Archivo de la categoría: biografía

Autoficción 65: Estuve conversando en la peluquería con una viejita de ojos celestes sobre Teilhard de Chardin, casi una hora más tarde me preguntó si la conocía…al final me dijo que era la señora de Merino (!) (el Almirante José Toribio Merino, miembro de la Junta de Gobierno)…nos reímos harto de lo chico que es el mundo…..

Te llega una carta larga de tu madre escrita para tu hermano Gonzalo, que vivía y vive en Canadá, y para ti, que vives en USA. Primero la empezó dándoles a conocer noticias de la casa, el auto que vendían, el debate público y las elecciones que se avecinaban, para terminar en un flujo de conciencia rápido, casi delirante, donde cuenta y habla y salta sobre todo, sobre sus hermanas, su madre, las empleadas, tu padre, y con interrupciones del teléfono para continuar después con otra historia, otro salto más. Para empezar lo hace lentamente, y les cuenta sobre las llamadas telefónicas que salían caras, por eso trata de evitar hacerlo tan seguido:

 

“….hoy desperté pensando en que quería llamarlos, y para no ceder a la tentación del teléfono me vine al computador….”

 

El ambiente político estaba en ebullición ese año, el 14 de Diciembre de 1989 habría elecciones para elegir el presidente de Chile, junto a senadores y diputados. Búchi era el candidato oficial de la derecha, sucesor de Pinochet, y competía con Patricio Aylwin, candidato opositor y amigo de tu padre:

 

“…hay comidas para reunir fondos para candidatos de oposición. Se va con gusto a la primera, pero repetirse el lugar más veces…Las Condes 11.00 creo. Tengo que vender 20 entradas para un té, 20 para una comida, y 20 a otra comida….también debería ir a Talca, pero no tengo auto bueno para más de dos horas de viaje….”

 

Finalmente vendían el Chevrolet recalentado, chocado y repintado en el garaje Gutiérrez de Algarrobo:

 

“….Juan está leyendo el diario, mientras hace tiempo. Por si alguien viene a ver el Chevette que está afuera limpiecito, con todas sus manillas y tuercas, recién tapizado, reluciente, listo para ser vendido en ochocientos mil pesos….”

 

Pero conversan, leen y no llega casi nadie a ver el auto:

 

“…son más de las 11, nadie viene a ver el auto (?) ¿Y si yo rifara el mío a cinco mil el número? Tendría que vender 250 números, pero como está tan recalentado capaz que me sigan juicio…voy a pensarlo…”

 

Finalmente parten a almorzar:

 

“….a las once justas nos fuimos a almorzar a la Hostería del Arrayán, la que está junto al río. Bajo un parrón delicioso, con un guitarrista y otro músico al arpa. Pedimos pastel de choclo. El mozo tenía unas inmensas manos de Frankenstein…”

 

Ahí logran conversar sobre la casa, los hijos, y nuevamente el auto, las rifas y la política:

 

“…..Juan casi se infartó durante el almuerzo, cuando le conté lo de rifar mi Chevrolet a beneficio de Wilna Saavedra (candidata a parlamentaria el año 89 por el partido democratacristiano, PDC. Sacó 36.837 votos frente a Carlos Montes, del Partido por la Democracia que ganó con 51.504 votos. Ella falleció en el año 2011), claro que descontando para mi el valor del auto, más unos 300 mil para ella….ya se vio con mala reputación…”

 

Llegan de regreso a casa, pero tu madre está cansada:

 

“…el viaje en el Chevrolet reluciente y chúcaro me dejó tan rendida, que me dormí el noticiero español de la tarde…”

 

Y pierden al único comprador despistado que se asomó por la puerta:

 

“…son las siete de la tarde, alguien vino a ver el auto, pero Juan anda con el por Indisa. Perdimos nuestro único interesado, un barbudo juvenil…”

 

Enciende la TV y nuevamente la inunda la realidad política del país:

 

“…cuando escucho en TV hablar sobre los $ que llegan para la oposición y veo las modestas páginas con la vida de Aylwin, para repartir… es triste. Al lado de lo empapelado que está Santiago con pósters de Büchi….”

 

Creen que Aylwin ganará la elección, pero ya habían ocurrido muchas cosas en el Chile de ese entonces, de manera que nada se podía asegurar:

 

“..si no hay trampa, ganará Aylwin. Quien ha dicho y repetido que no puede prometer un gran cambio en lo económico, sino solo más justicia social. El Gato Pardo, o sea que todo cambia para quedar igual. Cuatro años, el tiempo mínimo indispensable para que la civilidad vuelva a la democracia. Hay gente que empieza a vender sus casas, ¿propaganda o miedo verdadero?..”

 

Tu hermana ya había tenido a su bebé, Patricio (Patatín, el Tin). No más vómitos para tu hermana:

 

“…Mónica está con Pato en Viña, en el departamento de mi hermana Mónica y en Reñaca, segunda visita de Patatín a la playa de Viña. Ese niño es igual a ti Gonzalito, y Mónica y Pato chochos, hacen una odisea cualquier cambio, ayer pasaron a mostrar el crío en viaje a Viña, como a las diez, y estaban preparando todo desde las seis de la mañana….”

 

Y nuevamente sale a colación la casa de Algarrobo, con sus sobresaltos y sustos. Cuando no está en remodelación, o arreglos o ampliaciones, entra en un período de robos, y probablemente por los mismos que antes la arreglaban:

 

“…la última vez que estuvimos en Algarrobo, encontramos saqueada la casa, todo abierto por detrás, buscaban parece, un televisor. Se llevaron sabanas, cuchillería, frazadas, y tu radio-despertador, Cristián….”

 

Pero les fue mal al ser descubiertos por alguien del barrio. Tu madre cuenta que las cosas estaban en el Retén de Carabineros, a pocas cuadras de la casa. Cuando llegaron para hacer la denuncia, se encontraron que los carabineros disfrutaban felices de tu radio-despertador. Poco faltó para que los encontrara con su ropa puesta, o las frazadas en sus camas:

 

“….cuando fuimos a dar cuenta, estaba casi todo en la comisaría. Alguien dio la alarma y tiraron las maletas en la calle y huyeron. Me parecía raro ver mis ropas y zapatos esparcidos para mi reconocimiento sobre el mesón de la sala con carabineros. Sentimentales no quisimos regalarles la radio que estaban escuchando, y me siguieron en un gran vehículo a buscar la Blaupunkt (una radio antigua), se ve estupenda, en un hueco de honor…”

 

Habría que reforzar la casa. Felizmente no tuvieron que limpiarla mucho porque los rateros evitaron evacuar el vientre para esparcir los excrementos sobre las paredes y los cojines y así atraer la buena suerte. Por eso les fue mal, agrega tu madre:

 

“…ahora tenemos que pensar en puerta nueva para el dormitorio de abajo y en subir la reja de atrás y ponerle fierros en punta. Pero limpios para robar, no dejaron la caca de la buena suerte, por eso les fue mal…”

 

Te cuenta también sobre la vida diaria, y salpicándolo con detalles sabrosos donde se ríe de tu padre:

 

“…como siempre, ese día, Juan se levantó tempranísimo a las compras superfluas de última hora. Espero le dure el período en que cree comprar todo mejor que yo. Mientras se de ese trabajo, yo feliz….”

 

Pero tu padre con “antenas de gallo viejo”, la descubre:

 

“….desde la otra pieza, Juan me recomienda que no me burle de él con ustedes dos. Tiene antenas de gallo viejo, era justo lo que estaba empezando a hacer…”

 

En esos años la democracia cristiana había sido tironeada por dos tendencias claras, la de Eduardo Frei Montalva y Radomiro Tomic. Neruda, en “Confieso que he Vivido”, cuenta que Frei le hizo un “presente griego” a su camarada Tomic ofreciéndole el cargo de embajador en USA cuando ocupó la presidencia de Chile. A lo mejor eso lo ayudó a conocer políticos de relevancia como Bobby Kennedy, que le había prometido ayuda para su campaña, pero lo desconectó de Chile. Así fue como poco antes de las elecciones de 1970, Tomic llegó un tanto desligado de su país, su gente, y eso lo perjudicó; todo indica que además, su camarada Frei no se las jugó por él en la elección presidencial, donde Tomic terminaría perdiendo frente a Salvador Allende Gossens. Tu madre trata de largar algunos flotadores, algunos salvavidas, construir algunos puentes, total, ya corrían otros tiempos:

 

“….estoy por la unidad dentro de la DC. Algo he ayudado llevando a Olaya (esposa de Radomiro Tomic) al comando Frei que se postulaba como senador (hijo de Frei Montalva, ya que el padre había sido asesinado en la Clínica Santa María. Leer el blog “A lo mejor me habría ido del País….. asesinato de Eduardo Frei Montalva, 20 de Julio 2018). Estaban emocionados de verla, nos trataron como reinas. Tienen tantas lesiones entre ellos…”

 

Y en ese deambular por el Santiago de fines de los 80, tu madre, aparte de visitar agencias de empleo, ferreterías, supermercados Jumbo, también frecuentaba las peluquerías donde conversaba con la gente:

 

“…estuve conversando en la peluquería con una viejita de ojos celestes sobre Teilhard de Chardin, casi una hora más tarde me preguntó si la conocía, me pareció que de Valparaíso, hablamos de la Tata (pariente de tu madre y esposa de René Díaz, Capitán de Fragata en La Marina) de la María Angélica que está con cáncer en las tiroides. Al final me dijo que era la señora de Merino (Almirante José Toribio Merino, miembro de la Junta de Gobierno)…nos reímos harto de lo chico que es el mundo….”

 

Y tenebroso.

Y como las fuerzas armadas estaban dejando parcialmente el poder después de la derrota en el plebiscito de Pinochet, tu madre termina haciéndole una sugerencia:

 

“….le recomendé Mallorca para descansar en unos meses más….”

 

Y llega la eterna huella del tiempo que poco a poco –para espanto de algunos, ¿de muchos?- va clavando el rostro de los padres en el rostro propio, en la nariz, el cuello grueso, las arrugas en la frente, o los ojos capotudos:

 

“..hoy, el día amaneció nublado, al ir al baño no me gustó verme en los espejitos con marco de bronce que he ido coleccionando para colocar en lo que ahora es una pared, al final del pasillo, aunque dicen que los viejos deben rodearse de espejos, para mantener posturas armónicas, debiera haber empezado de joven, ya se me puso ese cuello gordo que no me gustaba en mi mamá…”

 

Por suerte, cuando te miras en un espejo de tu casa, en Michigan, ves nada más que el rostro de tu padre, y no arrancas despavorido, no te asustas. En tu casa tienes multitud de espejos, varios en el baño, el comedor, el pasillo, y que juegan con los años y los recuerdos, y claro, juegan también con la memoria. No te queda más remedio que aceptarlos. Y por ahí, a veces, descubres a tu padre:

 

“..me ha molestado un poco en la noche lo que comí al almuerzo, el pastel de choclo parecía cocinado en aceite industrial…… hoy tengo colitis y la cara verdosa, ése es el origen de la sacada de los espejos…”

 

En la casa de tus padres, continuaba ese estado de permanente ebullición democrática, de aire fresco, de llamadas telefónicas, de gente que entraba y salía de la casa, llegaba el optimismo:

 

“….me llama Rosa Pino, ni la recuerdo, está confundida entre otras dos democratacristianas, siempre con chalecos tejidos a mano, imitando los exclusivos de las lanas importadas, necesita dos entradas para el té de la Wilna Saavedra, bien bueno, y le explico como llegar donde la dueña de la tienda El Dato, cerca de Kennedy, sí, allá será el té, linda, llevo yo las entradas, me las pagas allá mismo, sí, a las seis en punto, habrá rifa….”

 

Conversa también con su hermana, Mónica, por las mañanas, sobre lo que se hizo o no se pudo hacer, los remordimientos que suelen corroer el otoño de nuestras vidas:

 

“….a Mónica y a mí nos remuerde la consciencia haber dejado a la mamá con la Oriana en sus últimos días…”

 

Y continúa hablando sobre el hermano de ellas, tu tío Cucho, que navegaba dificultosamente un divorcio que lo dejaría en situación precaria:

 

“….y ahora, además, Mónica siente haberle escrito a Cucho (tu tío Cucho) que se las arregle arrendando la casa de Vicuña para comer y haciendo clases de literatura en su casa de La Serena, y lo que más siente es haberle agregado que Juan le puso un abogado, y que con esto es lo que te puedo ayudar, con consejos….”

 

Y se consuelan mutuamente, se lamen las heridas:

 

“…no fue mucho consuelo decirle que si la vida se repitiera, casi seguramente volveríamos a actuar igual. Juan le puso abogado a Cucho para exigirle algo a Elena, ya que todo lo comprado entre los dos, fue cuando Cucho trabajaba, aunque él quiso ponerlo a nombre de ella todo. Cucho viajaba una vez al mes a buscar cuarenta mil pesos que después devolvería, eso duró diez meses, la última vez llegó borracho, de noche, y al día siguiente, ya en la Clínica Indisa, Juan le dijo que no entrara más a esta casa en ese estado. No hemos vuelto a saber de él…”

 

Por las tardes o los fines de semana, no pueden dejar de ver esa televisión que a veces los irrita:

 

“…. tengo que ver el noticiero del 7 plagado de propaganda indirecta a Büchi, mientras escucho a Juan despotricar por eso. Y yo que querría ver TV española……esta noche todo Chile –o sea, los con luz y los que no, por radio- verá el debate entre Aylwin y Büchi en TV (a Búchi lo asesora el mismo equipo que a Bush en los EE.UU.)….”

 

Y felizmente sale al Correo y a comprar chocolates, por eso te llegó esta carta:

 

“….ahora pondré estas páginas al correo, compraré un tarro chico de látex, y un chocolate para consolarme del día estúpido que he tenido. Tengo diez kilos de más, representa las tontas maneras de consolarme. Antes viajaba…”

 

(1989)

Queridos Cristián y Gonzalo (tu hermano):

Mejor les escribo a los dos al mismo tiempo, así resulta como una conversación entre los tres.

Es domingo en la mañana. Tengo la primera pieza vacía, solo con el computador. El sol entra por la ventana y casi no hay ruido de transito. Desperté con ganas de hablar con ustedes dos. Pero no de esas conversaciones tipo monólogo o pregunta y respuesta mirando el reloj porque lo normal es pagar alrededor o más de doscientos dólares al mes en teléfono que no se disfruta, solo queda el gusto del sonido rico de la voz del hijo, pero nada más. Y doscientos dólares es harto en Chile, unos seis pares de zapatos, o tres a cuatro meses de bencina, o dos meses de sueldo de la Verónica (su empleada), o en fin, además, siempre quedo con sensación de angustia al sentir la voz de ustedes, y nada más. Y si son ustedes los que llaman, me remuerde que gasten en mí, cuando allá es tan necesario tener cosas. Y porque hoy desperté pensando en que quería llamarlos, y para no ceder a la tentación del teléfono me vine al computador.

Juan (tu padre) está leyendo el diario, mientras hace tiempo. Por si alguien viene a ver el Chevette que está afuera limpiecito, con todas sus manillas y tuercas, recién tapizado, reluciente, listo para ser vendido en ochocientos mil pesos….el aviso del Mercurio dice: Chevette, única dueña, ver de 10 a 12 horas. Suecia 1521. Nunca he visto aviso más ambiguo, después de un año de ser usado acarreando a los hombres de las construcciones de Álvaro (tu hermano menor, el Plito) …son las 11.30, no ha venido nadie. Además llegan bien baratos los autos japoneses….mañana aparecerá un vendedor perdona-vidas y lo comprará en quinientos para revenderlo a dos años plazo…

Con el miedo a que no lleguen más importaciones, la gente ha agotado los televisores, videos y otros artículos eléctricos. La aduana está atochada de autos y también las calles del barrio alto, y de camiones y autos viejos los barrios antiguos….en días de semana, es difícil estacionar frente a esta casa. Como un hampón cualquiera amenazo, a quienes se estacionan arriba de la vereda, con pincharles los neumáticos….Con esta experiencia de ningún comprador domingo por la mañana, deberíamos consultar a un experto, están de moda ahora.

Los expertos abundan en política. Y se siguen al pie de la letra sus consejos. Y no se les puede negar el ingenio . En la televisión se hace propaganda a revista Que Pasa donde salen estupendas fotos de Büchi, o el último libro de Büchi, en venta más barato que papel de WC.

Hay comidas para reunir fondos para candidatos de oposición. Se va con gusto a la primera, pero repetirse el lugar más veces…Las Condes 11.00 creo. Tengo que vender 20 entradas para un té, 20 para una comida, y 20 a otra comida….también debería ir a Talca, pero no tengo auto bueno para más de dos horas de viaje….

Cuando escucho en TV hablar sobre los $ que llegan para la oposición y veo las modestas páginas con la vida de Aylwin, para repartir… es triste. Al lado de lo empapelado que está Santiago con pósters de Büchi.

Si no hay trampa, ganará Aylwin. Quien ha dicho y repetido que no puede prometer un gran cambio en lo económico, sino solo más justicia social. El Gato Pardo, o sea que todo cambia para quedar igual. Cuatro años, el tiempo mínimo indispensable para que la civilidad vuelva a la democracia. Hay gente que empieza a vender sus casas, ¿propaganda o miedo verdadero?

Ahora estoy escribiendo rapidísimo con este computador y si no releo, mejor. Tengo la seguridad de que la era de Gutenberg se multiplica, leo y veo en la TV como funciona el minitel, en que la gente se pasa hasta 16 horas diarias conversando por escrito a traves de un computador, o haciendo las compras….hasta la ropa se encarga por minitel. Será bueno cuando llegue a Chile….antes no creía posible la TV cable, y estoy enviciada con TV española. Si no puedo ver su noticiero de dos a cuatro, lo veo a las 7 en el canal 10. En el NEC se pierden de ver varios canales. Están el 2, el 3, el 4, el 6, el 8 y el 10. El dos intercambia películas las 24 horas. Algunas son antiguallas. Pero muy buena la TV española en lo internacional y películas de novelas famosas. También recorriendo ciudades, la semana pasada tocó Turku, casi me parecía ver a Ana María MacDonald (amiga de la familia. Leer  “Juan Ernesto Riquelme: Chofer de Neruda por un Día”, 13 de Abril, 2018 y “En el Mercado de Juan Ernesto y Ana María”, 24 de Marzo 2018). Tengo desde mi cumpleaños un Sony rico, como el que tú me regalaste, Gonzalito, y que usa Mónica (tu hermana)….son más de las 11, nadie viene a ver el auto (?) ¿Y si yo rifara el mío a cinco mil el número? Tendría que vender 250 números, pero como está tan recalentado capaz que me sigan juicio…voy a pensarlo.

…estoy haciendo orden, increíble la cantidad de cosas inútiles que circulan por esta casa. Y mientras ordeno algo, junto desorden por otro lado.

A las once justas nos fuimos a almorzar a la Hostería del Arrayán, la que está junto al río. Bajo un parrón delicioso, con un guitarrista y otro músico al arpa. Pedimos pastel de choclo. El mozo tenía unas inmensas manos de Frankenstein. Estaba rico el pastel regado con cerveza. Me sentí valiente al no aceptar por castañas en almíbar algo negrusco como vomito de castaña….por aquí somos como los patos, limpiecitos y todo bien hasta dejar su diarrea…el viaje en el Chevrolet reluciente y chúcaro me dejó tan rendida, que me dormí el noticiero español de la tarde. Lastima, porque esperaba ver la ultima aparición de Bette Davis antes de morir.

Juan casi se infartó durante el almuerzo, cuando le conté lo de rifar mi Chevrolet a beneficio de Wilna Saavedra (candidata a parlamentaria el año 89 por el partido democratacristiano, PDC. Sacó 36.837 votos frente a Carlos Montes, del Partido por la Democracia que ganó con 51.504 votos. Ella falleció en el año 2011), claro que descontando para mi el valor del auto, más unos 300 mil para ella….ya se vio con mala reputación…

Ayer fuimos con Juan a ver las cosas que se remataban hoy en una lujosa casa de Sta. María de Manquehue (se arrienda la casa en cuatro mil dólares). Está en lo alto de un cerrito, con camino empedrado en laja roja. Por todos los ventanales espectaculares vistas a todos los techos del barrio…Juan quedó impresionado, no conocía ese barrio, ladera del Manquehue, cerca de un camino pavimentado que llega al cementerio donde fuimos a dejar a la Aminie y a la Corita, y donde tenemos un lugar familiar para todos, en el Parque del Recuerdo.

No sé si les conté que en el entierro de Aminie, pisé una piedra con el nombre de Tito Correa, un primo médico que se hizo un examen en la oficina de un colega y se le atascó en tubo en la garganta y dejó la consulta cadáver. Yo no lo sabía hasta que vi su nombre bajo mis zapatos, y Juan me explicó el suceso de hace unos dos años.

Yo también estaba un poco impresionada con el lujo de Sta. María de Manquehue, un lujo casi sin sol de mañana y de tarde. Había leído en el último Mensaje un estudio sobre la extrema pobreza en ese barrio. En la noche salen desde Conchalí a revisar los tarros de basura para comer restos y sacar papeles. Testimonio de un novicio jesuita.

Son las siete de la tarde, alguien vino a ver el auto, pero Juan anda con el por Indisa. Perdimos nuestro único interesado, un barbudo juvenil.

Mónica (tu hermana) está con Pato en Viña, en el departamento de mi hermana Mónica y en Reñaca, segunda visita de Patatín (hijo recién nacido) a la playa de Viña. Ese niño es igual a ti Gonzalito y Mónica y Pato chochos, hacen una odisea cualquier cambio, ayer pasaron a mostrar el crío en viaje a Viña, como a las diez, y estaban preparando todo desde las seis de la mañana….

Manuel Brunet (esposo de la hermana de tu madre, Mónica) se está poniendo medio gordiflón, quizás efecto de las drogas anti-funcionamiento hormonal; las soporta bastante bien, sin mareos como a mí. Mónica está saliendo de una neumonía que por suerte y ciencia le diagnosticó Manuel mismo. Ahora están en Guayacán descansando. Aquí en Santiago no tienen empleada. Los dos son agradecidos de la vida, escríbanles con cariño. Me da mucha tristeza lo poco que ha gozado la vida, siempre trabajando.

Juan Alberto (tu hermano mayor) se compró un station Lada, y fue con los tres niños grandes y Aída (esposa de tu hermano) a Farellones por el día.

Álvaro se fue el Viernes con Marlene y Gloria, su hermana, por Algarrobo, para estar el domingo en Viña en el cumpleaños de una prima de Marlene. Les encantó el departamento que les arrendé…y yo que tenía tanto miedo a la responsabilidad…

La última vez que estuvimos en Algarrobo, encontramos saqueada la casa, todo abierto por detrás, buscaban parece, un televisor. Se llevaron sabanas, cuchillería, frazadas, y tu radio-despertador, Cristián. Cuando fuimos a dar cuenta, estaba casi todo en la comisaría. Alguien dio la alarma y tiraron las maletas en la calle y huyeron. Me parecía raro ver mis ropas y zapatos esparcidos para mi reconocimiento sobre el mesón de la sala con carabineros. Sentimentales no quisimos regalarles la radio que estaban escuchando, y me siguieron en un gran vehículo a buscar la Blaupunkt, se ve estupenda, en un hueco de honor. Ahora tenemos que pensar en puerta nueva para el dormitorio de abajo y en subir la reja de atrás y ponerle fierros en punta. Pero limpios para robar, no dejaron la caca de la buena suerte, por eso les fue mal. No se atrevieron a subir las persianas del living, sólo había muchos fósforos usados por toda la casa, y eso que robaron de día.

Ya no nos resultan los asados, Gonzalito, sin tus chistes sabrosos. El domingo pasado vinieron todos, y como las dos aspiradoras mías están malas, a puro soplido, entre Pato y Juan, más los consejos de Álvaro, costó harto encender el carbón. Pato revolvía los carbones para prenderlos más rápido. Los tres gatos del patio gozaron del espectáculo desde lejos.

Ya Felipe (hijo menor de tu hermano Alberto)  recorre la casa en estilo explorador. Nos observa a todos, Fernando (hijo de Alberto), casi lolo. Y Francisca (hija de Alberto), como escaparate de chucherías plásticas, según la propaganda de TV a las muñecas Barbie.

Como siempre, ese día, Juan se levantó tempranísimo a las compras superfluas de última hora. Espero le dure el período en que cree comprar todo mejor que yo. Mientras se de ese trabajo, yo feliz.

Desde la otra pieza, Juan me recomienda que no me burle de él con ustedes dos. Tiene antenas de gallo viejo, era justo lo que estaba empezando a hacer.

La Mónica me entregó un póster que tu mandaste para Álvaro, aunque Juan asegura haberlo comprado él para Mónica. La verdad, nos olvidamos totalmente de los pósters. Ahora, Álvaro nos dice que tu le enviaste dos, cree él, y solo hay uno, lo estoy viendo, ayer Mónica lo devolvió, me levanté a llamarte, Cristián, por eso, y se me olvidó. El libro que te encargo es un best seller del año pasado en los EE.UU., recién traducido al francés. Leí una crítica sobre el y me interesa, parece que tiene una postura parecida a la mía ante el cáncer. Dejé de tomar ácido ascórbico la semana pasada y se me quitaron los dolores de guatita. Voy a descansar un tiempo de los cinco comprimidos diarios.

Me fui a dormir a la pieza del fondo….Juan se siente solo, así es que a las 6.30 me voy a despertar con él y el café caliente. Gozo mi pieza mi pieza nueva, espaciosa y silenciosa, sin teléfono ni citófono. Como estar de viaje.

Con la vejez se tienen distintas mañas. A Juan le gusta la oscuridad y/o la luz eléctrica. A mí me gusta la luz natural solamente y el aire fresco de la mañana…

Estoy por la unidad dentro de la DC. Algo he ayudado llevando a Olaya al comando Frei. Estaban emocionados de verla, nos trataron como reinas. Tienen tantas lesiones entre ellos…

Estuve conversando en la peluquería con una viejita de ojos celestes sobre Teilhard de Chardin, casi una hora más tarde me preguntó si la conocía, me pareció que de Valparaíso, hablamos de la Tata (esposa de René Díaz, de La Marina) de la María Angélica que está con cáncer en las tiroides. Al final me dijo que era la señora de Merino (Almirante José Toribio Merino, miembro de la Junta de Gobierno)…nos reímos harto de lo chico que es el mundo. Le recomendé Mallorca para descansar en unos meses más.

He visto una muy buena película de Woody Allen, “La Otra Mujer”, y otra no tan buena de Jane Fonda, “Gringo Viejo”, en que los sanos y hermosos son los ideales norteamericanos ante las barbaridades de Pancho Villa….

No sé qué tecla moví y se me fue para abajo todo lo escrito.

Son más o menos las ocho de la noche, Juan me espera, y se pone lacio si está solo. Adiós antiguos viajes….me da pena verlo desamparado si no estoy con él.

Aída está con reemplazante puertas afuera. Echó las dos empleadas porque se le desapareció una caja con todas sus joyas. Más encima le siguen juicio por despido injusto, le han salido muchas canas a Aída, sin metáfora.

Mónica tiene en su casa una tía de Pato que le ayudará con la guagua por un tiempo. Antes, tuvo una niña que desarmó la puerta de corredera a la terraza y un día no volvió más. Ahora yo cuido a Verónica, cuando siento desde mi nueva pieza ruidos abajo, quiero creer que son ratones o un cuidador nocturno.

Pilar (tu esposa), Anita (casada con tu hermano Gonzalo. Hoy fallecida), avisen cuando viajen a Santiago para ir a esperarlas. Esta casa es más grande cada día, y hay lugar para quien quiera venir, además Algarrobo estará rico este verano en Chile.

Un gran abrazo a todos.

Lunes 3 PM (continuación)

Hoy, el día amaneció nublado, al ir al baño no me gustó verme en los espejitos con marco de bronce que he ido coleccionando para colocar en lo que ahora es una pared, al final del pasillo, aunque dicen que los viejos deben rodearse de espejos, para mantener posturas armónicas, debiera haber empezado de joven, ya se me puso ese cuello gordo que no me gustaba en mi mamá, para echarle la culpa a la cortisona, mejor, a la herencia….antes de las nueve estaba sacando los clavos de la ex puerta transformada en muro, usando uno de los tabiques que separaban en dos esta pieza, desde que nació Mónica. Quedó la pared bien agujereada y sucio el grabillado. Verónica (empleada nueva) me trajo el látex blanco que dejaron los maestros, resultó ser pasta de muros beige, y alcancé a dar algunos brochazos…le pedí trajera látex y que leyera la etiqueta del tarro, volvió con algo azul, revolviéndolo me sirvió para limpiar la brocha. Corro al teléfono, encargo de Álvaro, llamo a Verónica para que de un recado al chofer de Álvaro cuando venga a buscar la camioneta. El teléfono otra vez, a la Nelly Mingo se le demora en morir la mamá de cáncer, el teléfono otra vez, es Mónica que paso mala noche con la guagua. El teléfono otra vez, alguien quiere hablar con Juan, van a buscar para anotar el número, Verónica necesita plata para comprar el pan, le recuerdo que hay tres bolsas del pan especial de ayer, le explico como transformar en papas duquesa el puré de anteayer, y freír más “findus” para aumentar las presas de congrio del refrigerador, y hacer una entrada con dos paltas demasiado maduras, huevos duros y lechugas y un tomate que si no se come hoy, se pudrirá. Me ha molestado un poco en la noche lo que comí al almuerzo, el pastel de choclo parecía cocinado en aceite industrial, pero para no echar a perder el rato lo tragué sin saborearlo mucho, confiando en que pasara por las tripas rápido, hoy tengo colitis y la cara verdosa, ése es el origen de la sacada de los espejos. Pensaba ir a comprar a la ferretería un tarrito de látex. Mejor leo el diario La Época que sigue subiendo de precio sin aumentar contenido. En menos de diez minutos he revisado las pocas páginas. Tengo que vender o las tendré que pagar yo, las últimas cuatro entradas del té de mañana para juntarle $ para la campaña de Wilna Saavedra, va a diputado por La Florida. Verónica hace ruido en el baño, espero lo limpie bien, desde anteayer que no lo hace, mejor sigo con la Muerte de Artemio Cruz, mejor que le regale dos entradas a la Mónica y va con alguna amiga. La desperté, mala honda, dice no tener amigas interesadas en política. Me llama Rosa Pino, ni la recuerdo, está confundida entre otras dos democratacristianas, siempre con chalecos tejidos a mano, imitando los exclusivos de las lanas importadas, necesita dos entradas para el té de la Wilna Saavedra, bien bueno, y le explico como llegar donde la dueña de la tienda El Dato, cerca de Kennedy, sí, allá será el té, linda, llevo yo las entradas, me las pagas allá mismo, sí, a las seis en punto, habrá rifa. Yo regalé un reloj, otra una mantelería, la dueña de casa una tenida completa, a trescientos pesos el número, el negocio es que las cosas a rifar son regaladas. Verónica está esperando que yo salga para empezar su “telefonitos”, lo sé por el apuro con que hace su trabajo. Topa por la ventana del baño el trapo húmedo que pasa por los muebles para dejarlos con aspecto de limpios…Mónica, mi hermana, ya convaleciente de la neumonía, no se fue a Guayacán, estaba demasiado cansada todavía. Dice que la Oriana (hermana mayor de tu madre), ahora que ya sabe que ya está mejor, la llama para llenarla de problemas, que el Banco del Estado, donde Manuelito (hijo de su hermana Mónica) le abrió cuenta ahí, o que el jardinero, algo tuvo que ver con Mónica en eso, también le cuenta lo malo que estuvo el almuerzo del Rotary, y que hoy se juntan las cinco ex compañeras, y que también será aburrido, y Mónica tiene remordimientos de quedar sentida por haberla escuchado, para mis adentros de tener las relaciones temporalmente cortadas desde hace años para sobrevivir, la paranoia podría ser contagiosa, y la Oriana es como el Sida, deja sin defensas. A Mónica y a mí nos remuerde la consciencia haber dejado a la mamá con la Oriana en sus últimos días. Y ahora, además, Mónica siente haberle escrito a Cucho (tu tío Cucho, hermano de ellas) que se las arregle arrendando la casa de Vicuña para comer y haciendo clases de literatura en su casa de La Serena, y lo que más siente es haberle agregado que Juan le puso un abogado, y que con esto es lo que te puedo ayudar, con consejos. No fue mucho consuelo decirle que si la vida se repitiera, casi seguramente volveríamos a actuar igual. Juan le puso abogado a Cucho para exigirle algo a Elena, ya que todo lo comprado entre los dos, fue cuando Cucho trabajaba, aunque él quiso ponerlo a nombre de ella todo. Cucho viajaba una vez al mes a buscar cuarenta mil pesos que después devolvería, eso duró diez meses, la última vez llegó borracho, de noche, y al día siguiente, ya en la Clínica Indisa, Juan le dijo que no entrara más a esta casa en ese estado. No hemos vuelto a saber de él. También que se me murió algo, porque mientras yo estuve enferma ni me escribió. Su explicación: creí que no te dabas cuenta que tenías cáncer.

…lavo mis pilchas personales, riego las plantas y ya son las doce. Arreglo las entradas, son las una. Álvaro y Marlen almuerzan conmigo, Juan llega al final. Álvaro observa burlesco como traga su padre, igual a como lo hizo él, quince minutos antes. Juan critica algo, casi lo mismo que criticó quince minutos antes, Álvaro. Calcado al padre. Juan se para de la mesa medio sentido. La verdad que está molesto porque alguien le pagó con cheque de una cuenta cancelada, y Álvaro le había dado la plata y ahora le protestaron el cheque. Álvaro y Marlen se van a la TV de mi pieza, me quedo con Juan porque lo entiendo, y tengo que ver el noticiero del 7 plagado de propaganda indirecta a Büchi, mientras escucho a Juan despotricar por eso. Y yo que querría ver TV española…para más tarde, ya descansado Juan va a decirles algunas palabras amables a Álvaro y Marlen. Al irse me mira con cara de pedir disculpas. Ya no siento nada, solo ganas de estar sola, se van ellos y yo me siento al computador y les termino esta carta empezada ayer. Álvaro me dejó, antes de irse, bien colocada la impresora. Ahora pondré estas páginas al correo, compraré un tarro chico de látex, y un chocolate para consolarme del día estúpido que he tenido. Tengo diez kilos de más, representa las tontas maneras de consolarme. Antes viajaba…

Estoy quizás demasiado consciente de que en la medida que nos quede menos tiempo, tenemos que disfrutarlo. Sobre todo, las cosas importantes, como el espacio, el tiempo. ¿Por qué los hombres no entienden la vida así en la vejez?

Esta noche todo Chile –o sea, los con luz y los que no, por radio- verá el debate entre Aylwin y Büchi en TV (a Búchi lo asesora el mismo equipo que a Bush en los EE.UU.). Mónica y Jaime los grabarán para enviárselos a ustedes.

Un gran abrazo

Ximena

Autoficción 53: Se me estremecía la ciática al escuchar las alabanzas a una vida frustrada

Nuevamente una carta de tu madre y una confidencia sabrosa sobre la futura Primera Dama de la nación (para leer algo más sobre Leonor Aylwin ver Autoficción 28, 48, Las Burbujas, y Otro Viaje Hacia el Terruño):

 

“….la semana pasada enterraron a una mujer que trabajó 37 años como empleada con la Leonor Aylwin, y según me contó Leonor, el cura habló sobre la “vocación de servicio” de la pobre mujer (cáncer generalizado a los 57 años) que no tuvo hijos ni nada propio. Se me estremecía la ciática al escuchar las alabanzas a una vida frustrada….”

 

No cabe ninguna duda, Cristián, estás nuevamente frente a una carta apetitosa, de esas que sabía escribir nada más que tu madre, escritas como una fotografía, al vuelo de lo que ocurre alrededor de ella, en su entorno, y tocando ese tremendo tema de las empleadas. Vuelves a seleccionar párrafos relacionados con ellas. Tu madre menciona, por ejemplo, que tu hermano Alberto, llegado recientemente de Europa, contrataba empleadas, pero de otra manera, “puertas afuera”, un término que se usaba en ese entonces –¿se usará todavía?- para indicar que no dormían en la casa de los patrones. Cuenta que:

 

“…..tienen dos empleadas. Una puertas afuera y la otra para fines de semana y la tarde del Miércoles, también puertas afuera. Así es que siempre desde de las 7 de la tarde tienen que cuidar a los cuatro niños.……no aceptan aun las comodidades de los países subdesarrollados (¡y las incomodidades como convivir con una esclava de otra cultura!)…”

 

Y luego te cuenta de Emma, su nueva empleada que “llegó con bebé”:

 

“…. llegó con guagua de seis meses. Y la reemplazante se llevó sábanas, frazadas, un collar, etc., etc. Por suerte Emma ya volvió de Chañaral y todo volvió a la normalidad con el niño gateando por las escaleras…..Me gusta un niño en la casa. Da vida y es encantador, y Emma también, contenta y pololeando con el cuidador del colegio vecino…”

 

Tratas de continuar con la carta, pero te golpea nuevamente el escándalo del sacerdote Renato Poblete que salpica de todos lados, en los diarios, la Internet, y en la radio que escuchas de Chile. Algo ya mencionaste en Autoficciónes 18, 39, 38, 36 y XIV. Sus abusos muestran a un verdadero pervertido, y al escribirlo te sientes mal porque fue un auténtico bandido y no te diste cuenta. ¿Cómo fue que no lo notaste, Cristián? ¿Qué edad tienes? ¿A qué edad tienes que llegar para que estas cosas no te sorprendan? Todavía lo ves llegar a tu casa de ese entonces, a Renato Poblete, un sacerdote ejemplar -pero verdaderamente un tipo perverso- y ves como tus padres lo reciben con los brazos abiertos –a un depravado- y lo ves como a un hombre de toda confianza –cuando en realidad era un degenerado- lo ves como un amigo –aunque genuinamente era un bandolero siniestro- y entra en tu casa como ese alguien que se merecía mucho aprecio y respeto. Pareciera que nada de eso fue cierto, Cristián, porque fue un monstruo de una sexualidad pavorosa; poder y sexo, o sexo y poder, ¿qué fue primero, qué ocurre primero? Penetró a un Chile entero, ¿cierto? …contigo incluido, Cristián. Si de fama se trata, los grandes tipos deberían hacerse famosos solo después de muertos…

…..tienes razón, es mejor continuar con la carta; aunque todavía, desde Michigan y después de muchos años, lo ves entrando a tu casa, saludando a tus padres, estirando la mano….

 

Tu madre y sus asuntos de salud nuevamente le florecen, se esconden y vuelven a brotar:

 

“….te escribo en cama. He estado cerca de 10 días con ciática. Todavía no me siento bien segura. Me tira un músculo de la pierna al sentarme. Pero no es nada importante más que “añosidad”….

 

Tu padre continúa trabajando bien en Indisa y todavía opera a una edad donde lo aconsejable habría sido retirarse, dejar a un lado la cirugía, dejarla completamente. Imaginas que esa área médica debe estar mejor regulada ahora, en el año 2019:

 

“….entusiasmado en sus sueños de ampliar Indisa y aún operando con su equipo…”

 

Tu hermano, Alberto, ocupado, pero según tu madre:

 

“……como padre de familia numerosa vive bien “estresado,” pero contento. Aída (su señora) parece gata de flaca, siempre arriba del auto acarreando niños a colegios, dentista, deportes, etc. Aún tiene 4 sillas, así es que resulta incómodo verlos en pisos de cocina cuando vamos a sus asados. Juan Alberto es especialista en parrilladas. Los vemos una o dos veces al mes porque a Juan le cansan los niños…..”

 

Tu hermano Gonzalo, ya tiene todo listo para escaparse hacia Canadá (para conocer más detalles de su partida ver Autoficción 52). Según tu madre:

 

“…allá.tendrán tiempo y la soledad suficientes para amalgamarse (o explotar como matrimonio). Digo amalgamarse porque Anita es pleno siglo 18 o 19, a ella hay que proveerla de todo…ideas y pensamientos incluidos…”

 

Y ya no contacta a ningún Consulado para que no le concedan la Visa:

 

“…..en fin, ya hemos digerido la decisión de Gonzalo…”

 

Y casi lo comprende mejor:

 

“….entiendo que tiene ansias de aventuras, por algo somos descendientes de los que conquistaron Chile y la minería….”

 

Y si por ahí rebusca, casi le encuentra razón:

 

“…me preocupa Chile, hay demasiada pobreza oculta, además de la que se ve vendiendo cachivaches en las esquinas. Por eso hasta le encuentro razón a Gonzalo en emigrar. Aquí hay futuro para los inversionistas extranjeros. No para la gente que solo tiene sus dos manos y una profesión….”

 

Tu hermana Mónica y Pato, recién llegados de Europa, son contratados por el padre de Pato:

 

“……los contrató juntos con otros dos o tres arquitectos para elaborar planos y presentarse a concurso para el Congreso de Valparaíso. Les paga 120 mil a cada uno al mes, por Abril y Mayo. Le prestaron una oficina en Valparaíso y ahí trabajan de 10 a 2 y de 4 a 8. Harto duro el horario porque no les deja tiempo libre en la tarde….”

 

Y menciona al escritor Martín Cerda. El año 90 recibiría una beca para terminar de escribir tres libros que desgraciadamente, nunca serían leídos por nadie debido a un incendio que arrasó con todos sus papeles. Realmente una vida triste, inconclusa, podada. Su mejor libro fue su propia vida, y que muy pocos conocen (para leer algo más sobre Martín Cerda ver Autoficciónes 48, 44, 33, 30, 22, y 13):

 

“el pobre Martín Cerda está sin $, sin trabajo y nadie quiere pagar sus conferencias….”

 

Y sobre el Taller Literario de Guillermo Blanco (para leer algo más sobre Guillermo Blanco ver también Autoficciónes 48, 44, 43, 40, 39, 36, y 35):

 

“…no he podido ir al Taller de Guillermo Blanco, es helado y duro sentarme ahí..”

 

 

Stgo 19 Abril 88

 Cristián querido

 Espero hayan amainado las iras de Scherson al comprender que tu tienes el derecho de elegir, y si se lo comunicaste antes a él, fue lo correcto. Al principio me asusté creyendo que tú habías firmado dos contratos al mismo tiempo…..

 Te escribo en cama. He estado cerca de 10 días con ciática. Todavía no me siento bien segura. Me tira un músculo de la pierna al sentarme. Pero no es nada importante más que “añosidad”….

 Ayer estuvimos muy contentos con tu carta por eso hoy desperté pensando en ti. Y ahora las copuchas de la familia:

 Juan: entusiasmado en sus sueños de ampliar Indisa y aún operando con su equipo. Hemos puesto a la venta el departamento de Huérfanos con Ahumada, su avalúo es de cerca de 6 millones 200. Dicen que hasta el plebiscito, todo está detenido y no se sabe quien es candidato, ni cuando será, ni nada. Pero Álvaro necesita esos 6 millones para construir varias casas al mes, ya que gana poco con una y cuesta lo mismo mantener la oficina. Álvaro es muy metódico y ordenado y planifica muy bien su tiempo y $. Siento que es demasiado exigente consigo mismo. Según Juan Alberto, Alvarito se angustia demasiado por cosas que son la trama de la vida misma. Por suerte quiere a Marlene que es una chiquilla dulce y comprensiva.

 He pensado en vender Algarrobo pero no nos darán ni el valor de las piedras. Ahora el auge es por lo nuevo.

 Juan Alberto como padre de familia numerosa vive bien “estresado,” pero contento. Aída parece gata de flaca, siempre arriba del auto acarreando niños a colegios, dentista, deportes, etc. Aún tiene 4 sillas, así es que resulta incómodo verlos en pisos de cocina cuando vamos a sus asados. Juan Alberto es especialista en parrilladas. Los vemos una o dos veces al mes porque a Juan le cansan los niños. Por eso les prestamos Algarrobo en Enero (y nosotros solos en Febrero, con Álvaro y Mónica algunos fines de semana).

 Entiendo más a Albertito. Viene unas dos veces por semana a almorzar desde Indisa (Clínica) y vuelve a ser el cabro natural de antes del 70. Gana al mes más de 500 mil pesos. Espero ahorren para comprar la casa más definitiva. Le pagan mas o menos $100 de arriendo a Adela. Y tienen dos empleadas. Una puertas afuera y la otra para fines de semana y la tarde del Miércoles, también puertas afuera. Así es que siempre desde de las 7 de la tarde tienen que cuidar a los cuatro niños. No aceptan aun las comodidades de los países subdesarrollados (¡y las incomodidades como convivir con una esclava de otra cultura!). Esto porque a Emma le tocaron vacaciones. Emma es mi empleada que llegó con guagua de seis meses. Y la reemplazante se llevó sábanas, frazadas, un collar, etc., etc. Por suerte Emma ya volvió de Chañaral y todo volvió a la normalidad con el niño gateando por las escaleras…..Me gusta un niño en la casa. Da vida y es encantador, y Emma también, contenta y pololeando con el cuidador del colegio vecino.

 Gonzalo al fin botó su segunda piedra del riñón, no sabe cuando, y ahora está a régimen porque bota mucho calcio en el pipi. Sus piedras eran por exceso de carnes. Juan Alberto lo ha convencido de no comer “sapos y culebras”, aunque a veces comer tomates con hollejo le da diarrea. Esta partida suya a lo desconocido me tiene angustiada. Tiene que mantener el solo, con mala salud, a tres personas. Aquí gana de sueldo 250 mil líquidos al mes. No es malo para Chile donde el 90% gana menos de $100. Entiendo que tiene ansias de aventuras, por algo somos descendientes de los que conquistaron Chile y la minería….tiene derecho a vivir como el quiere. Detesta la diaria rutina. Está seguro de aprender rápido el francés o cambian a la zona de habla inglesa. Ambos, Gonzalo y Anita, tendrán tiempo y la soledad suficientes para amalgamarse (o explotar como matrimonio). Digo amalgamarse porque Anita es pleno siglo 18 o 19, a ella hay que proveerla de todo…ideas y pensamientos incluidos. Gonzalo lo sabía al casarse y tiene que apechugar; quiere mucho a sus hijas, vive para ellas, como Anita, y espero que eso sea tan fuerte que los mantenga unidos. Con la perspectiva del viaje se llevan bien. Están vendiendo sus cosas y el 25 de Mayo se van a un Motel que arrendaron a $5.000 diarios hasta el 3 de Junio en que parten. Los invitamos que se vengan esos días a esta casa (ya estuvieron seis meses en esta pieza de nosotros y nos llevamos muy bien) pero dicen que con las niñitas no quieren porque viven dedicados a ellas. (lógico), y las niñas molestarían. Lo siento porque las he visto muy poco. Solo voy a casa de los hijos cuando me invitan. A mí cuando joven no me gustaban las visitas intempestivas, y creo que hay que dejar a los hijos vivir a su aire. Gonzalo me dice mucho que vaya a ver a las niñitas, y se siente porque no llego en cualquier momento. No sabe que Anita siempre está quejándose de él, eso me incomoda y solo le digo que ahorre (cuando es cuestión de plata). Gastan en muchas cosas chicas superfluas , que aunque baratas, suman mucha $. Creo que soy hipócrita porque cuando salgo con Anita y la veo comprar leseras que venden los callejeros en el suelo y no me atrevo a decirle nada porque es $ de ellos. Allá tendrán que aprender a comprar lo necesario y algo como ir al Truffas para muy rara vez (Truffas es una fiambrería con exquisiteces para llevar calientes).

 Me da ternura ese afán insatisfecho por el hijo que tiene Gonzalito. Y para no pensar en lo que podría pasarle es que Juan ha extendido nuestro viaje a EE.UU. Y yo parto a París el 6 de Junio a Madrid, Mallorca el 20 de Junio y a EE.UU. el 21 de Julio, creo. Te estaré llamando para saber de mi nieta desde cada ciudad.

 En fin, ya hemos digerido la decisión de Gonzalo. Siento que él es una persona con raíces en el mundo entero, no en determinado país, y desde que volvió, añora los EE.UU. No como Juan Alberto que no extraña para nada Europa y está de lo más arranchado en Chile. Gonzalo es agradable por algunas horas, pero en general es un ser solitario (en Buenos Aires ha entrado a tres cines seguidos), introvertido, con explosiones temperamentales cada cierto tiempo. Demasiado inteligente para el ambiente en que vive. Le va a ser muy duro vivir en Canadá donde la soledad se acentuará por el clima. Espero que Anita trate de formar parte de la comunidad en que vivan y no pase pensando en vivir en Frutillar donde no necesitaba vestirse antes de almuerzo.

 Mónica y Pato están en Viña en el departamento que les prestó mi hermana Mónica. El papa de Pato los contrató juntos con otros dos o tres arquitectos para elaborar planos y presentarse a concurso para el Congreso de Valparaíso. Les paga 120 mil a cada uno al mes, por Abril y Mayo. Le prestaron una oficina en Valparaíso y ahí trabajan de 10 a 2 y de 4 a 8. Harto duro el horario porque no les deja tiempo libre en la tarde. Ahora Moniquita está resfriada en cama y sola. Me gustaría ir, pero puedo quedar tiesa, además el departamento es chico y Pato querrá estar solo con ella. Mañana se levantará porque hoy está sin fiebre. Llamamos hoy por teléfono, bien temprano. Quisiera que Moniquita aprovechara este tiempo en tener guagua….pero ella quiere ejercer un tiempo antes de tener hijos. Es su derecho a elegir.

 Ayer, mi salida del día, fue ir a regar sus plantas al departamento de Agustinas. Lo tiene bien arreglado. Pocas cosas y buen gusto, y bien impecable.

 Mónica y Pato han vuelto más unidos que nunca. Se quieren y se cuidan entre ellos. ¡Mejor no voy a Viña!

 La mamá de Pato no está bien (¿Alzheimer?). La están chequeando.

 Y ya se me nota en la letra que estoy cansada. A veces pienso que es locura viajar cuando hay necesidad de harta $ para Álvaro y Mónica y Pato, pero Juan dice que como el pasaje se paga en un año….y tres mil dólares para gastar allá no financiarían ningún proyecto, me convence. Además el clima sicológico en Chile es desagradable. La torta de $ que producen las exportaciones de frutas y otras, solo favorecen a unos pocos, mientras el sueldo mínimo sea $12.000 mensuales, cuando se necesitan 30 mil para vivir por persona, y/o 18 mil para satisfacer las necesidades mínimas en comida. Veo a futuro un mal porvenir, un enfrentamiento diferido por miedo a las fuerzas armadas. ¿He llegado hasta la pagina 13?

Me preocupa Chile, hay demasiada pobreza oculta, además de la que se ve vendiendo cachivaches en las esquinas. Por eso hasta le encuentro razón a Gonzalo en emigrar. Aquí hay futuro para los inversionistas extranjeros. No para la gente que solo tiene sus dos manos y una profesión.

 En fin, Cristián, ya son más de las 10 de la mañana y voy a poner esta al correo (me siento ahogada en un corsé), pero la cama me pone neurótica. Antes del C.A. (cáncer) no me importaba pasar un día entero leyendo, pero desde hace más de tres años , cama es sinónimo de muerte. Quiero salir a respirar, a sentir el sol y el taconeo de mis zapatos. Debo estar agradecida de la vida.

 Murió una prima mía, Marta Correa Young, que apenas conocí, mamá de Jorge Gutiérrez, el médico quimiólogo que me atendió. Ella, su madre, era hija de un hermano de mi papá. Ayer fui con Oriana un ratito a la misa (la Iglesia estaba heladísima) estaba llena de mujeres y hasta mi hermano Jaime y Julio Correa, otro primo, médico con infarto, tuvieron que ayudar a cargar la urna. Se demoró más de una hora en llegar en auto especial que le llevó hasta Concepción. Mientras para hacer hora, el cura habló largamente (yo me escabullé al comienzo de su adormecedora oratoria) sobre sus virtudes, sobre todo la paciencia.

 La semana pasada enterraron a una mujer que trabajó 37 años como empleada con la Leonor Aylwin, y según me contó Leonor, el cura habló sobre la “vocación de servicio” de la pobre mujer (cáncer generalizado a los 57 años) que no tuvo hijos ni nada propio. Se me estremecía la ciática al escuchar las alabanzas a una vida frustrada.

 Oriana (su hermana mayor) ha empezado a envejecer por los pies, por lo demás está bien y serena.

 Y son las 10.35 y me despido hasta que me pueda sentar y escribirte a máquina.

 El pobre Martín Cerda está sin $, sin trabajo y nadie quiere pagar sus conferencias.

 No he podido ir al Taller de Guillermo Blanco, es helado y duro sentarme ahí.

 Y dile a Pilar que me gustó mucho su carta y que lo repita. ¡Gracias!

 Con un abrazo

 Ximena

…..con Pilar te envío la “La Historia Oculta del Régimen Militar”

 

 

Leyendo las cartas que tu padre te mandó en esos años, notas un orden que se repite bastante en cada una de ellas. Primero habla de la salud, que como médico tiene mucha razón en enfatizar; lo más importante es la salud, tener buena salud. Desde esa perspectiva “todo lo otro” se puede solucionar. Si tu miras el problema desde ese punto de vista, de ese punto de vista final y glorioso, que ya no tiene salida porque estás muerto o con una enfermedad incurable, sin solución, en ese sentido tu padre tenía razón. Pero si subes los estándares, ya los aprietos y dificultades del diario vivir te pueden comenzar a golpear las piernas hasta transformarse en problemas serios y muy importantes, tan elementales que pueden hasta convertirse en insoportables. Muy pronto se larga con una anecdotario donde describe cómo se encuentran cada uno de los miembros de su familia, pero sin adentrarse mucho en los conflictos, en los detalles, en los dramas humanos. A lo mejor no lo hacía para no introducirse en esos territorios escabrosos, mejor era quedarse en las planicies de la vida diaria y rutinaria, donde todos se encontraban con una relativa buena salud. Prefiere enfatizar lo positivo, en como se mueve la maquinaria de la familia, el calendario, las distintas metas de cada cual. Al final te anuncia visita para conocer a la nieta que nacería durante los primeros días de Julio de ese año.

 

 

Stgo 20 de Abril 88

 Querido Cristian y Pilar

 Espero que se encuentren bien de salud y que el embarazo de Pilar vaya evolucionando bien. Lo más importante es la salud y en seguida todos los otros problemas.

 Ayer recibimos carta tuya y nos arregla mucho todo lo que nos cuentas y como enfrentas los problemas. Las llamadas telefónicas también nos ayudan mucho a conocer detalle de vuestras vidas y nos hace participar de ella. Nos alegra mucho tu nuevo trabajo y ojalá puedas superar los problemas en la Universidad. Estoy seguro que lo que tú resuelvas será lo mejor, porque confío mucho en tu buen criterio. La mamá partirá en Junio a Europa, Paris y España, y el 20 de Julio estará en Nueva York. Como el cumpleaños es el 22 de Julio, celebraremos ese acontecimiento en Cleveland. Yo partiré de Stgo y llegaré más o menos en la misma fecha y estaremos con la mamá aproximadamente una semana. Estaremos felices de conocer a nuestra nieta que llenará de alegría a sus abuelos y padres.

 Gonzalo tiene todo preparado para partir a Canadá el 3 de Julio. Está con buena salud y muy optimista.

 Álvaro sigue en su empresa constructora y va saliendo todo muy bien.

 Pato y la Mónica están haciendo un proyecto en Valparaíso sobre el edificio del nuevo parlamento.

 Alberto sigue trabajando muy bien en su diálisis.

 Yo estoy bien en Indisa; en Mayo próximo habrá asamblea general de socios y creo que seguiré de presidente.

 Acá el clima está cambiando y va a ser muy agradable estar en veraneo en EE.UU. y Europa.

 Recibe tú, Pilar y la niña un cariñoso abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

 Juan

Autoficción 45: ……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros…

Todo comenzó cuando pasaron a dejar unos panfletos naranjos en el buzón de entrada en nuestra casa aquí en Michigan, y donde explicaban el test que me ofrecían. Nuestro perro, el Copo, ladraba como si nos fueran a asaltar, o como si fuéramos a perder algo. Salí corriendo a la calle y saqué el papelito del buzón, mientras veía como se retiraba una camioneta que también era de color naranja y con un chofer que hacía señas con las manos, y que se reía, estaba muerto de la risa. Parece que se hacían señas con mi vecino que también sonreía como celebrando el espectáculo. En el panfleto me explicaban en detalles de qué se trataba el ofrecimiento. Es un test donde me invitaban a donar un poco de sangre para realizar unos perfiles bioquímicos y genéticos. Después de firmar unos papeles y basados en los resultados del análisis, me visitarían nuevamente para explicarme los detalles, y predecirme con bastante certeza, según ellos, con un error de tan solo un año, mi “fecha de caducidad”, es decir la fecha en que me iba a morir. Explican que la medicina ya ha progresado mucho, demasiado, y que ha llegado la hora de utilizarla para el beneficio de todos, leía en el papel. Los accidentes, eso sí, no se pueden predecir, de manera que nada de eso se consideraba en el contrato.

Siempre me asombran estos gringos, la facilidad que demuestran para inventar negocios, nuevos trucos, y como le dan un barniz azucarado a las peores noticias. Cuando me echaron del trabajo, por ejemplo, y cerraron mi planta piloto, me indicaron que esa era simplemente “una reestructuración”

…….pero volvamos a la casa. Cuando se fue el tipo de la camioneta naranja, la Pili, que recién llegaba del trabajo, me preguntó asustada si acaso yo había firmado. ¿Firmaste?, me gritó sobresaltada, ¿firmaste? Le aseguré que todavía no, pero que siempre me ha intrigado poder conocer eso. ¿Qué?, me preguntó, aterrada, ¿conocer qué? El término de mi vida, le grité. Ahí se aterrorizó mucho más y me dijo que por qué me daba por hablar de eso, de mi muerte, o de la muerte de todos, en general, que ya estaba cansada de escucharme, y me dijo que cómo les creía, que ella había escuchado que cuando llegaba la fecha, y si todavía el cliente no ha caducado, si todavía no te has muerto, Cristián (y la pobre ya casi lloraba) te golpean la puerta otros tipos que te hacen otro examen. Y ahí el Copo nuevamente se puso a ladrar como si nos estuvieran robando algo……

 

Continuará….. Este es un experimento que puede terminar aquí, con esta nota o a lo mejor se extiende en el futuro, no lo sé.

 

Pero por ahora regresemos a las notas y cartas de esos años, en el Chile del 87. En las dos cartas siguientes, mi madre cuenta que los viajes de fines de semana a la zona central de Chile, se encaminaban cada vez menos hacia Algarrobo, donde tenían una casa, y mucho más hacia Viña y Valparaíso, donde una de las atracciones era disfrutar del típico plato de Machas a la Permasena, un hit que no desaparece y que no ha disminuido con los años. Añade, también, que el Chevrolet continúa con sus recalenturas y problemas. De la casa de Algarrobo me cuenta poco, pero me imagino que la casa permanecía con los problemas de siempre, lloviéndose periódicamente, y siendo asaltada por los lugareños que la veían invariablemente inhabitada.

En el área del debate público, el clima beligerante no decae. Menciona una entrevista de una conocida periodista de ese entonces, Raquel Correa, al Obispo Carlos Camus, donde:

 

“……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros….”

 

Eran otros tiempos, una época donde la iglesia católica parecía resonar con los sufrimientos y problemas del hombre de la calle. Chile se preparaba para la venida del Papa Juan Pablo II:

 

“…..aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase….”

 

Mi hermana junto a Pato, su marido de ese entonces, continuaban su recorrido por Europa:

 

“….Mónica llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….”

 

Al final menciona al “Pollo Ovalle”, un amigo de mi hermano mayor, Juan Alberto, en las secundarias del colegio San Ignacio. “El Pollo” le da a mi madre buena información sobre cómo conseguir pasajes baratos. Hay que recordar que en esa época la Internet todavía no se conocía:

 

 

Santiago, 9 de Marzo 87

 Cristiancito querido

 Recién llamaste como transmisión de pensamiento. Perdón, te escribo acostada de puro floja, es que ayer el viaje fue un poco agotador porque se nos volvió a recalentar el Chevrolet a pesar que donde Davis lo habían arreglado.

 Nadamos el sábado con Álvaro (hermano menor) y Marlene (su actual esposa) en la piscina del Miramar, pero el domingo amaneció muy nublado. Teníamos ganas de hartos mariscos y después de pagar el Hotel nos fuimos a un restorán en Valparaíso (dato del weekend Mercurial). Subimos a los comedores del 2º piso por unas escaleras negras de mugres, como para rasparlas con cuchillo. Había poca gente, pero a los 15 minutos estaba lleno y pasaban inmensos pescados fritos envueltos en grasa. Mis machas a la parmesana estaban duras, secas y casi sin queso. Juan no terminó el caldillo guardando lugar para el congrio frito que le llegó crudo. ¡Y eso costó $200 menos que en el Miramar! Di una vuelta por esa Caleta el Membrillo con el agua sucia de papeles y pobres chiquillos tratando de pescar.

 Hay hambre en los cerros de Valparaíso. Ahora con el camino a cuatro pistas, las empresas se trasladan a Santiago. Por menos de la mitad de $ de hace 3 años, aquí se pueden comprar casas, pero, ¿quién puede vivir tranquilo entre tanta pobreza?

 El sábado tuvimos un magnifico almuerzo en el Miramar, rodeados de mozos para entregar tumbonas,, toallas, ofrecer bebidas y poner quitasoles. Escandaliza vivir las diferencias con indiferencia. Dicen que con los fuegos artificiales de Valparaíso se podría no haber despedido a los 6.000 profesores… ¡Luego, luego, control de la natalidad!

 Como ves, aún estoy bajo el efecto de haber estado ayer en Valparaíso.

 Un gran abrazo

 Ximena

Stgo 13 Marzo 87

Queridos Cristián y Pilar

 Ayer estrené las pantys negras con bordado, se ven preciosas… ¡Gracias!

 Aquí estamos bastante entretenidos por una entrevista que le hizo Raquel Correa al Obispo Camus; pero mejor es que se las envíe….voy a buscar entre los diarios viejos…el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros.

 Aída (casada con Alberto, mi hermano mayor) va dos veces por semana a un policlínico en que trabaja Antonio Cavalla. Ayer y hoy, en El Mercurio, sale que fue interrogado por un juez que investiga la muerte de un carabinero. Harto que le dije a Aída….creo que persiguen a los ex exiliados para asustarlos.

                                                                                                 24 de Marzo

Y parece que olvidé aquí la carta.

 Ayer me llegó una tarjeta tuya y antes de Pilar con motivo de un día de (no legible)….gracias.

 Los diarios han desaparecido y las revistas Hoy no sé si te las envié. Ahora te pongo al correo el primer número del diario La Época y recortes.

 Aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase.

 Mónica (mi hermana) llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….

 Jorge Ovalle (amigo de mi hermano Alberto en las secundarias), o “El Pollo Ovalle” desde NY sacó pasajes a poco más de US$ 600 en Lan Chile. En la Agencia Cóndor Travel. Toll free 1 800 4236686 Manhattan 501 5ª Avenida, Suite 115, Nueva York 10017. Esos datos me los envió la secretaria de Juan. Hay que re-chequear en la guía de teléfono. En casa de Juan Alberto estaba el Pollo y me contó que ellos compraban pasajes baratísimos en esa agencia. Ahora se vuelve el Pollo a Filadelfia por uno o dos meses, y de ahí sigue a Barcelona donde viven. Creo que les venden los pasajes a menos de 400 dólares a Europa.

 Un gran abrazo

 Ximena

Autoficción 43: ….como ardilla en su árbol…

Bajando al subterráneo de mi casa, este fin de semana, encontré la bofetada de la Agencia Carmen Balcells, que ahora y antes veo como bien justificada. Como expliqué antes, pese a las sugerencias de Guillermo Blanco creo que busqué el fracaso en ese texto que mandé, busqué el rechazo, cosa que finalmente llegó:

 

Agencia Literaria Carmen Balcells

 Estimado amigo:

 Transcurridos estos mese podemos ya darle noticias sobre la lectura de la versión revisada de El PROPOSITO DE LA LUZ MAS LUMINOSA.

 Lamentablemente los informes de la lectura no han sido muy favorables y a pesar de que hemos considerado detenidamente las posibilidades de esta obra en el mercado editorial español, creemos que hay algunos errores de estructura y de concepto, que nos han hecho desistir sobre su representación.

 Agradecemos nuevamente su confianza al dirigirse a nosotros y quedamos a la espera de sus instrucciones en cuando a los originales.

 Muy cordialmente

 Carina Pons

 

Recuerdo que tiempo después, varios años después, mandé unos cuentos a la agencia Carmen Balcells, la suprema jefa, la jueza de todo lo que es malo o bueno de lo que ocurría con la literatura y los escritores en esos años. Recuerdo que José Donoso sufría ataques de ansiedad esperando los derechos de autor que ella regularmente le mandaba. Lo interesante es que en la agencia me tomaron demasiado en serio, me contestaron las cartas y me trataron como alguien que todavía les podía ofrecer algo, una gran novela. Recuerdo que el título del texto anterior no sonaba mal: “Hablen con Mariana”. Un título que después cambie por: “El Propósito de la Luz más Luminosa”. Se acordaban de mí cuando les mandé los cuentos, y por teléfono me dijeron que no era la primera vez que les mandaba algo. A los pocos meses llamé nuevamente por teléfono para averiguar como andaba todo, y me alegré cuando me dijeron que los habían aprobado, que habían pasado “el turno de la lectura”. Pero sin embargo, en ese preciso instante me chanté, ahí nuevamente arranqué despavorido frente a la posibilidad de tener éxito, porque después de la felicidad inicial, de la copita con champagne, me asusté, me enfrié y no llamé nunca más y ellos tampoco hicieron nada. Creo que hasta me mudé de casa. A lo mejor pensaron, y correctamente, que un libro de cuentos apenas vendería, sería un fracaso comercial. Asunto que podía ser muy cierto porque siempre he sido malo para el marketing, algo que es tan importante para los días que nos comen. Como contaba antes, tuve susto de pasar miserias, pellejerías, y a lo mejor también le tuve temor al potencial fracaso, a ser un elegido que al final no producía nada de valor. ¿Bueno para escribir qué, Cristián? ¿Pendejadas?

Hace pocos días me llegó un lindo email en la sección de comentarios de este blog, de la viuda de mi amigo Ignacio Carrión que reproduzco más abajo:

 

Cristián he leído en tu página hasta la 42 y me atrapa. Estás haciendo un trabajo maravilloso. Tu amigo Ignacio estaría fascinado. Me hace gracia la expresión “como ardilla en su árbol”. No sé si se dice o lo inventó ella. Desde que sé que tu madre está viva me cambió el punto de mira. No por el hecho de que esté viva sino por lo que hizo con la herencia. La verdad no lo entiendo. ¿Qué tal os va todo? ¿Las chicas bien? Por aquí ya se acerca el final del colegio de los niños y hace mucho calor. Acabo de terminar la última novela de Antonio Muñoz Molina. Está bien. El título es muy bonito. Tus pasos en la escalera. Te mando un abrazo enorme.

María Jesus

 

Querida María Jesús (Chus)

 Gracias por tu comentario. Como te contaba siento que de alguna manera Ignacio todavía lee estas notas cuando tú mencionas algo y eso me llena de alegría, me salpica. Y tienes mucha razón cuando comentas las cartas de mi madre. Al igual que tú, encuentro que ella escribía muy bien, sabía desdoblarse y mirar, con esa mirada de vuelo de pájaro, sin amarras ni anclas, donde simplemente contaba lo que ella veía y sin inhibiciones. Pero eso le ocurrió solamente en las cartas, textos que ella presumía serían secretos y por eso soltaba su escritura y relegaba a su censor a la basura.

 Mi madre todavía está viva, todavía vive, pero después del desaguisado de la herencia, donde básicamente desheredó a sus hijos hombres por decreto supremo, sin conversar nada, simplemente la he desconocido y en gran medida ya se me murió, no está, partió; quizás por eso hablo de ella en el pasado. Pero en las cartas es claramente otra persona y ahí la recuerdo nuevamente con cariño, resucita, donde me río muchísimo y también la sufro. Con los años creo que la voy a perdonar, querida Chus, pero sé que será tarde, a destiempo, en cartas sin destinatarios y en otros espacios, bajo otras condiciones.

 Aquí en Michigan estamos bien, y nuestras dos hijas, Camila y Sofía, están bien, viven en Seattle. Yo aquí me he matriculado con estas cartas y algunos libros y algunas otras ocupaciones que no tienen nada de espacial. Jugamos con nuestro perro, el Copo, nuestros gatos (me encanta el Luca, el gato hondureño que se trajo Camila cuando estuvo ahí), y a veces escribo una notita y recuerdo a los amigos. Y claro, ahí está y estará siempre Ignacio Carrión. Siento que gané mucho al conocerlo, siento que me liberé, sacudí la censura, la inhibición en las palabras, y su ejemplo me empujó a tomarme esto, la escritura, de manera mucho más seria que antes, como lo hizo siempre él; aunque uno a veces lo haga mal, no lo pueda hacer o no resulte. No es tarea fácil, querida Chus, porque como nos recuerda el escritor chileno, Jorge Edwards, en Chile somos buenos para las intimidades, las confidencias, los copucheos, pero solo cuando nos tomamos un cafecito, un traguito, y en la privacidad y los encierros de los restoranes. Ahí usamos mucho la broma, la anécdota, el chiste, y todo se hace muy entretenido. Lo triste es que tan pronto se acaba el cafecito, se acaba la fiesta y quedan las botellas vacías en medio del desorden, junto a un sándwich mal comido, todo eso se olvida y se pierde, y al final es como si nada de eso hubiese sucedido, nada se hubiese conversado……eso me lo enseño también Ignacio, querida Chus…..

 ¡Otro abrazo igual de enorme desde Michigan!

 Cristian

 

Le mencionaba a Chus que en Chile conversamos y nos abrimos solamente en la casas de los amigos. Me acuerdo, por ejemplo, del “Chatito Frías”, un retirado general del Cuerpo de Carabineros de Chile y sus innumerables anécdotas que contaba en la casa de mi padre, en Algarrobo. El Chatito Frías conocía bien el arte de la conversación, y a veces pienso que era algo muy cercano a la literatura, o al teatro, un destilado puro, porque a veces hasta se paraba del asiento para actuar, para explicar mejor una ocurrencia, o algo que le había sucedido en una cuartel de un pueblo chico, retirado, y todo eso contado con mucha humanidad.

En la escritura es fácil chantarse; a veces se cuenta algo, sale algo, pero muy acotado, poco y mal. Nos cuesta mucho escribir y contarlo claramente, sacarlo a la luz. Jorge Edwards creo que solo ahora, con la edad y casi al término de una larga vida, ha cambiado y se liberó bastante del censor interno. Eso se nota sobre todo en su segundo libro de memorias (Esclavos de la Consigna, 2018). Creo que esa liberación lo deja ver como un personaje mucho más humano, porque nos muestra claramente que se equivocó en muchas ocasiones, pero no tiene problemas en reconocerlo, y el texto se hace entretenido y fácil de leer, atrae. Las únicas secciones que podrían pasar como añejas en su último libro, un poco fuera de época –creo- son las secciones donde celebra o cuenta en forma graciosa la tendencia al alcohol de ciertos escritores y poetas. A lo mejor me equivoco, pero creo que en el futuro esas celebraciones serán vistas como algo de mal gusto, percibidas como un aplaudir y vitorear cierto tipo de enfermedades serias. Me gusta que cuente sin mucha censura, pero no tiene para qué agregarle ese toque celebratorio a las tomateras excesivas. También son entretenidas las confidencias sobre Neruda. Menciona también varias veces al famoso crítico literario de esos años, Alone, o Hernán Díaz Arrieta (amigo de mis padres, y sobre todo de mi madre, fallecido ciego y mudo el año 84 al los 92 años de edad), y a Gabriel Valdés Subercaseaux (amigo de mi padre, fallecido en el año 2011), que fue jefe de Edwards cuando él trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. El mismo Gabriel Valdés que llamó ocho veces al embajador italiano en Chile, en el 87, para que le dieran la beca a Italia a mi hermana Mónica y a Pato, su marido en ese entonces (Autoficción 42). Jorge Edwards nuevamente habla bastante de Neruda en su último libro, y en otro anterior, en “Adiós Poeta”, donde toca el tema de su entierro.…….y menciona a mi madre pero en clave, como “una amiga”, o “la amiga común”, sin mencionar jamás su nombre: ¿Nuevamente el susto, el terror al “qué dirán” de mi madre? Así es como lo escribe Jorge Edwards en Adiós Poeta: (Tusquets Editores, 1990):

 

“Una de las versiones de su entierro me llegó, curiosamente, del lado más conservador que uno habría podido imaginarse, del lado de Hernán Díaz Arrieta, Alone, el eterno crítico dominical de El Mercurio que se había convertido en sus últimos años en un incesante fustigador de nuestra izquierda no solo literaria, sino también política. Recibí el testimonio, precisamente, durante el funeral suyo, algunos años después, y por boca de una amiga que lo había acompañado al del Poeta. Hernán Díaz, en el mundo literario chileno de comienzos de siglo, fue uno de los primeros en reconocer el genio poético del joven Neftalí Ricardo Reyes, que ya había empezado a firmar como Pablo Neruda. Se sabe que le prestó quinientos pesos de entonces para que pudiera financiar la publicación de Crepusculario, su primer libro. Se respetaron y fueron amigos siempre, a pesar de que no dejaban de propinarse algún arañazo o picotazo periodístico. Para definir al beligerante Alone de la década del sesenta, Pablo utilizó una expresión que venía del parlamento español de épocas anteriores a Franco: “Insigne escritor y extravagante ciudadano”.

 Pues bien, la amiga común a la que me he referido antes me contó que Alone supo la noticia de la muerte de Neruda y partió de inmediato a visitar a Matilde. Entró a la casa del costado del cerro San Cristóbal llorando, detalle que Matilde me confirmó. Al día siguiente, acompañado por la misma amiga, partió al entierro. Cerca de la tumba, ese mausoleo prestado en los comienzos por una familia burguesa, los miembros de las Juventudes Comunistas, que estaban rodeados de soldados con ametralladoras, levantaron los puños y rompieron a cantar la Internacional. “Hasta aquí nomás llego”, dijo, con tranquilidad, Hernán Díaz, que quizás, después de todo, no era una ciudadano tan extravagante como pretendía creer el Poeta, y regresó a su casa de una de las orillas del Parque O’Higgins.”

Todavía recuerdo que fui yo el que contestó la llamada de Alone el día del entierro de Neruda. Era temprano y se escuchaba el zumbido de los autos en las calles, lo que apagaba todavía más su voz frágil y afectada, y le pidió a mi madre que lo acompañara a la ceremonia del entierro. Rogué para que me dejaran ir con ellos, pero no me dejaron, sería peligroso, me dijeron, habría protestas, gritos, así que mejor sería me quedara en casa. Fue una pérdida, pero ya la perdoné.

Creo que frente al papel, o la pantalla en blanco, nos frenamos porque le tenemos terror al “qué dirán”. Mi madre, por cierto, le tenía mucho susto, y me parece que eso le impidió desarrollar su escritura plenamente. Pero creo que felizmente esa tranca, esa dificultad, ahora, en el 2019, está cambiando y se están abriendo las puertas del closet donde los asuntos íntimos, secretos, incluso aparentemente vergonzosos –sobre todo en las nueva generaciones- se conversan con menos rodeos y con más autenticidad, como lo hizo mi querido amigo Ignacio Carrión hasta el agotamiento, y literalmente hasta el último suspiro. Él lo supo hacer hasta hundirse en el dolor, donde se quemó las manos (y donde también se las quemó a otros), se hirió los ojos, y hasta rasguñó el papel de sus cuadernos donde lo contaba todo.

Pero regresemos al 87. Ese año fuimos a Chile de visita y recuerdo que con Pilar nos acostamos en cada una de las camas que antes habían sido solamente mías. Fue como un acto de purificación, de lucha, de borrón y cuenta nueva. O a lo mejor pudo haber sido todo lo contrario, a lo mejor fue como un renacer, pero sobre las cenizas todavía tibias de otros años, no lo sabré nunca. Fue un proceso bien curioso, como de reconquista.

Mi entrevista en la IBM –lo veo en las cartas que he escondido “como ardilla”- parece que causó revuelo en mis padres. Ahora recuerdo mejor como ocurrió todo. Sucedió en Nueva York entre parques de árboles frondosos y laboratorios que parecían sacados de algún sueño. Me entrevistaron varios tipos, pero mi suerte estaba echada. Recuerdo a un tipo joven, un poco extravagante, muy trabajador, y que era algo así como una leyenda en los círculos electroquímicos. Me hizo varias preguntas pero más que nada para salir del trámite, para cumplir. Después me entrevistó un tipo más joven, buena facha, al que se le notaba un futuro resplandeciente por adelante, y él lo mostraba en su desplante, tenía la seguridad para mostrarlo. Había pasado por universidades importantes, y por cada uno de los laboratorios adecuados, o por los que había que transitar para ser considerado como miembro de ese círculo dorado de las nuevas generaciones que prometían. Yo también prometía, venía del laboratorio de Yeager, que en esos años era una leyenda. Pero nunca he actuado bien, y uso mal el marketing, y cuando me ocurre eso, dejo de ser técnico, científico, y observo, comienzo a mirar a esos actores, a buscar que fotos tienen sobre su escritorio, por ejemplo, o qué libros guardan en una estantería. Pero como contaba en la nota anterior, mi suerte ya estaba sellada después de haberle dado un no rotundo al doctor Bindra. Había dejado pasar esa oportunidad y ahora estábamos en ese tiempo donde había que pagar la deuda. Años después me enteré que el primer tipo que me entrevistó ese día había fallecido de SIDA. Del segundo no supe nunca nada. Espero le haya ido bien; creo que a él lo contrataron cuando inicialmente rechacé la oferta por mi viaje hacia Berlín.

En la siguiente carta, mi querido padre, con metodología de cirujano, recorre brevemente la situación de mi madre y lo que ocurre con las vidas de mis hermanos y hermana. Al final menciona lo que le sucedió cuando un amigo mío, Javier de Ferari, llevó a su madre a su consulta. Mi padre tiene que haberle pegado “un palo” feroz, porque al día siguiente, cuando se dio cuenta de que Javier era el Javier amigo mío, le devolvió la plata de la consulta hasta con intereses:

 

“…..vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día…..”

 

Santiago, Febrero 17 de 1987

Queridos Cristián y Pilar

Espero que se encuentren bien de salud y que los proyectos se vayan concretando. Ojalá que Pilar termine la parte experimental de su tesis y obtenga el próximo año definitivamente su doctorado. Me alegró mucho que estés conforme con la entrevista de la IBM. Estoy conciente que lograr un contrato es muy difícil pero en todo caso es una buena experiencia. Si no es eso ya se presentarán otras oportunidades. Vuestra estada en Chile nos pareció un sueño y el mes se hizo muy, muy corto. Lástima que nuestra casa no sea lo suficientemente grande donde hubiésemos podido atender en mejor forma a la familia de Pilar, nuestras intenciones habrían sido brindarles mayores atenciones.

Acá las cosas tienen la rutina del tiempo y las novedades que tu debes conocer quizás mejor que nosotros por la prensa de los Estados Unidos.

La mamá bien de salud y el próximo fin de semana iremos a Viña.

Álvaro (hermano menor) está armando una sociedad constructora de viviendas.

Gonzalo (hermano que finalmente terminó viviendo en Canadá) feliz con su nuevo puesto en la Unicef, cuyo sueldo de $250.000 libres es un buen sueldo para Chile.

La Mónica (hermana) y Pato recorriendo Europa y logrando nuevas experiencias.

Alberto (hermano mayor) trabajando en buenas condiciones.

Yo también trabajando en Indisa muy a gusto. Acá el clima está siendo menos caluroso por lo que creo que ustedes irán teniendo menos fríos. Vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día. Recibe tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

Juan

 

Aquí sigue una carta de mi hermana Mónica, donde cuenta las vicisitudes de su nueva vida en Roma y en Europa. Estaban recién casados:

 

Roma, 16 de Febrero 1987

Queridos Cristián y Pilar

Hola! ¿Cómo están? Ojalá súper bien y un poco más estables después del viaje a Chile. También supe por los papás que tuviste una entrevista en NY para la IBM y que te contestan a fines de este mes o principios de Marzo. En todo caso, de verdad te deseamos suerte.

Bueno, ahora paso a contarles hartas y nuevas noticias. Como me imagino, se habrán enterado en Chile, que el curso al cual vinimos no existe, y la única posibilidad de algo en la universidad era un curso “singolo”, es decir, uno cualquiera de la carrera….nada de posgrado ni importante, y aunque lo fuese a tomar yo (no Pato), no tenía los papeles, ya que aunque se suponía que debían estar en la universidad el 1º de Noviembre, no llegaron hasta el 23 de Enero. Estos italianos son un despelote únicos y solo te contestan con un “boh”. Llevé mis fotocopias necesarias, pero nada de eso podían ser usadas, debían ser los originales y mandados y visados por la embajada de Italia en Chile, y de ahí al Ministerio de Relaciones Exteriores en Italia, luego a la embajada de Chile en Roma, y de ahí, finalmente, a la universidad. Como se imaginan, un círculo imposible, casi, de seguir; ah, y además, hay que agregarle que debíamos dar un examen de italiano el 12 de Diciembre para tener los resultados supuestamente en la semana…. pero solo los tuvimos como el 15 de Enero. Y algo divertido, se cerraban las inscripciones en Diciembre; pero prerrequisito, debíamos haber aprobado el examen. Como ven, una sola locura. Para qué les digo lo desesperados y angustiados que estábamos, sumándole que aquí no hay donde vivir, y encontrar una pieza ya es un milagro. Ya en Año Nuevo y antes de Pascua, nos salió esto del Vaticano, pero después de 20, aunque no lo crean, 20 entrevistas y conversaciones pospuestas, supimos de que se trataba realmente el curso (antes solo era una idea general, a lo italiano…) y era “Biblioteconomía, con Mención en Arquitectura Religiosa del Renacimiento a Nuestros Días”…. Por lo cual, aunque ya estábamos inscritos, lo pensamos seriamente, y sumamos el otro gran problema, el dónde vivir. Aunque por medio de unos chilenos encontramos un departamento (¿departamento?), que de verdad eran dos piezas sin cama, con cocina (pero sin cocina ni refrigerador), el baño lleno de hongos por la humedad, sin rejas, en plano terra (nivel calle) y por 500 dólares al mes. Sacamos cuenta de cuanto nos iba a costar en arreglarlo, solo por 4 meses, y era todo una locura. Iba a ser una inversión para botar. No encontramos ni siquiera residenciales.

A Pato le empezaron los dolores de guata (quizás de nuevo úlcera).

Entonces, Cristian y Pilar, dado que los estudios no eran los indicados para nosotros, las condiciones del departamento ($ en general) y por tan poco tiempo y viendo que la beca es independiente al estudio, cambiamos de planes y nos replanteamos todo, no esperar el fin de la beca para empezar a conocer y viajar, sino empezar ahora desde marzo, y ocupar el tiempo y las $ con que disponemos por la beca.

Aunque parezca una locura, no lo es. Creo que vamos a aprender mucho más viajando y “viendo arquitectura”, que por medio de libros en una biblioteca.

Es por esto, que durante el mes de Febrero nos hemos dedicado a ver precios de trenes, ofertas, etc., como también los carnet de estudiantes para tener derecho a albergues. Nos hicimos socios de los dos que hay (y que podemos) uno es el ICTUS, y YHF. Los dos nos dan posibilidades de albergue dentro de toda Europa y el mundo (¡hasta hay en Chile! ¿Cómo será?). También ofrecen billetes de avión a todas partes y súper económicos. ¡Con esto Pato quiere ir hasta Egipto! (no me lo imagino arriba de un camello).

Con esto y el tiempo que disponemos, cree que de verdad se hace mucho más factible el que nos podamos ver. Escriban y dígannos (¿?) como sería, si ustedes pueden y quieren, y así nos ponemos de acuerdo.

Ya tenemos listas las mochilas y sacos de dormir. Nuestro viaje va a empezar, esperamos el 1º de Marzo a España, ya que ahí Pato tiene un primo hermano (no de los que viven en su casa por años) que se casa. Tenemos pensado quedarnos mas o menos hasta el 15 ahí, y luego volver a Italia recorriendo el norte, llegando finalmente el 1º de Abril a Roma donde cobramos la beca (la cual vendremos a buscar cada 1º de cada mes, hasta Junio incluido). Después tenemos planeado comprarnos el Europass por 2-3 meses y recorrer hasta quedar “lona”.

Bueno, ahora ya tienen una idea más o menos de toda la “película”, así que paso a contarles que de verdad en algunos momentos creo nos “tiramos al agua pato”,  ya que ni Pato ni yo tenemos experiencia en viajar así, pero si no lo hacemos ahora, ¿cuándo?  Será toda una aventura, tenemos “planeado” hasta cuanta ropa llevar, pero todo en teoría. ¿Cómo será la práctica?

Ah, y Cristián y Pilar, porfa’ les pido (pero no se rían) que como se me perdió un libretín donde anotaba algunas cosas (como los cumpleaños), se me perdió y necesito, si tu tienes, las fechas de los cumpleaños de todos ya que sé que las debes de tener y sabes, porque siempre llegan tarjetas en las fechas. A mí me encanta mandar, pero sin saber exactamente las fechas estoy perdida (pedirlos a la casa, me da plancha!!). Porfa’ mandalas a:

Sra. Mónica Fierro

Caulonia 10, int 32

00183 Roma

Italia

Si puedes lo antes posible para así tenerlas antes de irnos de viaje el 1º de Marzo.

Bueno, escríbannos y cuenten como están, y todo lo que quieran. ¿Y cómo está el frío allá?

Bueno ya es súper tarde (12) y prefiero cerrarlo de una vez y mandarlo mañana a primera hora.

Reciban un gran abrazo y espero sus noticias

Mónica

Autoficción 42: Que raro es vivir. Demoran tanto en llegar los acontecimientos y se terminan tan luego..

Al leer las cartas de esos años siento que mis padres vivieron demasiado en función nuestra, dependiendo excesivamente de nosotros, de lo que hacíamos, de lo que estudiábamos o no estudiábamos. Todo eso fue bueno, fue muy generoso, pero también, creo, fue desgastador para ellos porque por mucho que uno a veces quiera ayudar, simplemente no se puede, o no se sabe cómo hacerlo o se hace mal, proponiendo soluciones a la medida de uno, a los estándares de uno, al mundito de uno……y uno se puede equivocar tremendamente. Los trabajos de nosotros, los hijos, las oportunidades evolucionaban lentamente, a golpes, con saltos y caídas, y tengo la impresión que a veces lo mejor es no intervenir, o intervenir apenas. Recuerdo que a mí me ocurrió algo que no supe aprovechar. Estaba recién recibido y ya con planes de partir hacia Berlín, cuando llego al laboratorio de Yeager un tipo de la IBM preguntando por Fierro, que donde estaba Fierro. Salí apurado de mi oficina para presentarme, era el Dr. Bindra que recorría universidades reclutando para la IBM. ¿Me interesaría trabajar para ellos? Yeager, que tenía muy buenos contactos con la industria, me tenía bien recomendado. Una respuesta positiva de mi parte y era un caso cerrado, estaría contratado. Pero como ya tenía todo encaminado hacia Berlín, le dije que no, pero que a la vuelta me interesaría mucho explorar esa oferta. Ingenuamente pensé que con un entrenamiento adicional en Alemania, me sería incluso más fácil aceptar ese trabajo en la IBM. Grueso error. Cuando regresé Bindra yo no estaba a cargo de esas búsquedas de candidatos y apenas me contestaron con una carta de gentileza, nada más. Muchas veces las oportunidades se presentan y después simplemente se van, desaparecen. Aprendí cayéndome del décimo piso, solito.

 

Pero volvamos a las cartas. Es cierto lo que dice mi hermano sobre como se trasparentan nuestros padres en ellas. Noto que al leerlas a mí también me ocurre algo parecido, donde creo que revive más fidedignamente mi padre. Mi madre no tanto, más bien sobresale el recuerdo de una madre que observa y cuenta historias y que escribe, pero me parece que no sobresale la madre de todos los días. Pareciera que se recupera solo una faceta de ella, de la persona que escribe. Y resalta mucho el fantasma del cáncer y las enfermedades, o el cáncer y las hormigas, como en esta carta. En esta nueva carta nuevamente nos cuenta de esa enfermedad maldita que ya la tenía agarrada de un pie, tocada, aunque todavía la dejaba moverse por los supermercados, librerías y casas. Incluso todavía la dejaba ir a tomarse una variedad de exámenes médicos que salían buenos, y que indicaban que ya no tenía la salud comprometida. Pero ella internamente, sabía que el jueguito había comenzado y que, cuando eso ocurre, nunca se termina, o nunca se cancela. Llegan solo algunos intermedios, porque el Pac-Man, el juego del cáncer, no se puede abandonar. Ese año, por dos meses, sufre dolores de cabeza que ella interpreta como una vuelta al juego activo, al Pac-Man juguetón que la invitaba a jugar; aparentemente le tocaba nuevamente el turno a ella:

 

“….hemos pasado un poco de susto, mejor dicho se nos terminó el susto. Desde mediados de Diciembre tenía dolor de cabeza al despertar. Pensando en sinusitis, la semana pasada me hicieron una radiografía. Un lado tenía los contornos de los huesos medio borrosos, y el radiólogo aconsejó hacer un cintigrama óseo….”

 

Regresan a la casa en auto, los dos solos, pero la verdad que no tan solos porque van acompañados por el elefante hediondo del cáncer, el monstruo del cáncer, que como en ese juego del Pac-Man quería jugar de nuevo con ella. Imagino las conversaciones y reproches adentro de ese auto. Mi padre por un lado pidiéndole que por favor se hiciera los exámenes médicos y ella que rigurosamente se opone, se niega, porque no desea quedar inutilizada por los tratamientos médicos, las drogas, las jeringas, o las oscultaciones y fantasmas. Al final ella se baja del auto, ¿habrá dado un portazo? ¿Se habrá despedido?:

 

“….ya Juan quería que pidiéramos la hora y estaba tan aterrorizado cuando volvíamos que después de decirle que yo no quería ningún examen más le pedí me dejara en la esquina de la librería francesa en Costanera. Haciendo algo, como que el miedo se esquiva. Total, compré unas revistas añejas que quedaban de la liquidación pasada, y volví a casa en taxi….”

 

Y mi padre continúa solo a casa en busca de los exámenes previos, de otros años, para saber si esos “huesos medios borrosos” que habían visto era algo nuevo, algo que recién se estaba presentando. Se toma primero un calmante, o a lo mejor, un whisky, y busca y escarba, se mete adentro de un closet para indagar, abre cajas, tose por el polvo:

 

“…Juan, mientras tanto, había rebuscado otras radiografías de Febrero, cuando tú viniste, años atrás. Y donde también se veían los contornos borrosos. Así es que muy contentos, desaparecida la idea del cáncer, nos fuimos a festejar al Lomitón…”

 

Es decir el Pac-Man todavía no ganaba. Estaba ahí, le hacía rosquillitas en un pie, se lo mordía, pero la dejaba moverse, la dejaba arrancarse para jugar otro poco más en el futuro. El juego no concluía todavía:

 

“…..una vez pensé formar una sociedad de ex cancerosos…..”

 

Pese a la precariedad en los trabajos. los hermanos se reproducían, crecía la familia y la vida continuaba. Anita, esposa de mi hermano Gonzalo, y hoy fallecida después de un cáncer fulminante, acababa de dar a luz a Catalina. El nacimiento había coincidido con una mejora en el trabajo de mi hermano, de manera que Anita contaba graciosamente:

 

“…..esta niña trajo un pan de molde bajo el brazo…..”

 

 

Febrero 1987

Cristiancito querido

Aquí estoy, en la pieza que ocupaste con Pilar. Todo Igual. El mismo bergere que compré días antes que ustedes llegaran, los cubrecamas café con amarillo, y el mismo calor. Son las tres de la tarde, estoy sola en la casa. Hasta la Guillermina salió a regañadientes por unos trámites para conseguirse una de las casas de Caritas.

Esos días pasaron tan rápido….ahora los echo de menos, hasta extraño los telefonazos y las entradas y salidas repentinas…hemos vuelto a la rutina. Y no sé qué fin de semana tendremos. Vamos a Jahuel, Juan y yo. Y anoche Juan Alberto también quiso ir con su familia. Me gusta mucho estar con los niños. No tanto Juan, mejor dicho que a Juan le espanta la idea. Alegando que los niños me pueden cansar, los aleja rápidamente. Ahora me doy cuenta por qué me recalcaba años ha: te cuidé los niños dos horas….Juan es demasiado adulto, no sabe hacer su vida con niños cerca.

Aída está con siete semanas de embarazo. Me pidieron le consiguiera otra empleada. Clara, la actual, maneja a Francis por el terror…

Anita, siempre muy serenamente tuvo su niña (Catalina). Una preciosa niña. Y esta tarde sabremos el nuevo sueldo y el nuevo puesto de Gonzalo (hermano). Como dice Anita, esta niña trajo un pan de molde bajo el brazo…..y su hermana (Godi) la recibió muy bien, con besitos por todas partes.

Pasando a otra cosa. Invitamos al matrimonio que le prestó su departamento este mes a Mónica (hermana) y Pato en Roma, al restarán giratorio. Todo perfecto, un matrimonio encantador con el idealismo de los años 70 vivito…ex exiliados, quieren volver a cultivar un fundito cuando junten plata. Con unas vainas, machas o erizos y corvina, postre y café, más tres botellas….me sentí quince años más joven. La cuenta fueron $17 mil más la propina….Con eso, encuentro regalado ir dos personas a Jahuel, todo incluido por 9 mil el weekend.

Me gusta Santiago en verano sin la obligación de tener que veranear. Las mañanas son agradables y si no se sale después de almuerzo, esta pieza tuya es fresca. Álvaro (hermano menor) está con Marlene y amigos hasta el domingo, supongo, en Algarrobo, después se va Aída y niños, y los últimos días de Febrero, Anita con sus niñas y su hermana. Su mamá vino para el parto y se vuelve al sur mañana. Me tejí una polera, casi entera, esperando en la Clínica que naciera la niña. Tanto llamaban por teléfono …que hasta yo me empecé a asustar, y me pasé las mismas películas de mis embarazos, que si el niño viene mal, que por qué no sale luego. Al fin apareció Gonzalo en la puerta de la pieza, todo transpirado….yo había dejado mal colocado el teléfono y no recibía llamadas….después de haber estado a cada rato tranquilizando a la mamá de Anita que estaba cuidando a la Godi en casa… en fin, que todo fue bien y madre e hija están en casa. Gonzalo estaba muy emocionado, muy agradecido de tu llamada nocturna.

También hemos pasado un poco de susto, mejor dicho se nos terminó el susto. Desde mediados de Diciembre tenía dolor de cabeza al despertar. Pensando en sinusitis, la semana pasada me hicieron una radiografía. Un lado tenía los contornos de los huesos medio borrosos, y el radiólogo aconsejó hacer un cintigrama óseo …ya Juan quería que pidiéramos la hora y estaba tan aterrorizado cuando volvíamos que después de decirle que yo no quería ningún examen más le pedí me dejara en la esquina de la librería francesa en Costanera. Haciendo algo, como que el miedo se esquiva. Total, compré unas revistas añejas que quedaban de la liquidación pasada, y volví a casa en taxi. Juan, mientras tanto, había rebuscado otras radiografías de Febrero, cuando tú viniste, años atrás. Y donde también se veían los contornos borrosos. Así es que muy contentos, desaparecida la idea del cáncer, nos fuimos a festejar al Lomitón….Bromas aparte, pasé Diciembre y Enero con dolores de cabeza al despertar, creo que de puro miedo al cáncer. Debiera inventarse un tratamiento post-cáncer que incluyera al cónyuge….Una vez pensé formar una sociedad de ex cancerosos, de los que pensamos….sólo queda viva la Yelma Mella y Anita Coll de Zepeda….

El sábado pasado, nos juntamos en la casa de Oriana (hermana mayor de mi madre), con el marido de Silvia Correa que es abogado. Por una hora dimos vueltas sobre las conveniencias e inconvenientes de la separación de bienes. Son más los inconvenientes. Llegamos a la conclusión que si la Clínica iba mal, como Juan sería el primero en saberlo, este abogado haría la separación de bienes en un día….Oriana nos tenía bebidas y canapés de casa impecable, se sentía nerviosa como la gente que recibe poco…pero contenta también. Claro que ayer me llamó porque cree que debo pagarle al abogado y Juan cree que no, sino cuando haga algo tangible….porque no le dijo nada nuevo.

Mándame la carta de la española sobre tu libro. ¿Cuánto tiempo crees necesitar para las últimas correcciones? Yo le alargaría un poco el final y le daría más protagonismo a los de la revista. Claro que con la entrevista habrá un lote de días sin escribir. Si puedes mándame prospectos de computadoras, podríamos comprar una entre Álvaro y yo.

Que raro es vivir. Demoran tanto en llegar los acontecimientos y se terminan tan luego. Así, ya pasaron los días tan esperados en que ustedes estarían aquí….y siento como si no hubiesen estado. Tengo que sentarme en esta pieza tuya para saber que viniste con Pilar. Esta casa, tan igual a cuando ustedes eran chicos, y ya veo las líneas en la cara de Juan Alberto, tan parecido a mi padre cuando joven.

A veces pienso que a Pilar le debemos haber caído como gente muy complicada, llena de normas. Creo que todas las familias tienen códigos desconocidos para la gente de afuera, demora algún tiempo interiorizarse en la otra familia para aceptarla sin reticencias. Espero que con Pilar y familia nos aceptemos recíprocamente sin críticas. Cuestión de tiempo. Sé que Pilar llegará a querernos y nosotros a ella y su familia. Lo único que a mi me importa es que tu vivas contento con ella. Lo demás, las infaltables diferencias, se van limando con la diaria convivencia y los proyectos que van formando ustedes en común. Eso sí que espero conocer el primer hijo tuyo y mejor aún, varios hijos. Si Pilar era grande y ayudó a cuidar a su hermana menor, no le debería gustar repetirse desvelos. A la Esperanza Matas le pasó así. Tuvo que cuidar, ya adolescente a su hermanito y ya perdió el interés de tener hijos propios. Por eso solo tuvo dos. Ahora, al medio siglo, cuando miro a las mujeres de mi tiempo, no hay mucha diferencia, casi todas están gustando del tiempo libre que les queda, y ninguna es buena abuela. Unas, por haber criado muchos niños, y otras, por falta de práctica en eso, ya que se dedicaron a trabajar fuera de casa. Yo, personalmente me siento como una ardilla en su árbol, contenta de estar viva y mirando vivir a los demás, me da una sonrisa interior…se sacrifican corriendo de allá para acá, a veces sin sentido….

Anoche fue la última llamada desde EE.UU del chico de los cheques. Su mamá vino hoy a buscarlos.

Y como ya debes estar bien cansado con esta larga carta, la termino. Además me duele la espalda y en el colegio de enfrente tienen un festival demasiado ruidoso, y han llegado hormigas a tu sillón…

Además te tengo que felicitar por Pilar, me gusta lo sincera y espontánea que es. Me hubiera gustado estar algunas horas con ella, conversando tranquilamente. Pero ya habrá tiempo para eso más adelante.

Creo que con la Diet-Cola llegaron las hormigas, las siento en el cogote….

Te quiero de aquí a Cleveland y hasta el Más Allá…

Ximena

Descubrí que el dolor de cabeza es por deshidratación, ahora tomo agua todo el día y no me duele al despertar..

Autoficción 40: la inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener

Lo bueno de la época por la que estoy viviendo, mi último tercio, es que ya llegué a una edad donde no necesito alcanzar nada extraordinario en lo profesional; tampoco necesito ser un buen ajedrecista, ni tampoco un escritor, o un gran científico, no necesito ser nada de eso ni probar nada tampoco. Si me alcanzan los deseos de escribir, simplemente escribo, pero teniendo siempre presente, imaginando como lo hacía mi amigo Ignacio, que estamos todos listos, moribundos o muertos, y llegando sin sorpresas a la edad de las verdades, de las definiciones, donde ya no vale la pena reescribir la historia porque por muy triste que esta sea, se parece a las historias familiares de cada uno de nosotros. La regla es escribir sin censuras, ese es el único norte y sálvese quien pueda.

Después de los preparativos anunciados en las cartas anteriores parece que mis padres partían finalmente de viaje a Europa, a Palma de Mallorca. Poco antes, mi madre me manda la dirección de la famosa agente literaria de esos años, Carmen Balcells. La todopoderosa agente literaria española que cuidaba como a sus cachorros a escritores como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Cortázar, José Donoso y tantos otros. Recuerdo que pocos meses después de la carta de mi madre, le mandé a su agencia el mismo texto que me había criticado don Guillermo Blanco (ver autoficción 36), el escritor chileno fallecido en el año 2010. Lo curioso es que pese a ser un perfecto desconocido en esa área, fueron extremadamente gentiles conmigo y lo leyeron, le prestaron atención. Por supuesto que el comentario me dejó con un ojo en tinta, pero fue una experiencia interesante. Tuve miedo, siempre he sido bastante miedoso, apuesto poco, busco siempre tierra firme, y me faltaron los deseos grandes de llegar a ser un escritor. No sé si tuve talento. Me gustaba escribir, y todavía me gusta; pero en esa época me dio susto y no insistí. Por eso nunca corregí ese texto largo. Imaginé que si trataba de ganarme la vida de ese modo, terminaría de allegado sobreviviendo en la casa de un amigo, o de algún hermano, o en una autopista, arranchado sobre un colchón usado a los pies de un paso bajo nivel con ruido de autos y camiones.

Creo que gracias a no haber sido un elegido, logré una buena vida, un buen techo, y dos hijas que ya emprendieron su vuelo propio. Y dentro de todo, en mi trabajo diario no necesité besar demasiados pasamanos a lo largo de estos años. Solo un poco, a veces, un poquito, en escenas que trato de olvidar, o de reírme. Todavía recuerdo, por ejemplo, con un poco de vergüenza cuando tuve que promover “el desorden”, o las estructuras amorfas frente a unos visitantes, inversionistas y amigos de Stan Ovshinsky (Héroe del Planeta según la revista Time de esos años, en el 99). Esos ejecutivos, periodistas, actores como Alan Alda, científicos de renombre como Edward Teller (padre de la bomba de hidrógeno) recorrían periódicamente nuestro laboratorio para enterarse sobre las últimas novedades de ese reconocido inventor. Stan adoraba la atención, y notó desde el primer momento, que ese concepto era llamativo, de manera que utilizó el desorden hasta sus últimas consecuencias. Era un concepto que atraía la curiosidad del que escuchaba, porque todos de alguna manera batallamos contra el desorden, con los papeles importantes desordenados y que se pierden, los documentos que se pierden. Stan parecía buscarlo, lo vivía, lo adoraba, pero en otras dimensiones, en el desorden a escala atómica. Buscó ese desorden en los átomos, en la estructura atómica, algo que le había dado buenos resultados cuando trabajó con la sílica amorfa (opuesta a la sílica cristalina, donde los átomos están bien ordenados y ubicados en el espacio en una estructura definida claramente) y que promovió exitosamente en las celdas fotovoltaicas (solares). Mostró que las celdas solares de silica amorfa eran más eficientes para captar la energía solar que las cristalinas. Y desde esa época Stan no soltó el desorden, y lo transformó en el motivo de su vida, fue su inspiración. Desde ese día original, Stan trató de aplicar ese concepto sobre todos los potenciales avances tecnológicos. Si el uso de sílica amorfa en la celdas fotovoltaicas (solares) le había dado tan buenos resultados, ¿por qué no intentarlo entonces en otras áreas, con otros materiales como los que se usan en las baterías? Y así fue como, dando un salto de buen equilibrista, apostó por “el desorden” en los materiales que se usan en las baterías, se las jugó por “el desorden” y buscó, con su excelente marketing, transformarse en el rey “del desorden”, el inventor del desorden, donde los materiales, para que funcionaran mejor, más exitosamente, al limite de sus capacidades en el nuevo mundo tecnológico, debían poseer estructuras atómicas desordenadas, amorfas. Según Stan, lo fundamental era encontrar el elemento químico que indujera ese desorden en un material específico. Y así fue como al buscar nuevos componentes para el cátodo de las baterías, Stan simplemente decretó que había que “inducir desorden” en la estructura de ese material, ahí se escondía la solución. ¿Y cómo se inducía el “desorden”? Según él, con el simple acto de agregar mínimas cantidades de otros elementos (escogidos de la Tabla Periódica), en el momento en que esos materiales se formaban o sintetizaban en el laboratorio. Y así fue como muchas veces terminé predicando “desorden” frente a impecables visitantes que escuchaban maravillados las bondades de las estructuras amorfas, desordenadas, que propiciaba Stan. Uno tenía que explicar -como en un acto de fe- el camino por el cual esos materiales, los amorfos, llegaban a ser mejores que los cristalinos. Es sabido, por ejemplo, lo importante que es para una batería su capacidad, sobre todo si son diseñadas para su uso en un auto eléctrico. ¿Cómo aumentar o maximizar su capacidad? Stan prometía, con la fe de un predicador fundamentalista, que eso se lograría induciendo desorden en la estructura atómica de los cátodos. Todavía recuerdo ese día loco, en que después de agotar la Tabla Periódica de los elementos buscando ese desorden, cansados de tirarle dardos a esa maldita Tabla, investigando qué elementos agregar para “estimular desorden” y que Stan fuera feliz, nos pidió después de un largo silencio, de una pausa de hielo, que usáramos uranio -¡uranio miéchica!- un elemento radioactivo. ¡Y saltamos de nuestros asientos para conseguir uranio, a comprar uranio, a comprarlo antes de que el mundo se fuera a terminar! Lo curioso es que casi nadie, y solo los más avezados, los que Stan había conocido desde hacía muchos años antes, se atrevían a contrariarlo.

Y es así como hasta el día de hoy me topo frecuentemente con gente que ha escuchado hablar del legendario Stan Ovshinsky, el Héroe del Planeta, el genial inventor, el Edison moderno, y donde lo único que desean oír se relaciona con las hazañas y proezas de ese hombre magnífico y extraordinario. Es como si sentados frente a una chimenea, con un trago en la mano, esperaran a que uno les cuente historias deslumbrantes para confirmar las hazañas de Stan, sus conquistas. En el fondo, de una manera casi infantil, buscan escuchar de un Batman nuevamente, porque Batman existió, en algún momento parece que vivió. Lo triste es que cuando cuento la firme, cuando digo que Stan era como un emperador sin ropas, que caminaba en cueros sin que él se diera cuenta, como un niño a pie pelado en busca de reconocimiento, como un huérfano en busca de cariño, por lo general quedo mal parado y ya no buscan averiguar nada, me largan y dirigen la atención hacia otros derroteros como si repentinamente se apagara la chimenea o se acabara el trago -el Cabernet chileno, el tinto, el tintito- y me hacen callar o exploran otro tema; ya no les interesa que les cuente nada más. Lo interesante es que usando ese esquema Stan y todos sus parientes ganaron mucho dinero, sobre todo cuando la compañía  (ECD) se hizo pública y vendió acciones en New York. Lamentablemente a mí no me tocó nada. Pero lo llamativo es que Stan, basado en su magia, en sus contactos, en su marketing atraía a mucha gente que hacían cola para abrirle la chequera.

Descubro que a la gente, a muchos conocidos y amigos, les gusta escuchar de grandes conquistas, de ejemplos vivificantes, como si buscaran guías espirituales que nos pudieran salvar de algo, o de alguien. Pero la verdad es que a pesar de los años, yo también extraño eso, todavía existe una parte de mí, escondida en algún lugar de mi cerebro, que todavía está bajo el influjo magnético de Stan, bajo la magia de Stan, y que busca conocer estructuras amorfas, y que todavía quiere explicar (¿o encontrar?) esos lugares exóticos, míticos y especiales donde todo es posible, donde los sueños más intricados son ciertos, una realidad que puede tocarse con los dedos….pero he perdido la fe, ya no creo, en este último tercio de mi vida me cuesta demasiado creer en algo, en alguien. He dejado de creer. Ya no me puede salvar nadie.

…pero estábamos hablando de Carmen Balcells que parece no fue muy diferente al Héroe del Planeta. Aquí recuerdo lo que mencionó María Jesús Duato, viuda de mi querido amigo Ignacio Carrión, cuando se refirió a ella:

 

“¡menudo personaje! ¡Consultaba con una vidente a qué escritores representar! “

Finalmente aquí llegan las dos cartas de mi madre:

 

 

Cristiancito

 Siento no haber estado anoche cuando llamaste. La dirección es

 Señora Carmen Balcells

Agencia Literaria Carmen Balcells

Diagonal 580

Barcelona 21

España

 Un montón de cariño a los dos. Gracias por lo recortes. Aquí se publica todo, casi.

 El 16 de Agosto parto a Madrid, quizás vaya a París. Nos encontraremos con Juan el 31 en el Hotel Cala Fornells. Justo iré por el océano el día de tu cumpleaños. Naciste a las 11 de la noche del día 16 de Agosto.

 Ximena

 …te quiero p’al mundo. Escriban –escriban- escriban a American Express, Palma de Mallorca, España.

 

 

 

 Lunes primero de Sept 86

 Despertando de la siesta

 Cristian y Pilar

 El otro día te envíe certificado un libro de García Márquez y otro sobre gramática española. Juan me pide que no lleve el libro sobre Littín a Chile (La Aventura de Miguel Littín Cladestino en Chile, Editorial Oveja Negra, Mayo 1986).

 Terminé hace justo una semana “La Insoportable Levedad del Ser”, así que te lo pondré al correo (junto a un amasijo de recortes de revistas y diarios españoles). Juan ha tratado de leerlo (la Levedad del Ser) pero no logra interesarse, prefiere los diarios y revistas. Está de vacaciones. No me interesó mucho como novela. También en Chile es “best seller”. Creo que lo promocionan por su suave antimarxismo.

 Son las 5 pm y de repente el cielo se oscureció y llegaron truenos, relámpagos y lluvia. Más rato iremos a Portol donde los Matas a comer. Otro día desde Palma te llamaré con los números de teléfono.

 España está un 30% más caro que el año pasado con su entrada al Mercado Común Europeo y el IVA. Ahora cualquier cosa vale 200 pesetas (una Coca-Cola) y el dólar está a 130 pesetas. Así es que hay menos norteamericanos de turistas.

 Un gran abrazo a los dos

 Ximena

 …llévame a Chile comprándolo con American Express un juego de sábanas y, si puedes apretarlo, un cubrecama acolchado igual al juego. Desde Chile te enviaré un pedazo de mi papel mural medio celeste-gris para que haga juego. ¡Gracias!

 

 

Y me despido con una carta de mi padre, con una nota de mi padre que siempre habló de variados temas con nosotros, que nos contaba mucho, pero que siento se guardaba también mucho. Con los padres a veces ocurre eso, creo, aunque uno trate lo contrario; no son los típicos amigos de uno porque son los padres, no son nuestros compadres, y además pertenecemos a generaciones diferentes. Ahí siempre me topé con una barra alta. Miro hacia atrás y noto que con él a veces 1 + 1 daba 3. Lo veo a la distancia, a mi padre, como una especie de padrino benévolo, indulgente, conciliador, un hombre que sabía relacionarse con la gente, con mucha gente, y que como en un juego de carambolas, si no conocía a alguien que necesitaba para solucionar un entuerto, sabía encontrar a otro personaje usando una llave maestra que de conocidos lo llevaban a otro conocido, (porque en el fondo todos estamos relacionados con todos), que al final le llevaban a buen término la iniciativa, a solucionar un trámite, obtener un documento, una firma. Creo que a eso lo ayudó la escasez de neurocirujanos chilenos que habían en ese tiempo en Chile. Por ahí escuché que Asenjo se involucraba mucho educando a neurocirujanos de otros países, y que le ponía bastante menos interés al formar médicos chilenos; estaban ahí, existieron (como mi padre), pero siempre la oferta fue menor que la demanda. Eso creo que favoreció a mi padre al limitar la competencia y transformarlo en un médico más indispensable. Los que ayudaban a mi padre, lo hacían gustosos porque sabían que en el futuro, si les ocurría algo, si sufrían un accidente, como un golpe en la cabeza, una caída, lo necesitarían como médico y ahí estaría él. Y como médico, al igual que los curas (“los médicos son como los curas, mijito”), se enteraba también de muchos asuntos poco conocidos, íntimos, de variados personajes que muchas veces llegaban a golpear su puerta por problemas de salud. Eso lo ayudó muchísimo a sobrevivir en una época difícil, y por añadidura nos ayudó también a todos. Así es como Gabriel Valdés (fallecido en el año 2011), político chileno, opositor a Pinochet y figura clave en la transición hacia la democracia, lo ayudó (pese a que no le machucaron la cabeza en las protestas y no terminó en las manos de mi padre) a conseguir el viaje de mi hermana y su marido de ese entonces, Patricio, a Italia:

 

“…tú sabes que Moniquita y Pato lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato…”

 

Por otro lado la situación política de Chile evolucionaba lentamente, no cambiaba demasiado:

 

“….en Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener….”

 

Finalmente los dejo con la carta de mi padre:

 

 

Palma 8 de Septiembre 86

 Querido Cristián

 Espero que tú y Pilar se encuentren bien de salud y les vaya bien en sus estudios y trabajo. Yo hace una semana que estoy con mamá en Palma que como ustedes la conocen es una isla muy hermosa. Estaremos aquí hasta el último fin de semana de Septiembre.

 La mamá bien de salud y recordándolos a todos ustedes. Hace tres días fuimos al Hotel Lido donde estuvieron ustedes el año pasado. Me gustó verlo y imaginarlo que ahí ustedes lo pasaron bien. En verdad que sería bueno que próximamente nos reuniéramos en Palma en lugar de veranear en Chile. A lo mejor a ustedes les sale incluso más barato venir acá que a Chile. Eso es más realizable si con tiempo se toman las reservas a las casas de turismo, que ofrecen en un paquete traslados y hotel a precios a veces irascibles. Ayer la mamá trató de ocupar la tarjeta, pero algo no funcionó bien; seguramente no conocen un detalle que permita la comunicación.

 Me alegro que sigas buscando trabajo en el área privada, porque el dinero sin ser lo más importante, es fundamental para vivir tranquilo. ¿Cómo le va a Pilar en su doctorado? Cuando se reciba ella y trabajen ustedes dos, van a ser personas privilegiadas. Preocúpense de la residencia en USA; no les vaya a pasar lo de Gonzalo (hermano que vive actualmente en Canadá), que por no haberse preocupado mientras estudiaba ahí, ahora no puede regresar. Si es necesario contraten un abogado especialista en residencia y pagarlo, eso bien vale la pena hacerlo.

 En Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener.

 Tú sabes que Moniquita (hermana) y Pato (su esposo en ese entonces) lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato. Deben estar en Italia el 1º de Noviembre hasta el 30 de Junio de 1987. Es una beca de 400 dólares cada uno, es decir 800 dólares los dos. Tienen además seguro de salud y viaje en avión de ida y vuelta. Lo único que Moniquita tenía pena en no verte cuando ustedes vayan el 7 de Diciembre a Chile.

 Aquí todo está precioso, con un clima magnifico. El Hotel es muy cómodo. Tenemos la piscina en el mismo piso cuarto de nuestra habitación, y disponeos de una playa a 15 metros del Hotel.

 Mi querido y tierno Cristiancito, ustedes nos hacen muy felices, y tus cartas y llamadas telefónicas y otras delicadezas son la felicidad de la mamá y nosotros. Cuéntame en tus cartas en que estás trabajando, si estas escribiendo un “paper” porque eso es muy importante para tu carrera.

 Un cariñoso abrazo y beso de la mamá y mío, para Pilar y para ti.

 Juan

 

 

Me despido con una humorada que mi padre me mandó para mi cumpleaños, es una tarjeta que a pesar de los años todavía me arranca una sonrisa:

 

IMG-5501

Autoficción 31…..agarre su ciencia y todas sus vainas y arregle su auto, que en la cocina la que manda soy yo…..

El siguiente texto lo escribí vivo, viviente, para ser leído como lo leen los muertos. Son varias cartas de mis padres que muestra una ventana hacia la vida de esos años, los ochenta, en Chile. En la primera, mi madre me escribe desde el emblemático Hotel Ralún donde fue a pasar las fiestas patrias con mi padre en Septiembre de ese año. El Hotel, ubicado a 80 kilómetros de Puerto Varas, fue obra del conocido premio nacional de arquitectura, Cristian de Groote; que desgraciadamente se incendió en enero de 1992, sobreviviendo al menos las cabañas. Mi madre cuenta que después de dejar una luz encendida durante la noche, se dedicaron a matar zancudos y ella a recuperarse de los vómitos y malestares que le llegaban después con las megadosis de vitamina C que consumía; estaba bajando de 60 gramos al día a 36. Mi madre en Septiembre del año 85 ya llevaba varios meses tratándose exitosamente el cáncer ingiriendo esas mega dosis diarias. Pero el problema con ese tratamiento poco convencional, extraño, misterioso, es que la dejó siempre expuesta a la reaparición del cáncer, algo que también ocurre con los tratamientos convencionales: ¿podía realmente respirar tranquila? De la misma manera con que esa enfermedad había desaparecido de manera inexplicable, se había evaporado, podía nuevamente reaparecer con bombos y platillos…. algo que por otro lado, para los médicos tratantes, sería algo explicable, como una reivindicación de que mi madre nunca se curó del cáncer. Desde esos días, cada ecografía “buena” sería celebrada por mis padres como un regalo de cumpleaños. Imagino que para ella, al tomarse ese examen, tiene que haber sido como jugar a la ruleta rusa. ¿Me toca o no me toca? ¿Cómo anda mi suerte? Los médicos no creen en brujos, no deberían creer, pero como dice el refrán popular algunos podrían recitar (como mi padre)……”yo no creo en brujos, pero de que los hay, los hay”. ¿Qué habrá pensado el renombrado cancerólogo, el doctor Kleimann, por ejemplo, que vio a mi madre y que le recetó quimioterapias? ¿Le habrá confesado que sí, que ahora creía un poco en ellos, los brujos?

Ese año mi madre me había visitado en Berlín donde trabajaba en mi postdoctorado. Generosamente mis padres me regalaron una estadía en Palma de Mallorca como regalo de matrimonio, pero durante esos meses vivimos en distintas ciudades con Pilar; ella en Cleveland, terminando su doctorado en Case Western Reserve University y yo en Berlín buscando que me llegara la fama, ese reconocimiento ruidoso que nunca llegó. Nada de eso ocurriría, y regresé a Cleveland para olfatear otras rutas de viaje.

Los polluelos de la familia continuábamos saltando del nido, moviendo y ensayando las alas para ver cuan lejos se podía volar. A mí, por ejemplo, me mantenían una tarjeta American Express que a veces usaba. Mi hermano Alberto ya había regresado de Alemania con su familia y estaba empeñado en renovar su título de médico alemán (junto a Aída, su esposa) para poder ejercer en Chile. Llegó con varias máquinas de diálisis, adquiridas en Alemania, para desarrollar esa área en la Clínica Indisa. Mis otros hermanos, Álvaro y Mónica se recibían de arquitectos y buscaban trabajo:

“….Mónica flamante arquitecto, está cesante, Pato, trabaja a full-time incluyendo los Sábados con un sueldo mensual equivalente a US$150…..”

Al poco tiempo parece que consiguió algo con el conocido arquitecto Fernando Castillo Velasco. Mi madre lo comenta de manera letal:

“…..Mónica está contenta y serena de haber dejado ese trabajo, por $28,000 al mes, donde el deshumanista de Fernando Castillo Velasco (Arquitecto, demócrata cristiano, ex rector de la Universidad Católica en tiempos de Eduardo Frei Montalva). Su mandamás, un tal ratón Pérez, la hacía trabajar de 8 a 8 en una pieza sola y oscura, ¡por lo mismo que tenía de mesada de soltera! La pobre se amargaba de noche, al pensar en las humillaciones del día siguiente…..”

Y mi padre lo confirma:

“…..dejó el trabajo donde era explotada y mal tratada.”

Mi hermano Gonzalo continuaba con su búsqueda para vivir en el extranjero. Con el tiempo lo conseguiría, yéndose a Canadá donde vive ahora:

“…..A Gonzalo no le ha resultado su traslado a New York, pero no abandona la idea de poder salir de Chile, porque en este país no hay porvenir para la juventud….”

Aquí va una carta:

 

Ralún 19 Septiembre 85

Cristiancito amor

Han pasado tantos días desde que llegué a Santiago y aún me parece estar en el último día que almorzamos juntos. Estuve feliz ese día contigo. Ahora espero una larga carta con lo primero que se te vaya a la cabeza de los días en Mallorca. Para mí Mallorca es la isla de la felicidad, es el único lugar donde la gente camina por sus calles riéndose y en los cafés y plazas nadie anda apurado.

Recuérdale escribirle a Nancy y si es posible que te envíe la etiqueta de esas medias “sup-lose” para várices que ella usa en invierno. Usa la tarjeta A. Express todas las semana para tus compras de todo, y usa el restarán. Aquí gracias a Dios no tenemos escasez de $.

Te escribo desde un lugar maravilloso. Es un Hotel piedra, madera, y vidrio con vista al lago Ralún. Grandes espacios abiertos, prados cuidados, árboles y un clima tipo Mar del Norte en Alemania. Un hombre de impermeable amarillo, botas y gorro, pasa el rastrillo….llueve. Tenemos una cabaña para Juan y yo solos, con salón (¿camas?) living comedor (más dos camas) y nuestro dormitorio y chimenea y también un gran baño rosado. Por los desniveles de los diferentes niveles dejamos la luz del baño encendida. En la mañana Juan se dedicó a matar zancudos contra el espejo del baño. La camarera usará su imaginación para entender las manchas en todas partes. Ahora hay un paseo en el mar. Pero con esta lluvia no me apetece y Juan está con la resaca de un poco de vino al almuerzo y un poco de whisky anoche, además de dos platos de salmón y algo de ostiones.

Aquí es algo distinto en Chile. Lentamente J. Alberto está volviendo a ser el hijo que fue. Seguramente viaje a Madrid en Octubre para dar exámenes. Con el título español puede ejercer en Chile. Aída no se atreve a dar exámenes, prefiere demorar más estudiando aquí.

Ximena

 

Aquí sigue una carta de mi padre donde nuevamente se refiere al misterio de esa mejoría de mi madre y la vitamina C. Me habla de mis hermanos y esas contantes preocupaciones por conseguir trabajos para poder independizarse del nido. El texto continua después con cartas de mi madre:

 

Santiago, Octubre 3 de 1985

Querido Cristián

Estamos felices con el resultado de la ecografía de la mamá que es normal. Ella está tomando aproximadamente 60 gramos de vitamina C y 3-4 comprimidos de lisado de corazón. No sé realmente cual es el mecanismo de actuar de estos medicamentos. Creo que realmente nadie lo sabe, pero en este caso específico se vio una reproducción del tumor, y después de dos meses de tomar vitamina C el tumor había desaparecido completamente, y ahora con una nueva ecografía después de cinco meses tampoco hay rastros del tumor, ni en la pelvis, ni en las zonas anexiales, ni en la aorta, ni en los riñones; no hay liquido ascéticos, sedimentación y hemograma normal. Es decir desde el punto de vista del cáncer no hay nada. Por supuesto que debe continuar el tratamiento por un tiempo muy largo que exactamente no sé cual será.

Álvaro neurótico tratando de terminar su proyecto para recibir su título este mes de Octubre. Claro que una vez recibido será un flamante cesante porque aquí no hay trabajo y todo es extremadamente difícil. Hemos estado pensando y a él también le gustaría mucho conseguir alguna beca de post-grado en USA. Ahora está beca sería ideal conseguirla desde USA mismo, porque toda beca que se consigue a través de la embajada de USA en Chile tiene la obligación de volver al país y prácticamente es imposible trasladarse a USA. El ideal sería que consiguiera una beca parecida a lo que has conseguido tú que no te obliga a retornar al país. Álvaro tiene la ventaja como tú lo sabes de dominar perfectamente el inglés. Te ruego Cristián consideres esta posibilidad y desde Alemania y posiblemente a través de Pilar, tratar de informarse que posibilidades tiene de estudios de post-grado, o de trabajo. Mónica flamante arquitecto, está cesante, Pato, trabaja a full-time incluyendo los Sábados con un sueldo mensual equivalente a US$150. A Gonzalo no le ha resultado su traslado a New York, pero no abandona la idea de poder salir de Chile, porque en este país no hay porvenir para la juventud. Juan Alberto en estos momentos está en España tratando de revalidar su título: en Chile también se puede pero parece más largo y burocrático. Me alegro mucho con tus últimas cartas en que haces tan agudas observaciones. También me alegra que se termine como tú llamas “adolescencia prolongada y estudiante perpetuo”. Estoy de acuerdo contigo que en el campo privado existen mayores posibilidades económicas y también hay posibilidades de investigación. A lo mejor desde el mismo Berlín, quizás sería ventajoso que tu escribieras a la IBM porque el echo de estar en Alemania a ellos tú incorporación en el equipo les parecería como una verdadera conquista.

A Pilar a pesar de no haber convivido largo tiempo con ella, la queremos mucho, porque es muy tierna y a dado pruebas que te quiere, tiene coraje y deseos de superación; ella es de las personas que “tira para arriba” y estoy seguro que tendrán un porvenir magnífico. Ella ha sido muy cariñosa con la mamá, porque a menudo la llama por teléfono. A las pocas horas que hubo un temblor fuerte en Santiago ella estaba llamando por teléfono a la mamá para preguntar si había pasado algo. Todos estos detalles hacen que cada vez la vayamos apreciando y queriendo más. Tus llamados telefónicos y las cartas, constituyen una de las mayores alegrías para la mamá. Estamos felices que lo hayas pasado bien en España. No te olvides escribirles a los Matas, y a la Nancy, agradeciéndoles sus atenciones. Sentimos que no vayan para Navidad, pero nos conformamos con que tú y Pilar estarán juntos. Si Dios quiere nosotros pensamos verlos el próximo año en USA.

Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Santiago, 5 de Noviembre de 1985

Cristiancito querido

Ni que tuvieras radar para saber cuando estoy preocupada. Gracias por llamarme hoy por la mañana.

Ayer, cuando Pilar me llamó tan amargada le ofrecí enviarle un pasaje siempre que pudiera quedarse contigo hasta que te saliera la visa en Febrero ya que por diez días no vale la pena el gasto. Para cuando recibas esta, ya sabrás seguro si a Pilar le pagan el pasaje, si no, se lo compro yo desde aquí con el dólar preferencial que hay para pasajes (a $180). El dólar paralelo está a $220 y dicen que va a subir más. El único que goza con esto es Gonzalito. Sus US$500 al mes aumentan día a día…. Además puedo comprarle el pasaje con 10 meses o un año de facilidades.

Juan sueña con ir a Bal Harbour en Miami y juntarnos con ustedes en Febrero, pero no creo que pueda, ha resultado trabajoso y discutido el asunto de poner las máquinas de diálisis por la necesidad de habilitar y remodelar un gran espacio. No creo que convenga dejar solo a J. Alberto el primer tiempo.

Mónica está contenta y serena de haber dejado ese trabajo, por $28,000 al mes, donde el deshumanista de Fernando Castillo Velasco (Arquitecto, demócrata cristiano, ex rector de la Universidad Católica en tiempos de Eduardo Frei Montalva). Su mandamás, un tal ratón Pérez, la hacía trabajar de 8 a 8 en una pieza sola y oscura, ¡por lo mismo que tenía de mesada de soltera! La pobre se amargaba de noche, al pensar en las humillaciones del día siguiente…..A Pato le subieron el sueldo. Está contento.

Alvarito para no sentirse cesante, está yendo a un curso de tasaciones. Estamos revolviendo nuestro mundillo de conocidos para encontrarle alguna pega. Si nada sale piensa irse a cualquier parte del mundo a trabajar. Y creo que tiene la razón, antes de quince años este Chile será un caos total para la gente como nosotros. Anoche ocho atentados dinamiteros. Se incendió el edificio Emporium de Viña, etc., etc.

Y me levanto al tiro a poner esta al correo. Un gran abrazo y llámame para comprarle el pasaje a Pilar.

Ximena

 

Santiago, Noviembre 11 de 1985

Querido Cristián

Perdona que cuando te envié el resumen de la enfermedad de la mamá no te escribiera, pero estaba apurado porque esos papeles salieran cuanto antes. Por favor hace una traducción de ellos y manda a consultar el caso cuanto antes a L. Pauling, para saber cómo continuar el tratamiento de la mamá que hasta ahora se encuentra muy bien.

Estamos un poco preocupados por ti, pero confiamos en tu buen criterio para decidir lo más conveniente. Nosotros no tenemos dinero en exceso, pero cualquier cosa que necesites ocupa la tarjeta y danos a conocer si te faltan dólares, para hacértelos llegar de alguna forma. Creo adecuado que tú regreses a USA cuando hayas arreglado todos los problemas de la visa, para que puedas trabajar con tranquilidad. Creo también que es bueno que estés con Pilar; si hay problemas con los pasajes nosotros te podemos enviar desde Chile un boleto, porque lo podemos comprar con dólares a precio oficial y con facilidades de pago.

A Gonzalo desgraciadamente no le salió el contrato de la Unicef a New York, pero no abandona la idea de irse a USA. Álvaro se recibió y está convertido en un flamante cesante, igual que Mónica, que dejó el trabajo donde era explotada y mal tratada. Acuérdate que el 25 de Noviembre es el cumpleaños de Álvaro para que le escribas algunas líneas. Juan Alberto regresó el sábado 9 y mañana se iniciarán los trabajos para la instalación de las máquinas de diálisis. Aquí en la Clínica Indisa las cosas caminando bien y con muchos proyectos a futuro.

Esperamos verte pronto, pero por ahora nos conformamos con que la Pascua no la pasarás solo, sino acompañado de Pilar.

Un cariñoso abrazo y beso, para ti y Pilar de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Y finalmente llegamos a la extensa carta de mi madre donde nuevamente se repiten los temas pero con más detalles y observaciones. Mi hermano Álvaro se recibe de arquitecto, pero queda cesante. Mis padres escarban entre amigos y conocidos buscándole algo. Se mira, también, mucho hacia el extranjero y sus posibilidades. Solo mi hermano Alberto es el que apuesta definitiva por Chile. Ese año regresó de Alemania junto a su familia y después de múltiples viajes y trámites en España revalidó su titulo ahí.

Mi madre menciona también un texto que les mandé, un relato que voy a buscar para leerlo nuevamente después de tantos años.

Las empleadas de mi antiguo hogar, junto a ese mundillo de responsabilidades un poco borrosas está bien descrito por mi madre a lo Donoso. La Guille al final se transformó en otro cáncer, pero enquistado en la vida familiar, en la mesa del comedor, en los cuartos, donde al final se transformó en espía. Tenía también una hija uniformada:

“….Juan despidió a la Guille por tratar mal a Mónica, parecía creer que al casarse debía comportarse como ajena…me alegro, porque a mí también me molestaba su aire superior frente a mi enfermedad. A veces tenía la sensación de que esperaba heredar mis cosas y mi casa.”

“…..pero lo peor era tener que hacer silencio a cualquier comentario en la mesa, tenerle miedo…con la hija de uniforme, casada con otro uniformado, no había seguridad….”

De la agencia entonces le mandan otra empleada:

“….una grandota de aspecto limpio, despachada por usar tu juguera sin atornillarla bien, y cuando Álvaro trató de explicarle su uso, le recomendó ir a arreglar su auto porque la cocina era lugar de ella sola…”.

Cuando la echan me imaginé a la empleada explicándole a mi hermano, que sería mejor que…

“…..usted, don Álvaro, agarre su arte, su ciencia y todas sus vainas y arregle su auto, que en la cocina la que manda soy yo…..”

Aquí recuerdo la película Roma, premiada recientemente con tres Oscares en Hollywood, donde las empleadas parecen formar parte de la familia, pero hasta cierto punto, hasta que tocan y experimentan con los límites donde saltan por los aires y son rechazadas. Se quedan con Luz que además le cocina a otra empleada (“una negrita que toma las cosas como si fueran cristales”) que no sabe hacer mucho:

“…Luz, la que contraté para los altos mientras la Guille salía en su mes de vacaciones, está agotada haciendo altos y bajos y cocinándole a la negrita simpática (madre de cuatro hijos)….ahora ha pedido su jubilación. Trabajó como 20 años como empleada particular y cuatro más de empleada doméstica. Le estoy haciendo los trámites para que vuelva a ser empleada particular y así saque más $ de jubilación, pero no entiende…jubilará por el Servicio de Seguro Social….tiene 54 años y parece una anciana…”

Mi madre también le pasa revista a su tribu, pero de manera mucho más copuchenta:

“….Manuel (casado con su hermana, Mónica) hinchado de grasa rosada, nos contaba lo bueno que sus hijos se hubieran casado con jóvenes de buena familia. Y yo veía a Juan con su cara de piedra, sonriente….”

 La carta la escribe al vuelo, transmitiendo un poco lo que se vive en la casa, sus vibraciones:

“….he interrumpido la carta para almorzar con Álvaro y Juan; Mónica y Pato no vienen hoy porque ayer llegó la mamá de Pato al departamento de ellos (el departamento tuyo del centro) y se vuelve a Reñaca el Viernes…”

De mi padre cuenta de manera divertida que:

“….come como calcetín viejo, y en la noche su soporífero es un whisky de nuestra pieza, más un pisco sour del refrigerador, sin que yo sepa……..es el viejo más contento, ninguno de sus amigos tiene hijos tan magníficos como él, así dice….tenemos que hacer trabajo de joyería para bajarle el orgullo….”

 

Aquí llegamos finalmente a la carta:

 

Santiago, 21 de Noviembre 1985

Querido Cristiancito

Primero las malas noticias. La única mala noticia que no es noticia para ti, es que me angustia que sigas solo en Berlín, sin Pilar hasta Febrero. Pienso y pienso cómo podría arreglarse eso. Me da rabia no tener $ como que pudieran viajar por fines de semana a verse, o como quería Pilar, ir ella por una semana….me incomoda también que apenas uses la tarjeta A. Express, no tendríamos –es verdad- para gastar mil dólares mensuales en la tarjeta, pero 300 dólares, sí, y veo que no hay casi compras en la KDW. Me dejaría más tranquila que tú, todos los sábados o Viernes te llevaras unos buenos “bistocos” para comer con tus vecinos, y también que te compraras revistas en esa tienda. Acuérdate además que en los EE.UU. la ropa es muy cara, anda a comprarla en esa tienda. Pero trata de evitar el aislamiento que siempre termina en neurosis difíciles de curar porque se vuelven manías (estoy pensando en el papá de Andrés Hübner). Sigue cursos de cualquier cosa, hasta de Jazz dance….la gente es como la plata, más linda mientras más se roza y que guardada se ennegrece….y ahora voy a tratar de imaginarme que estoy conversando contigo, como si estuviera allá, en tu departamento calientito mientras afuera llueve y truena. Y empiezo el pelambre:

Apenas llegaron tus cuarenta páginas, me las leí de un tirón. Tiene episodios magníficos dentro de una cierta inconexión. No entiendo qué tiene que ver con la historia en general el tonto bien tonto –aunque re-contra bueno el asunto del prostíbulo. Lo leí hace varios días, y lo que recuerdo es la historia de un suicida y el sufrimiento de los padres, transformados en revivir al hijo en lo que queda de él: su gato y la prostituta. Emocionante el capítulo del encuentro del padre con esa mujer por la que su hijo murió. Aquí te envío un recorte de la revista Hoy, podrías mandarlo a algún concurso cuando esté terminado. Encuentro que tienes una gran capacidad creadora, pero crees al lector más inteligente. Uno necesita que lo guíen como con un cordelito. Tú tiras miguitas y ahí a veces se me pierde la trama. Te envío las cartas de Pablo Neruda a su hermana (que iban dentro de un sobre en la tapa de un libro). Como las cartas son fotocopias bien legibles, el libro donde van escritas a máquina las mismas cartas, se lo mando a Pilar, así no te cargo de peso inútil .

Y ahora reviso contigo al resto de la familia:

Álvaro no quedó ni medianamente satisfecho. Trabajó como negro en un proyecto de hotel en el sur de Chile. Resultó una maqueta extraordinariamente buena con un lago de vidrio, y los planos muy, pero muy buenos. Pero el Decano quiso tirarlo a rajar, objetando que lo construyera en cemento, esperaba algo más modesto. Ridículo, porque al lugar se tiene que llegar en helicóptero, y la mantención de algo rústico en madera, es muy caro. Creo que ese señor tuvo un cambio de palabras hace dos años, con Juan, y no lo olvidó. Parece que estaba fiscalizando la entrada de gente a una reunión y sujetó a Juan de un brazo, por lo que recibió una mirada de piedra y algo más verbal…..Ahora Alvarito está más sereno porque ha ido a ver los exámenes de sus compañeros y han sido terribles…por suerte el presentó de los primeros. Ahora sigue un curso para tasadores de propiedades, por un aviso que vi en El Mercurio, y quizás trabaje en una oficina que va a crear un abogado de Indisa, para tasaciones a los bancos. No es lo ideal, pero lo importante es que no se sienta colgado de una brocha.

En casa quedamos Juan, Álvaro y yo. Claro que casi todos los días viene alguien a almorzar, como Mónica y Pato o Alberto y Aída y niños. Juan despidió a la Guille por tratar mal a Mónica, parecía creer que al casarse debía comportarse como ajena…me alegro, porque a mí también me molestaba su aire superior frente a mi enfermedad. A veces tenía la sensación de que esperaba heredar mis cosas y mi casa. Pero lo peor era tener que hacer silencio a cualquier comentario en la mesa, tenerle miedo…con la hija de uniforme, casada con otro uniformado, no había seguridad….De la agencia me mandaron una grandota de aspecto limpio, despachada por usar tu juguera sin atornillarla bien, y cuando Álvaro trató de explicarle su uso, le recomendó ir a arreglar su auto porque la cocina era lugar de ella sola. Entonces dentro del mes la agencia me mandó una negrita bien amorosa, que dijo saber cocinar y de todo. En la practica no sabe nada, ni leer ni escribir, y toma las cosas como si fueran cristales, encuentra que esta casa es muy grande para dos empleadas y que ella no alcanza a hacer la cocina. Luz, la que contraté para los altos mientras la Guille salía en su mes de vacaciones, está agotada haciendo altos y bajos y cocinándole a la negrita simpática (madre de cuatro hijos)….ahora ha pedido su jubilación. Trabajó como 20 años como empleada particular y cuatro más de empleada doméstica. Le estoy haciendo los trámites para que vuelva a ser empleada particular y así saque más $ de jubilación, pero no entiende…jubilará por el Servicio de Seguro Social….tiene 54 años y parece una anciana. Vivió veinte años con un hombre que la dejó con su hija de 18 meses, para casarse con otra, con lo que ahora tiene seis hijos más. Luz educó a su hija, y con lo que le pagamos desde que entró aquí, su hija siguió un curso de secretariado después de la Prueba de Aptitud Académica y ahora está trabajando de secretaria en el Banco del Estado. Y donde ahora están castigadas (les quitaron las tarjetas para ir a la piscina del Estadio Bancario) por haber aplaudido a las mujeres que protestaban en Carlos Antúnez con Providencia el día de la marcha de las mujeres por el barrio alto, de la que no se publicó nada.

He interrumpido la carta para almorzar con Álvaro y Juan; Mónica y Pato no vienen hoy porque ayer llegó la mamá de Pato al departamento de ellos (el departamento tuyo del centro) y se vuelve a Reñaca el Viernes con Mónica y Pato porque el Sábado es su cumpleaños. También este fin de semana hemos invitado a todos a Jahuel (¿recuerdas cuando sacaste a bailar a la viejita?). Reservamos una pieza cuádruple para J. Alberto Aída y niños, y con cuna a $9.500 por alojamiento y pensión completa para los cuatro (menores de dos años no pagan). Otra doble para Gonzalo, Anita y la Cosita, otra para Mónica y Pato, y otra para nosotros. Álvaro se queda en Santiago con su bombón (Marlen Ríos. Actual esposa), le resulta aburrido Jahuel. A mí me gusta no tener que planificar y atender tanta gente como sería en Algarrobo (aún no me atrevo a verlo con el techo tan malo). Las piezas dobles a $5.500 con pensión completa también. Así es que saldremos el sábado temprano para aprovechar la piscina. El domingo se me hace más corto con la idea de tener que volver a Santiago. Alberto y Aída están que cortan las huinchas por tener pronto su casa. Parece que en los primeros días de Diciembre se van a vivir a La Reina. Aída no quiere tener empleada, sino un mozo….la Oriana (hermana mayor de mi madre) se quedaría con los niños cuando ellos tuvieran que salir de noche….(la Oriana con sus dedos crespos para cualquier cosa física…). La mamá de Aída llegó de Argentina ayer, me imagino que fue a descansar…Me encantan los niños de Alberto, son de lo más tiernos y feuchitos. Aunque preferimos la Cosita de Gonzalo. La Anita ha resultado una espléndida mamá. Y como soy peladora, te cuento que ayer llegaron a tomar té Alberto y Aída con la Francis con 39 de fiebre, como si tal cosa. Dicen que no aguanta la cama. Falta de paciencia, creo yo, para entretenerla en su catrecito… Como ves, en lo doméstico este primero tendré que pedir a la agencia una empleada. Prefiero pagar 18 mil pesos a tener dos por diez. Resulta mucho movimiento dos personas para nosotros tres…

Mónica cada día más contenta, me parece, acostumbrándose a su vida de casada sin empleada, creo viven a puros sándwiches….Pato feliz de tener espacio propio, quedó histérico con su sobrinita y hermana que estuvieron unos días con ellos porque tuvo que ponerle tapa a los tinteros, y querría haber andado limpiando las paredes que la guagua ensuciaba….A Mónica le importa casi un rábano los detalles domésticos. Conmigo es lo más tierna, haciéndome las compras de verdura y todo para la semana en el Jumbo, porque este mes voy saliendo de muchas molestias por exceso de vitamina C (bajé a 36 gramos diarios). Me dio algo como neuritis y apenas podía subir escalas por inflamaciones de las rodillas, algún nervio supongo, pero no le di mucha bola y me levantaba nomás. Ya pasó todo y la última ecografía, la semana pasada, resultó normal, creo fue asunto del lupus. Ayer, para alejar chunchos, fui a nadar a la piscina del Club Providencia en Pocuro. No te preocupes porque estoy muy bien. Gozo a Mónica, por primera vez en su vida sin el dolor y sufrimiento que le producía estudiar. En estos días estuvo ayudando en la oficina de Pato ($250 la hora. El dólar está a $210).

Me gustaría que todos mis hijos tuvieran algún trabajo en el extranjero. No le veo buen cariz a Chile, con tanta pobreza esto se volcará al comunismo en algunos años más y ellos no tendrían cabida en este país. Estamos viendo algo para Mónica y Álvaro, ya sea beca o trabajo. Este mes nos salieron cincuenta mil pesos de teléfono, claro que llamamos dos veces a Madrid, a Segura, y a EE.UU. para un posible trabajo de Álvaro que no resultó….Pato quiere cualquier cosa, por ahora está feliz. El centro de Santiago le parece Europa, y fotocopia los planos de Santiago de la Guía Telefónica para ubicar las calles….

A Gonzalo no le resultó su puesto en New York. Sueña con vivir en los EE.UU., parece exiliado norteamericano, claro que en el segundo período, ése en que no se nombra ni se compara al país adorado. Antes era agotador escucharle las comparaciones…..

El Domingo compramos un cordero entero y lo aliñó y asó Gonzalo con la ayuda de Alberto. Más tarde a almorzar llegaron Pato-Mónica y Álvaro-Marlen. También llegó Lucho Pareto (ex diputado DC) y Corita. Lucho desesperaba a Corita convenciéndola de que morirían como unos viejos muertos de hambre. Cristián (hijo de Pareto, que después tuvo que renunciar como diputado) chocó después de una fiesta y están con dos abogados para pagar menos por los dos autos. Cristián solo se quebró una pierna. Claudio se separó (otro hijo) y vuelve a veces donde sus padres, vive con siquiatra cuando está en mal período como ahora. La Corita se ve muy triste, además de todas las ánimas que debe espantar con su cáncer. Ha engordado más que yo y sólo sabe de penas. El próximo Jueves Sonia Bruyere y yo la llevaremos a almorzar a algún lugar alegre. Tiene que sacudirse un poco los problemas, que eso es la vida.

Durante la hora de almuerzo pensábamos con tu papá que si vas a tener que pasar Navidad y Año Nuevo solo, te buscaras algún lugar donde ir. Hay viajes a París por varios días muy baratos. O a la nieve. ¿Hay algún entusiasta por los viajes en tu barrio? En la KDW hay hartos prospectos, podrías gastar unos 300 dólares con American Express. Pero por favor trata de pasarlo bien. A veces creo sentir tu desolación sin Pilar.

También sería interesante que conocieras Egipto, Israel, Jerusalén. Llegó Carmen Machado (sobrina del poeta. Amiga de mi madre) contando maravillas de esos lugares. Ve por puro sport en la KDW, que aceptan American Express. ¿Ya no hay de esos viajes sorpresa baratísimos a los EE.UU., y que pudieras pagar con la tarjeta? Mira, ve, pregunta ahí en esa tienda de viajes que hablan inglés. Y por favor, entiende, que gozamos cuando vemos tu firma en el papelito celeste por algún restorán. Yo lo toco con ternura pensando en que tú lo firmaste. Usa la tarjeta.

Recién me llamaron de Sanyo. Ya arreglaron el horno, 600 pesos el fusible quemado, 4.500 la revisión y 700 el traslado del aparato al taller. También tendré que cambiarle una pieza molida a tu juguera. Hace dos horas que quedaron en llegar en diez minutos con el horno.

Hoy es día de paro, a las tres la gente se encierra en su casa, los que no van al Parque, a la concentración. Llegó el nuevo embajador de los EE.UU. Las dos radios de oposición sacaron a relucir sus deseos de democracia, pero leyendo su discurso entero, es un apoyo al régimen.

Ya te hablé de Alvarito, de Mónica, de Gonzalo, y algo de J. Alberto. Este hijo e resulta medio extraño. Le di números de teléfonos para que llamara gente en Madrid y nada. Tuve que llamar a Manuel Segura (sacerdote jesuita. Fue provincial en Chile) para que le mandara a sus sobrinos a verlo y eso, cuando Aída me contó que se había sentado a llorar de miedo a volver sin título a Chile. Esos chicos salieron con él cuando Manuel los llamó. Alberto está flaco, seco, llegó como estragado de Madrid. Ahora cuida a la Francis en las mañanas cuando la Aída va a Obstetricia por su internado. El “notable” de Alberto demorará en llegar porque la firma el rey. En algunos días más llegará un certificado por mientras tanto. Ya no me duele eso de que yo sea como papel transparente para J. Alberto….Parece que la siquiatría de Aída lo convenció de que fue un bebé abandonado mientras yo iba a Europa (cuando no he visto niño más seguro de si mismo cuando chico, y recuerdo el año entero en que lo tuvimos en cama y no me moví de su lado, y a veces daban ganas de todo, teniendo yo 23 años). Claro que es injusto pensar así, él no pidió nacer, ni ser regaloneado, ni vacunado, ni estudiado, y además fue un gusto hacerlo. Creo que a pesar de todos sus alardes sociales, serán viejos con plata. Ya pidió el doble de lo que le costaron sus máquinas. Creo que ni comió en Madrid, de creer chismes.

Y ahora el turno de pelar a Juan. Es el viejo más contento, ninguno de sus amigos tiene hijos tan magníficos como él, así dice… Tenemos que hacer trabajo de joyería para bajarle el orgullo de ser presidente de…más de cinco veces por semana me cuenta de sus años y sus actuales logros….y tiene razón. Come como calcetín viejo, y en la noche su soporífero es un whisky de nuestra pieza, más un pisco sour del refrigerador, sin que yo sepa. Alega que no tenemos plata para remodelar esta casa pero brinca de gusto almorzando fuera y yendo a Viña y Jahuel. No se ha comprado anteojos, antes le servían los míos. Cuenta los bisteques. Le presta a Gonzalo el auto con la plata para bencina, pero lo dejó endeudarse con el banco para empezar a pagar la beca de EE.UU. que lo amenazaron con cobranza judicial. Y justo cuando mandó dólares comprados con el préstamo llegó carta desde allá diciéndole que pague de a diez dólares mensuales…Juan va todos los domingos a misa y de compras al Mercado. Llega con congrio y cosas más raras para comer….Tendrá una buena vejez.

Mi ilusión es pintar linda esta casa, arreglar mi terraza con hartas plantas y sofás y hamacas. Tener un jardín lindo también, con lugares de sombra, y otra empleada como la Guille pero no tan derechista….y si puedo, vender esta casa y comprar otra que aún no sé cómo, pero más nueva que esta.

Ya me trajeron el horno. La negrita mira aterrorizada el aparato. Me trajeron el presupuesto de pintura de esta casa. El año pasado a Juan le pedían $18.000 por toda la pintura a la cal exterior. El presupuesto de esta empresa, amigos de una amiga, son 223 mil pesos sin medir metros, el total. Los frescos contratan a dos jornaleros, les pagan 500 pesos diarios y lo tienen listo en 15 días. Pienso contratar a dos hombres a mil pesos diarios y que me lo dejen todo listo en 20 días.

Llegó Juan, así es que voy a acompañarlo y escucharle sus aventuras con los problemas de la clínica. ¡Qué rico que este hombre tome la vida tan deportivamente ahora…!

Un gran abrazo, espero que esta carta salga mañana, cuando no haya paro. ¿Te llegó una libreta con versos de Parra? Es mejor que su libro…La semana antepasada te escribí también largo pero no recuerdo si la puse al correo o la rompí al leerla. Esta sí que saldrá.

Te quiero de aquí a la eternidad, si la eternidad existiera. Cada vez creo que mi única continuidad son mis hijos. Pensaba en eso para el matrimonio de Cecilia (hija de Mónica Correa Brunet, hermana de mi madre) en un fundo de Chena. Cuanto le hubiese gustado a mi mamá estar ahí. Traté de mirarlo todo por ella. En un parque bucólico, en una iglesia que construyó el abuelo del novio. Sólo las familias, unas 300 personas, un cóctel preparado por Mónica no se cuanto, la que hace las fiestas del gobierno. A Manuel (Manuel Brunet, el padre de Cecilia) le pagaron un año por adelantado del arriendo de la casa de Suecia para la fiesta. Telones amarillos, mesas en el gran parque vecino a la antigua casa donde durmieron varios próceres….Estaba toda la familia nuestra, Jaime (hermano de mi madre), no Cucho (hermano), Oriana (hermana mayor), Maxi (hijo de Cucho), la Alexandra (hija de Cucho) que anuló su matrimonio con el jefe de los “gurka” que ya anda en libertad. Dicen que dirigía comandos de civil maltratando gente que protestaba. Lo fotografiaron en eso. Todos los Brunet felices. Manuel hinchado de grasa rosada, nos contaba lo bueno que sus hijos se hubieran casado con jóvenes de buena familia. Y yo veía a Juan con su cara de piedra, sonriente. Juan Alberto conversó con toda la parentela, no reconoció a la Molly, mi prima, y todos lo encontraron un encanto. Al otro día me preguntó si me habían gustado los sanguchitos…. Le dije que esa era la costumbre en gente como uno (gcu).. Recién llama Alberto por teléfono. Está estudiando inglés con un profesor que Juan le recomendó. Parece que le quedó la costumbre de interrogarse. No quiere clases en grupo, sino algo bien estresante, solo él con el profesor…pelambre.

Cristián, ¿por qué no aprovechas de perfeccionar tu inglés? Entre tanto alemán te pondrían en un curso superior. Pero hace algo que te aleje la angustia del destierro de ti mismo que eso es querer a alguien y estar separados. Lo sé por experiencia. Quisiera continuar conversando contigo pero Juan ha llamado varias veces. A veces pienso que va a tener que casarse al tiro si yo me muero porque no sabe estar un minuto solo. La Nella Camarda, viuda (marido ajusticiado en La Serena por lo que se llamó “la caravana de la muerte”), lo ha llamado preguntando por mí, un poco neura y traedora de mala suerte…puede hacerle magia negra, como al primer marido, cree en una religión esotérica que dirige un macho nada de esotérico…

Te quiero, te quiero, te quiero

Ximena

Álvaro nos mostró un montón de apostillas bien divertidas, entre escritura y dibujo. Te incluyo 20 marcos que encontré en un bolsillo. Está llegando una carta tuya para Álvaro. ¡Qué envidia!

Autoficción (XVI)

Continuo encontrando nuevas cartas, papeles, fotos de otros años. Son tantos los recuerdos que a veces da la impresión de haber vivido demasiado. Me entretengo ordenándolas para recorrer esos episodios, nuestras vidas, aunque a veces se establece una sensación amarga de que todo ha transcurrido en muy pocas semanas, pocos días….. y me acuerdo de mi padre: “un suspiro mijito, todo fue un suspiro”. Ahí es donde cae con más peso la importancia del pasado, y la brevedad y tremenda fragilidad de nuestros recorrido. Noto también con mediana claridad, como continuamente tratamos de dominar la narrativa de nuestras vidas, de orientarla, enderezarla, a veces con buenos resultados y otras, la mayoría de las veces, sin mucho éxito; como pequeños botecitos a la deriva permanente.

Antes que nada un cariñoso recuerdo a todos los que se mencionan en estas cartas; vivos o muertos. Creo que todos nosotros –y estoy bastante convencido de eso a medida que releo estas cartas- nos hemos movido por la vida creyendo que lo estábamos haciendo lo mejor posible. A veces tremendas flaquezas nos desvían, nos aplastan y no sabemos cómo hacerlo, cómo continuar nuestro camino.

Hasta el momento no me he saltado cartas ni tampoco las he censurado. Para empezar con algo liviano, aquí va una que habla de unos amigos de mis padres, Adolfo y Chofi Jankelevich. Él fue un connotado periodista chileno, pionero de la radiotelefonía y la televisión. Fue el segundo locutor histórico, por ejemplo, de “El Reporter Esso”, que durante 5 minutos de noticias se informaba a la nación sobre la realidad nacional e internacional, y donde se iniciaron los más ilustres locutores nacionales. Con el tiempo el “tío Adolfo” se trasladó a la televisión donde tuvo programas de conversación y debate público de gran éxito. Recuerdo que muchas veces me acosté viendo un programa suyo, donde él era el protagonista principal. Recuerdo también con cariño los küchenes de “tía Chofi”, su señora, que a finales de año tocaba el timbre de la casa y se asomaba con su precioso küchen de colores entre sus manos. Era Diciembre, llegaba el fin de año y había que celebrar.

En el año 1974, el tío Adolfo se fue como agregado de prensa chileno a las Naciones Unidas donde fue muy combatido. Escribió incluso un artículo para el The New York Times (en 1975) defendiendo a Pinochet que tituló “Contándole a los Estados Unidos sobre Chile”. Como subtítulo escribió: “la verdad, tan fácil de verificar, sufre las más tremendas y absurdas distorsiones.” La amistad con mi padre, que inicialmente también fue partidario del Golpe de Estado, sufrió un deterioro…. pero con los años volvieron a llegar los küchenes de tía Chofi a la casa. Aquí va la carta de mi madre; como siempre muy bocona, pero entretenida:

 

Cristancito

Me he quedado pensando si no será muy trágico lo que te escribí esta mañana. ¡Porque uno olvida más luego las cosas buenas! Por ejemplo el matrimonio de Sonia Jankelevich. Linda ceremonia, con entrada y salida triunfal de los novios y sus papás, etc, etc. Cóctel en el Sheraton. Unas doscientas cincuenta personas (pedí otra piña colada y el mozo me contestó: no). Gran banquete con un 95% de amigos de la familia, y con un 10% de personas jóvenes, excluyendo novios y hermanos de la novia. Música a estallar, gran orquesta gran. “Bailaje” de todo, el “viejerio” con un algunos descansos en que los novios danzaban solos en medio de la pista. Me recordó “El violinista en el Tejado”. Adolfo y Chofi muy contentos, atendiendo a medio mundo y bailando como para demostrar juventud. El menú fastuoso (el valor de un departamento recesivo). Entrada:1/2 piña rellena con mariscos muy finos, espárragos en bandeja al lado, después copita de helados, y a continuación pavo con acompañamientos. Vi hasta ahí solamente, porque ya era media noche, y la música estaba muy fuerte. Juan tuvo de vecino una pariente política de Chofi en tratamiento psiquiátrico, y yo un señor “cortisoneado” a reventar. Juan se aburrió. Yo pensaba en un material para un cuento. Tanto tirar plata para gente que sufría estar ahí. He pensado como será el matrimonio de Mónica, quisiera algo sencillo aquí en el jardín, en su casa, con todos los amigos de ustedes (solo los jóvenes tienen amigos, después son intereses comunes) y las amigas de Mónica, los hermanos, los primos y punto (pero eso es asunto que Mónica debe decidir, yo ni opinaré) porque me tinca que de decidir Pato, se vacía aquí todo Reñaca….y demuelen la casa.

Pato va con su padre al mar en el “yate-bote”. Mónica no sabe si ir a vomitar, o elegir latearse en Algarrobo. ¡A pesar de las quiebras, la gente veranea, se asolea y se queja!

Un gran abrazo

Ximena

 

Escribí que es lindo poder ordenar estas cartas, pero siempre continúan apareciendo nuevas entre los papeles que ya creíamos en orden. Y así es como encontré varias que vuelven a mencionar a mi querida tía Oriana (hermana de mi madre) que venía saliendo a flote después de una crisis nerviosa. Menciona que pronto, ese mes, ella podría regresar a su casa. También habla del escritor Enrique Lafourcade y el último libro que había publicado en ese tiempo, “Adiós al Führer”. En esos años se estaba separando de su señora, la periodista Marcela Godoy Divin. Ella por su parte publicó el año 92 un libro titulado “Adiós al Campus” donde relata sus experiencias como estudiante en USA, cuando sacó un Magíster en la Universidad de Houston por dos años. Tengo su libro aquí en Michigan, pero es medio fome; habla mucho de ella y los escritores importantes que conoció, como Borges, María Luisa Bombal, pero sin ninguna trama interesante. Cuenta poco, ninguna revelación importante, ninguna confesión o drama…. es decir un poco monótono, soporifero.

Recuerdo que yo todavía estaba en Chile en el 78, cuando le ocurrió algo importante a Lafourcade. Hasta el año 1978 Lafourcade dictó un Taller Literario en la casa de Mariana Callejas. En los pisos de arriba en esa casa conversaban de libros, teoría literaria, copuchas de escritores, y se analizaban los relatos respectivos que escribían ellos, mientras…….. mientras en el subterráneo de esa misma casa, ocurría algo muchísimo más siniestro y temerario porque Townley, la pareja de Mariana Callejas, trabajaba minuciosamente en otra realidad muchísimo más concreta; es decir diseñaba los circuitos electrónicos y detonadores que después utilizaría exitosamente en bombas adosadas a las partes inferiores de los autos pertenecientes a opositores importantes de Pinochet. Así fue como hizo volar por los aires al ex Comandante en Jefe del Ejercito chileno, el general Carlos Prats González, en Buenos Aires, y después a Orlando Letelier, ex ministro de Salvador Allende, en Washington. Con los años muchos de los escritores que participaron de ese taller, como Gonzalo Contreras y Carlos Franz, han hecho lo imposible por convencer de que nunca supieron lo que ocurría en esa casa. Recuerdo que cuando se destapó la olla, y se buscaba a Townley por todo Chile, por todas sus ciudades, debido a las investigaciones iniciadas en Washington después del asesinato de Letelier, Lafourcade llegó angustiado a nuestras casa contestando preguntas imaginarias que nadie le hacía y consumiendo abundante agua. ¿Se imaginaba sentado frente a un jurado en Washington? Fue un espectáculo surrealista, donde él pobre parecía practicar respuestas sin preguntas, porque ninguno de nosotros sabía lo que estaba sucediendo; recién se empezaba a destapar por los noticieros de la radio y la televisión la gran noticia de Townley y su participación como figura principal en el asesinato de Orlando Letelier en Washington. Hasta ese momento Townley era un personaje que nadie conocía. A lo mejor Lafourcade imaginaba que en nuestra casa estábamos rodeado de micrófonos escondidos, y lo único que él deseaba es que “alguien” lo supiera, de que “alguien” lo escuchara, y que él, Lafourcade, tampoco sabía nada, nunca supo nada. En casos como esos lo ideal es justamente no saber mucho, no enterarse…. y si uno por casualidad del destino se entera de algo, es mejor no recordarlo; “no me acuerdo, ocurrió hace tantos años”. ¿Se imaginaba Lafourcade que a lo mejor podría ser interrogado por la justicia en Washington, o por los camaradas de Townley? ¿O por el temido general Contreras, por ejemplo, ex jefe de Townley? Este último, de seguro tiene que haberse interesado en conocer si Lafourcade “sabía algo”, o si le “habían contado algo” a Lafourcade, algo en un descuido, en una conversación o cuento escrito en el Taller Literario que se desarrollaba en esa casa tenebrosa. “Saber” en esos casos, conocer detalles, puede ser incluso más peligroso que ser interrogado en Washington. En casos como esos, cuando se conoce demasiado, se corre gran peligro. Lafourcade lo sabía, y sentado en el sofá de plumas, en nuestra casa, parecía sentir el aliento caliente de un dragón desconocido a sus espaldas, se cubría el rostro y pedía agua, gesticulaba contándonos a todos, explicándome a mí (?), que realmente nunca supo de esas actividades secretas y criminales de Townley o de Mariana Callejas, ni siquiera se lo había sospechado.

El año 1984, Lafourcade escribiría “El Gran Taimado” (Narradores Chilenos de Hoy, Bruguera). Su libro empieza así:

“El Viejo” miró a través de sus cejas. Sus ojos azul-celestes eran pícaros, cazurros, de huaso ladino del Valle Central…..

No se necesita mucha imaginación para darse cuenta de que ese personaje, “el Viejo”, es claramente Pinochet. ¿Lafourcade habrá sacado anécdotas escuchadas en su Taller Literario para el libro? Recuerdo que tuvo que arrancar a Buenos Aires por varias semanas, después de su publicación. Conservo una copia aquí en Michigan. Me la traje de Chile después de que pasara de mano en mano y de lectura en relectura; fue tanto que parece una libreta vieja y manoseada. En la primera página se lee su dedicatoria escrita con un lápiz “Bic” de pasta azul:

A Juan y Ximena amigos para siempre”

Enrique Lafourcade

Santiago/22/XI/84

 

En la carta mi madre habla también de la situación económica que continuaba en franco deterioro. Muchos de los endeudados de ese tiempo se fueron a la quiebra al subir el dólar y con eso sus deudas. El padre de Pato, por ejemplo (futuro esposo de mi hermana, pero ahora separados) lo perdió todo. El padre de una polola de mi hermano, Álvaro, también lo perdió todo; pero en su caso no lo soportó y se pegó un balazo en la cabeza. Fue a dar al hospital donde había trabajado mi padre, y donde agonizó por varios días. Parece el argumento de una novela de pacotilla, de coincidencias fáciles, ¿cierto? Pero fue así, fue la pura realidad. Felizmente el padre de Pato, después de muchos años y gran esfuerzo, logró pagar los millones que debía…….. y no se suicidó. La realidad es más dramática que la ficción, y a veces hasta la supera y es más entretenida. El problema es que se la sufre en carne propia.

Aquí va la carta de mi madre. Habla también de su amigo Alone y me empuja a escribir. Le pega también unos palos divertidos a Pablo Huneus, otro escritor best seller de esos años. ¿Qué será de Pablo Huneus, hoy, en el 2019?

 

Santiago, 28 de Febrero 1983

Cristiancito querido

Te escribo en la maquina que le expropié a Gonzalo que ahora tiene “ñ” y así nunca escribiré tanto “ano” como le pasaba a J. Alberto…

Con esta te envío el último libro de Pablo Huneus para que veas cómo nunca se debe escribir…..cuando se tiene la cultura y las oportunidades de hacer bien trabajando como sociólogo….es de una superficialidad increíble. Al menos a mí me parece que escribe en el andén de una estación, a punto de partir de viaje….quizás con los años, si prosigue este huachacamiento cultural, podría ser texto de estudio histórico…

Tampoco me gustó el libro de Lafourcade. Y estos dos libros son best seller aquí….Tengo la sensación que con “Adiós al Führer”, Lafourcade nos toma el pelo a todos.

Marcela Godoy (esposa en ese entonces del escritor Enrique Lafourcade) estuvo unos días en Algarrobo con Nicole (su hija) y una empleada. Le sacaron un quiste en un ovario y está muy decaída de la operación y por su separación de Lafourcade. Apenas si toma en cuenta a la pobre niñita, sólo para “educarla”….. Lafourcade fue a dejarlas y a buscarlas, quedándose a almorzar en casa. Está de lo más entretenido. Les regaló entradas para el festival de la canción de Viña. Álvaro se sentía pésimo en palco (de las galerías les gritaban h….), pero Valeria y Mónica lo gozaron; hasta bailaban en su lugar….Pato volvía esa noche de su vuelta en yate….el pobre no ha tenido un buen verano trabajando con su papá de junior…está con principio de úlcera; Pato, por supuesto. Valeria bien, cuidando de su hermanita mientras su mamá va a Buenos Aires por tres días en viaje de trabajo. Ya viuda, la mamá de Valeria volvió con su pololo….estoy pensando qué más copuchas te puedo contar… que Manuelito (primo) es ahora papá de Manuel. Mañana iré a conocerlo con algún regalo.

Ya no me amarga tanto Oriana (hermana mayor de mi madre), está mucho mejor. Ha olvidado los electroshock que supone le hicieron anestesiándola… y hasta me cae simpática ahora. Uno se acostumbra a lo inevitable, supongo que este mes volverá a su casa. La he interesado en alguna cosa y después de una tarde de trabajo se siete orgullosa de lo que es capaz de hacer. Cuando me exaspera interiormente, trato de cuidarla pensando en mi mamá…Esta semana fue a Viña y volvió feliz. Según ella se puso al día en todas las cosas de antiguamente…

Hoy día casi lloró al oír el comienzo de una grabación con tu voz, la semana pasada se cortó la cinta y compré otra que grabó mal. Ni siquiera sé en qué día llamaste. Son las ocho de la noche, cuando Juan vuelva de ver enfermos te llamamos.

Este no ha sido un buen verano para Álvaro y Mónica por el duelo de Valeria (polola de mi hermano Álvaro en ese entonces). Para Juan tampoco porque ha tenido pocos enfermos y parece que la secesión va a recrudecer aún más. Estamos desistiendo del viaje a USA en diciembre ….espero que Juan vaya solo a pasar Pascua y Año Nuevo con Juan Alberto y familia. Es su turno, me parece justo. El dólar ha subido a más de $110, y las cosas ahora se están poniendo al día con el dólar. El B.U.F. fue liquidado por el gobierno (o es un puro tongo) así es que no pagarán nada, y ni siquiera han entregado todo lo que sacaron…apenas tenga unos cien mil pesos lo volveré a poner en orden para arrendarlo aunque ahora pagan mucho menos que antes, deberé conformarme con unos cuarenta mil, si los dan. Por suerte Juan está contento porque Indisa le creará el Servicio de Urgencia Neuroquirúrgico. Por algún tiempo mantendrá su consulta en el centro, la que tiene ahora en Huérfanos (¿la conociste, tú? Es harto linda). Como departamento está mejor que el de Agustinas.

No me tinca mucho eso de que a los sesenta y tantos, Juan empiece a formar un servicio nuevo, en un lugar donde al año llegan seis o siete enfermos de esa especialidad. Tendrán que hacer una muy buena campaña sobre su atención continua. Claro que Juan está tan entusiasmado que espero encuentre apoyo en la gente de ese Centro. Personalmente creo que como está ahora es bastante bueno. Opera con sus ayudantes en la tarde, además de su consulta en las tardes y en las mañanas visita enfermos. Y no le va mal económicamente. Si en Marzo hace clases en la Universidad, creo que es más que suficiente. Pero es su derecho volver a querer tener un equipo full time (está en los estatutos de Indisa que sus médicos deben tener la consulta privada ahí mismo). Creo que a la gente le gusta más ir a su consulta de Huérfanos.

Hoy volvimos de Algarrobo. Tuvimos una buena empleada por el mes. Bien punga, como para actuar en La Pérgola de las Flores….Mañana vuelven Mónica, Pato y Álvaro y Valeria. Juan y yo hemos ido sólo los fines de semana, ya sea con Oriana (hermana de mi madre) o solos. Es bueno Santiago en verano, poca gente y tranquilidad.

Si escribes algo nuevo mándalo (si quieres) pero no dejes de escribir. Todo en la vida es ciencia y paciencia…. O sea talento y profesionalismo. Tú tienes el talento, el profesionalismo resulta de la práctica continua. Como dice Alone (importante crítico literario chileno, amigo de mi madre), escribe, escribe, escribe…eso solo lleva a la perfección como con los gimnastas, después podrás decir como García Márquez los años que le costó cada novela… en pensarlas creo yo, mientras escribía sobre lo que le pasaba por la mente. Además tú eres muy buen observador. Si te llegan más de esas revistas para writers, mándalas, simplemente por correo ordinario que es más barato, y más seguro que lleguen.

En este momento veo en TV a la reina Isabel en los EE.UU, y ahora terminan de mostrar la corriente caliente del “niño” que también pasó por Chile. El mar estuvo rico por dos semanas pero han muerto muchos peces, locos, etc. no acostumbrados a la temperatura y menos sal. También han muerto más de doscientas personas ahogadas en las playas por el oleaje. Hasta en Algarrobo se achicó la playa….

El diez de Marzo es el cumpleaños de Fernandito Fierro, le llamaremos por teléfono. Le estoy haciendo un póster de género para guardar cosas, espero le llegue a tiempo.

No he tenido tiempo de escribir esos cuentos de terror que me gusta inventar.

Y no te lateo más. En este momento estás llamando tú por teléfono. No me gusta mucho escribir mientras hablas con tu papá. Quiero quitarle el teléfono. Usa American Express para ese viaje.

Un gran abrazo de tu mamá y escribe, escribe…

Recién hablé contigo, pero siempre quedo como con “saudade”. Al oír tu voz me iría por el hilo telefónico a donde estás.

Please, no tomes muy en serio mis cartas. En general lo pasamos recontra bien comparados con el resto de los chilenos. A veces pienso con angustia, de noche, en J. Alberto. Como que vivo su exilio. Escríbele, aunque conteste poco. A cada rato, mientras he estado escribiendo, Oriana entra a esta pieza y tengo que escucharle su cháchara.

Un gran abrazo y gracias por llamar.

Ximena

 

Y aquí sigue una carta de mi padre, que también se me había perdido entre los papeles. Menciona un carteo que tuve con Roald Hoffmann, premio Nobel de Química en el año 81. Lo conocí porque un profesor de Case Western Reserve University había trabajado para él y nos vino a dar una charla a la universidad. Me gustó mucho Hoffmann porque trabajaba en una área donde tendía un puente entre la química aplicada, experimentalista y la química teórica. Consiguió armar un modelo teórico estudiando muchos resultados experimentales, donde descubrió ciertos “paterns” que encajaban bien con una explicación teórica sencilla y que era fácil de entender y de seguir por alguien que no fuera un teórico entrenado. Pero no logró solo eso, su modelo fue también capaz de predecir ciertas reacciones químicas (como se llega a un producto final mezclando un reactante A con otro B), y proponer estudios que después los experimentalistas confirmaban. Me encantó el modelo, su sencillez. Pero sobre todo me gustó el tipo, su calidez humana. Como yo trabajaba en la reducción de oxígeno (el proceso que ocurre al interaccionar la molécula de oxígeno -de variadas maneras- en procesos biológicos), le pregunté si acaso había estudiado como interaccionaba la molécula de oxígeno sobre el centro activo de la hemoglobina, por ejemplo. Yo estudiaba ese proceso porque tratábamos de imitar esa interacción en las celdas de combustible, donde el oxígeno es consumido en uno de sus electrodos al interaccionar con el centro activo de un catalizador (muy parecido a la hemoglobina). Me contestó rápidamente y escribió –como disculpándose- de que no había hecho nada todavía en esa área, que lo sentía mucho. Pero años después lo hizo y lo publicó en un Journal de importancia. Hasta ahí llegó mi interacción con los dioses del Olimpo, porque felizmente reconocí mis limitaciones a tiempo.

Mi padre menciona nuevamente la crisis económica que se vivía en Chile en esos años, y su futuro trabajo en la Clínica Indisa. Cuenta también otro poco sobre el trágico final del padre de Valeria. Aquí va la carta:

 

Santiago, Marzo 7 de 1983

Querido Cristián

Cada vez que hemos recibido carta tuya o has hablado por teléfono nos llenamos de alegría. En verdad que estoy orgulloso de ti y creo que estás haciendo una carrera sensacional. Aunque a ti te parezca broma el que te escribas tú con el premio Nobel de química de 1981, y él te conteste a la semana siguiente con una carta de su puño y letra es casi increíble. Esto revela el alto nivel académico en que estás y lo accesible que son los hombres que realmente valen. La fotocopia de la carta quedará en el álbum de los recuerdos importantes.

En la casa todos están bien. La casa de Algarrobo fue aprovechada especialmente por tus hermanos, pues estuvieron casi dos meses allá. La mamá conmigo íbamos los fines de semana. Álvaro está pololeando con una chiquilla que quizás tú conoces, se llama Valeria y cuyo padre era dueño de una gran industria de confecciones –la mamá muchas veces compró allí- la fabrica se llama “Ballentine”. Los negocios se fueron poniendo cada vez peores y terminó con la tragedia de que el padre de Valeria se diera un balazo en la cabeza que le produjo la muerte.

La situación económica sigue de mal en peor, el dólar está a $120. Realmente no hubiéramos podido financiarle la estadía de Gonzalo en Estados Unidos con un dólar de ese valor. Aquí se está viviendo una depresión muy grave y no sabemos que consecuencias políticas y económicas puede traer. A mí el proyecto de formar un Servicio de Neurocirugía en la Clínica Indisa ya ha sido definitivamente aprobado por el consejo técnico y el directorio de esa Clínica. Así que es probable que en el transcurso del mes de Abril me vaya a trabajar definitivamente allí full-time.

Acá está empezando el otoño, han dejado de hacer los grandes calores y los árboles empiezan a mostrar sus primeras hojas amarillas. Esto me alegra porque ustedes empezarán a tener mejor tiempo. La proyectada reunión de fin de año de todos ustedes en USA, creo que va a ser imposible por falta de dinero. Con el dólar a $120 y quizás a cuanto alcanzará a final de año se hace irrealizable el proyecto. Ojalá que tú en alguna oportunidad organices un viaje de unos 8 a 10 días a Europa y estuvieras con Alberto. Los pasajes USA Europa son baratos y tú no tendrás que gastar en hotel porque estarías en la casa de Alberto. Me interesa que Alberto sienta la presencia de sus hermanos. Otro asunto que me preocupa son las posibilidades de trabajo de Gonzalo; estoy muy preocupado y quiera Dios que todo se arregle bien.

Querido Cristiancito no te lateo más con preocupaciones, recibe un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

Los metametales

Cuando un escritor me gusta es como si me sacaran jugo. Primero me da una envidia sana, pero pronto recupero el equilibrio porque reconozco mis limitaciones, el barro en que me muevo. Sin embargo, pese a esos murallones que parecen insalvables, difíciles, de todas formas escribo, me largo, gateo y corrijo…. hasta que al final, y en contadas ocasiones, algo resulta porque duele. Me ocurre cuando leo los diarios de mi amigo Ignacio Carrión. O con Eduardo Halfon, que es otro de ellos. Cuando leo su libro de relatos, Signor Hoffman, me salpican los deseos por contar, por decir algo, por escribir lo que nos ocurrió el fin de semana pasado, por ejemplo, cuando fuimos a la casa de Roberto Merlin (originalmente de Argentina) en Ann Arbor, un profesor y miembro del Departamento de Física en la Universidad de Michigan.

En su casa me enteré sobre los metametales, unos compuestos que hacen que la luz se curve y esquive los objetos haciéndolos de hecho invisibles. Y esa es la especialidad de Roberto, una área de mucha actualidad y gran importancia en el campo de la óptica y electromagnetismo. Los metametales son mezclas de metal y materiales de placa con circuitos diminutos impresos como cerámicas. Y es ahí donde la Pili ayuda a los estudiantes porque esa es su especialidad: lo diminuto, lo pequeño, lo “nano”. Cuando escuchaba esas explicaciones, mientras las trataba de digerir, de hacerlas mías, pregunté si en unos años más se podría conseguir la invisibilidad nuestra, de los seres humanos, la invisibilidad mía o de Pilar…..

 

…..pero ahí si que lo miraron feo, al pobre. Fue divertido ver a Cristián como trataba de entender haciendo esas preguntas un tanto excéntricas; el pobre siempre cree que puede ser capaz de hacerlo, de entender. Se las da de vivo, de que “entiende”, de que “sabe”, que “conoce”, o que solo basta con “ponerle el hombro” y todo pasa, pero la verdad es que la realidad es más difícil y compleja, nada de fácil de entender.

 

La estudiante de Roberto, Meredith, se graduó en el programa de doctorado y por eso la celebración, el convite. También asistíamos para celebrar a otro estudiante suyo, uno nacido en Algeria, y que se había graduado hacía poco en el programa de doctorado. Llegamos a la casa adelantados así que la Pili me pidió que manejáramos por un rato más, que no me gusta llegar primero, o no me gusta llegar adelantada, parece que me dijo. Pasamos al frente de la casa que tenía un árbol grande y pelado por los efectos del invierno. Afuera todavía no había ningún auto y las casas vecinas se veían todavía más vacías. Tocamos el timbre finalmente, pero no esperamos a que nadie nos abriera la puerta. La empujamos y entramos, así nomás; o mejor dicho, Cristián empujó la puerta y entraron, así nomás. Adentro nos encontramos con la señora del profe, una señora francesa muy amable, gentil, y que hablaba castellano sin problemas. Trabaja como traductora, nos dijo. Pronto llegó Roberto y ahí me enteré que vivían hace muchos años aquí en USA, y cuando puso su música de fondo, su preferida, todo se confirmó porque los ritmos eran de mi tiempo, con Piero, Mercedes Sosa o Facundo Cabral. Este último asesinado por error -a balazos- hace poco tiempo, después de terminar su último concierto en Guatemala. Los estudiantes se reían porque no reconocían esos ritmos, pero los soportaban con esa típica resignación que muestran las visitas cuando están en la casa de un profe al que respetan. Pronto llegó Meredith, y un abrazo, y felicitaciones por ahí, felicitaciones por allá, y que sí, que estaba feliz porque pronto, en pocas semanas más, partiría hacia Barcelona para trabajar como posdoctora en un Instituto de la Comunidad Económica Europea. Cuando noto que Meredith se ha quedado sola, aprovecho para preguntarle sobre los metametales y la invisibilidad (aunque mi amigo, el que se reía al principio del relato, dice que uno lo trata de entender todo, que “sé”, que “conozco,” cuando lo que sucede es fácil y sencillo: simple curiosidad, eso es todo). Los metametales, me dice Meredith, pretenden conseguir la invisibilidad de los objetos (eso ya lo escuché). Son materiales, que al ser recubiertos por otro material especial, agrega, reorientan los rayos de luz que impactan sobre dichos objetos alterando el comportamiento natural de la luz, de modo que las ondas electromagnéticas rodean al objeto y este no las absorbe (ahí sí que me perdí); es decir ni absorbe ni refleja la luz y el objeto se vuelve invisible (ahi entendí mejor). Se usa y se estudia mucho para evadir radares, me confirma. Quedé intrigado, pero justo llega Roberto, y qué pasemos a probar la comida antes que se enfríe, nos dice. La señora del profe se pierde por un rato y cuando llega, que perdonen, nos dice, estaba fumando un cigarrillo, nos repite. Al final llega también el otro estudiante recién graduado (solo unos meses antes), originalmente de Argelia. Tiene los ojos profundos del que ha sufrido mucho, tristes, recaídos, diría que muy bellos, pero no lo digo para que nadie piense en otra cosa. Cuando te habla ya no pierde el tiempo como lo hacemos nosotros; pareciera que para él todo es importante, incluso los saludos convencionales de un extraño, o escuchar esa música andina poco familiar que nos facilitó Roberto, o saludar casi por última vez a su profe ahora que terminó su doctorado. Su padre se involucró en la vida pública de su país y pagó con su vida. Se “metió en política”, me cuenta la Pili alarmada: y lo mataron, por eso lo mataron. Y que no “meta las patas”, me sugiere, no se te ocurra preguntarle ni escribir sobre eso, me dice (se inquieta). La escuché con atención y después de su alerta fui disciplinado y no le pregunté por los motivos, no le consulté por qué habían asesinado a su papá, o cómo lo habían eliminado, cómo lo habían matado -¿lo ahorcaron? ¿Lo envenenaron? ¿Lo fusilaron? ¿Lo degollaron? ¿Recuperaron su cadáver?- pero él, su padre, estuvo siempre presente, ahí, entre nosotros, y también lo imaginé parecido al hijo, sobre todo cuando vi a su madre, la viuda, que estaba también ahí junto a sus dos hijas, (o con sus dos hermanas), que de seguro ahora lo extrañaban y pensaban en él, sobre todo en una ocasión tan importante como esta. ¿Por qué estamos aquí nosotros y no su padre?, pensé, ¿con qué derecho? Y Roberto feliz conversa en castellano. Ya me cansé nos dice a todos, me cansé de los estudiantes, me cansé de ustedes, declara con una sonrisa, pero ahora lo dice en inglés. Ya tengo 70 años y deseo sacar el pie del acelerador. Y todo eso lo dice mientras veo como su señora se ausenta nuevamente. ¿Otro cigarrillo? Y pronto llegan unas patatas de kubbat, rellenas con carne picada, pinches de pollo adornados con crema de yogurt y arroz con langostinos, comida que todos disfrutamos.

Su madre, la viuda, todavía se ve joven, vive en California, ya no regresan a Argelia. Las dos hermanas altas, (o las hijas) delgadas, hablan y conversan entre ellas, con los otros estudiantes, con su madre. El profe se levanta y ofrece un brindis, está contento, se le ilumina el rostro cuando habla de su trabajo, de sus años en la universidad, de sus más de treinta estudiantes que ha graduado en el programa de doctorado, pero ya está cansado y desea tomarse la vida de manera más liviana.

¿Y más Malbec? ¿Más arroz con langostinos? Y los padres de Meredith, que llegaron de Parma, Ohio, comparten una torta traída especialmente para la ocasión. Habla Meredith que da las gracias, y a los padres –esta vez los dos vivos- se les ilumina el rostro. Están contentos, algo así como misión cumplida, se apoyan, se les nota que ya son muchos años en que danzan juntos.

Y ahí entonces me acuerdo de nuestros amigos iraníes que conocimos en nuestros tiempos de estudiantes, en Cleveland. Al padre de nuestro amigo también lo habían eliminado cuando la revolución instauró al Ayatollah Khomeini como jefe supremo del país. Esa vez, pese a que la Pili no me dijo nada, tampoco consulté sobre los detalles de su muerte, pero parece que lo habían fusilado. Recuerdo que en el departamento donde vivían casi no habían adornos en las repisas o sobre las mesas y paredes; pero la foto del padre estaba ahí, sobre una chimenea limpia que nadie había usado nunca. Era una foto en blanco y negro, de carnet, de documento público, casi lo único que les quedaba de él. Lo más probable es que arrancaron apurados de Irán, pensé, arrancaron con la ropa puesta y pasaportes, y algunos anillos que guardan como recuerdos de familia. Desde ese entonces me fijo con gran atención en las fotos de carnet, que es casi lo único que sobrevive después de una tragedia. Aquí en Michigan tengo la foto de mi abuelo, por ejemplo, en un carnet de identidad que me regaló mi tía Oriana. Se ve muy serio, de corbata, y con sus arrugas en el rostro bien marcadas y trágicas, pese a que a él nadie lo mató; murió de viejo simplemente.

 

Al final regresamos a nuestra casa, en Northville. Podría jurar que me subí con la Pili al auto porque la vi acomodar la cartera negra bajo sus pies, en el suelo, pero ahora acabamos de llegar a casa y no la veo, no la encuentro por ninguna parte. Sé que tenemos que haber llegado juntos porque acabo de ver su cartera negra al lado del sofá amarillo, en el living, y justo cuando llegaban los gatos a recibirnos, y cuando el Copo se acerca a saludarnos moviendo la cola vigorosamente. Imagino por un instante breve, que a lo mejor la Pili se quedó conversando con Roberto sobre los metametales (supongo que ya está claro que ella conoce bastante sobre el tema, y la entusiasma); pero todavía no la veo. Siento algo parecido a la angustia, julepe, me siento solo, acordonado, y me dan unos deseos grandes de contarle intimidades, de hablar con ella sobre eso que nunca hemos podido conversar porque siempre nos ha faltado tiempo, de preguntarle sobre nuestras vidas…… pero uno siempre vive tan escaso de tiempo. Me habría gustado preguntarle si deberíamos, o mejor dicho, si podríamos haber hecho algo diferente durante todos estos años. O si nos arrepentimos de algo que hicimos, de algo que ocurrió en mi vida, en nuestras vidas, algo importante que duele y acaso da vergüenza.

Creo que uno percibe lo mucho que ha perdido cuando ya lo pierde, cuando todo cambia y ya no hay vuelta, como cuando la salud nos da un portazo, o cuando la muerte nos visita sin muchas notificaciones. Y siento nuevamente la urgente necesidad de saber, de preguntarle si valió la pena el que nos mudáramos a Ohio y después a Michigan en esos años iniciales, cuando las niñas estaban chiquititas; si valió la pena haber viajado juntos de visita a Santiago al final de los 80, en una época en que apenas nos resultaban los proyectos, pero de todas formas fuimos, viajamos, ……no, no te preocupes, nos resultará, le decía, mientras contemplábamos con preocupación el aterrizaje en una familia que apenas conocía…

Si valió la pena, me pregunto; si valió la pena haber vivido, haber luchado, llorado, haber celebrado todos estos años juntos….

…. y levanto la vista, enciendo luces, y solo veo a nuestros gatos, a nuestro perro patagónico, el Copo…… y su foto de carnet.

Hasta Aquí Llegamos Juntos

Historia que relata los últimos años de la relación entre un padre y su hijo (el autor), al emigrar este último a los Estados Unidos. Por intermedio de cartas y visitas periódicas al país de origen se repasa la vida de ellos mostrando la vida del padre, sus logros, su actuar en una época dicicil para la sociedad chilena bajo Pinochet, junto a la búsqueda que emprende el hijo por reencontrarse con sus raíces al visitar continuamente Chile. Ese intercambio, esa despedida entre un padre y su hijo, a medida que transcurren los años, se mueve en paralelo con las vivencias del hijo al asimilarse a su nueva vida en los Estados Unidos, desligándose paso a paso y lentamente de la vida que transcurre sigilosamente en Chile. El relato explora las dificultades paralelas que s le presentan al autor al despedirse simultáneamente de su padre, cuando este finalmente fallece, y un país, Chile, que finalmente también abandona, pero sin perder completamente sus raíces y su identidad.

El Libro se encuentra en Amazon (amazon.com). Se puede buscar buscando por autor.

 

Prólogo………………………………..3

 

Adiós Hijos……………………….…5

Querido hijo   ……………………….5

Cuando era niño………………………6

Nuestro barrio……………………….7

Como viajábamos…………………………8

Estudiante en el Instituto Nacional…10

Mis primeros años de hospital………11

El primer edificio del Instituto de Neurocirugía…12

Victoriano falleció cuando murieron los muertos..16

El edificio actual……………..………17

Nuestra rutina……………..………….18

Elena Tapia………………..……………19

La tesis…………………..…………….20

Las tertulias literarias……..………..…21

Nos sentíamos pioneros de algo grande..22

El Dr. Valladares…………….………..24

El Dr. Mario Contreras………….……..25

El Dr. Carlos Villavicencio….………….26

El maestro Barraza…..…….…………..27

Los becados……………..……………..29

Una flor para Corales…..….……………31

El golpe de estado del 73 y sus preparativos..33

Una bandera y una joya…………………36

Un hijo en silla de rueda…….……………37

 

Adiós Papá…………… ………………..39

No encuentras todo tan viejo……………39

Te tengo la carta……………….………..43

Sabes tú que me perdí……………………44

Tía Euligia y el mar………………………45

A concho a concho…………………………46

Están destruyendo todo lo que creía permanente…51

Yo ya estoy en otra…………..…………..52

 

 

 

Prólogo:

 

A los Estados Unidos llegué como estudiante el año 82. En ese entonces todavía me sentía inmortal y permanente, donde la edad, el transcurso del tiempo y la vejez no me preocupaban, por eso jamás imaginé que veinte años, los veinte años que he vivido en el extranjero se resbalarían fáciles, como por un colador desportillado.

Acortamos las distancias abonando esos lazos que todavía nos unen fuertemente a Chile viajando cada dos o tres años para ver a nuestros padres, hermanos, hermana, y los amigos fieles. Y estábamos en eso, habíamos regresado hacía pocas horas en un viaje largo y pesado de Santiago, estaba de pie frente a la ventana de la cocina, intruseando en el refrigerador con la secreta esperanza de encontrar sorpresas, quizás una mermelada chilena, un poco de manjar blanco, acostumbrándome a ese invierno crudo de Míchigan que nos recibía sin demora, cuando sonó el teléfono. Al contestarlo una voz conocida me despabiló:

-Tu papá murió, Cristián, acaba de morir.

No entendí bien el motivo, pero al escuchar a mi madre anunciándome: “tu papá murió, Cristián, acaba de morir,” imaginé a mi padre muriéndose de a poco, tomándose su tiempo para perderse lentamente en un túnel de años y recuerdos, de tangos; zambulléndose en esa vejez que le llegó como un piedrazo, un capote negro que no lo soltó más. Finalmente nuestra despedida en Santiago había sido nuestra última y él lo supo, lo supo en el abrazo que nos dimos esa noche hacía pocos días, lo notó en esos temblores que nos recorrieron los huesos mientras me agachaba sobre su cama para despedirnos. Recuerdo que lo estaba tocando con mis manos cuando nuevamente me hice la pregunta con que siempre había terminado mis visitas previas: ¿Sería esta la última vez que lo abrazaba, la última vez que lo veía? Mientras me acercaba vi como sus brazos se extendían, los vi largos y delgados, como las dos extensiones de un pulpo que trataban de alcanzarme, que trataban de acortar distancias para encontrarse con los míos.

Y ahora estábamos de regreso en Santiago, asistiendo a su funeral en la Iglesia Nuestra Inmaculada Concepción. Nos costaba mirarnos a la cara para comprobar el rostro de sorpresa, de dolor y desencanto; pero fue reconfortante ver a los amigos, ver a Pedro, a Javier, Juan Pablo, Francisco, Andrés, y a los amigos de mi padre, a don Fernando, a Jorge, a Román, Alejandro, Guillermo, y también a sus pacientes y a nuestros tíos y tías, primos, Nicolás, familiares que no veíamos hacía tiempo. Debería haber conversado con ellos, sobre todo con los pacientes de mi padre que nunca conocí para que me contaran de él, para que habláramos, pero teníamos que continuar, ya estábamos atrasados después de recordarlo durante el servicio religioso. La ceremonia fue larga, tanto que al final lo sacamos de la Iglesia acompañados por el estrépito del campanario que llamaba a misa de doce.

Habíamos participado de esa misa inusual donde hablamos de mi padre como celebrándole un aniversario. Pero ahora, en este minuto preciso, empujábamos su féretro y costaba darnos cuenta que ya no lo tendríamos, que ya no estaría compartiendo entre nosotros. La chaqueta me apretaba y me sentía gordo, hinchado, el sol de un día de enero, a la salida de la Iglesia, me chicoteaba el rostro trasnochado y acostumbrado al frío del invierno en Míchigan.

Ya no estaba con nosotros pero de alguna manera todavía lo sentíamos presente, sobre todo porque muchas veces nos habló de este día, cuando lo fuéramos a despedir, y nos indicaba el lugar preciso donde lo íbamos a depositar apuntándolo con los dedos: ahí, en el Parque del Recuerdo. Y nosotros le escuchábamos, pero no le creíamos o no se lo tomábamos en serio, todavía pensábamos que a los padres, esos seres que un día conocimos vibrantes de salud, vigorosos, no les sucedía eso, no morían, eran inmortales. Pero ahora terminaba la misa y nos levantábamos apresurados, atropellándonos para encontrar un sitio al lado suyo para sacarlo hacia la calle. Nos daban ganas de llorar, pero ya lo habíamos hecho antes. Lo empujábamos con los pies apuntando hacia el altar, pero pronto alguien nos corrige. La gente silenciosa nos miraba y costaba creer que sí, que había fallecido. Desfilaban los rostros de algunos conocidos, amigos, mientras todavía lo sentíamos hablar, quizás reírse, conversar con ellos. Al empujar su féretro pensé en sus cartas, las cartas que nos escribimos y que estábamos organizando como en una larga historia. Fueron cartas donde se presentó casi desnudo, con una naturalidad que pocas veces floreció cuando estuvimos los dos juntos, sanos, radiantes de salud, en un cuarto de la casa y frente a frente. Al escribirnos fue como si inventáramos otra realidad que manteníamos distante, protegida de la vida diaria y sus trajines. Sujeté con fuerza la manija helada de su féretro y recordé también nuestras conversaciones telefónicas, esos encuentros donde tuvimos la posibilidad de despedirnos y mirar hacia atrás, la posibilidad de abrazarnos y decir hasta aquí llegamos juntos.

En Chile y en Europa, Asia o Latinoamérica han sido muchos los que partieron sin poder hacerlo, sin poder despedirse y hacer un recuento de sus vidas. Lo que sigue es un inventario de esa despedida, de esas cartas y conversaciones que nos acompañaron a través de la distancia que hay entre Santiago y Northville, y que ahora me acompañan mientras lo llevamos a su último reposo. No hay sentimiento más tremendo y triste que el olvido; estas pocas líneas son sólo un intento, un modesto borrador que trata de rescatar recuerdos, imágenes que acompañaron a mi padre, y que ahora, un poco desteñidas, perdidas por una memoria que flaquea, me hacen compañía cuando cruzo la autopista 696 en Northville y manejo hacia el trabajo. Espero que a ti -tú que estás leyendo- y pese a que vivas en otra geografía, en otro tiempo y haciendo tareas aparentemente tan distintas, en algún momento también logres convivir con ellos, con alguno de los personajes, y espero que de alguna manera todavía los sientas vivos y despiertos y te acompañen cuando vayas temprano a tus trajines.

Mi padre falleció, hace ya meses, años, lo dejamos en El Parque del Recuerdo; ese oso grande que uno creía indestructible ya no está, pero al menos nos dejó emociones, chispas, fuegos que en su época ocuparon toda su existencia y que ahora tú puedes leer, aunque acaso distorsionados por los años y desfigurados por las letras que muchas veces tiemblan y se niegan a salir.

Estados Unidos, Northville, Octubre 2002