencionó María Jesús Duato, viuda de mi querido amigo Ignacio Carrión, cuando se refirió a ella:

 

“¡menudo personaje! ¡Consultaba con una vidente a qué escritores representar! “

Finalmente aquí llegan las dos cartas de mi madre:

 

 

Cristiancito

 Siento no haber estado anoche cuando llamaste. La dirección es

 Señora Carmen Balcells

Agencia Literaria Carmen Balcells

Diagonal 580

Barcelona 21

España

 Un montón de cariño a los dos. Gracias por lo recortes. Aquí se publica todo, casi.

 El 16 de Agosto parto a Madrid, quizás vaya a París. Nos encontraremos con Juan el 31 en el Hotel Cala Fornells. Justo iré por el océano el día de tu cumpleaños. Naciste a las 11 de la noche del día 16 de Agosto.

 Ximena

 …te quiero p’al mundo. Escriban –escriban- escriban a American Express, Palma de Mallorca, España.

 

 

 

 Lunes primero de Sept 86

 Despertando de la siesta

 Cristian y Pilar

 El otro día te envíe certificado un libro de García Márquez y otro sobre gramática española. Juan me pide que no lleve el libro sobre Littín a Chile (La Aventura de Miguel Littín Cladestino en Chile, Editorial Oveja Negra, Mayo 1986).

 Terminé hace justo una semana “La Insoportable Levedad del Ser”, así que te lo pondré al correo (junto a un amasijo de recortes de revistas y diarios españoles). Juan ha tratado de leerlo (la Levedad del Ser) pero no logra interesarse, prefiere los diarios y revistas. Está de vacaciones. No me interesó mucho como novela. También en Chile es “best seller”. Creo que lo promocionan por su suave antimarxismo.

 Son las 5 pm y de repente el cielo se oscureció y llegaron truenos, relámpagos y lluvia. Más rato iremos a Portol donde los Matas a comer. Otro día desde Palma te llamaré con los números de teléfono.

 España está un 30% más caro que el año pasado con su entrada al Mercado Común Europeo y el IVA. Ahora cualquier cosa vale 200 pesetas (una Coca-Cola) y el dólar está a 130 pesetas. Así es que hay menos norteamericanos de turistas.

 Un gran abrazo a los dos

 Ximena

 …llévame a Chile comprándolo con American Express un juego de sábanas y, si puedes apretarlo, un cubrecama acolchado igual al juego. Desde Chile te enviaré un pedazo de mi papel mural medio celeste-gris para que haga juego. ¡Gracias!

 

 

Y me despido con una carta de mi padre, con una nota de mi padre que siempre habló de variados temas con nosotros, que nos contaba mucho, pero que siento se guardaba también mucho. Con los padres a veces ocurre eso, creo, aunque uno trate lo contrario; no son los típicos amigos de uno porque son los padres, no son nuestros compadres, y además pertenecemos a generaciones diferentes. Ahí siempre me topé con una barra alta. Miro hacia atrás y noto que con él a veces 1 + 1 daba 3. Lo veo a la distancia, a mi padre, como una especie de padrino benévolo, indulgente, conciliador, un hombre que sabía relacionarse con la gente, con mucha gente, y que como en un juego de carambolas, si no conocía a alguien que necesitaba para solucionar un entuerto, sabía encontrar a otro personaje usando una llave maestra que de conocidos lo llevaban a otro conocido, (porque en el fondo todos estamos relacionados con todos), que al final le llevaban a buen término la iniciativa, a solucionar un trámite, obtener un documento, una firma. Creo que a eso lo ayudó la escasez de neurocirujanos chilenos que habían en ese tiempo en Chile. Por ahí escuché que Asenjo se involucraba mucho educando a neurocirujanos de otros países, y que le ponía bastante menos interés al formar médicos chilenos; estaban ahí, existieron (como mi padre), pero siempre la oferta fue menor que la demanda. Eso creo que favoreció a mi padre al limitar la competencia y transformarlo en un médico más indispensable. Los que ayudaban a mi padre, lo hacían gustosos porque sabían que en el futuro, si les ocurría algo, si sufrían un accidente, como un golpe en la cabeza, una caída, lo necesitarían como médico y ahí estaría él. Y como médico, al igual que los curas (“los médicos son como los curas, mijito”), se enteraba también de muchos asuntos poco conocidos, íntimos, de variados personajes que muchas veces llegaban a golpear su puerta por problemas de salud. Eso lo ayudó muchísimo a sobrevivir en una época difícil, y por añadidura nos ayudó también a todos. Así es como Gabriel Valdés (fallecido en el año 2011), político chileno, opositor a Pinochet y figura clave en la transición hacia la democracia, lo ayudó (pese a que no le machucaron la cabeza en las protestas y no terminó en las manos de mi padre) a conseguir el viaje de mi hermana y su marido de ese entonces, Patricio, a Italia:

 

“…tú sabes que Moniquita y Pato lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato…”

 

Por otro lado la situación política de Chile evolucionaba lentamente, no cambiaba demasiado:

 

“….en Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener….”

 

Finalmente los dejo con la carta de mi padre:

 

 

Palma 8 de Septiembre 86

 Querido Cristián

 Espero que tú y Pilar se encuentren bien de salud y les vaya bien en sus estudios y trabajo. Yo hace una semana que estoy con mamá en Palma que como ustedes la conocen es una isla muy hermosa. Estaremos aquí hasta el último fin de semana de Septiembre.

 La mamá bien de salud y recordándolos a todos ustedes. Hace tres días fuimos al Hotel Lido donde estuvieron ustedes el año pasado. Me gustó verlo y imaginarlo que ahí ustedes lo pasaron bien. En verdad que sería bueno que próximamente nos reuniéramos en Palma en lugar de veranear en Chile. A lo mejor a ustedes les sale incluso más barato venir acá que a Chile. Eso es más realizable si con tiempo se toman las reservas a las casas de turismo, que ofrecen en un paquete traslados y hotel a precios a veces irascibles. Ayer la mamá trató de ocupar la tarjeta, pero algo no funcionó bien; seguramente no conocen un detalle que permita la comunicación.

 Me alegro que sigas buscando trabajo en el área privada, porque el dinero sin ser lo más importante, es fundamental para vivir tranquilo. ¿Cómo le va a Pilar en su doctorado? Cuando se reciba ella y trabajen ustedes dos, van a ser personas privilegiadas. Preocúpense de la residencia en USA; no les vaya a pasar lo de Gonzalo (hermano que vive actualmente en Canadá), que por no haberse preocupado mientras estudiaba ahí, ahora no puede regresar. Si es necesario contraten un abogado especialista en residencia y pagarlo, eso bien vale la pena hacerlo.

 En Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener.

 Tú sabes que Moniquita (hermana) y Pato (su esposo en ese entonces) lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato. Deben estar en Italia el 1º de Noviembre hasta el 30 de Junio de 1987. Es una beca de 400 dólares cada uno, es decir 800 dólares los dos. Tienen además seguro de salud y viaje en avión de ida y vuelta. Lo único que Moniquita tenía pena en no verte cuando ustedes vayan el 7 de Diciembre a Chile.

 Aquí todo está precioso, con un clima magnifico. El Hotel es muy cómodo. Tenemos la piscina en el mismo piso cuarto de nuestra habitación, y disponeos de una playa a 15 metros del Hotel.

 Mi querido y tierno Cristiancito, ustedes nos hacen muy felices, y tus cartas y llamadas telefónicas y otras delicadezas son la felicidad de la mamá y nosotros. Cuéntame en tus cartas en que estás trabajando, si estas escribiendo un “paper” porque eso es muy importante para tu carrera.

 Un cariñoso abrazo y beso de la mamá y mío, para Pilar y para ti.

 Juan

 

 

Me despido con una humorada que mi padre me mandó para mi cumpleaños, es una tarjeta que a pesar de los años todavía me arranca una sonrisa:

 

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Los metametales

Cuando un escritor me gusta es como si me sacaran jugo. Primero me da una envidia sana, pero pronto recupero el equilibrio porque reconozco mis limitaciones, el barro en que me muevo. Sin embargo, pese a esos murallones que parecen insalvables, difíciles, de todas formas lo escribo, me largo, gateo y corrijo…. hasta que al final, y en contadas ocasiones, algo resulta porque duele. Me ocurre cuando leo los diarios de mi amigo Ignacio Carrión. O con Eduardo Halfon, que es otro de ellos. Cuando leo su libro de relatos, Signor Hoffman, me salpican los deseos de contar, o decir algo, por escribir lo que nos ocurrió el fin de semana pasado, por ejemplo, cuando fuimos a la casa de Roberto Merlin (originalmente de Argentina) en Ann Arbor, un profesor y miembro del Departamento de Física en la Universidad de Michigan.

En su casa me enteré sobre los metametales, unos compuestos que hacen que la luz se curve y esquive los objetos haciéndolos de hecho invisibles. Y esa es la especialidad de Roberto, una área de mucha actualidad y gran importancia en el campo de la óptica y electromagnetismo. Los metametales son mezclas de metal y materiales de placa con circuitos diminutos impresos como cerámicas. Y es ahí donde la Pili ayuda a los estudiantes porque esa es su especialidad: lo diminuto, lo pequeño, lo “nano”. Cuando le escuchaba esas explicaciones, y mientras las trataba de digerir, de hacerlas mías, pregunté si en unos años más se podría conseguir la invisibilidad nuestra, de los seres humanos, la invisibilidad mía o de Pilar…..

 

…..pero ahí si que lo miraron feo, al pobre. Fue divertido ver a Cristián como trataba de entender haciendo esas preguntas un tanto excéntricas; el pobre siempre cree que puede ser capaz de hacerlo, de entender. Se las da de vivo, de que “entiende”, de que “sabe”, que “conoce”, o que solo basta con “ponerle el hombro” y todo pasa, pero la verdad es que la realidad es más difícil y compleja, nada de fácil de entender.

 

La estudiante de Roberto, Meredith, se graduó en el programa de doctorado y por eso la celebración, el convite. También asistíamos para celebrar a otro estudiante suyo, uno nacido en Algeria, y que se había graduado hacía poco en el programa de doctorado. Llegamos a la casa adelantados así que la Pili me pidió que manejáramos un rato más por el vecindario, que no me gusta llegar primero, me dijo, o no me gusta llegar adelantada, parece que me reclamó. Pasamos al frente de la casa que tenía un árbol grande y pelado por los efectos del invierno. Afuera todavía no había ningún auto y las casas vecinas se veían todavía más vacías. Tocamos el timbre, pero la verdad es que no esperamos a que nadie nos abriera la puerta. La empujamos y entramos, así nomás; o mejor dicho, Cristián empujó la puerta y entraron, así nomás. Adentro nos encontramos con la señora del profe, una señora francesa muy amable, gentil, y que hablaba castellano sin problemas. Trabaja como traductora, nos dijo. Pronto llegó Roberto y ahí me enteré que vivían hace muchos años aquí en USA, y cuando puso su música de fondo, su preferida, todo se confirmó porque los ritmos eran de mi tiempo, con Piero, Mercedes Sosa o Facundo Cabral. Este último asesinado por error -a balazos- hace poco tiempo, después de terminar su último concierto en Guatemala. Los estudiantes se reían porque no reconocían esos ritmos, pero los soportaban con esa típica resignación que muestran las visitas cuando están en la casa de un profe al que respetan. Pronto llegó Meredith, y un abrazo, y felicitaciones por ahí, felicitaciones por allá, y que sí, que estaba feliz porque pronto, en pocas semanas más, partiría hacia Barcelona para trabajar como post-doctora en un Instituto de la Comunidad Económica Europea. Cuando noto que Meredith se ha quedado sola, aprovecho para preguntarle sobre los metametales y la invisibilidad (aunque mi amigo, el que se reía al principio del relato, dice que uno lo trata de entender todo, que “sé”, que “conozco,” cuando lo que sucede es fácil y sencillo: simple curiosidad, eso es todo). Los metametales, me dice Meredith, pretenden conseguir la invisibilidad de los objetos (eso ya lo escuché). Son materiales, que al ser recubiertos por otro material especial, agrega, reorientan los rayos de luz que impactan sobre dichos objetos alterando el comportamiento natural de la luz, de modo que las ondas electromagnéticas rodean al objeto y este no las absorbe (ahí sí que me perdí); es decir ni absorbe ni refleja la luz y el objeto se vuelve invisible (ahi entendí mejor). Se usa y se estudia mucho para evadir radares, me confirma. Quedé intrigado, pero justo llega Roberto, y qué pasemos a probar la comida antes que se enfríe, nos dice. La señora del profe se pierde por un rato y cuando llega, que perdonen, nos dice, estaba fumando un cigarrillo, nos repite. Al final llega también el otro estudiante recién graduado (solo unos meses antes), originalmente de Argelia. Tiene los ojos profundos del que ha sufrido mucho, tristes, recaídos, diría que muy bellos, pero no lo digo para que nadie piense en otra cosa. Cuando te habla ya no pierde el tiempo como lo hacemos nosotros; pareciera que para él todo es importante, incluso los saludos convencionales de un extraño, o escuchar esa música andina poco familiar que nos facilitó Roberto, o saludar casi por última vez a su profe ahora que terminó su doctorado. Su padre se involucró en la vida pública de su país y pagó con su vida. Se “metió en política”, me cuenta la Pili alarmada: y lo mataron, por eso lo mataron. Y que no “meta las patas”, me sugiere, no se te ocurra preguntarle ni escribir sobre eso, me dice (se inquieta). La escuché con atención y después de su alerta fui disciplinado y no le pregunté por los motivos, no le consulté por qué habían asesinado a su papá, o cómo lo habían eliminado, cómo lo habían matado -¿lo ahorcaron? ¿Lo envenenaron? ¿Lo fusilaron? ¿Lo degollaron? ¿Recuperaron su cadáver?- pero él, su padre, estuvo siempre presente, ahí, entre nosotros, y también lo imaginé parecido al hijo, sobre todo cuando vi a su madre, la viuda, que estaba también ahí junto a sus dos hijas, (o con sus dos hermanas), que de seguro ahora lo extrañaban y pensaban en él, sobre todo en una ocasión tan importante como esta. ¿Por qué estamos aquí nosotros y no su padre?, pensé, ¿con qué derecho? Y Roberto feliz conversa en castellano. Ya me cansé nos dice a todos, me cansé de los estudiantes, me cansé de ustedes, declara con una sonrisa, pero ahora lo dice en inglés. Ya tengo 70 años y deseo sacar el pie del acelerador. Y todo eso lo dice mientras veo como su señora se ausenta nuevamente. ¿Otro cigarrillo? Y pronto llegan unas patatas de kubbat, rellenas con carne picada, pinches de pollo adornados con crema de yogurt y arroz con langostinos, comida que todos disfrutamos.

Su madre, la viuda, todavía se ve joven, vive en California, ya no regresan a Argelia. Las dos hermanas altas, (o las hijas) delgadas, hablan y conversan entre ellas, con los otros estudiantes, con su madre. El profe se levanta y ofrece un brindis, está contento, se le ilumina el rostro cuando habla de su trabajo, de sus años en la universidad, de sus más de treinta estudiantes que ha graduado en el programa de doctorado, pero ya está cansado y desea tomarse la vida de manera más liviana.

¿Y más Malbec? ¿Más arroz con langostinos? Y los padres de Meredith, que llegaron de Parma, Ohio, comparten una torta traída especialmente para la ocasión. Habla Meredith que da las gracias, y a los padres –esta vez los dos vivos- se les ilumina el rostro. Están contentos, algo así como misión cumplida, se apoyan, se les nota que ya son muchos años en que danzan juntos.

Y ahí entonces me acuerdo de nuestros amigos iraníes que conocimos en nuestros tiempos de estudiantes, en Cleveland. Al padre de nuestro amigo también lo habían eliminado cuando la revolución instauró al Ayatollah Khomeini como jefe supremo del país. Esa vez, pese a que la Pili no me dijo nada, tampoco consulté sobre los detalles de su muerte, pero parece que lo habían fusilado. Recuerdo que en el departamento donde vivían casi no habían adornos en las repisas o sobre las mesas y paredes; pero la foto del padre estaba ahí, sobre una chimenea limpia que nadie había usado nunca. Era una foto en blanco y negro, de carnet, de documento público, casi lo único que les quedaba de él. Lo más probable es que arrancaron apurados de Irán, pensé, arrancaron con la ropa puesta y pasaportes, y algunos anillos que guardan como recuerdos de familia. Desde ese entonces me fijo con gran atención en las fotos de carnet, que es casi lo único que sobrevive después de una tragedia. Aquí en Michigan tengo la foto de mi abuelo, por ejemplo, en un carnet de identidad que me regaló mi tía Oriana. Se ve muy serio, de corbata, y con sus arrugas en el rostro bien marcadas y trágicas, pese a que a él nadie lo mató; murió de viejo simplemente.

 

Al final regresamos a nuestra casa, en Northville. Podría jurar que me subí con la Pili al auto porque la vi acomodar la cartera negra bajo sus pies, en el suelo, pero ahora acabamos de llegar a casa y no la veo, no la encuentro por ninguna parte. Sé que tenemos que haber llegado juntos porque acabo de ver su cartera negra al lado del sofá amarillo, en el living, y justo cuando llegaban los gatos a recibirnos, y cuando el Copo se acerca a saludarnos moviendo la cola vigorosamente. Imagino por un instante breve, que a lo mejor la Pili se quedó conversando con Roberto sobre los metametales (supongo que ya está claro que ella conoce bastante sobre el tema, y la entusiasma); pero todavía no la veo. Siento algo parecido a la angustia, julepe, me siento solo, acordonado, y me dan unos deseos grandes de contarle intimidades, de hablar con ella sobre eso que nunca hemos podido conversar porque siempre nos ha faltado tiempo, de preguntarle sobre nuestras vidas…… pero uno siempre vive tan escaso de tiempo. Me habría gustado preguntarle si deberíamos, o mejor dicho, si podríamos haber hecho algo diferente durante todos estos años. O si nos arrepentimos de algo que hicimos, de algo que ocurrió en mi vida, en nuestras vidas, algo importante que duele y acaso de vergüenza.

Creo que uno percibe lo mucho que ha perdido cuando ya lo pierde, cuando todo cambia y ya no hay vuelta, como cuando la salud nos da un portazo, o cuando la muerte nos visita sin muchas notificaciones. Y siento nuevamente la urgente necesidad de saber, de preguntarle si valió la pena el que nos mudáramos a Ohio y después a Michigan en esos años iniciales, cuando las niñas estaban chiquititas; si valió la pena haber viajado juntos de visita a Santiago al final de los 80, en una época en que apenas nos resultaban los proyectos, pero de todas formas fuimos, viajamos, ……no, no te preocupes, nos resultará, le decía, mientras contemplábamos con preocupación el aterrizaje en una familia que apenas conocía…

Si valió la pena, me pregunto; si valió la pena haber vivido, haber luchado, llorado, haber celebrado todos estos años juntos….

…. pero no la veo y la Pili todavía no aparece, pero levanto la vista, enciendo luces, y solo veo a nuestros gatos, a nuestro perro patagónico, el Copo…… y su foto de carnet arriba de la chimenea.