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Autoficción 65: Estuve conversando en la peluquería con una viejita de ojos celestes sobre Teilhard de Chardin, casi una hora más tarde me preguntó si la conocía…al final me dijo que era la señora de Merino (!) (el Almirante José Toribio Merino, miembro de la Junta de Gobierno)…nos reímos harto de lo chico que es el mundo…..

Te llega una carta larga de tu madre escrita para tu hermano Gonzalo, que vivía y vive en Canadá, y para ti, que vives en USA. Primero la empezó dándoles a conocer noticias de la casa, el auto que vendían, el debate público y las elecciones que se avecinaban, para terminar en un flujo de conciencia rápido, casi delirante, donde cuenta y habla y salta sobre todo, sobre sus hermanas, su madre, las empleadas, tu padre, y con interrupciones del teléfono para continuar después con otra historia, otro salto más. Para empezar lo hace lentamente, y les cuenta sobre las llamadas telefónicas que salían caras, por eso trata de evitar hacerlo tan seguido:

 

“….hoy desperté pensando en que quería llamarlos, y para no ceder a la tentación del teléfono me vine al computador….”

 

El ambiente político estaba en ebullición ese año, el 14 de Diciembre de 1989 habría elecciones para elegir el presidente de Chile, junto a senadores y diputados. Búchi era el candidato oficial de la derecha, sucesor de Pinochet, y competía con Patricio Aylwin, candidato opositor y amigo de tu padre:

 

“…hay comidas para reunir fondos para candidatos de oposición. Se va con gusto a la primera, pero repetirse el lugar más veces…Las Condes 11.00 creo. Tengo que vender 20 entradas para un té, 20 para una comida, y 20 a otra comida….también debería ir a Talca, pero no tengo auto bueno para más de dos horas de viaje….”

 

Finalmente vendían el Chevrolet recalentado, chocado y repintado en el garaje Gutiérrez de Algarrobo:

 

“….Juan está leyendo el diario, mientras hace tiempo. Por si alguien viene a ver el Chevette que está afuera limpiecito, con todas sus manillas y tuercas, recién tapizado, reluciente, listo para ser vendido en ochocientos mil pesos….”

 

Pero conversan, leen y no llega casi nadie a ver el auto:

 

“…son más de las 11, nadie viene a ver el auto (?) ¿Y si yo rifara el mío a cinco mil el número? Tendría que vender 250 números, pero como está tan recalentado capaz que me sigan juicio…voy a pensarlo…”

 

Finalmente parten a almorzar:

 

“….a las once justas nos fuimos a almorzar a la Hostería del Arrayán, la que está junto al río. Bajo un parrón delicioso, con un guitarrista y otro músico al arpa. Pedimos pastel de choclo. El mozo tenía unas inmensas manos de Frankenstein…”

 

Ahí logran conversar sobre la casa, los hijos, y nuevamente el auto, las rifas y la política:

 

“…..Juan casi se infartó durante el almuerzo, cuando le conté lo de rifar mi Chevrolet a beneficio de Wilna Saavedra (candidata a parlamentaria el año 89 por el partido democratacristiano, PDC. Sacó 36.837 votos frente a Carlos Montes, del Partido por la Democracia que ganó con 51.504 votos. Ella falleció en el año 2011), claro que descontando para mi el valor del auto, más unos 300 mil para ella….ya se vio con mala reputación…”

 

Llegan de regreso a casa, pero tu madre está cansada:

 

“…el viaje en el Chevrolet reluciente y chúcaro me dejó tan rendida, que me dormí el noticiero español de la tarde…”

 

Y pierden al único comprador despistado que se asomó por la puerta:

 

“…son las siete de la tarde, alguien vino a ver el auto, pero Juan anda con el por Indisa. Perdimos nuestro único interesado, un barbudo juvenil…”

 

Enciende la TV y nuevamente la inunda la realidad política del país:

 

“…cuando escucho en TV hablar sobre los $ que llegan para la oposición y veo las modestas páginas con la vida de Aylwin, para repartir… es triste. Al lado de lo empapelado que está Santiago con pósters de Büchi….”

 

Creen que Aylwin ganará la elección, pero ya habían ocurrido muchas cosas en el Chile de ese entonces, de manera que nada se podía asegurar:

 

“..si no hay trampa, ganará Aylwin. Quien ha dicho y repetido que no puede prometer un gran cambio en lo económico, sino solo más justicia social. El Gato Pardo, o sea que todo cambia para quedar igual. Cuatro años, el tiempo mínimo indispensable para que la civilidad vuelva a la democracia. Hay gente que empieza a vender sus casas, ¿propaganda o miedo verdadero?..”

 

Tu hermana ya había tenido a su bebé, Patricio (Patatín, el Tin). No más vómitos para tu hermana:

 

“…Mónica está con Pato en Viña, en el departamento de mi hermana Mónica y en Reñaca, segunda visita de Patatín a la playa de Viña. Ese niño es igual a ti Gonzalito, y Mónica y Pato chochos, hacen una odisea cualquier cambio, ayer pasaron a mostrar el crío en viaje a Viña, como a las diez, y estaban preparando todo desde las seis de la mañana….”

 

Y nuevamente sale a colación la casa de Algarrobo, con sus sobresaltos y sustos. Cuando no está en remodelación, o arreglos o ampliaciones, entra en un período de robos, y probablemente por los mismos que antes la arreglaban:

 

“…la última vez que estuvimos en Algarrobo, encontramos saqueada la casa, todo abierto por detrás, buscaban parece, un televisor. Se llevaron sabanas, cuchillería, frazadas, y tu radio-despertador, Cristián….”

 

Pero les fue mal al ser descubiertos por alguien del barrio. Tu madre cuenta que las cosas estaban en el Retén de Carabineros, a pocas cuadras de la casa. Cuando llegaron para hacer la denuncia, se encontraron que los carabineros disfrutaban felices de tu radio-despertador. Poco faltó para que los encontrara con su ropa puesta, o las frazadas en sus camas:

 

“….cuando fuimos a dar cuenta, estaba casi todo en la comisaría. Alguien dio la alarma y tiraron las maletas en la calle y huyeron. Me parecía raro ver mis ropas y zapatos esparcidos para mi reconocimiento sobre el mesón de la sala con carabineros. Sentimentales no quisimos regalarles la radio que estaban escuchando, y me siguieron en un gran vehículo a buscar la Blaupunkt (una radio antigua), se ve estupenda, en un hueco de honor…”

 

Habría que reforzar la casa. Felizmente no tuvieron que limpiarla mucho porque los rateros evitaron evacuar el vientre para esparcir los excrementos sobre las paredes y los cojines y así atraer la buena suerte. Por eso les fue mal, agrega tu madre:

 

“…ahora tenemos que pensar en puerta nueva para el dormitorio de abajo y en subir la reja de atrás y ponerle fierros en punta. Pero limpios para robar, no dejaron la caca de la buena suerte, por eso les fue mal…”

 

Te cuenta también sobre la vida diaria, y salpicándolo con detalles sabrosos donde se ríe de tu padre:

 

“…como siempre, ese día, Juan se levantó tempranísimo a las compras superfluas de última hora. Espero le dure el período en que cree comprar todo mejor que yo. Mientras se de ese trabajo, yo feliz….”

 

Pero tu padre con “antenas de gallo viejo”, la descubre:

 

“….desde la otra pieza, Juan me recomienda que no me burle de él con ustedes dos. Tiene antenas de gallo viejo, era justo lo que estaba empezando a hacer…”

 

En esos años la democracia cristiana había sido tironeada por dos tendencias claras, la de Eduardo Frei Montalva y Radomiro Tomic. Neruda, en “Confieso que he Vivido”, cuenta que Frei le hizo un “presente griego” a su camarada Tomic ofreciéndole el cargo de embajador en USA cuando ocupó la presidencia de Chile. A lo mejor eso lo ayudó a conocer políticos de relevancia como Bobby Kennedy, que le había prometido ayuda para su campaña, pero lo desconectó de Chile. Así fue como poco antes de las elecciones de 1970, Tomic llegó un tanto desligado de su país, su gente, y eso lo perjudicó; todo indica que además, su camarada Frei no se las jugó por él en la elección presidencial, donde Tomic terminaría perdiendo frente a Salvador Allende Gossens. Tu madre trata de largar algunos flotadores, algunos salvavidas, construir algunos puentes, total, ya corrían otros tiempos:

 

“….estoy por la unidad dentro de la DC. Algo he ayudado llevando a Olaya (esposa de Radomiro Tomic) al comando Frei que se postulaba como senador (hijo de Frei Montalva, ya que el padre había sido asesinado en la Clínica Santa María. Leer el blog “A lo mejor me habría ido del País….. asesinato de Eduardo Frei Montalva, 20 de Julio 2018). Estaban emocionados de verla, nos trataron como reinas. Tienen tantas lesiones entre ellos…”

 

Y en ese deambular por el Santiago de fines de los 80, tu madre, aparte de visitar agencias de empleo, ferreterías, supermercados Jumbo, también frecuentaba las peluquerías donde conversaba con la gente:

 

“…estuve conversando en la peluquería con una viejita de ojos celestes sobre Teilhard de Chardin, casi una hora más tarde me preguntó si la conocía, me pareció que de Valparaíso, hablamos de la Tata (pariente de tu madre y esposa de René Díaz, Capitán de Fragata en La Marina) de la María Angélica que está con cáncer en las tiroides. Al final me dijo que era la señora de Merino (Almirante José Toribio Merino, miembro de la Junta de Gobierno)…nos reímos harto de lo chico que es el mundo….”

 

Y tenebroso.

Y como las fuerzas armadas estaban dejando parcialmente el poder después de la derrota en el plebiscito de Pinochet, tu madre termina haciéndole una sugerencia:

 

“….le recomendé Mallorca para descansar en unos meses más….”

 

Y llega la eterna huella del tiempo que poco a poco –para espanto de algunos, ¿de muchos?- va clavando el rostro de los padres en el rostro propio, en la nariz, el cuello grueso, las arrugas en la frente, o los ojos capotudos:

 

“..hoy, el día amaneció nublado, al ir al baño no me gustó verme en los espejitos con marco de bronce que he ido coleccionando para colocar en lo que ahora es una pared, al final del pasillo, aunque dicen que los viejos deben rodearse de espejos, para mantener posturas armónicas, debiera haber empezado de joven, ya se me puso ese cuello gordo que no me gustaba en mi mamá…”

 

Por suerte, cuando te miras en un espejo de tu casa, en Michigan, ves nada más que el rostro de tu padre, y no arrancas despavorido, no te asustas. En tu casa tienes multitud de espejos, varios en el baño, el comedor, el pasillo, y que juegan con los años y los recuerdos, y claro, juegan también con la memoria. No te queda más remedio que aceptarlos. Y por ahí, a veces, descubres a tu padre:

 

“..me ha molestado un poco en la noche lo que comí al almuerzo, el pastel de choclo parecía cocinado en aceite industrial…… hoy tengo colitis y la cara verdosa, ése es el origen de la sacada de los espejos…”

 

En la casa de tus padres, continuaba ese estado de permanente ebullición democrática, de aire fresco, de llamadas telefónicas, de gente que entraba y salía de la casa, llegaba el optimismo:

 

“….me llama Rosa Pino, ni la recuerdo, está confundida entre otras dos democratacristianas, siempre con chalecos tejidos a mano, imitando los exclusivos de las lanas importadas, necesita dos entradas para el té de la Wilna Saavedra, bien bueno, y le explico como llegar donde la dueña de la tienda El Dato, cerca de Kennedy, sí, allá será el té, linda, llevo yo las entradas, me las pagas allá mismo, sí, a las seis en punto, habrá rifa….”

 

Conversa también con su hermana, Mónica, por las mañanas, sobre lo que se hizo o no se pudo hacer, los remordimientos que suelen corroer el otoño de nuestras vidas:

 

“….a Mónica y a mí nos remuerde la consciencia haber dejado a la mamá con la Oriana en sus últimos días…”

 

Y continúa hablando sobre el hermano de ellas, tu tío Cucho, que navegaba dificultosamente un divorcio que lo dejaría en situación precaria:

 

“….y ahora, además, Mónica siente haberle escrito a Cucho (tu tío Cucho) que se las arregle arrendando la casa de Vicuña para comer y haciendo clases de literatura en su casa de La Serena, y lo que más siente es haberle agregado que Juan le puso un abogado, y que con esto es lo que te puedo ayudar, con consejos….”

 

Y se consuelan mutuamente, se lamen las heridas:

 

“…no fue mucho consuelo decirle que si la vida se repitiera, casi seguramente volveríamos a actuar igual. Juan le puso abogado a Cucho para exigirle algo a Elena, ya que todo lo comprado entre los dos, fue cuando Cucho trabajaba, aunque él quiso ponerlo a nombre de ella todo. Cucho viajaba una vez al mes a buscar cuarenta mil pesos que después devolvería, eso duró diez meses, la última vez llegó borracho, de noche, y al día siguiente, ya en la Clínica Indisa, Juan le dijo que no entrara más a esta casa en ese estado. No hemos vuelto a saber de él…”

 

Por las tardes o los fines de semana, no pueden dejar de ver esa televisión que a veces los irrita:

 

“…. tengo que ver el noticiero del 7 plagado de propaganda indirecta a Büchi, mientras escucho a Juan despotricar por eso. Y yo que querría ver TV española……esta noche todo Chile –o sea, los con luz y los que no, por radio- verá el debate entre Aylwin y Büchi en TV (a Búchi lo asesora el mismo equipo que a Bush en los EE.UU.)….”

 

Y felizmente sale al Correo y a comprar chocolates, por eso te llegó esta carta:

 

“….ahora pondré estas páginas al correo, compraré un tarro chico de látex, y un chocolate para consolarme del día estúpido que he tenido. Tengo diez kilos de más, representa las tontas maneras de consolarme. Antes viajaba…”

 

(1989)

Queridos Cristián y Gonzalo (tu hermano):

Mejor les escribo a los dos al mismo tiempo, así resulta como una conversación entre los tres.

Es domingo en la mañana. Tengo la primera pieza vacía, solo con el computador. El sol entra por la ventana y casi no hay ruido de transito. Desperté con ganas de hablar con ustedes dos. Pero no de esas conversaciones tipo monólogo o pregunta y respuesta mirando el reloj porque lo normal es pagar alrededor o más de doscientos dólares al mes en teléfono que no se disfruta, solo queda el gusto del sonido rico de la voz del hijo, pero nada más. Y doscientos dólares es harto en Chile, unos seis pares de zapatos, o tres a cuatro meses de bencina, o dos meses de sueldo de la Verónica (su empleada), o en fin, además, siempre quedo con sensación de angustia al sentir la voz de ustedes, y nada más. Y si son ustedes los que llaman, me remuerde que gasten en mí, cuando allá es tan necesario tener cosas. Y porque hoy desperté pensando en que quería llamarlos, y para no ceder a la tentación del teléfono me vine al computador.

Juan (tu padre) está leyendo el diario, mientras hace tiempo. Por si alguien viene a ver el Chevette que está afuera limpiecito, con todas sus manillas y tuercas, recién tapizado, reluciente, listo para ser vendido en ochocientos mil pesos….el aviso del Mercurio dice: Chevette, única dueña, ver de 10 a 12 horas. Suecia 1521. Nunca he visto aviso más ambiguo, después de un año de ser usado acarreando a los hombres de las construcciones de Álvaro (tu hermano menor, el Plito) …son las 11.30, no ha venido nadie. Además llegan bien baratos los autos japoneses….mañana aparecerá un vendedor perdona-vidas y lo comprará en quinientos para revenderlo a dos años plazo…

Con el miedo a que no lleguen más importaciones, la gente ha agotado los televisores, videos y otros artículos eléctricos. La aduana está atochada de autos y también las calles del barrio alto, y de camiones y autos viejos los barrios antiguos….en días de semana, es difícil estacionar frente a esta casa. Como un hampón cualquiera amenazo, a quienes se estacionan arriba de la vereda, con pincharles los neumáticos….Con esta experiencia de ningún comprador domingo por la mañana, deberíamos consultar a un experto, están de moda ahora.

Los expertos abundan en política. Y se siguen al pie de la letra sus consejos. Y no se les puede negar el ingenio . En la televisión se hace propaganda a revista Que Pasa donde salen estupendas fotos de Büchi, o el último libro de Büchi, en venta más barato que papel de WC.

Hay comidas para reunir fondos para candidatos de oposición. Se va con gusto a la primera, pero repetirse el lugar más veces…Las Condes 11.00 creo. Tengo que vender 20 entradas para un té, 20 para una comida, y 20 a otra comida….también debería ir a Talca, pero no tengo auto bueno para más de dos horas de viaje….

Cuando escucho en TV hablar sobre los $ que llegan para la oposición y veo las modestas páginas con la vida de Aylwin, para repartir… es triste. Al lado de lo empapelado que está Santiago con pósters de Büchi.

Si no hay trampa, ganará Aylwin. Quien ha dicho y repetido que no puede prometer un gran cambio en lo económico, sino solo más justicia social. El Gato Pardo, o sea que todo cambia para quedar igual. Cuatro años, el tiempo mínimo indispensable para que la civilidad vuelva a la democracia. Hay gente que empieza a vender sus casas, ¿propaganda o miedo verdadero?

Ahora estoy escribiendo rapidísimo con este computador y si no releo, mejor. Tengo la seguridad de que la era de Gutenberg se multiplica, leo y veo en la TV como funciona el minitel, en que la gente se pasa hasta 16 horas diarias conversando por escrito a traves de un computador, o haciendo las compras….hasta la ropa se encarga por minitel. Será bueno cuando llegue a Chile….antes no creía posible la TV cable, y estoy enviciada con TV española. Si no puedo ver su noticiero de dos a cuatro, lo veo a las 7 en el canal 10. En el NEC se pierden de ver varios canales. Están el 2, el 3, el 4, el 6, el 8 y el 10. El dos intercambia películas las 24 horas. Algunas son antiguallas. Pero muy buena la TV española en lo internacional y películas de novelas famosas. También recorriendo ciudades, la semana pasada tocó Turku, casi me parecía ver a Ana María MacDonald (amiga de la familia. Leer  “Juan Ernesto Riquelme: Chofer de Neruda por un Día”, 13 de Abril, 2018 y “En el Mercado de Juan Ernesto y Ana María”, 24 de Marzo 2018). Tengo desde mi cumpleaños un Sony rico, como el que tú me regalaste, Gonzalito, y que usa Mónica (tu hermana)….son más de las 11, nadie viene a ver el auto (?) ¿Y si yo rifara el mío a cinco mil el número? Tendría que vender 250 números, pero como está tan recalentado capaz que me sigan juicio…voy a pensarlo.

…estoy haciendo orden, increíble la cantidad de cosas inútiles que circulan por esta casa. Y mientras ordeno algo, junto desorden por otro lado.

A las once justas nos fuimos a almorzar a la Hostería del Arrayán, la que está junto al río. Bajo un parrón delicioso, con un guitarrista y otro músico al arpa. Pedimos pastel de choclo. El mozo tenía unas inmensas manos de Frankenstein. Estaba rico el pastel regado con cerveza. Me sentí valiente al no aceptar por castañas en almíbar algo negrusco como vomito de castaña….por aquí somos como los patos, limpiecitos y todo bien hasta dejar su diarrea…el viaje en el Chevrolet reluciente y chúcaro me dejó tan rendida, que me dormí el noticiero español de la tarde. Lastima, porque esperaba ver la ultima aparición de Bette Davis antes de morir.

Juan casi se infartó durante el almuerzo, cuando le conté lo de rifar mi Chevrolet a beneficio de Wilna Saavedra (candidata a parlamentaria el año 89 por el partido democratacristiano, PDC. Sacó 36.837 votos frente a Carlos Montes, del Partido por la Democracia que ganó con 51.504 votos. Ella falleció en el año 2011), claro que descontando para mi el valor del auto, más unos 300 mil para ella….ya se vio con mala reputación…

Ayer fuimos con Juan a ver las cosas que se remataban hoy en una lujosa casa de Sta. María de Manquehue (se arrienda la casa en cuatro mil dólares). Está en lo alto de un cerrito, con camino empedrado en laja roja. Por todos los ventanales espectaculares vistas a todos los techos del barrio…Juan quedó impresionado, no conocía ese barrio, ladera del Manquehue, cerca de un camino pavimentado que llega al cementerio donde fuimos a dejar a la Aminie y a la Corita, y donde tenemos un lugar familiar para todos, en el Parque del Recuerdo.

No sé si les conté que en el entierro de Aminie, pisé una piedra con el nombre de Tito Correa, un primo médico que se hizo un examen en la oficina de un colega y se le atascó en tubo en la garganta y dejó la consulta cadáver. Yo no lo sabía hasta que vi su nombre bajo mis zapatos, y Juan me explicó el suceso de hace unos dos años.

Yo también estaba un poco impresionada con el lujo de Sta. María de Manquehue, un lujo casi sin sol de mañana y de tarde. Había leído en el último Mensaje un estudio sobre la extrema pobreza en ese barrio. En la noche salen desde Conchalí a revisar los tarros de basura para comer restos y sacar papeles. Testimonio de un novicio jesuita.

Son las siete de la tarde, alguien vino a ver el auto, pero Juan anda con el por Indisa. Perdimos nuestro único interesado, un barbudo juvenil.

Mónica (tu hermana) está con Pato en Viña, en el departamento de mi hermana Mónica y en Reñaca, segunda visita de Patatín (hijo recién nacido) a la playa de Viña. Ese niño es igual a ti Gonzalito y Mónica y Pato chochos, hacen una odisea cualquier cambio, ayer pasaron a mostrar el crío en viaje a Viña, como a las diez, y estaban preparando todo desde las seis de la mañana….

Manuel Brunet (esposo de la hermana de tu madre, Mónica) se está poniendo medio gordiflón, quizás efecto de las drogas anti-funcionamiento hormonal; las soporta bastante bien, sin mareos como a mí. Mónica está saliendo de una neumonía que por suerte y ciencia le diagnosticó Manuel mismo. Ahora están en Guayacán descansando. Aquí en Santiago no tienen empleada. Los dos son agradecidos de la vida, escríbanles con cariño. Me da mucha tristeza lo poco que ha gozado la vida, siempre trabajando.

Juan Alberto (tu hermano mayor) se compró un station Lada, y fue con los tres niños grandes y Aída (esposa de tu hermano) a Farellones por el día.

Álvaro se fue el Viernes con Marlene y Gloria, su hermana, por Algarrobo, para estar el domingo en Viña en el cumpleaños de una prima de Marlene. Les encantó el departamento que les arrendé…y yo que tenía tanto miedo a la responsabilidad…

La última vez que estuvimos en Algarrobo, encontramos saqueada la casa, todo abierto por detrás, buscaban parece, un televisor. Se llevaron sabanas, cuchillería, frazadas, y tu radio-despertador, Cristián. Cuando fuimos a dar cuenta, estaba casi todo en la comisaría. Alguien dio la alarma y tiraron las maletas en la calle y huyeron. Me parecía raro ver mis ropas y zapatos esparcidos para mi reconocimiento sobre el mesón de la sala con carabineros. Sentimentales no quisimos regalarles la radio que estaban escuchando, y me siguieron en un gran vehículo a buscar la Blaupunkt, se ve estupenda, en un hueco de honor. Ahora tenemos que pensar en puerta nueva para el dormitorio de abajo y en subir la reja de atrás y ponerle fierros en punta. Pero limpios para robar, no dejaron la caca de la buena suerte, por eso les fue mal. No se atrevieron a subir las persianas del living, sólo había muchos fósforos usados por toda la casa, y eso que robaron de día.

Ya no nos resultan los asados, Gonzalito, sin tus chistes sabrosos. El domingo pasado vinieron todos, y como las dos aspiradoras mías están malas, a puro soplido, entre Pato y Juan, más los consejos de Álvaro, costó harto encender el carbón. Pato revolvía los carbones para prenderlos más rápido. Los tres gatos del patio gozaron del espectáculo desde lejos.

Ya Felipe (hijo menor de tu hermano Alberto)  recorre la casa en estilo explorador. Nos observa a todos, Fernando (hijo de Alberto), casi lolo. Y Francisca (hija de Alberto), como escaparate de chucherías plásticas, según la propaganda de TV a las muñecas Barbie.

Como siempre, ese día, Juan se levantó tempranísimo a las compras superfluas de última hora. Espero le dure el período en que cree comprar todo mejor que yo. Mientras se de ese trabajo, yo feliz.

Desde la otra pieza, Juan me recomienda que no me burle de él con ustedes dos. Tiene antenas de gallo viejo, era justo lo que estaba empezando a hacer.

La Mónica me entregó un póster que tu mandaste para Álvaro, aunque Juan asegura haberlo comprado él para Mónica. La verdad, nos olvidamos totalmente de los pósters. Ahora, Álvaro nos dice que tu le enviaste dos, cree él, y solo hay uno, lo estoy viendo, ayer Mónica lo devolvió, me levanté a llamarte, Cristián, por eso, y se me olvidó. El libro que te encargo es un best seller del año pasado en los EE.UU., recién traducido al francés. Leí una crítica sobre el y me interesa, parece que tiene una postura parecida a la mía ante el cáncer. Dejé de tomar ácido ascórbico la semana pasada y se me quitaron los dolores de guatita. Voy a descansar un tiempo de los cinco comprimidos diarios.

Me fui a dormir a la pieza del fondo….Juan se siente solo, así es que a las 6.30 me voy a despertar con él y el café caliente. Gozo mi pieza mi pieza nueva, espaciosa y silenciosa, sin teléfono ni citófono. Como estar de viaje.

Con la vejez se tienen distintas mañas. A Juan le gusta la oscuridad y/o la luz eléctrica. A mí me gusta la luz natural solamente y el aire fresco de la mañana…

Estoy por la unidad dentro de la DC. Algo he ayudado llevando a Olaya al comando Frei. Estaban emocionados de verla, nos trataron como reinas. Tienen tantas lesiones entre ellos…

Estuve conversando en la peluquería con una viejita de ojos celestes sobre Teilhard de Chardin, casi una hora más tarde me preguntó si la conocía, me pareció que de Valparaíso, hablamos de la Tata (esposa de René Díaz, de La Marina) de la María Angélica que está con cáncer en las tiroides. Al final me dijo que era la señora de Merino (Almirante José Toribio Merino, miembro de la Junta de Gobierno)…nos reímos harto de lo chico que es el mundo. Le recomendé Mallorca para descansar en unos meses más.

He visto una muy buena película de Woody Allen, “La Otra Mujer”, y otra no tan buena de Jane Fonda, “Gringo Viejo”, en que los sanos y hermosos son los ideales norteamericanos ante las barbaridades de Pancho Villa….

No sé qué tecla moví y se me fue para abajo todo lo escrito.

Son más o menos las ocho de la noche, Juan me espera, y se pone lacio si está solo. Adiós antiguos viajes….me da pena verlo desamparado si no estoy con él.

Aída está con reemplazante puertas afuera. Echó las dos empleadas porque se le desapareció una caja con todas sus joyas. Más encima le siguen juicio por despido injusto, le han salido muchas canas a Aída, sin metáfora.

Mónica tiene en su casa una tía de Pato que le ayudará con la guagua por un tiempo. Antes, tuvo una niña que desarmó la puerta de corredera a la terraza y un día no volvió más. Ahora yo cuido a Verónica, cuando siento desde mi nueva pieza ruidos abajo, quiero creer que son ratones o un cuidador nocturno.

Pilar (tu esposa), Anita (casada con tu hermano Gonzalo. Hoy fallecida), avisen cuando viajen a Santiago para ir a esperarlas. Esta casa es más grande cada día, y hay lugar para quien quiera venir, además Algarrobo estará rico este verano en Chile.

Un gran abrazo a todos.

Lunes 3 PM (continuación)

Hoy, el día amaneció nublado, al ir al baño no me gustó verme en los espejitos con marco de bronce que he ido coleccionando para colocar en lo que ahora es una pared, al final del pasillo, aunque dicen que los viejos deben rodearse de espejos, para mantener posturas armónicas, debiera haber empezado de joven, ya se me puso ese cuello gordo que no me gustaba en mi mamá, para echarle la culpa a la cortisona, mejor, a la herencia….antes de las nueve estaba sacando los clavos de la ex puerta transformada en muro, usando uno de los tabiques que separaban en dos esta pieza, desde que nació Mónica. Quedó la pared bien agujereada y sucio el grabillado. Verónica (empleada nueva) me trajo el látex blanco que dejaron los maestros, resultó ser pasta de muros beige, y alcancé a dar algunos brochazos…le pedí trajera látex y que leyera la etiqueta del tarro, volvió con algo azul, revolviéndolo me sirvió para limpiar la brocha. Corro al teléfono, encargo de Álvaro, llamo a Verónica para que de un recado al chofer de Álvaro cuando venga a buscar la camioneta. El teléfono otra vez, a la Nelly Mingo se le demora en morir la mamá de cáncer, el teléfono otra vez, es Mónica que paso mala noche con la guagua. El teléfono otra vez, alguien quiere hablar con Juan, van a buscar para anotar el número, Verónica necesita plata para comprar el pan, le recuerdo que hay tres bolsas del pan especial de ayer, le explico como transformar en papas duquesa el puré de anteayer, y freír más “findus” para aumentar las presas de congrio del refrigerador, y hacer una entrada con dos paltas demasiado maduras, huevos duros y lechugas y un tomate que si no se come hoy, se pudrirá. Me ha molestado un poco en la noche lo que comí al almuerzo, el pastel de choclo parecía cocinado en aceite industrial, pero para no echar a perder el rato lo tragué sin saborearlo mucho, confiando en que pasara por las tripas rápido, hoy tengo colitis y la cara verdosa, ése es el origen de la sacada de los espejos. Pensaba ir a comprar a la ferretería un tarrito de látex. Mejor leo el diario La Época que sigue subiendo de precio sin aumentar contenido. En menos de diez minutos he revisado las pocas páginas. Tengo que vender o las tendré que pagar yo, las últimas cuatro entradas del té de mañana para juntarle $ para la campaña de Wilna Saavedra, va a diputado por La Florida. Verónica hace ruido en el baño, espero lo limpie bien, desde anteayer que no lo hace, mejor sigo con la Muerte de Artemio Cruz, mejor que le regale dos entradas a la Mónica y va con alguna amiga. La desperté, mala honda, dice no tener amigas interesadas en política. Me llama Rosa Pino, ni la recuerdo, está confundida entre otras dos democratacristianas, siempre con chalecos tejidos a mano, imitando los exclusivos de las lanas importadas, necesita dos entradas para el té de la Wilna Saavedra, bien bueno, y le explico como llegar donde la dueña de la tienda El Dato, cerca de Kennedy, sí, allá será el té, linda, llevo yo las entradas, me las pagas allá mismo, sí, a las seis en punto, habrá rifa. Yo regalé un reloj, otra una mantelería, la dueña de casa una tenida completa, a trescientos pesos el número, el negocio es que las cosas a rifar son regaladas. Verónica está esperando que yo salga para empezar su “telefonitos”, lo sé por el apuro con que hace su trabajo. Topa por la ventana del baño el trapo húmedo que pasa por los muebles para dejarlos con aspecto de limpios…Mónica, mi hermana, ya convaleciente de la neumonía, no se fue a Guayacán, estaba demasiado cansada todavía. Dice que la Oriana (hermana mayor de tu madre), ahora que ya sabe que ya está mejor, la llama para llenarla de problemas, que el Banco del Estado, donde Manuelito (hijo de su hermana Mónica) le abrió cuenta ahí, o que el jardinero, algo tuvo que ver con Mónica en eso, también le cuenta lo malo que estuvo el almuerzo del Rotary, y que hoy se juntan las cinco ex compañeras, y que también será aburrido, y Mónica tiene remordimientos de quedar sentida por haberla escuchado, para mis adentros de tener las relaciones temporalmente cortadas desde hace años para sobrevivir, la paranoia podría ser contagiosa, y la Oriana es como el Sida, deja sin defensas. A Mónica y a mí nos remuerde la consciencia haber dejado a la mamá con la Oriana en sus últimos días. Y ahora, además, Mónica siente haberle escrito a Cucho (tu tío Cucho, hermano de ellas) que se las arregle arrendando la casa de Vicuña para comer y haciendo clases de literatura en su casa de La Serena, y lo que más siente es haberle agregado que Juan le puso un abogado, y que con esto es lo que te puedo ayudar, con consejos. No fue mucho consuelo decirle que si la vida se repitiera, casi seguramente volveríamos a actuar igual. Juan le puso abogado a Cucho para exigirle algo a Elena, ya que todo lo comprado entre los dos, fue cuando Cucho trabajaba, aunque él quiso ponerlo a nombre de ella todo. Cucho viajaba una vez al mes a buscar cuarenta mil pesos que después devolvería, eso duró diez meses, la última vez llegó borracho, de noche, y al día siguiente, ya en la Clínica Indisa, Juan le dijo que no entrara más a esta casa en ese estado. No hemos vuelto a saber de él. También que se me murió algo, porque mientras yo estuve enferma ni me escribió. Su explicación: creí que no te dabas cuenta que tenías cáncer.

…lavo mis pilchas personales, riego las plantas y ya son las doce. Arreglo las entradas, son las una. Álvaro y Marlen almuerzan conmigo, Juan llega al final. Álvaro observa burlesco como traga su padre, igual a como lo hizo él, quince minutos antes. Juan critica algo, casi lo mismo que criticó quince minutos antes, Álvaro. Calcado al padre. Juan se para de la mesa medio sentido. La verdad que está molesto porque alguien le pagó con cheque de una cuenta cancelada, y Álvaro le había dado la plata y ahora le protestaron el cheque. Álvaro y Marlen se van a la TV de mi pieza, me quedo con Juan porque lo entiendo, y tengo que ver el noticiero del 7 plagado de propaganda indirecta a Büchi, mientras escucho a Juan despotricar por eso. Y yo que querría ver TV española…para más tarde, ya descansado Juan va a decirles algunas palabras amables a Álvaro y Marlen. Al irse me mira con cara de pedir disculpas. Ya no siento nada, solo ganas de estar sola, se van ellos y yo me siento al computador y les termino esta carta empezada ayer. Álvaro me dejó, antes de irse, bien colocada la impresora. Ahora pondré estas páginas al correo, compraré un tarro chico de látex, y un chocolate para consolarme del día estúpido que he tenido. Tengo diez kilos de más, representa las tontas maneras de consolarme. Antes viajaba…

Estoy quizás demasiado consciente de que en la medida que nos quede menos tiempo, tenemos que disfrutarlo. Sobre todo, las cosas importantes, como el espacio, el tiempo. ¿Por qué los hombres no entienden la vida así en la vejez?

Esta noche todo Chile –o sea, los con luz y los que no, por radio- verá el debate entre Aylwin y Büchi en TV (a Búchi lo asesora el mismo equipo que a Bush en los EE.UU.). Mónica y Jaime los grabarán para enviárselos a ustedes.

Un gran abrazo

Ximena

Autoficción 64: Gonzalo mandó una extensa carta para todos contando muy sinceramente su experiencia canadiense. La leímos aquí en casa, pero no ha circulado más porque a Juan se le perdió misteriosamente….

En estas cartas no se menciona nada sobre la situación política chilena, más que nada son todos temas de familia. Había llegado la computación a Santiago de Chile y los expertos parecían ser tu hermano Álvaro y tu madre:

 

“….lo malo del computador es esta facilidad para escribir. Resulta parecido a hablar por teléfono, se entrega hasta el resuello casi sin sentirlo….”

 

Y se complicaba el panorama de la escritura porque todo ocurre más rápido y:

 

“….ya ni sé que te escribí antes….”

 

Tu tía Cora, amiga de tu madre, todavía no fallecía. Recuerdas que la última vez que la viste con vida estaba en Algarrobo y se reía con algo de nostalgia cuando la tratabas de tía, tía Cora, o tío Lucho. Ya se movía poco y te empezaba a mirar desde ese lugar que guardan los enfermos, los que se van a morir, como desde un balcón separado y lejano, y desde donde miran como si fueran otras personas; a lo mejor sanas, o jóvenes como antes, pero más que nada tremendamente moribundas:

 

“…hoy llamé a Corita (su amiga enferma) para saber de ella. Me mandó decir que fuera después de almuerzo y “sola”. ¿Qué querrá?…”

 

Tu hermano Álvaro, se casa:

 

“…..Álvaro y Marlene se ponen las argollas en Marzo…. que no sea el 8 en que tenemos gran reunión del mujerío en el Estadio Sta. Laura….para mí, si se arrancan un buen día para casarse sería mucho mejor….no tendría que pasar por escribir cientos de partes….”

 

Tu otro hermano, Gonzalo, recientemente emigrado (autoficción 59, 60), mandó una carta contando “muy sinceramente” sus primeros meses en Canadá. Tu padres la leen, pero después la hacen desaparecer:

 

“….Gonzalo mandó una extensa carta para todos contando muy sinceramente su experiencia canadiense. La leímos aquí en casa, pero no ha circulado más porque a Juan se le perdió misteriosamente…”

 

El bichito del cambio de casa ya había sido inoculado en tus padres. Todavía no vendían pero pronto se mudarían a un departamento. Ahora, en el sitio de tu casa, se puede ver un gran edificio de departamentos. Tu madre se imagina la casa de Santiago remodelada, pero:

 

“..me asusta un poco tener maestros chasquillas en casa. Hay empresas especializadas pero multiplican por cuatro el presupuesto….…he observado que a Juan no le satisface íntimamente la idea de dejar esta casa. Por los problemas de mantención de este vejestorio, preferiría un departamento con linda vista y espacioso. Pero podría dañar a tu papá. A él le gusta sentir el espacio……. a veces quisiera vender y comprar algo nuevo, pero Juan dice necesitar espacio…y a mí me gusta no sentir la radio de la empleada aunque la ponga a todo full. También me daría pena ver en este sitio un inmenso edificio de departamentos. Y comprar un buen departamento nuevo con antena parabólica…sería a un precio estratosférico…”

 

Por lo general las empresas lo hacen bien. En tu casa, por ejemplo, la chimenea nunca funcionó. Y un baño que hubo “en la pieza de las plantas” nunca pudo ser utilizado porque se inundaba todo.

 

Jueves 23 Febrero (escrito a mano en el reverso de la carta siguiente)

 -Tampoco esta la puse al correo el lunes por no tener tu dirección. ¡Qué idiota salir al correo así!

 -Hoy llamé a Corita (su amiga enferma) para saber de ella. Me mandó decir que fuera después de almuerzo y “sola”. ¿Qué querrá?

-Me haces falta, Cristiancito. Estoy pensando en el uso de este computador.

 -Me es difícil aislarme dos o tres horas seguidas, siempre alguien llama o quieren algo.

 -La casa de enfrente está vacía, parece. Calladamente murió la dueña de casa y las enredaderas se están secando. 

-En la guardería de enfrente lloran los bebés….

 Un gran abrazo (texto escrito a mano como preámbulo a la carta siguiente escrita en el computador)

 

Cristiancito (esta es del Miércoles pasado)

 Encontré la carta que creí haberte enviado. Lo malo del computador es esta facilidad para escribir. Resulta parecido a hablar por teléfono, se entrega hasta el resuello casi sin sentirlo.

 Justo cuando cortamos la comunicación con la buena noticia del examen de Pilar (tu esposa que defendía su tesis de doctorado) y los nuevos dientes de Camila (tu hija mayor), en ese momento llegó Juan. No sabemos el teléfono de la universidad, así que Juan los despertará mañana temprano para felicitarlos. Juan está feliz y yo también y bien orgullosa.

 Ayer gocé en casa de Jaime (hermano de tu madre) el video (yo tengo Betamax). Fuimos con Mónica (tu hermana embarazada). A cada rato le encontraban nuevos parecidos a Camila. Se ve muy inteligente, sobre todo cuando quiere el inmenso oso de la biblioteca….La casa se ve linda. Me dio un poco de pena cuando vi el acuario, me encantaba mirar los pececillos cuando estuvimos con ustedes…

 Hoy vino Juan Alberto (tu hermano mayor) a almorzar. Mañana jueves se va a Algarrobo, donde están los niños con Aída (su esposa) y una amiga. Ahora en Algarrobo arriendan varios tipos de lanchas y botes a US$6 la hora más o menos. Alberto siguió un curso de dos horas para aprender a navegar, así que a Fernando (su hijo mayor) no le da mucha confianza y prefiere arrendar esas lanchas angostas y largas, con remos, con que se lanzan los deportistas río abajo. Cristóbal y Francisca (hijo, hija de Alberto), los más inconscientes ayudan en todas las faenas de embarque y desembarque. Solo una vez Juan Alberto se asustó alejándose de la playa por el oleaje, pero los niños no se dieron cuenta.

 Hoy hace mucho calor, me dormí viendo TV española en cable. Algo le pasó a la mujer de Mandela, no alcancé a entender la noticia al despertar. En las mañanas, antes de las ocho, pasan el tiempo en los EE.UU., como será de peor en Canadá…

 Dicen que a Cartagena (un balneario popular cercano a Algarrobo) llegan más de 500 mil personas los fines de semana. Ya no queda lugar para que los niños jueguen en la playa. En invierno tiene once mil habitantes. Los que no caben se desplazan a otras playas. En Algarrobo se rellena la playa del Pejerrey desde las doce del día. Estuve en Enero en Algarrobo, no todo el mes. No sé si te conté que al Chevrolet se le pegó el termostato camino a Casablanca, y los de la grúa del garaje Gutiérrez de Algarrobo, algo le sujetaron mal y chocó contra la misma grúa por exceso de velocidad. Eso fue en Diciembre. Pagaron el capó y la mascarilla ($150.000) y nosotros la obra de mano ($36.000). Creo que en EE.UU. un Chevrolet Nova 76 vale menos que esos repuestos aquí. Los pocos días que me quedaron, entre el auto malo y los vómitos de Mónica, los pasé harto bien en la casa silenciosa y leyendo. Juan, Álvaro y Marlene llegaban de Jueves a Lunes.

 Álvaro y Marlene se ponen las argollas en Marzo…. que no sea el 8 en que tenemos gran reunión del mujerío en el Estadio Sta. Laura….para mí, si se arrancan un buen día para casarse sería mucho mejor….no tendría que pasar por escribir cientos de partes.

 Estoy contenta, sé que en este rato ustedes están festejando el éxito de Pilar. 

Si Anita y Gonzalo (tu hermano que emigró hacia Canadá) hubiesen encontrado un departamento como el que ahora tienen Mónica y Patricio, creo que no hubiesen pensado en irse.

Gonzalo mandó una extensa carta para todos contando muy sinceramente su experiencia canadiense. La leímos aquí en casa, pero no ha circulado más porque a Juan se le perdió misteriosamente… 

Este año tenemos que cambiar autos. El de Juan parece “veguino”, aunque noblemente no queda en pana, pero anda como sollozando…y el mío no ha vuelto a ser el mismo desde el recalentón. También esta casa de Santiago se ve harto añeja. Desde que arreglé Algarrobo estoy con el cosquilleo de hacer lo mismo aquí en Santiago. Ir pieza por pieza refrescando todo, y también los exteriores. Podría quedar linda. Paso horas imaginándola remodelada. Ahora la pieza en que ustedes durmieron está transformada en escritorio, es el lugar más fresco para escribir.

Me asusta un poco tener maestros chasquillas en casa. Hay empresas especializadas pero multiplican por cuatro el presupuesto. A veces quisiera vender y comprar algo nuevo, pero Juan dice necesitar espacio…y a mí me gusta no sentir la radio de la empleada aunque la ponga a todo full. También me daría pena ver en este sitio un inmenso edificio de departamentos. Y comprar un buen departamento nuevo con antena parabólica…sería a un precio estratosférico. ¿Tú que piensas?

 Álvaro ya está menos tenso y toma con más serenidad su vida. Va a despedir al chofer, le roba materiales. Tiene que buscar otro departamento para oficina, el que arrienda será puesto a remate en Marzo.

 A Patricio (esposo de tu hermana Mónica en ese entonces) se le termina el trabajo el próximo Lunes. Si yo tuviera bastante fe haría una manda para que continuara en ese o en otro trabajo. Le pagan 700 o 800 pesos la hora como dibujante, más un extra si termina antes cada proyecto. Ha sacado unos 240 mil mensuales. No está malo para Chile.

 Escribe Cristiancito, me encanta saber las gracias de Camila.

 Si ves a Clara, dale saludos míos y mándame su dirección que no la tengo. No lo olvides por favor.

 Ya está refrescando la tarde. Un gran abrazo

 Ximena

 Jueves 23 Febrero (continuación escrita a mano)

 He observado que a Juan no le satisface íntimamente la idea de dejar esta casa. Por los problemas de mantención de este vejestorio, preferiría un departamento con linda vista y espacioso. Pero podría dañar a tu papá. A él le gusta sentir el espacio.

 Ya ni sé que te escribí antes.

 Guarda esos recortes de concursos porque son anuales…

 Cristiancito, usen American Express ahora que a Juan le pagan 300 o 380 mil (no recuerdo) más el trabajo médico no tenemos problemas económicos.

 Anita me mandó lindas fotos de las niñas y ha aprendido francés.

 

Y aquí te escribió tu hermano Álvaro anunciando su matrimonio, y como también escribe en un computador, lo hace tecleando a través del tiempo y las semanas. Te cuenta como lentamente empiezan a juntar las cosas para el nuevo hogar:

 

“….la cama en que duermo ahora va a ser nuestra cama matrimonial. Le vamos a comprar un respaldo y así amononarla un poco. Sebastián, el hermano de Marlen que estuvo con ustedes en Cleveland, nos va a regalar el refrigerador. También tenemos la TV chica en colores que la mamá nunca pudo ocupar justamente por tener la pantalla demasiada chica. Tenemos el equipo de música y un sofá para el living. La mamá nos ha ido regalando varias cosas de a poco: un juego de ollas de teflón, servicio y loza de uso diario, una alcuza, un destapador (del papá), etc… También vamos a tener el comedor, regalo del papá de Marlen…”

 

Santiago, 03 de Febrero de 1989

10:46 AM

 Queridos Cristián y Pilar

 El silencio acompaña siempre el comienzo de una carta. Las palabras y las líneas se tropiezan unas con otras. No sabe uno cómo comenzar y termina finalmente no escribiendo nada. No sé. No se si ser serio o chistoso, si sonreír o estornudar, si escribir o pensar y creer que a lo lejos igual me escuchan. No se. No se si en una carta nos damos a entender o solo nos confundimos.

 Es muy fácil imitar a un loco y muy natural el creerse uno. El loco y su personaje. Juntos y revueltos.

 -Me caso el viernes 04 de Agosto a las 20:30 en una iglesia que está en Providencia al lado de las Torres de Carlos Antúnez

-La agraciada: Marlen Ríos Marcuello

-Bendecirá la ceremonia el R. P. Fernando Salas

-Tenida: formal, de matrimonio. Se evita el uso de bermudas floreados, condoritos y similares

-Habrá ceremonia en Alcántara esquina de Presidente Errázuriz

-Contamos con vuestra graciosa presencia

 

Finalizada la ceremonia los esposos se trasladarán al Hotel Sheraton donde pasarán su primera noche. A la mañana siguiente –y luego del desayuno- deberán hacer abandono del Hotel para dirigirse a un lugar aún no precisado en espera de un vuelo que aproximadamente a las 23:00 los llevará con destino a…Miami….luego Washington…luego Nueva York…luego….luego….luego….

Luego espero los podamos ver en Cleveland.

 Bueno, aparte de bromas y cosas en serio, aparte de todo, aparte de aparte, me aparto y continuo esta misiva otro día.

  

Domingo 26 de Febrero (continuación)

12:23 hrs.

 Después de varios intentos fallidos de reanudar esta carta espero que ahora lo pueda hacer. Por suerte la Marlen se acaba de acercar y así tal vez me de ideas de lo que les podemos contar.

 Me acaba de decir que les cuente que estamos viendo casas por una suma módica y hasta ahora heos visto chozas! Es entretenido. En la tarde vamos a salir de nuevo. Al comienzo queríamos arrendar una casa a la salida de Santiago. La tía Carmen Machado tiene una en Nos. Vivir en una casa en Santiago ahora acarrea algunos inconvenientes; para evitar que roben habría que tener empleada, llegaríamos a puro dormir, habría que tener autos…

 Ya tenemos varias cosas para el futuro hogar. La cama en que duermo ahora va a ser nuestra cama matrimonial. Le vamos a comprar un respaldo y así amononarla un poco. Sebastián, el hermano de Marlen que estuvo con ustedes en Cleveland, nos va a regalar el refrigerador. También tenemos la TV chica en colores que la mamá nunca pudo ocupar justamente por tener la pantalla demasiada chica. Tenemos el equipo de música y un sofá para el living. La mamá nos ha ido regalando varias cosas de a poco: un juego de ollas de teflón, servicio y loza de uso diario, una alcuza, un destapador (del papá), etc… También vamos a tener el comedor, regalo del papá de Marlen. El papá nos va a regalar los pasajes y la estadía en Miami.

 Estoy consultando a Marlen por nuevas ideas para esta carta y me acaba de decir que no tengo ideas propias y que toda esta carta me la ha dictado ella. Falso! Ella me ha dado las ideas y yo las he redactado.

 Me dice que les pregunte cómo está la Camila. ¿Cómo está la Camila? Espero que esté bien. Aún no he visto el video de Camila. En la casa no hay VHS y los papás lo vieron en la casa del tío Jaime (hermano de tu madre).

 La mamá nos acaba de llamar a almorzar. Hasta otro día.

 Miércoles 08 de Marzo (continuación)

22:49

 Acabamos de hablar por teléfono. Con respecto a la luna de miel, la verdad es que en Chile las cosas son muy distintas a los EE.UU. Allá es todo planificado y aquí es muy difícil planificar, todo se improvisa…Yo aún no tengo seguridad del tiempo que me podré tomar para la luna de miel (queremos tomarnos un mes y ya hace cuatro o cinco años que no me he tomado vacaciones de más de una semana. Lo concreto –si- es que partimos en un vuelo de Ladeco (la Marlen paga solo medio pasaje ya que hay unas tarifas especiales para novios) el sábado 05 de Agosto a las 23:00. Llegamos a Miami el 06 y vamos a tomar un tour ya contratado de Chile que consiste en cuatro noches en Miami, cuatro noches en Orlando (con tickets para Disneyworld y Epcot Center incluidos) y un “Seascape” a Nassau por el día. En total, 8 noches o nueve días desde el domingo 06 al lunes 14. Esta sería la etapa más agitada del viaje.. Luego de allí queremos pasar por Washington (a propósito, ¿en qué hotel estuvieron ustedes ahí? El papá me contó que a ustedes les gustó mucho uno que conocieron. ¿Es recomendable? ¿Cómo se llama? ¿Dónde está ubicado? ¿Es fácil tomar locomoción? ¿Cuánto vale?) y quedarnos allí unas cuatro noches (del lunes 14 al viernes 18) para luego dirigirnos a Cleveland o Nueva York. Pensamos quedarnos una semana en cada una de esas ciudades. Y dependiendo de lo que a ustedes les acomode más, pasamos por Cleveland antes o después. Avísanos. Va a ser el descuere el que ustedes se tomen unas vacaciones y así –como nos contaron por teléfono- podríamos pasar una de esas noches en una zona de recreación.

 Queremos poder pasar por Montreal. Llegar tal vez un Viernes y partir de vuelta un lunes. Creemos que Gonzalo se puede encontrar muy ocupado, llegado hace no mucho y con preocupaciones de trabajo. Por otro lado, ir más a futuro va a ser más difícil. Ojala lo podamos hacer. Le voy a escribir luego.

 Hace poco rato, la mamá habló con mi madrina, la Moly, respecto a si padrino, el Bonso (a quien no he visto nunca desde que tengo memoria) nos puede alojar en Mueva York. Le dijeron que no hay problema. De apoco se va aclarando el panorama.

 Bueno ya son las 23:52, buena hora para dormirse y levantarse mañana temprano. Hasta otra oportunidad.

Un abrazo grande y uno chico a Camila.

 Álvaro

 ..P.D. ¡Felicitaciones doctora Pilar! Saludos de Marlen.

 

Y nuevamente llegas a chocar con una carta de tu madre. Son los platos fuertes que merecen una buena digestión. Interesante comprobar como las noticias se cruzan. El matrimonio de tu hermano Álvaro, por ejemplo, contado por él y después por tu madre. O la situación política del país contada por tu padre (más formal, menos bulliciosa o estridente) y contada por tu madre (a vuelo de pájaro, con impresiones frescas y con interpretaciones como sacadas de un relato de ficción). Pero antes, y como nuevamente se mencionan el tema de las empleadas:

 

“….cuando ya estaba de nuevo reclinada y cómodamente y dispuesta a seguir escribiéndote, vuelve a sonar el teléfono…era la Agencia, para venir a retirar las ocho lucas de comisión. No le digo nada a esta nueva, si no atiende el teléfono…necesitamos tener empleada. Ya cada vez hay menos gente esclava, ir a la Agencia es de lo más triste, la mayoría son gente de edad, o madres de familia numerosa que se avergüenzan de trabajar en casa ajena, también hay algunas de la noche…”.

 

Sientes deseos de compartir lo que Martina Barros Orrego (1850-1944), escribió sobre ellas, las empleadas, porque no siempre fue así, tan duro. El libro, “Recuerdos de mi Vida”. Editorial Orbe, 1942 se puede descargar en el sitio memoria chilena:

http://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-100700.html#documentos

Interesantes sus recuerdos, porque pese a todo ese lenguaje empalagado, escondido entre tanta crema, cuenta bastante y describe una época donde la fibra social, el apellido, las normas de la tribu eran muy fuertes y trascendentales. Martina cuenta que la función de las empleadas, empezó siendo casi como un substituto de la madre, donde muchos bebés se criaban con ellas, y eran unas suplentes de la verdadera madre, mujeres que regaloneaban, abrazaban, contaban cuentos para dormir y entretenerse:

 

“…..en mi niñez las sirvientas tenían, y con toda razón, una importancia capital en cada hogar, cuidaban a los niños y hasta ayudaban a educarlos; a veces nacían en la casa del abuelo y morían en la del nieto. En la casa de don Diego Antonio Barros se las llamaba “criadas”, en la de mi papá sirvientes, pero, aunque con distinta designación, eran igualmente buenas, serviciales y cariñosas….. de todas esas buenas mujeres con la que más regaloneaba era con mi Manenena. Ella había criado a mi mamá y por eso pretendíamos con ese nombre decirle mamá-abuela. En las tardes de invierno ella nos entretenía contándonos cuentos de príncipes encantados, que nos gustaban mucho. Yo prefería el de “Don Juan de la Flor”, que era un príncipe muy hermoso y muy valiente…..….para dormirnos por la noche, mi “manenena”, nos cantaba el “Ven a nuestras almas ¡Oh, Espíritu Santo!, o algún otro canto místico, lento, monótono, con lo que pronto se dormía ella y nosotros….”

 

Y también toca mucho las convenciones sociales de ese tiempo, sus transacciones. Nuevamente, haciendo a un lado ese lenguaje empalagoso, acaramelado, repleto de merengue, ella describe muy bien su época, como cuando escuchaba hablar a los adultos, algo que también te ocurrió a ti en las tertulias de tus padres y sus amigos en la casa de Algarrobo, ese balneario de la zona central chilena:

 

“…desde aquellos primeros años de mi vida se insinuaba en mi la admiración por el talento y el culto por la conversación y el trato social que he conservado toda mi vida. Por eso mi mayor encanto, en aquellas ocasiones, era estar cerca de estos caballeros y oírlos hablar. Poco debía entender lo que decían puesto que nada se me ha grabado, pero el atractivo de la elocuencia yo lo sentía porque recuerdo que me embelesaba escuchándolos; pero en realidad no puedo decir con verdad, que entonces conocí a esos caballeros, solamente los vi y oí……mi tío era un hombre sencillo, alegre, juguetón, gran charlador, lleno de bromas, chistes y buen humor; con espíritu ardiente, pero con alma de niño. Pasaba su vida entregado a la política; a la dirección de un diario llamado “La Actualidad”, y en la tertulia del salón de su casa que, como he dicho, era numerosa y selecta….”

 

Pese a ese lenguaje relleno de adjetivos relamidos (era otra época) se puede ver claramente como lo ocurrido en el año 1891, con su tío, se repitió otro poco, o regurgitó nuevamente en el Chile del año 1973:

 

“…..desgraciadamente el Gobierno creyó que allí se conspiraba –y es posible que así fuese- vinieron los allanamientos en busca de armas, y después ordenes de arresto que dispersaron a todos los caballeros que concurrían cada tarde. Luego estalló la revolución en el Norte, encabezada por Pedro León Gallo….”

 

Y aquí llegan nuevamente las cartas que se hicieron más largas al llegar a Chile el programa Word Star. Tu madre te lo anuncia:

 

“…..estoy terminando un curso de “Word Star”, es bien necesario para usar el computador como una máquina de escribir…..llegaron también Juan (tu padre) y Albertito (tu hermano mayor) y entre todos no supimos imprimir esta carta, es complicado el Word Star….…..Alvarito (tu hermano menor) aseguraba que el computador necesitaba mantención cada tres meses, con poco uso y cada dos meses cuando se lo utiliza diariamente…”

 

Y también llegan las enfermedades y los sustos de la vejez y el deterioro:

 

“….Enero y Febrero Juan estuvo medio raro, parecía mal humorado y tenso, se molestaba cuando le preguntaba qué le pasaba. ….hasta que soltó la pepa. Estaba seguro de tener cáncer al colon….tenía hora con el proctólogo el lunes siguiente. Casi me había convencido de su enfermedad…..después de dos días de exámenes resultó ser una benigna hemorroide….y estuvo viviendo en el terror dos meses….Se me había olvidado cuando se creía infartado, años ha, y otra vez en que durante meses tuvo la certeza de tener un cáncer faríngeo, siendo las encías….Con la noticia de que estaba sano no ha vuelto a tener dolores de estómago… vejez en toda su crepuscularidad….”

 

Te parece curioso que tu madre se sintiera tan vieja cuando en esos años estaba en los 60. Pero las amigas ya empezaban a desaparecer, como Corita Pareto, (esposa del ex diputado Luis Pareto):

 

“…dejé el computador y fui a ver a Corita. Está irreconocible, es solo guata y una cara de luna llena, el resto del cuerpo parece una hilacha. También ella estaba pensando en mi, la tenían en una silla de ruedas, en el jardín de la lujosa casa que tienen en Los Dominicos, lujosa pero amoblada con lo que tenían antes…quería hablar, pero apenas podía, tenía que recurrir a una bolita con oxígeno que llevaba en las rodillas…tiene enfermera día y noche, y en la misma pieza duerme Lucho. Además está cuidándola Delia, que en las mañanas está sin trago, además Claudio (su hijo) está internado en una clínica psiquiátrica …Paty (su hija) casi perdió su bebé en el segundo mes de embarazo…Corita me preguntó por ti y por Gonzalo, “el hiperquinetico’. Tiene su mente muy lucida, y sus ojos se le veían celestes y trasparentes, tiene ganas de vivir, va a morir rogando por más vida….

Con esta experiencia sigo escribiendo después…”

 

Pero termina con una pregunta punzante imaginando su propia muerte:

 

“…..¿Iré a vivir, yo también, una agonía así?…….con el sustito del cáncer al colon de Juan, empezamos a pensar seriamente en la muerte…y en la vejez. Hasta ahora, he pasado tan absolutamente convencida que solo podía contar con el día que estaba viviendo y nada más…pero ahora, creo que quizás tenga diez o quince años de vida por delante, y que además tengo que vivirlos en serenidad, así que hago lo del torero, ¡Ole!, y dejo pasar el toro de costado…cuando pienso en Gonzalito (tu hermano que se había ido a Canadá) tengo que usar ese sistema…también que quizás tú te quedes allá definitivamente….Alvarito como que vive angustiado….Patricio (esposo de tu hermana en esos años) que no tiene más que algunos pololitos y con Mónica embarazada….Oriana (hermana mayor de tu madre) que está cada día más llena de hiel y asustada de que le pase como a la tía Adriana que nadie aguanta y la van a internar por loca desmemoriada… Corita murió el domingo antepasado a medianoche, rodeada de todos sus hijos y Lucho. En otra carta ya te lo conté….”

 

Y te habla del barrio donde vive, porque eso también empezaba a cambiar rápido. Como lo insinuaba antes, en poco tiempo más se mudarían a un departamento:

 

“…este barrio se ha transformado, con los colegios y oficinas en menos de dos años ya no hay donde estacionar, a todas horas vienen a dejar y buscar chiquillos y se suben y estacionan en las veredas…creo que si vendo, compraría un departamento mediano para nosotros dos y tres bien chicos para renta, aunque Juan cree más en poner la $ en dólares, pero no me tinca, es inseguro y arriesgado….”

 

Y termina la carta comentándote tus cuentos, algunos intentonas que le habías mandado por correo. Te habla de don Guillermo Blanco, periodista, escritor y que como mucha gente creativa, sufría de grandes depresiones:

 

“…dime si quieres se lo pase (tus cuentos) a Edmundo Concha porque al taller de Guillermo Blanco ya no tiene tiempo de ir. Entre la revista, las clases en el Blas Caña y artículos para vender (por necesidad $) no tiene vida. Camina perdiendo cualquier escrito..y además su depresión…..cuando vuelvan Pilar y José Donoso, ¿te parece si le entrego alguno de tus cuentos? Ahora están en la feria del libro de Buenos Aires….”

 

Lunes a Miércoles 5 de Abril 89

 Cristiancito querido

 Recibimos tu carta invitando a Alvarito y Merlen a Cleveland. Lo pasarán estupendo con ustedes. Álvaro está menos tenso desde la postura de argollas con bendición de Fernando Salas. Creo que ya te lo conté aún cuando no estoy segura de haber puesto la carta al correo, olvido del computador….

 Espero que cuando recibas esta ya esté con ustedes Ricardo Pérez, el yerno de mi hermana Mónica, fue a último momento que supe su partida (al día siguiente), me hubiera gustado enviarles algo más para Camila, como zapatitos….Pilar, dime su numero o dibuja mejor su pie en un papel, la numeración puede ser distinta aquí, y más o menos dibuja la hechura de zapatos que te gustan, color y material (charol o cuero). En este momento suena el teléfono por cuarta o quinta vez, y la empleada no lo atiende. Si es algo urgente, llamarán a Clínica Indisa….me revienta las ideas estar recostada en este sillón de viejo, usando el computador sobre las rodillas, y sentir el teléfono…..vejez en toda su crepuscularidad….

 Estoy terminando un curso de “Word Star”, es bien necesario para usar el computador como una máquina de escribir. Son clases largas, en la Epson (y aquí borré mal, creo), de Avda Apoquindo de 3 a 6:30 Martes y Jueves, durante un mes. Ayer fue divertido, Alvarito aseguraba que el computador necesitaba mantención cada tres meses, con poco uso y cada dos meses cuando se lo utiliza diariamente (y aquí lo revisan a domicilio….) así que llamé a Manuelito Brunet (primo tuyo, hijo de la hermana de tu madre, tu tía Mónica) y vino muy contento a demostrar sus conocimientos a los indígenas de parientes. Trata el computador con mucho mas respeto que nosotros, por eso creo que ya hemos liquidado unas tres diskettes….y Alvarito estaba seguro que se le habían borrado unos escritos inéditos, dignos del Nobel. La verdad es que escribe muy buena poesía…

 Hace una porrada de tiempo que no te envío carta, aunque de escribirte no he dejado, toda mi práctica la hago escribiéndote a ti….pero siempre encuentro la impresora desarmada por Alvarito, y entonces grabo, solamente, y pasa el tiempo y la carta está añeja….Entonces voy a resumir lo familiar:

 Enero y Febrero Juan estuvo medio raro, parecía mal humorado y tenso, se molestaba cuando le preguntaba qué le pasaba. Al fin, en Marzo, para el aniversario de matrimonio, en que no quise ir al Miramar (según Karen Campaña hay hongos en baños y toallas), ya en Algarrobo, empezó a aumentar la tensión….hasta que soltó la pepa. Estaba seguro de tener cáncer al colon….tenía hora con el proctólogo el lunes siguiente. Casi me había convencido de su enfermedad…..después de dos días de exámenes resultó ser una benigna hemorroide….y estuvo viviendo en el terror dos meses….Se me había olvidado cuando se creía infartado, años ha, y otra vez en que durante meses tuvo la certeza de tener un cáncer faríngeo, siendo las encías….Con la noticia de que estaba sano no ha vuelto a tener dolores de estómago…

 Tuve que ir a contestar el teléfono, pero llegué tarde….voy a ir a ver a la Corita…o mejor voy a llamar ahora, está demasiado grave mucho tiempo…llamé y el teléfono siempre ocupado…cuando ya estaba de nuevo reclinada y cómodamente y dispuesta a seguir escribiéndote, vuelve a sonar el teléfono…era la agencia, para venir a retirar las ocho lucas de comisión. No le digo nada a esta nueva, si no atiende el teléfono…necesitamos tener empleada. Ya cada vez hay menos gente esclava, ir a la Agencia es de lo más triste, la mayoría son gente de edad, o madres de familia numerosa que se avergüenzan de trabajar en casa ajena, también hay algunas de la noche….

 Dejé el computador y fui a ver a Corita. Está irreconocible, es solo guata y una cara de luna llena, el resto del cuerpo parece una hilacha. También ella estaba pensando en mi, la tenían en una silla de ruedas, en el jardín de la lujosa casa que tienen en Los Dominicos, lujosa pero amoblada con lo que tenían antes…quería hablar, pero apenas podía, tenía que recurrir a una bolita con oxigeno que llevaba en las rodillas…tiene enfermera día y noche, y en la misma pieza duerme Lucho, además está cuidándola Delia, que en las mañanas está sin trago, además Claudio está internado en una clínica psiquiátrica …Paty casi perdió su bebe en el segundo mes de embarazo…Corita me preguntó por ti y por Gonzalo, “el hiperquinetico’. Tiene su mente muy lucida, y sus ojos se le veían celestes y trasparentes, tiene ganas de vivir, va a morir rogando por más vida….

Con esta experiencia sigo después escribiendo… ¿Iré a vivir, yo también, una agonía así?

 Jueves, mediodía. El baño de empleada está tapado por tercera o cuarta vez con los paños higiénicos….la nueva dijo que así no se quedaba, le rogué…se queda. Ya llegó el gásfiter con tres días de atraso….

 El otro día tuvimos inundación en el living, por suerte ni siquiera desperté cuando Juan, Álvaro y la nueva, se dieron cuenta a las cuatro de la mañana y secaron hasta las siete. Vino antes de mediodía una empresa especializada y aspiró cuatro veces, un tambor de ochenta litros. Aún estamos con los muebles repartidos entre el hall y comedor mientras el living se seca….

 He pasado días viendo avisos de departamentos, están más caros que las casas….además que el corredor interesado en pagar 50 millones, para una empresa constructora, no ha dado luces…así que por ahora seguiremos en este vejestorio, que no se puede dejar sola por los robos y asaltos a mano armada aprendidos por la TV y el hambre..

 No me siento capaz de repetir el esfuerzo que hice en Algarrobo, en esta casa. Tendría el trabajo y las criticas todos los días, siquiera en Algarrobo Juan y Álvaro solo llegaban los fines de semana y el resto de los días yo trabajaba tranquila con los maestros, pero aquí ayudan solo con la lengua. Y si lo hiciera, ir pieza por pieza, y metro por metro desde adentro hacia fuera de la casa, una vez lista y linda la casa, tendría que mantenerla regando el jardín, cuidando que las puertas no queden abiertas, entrando y sacando el auto del garaje, porque con los cinco o seis colegios que nos rodean, además de las nuevas universidades en Pedro de Valdivia. Este barrio se ha transformado, con los colegios y oficinas en menos de dos años ya no hay donde estacionar, a todas horas vienen a dejar y buscar chiquillos y se suben y estacionan en las veredas…creo que si vendo, compraría un departamento mediano para nosotros dos y tres bien chicos para renta, aunque Juan cree más en poner $ en dólares, pero no me tinca, es inseguro y arriesgado.

 Con el sustito del cáncer al colon de Juan, empezamos a pensar seriamente en la muerte…y en la vejez. Hasta ahora, he pasado tan absolutamente convencida que solo podía contar con el día que estaba viviendo y nada más…pero ahora, creo que quizás tenga diez o quince años de vida por delante, y que además tengo que vivirlos en serenidad, así que hago lo del torero Ole!, y dejo pasar el toro de costado…cuando pienso en Gonzalito tengo que usar ese sistema…también que quizás tú te quedes allá definitivamente….Alvarito como que vive angustiado….Patricio que no tiene más que algunos pololitos y con Mónica embarazada….Oriana que está cada día más llena de hiel y asustada de que le pase como a la tía Adriana que nadie aguanta y la van a internar por loca desmemoriada…Mónica, mi hermana, me cuenta hoy, que Manuel estuvo ayer muy deprimido, jubilado y enfermo!, no es para menos…en este rato llegan Álvaro y Marlen a almorzar, bajo a atenderlos para que no se vaya la empleada….

Llegaron también Juan y Albertito y entre todos no supimos imprimir esta carta, es complicado el Word Star.

 Son las 2:30 y me voy a clases. Me gustó almorzar con todos aquí. Hoy sale la empleada y Mónica viene a casa por las 3 horas que yo estoy en la Epson. Te seguiré escribiendo

Te quiero

 Ximena

 Stgo 26 Abril 89 (continuación escrita a mano en el reverso)

 Corita murió el domingo antepasado a medianoche, rodeada de todos sus hijos y Lucho. En otra carta ya te lo conté. Para olvidar, el miércoles fui con Mónica a Algarrobo, vía Viña, donde almorzamos rico, y dormimos siesta donde Mónica y Manuel Brunet después de almuerzo, dormimos en Algarrobo y nos entretuvimos quemando diarios en la chimenea. Al día siguiente manejé no zombie por el resfriado almorzando dieta de ave en el Antumapu y gustando sentir los pataleos del niño dentro de Moniquita. Hasta ayer he estado en cama, doliéndome cada centímetro del cuerpo.

 Albertito vino ayer a almorzar.. Gocé viendo la ternura con que miraba las fotos que nos enviaste. También había carta de Anita y Gonzalo. Los llamamos por teléfono el Domingo para saber que quiere de regalo para su cumpleaños el 10 de Mayo. Le enviaré el libro de Bolívar y otro más (¿cuál crees?). Hoy iré a ver, y a ponerle al correo 3 piluchos talla 5 (para dos años) pero no hay marca fina, dicen que esos son buenos. Las ropas lindas para bebes son importadas de EE.UU….veré si hay juguetes que no sean de allá.

¡La foto de Camila con el gato a todos les ha encantado!

 He leído y releído tus dos cuentos que son muy, muy buenos. Temo que si les analizo detalles, pierdan esa esencia viva que haces brotar como fácilmente.

 Lo que si sería bueno, es revisar las palabras cercanas muy parecidas, por el sonido. Tendrías que releerlos bien críticamente, sacando lo superfluo y lo sexualmente chocante como “el culo de tu hermana”. Un latino ahoga tal pensamiento en el germen. Dime si quieres se lo pase a Edmundo Concha porque al taller de Guillermo Blanco ya no tiene tiempo de ir. Entre la revista, las clases en el Blas Caña y artículos para vender (por necesidad $) no tiene vida. Camina perdiendo cualquier escrito..y además su depresión.

 Cuando vuelvan Pilar y José Donoso, ¿te parece si le entrego alguno de tus cuentos? Ahora están en la feria del libro de Buenos Aires.

 Mónica viene a buscarme. Tiene ansias de caminar al sol antes de reducirse al acurrucamiento del hijo.

 Juan está feliz cada vez que ve tus fotos y eso es varias veces al día … Gracias!

 Un gran abrazo

 Ximena

Te enviaré un cuento luego. Me gusta dejarlos descansar un mes, Los releo y rompo todo!

 

 

 

 

Autoficción 62: Hace pocos días se realizó la votación interna para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos

Notas con un poco de tristeza que se te están acabando las cartas, Cristián. Pareciera que sucedió algo, se acercaba el momento en que el amigo de tu padre, Patricio Aylwin, encaminaba sus pasos hacia el palacio de La Moneda y entones como que dejaron de escribir, de contarte cosas. ¿Se pusieron todos contentos, optimistas, y por eso ya no escribieron?

Bajas al subterráneo de tu casa, allá en Michigan, acompañado de espíritus. Los gatos te miran, el Luca te mira, no encuentras las cartas, imaginas que ya se terminaron y que por eso, ellos, tus padres, también se han terminado de ir, de morir.

Las encuentras y claro, nuevamente te azotan con el maldito tema de las empleadas, Cristián, con ese mundillo sórdido y triste, mísero, que tu madre y tu hermano Álvaro reconocían con claridad en cartas anteriores:

 

“….hemos pasado en un entrar y salir de empleadas. Una salió autística grave…”

 

Y te reconoce su error:

 

“….no le miré a tiempo las manos. Otra era india ….no le pregunté si sabía leer y escribir. Lo creí etapa superada, y no sabía anotar nada, ni abría la puerta y le tenía rabia al teléfono excepto para usarlo ella. Esta, de ahora, de ayer, no sé si durará….”

 

Le cuesta trabajo escoger a las empleadas, seleccionarlas, decidirse por una:

 

“…me da vergüenza mirarlas cuando están sentaditas en dos bancas en la Agencia, y sólo hablo con la que llaman para mí. Sólo atino a salir luego con alguien….Esta de ahora, parece salida de La Pérgola de las Flores, con una sola trenza larga….”

 

Aprendió a escribir cartas y relatos breves en un computador, pero a veces ocurrían desaguisados…..como cuando alguien, inspeccionando los tapones de la casa, la dejaban sin luz:

 

“….como estoy metida en la computación te he escrito una por lo menos y otra que se borró porque Juan probó los tapones de luz……y también a Gonzalo…”

 

Stgo Martes 29 N 88

Cristiancito amor

 Anoche me llamaste por teléfono. Extraño que no te haya llegado un paquete de revistas y diarios de Octubre a tu antigua dirección (certificado) y en Noviembre otro kilo también certificado a tu nueva dirección.

 Como estoy metida en la computación te he escrito una por lo menos y otra que se borró porque Juan probó los tapones de luz……y también a Gonzalo.

 Hemos pasado en un entrar y salir de empleadas. Una salió autística grave ……no le miré a tiempo las manos. Otra era india …..no le pregunté si sabía leer y escribir. Lo creí etapa superada, y no sabía anotar nada, ni abría la puerta y le tenía rabia al teléfono excepto para usarlo ella. Esta, de ahora, de ayer, no sé si durará. Aída viene hoy a hacerle una entrevista síquica. Me da vergüenza mirarlas cuando están sentaditas en dos bancas en la Agencia, y solo hablo con la que llaman para mí. Solo atino a salir luego con alguien….Esta de ahora, parece salida de La Pérgola de las Flores, con una sola trenza larga. Me llamó pasada las 10 de la noche. Estaba en Alameda. Desde Puente Alto subió a un colectivo y llegó cerca de la medianoche (¿x+x? Tiene 30 años y soltera, sin hijos).

 Recién hablé con Mónica (vomita unas 7 veces al día). Estamos contentos de su embarazo y preocupados también, ya se me había olvidado lo que cuesta “esperar”. Le pregunté por el concurso en que entregaron el cuento tuyo. Tiene tu dirección (Suecia 1521) y avisaran a quienes sean los premiados por correo. También podrías escribirles tú preguntando por tu cuento una vez finalizado el plazo.

 Preciosas las fotos de la niña con ustedes, y nos encantó la casa. ¿Qué escribes ahora? Entre las revistas que te envié en Noviembre (creo) va una entrevista a un escritor joven –manda de a cinco cuentos a cada concurso- que cuando lo premiaron, no sabía por cual.

 Dime qué libros te interesarían para enviarte por los avisos de las páginas literarias que te he enviado (pregunta en el correo por los envíos). Te puedo enviar los comprobantes de certificados. Los buscaré. También estamos comprando Análisis, Cauce, Hoy, Mensaje. Sale igual de $ mandar 600 gramos a un kilo.

 Un gran abrazo

 Ximena

 …avísame con anticipación si alguien viene a Chile para enviarle una cartera a Pilar (¿qué color?) y unos libros a ti.

 

 

Tu padre te comenta sobre la casa que ustedes arrendaban en ese entonces en Cleveland. Era buena, es cierto, pertenecía a una señora viuda y que vivía en Francia. Había heredado de todas partes y hasta de parientes lejanos, como la primera mujer de su marido. Periódicamente llegaba a verla esa señora –la primera esposa de su marido ya muerto- para pedirle un anillo que había pertenecido a ella, a su familia. Nunca se lo entregó y lo lucía con orgullo.

 

Te comenta sobre la elección interna en el partido democratacristiano donde habían elegido a Patricio Aylwin, su amigo:

 

“….hace pocos días se realizó la votación para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos sobre el proceso y su resultado; ojala que todo se arregle amigablemente….”

 

Y parece que el entuerto se arregló, pero nunca supiste cuan amigable había sido el tratado de paz.

Y claro, Pilar finalmente obtendría su doctorado y le conservaron el puesto que le habían ofrecido para trabajar en NASA-Cleveland (hoy conocido como John Glenn Research Center de la NASA).

 

Stgo 30 XI 88

 Querido Cristián, Pilar y Camila

 Hace dos días llegaron las últimas dos fotos, donde estás tú, Camila y la casa. Camila se ve preciosa, con sus ojitos muy vivos, como que quiere hablar; realmente es amorosa. Las fotos de la casa son estupendas, realmente pagar $ 550 dólares es muy barata, una verdadera oportunidad vivir en una casa así. Los muebles que tienen son muy bonitos, igual que el dormitorio, comedor, jardín, etc. Me imagino que ya estarán fríos y quizás nieve, mientras que acá empiezan los calores. A menudo los fines de semana vamos a Algarrobo, así que si llamas o te llamamos, debe ser en la tarde y noche del día domingo.

 Hace pocos días se realizó la votación interna para elegir a las nuevas autoridades del partido DC y se han producido una serie de reclamos sobre el proceso y su resultado; ojala que todo se arregle amigablemente. ¿Cómo va la tesis para el doctorado de Pilar? Ojala que la postergación para Enero sea la última, porque si uno no se pone una fecha determinada, los plazos se alargan o se pueden alargar hasta el infinito. Ojala le conserven la posibilidad de trabajar en la NASA. Ojala sigan caminando bien tus papeles de residencia y trabajo.

 La Moniquita (tu hermana) está esperando familia. La salud de la mamá muy bien, igual que la de todos tus hermanos. Recibe Pilar, Camila y tú, un cariñoso abrazo y beso de tu mamá, hermanos y mío.

 Juan

 

 

Y nuevamente llega tu madre y sus cartas, Cristián. Al principio te alegraste al encontrarlas, pero no puedes evitar ese tono amargo que te dejó al leerlas nuevamente. Con los años, piensas que todo pudo haberse hecho de otra manera, con un ojo más generoso. Resulta entretenido imaginar intenciones, como:

 

“…el padre ha trabajado en lo que ha podido para sacar adelante a sus hijos profesionales…”

 

Y tirar líneas, eso da tema:

 

“…ella es como el cojín en que todos se apoyan para realizarse…”

 

 

….pero tú, encerrado en tu propia burbuja, muchas veces también te puedes equivocar, Cristián, cuídate, sobre todo cuando escribes sobre tus padres que acarrean tanta historia, tantas vidas, felicidades y penas, o humillaciones que tú no conoces…. sobre todo las humillaciones, Cristián. No entiendes el motivo, pero las humillaciones son las que más te interesan, ¿cierto?, porque permanecen siempre escondidas, secretas, no hablan, no se dejan ver, pero son como un elefante que crece gordo, radiante, y que todos pretenden no percibir. ¿Recuerdas ese día cuando se subieron apurados al auto mientras alguien le pedía disculpas a tu padre?…..”perdona, Juanito”, le suplicaba un hombre, “perdona Juanito”, mientras tu padre apurado te agarraba de una mano y abría la puerta del auto para regresar pronto, partir, escapar lejos, no verlo más. ¿Qué había ocurrido? No lo sabrás nunca, Cristián, aunque sigas leyendo cartas, escribiendo blogs, escarbando….

Y te cuenta de su amiga enferma, Corita Pareto, esposa del ex diputado Luis Pareto en tiempos de democracia. La has mencionado también en Autoficción 57, 54, 31, 28, 21:

 

“…..Corita no murió como se esperaba. Con aspirarle el liquido de los pulmones y de las envolturas del corazón, más harta cortisona, ha vuelto a casa….”

 

La va a ver a su casa. Una de las últimas ocasiones con que la vio con vida:

 

“…mientras Juan y Lucho copuchaban en el salón, me quedé una hora con ella, casi me dio fatiga, tuve que recostarme. Hacia calor y ella respiraba con dificultad sentada en una silla, con dos hilachas de piernas y su cara redonda de medicamentos, al hablar le tiritaba el estómago, el cáncer la invadió entera. Está muy consciente, no se si cree la chiva de una pleuritis…Si a mí me pasara, no creo ser tan heroica. Trataría de elegir yo cuando morir…”

  

Y por ahí menciona feliz que:

 

“…no te he perdido como hijo al casarte….”

 

…pero tristemente, Cristián, tu madre te perdió de otra manera, y también a la Pili:

 

“…con el tiempo sé que Pilar y yo seremos buenas amigas…”

 

Tampoco ocurriría de esa manera, Cristián. Demasiados juicios al vuelo y poco masticados, mataron también esa relación. Todavía recuerdas el día en que Pilar, al escuchar hablar a tu madre, esta vez en tu casa de Northville, en Michigan, notó poca autenticidad en lo que oía, muchos cumplidos y slogans, un terreno resbaloso donde al preguntar por A en realidad tu madre preguntaba solapadamente por B, y entonces Pilar le preguntó por los motivos, por qué parecía tan deshonesta cuando conversaba con ella. Ardió Troya. Tus padres salieron despavoridos de la casa, corriendo, insultados (¿humillados?) mientras tu padre gritaba que se iban, “nos vamos”, “llévanos al Hotel”, porque no tenía auto, que los fuera a dejar al Hotel, mijito. Estaban los dos ahí desamparados, gritando en la calle vacía, tirándose el pelo y anclados, sin auto. Los único que faltó fue que saltaran los truenos y se pusiera a llover. Los tuviste que ir a dejar, Cristián. Pero te tiritaban las manos en la chapa del auto, la llave no entraba, hasta el auto te daba muestras de haberse podrido y casi se te olvidó manejar (¿eras tú el que ahora le pedía disculpas, Cristián, “perdona, Juanito, perdona Juanito,” mientras tu padre corría desesperado hacia el auto?) y mientras Pilar llamaba asustada a tu hermano Alberto que estaba en Chile. ¿Qué podía hacer el pobre desde un país tan distante, desde Chile? ¿Tirar frazadas, apagar el incendio?

A ellos, tus padres, nunca más los viste en tu casa de Northville, en Michigan.

 

Cristiancito amor (¿Enero del 89?)

 Muy bueno el libro que me enviaste, y aunque no he leído a esos autores, resultan igual de interesantes las entrevistas por ser relativas a problemas de aquí hasta “la quebrada del ají”.

 Enero, cuando pude, lo dediqué a leer. En Febrero estarán Aída (esposa de tu hermano Alberto) y su despelote en Algarrobo. Les admiro la serenidad….Felipe (el hijo menor) ya camina….Marlene (polola de tu hermano Álvaro en ese entonces, ahora su esposa) lo encontró solo en el patio de la cocina jugando con las hormigas….Se turnan entre sus hermanos para cuidarlo…no se deciden a tener niñera….aún no se acostumbran a tener gente a sueldo dentro de la casa…y a mí también desde hace un tiempo, me incomodan las empleadas, tanto que a Mery, en Algarrobo, le pago por Enero mil pesos diarios trabaje o no -de nueve a tres-, y prefiero darle los días libres cuando estoy sola. Es tanto más cómodo hacer cualquier cosa de comida. Con Juan es distinto, con los años se ha puesto “come-adicto”…. (ayer hicimos de almuerzo congrio asado en Alusa Foil (papel de aluminio) en paquetitos individuales….No me preocupa mientras sea él quien salga de compras….Aún cuando a veces creo que come demasiado para su edad, pero no digo nada, le molesta sentirse controlado.

 Mónica (tu hermana) y Patricio arrendaron un departamento en Avenida Lyon, entre Las Violetas y El Vergel. El quince de Febrero se mudan allá, mientras tanto están con nosotros porque el centro está irrespirable por el smog y el calor del verano. Pato está trabajando y contento, y Mónica dejó de vomitar la semana pasada.

 Corita no murió como se esperaba. Con aspirarle el líquido de los pulmones y de las envolturas del corazón, más harta cortisona, ha vuelto a casa. Ayer la fuimos a ver. Está serena mirando hacia el inmenso jardín y piscina de su casa de Los Dominicos. Se trajo las enfermeras, el catre clínico y el oxígeno de la Clínica Alemana. Todo cabe en su dormitorio, además de Lucho y las antiguas camas. Mientras Juan y Lucho copuchaban en el salón, me quedé una hora con ella, y casi me dio fatiga, tuve que recostarme. Hacía calor y ella respiraba con dificultad sentada en una silla, con dos hilachas de piernas y su cara redonda por los medicamentos, al hablar le tiritaba el estómago, el cáncer la invadió entera. Está muy consciente, no sé si cree la chiva de una pleuritis…Si a mí me pasara, no creo ser tan heroica. Trataría de elegir yo cuando morir.

 Y ahora, Martes, sigo contándote….ayer la llegada de Albertito (tu hermano) a almorzar, cerca de las cuatro por problemas de enfermos, me cortó tu carta…

 Anoche nos sorprendió tu llamada, creí que se trataba de una cassette con grititos de la niña y papás chochos, no entendí que fuera video…eso si que me interesa, ya tengo Betamax, pero si es VHS ya veré alguien que tenga….La próxima semana llamaré a Pilar Gutiérrez (madre de Pilar, tu esposa), por correo certificado, poniéndole un valor bien alto al envío para que no se pierda. También existe el sistema de encargo por buses, ya algo menos seguro.

 Cristiancito amor, no te hagas problemas de enviar regalos, me siento mal, me parece algo medio indiado….además a mi edad lo importante es ver vivir a la gente que uno quiere, y en eso tú me satisfaces ampliamente, cada cierto tiempo envías fotos, noticias y estás cuando te llamo. No te he perdido como hijo al casarte. Con el tiempo sé que Pilar y yo seremos buenas amigas, es el desconocimiento lo que crea la desconfianza. Mi anhelo es que todos mis hijos quieran a alguien y sean queridos y respetados a su vez. Y que no paren de crecer intelectual y económicamente. Pero corto, porque me estoy poniendo trascendental….

 Parece que los papás de Marlene, con cada hija, se desviven por hacerles un gran matrimonio …estuvimos invitados a comer, no sé si te lo conté. Lo que se llama “visita de estilo”. Tienen una casa bien grande, antigua y de buena construcción, con mucho terreno y jardín mal cuidado por el perro que les compró, Álvaro (tu hermano), supongo. Son ocho hermanos, el mayor de unos 42 años me parece, y la menor es Marlen. Además han criado a la hija de una empleada como hija propia y ahora tiene como quince años, va al colegio aunque la empleada se fue. Sandra es considerada la hermana menor, a veces va su madre a verla y la atienden en el salón….son buenas personas, muy católicas y algo o bastante a la antigua. El padre ha trabajado en lo que ha podido para sacar adelante a sus hijos profesionales, menos el mayor porque no tuvo con qué. Es un hombre de aspecto poco simpático, dominante, adusto, creo que está escandalizado de mis viajes a Europa, pero esto es sensación mía….La mamá de Marlene es físicamente muy parecida a Marlene en lo buena moza, bien alta y un poco gorda, con líneas de resignación en la cara, siempre me ha caído bien ella, es como el cojín en que todos se apoyan para realizarse, creo que su vida es pensar en el bienestar de los demás. Se dio el trabajo de preparar una exquisita comida cuando nos invitó, estaban en la mesa el hijo mayor, soltero y otra hija de unos treinta y cinco años, también soltera, pediatra, de unos ojos muy lindos, simpática y bonita. Y Sandra, una chica de facciones medio borrosas con piernecillas que se veían como de trapo al sentarse muy ordenadita sobre el sofá….Álvaro se notaba medio tenso de miedo a discursos, así es que yo escabullí cualquier referencia al noviazgo. Resultó una comida para conocerse, bien agradable. El pandero de la conversación le correspondió al hermano mayor que vive por ahora en Manchester, Inglaterra, y que estaba en esos días en Chile. Sentí al papá de Marlene y a Juan observándose mutuamente, parece que apreciándose.

 Álvaro y Marlene han estado buscando Iglesia para casarse en los primeros días de Agosto. Creo que se decidieron por la Divina Providencia, frente al Mercado, hoy casa de la cultura o Turismo, o algo así. Las iglesias hay que reservarlas con un año de anticipación.

 

Y en el reverso te escribe a mano la historia de las últimas empleadas que ha conseguido para la casa:

 

 

Cristiancito

 Perdona el desorden muy computacional será…

 ¿Jueves 23 de Febrero? ¿Cuándo empecé está carta?

 Fui el lunes al Correo y la muy bruta no llevé la libreta con direcciones. Así que seguí a la Agencia…y cambié a la última vieja, pero mejor empiezo por el principio:

 -salida de Guillermina para trabajar en Argentina con sus hijos..

-1ª reemplazante.

-Llegada de Emma con bebé de seis meses.

-Viaje de Emma al norte, para ver posibilidad de que el padre de Franco lo reconozca (sí, le puso Franco porque un hombre que de puro bueno la protegió durante el embarazo era franquista. Nosotros lo llamamos Sebastián, por su segundo nombre).

-Reemplazante por un mes.

-Vuelta de Emma adolorida (su casa, después de 9 horas de bus más dos a caballo). El padre de su hijo estaba aislado cuidando cabras en otros cerros lejanos.

-El niño ya tiene dos años y vuelta definitiva al norte.

-Siento a Emma. Parecía “putilla” cuando salía con su aureola de perfume, su falda mini de cuero negro y tacos bien altos. Pero no era así, sino una chiquilla ansiosa de cariño. No sé cómo podía ser amiga de tantos hombres, desde los basureros a los conserjes y aseadores de colegios vecinos, pero seguía fiel a quien le cuidó el embarazo. Se casará con el cuidador de ovejas.

-1ª reemplazante (olvidada).

-1ª definitiva (se fue, no le gustaban tantos parientes a almorzar).

-2ª definitiva (ya pago 30 mil) porque las reemplazantes son 1600 diarios.

-Ida de la segunda definitiva. Volvió con su marido y tres hijos.

-Otra vez a la Agencia con Aída. Yo traigo a una que no sabía hacer nada y Aída a otra con 4º medio que lloraba por su mamá. Ambas de vuelta a su casa.

-La Agencia me hace desfilar 6 u 8 candidatas para los 30 mil. Cada una más aproblemada que la anterior. Traigo a una “vieja” de cuarenta años

-Año Nuevo. La “vieja” se enferma en su casa (ahora sé que tenía un amorcito).

-Juan trae la pariente de una secretaria de Indisa. Me puedo ir a Algarrobo

-El niñito de “Lola”, la reemplazante, goza en el jardín. Su madre sólo tiene buena voluntad. Juan está aburrido de arroz con papas y papas con arroz. Sufro sus ataques de gula en Algarrobo.

-Vuelta de Algarrobo. Llega una vieja grande, gorda y simpática que me dice que ha estado enferma desde Año Nuevo. La recibo porque viene hasta con sus pilchas en una maletita. Necesita los 25 mil (ahora bajé el $). Tiene hija y yerno (y nietos) sin trabajar.

-Estoy amargada que una mujer de 65 años trabaje tanto y reclame contra Mónica y Álvaro y Juan.

-Lunes último, voy a la Agencia. Escucho las vidas de tres mujeres y traigo a la que no me contó ninguno de sus problema. Dice ser sola, sola (¿y 42 años?).

-Jueves y hasta ahora resulta, y Juan y Álvaro ya no están tan exigentes

 No es humano que siga este sistema de arriendo de mujeres para todo servicio. Deberíamos cambiar nuestros hábitos, ser menos abusadores. Estas mujeres se sienten humilladas trabajando para otros. Mónica tiene a “Lola” dos días a la semana (en las mañanas).

Autoficción 61: Aquí, a un mes del Plebiscito, todavía se vive un clima de dictadura, pero que inexorablemente va a la democracia. El señor Pinochet con la derrota en el Plebiscito está tocado de un ala y se va quedando solo.

Lees las cartas que te escribieron tus padres en esos años, en los 80, y quedas con la triste sensación de que muchas veces no fueron transparentes. Pensaste que finalmente, después de tantos años, podrías hablar con más tranquilidad, pero ahora dudas, a lo mejor todavía falta que transcurra más tiempo, unos cuantos años más, o que se mueran los sobrevivientes….pero entonces tú estarás ahí, Cristián, y se te pasará tu cuarto de hora y no podrás hablar. Notas que te cuesta trabajo persistir, a veces cansa, pero no te queda más remedio que reanudar la tarea nuevamente.

En la siguiente carta tu padre finalmente te menciona algo sobre el plebiscito:

 

“….aquí, a un mes del Plebiscito, todavía se vive un clima de dictadura, pero que inexorablemente va a la democracia. El señor Pinochet con la derrota en el Plebiscito está tocado de un ala y se va quedando solo. No es tarea fácil recuperar la democracia, pero en estos años de dictadura el pueblo ha logrado distinguir lo importante de lo supernumerario, saber que tiene que estar unido para derrotar al dictador…”

 

Se regalonea con la idea de tener “un amigo” en La Moneda, y saborea alguno de sus nombres, como Eduardo Frei, o Gabriel Valdés, que lo ayudó a conseguir esa beca para tu hermana, Mónica, y su marido:

 

“…debe haber un candidato único y en este momento se perfilan como los más probables varios amigos que tú conoces:

 Patricio Aylwin (autoficcion 28, 22, 21, Patricio Aylwin)

Andrés Zaldívar (autoficción XIV)

Gabriel Valdés

Eduardo Frei (sobre el padre, leer lo mejor me habría ido del país)

Y quizás Sergio Molina……”

 

Lo interesante es que no menciona un hecho extraño que ocurrió durante la elección de ese candidato, donde aparentemente la nominación no se ejecutó de manera trasparente. Patricio Aylwin sería elegido, pero bajo las protestas de Eduardo Frei, hijo, y Gabriel Valdés que alegaron fraude en esa elección interna del PDC (partido de gran importancia en ese entonces). Al primero le quedaba mucho tiempo, no era viejo, y pronto llegaría a ocupar la presidencia. Físicamente se parecía mucho al padre, el ex presidente Eduardo Frei Montalva. Y así fue como durante su campaña presidencial, después de los cuatro años de la presidencia de Patricio Aylwin, mucha gente de pueblos apartados lo recibían con los brazos abiertos y como si todavía hablaran con su padre (ya fallecido), le comentaban sorprendidos mientras le daban un abrazo, “pero qué bien se ve, don Eduardo”, como si los años no lo hubiesen tocado. Tristemente, el que verdaderamente perdió, fue Gabriel Valdés porque ya le quedaban pocos años y poca juventud:

 

Santiago, Noviembre 2 de 1988

 Queridos Cristián, Pilar y Camila

 Hemos tenido mucha alegría de saber que estén bien y que se hayan trasladado a la nueva casa. Ojala tomes luego fotografías y las mandas para conocer aunque sea a la distancia vuestro hogar. Por lo que tú me cuentas parece que ha sido una verdadera oportunidad. Ojala que la tramitación del permiso de trabajo y residencia sigan caminando bien, lo que es muy importante para vuestro porvenir. Creo que el hecho de trabajar en la Universidad es un factor muy importante.

¿Cómo le va a Pilar (tu esposa) en su tesis? Ojala pudiera recibirse como lo tiene pensado en el transcurso de este año y en los próximos meses esté trabajando en la NASA. Terminar una tesis no es fácil, porque siempre van surgiendo nuevos detalles que al final parece que no termina nunca. Ojala que todo resulte bien.

 Con la mudanza a la nueva casa se que tienen que estar pasando por apuros económicos, pero incluye en tu presupuesto mensual US$ 300, que te sirvan para pagos de compromisos económicos y compras para la casa. Si tienes necesidad de pasarte de esta cantidad puedes hacerlo, porque sé, que si así ocurre es por estricta necesidad y no quiero que estén pasando angustias económicas.

 La mamá gracias a Dios bien de salud, al igual que todos tus hermanos que siempre los recuerdan con mucho cariño. Mándanos fotos recientes de Camila.

 Querido Cristián quiero pedirte explorar la posibilidad de conseguir una beca en la Cleveland Clinic para nuestra jefa del Laboratorio Dra. Carmen Valdivieso. Esta beca sería pos unos dos meses y se puede relacionar con cualquiera de las técnicas que se están desarrollando allá. Es una doctora muy bien preparada y de gran capacidad y seriedad. No habría necesidad que le pagaran sueldo porque conservaría el sueldo de Chile. Solo necesitaría un programa definido dentro del laboratorio de la Cleveland Clinic. Te adjunto curriculum de ella. Quizás como es por un par de meses tú podrías facilitarle su estada en Cleveland y que ella pagara el alojamiento, que no fuera más caro que el equivalente que tuviera que pagar en otra parte. Convérsalo quizás si te parece con el Dr. García. Si hubiera una posibilidad cierta nosotros podríamos iniciar un trámite oficial con la Clínica. En todo caso todo esto es tentativo y si esto no es posible puedes olvidarlo totalmente. Pero sí, por favor contéstame las posibilidades afirmativas o negativas que hay.

 Aquí, a un mes del Plebiscito, todavía se vive un clima de dictadura, pero que inexorablemente va a la democracia. El señor Pinochet con la derrota en el Plebiscito está tocado de un ala y se va quedando solo. No es tarea fácil recuperar la democracia, pero en estos años de dictadura el pueblo ha logrado distinguir lo importante de lo supernumerario, saber que tiene que estar unido para derrotar al dictador. Debe haber un candidato único y en este momento se perfilan como los más probables varios amigos que tú conoces:

 Patricio Aylwin

Andrés Zaldívar

Gabriel Valdés

Eduardo Frei

Y quizás Sergio Molina

 Pienso que alguno de ellos será el candidato final. Ojala que cuando te llegue esta carta ya nos hayas escrito y mandado la información de sitios cercanos a Cleveland para ir en el verano.

 Reciban tú, Pilar y Camila un cariñoso abrazo de la mamá, los hermanos y mío.

 Juan

 

 

En la siguiente carta tu hermano, Álvaro, descubre el poder de las computadoras y se complica al mandar textos parecidos a distintos destinatarios:

 

“…la tentación del computador es demasiado grande. Acabo de cometer un pecadillo. Tomé algunos párrafos de esta carta y los volví a grabar para mandárselos en forma de otra carta para Gonzalo. Así es el frío mundo de la tecnología. Como se me está creando un leve problema de conciencia le voy a contar a Gonzalo lo que hice….”

 

Te habla también de un tema triste, las empleadas:

 

“….yo estoy solo en la casa con una empleada que llegó hace unos tres días y que es media loca. Tiene la mirada extraviada, a veces es sorda, se confunde, uno le pide algo y le trae otra cosa….pobre…”

 

Y tu madre piensa que nuevamente tendrá que visitar esa tétrica “Agencia de Empleos” para conseguirse otra:

 

“….creo que el lunes la van a cambiar. La anterior, que estuvo como una semana, y era bien buena se fue por motivos de salud, y la anterior a esa –que vivía con su guagüita de un año y meses y que estuvo cerca de un año en la casa- se fue al norte. Era joven y salía perfumada como zorrillo. Volvía a su estado primitivo a los hombres. Se ponía una mini de cuero negra y salía….pololeó a todo el barrio….”

 

Finalmente te menciona las elecciones para presidente del partido Demócrata Cristiano. Fue una importante elección ya que el PDC, en ese entonces, tenía una gravitación trascendental como oposición a Pinochet. Ser elegido presidente del partido, casi aseguraba ser el candidato de la oposición para la presidenciales del año 89:

 

“….el papá se quedó aquí en Santiago por esto de las elecciones en el PDC. En este momento está acostado en la pieza del fondo….”

 

Pocos días después tu hermano reanuda su carta y confirma el cambio de empleada:

 

“….¿Qué ha pasado en estos días? Para variar cambiamos la empleada, y llegó otra también media rara. El papá está medio desesperado porque quiere invitar a gente de Indisa y no puede….”

 

Y tu madre tuvo que nuevamente encaminar sus pasos a la Agencia de Empleos que tanto detestaba:

 

“….la mamá se cansa de ir a la agencia de empleo porque más parece la agencia de esclavos, y tiene la paciencia y la esperanza de que la mujer que contrató puede mejorar…..bueno….”

 

¿Comenzó mal la democracia en Chile después de Pinochet? Tu hermano te habla sobre el escándalo en las elecciones internas del partido, y sobre las protestas de Eduardo Frei y Gabriel Valdés, pero aparentemente todo se tapó, había que llegar “unido” contra Pinochet:

 

“….en el PDC está quedando la escoba. Para la elección de la nueva directiva –que en el fondo es casi la candidatura del candidato opositor para las próximas elecciones- se presentaron tres candidatos, Aylwin, Valdés y Frei . Resulta que al día siguiente de las votaciones los comandos de Valdés y Frei dijeron que había habido fraude –algo así como entre cuatro y siete mil votos entre un universo de 35.000-….”

 

Y lo triste es que menciona una prohibición del partido que no dejó hablar o discutir el tema. ¿Se contagiaron los “demócratas” con los métodos usados por la dictadura? ¿Partió cojeando la postdictadura?

 

“….a los pocos días el tribunal de disciplina del P.D.C. prohibió a sus militantes hacer declaraciones o comentar sobre las elecciones…pero todo parece indicar que Aylwin va a ser elegido…”

 

La buena noticia es que tu hermano porfiadamente todavía trataba de escribir, y sin importarle mucho las “humillaciones:

 

“….mandé eso que había escrito a un concurso de poesía de El Mercurio, tal vez para pasar otra “humillación”….”

 

 

Santiago, Sábado 19 de Noviembre de 1988

 Queridos Cristián y Pilar

 Esta última semana hemos recibido hartas fotos de ustedes. La Camila se ve linda, ojala podamos conocerla pronto. La “mansión” también se ve espectacular.

 Ayer supimos que la Mónica (tu hermana) esta embarazada. Se hizo un examen y le salió positivo, el papá aún no se convence totalmente hasta que se lo diga un médico, aunque parece que es casi imposible que salga positivo el test si no estuviera esperando. Ayer mismo ya le habían comprado calcetines…

 Los papás partieron ayer por la tarde a Algarrobo. Yo estoy solo en la casa con una empleada que llegó hace unos tres días y que es media loca. Tiene la mirada extraviada, a veces es sorda, se confunde, uno le pide algo y le trae otra cosa….pobre. Creo que el lunes la van a cambiar. La anterior, que estuvo como una semana, y era bien buena se fue por motivos de salud, y la anterior a esa –que vivía con su guagüita de un año y meses y que estuvo cerca de un año en la casa- se fue al norte. Era joven y salía perfumada como zorrillo. Volvía a su estado primitivo a los hombres. Se ponía una mini de cuero negra y salía….pololeo a todo el barrio.

Sábado 26 de Noviembre (continuación)

 Son las 15:29 de un día caluroso. La Mónica (hermana) y Pato están en la pieza de los papás. La mamá partió ayer después de almuerzo a Algarrobo. El papá se quedó aquí en Santiago por esto de las elecciones en el PDC. En este momento está acostado en la pieza del fondo.

 Para mi cumpleaños vinieron algunos amigos, la Marlen, Alberto, La Aída, Mónica, Pato. Estuvo bien agradable. Desgraciadamente yo no estaba cuando ustedes llamaron por teléfono. Me dijo el papá que estuvieron esperando a que yo llegara. Gracias. Como a las 1 AM también llamó Gonzalo.

 Sábado 03 de Diciembre (continuación)

 Si sigo escribiendo a este paso este va a ser mi tarjeta de Navidad para ustedes. ¿Qué ha pasado en estos días? Para variar cambiamos la empleada, y llegó otra también media rara. El papá está medio desesperado porque quiere invitar a gente de Indisa y no puede. La mamá se cansa de ir a la agencia de empleo porque más parece la agencia de esclavos, y tiene la paciencia y la esperanza de que la mujer que contrató puede mejorar…..bueno.

 En el PDC está quedando la escoba. Para la elección de la nueva directiva –que en el fondo es casi la candidatura del candidato opositor para las próximas elecciones- se presentaron tres candidatos, Aylwin, Valdés y Frei . Resulta que al día siguiente de las votaciones los comandos de Valdés y Frei dijeron que había habido fraude –algo así como entre cuatro y siete mil votos entre un universo de 35.000-. A los pocos días el tribunal de disciplina del P.D.C. prohibió a sus militantes hacer declaraciones o comentar sobre las elecciones…pero todo parece indicar que Aylwin va a ser elegido.

 Anoche comenzó la Teletón –“Veintisiete Horas de Paz y Amor”- dice el slogan. Por suerte los papás se inscribieron en la televisión por cable porque así hay alguna alternativa de programación. Hay un canal en directo vía satélite en ingles desde los EE.UU. –el AFRTS (Armed Forces Radio Televisión Station) con programación de la CNN, ABC, y NBC. En general son noticias y deportes.

 Por la noche se casa Ricardo Ceardi (un compañero de curso del colegio). Yo me voy quedando solo y por poco tiempo. Hoy por la mañana fuimos con Marlen y compramos los sofás. Los vamos a guardar y así no vamos a tener gastos muy fuertes después. Además estaban en una súper oferta.

La tentación del computador es demasiado grande. Acabo de cometer un pecadillo. Tomé algunos párrafos de esta carta y los volví a grabar para mandárselos en forma de otra carta para Gonzalo. Así es el frío mundo de la tecnología. Como se me está creando un leve problema de conciencia le voy a contar a Gonzalo lo que hice.

 Domingo, 11 de Diciembre (continuación)

 Son las 15:44 y me encuentro en la pieza. Los papás, Mónica, Pato y Alberto están en Algarrobo. Este jueves recién pasado fue feriado (se hizo la peregrinación a Lo Vázquez) y muchos aprovecharon de tomarse el viernes y así pasar un fin de semana largo. Yo me quedé en Santiago porque la Marlen partió en un viaje de estudios al norte ayer sábado y por la noche tenía un cumpleaños donde un compañero de universidad.

 Son ahora las 21:56. Los papás partieron de Algarrobo como a las tres pero llegaron acá como a las siete. Resulta que casi al llegar a Casablanca el Chevrolet de la mamá comenzó a calentarse. Por suerte el papá iba en el Chevette detrás de ella. Volvió a Algarrobo y una grúa del garaje Gutiérrez se llevó el Chevrolet. Le dijeron los mecánicos que el termostato estaba malo. Los papás siguieron entonces camino a Santiago en el Chevette. Como a la hora de haber llegado llamaron de Algarrobo y les contaron que habían chocado el auto. Por lo visto la grúa iba muy rápido , tuvo que frenar y el auto se incrustó por detrás. Se rompió la mascara y el capó. Mañana vamos a ir por la tarde con el papá para ver como arreglar esta ensalada. Esta creo que va a ser el episodio final del auto. El ultimo tiempo ha pasado bastante en pana, así que creo yo que este va a ser una razón para venderlo, pero el papá se encuentra ahora con bien poca plata como para comprarse un auto nuevo.

 Bueno, es hora de dormirse. Vaya esta carta como tarjeta de Navidad aunque no lo sea. Especiales saludos a Camila.

 Álvaro

….mandé eso que había escrito a un concurso de poesía de El Mercurio, tal vez para pasar otra “humillación”.

Autoficción 54: Precavido, Juan firmaba los comunicados médicos sobre el estado de salud del Cardenal Silva Henríquez después del especialista en medicina interna, el Dr. Luchini.

Chile ese año, en el 88, navegaba sobre estaciones menos tormentosas. Después de muchas protestas y violencia, la situación política del país se encauzaba finalmente por rutas más pacíficas al convocarse a un plebiscito nacional que se realizaría el miércoles 5 de Octubre de ese año. Ahí se decidiría si Augusto Pinochet seguía o no en el poder por diez años más, hasta el 11 de Marzo de 1997. Del total de votos escrutados el “Sí” a Pinochet obtuvo el 43% y el “No” el 54.7%. La victoria del No marcaría el fin de la dictadura, ya que después de un año hubo elección de presidente y parlamentarios. Como presidente saldría elegido don Patricio Aylwin, amigo de tu padre.

Fue en los meses previos al plebiscito, cuando el Cardenal Silva Henríquez sufre un accidente que lo deja en malas condiciones. Tu madre te lo cuenta así:

 

“…quizás no sepas que hace una semana el Cardenal volvía de Melipilla , creo, de celebrar una misa y esperaba comer liebre donde el Dr. Luchini esa noche, cuando su chofer, manejando el auto de una sobrina del Cardenal, porque su auto estaba en día de restricción, al patinar por la lluvia chocó a otro auto y se hundió su motor, con suerte el Cardenal sólo estuvo 20 minutos inconsciente, al chocar desde el asiento trasero con el espejo retrovisor. Le salió un feroz moretón el la frente y en varias partes del cuerpo….”

 

Tu padre sale en la prensa escrita y la televisión. En esos años él trataba de promover su especialidad en la Clínica Indisa. Tener pacientes como el Cardenal, lo ayudaron en la tarea de divulgarlo por la prensa y otros medios de comunicación….aunque el Cardenal, finalmente, decide irse a su casa:

 

“….Juan ha estado muy famoso saliendo en TV, hasta que el Cardenal, haciendo uso de su derecho a la vida, decidió volver a su casa. Tiene 81 años y la aorta así no más…..”

 

Pero cauteloso, tu padre trata de evitar –en caso de que el Cardenal falleciera- la etiqueta de llegar a ser el último médico en atender al Cardenal…….. o el que lo llevó a la tumba:

 

“….precavido, Juan firmaba los comunicados después del especialista en medicina interna, el Dr. Luchini, y ahora va todos los días a verlo….”

 

Y a lo mejor, como estaban almorzando en la misma mesa donde tu madre tenía sus Talleres literarios junto a Martín Cerda, ella te cuenta de manera libre, como si estuviera hilvanando un relato breve o una novela, que el Cardenal a lo mejor se muere. Lo imagina muerto y abriendo de esa manera una oportunidad para hablar sobre los derechos humanos que fue el gran tema del Cardenal en esos años. Si así ocurría, tu madre especula, el No ganaría el plebiscito:

 

“…si se muere, me gustaría que coincidiera con el plebiscito, y con una buena promoción de sus problemas a favor de los derechos humanos. Ganaría el No, y tendríamos Pinochetismo por solo un año más…”

 

Y lo dice mientras estaban sentados en esa mesa coja que tenían en el comedor de tu casa en ese entonces, ubicada en avenida Suecia 1521, y en presencia del entonces sacerdote Renato Hevia S.J. director de la revista Mensaje (hoy ex sacerdote después de contraer matrimonio). En esos años Mensaje se movía en una línea parecida a la del Cardenal, es decir promoviendo los derechos humanos y haciendo oposición a Pinochet. Tu padre, al escuchar a tu madre, se molesta, y le dice que le parece inmoral lo que sugiere, pero no la contradice, no menciona que esa fuera una idea muy descabellada, el Cardenal había quedado seriamente herido y morir era una posibilidad muy cierta:

 

“….a Juan le parece inmoral y casi me comió por decírselo a medias al sobrino de Hernán Larrain, Renato Hevia S. J.

 

Y para continuar con el argumento del relato que tu madre imaginaba mentalmente, termina de manera bien rotunda:

 

“…sería una muerte útil….”

 

Sin embargo, el Cardenal, pese a la gravedad de sus lesiones, sobrevive, y no fue necesario que tu padre lo operara, y tampoco fue necesario que muriera para que triunfara el No. Sobrevivió a base de reposo y medicamentos:

 

“….el Cardenal Silva Henríquez sobrevive a la cantidad de antiinflamatorios y calmantes que le administran….”

 

Y como ayuda colateral a tu padre, todo lo ocurrido con el Cardenal lo ayudó para promover el reciente centro neuroquirúrgico que había organizado con un grupo de médicos en la Clínica Indisa. El centro sale divulgado en los periódicos y en la televisión por las continuas entrevistas, aunque ya no fueran sobre el Cardenal. En una oportunidad le preguntan sobre otro célebre accidentado, Sergio Silva, un distinguido locutor de radio y televisión en ese entonces, pero que no llegaría a ser un paciente suyo:

 

“…Ya te puse al correo….. páginas del diario con una entrevista a Juan a propósito de que en la Clínica Reñaca dejaron descerebrado a Sergio Silva al darle un medicamento para las taquicardias….”

 

 

Al final de esta autoficción transcribes como, Reynaldo Sapag, vivió el accidente de su amigo, el Cardenal Silva Henríquez (Mi Amigo El Cardenal, Ediciones Copygraph, 1996). Pero por ahora, regresaremos a la carta de tu madre, donde te habla de otro sacerdote, de Fernando Salas S. J., que oficiaría el servicio religioso en el matrimonio de un amigo de tu hermano, Álvaro. Posteriormente casaría también a tu hermano.

En los archivos de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional de Pinochet), hallados por el Diario La Nación y publicados el sábado 10 de Junio de 2006, se menciona que ese sacerdote, Fernando Salas, “…..vive en Santa Mónica 2938, fono 94161, y se dedica a la protección de extremistas buscados por la justicia militar. Es el enlace de Fernando Ariztía y prepara la falsificación de documentos. Se hace inocente. Es un cura joven, rubio y cabezón.”

Y era cierto, en ese tiempo Fernando era “joven, rubio y bastante cabezón”. Recuerdas que cuando lo buscaba la DINA para interrogarlo, él se escondió en vuestra mítica casa de Algarrobo, la que estuvo siempre en construcción. Imaginas que encendió la chimenea de la casa y se dejó llevar por su silencio y los pájaros, y por la ventisca fresca que llegaba de la costa. O quizás no tocó la chimenea para que nadie viera salir humo. A lo mejor leyó también un poco de Teilhard de Chardin, buscando entre los libros que tu madre guardaba en un cuarto especial, frente a la quebrada. Por intermedio de Patricio Aylwin (que también tenía casa en Algarrobo y que sabía lo que ocurría en vuestra casa) tus padres se enteraban, en tiempo real, que la DINA había olfateado algo, porque don Patricio había divisado varias camionetas celestes circulando a baja velocidad por las calles del balneario, cerca de tu casa. A Fernando lo recuerdas con cariño, aunque después se distanciaron y no lo viste nunca más.

Definitivamente ese año el gobierno estaba abriendo las compuertas y dejaba, o fue forzado, a que la prensa informara un poco más. Permitió, por ejemplo, que se transmitiera una entrevista que el ex presidente Frei Montalva había grabado para ser vista después de fallecido:

 

“….ayer vimos el ‘De Profundis’ de Frei, que antes estaba prohibido. Muy bueno. Frei habla con toda naturalidad de su vida y de sus esperanzas. Básicamente, quiso como todos los gobiernos anteriores a este, educar. Habló de la interrelación entre lo económico y lo social. Esta noche lo grabaremos, porque lo transmiten de nuevo en canal 5….”

 

Y tu madre continuaba inmiscuyéndose en la actividad política:

 

“…mañana hay un té a Wilma Saavedra en casa cedida por Lucy de Blanco (esposa del escritor Guillermo Blanco). Llevaré bebidas, y al poco rato tendré que emigrar al Taller de Guillermo…”

 

Menciona también lo ocurrido en el partido conservador de ese entonces, el partido nacional:

 

“…ha habido muy divertidas peleas entre gentes del mismo partido. Fue divertido ver al presidente del partido nacional en pijama, y en su escritorio, dando una conferencia de prensa. Perdieron los que entre ellos querían votar por el No….”

 

Santiago, 21 Agosto 88

 Cristián querido

 ¿Qué tiene el teléfono que al despedirnos hace poco rato, tú, Álvaro y yo nos sentíamos desazonados…? Así es como primero puse el TV cable, deportes y películas añejas y a Piazzolla. Juan odia ese tipo de tango. Apagué la TV y decidí mejor escribirte. Te enviaré mañana las páginas literarias del Mercurio. Hoy apareció hasta con foto el compañero del taller, ¿lo conociste tú? En su vida nunca vio algo de él publicado. Recuerdo su cuento de las baldosas, medio neurótico el personaje de ese cuento. Y murió de allegado en casa de una amiga en el fondo del patio, me imagino una pieza helada….quizás por eso también estoy desajustada.

 Hoy tuvimos un “brunch” para que Fernando Salas y Ricardo Ceardi, compañero de Álvaro en el Nido de Águilas, se conocieran. Fuimos siete en la mesa , con Álvaro, Marlene, la novia de Ricardo, y Juan. Pusimos en la mesa algo de todo, y en la sartén eléctrica tocinos con huevos y chorizillos, y chorizos y vienesas. A las 11 y media en punto llegaron los novios y cerca de las doce, Fernando. Los casará en Diciembre en Nuestra Señora de Los Ángeles del Golf. Después de la comilona, me acorde de Pilar y casi me atraganté con un dulce chileno, porque me hubiera gustado que ella los probara…). Juan y yo dejamos a los jóvenes solos con Fernando y nos recostamos a descansar. Después fui a comprar una cinta nueva de video (parece que fueron muy usadas las tres pobres cintas).

 Ayer vimos el ‘De Profundis’ de Frei, que antes estaba prohibido. Muy bueno. Frei habla con toda naturalidad de su vida y de sus esperanzas. Básicamente, quiso como todos los gobiernos anteriores a este, educar. Habló de la interrelación entre lo económico y lo social. Esta noche lo grabaremos, porque lo transmiten de nuevo en canal 5. ¿Hay alguien conocido con Betamax? ¿Te lo puedo mandar con alguien?

 Ha habido muy divertidas peleas entre gentes del mismo partido. Fue divertido ver al presidente del partido nacional en pijama, y en su escritorio, dando una conferencia de prensa. Perdieron los que entre ellos querían votar por el No.

 -Parece que cerca de medianoche habrá 15 minutos para la campaña por el No.

 -Ayer almorzamos donde los Pareto (ex diputado demócrata cristiano). A la Corita (su señora enferma de cáncer) le sale una voz rara, y está redonda de cortisona. Nos tenían prieta que me gustan tanto.

 -Mónica (hermana) y Pato fueron a Reñaca este fin de semana

 -Alberto (hermano mayor) quería que fuéramos a una “feiojada” mejicana, ahora jura con su especialidad

 -El Cardenal Silva Henríquez sobrevive a la cantidad de antiinflamatorios y calmantes que le administran.

 -Quizás no sepas que hace una semana el Cardenal volvía de Melipilla , creo, de celebrar una misa y esperaba comer liebre donde el Dr. Luchini esa noche, cuando su chofer, manejando el auto de una sobrina del Cardenal, porque su auto estaba en día de restricción, al patinar por la lluvia chocó a otro auto y se hundió su motor, con suerte el Cardenal sólo estuvo 20 minutos inconciente, al chocar desde el asiento trasero con el espejo retrovisor. Le salió un feroz moretón en la frente y en varias partes del cuerpo. Juan ha estado muy famoso saliendo en TV, hasta que el Cardenal, haciendo uso de su derecho a la vida, decidió volver a su casa. Tiene 81 años y la aorta así no más. Precavido, Juan firmaba los comunicados después del especialista en medicina interna Dr. Luchini, y ahora va todos los días a verlo. Sí se muere, me gustaría que coincidiera con el plebiscito, y con una buena promoción de sus problemas a favor de los derechos humanos. Ganaría el No, y tendríamos Pinochetismo por solo un año más. A Juan le parece inmoral y casi me comió por decírselo a medias al sobrino de Hernán Larrain, Renato Hevia S. J. Sería una muerte útil. Creo que la campaña por el Sí es tan abrumadora y la gente tan inconciente….Máximo Pacheco estuvo muy bien en el foro de TV. Sólo tocó los derechos humanos y la justicia que no puede cumplir su rol.

 -El aire está limpio con la lluvia.

 -Álvaro (hermano menor) y Marlen me alegran con su pololeo.

 -Alberto (hermano mayor) está muy bien arranchado y contento.

 -Juan se fue a dormir siesta a la primera pieza porque le molesta la máquina de escribir.

 -Mañana hay un té a Wilma Saavedra en casa cedida por Lucy de Blanco (esposa del escritor Guillermo Blanco). Llevaré bebidas, y al poco rato tendré que emigrar al Taller de Guillermo.

 -El sábado para olvidarme de la gripe fui a la peluquería de moda, “Rizos”. Vi salir a una vieja, con pelos volados, y ese mismo peinado exigí para mí. Así que salí tarde y con los pelos tiesos. Todavía no logro desenredarme las mechas, y pagué 10 dólares por todo, incluyendo ver los peinados de las chicas de canal 13. Harto más lindas sin maquillaje.

 Son las 4 y media de la tarde y todavía tengo la sensación de apenas haberte sentido cerca. Por eso no llamo a Gonzalo (tu otro hermano que vive en Canadá).

 -Es raro lo cariñoso que está ahora J. Alberto (hermano mayor). Recién llamó invitando a su casa, pero le tengo miedo al frío de la vuelta. Parece que el estar viendo con sus ojos la vida de aquí le ha reconciliado con su familia.

 -No me gustó el cuento premiado por El Mercurio…siento como inmoral, ese rasguñar a la embarazada….

 -El gato Garfield está pegado a la puerta del video mirándome furioso…

 -Tendré que hacerle sabanitas a Camila, no hay de 070 por 090. ¿Son esas las medidas, Pilar?

 -Dile a Clara que no tengo el teléfono de su hija, venía en el sobre que vino a buscar. Dile que me lo envíe.

 -Y ya me cansé de escribir sentada en la cama y tengo sueño. Me levanté a las 8 a preparar el brunch…

 -Mañana pongo esta al correo y escriban, cuenten las gracias de Camila y si les resulta el horno y cualquier cosa más.

 Un gran abrazo a los dos

 Ximena

 

…te escribo desde una cafetería de Plaza Lyon. Ya te puse al correo el Hoy último con un librito sobre los partidos políticos chilenos y páginas del diario con una entrevista a Juan a propósito de que en la Clínica Reñaca dejaron descerebrado a Sergio Silva al darle un medicamento para las taquicardias….

Hoy hace calor y sol, ¡rico!

 Un abrazo

 Ximena

 

 

 

Hubiese sido interesante que tu padre te contara más de sus actividades, pero era un médico reservado, no le gustaba hablar mucho de su profesión. En todo caso, al menos, quedan algunos recuerdos de alguien que lo conoció, como Reynaldo Sapag, amigo personal del Cardenal. Recuerdas que compraste un libro de él en Chile, en la Librería José Miguel Carrera, sucursal Apumanque, en una de tus visitas. Nunca lo comentaste con tu padre, y él tampoco nunca mencionó nada de ese texto. Lo que sigue a continuación es una transcripción casi completa del capítulo titulado “La Patente Diplomática”, donde Reynaldo Sapag explica los detalles del accidente sufrido por el Cardenal y menciona, también, cariñosamente a tu padre:

 

 

“…siguiendo con este anecdotario que me ha absorbido buena parte del tiempo libre del viaje, quisiera relatar un episodio que entristeció enormemente al señor Cardenal y que finalmente estuvo a punto de quitarle la vida.

Desde que Chile tiene Cardenal con Monseñor José María Caro, el gobierno decidió otorgar al vehículo de tan alto dignatario una placa patente del Cuerpo Diplomático. Esto, en virtud que los Cardenales son príncipes de la Iglesia y obtienen por este hecho la ciudadanía vaticana. En la práctica nadie nace en el pequeño país denominado Vaticano; los Cardenales lo son. Don Raúl me ha mostrado su pasaporte emitido por la Santa Sede, el que normalmente utiliza en sus viajes al exterior, lo que permite un trato especial.

Todos los gobiernos chilenos han reconocido la calidad diplomática de los Cardenales, razón por la cual desde los masones radicales hasta el marxista Allende, todas las administraciones que han gobernado el país desde que Chile tiene Cardenal, les han otorgado patente diplomática para circular en sus vehículos, lo que implica un reconocimiento público de su calidad de dignatarios de la Iglesia Católica. Esto hasta la administración de Pinochet, o mejor dicho hasta que Jaime del Valle Alliende asume por la dictadura, el cargo de Ministro de relaciones Exteriores el 19 de Diciembre de 1983. El año 1985, cuando el fiel Osvaldo Fica, chofer de don Raúl, va inocentemente en el mes de marzo a retirar la placa No 2 del Cuerpo Diplomático en el Ministerio de Relaciones Exteriores (la No 1 estaba reservada al Nuncio Apostólico de Su Santidad, que tradicionalmente es también el decano del Cuerpo Diplomático acreditado en Chile), se le comunica por un funcionario subalterno que el Gobierno ha decidido cancelar ese derecho y por lo tanto el señor Cardenal debe pagar el permiso de circulación por su vehículo como cualquier otro ciudadano y adquirir así la placa en el lugar correspondiente. Duro golpe para don Raúl, quien siempre ha creído que la medida constituyó una pequeñez y una venganza por su decidida denuncia de la brutal violación a los derechos humanos que durante tantos años ejerciera el Gobierno Militar. A pesar de que nadie dijo en esa oportunidad que la orden provenía de Jaime del Valle y probablemente conversada con Pinochet, el señor Cardenal siempre ha identificado al Ministro de la época con la medida adoptada. Al menos, señala don Raúl, no es posible que una decisión de esa importancia no estuviese en su conocimiento y aprobada por él. El hecho de que fuera un hombre católico, vinculado a la Universidad Católica, donde fue Decano de Derecho y Pro Rector, el partícipe directo o cómplice de esa pequeñez, le dolió aún más. Don Raúl siempre ha estimado a la familia del Valle y, de hecho, dos hermanos de Jaime ocupan hasta la actualidad cargos de confianza de don Raúl y de la Congregación. En efecto, la Gerencia General de la Editorial Salesiana la ejerce Gonzalo del Valle y en el directorio de la Aldea S.O.S. de Punta de Tralca, por él creada, está otro hermano, Alfredo del Valle Alliende.

Cuando Osvaldo Fica regresó a casa del señor Cardenal y le comunicó que no le darían patente diplomática, don Raúl decidió no hacer publico este hecho y ordenó que se adquiriera el permiso de circulación en la Municipalidad de Ñuñoa, como lo hace cualquier persona.

A finales de Julio de 1988 el señor Cardenal se había comprometido a decir misa de 50 años del Hermano del Sagrado Corazón Gratien Tremblay en el Puerto de San Antonio. Yo también deseaba ir, puesto que el Hermano Gratien había sido uno de mis profesores jefes cuando yo estudiaba en el Instituto del Puerto. Ese día, como es habitual en los inviernos en Chile, había restricción vehicular por la contaminación ambiental, razón por la cual el número terminal de la placa patente del Volvo de don Raúl, tenía impedimento de circular.

El señor Cardenal intenta infructuosamente ubicarme esa tarde. Había que partir a más tardar a las 16:30 horas, ya que la misa empezaba a las 18:30. En vista de lo cual llama a su sobrina Florence Hudson y le pide prestado su automóvil, un japonés pequeño. Osvaldo, el chofer de don Raúl, va a buscar el auto y parten a San Antonio. Cuando llamé a casa del señor Cardenal para ir a buscarlo en mi propio auto, no lo encontré; había partido momentos antes. Decidí entonces no ir a San Antonio, puesto que mi deseo había sido el de acompañar al señor Cardenal, además de rendirle un homenaje a un hombre canadiense, hoy fallecido, que hizo tanto por la formación de la juventud chilena.

La Santa Misa se desarrolló con magnificencia y solemnidad como me lo diría cuatro días más tarde el propio Hermano Gratien, cuando el sábado de esa semana asistí a otra misa que en su homenaje se hizo en la Iglesia de Barrancas en San Antonio, acompañado de Silvia y dos de mis hijos. Le conté además como había evolucionado don Raúl del terrible accidente que vivió de retorno de la misa de 50 años a la entrada de Santiago. En efecto, de vuelta a Santiago, cuando ya eran las 21 horas y don Raúl se dirigía desde San Antonio a la casa del Dr. Alberto Luchini –médico personal en esa fecha y muy amigo de don Raúl- para cenar con él y con el Dr. Juan Fierro, sobreviene un accidente de proporciones a causa de la fragilidad del vehículo, puesto que nada hubiese ocurrido si hubiese estado en su Volvo que dispone de modernos sistemas de seguridad.

Recién había comenzado a llover en Santiago. El pavimento se encontraba resbaladizo, producto del polvo y el agua antes de que las calles se laven con la propia lluvia. Al tomar la curva cercana al matadero Lo Valledor, el pequeño automóvil comienza a patinar. Osvaldo Fica pierde totalmente el control del volante. El auto daba vueltas y se desvía incontrolablemente al carril contrario, donde es impactado frontalmente por una camioneta americana tipo pick up. El impacto fue fuertísimo, puesto que los vehículos avanzaban ambos a velocidades cercanas a los 70 kms. Don Raúl dormitaba en el asiento trasero, el automóvil no tenía cinturones de seguridad en la parte posterior. Su cuerpo, por la fuerza del impacto, tiende a salir hacia delante. Se golpea con fuerza en el espejo retrovisor y rompe con su cabeza el vidrio delantero. Pierde el conocimiento. Su cuerpo se hallaba entrampado entre los asientos delanteros. El automóvil quedó completamente destrozado. Entremedio de los fierros retorcidos, se encontraba el cuerpo pálido y sin sentido de este hombre maravilloso.

Osvaldo Fica, aún cuando sangraba copiosamente, producto de los vidrios que rompieron su rostro, salió como pudo del pequeño vehículo y de inmediato comenzó a gritar:

-Es el Cardenal. El Cardenal Silva es el que está en el auto. Por favor llamen a una ambulancia. Soy el chofer del Cardenal Silva.

En su desesperación y a pesar de sus propias heridas, la única preocupación para el buen Fica era don Raúl. Su propia salud y su vida no importaban, sólo el Cardenal era para él importante en esos momentos.

Todos colaboraron al saber quien era el ilustre accidentado. Llega la ambulancia que lo lleva rápidamente al Hospital Ramón Barros Luco de la Gran Avenida.

Mientras esta dramática situación ocurría, yo me encontraba cenando en mi casa. Había invitado a comer a Jorge Awad y a José Luis Zabala Ponce. Alrededor de las 10 de la noche recibo un llamado telefónico del Diario La Época; una periodista llamó para consultarme qué sabía de don Raúl. Le cuento lo de su viaje a San Antonio y a su vez le pregunto la razón de su llamada. Me responde diciéndome que había recibido la noticia del accidente y que querían saber más detalles de lo ocurrido. Inmensamente preocupado le digo que llamaría de inmediato a la casa de don Raúl y que ella me llamara más tarde. Marco el número privado de la casa de Los Pescadores y me responde la Tere, quien me dice que efectivamente el señor Cardenal sufrió un accidente y que lo han llevado al Hospital Ramón Barros Luco. De ahí lo trasladarían a la Clínica Indisa. Los médicos con los que cenaría esa noche ya estaban al tanto de la situación y se habían preocupado de los detalles del traslado a fin de hacerle los exámenes correspondientes. Corté apresuradamente la comunicación y comuniqué a mis amigos lo acontecido. Les pedí disculpas por el término tan abrupto de la cena, ya que decidí trasladarme de inmediato a la Clínica Indisa. Jorge Awad me dijo que me acompañaría, así que partimos de inmediato. Cuando llegamos vimos a la señora Clementina (hermana del Cardenal), quien nos dio mayor información del accidente y nos comunicó que el señor Cardenal aún no se encontraba allí y que una ambulancia venía en camino. Resolvimos esperar en la Clínica hasta la llegada de don Raúl, preocupándonos de averiguar por donde llegaría a fin de poder verle. Al rato, en una camilla, aparece don Raúl, con una cara magullada por la fuerza del impacto. Sus ojos se encontraban cerrados y aparentaba estar sin sentido. Los médicos nos comunicaron que de inmediato se le llevaría al pabellón a fin de hacerle un riguroso y completo examen y así determinar la gravedad de su accidente. Nos señalaron que necesitarían algunas horas para efectuar un diagnóstico correcto y que los resultados sólo se tendrían al día siguiente en la mañana, razón por la cual la espera era inútil. Llegamos de vuelta a mi casa pasada la medianoche, con la angustia de no saber cual era la real dimensión y gravedad del estado de salud de don Raúl.

A la mañana siguiente, a primera hora, volví a la Clínica. Conversé con mi buen amigo el Dr. Juan Fierro, una eminencia médica reconocida en Chile y en el extranjero. Hombre bondadoso, afectivo, inteligente y comprometido con la causa social. De tiempo en tiempo nos juntamos buscando formulas viables que hagan posible en nuestro país una medicina más humana y menos comprometida con el dinero y el lucro. Después de saludarme con el afecto de siempre me dice:

-Mira, los exámenes indican un TEC con contusión y edema cerebral grave y fractura en el cráneo, magulladuras múltiples y hematomas. No tiene fracturas en el resto del cuerpo, con excepción de dos costillas. No se le podrá visitar sino hasta dentro de algunos días. Afortunadamente ha recuperado el conocimiento.

Después en un gesto muy característico en él, me toma del brazo y paseándonos por los pasillos de la Clínica, me cuenta en detalle el resultado de los exámenes. Después me diría:

-Un golpe de esta magnitud en una persona de casi 81 años es muy complicado. Un niño es capaz de restablecerse rápidamente, pero en la ancianidad se produce un deterioro de difícil recuperación. Con el tiempo se produce un descalabro en las neuronas que se van deteriorando implacablemente.

El año del accidente se desarrollaría en Chile el plebiscito, que finalmente hizo posible la salida de Pinochet del gobierno. Al año siguiente se realizaron las elecciones y en Marzo de 1990 tendríamos a Patricio Aylwin en La Moneda. Después de los festejos de la primera semana, llamé a la Presidencia de la Republica, quise hablar con el Presidente para contarle los hechos relatados en los párrafos anteriores con el objeto de que le devolvieran al señor Cardenal la patente diplomática. Conversé con sus eficientes secretarias Claudia y María Paz, quienes me señalaron que le explicarían la razón de mi llamada a don Patricio Aylwin. Este, al conocer los hechos, pidió al Ministro de Relaciones Exteriores, Enrique Silva Cimma, que resolviese de inmediato el problema. Y así fue: antes de 48 horas Osvaldo Fica estaba colocando en el Volvo de don Raúl la patente oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores que lleva el número 21.

Termino de escribir estos recuerdos a bordo de un avión Lan Chile. Un sobrino del Cardenal e hijo de la señora Clementina, Richard Hudson, es el representante en Europa de la línea aérea, por lo que cuando es necesario, abuso de su buena voluntad para las reservas de pasajes. Esta vez no ha sido necesario. Son cerca de la una de la madrugada, hora de Europa. Salimos de Frankfurt puntualmente a las 19:55 horas. Hicimos una escala en Madrid, donde aproveché de comprar en el Free Shop, una botella de “agüita de cebada” para llevársela de regalo a don Raúl.”

Notas:

Don Osvaldo Fica falleció en Santiago en Diciembre de 1994

El doctor Alberto Luchini falleció en Santiago en Marzo de 1996

El Cardenal Silva Henríquez falleció en Abril de 1999 a los 91 años

Tu padre fallecería en Enero del año 2003

Solo te cabe preguntar:

¿Cómo lo habría contado tu padre?

¿Cómo lo habrías leído tú, donde estás ahora, en un verano de Michigan y después de tantos años, en el 2019?

¿Habrías logrado escuchar nuevamente el crujir de las patas de las sillas sobre el suelo de greda en el comedor de tu casa, en la calle Suecia 1521?

¿Habrías vuelto a oír a alguien que llamaba a través de la escalera, que subía hacia el segundo piso de tu casa, buscando a tu padre para que bajara pronto a atender una emergencia?

¿Te habrías asomado para ver quién era?

¿Te habrías quedado mirando fijamente por la ventana del segundo piso -pese a que ahora estás en Michigan- para ver como se alejaba el auto?

¿Lo habrías visto tomar del brazo a don Reynaldo Sapag -pese a que ahora estás en Michigan- mientras le hablaba de la salud del Cardenal?

¿Habrías imaginado a Fernando mientras se escondía en la casa de Algarrobo?

¿Se habrá arrepentido de ser sacerdote mientras se escondía?

¿Divisó también las camionetas celestes de la DINA pasar a poca velocidad frente a tu casa?

¿Habrá sentido susto, miedo? ¿Le dio temor?

Autoficción 45: ……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros…

Todo comenzó cuando pasaron a dejar unos panfletos naranjos en el buzón de entrada en nuestra casa aquí en Michigan, y donde explicaban el test que me ofrecían. Nuestro perro, el Copo, ladraba como si nos fueran a asaltar, o como si fuéramos a perder algo. Salí corriendo a la calle y saqué el papelito del buzón, mientras veía como se retiraba una camioneta que también era de color naranja y con un chofer que hacía señas con las manos, y que se reía, estaba muerto de la risa. Parece que se hacían señas con mi vecino que también sonreía como celebrando el espectáculo. En el panfleto me explicaban en detalles de qué se trataba el ofrecimiento. Es un test donde me invitaban a donar un poco de sangre para realizar unos perfiles bioquímicos y genéticos. Después de firmar unos papeles y basados en los resultados del análisis, me visitarían nuevamente para explicarme los detalles, y predecirme con bastante certeza, según ellos, con un error de tan solo un año, mi “fecha de caducidad”, es decir la fecha en que me iba a morir. Explican que la medicina ya ha progresado mucho, demasiado, y que ha llegado la hora de utilizarla para el beneficio de todos, leía en el papel. Los accidentes, eso sí, no se pueden predecir, de manera que nada de eso se consideraba en el contrato.

Siempre me asombran estos gringos, la facilidad que demuestran para inventar negocios, nuevos trucos, y como le dan un barniz azucarado a las peores noticias. Cuando me echaron del trabajo, por ejemplo, y cerraron mi planta piloto, me indicaron que esa era simplemente “una reestructuración”

…….pero volvamos a la casa. Cuando se fue el tipo de la camioneta naranja, la Pili, que recién llegaba del trabajo, me preguntó asustada si acaso yo había firmado. ¿Firmaste?, me gritó sobresaltada, ¿firmaste? Le aseguré que todavía no, pero que siempre me ha intrigado poder conocer eso. ¿Qué?, me preguntó, aterrada, ¿conocer qué? El término de mi vida, le grité. Ahí se aterrorizó mucho más y me dijo que por qué me daba por hablar de eso, de mi muerte, o de la muerte de todos, en general, que ya estaba cansada de escucharme, y me dijo que cómo les creía, que ella había escuchado que cuando llegaba la fecha, y si todavía el cliente no ha caducado, si todavía no te has muerto, Cristián (y la pobre ya casi lloraba) te golpean la puerta otros tipos que te hacen otro examen. Y ahí el Copo nuevamente se puso a ladrar como si nos estuvieran robando algo……

 

Continuará….. Este es un experimento que puede terminar aquí, con esta nota o a lo mejor se extiende en el futuro, no lo sé.

 

Pero por ahora regresemos a las notas y cartas de esos años, en el Chile del 87. En las dos cartas siguientes, mi madre cuenta que los viajes de fines de semana a la zona central de Chile, se encaminaban cada vez menos hacia Algarrobo, donde tenían una casa, y mucho más hacia Viña y Valparaíso, donde una de las atracciones era disfrutar del típico plato de Machas a la Permasena, un hit que no desaparece y que no ha disminuido con los años. Añade, también, que el Chevrolet continúa con sus recalenturas y problemas. De la casa de Algarrobo me cuenta poco, pero me imagino que la casa permanecía con los problemas de siempre, lloviéndose periódicamente, y siendo asaltada por los lugareños que la veían invariablemente inhabitada.

En el área del debate público, el clima beligerante no decae. Menciona una entrevista de una conocida periodista de ese entonces, Raquel Correa, al Obispo Carlos Camus, donde:

 

“……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros….”

 

Eran otros tiempos, una época donde la iglesia católica parecía resonar con los sufrimientos y problemas del hombre de la calle. Chile se preparaba para la venida del Papa Juan Pablo II:

 

“…..aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase….”

 

Mi hermana junto a Pato, su marido de ese entonces, continuaban su recorrido por Europa:

 

“….Mónica llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….”

 

Al final menciona al “Pollo Ovalle”, un amigo de mi hermano mayor, Juan Alberto, en las secundarias del colegio San Ignacio. “El Pollo” le da a mi madre buena información sobre cómo conseguir pasajes baratos. Hay que recordar que en esa época la Internet todavía no se conocía:

 

 

Santiago, 9 de Marzo 87

 Cristiancito querido

 Recién llamaste como transmisión de pensamiento. Perdón, te escribo acostada de puro floja, es que ayer el viaje fue un poco agotador porque se nos volvió a recalentar el Chevrolet a pesar que donde Davis lo habían arreglado.

 Nadamos el sábado con Álvaro (hermano menor) y Marlene (su actual esposa) en la piscina del Miramar, pero el domingo amaneció muy nublado. Teníamos ganas de hartos mariscos y después de pagar el Hotel nos fuimos a un restorán en Valparaíso (dato del weekend Mercurial). Subimos a los comedores del 2º piso por unas escaleras negras de mugres, como para rasparlas con cuchillo. Había poca gente, pero a los 15 minutos estaba lleno y pasaban inmensos pescados fritos envueltos en grasa. Mis machas a la parmesana estaban duras, secas y casi sin queso. Juan no terminó el caldillo guardando lugar para el congrio frito que le llegó crudo. ¡Y eso costó $200 menos que en el Miramar! Di una vuelta por esa Caleta el Membrillo con el agua sucia de papeles y pobres chiquillos tratando de pescar.

 Hay hambre en los cerros de Valparaíso. Ahora con el camino a cuatro pistas, las empresas se trasladan a Santiago. Por menos de la mitad de $ de hace 3 años, aquí se pueden comprar casas, pero, ¿quién puede vivir tranquilo entre tanta pobreza?

 El sábado tuvimos un magnifico almuerzo en el Miramar, rodeados de mozos para entregar tumbonas,, toallas, ofrecer bebidas y poner quitasoles. Escandaliza vivir las diferencias con indiferencia. Dicen que con los fuegos artificiales de Valparaíso se podría no haber despedido a los 6.000 profesores… ¡Luego, luego, control de la natalidad!

 Como ves, aún estoy bajo el efecto de haber estado ayer en Valparaíso.

 Un gran abrazo

 Ximena

Stgo 13 Marzo 87

Queridos Cristián y Pilar

 Ayer estrené las pantys negras con bordado, se ven preciosas… ¡Gracias!

 Aquí estamos bastante entretenidos por una entrevista que le hizo Raquel Correa al Obispo Camus; pero mejor es que se las envíe….voy a buscar entre los diarios viejos…el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros.

 Aída (casada con Alberto, mi hermano mayor) va dos veces por semana a un policlínico en que trabaja Antonio Cavalla. Ayer y hoy, en El Mercurio, sale que fue interrogado por un juez que investiga la muerte de un carabinero. Harto que le dije a Aída….creo que persiguen a los ex exiliados para asustarlos.

                                                                                                 24 de Marzo

Y parece que olvidé aquí la carta.

 Ayer me llegó una tarjeta tuya y antes de Pilar con motivo de un día de (no legible)….gracias.

 Los diarios han desaparecido y las revistas Hoy no sé si te las envié. Ahora te pongo al correo el primer número del diario La Época y recortes.

 Aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase.

 Mónica (mi hermana) llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….

 Jorge Ovalle (amigo de mi hermano Alberto en las secundarias), o “El Pollo Ovalle” desde NY sacó pasajes a poco más de US$ 600 en Lan Chile. En la Agencia Cóndor Travel. Toll free 1 800 4236686 Manhattan 501 5ª Avenida, Suite 115, Nueva York 10017. Esos datos me los envió la secretaria de Juan. Hay que re-chequear en la guía de teléfono. En casa de Juan Alberto estaba el Pollo y me contó que ellos compraban pasajes baratísimos en esa agencia. Ahora se vuelve el Pollo a Filadelfia por uno o dos meses, y de ahí sigue a Barcelona donde viven. Creo que les venden los pasajes a menos de 400 dólares a Europa.

 Un gran abrazo

 Ximena

Autoficción 43: ….como ardilla en su árbol…

Bajando al subterráneo de mi casa, este fin de semana, encontré la bofetada de la Agencia Carmen Balcells, que ahora y antes veo como bien justificada. Como expliqué antes, pese a las sugerencias de Guillermo Blanco creo que busqué el fracaso en ese texto que mandé, busqué el rechazo, cosa que finalmente llegó:

 

Agencia Literaria Carmen Balcells

 Estimado amigo:

 Transcurridos estos mese podemos ya darle noticias sobre la lectura de la versión revisada de El PROPOSITO DE LA LUZ MAS LUMINOSA.

 Lamentablemente los informes de la lectura no han sido muy favorables y a pesar de que hemos considerado detenidamente las posibilidades de esta obra en el mercado editorial español, creemos que hay algunos errores de estructura y de concepto, que nos han hecho desistir sobre su representación.

 Agradecemos nuevamente su confianza al dirigirse a nosotros y quedamos a la espera de sus instrucciones en cuando a los originales.

 Muy cordialmente

 Carina Pons

 

Recuerdo que tiempo después, varios años después, mandé unos cuentos a la agencia Carmen Balcells, la suprema jefa, la jueza de todo lo que es malo o bueno de lo que ocurría con la literatura y los escritores en esos años. Recuerdo que José Donoso sufría ataques de ansiedad esperando los derechos de autor que ella regularmente le mandaba. Lo interesante es que en la agencia me tomaron demasiado en serio, me contestaron las cartas y me trataron como alguien que todavía les podía ofrecer algo, una gran novela. Recuerdo que el título del texto anterior no sonaba mal: “Hablen con Mariana”. Un título que después cambie por: “El Propósito de la Luz más Luminosa”. Se acordaban de mí cuando les mandé los cuentos, y por teléfono me dijeron que no era la primera vez que les mandaba algo. A los pocos meses llamé nuevamente por teléfono para averiguar como andaba todo, y me alegré cuando me dijeron que los habían aprobado, que habían pasado “el turno de la lectura”. Pero sin embargo, en ese preciso instante me chanté, ahí nuevamente arranqué despavorido frente a la posibilidad de tener éxito, porque después de la felicidad inicial, de la copita con champagne, me asusté, me enfrié y no llamé nunca más y ellos tampoco hicieron nada. Creo que hasta me mudé de casa. A lo mejor pensaron, y correctamente, que un libro de cuentos apenas vendería, sería un fracaso comercial. Asunto que podía ser muy cierto porque siempre he sido malo para el marketing, algo que es tan importante para los días que nos comen. Como contaba antes, tuve susto de pasar miserias, pellejerías, y a lo mejor también le tuve temor al potencial fracaso, a ser un elegido que al final no producía nada de valor. ¿Bueno para escribir qué, Cristián? ¿Pendejadas?

Hace pocos días me llegó un lindo email en la sección de comentarios de este blog, de la viuda de mi amigo Ignacio Carrión que reproduzco más abajo:

 

Cristián he leído en tu página hasta la 42 y me atrapa. Estás haciendo un trabajo maravilloso. Tu amigo Ignacio estaría fascinado. Me hace gracia la expresión “como ardilla en su árbol”. No sé si se dice o lo inventó ella. Desde que sé que tu madre está viva me cambió el punto de mira. No por el hecho de que esté viva sino por lo que hizo con la herencia. La verdad no lo entiendo. ¿Qué tal os va todo? ¿Las chicas bien? Por aquí ya se acerca el final del colegio de los niños y hace mucho calor. Acabo de terminar la última novela de Antonio Muñoz Molina. Está bien. El título es muy bonito. Tus pasos en la escalera. Te mando un abrazo enorme.

María Jesus

 

Querida María Jesús (Chus)

 Gracias por tu comentario. Como te contaba siento que de alguna manera Ignacio todavía lee estas notas cuando tú mencionas algo y eso me llena de alegría, me salpica. Y tienes mucha razón cuando comentas las cartas de mi madre. Al igual que tú, encuentro que ella escribía muy bien, sabía desdoblarse y mirar, con esa mirada de vuelo de pájaro, sin amarras ni anclas, donde simplemente contaba lo que ella veía y sin inhibiciones. Pero eso le ocurrió solamente en las cartas, textos que ella presumía serían secretos y por eso soltaba su escritura y relegaba a su censor a la basura.

 Mi madre todavía está viva, todavía vive, pero después del desaguisado de la herencia, donde básicamente desheredó a sus hijos hombres por decreto supremo, sin conversar nada, simplemente la he desconocido y en gran medida ya se me murió, no está, partió; quizás por eso hablo de ella en el pasado. Pero en las cartas es claramente otra persona y ahí la recuerdo nuevamente con cariño, resucita, donde me río muchísimo y también la sufro. Con los años creo que la voy a perdonar, querida Chus, pero sé que será tarde, a destiempo, en cartas sin destinatarios y en otros espacios, bajo otras condiciones.

 Aquí en Michigan estamos bien, y nuestras dos hijas, Camila y Sofía, están bien, viven en Seattle. Yo aquí me he matriculado con estas cartas y algunos libros y algunas otras ocupaciones que no tienen nada de espacial. Jugamos con nuestro perro, el Copo, nuestros gatos (me encanta el Luca, el gato hondureño que se trajo Camila cuando estuvo ahí), y a veces escribo una notita y recuerdo a los amigos. Y claro, ahí está y estará siempre Ignacio Carrión. Siento que gané mucho al conocerlo, siento que me liberé, sacudí la censura, la inhibición en las palabras, y su ejemplo me empujó a tomarme esto, la escritura, de manera mucho más seria que antes, como lo hizo siempre él; aunque uno a veces lo haga mal, no lo pueda hacer o no resulte. No es tarea fácil, querida Chus, porque como nos recuerda el escritor chileno, Jorge Edwards, en Chile somos buenos para las intimidades, las confidencias, los copucheos, pero solo cuando nos tomamos un cafecito, un traguito, y en la privacidad y los encierros de los restoranes. Ahí usamos mucho la broma, la anécdota, el chiste, y todo se hace muy entretenido. Lo triste es que tan pronto se acaba el cafecito, se acaba la fiesta y quedan las botellas vacías en medio del desorden, junto a un sándwich mal comido, todo eso se olvida y se pierde, y al final es como si nada de eso hubiese sucedido, nada se hubiese conversado……eso me lo enseño también Ignacio, querida Chus…..

 ¡Otro abrazo igual de enorme desde Michigan!

 Cristian

 

Le mencionaba a Chus que en Chile conversamos y nos abrimos solamente en la casas de los amigos. Me acuerdo, por ejemplo, del “Chatito Frías”, un retirado general del Cuerpo de Carabineros de Chile y sus innumerables anécdotas que contaba en la casa de mi padre, en Algarrobo. El Chatito Frías conocía bien el arte de la conversación, y a veces pienso que era algo muy cercano a la literatura, o al teatro, un destilado puro, porque a veces hasta se paraba del asiento para actuar, para explicar mejor una ocurrencia, o algo que le había sucedido en una cuartel de un pueblo chico, retirado, y todo eso contado con mucha humanidad.

En la escritura es fácil chantarse; a veces se cuenta algo, sale algo, pero muy acotado, poco y mal. Nos cuesta mucho escribir y contarlo claramente, sacarlo a la luz. Jorge Edwards creo que solo ahora, con la edad y casi al término de una larga vida, ha cambiado y se liberó bastante del censor interno. Eso se nota sobre todo en su segundo libro de memorias (Esclavos de la Consigna, 2018). Creo que esa liberación lo deja ver como un personaje mucho más humano, porque nos muestra claramente que se equivocó en muchas ocasiones, pero no tiene problemas en reconocerlo, y el texto se hace entretenido y fácil de leer, atrae. Las únicas secciones que podrían pasar como añejas en su último libro, un poco fuera de época –creo- son las secciones donde celebra o cuenta en forma graciosa la tendencia al alcohol de ciertos escritores y poetas. A lo mejor me equivoco, pero creo que en el futuro esas celebraciones serán vistas como algo de mal gusto, percibidas como un aplaudir y vitorear cierto tipo de enfermedades serias. Me gusta que cuente sin mucha censura, pero no tiene para qué agregarle ese toque celebratorio a las tomateras excesivas. También son entretenidas las confidencias sobre Neruda. Menciona también varias veces al famoso crítico literario de esos años, Alone, o Hernán Díaz Arrieta (amigo de mis padres, y sobre todo de mi madre, fallecido ciego y mudo el año 84 al los 92 años de edad), y a Gabriel Valdés Subercaseaux (amigo de mi padre, fallecido en el año 2011), que fue jefe de Edwards cuando él trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. El mismo Gabriel Valdés que llamó ocho veces al embajador italiano en Chile, en el 87, para que le dieran la beca a Italia a mi hermana Mónica y a Pato, su marido en ese entonces (Autoficción 42). Jorge Edwards nuevamente habla bastante de Neruda en su último libro, y en otro anterior, en “Adiós Poeta”, donde toca el tema de su entierro.…….y menciona a mi madre pero en clave, como “una amiga”, o “la amiga común”, sin mencionar jamás su nombre: ¿Nuevamente el susto, el terror al “qué dirán” de mi madre? Así es como lo escribe Jorge Edwards en Adiós Poeta: (Tusquets Editores, 1990):

 

“Una de las versiones de su entierro me llegó, curiosamente, del lado más conservador que uno habría podido imaginarse, del lado de Hernán Díaz Arrieta, Alone, el eterno crítico dominical de El Mercurio que se había convertido en sus últimos años en un incesante fustigador de nuestra izquierda no solo literaria, sino también política. Recibí el testimonio, precisamente, durante el funeral suyo, algunos años después, y por boca de una amiga que lo había acompañado al del Poeta. Hernán Díaz, en el mundo literario chileno de comienzos de siglo, fue uno de los primeros en reconocer el genio poético del joven Neftalí Ricardo Reyes, que ya había empezado a firmar como Pablo Neruda. Se sabe que le prestó quinientos pesos de entonces para que pudiera financiar la publicación de Crepusculario, su primer libro. Se respetaron y fueron amigos siempre, a pesar de que no dejaban de propinarse algún arañazo o picotazo periodístico. Para definir al beligerante Alone de la década del sesenta, Pablo utilizó una expresión que venía del parlamento español de épocas anteriores a Franco: “Insigne escritor y extravagante ciudadano”.

 Pues bien, la amiga común a la que me he referido antes me contó que Alone supo la noticia de la muerte de Neruda y partió de inmediato a visitar a Matilde. Entró a la casa del costado del cerro San Cristóbal llorando, detalle que Matilde me confirmó. Al día siguiente, acompañado por la misma amiga, partió al entierro. Cerca de la tumba, ese mausoleo prestado en los comienzos por una familia burguesa, los miembros de las Juventudes Comunistas, que estaban rodeados de soldados con ametralladoras, levantaron los puños y rompieron a cantar la Internacional. “Hasta aquí nomás llego”, dijo, con tranquilidad, Hernán Díaz, que quizás, después de todo, no era una ciudadano tan extravagante como pretendía creer el Poeta, y regresó a su casa de una de las orillas del Parque O’Higgins.”

Todavía recuerdo que fui yo el que contestó la llamada de Alone el día del entierro de Neruda. Era temprano y se escuchaba el zumbido de los autos en las calles, lo que apagaba todavía más su voz frágil y afectada, y le pidió a mi madre que lo acompañara a la ceremonia del entierro. Rogué para que me dejaran ir con ellos, pero no me dejaron, sería peligroso, me dijeron, habría protestas, gritos, así que mejor sería me quedara en casa. Fue una pérdida, pero ya la perdoné.

Creo que frente al papel, o la pantalla en blanco, nos frenamos porque le tenemos terror al “qué dirán”. Mi madre, por cierto, le tenía mucho susto, y me parece que eso le impidió desarrollar su escritura plenamente. Pero creo que felizmente esa tranca, esa dificultad, ahora, en el 2019, está cambiando y se están abriendo las puertas del closet donde los asuntos íntimos, secretos, incluso aparentemente vergonzosos –sobre todo en las nueva generaciones- se conversan con menos rodeos y con más autenticidad, como lo hizo mi querido amigo Ignacio Carrión hasta el agotamiento, y literalmente hasta el último suspiro. Él lo supo hacer hasta hundirse en el dolor, donde se quemó las manos (y donde también se las quemó a otros), se hirió los ojos, y hasta rasguñó el papel de sus cuadernos donde lo contaba todo.

Pero regresemos al 87. Ese año fuimos a Chile de visita y recuerdo que con Pilar nos acostamos en cada una de las camas que antes habían sido solamente mías. Fue como un acto de purificación, de lucha, de borrón y cuenta nueva. O a lo mejor pudo haber sido todo lo contrario, a lo mejor fue como un renacer, pero sobre las cenizas todavía tibias de otros años, no lo sabré nunca. Fue un proceso bien curioso, como de reconquista.

Mi entrevista en la IBM –lo veo en las cartas que he escondido “como ardilla”- parece que causó revuelo en mis padres. Ahora recuerdo mejor como ocurrió todo. Sucedió en Nueva York entre parques de árboles frondosos y laboratorios que parecían sacados de algún sueño. Me entrevistaron varios tipos, pero mi suerte estaba echada. Recuerdo a un tipo joven, un poco extravagante, muy trabajador, y que era algo así como una leyenda en los círculos electroquímicos. Me hizo varias preguntas pero más que nada para salir del trámite, para cumplir. Después me entrevistó un tipo más joven, buena facha, al que se le notaba un futuro resplandeciente por adelante, y él lo mostraba en su desplante, tenía la seguridad para mostrarlo. Había pasado por universidades importantes, y por cada uno de los laboratorios adecuados, o por los que había que transitar para ser considerado como miembro de ese círculo dorado de las nuevas generaciones que prometían. Yo también prometía, venía del laboratorio de Yeager, que en esos años era una leyenda. Pero nunca he actuado bien, y uso mal el marketing, y cuando me ocurre eso, dejo de ser técnico, científico, y observo, comienzo a mirar a esos actores, a buscar que fotos tienen sobre su escritorio, por ejemplo, o qué libros guardan en una estantería. Pero como contaba en la nota anterior, mi suerte ya estaba sellada después de haberle dado un no rotundo al doctor Bindra. Había dejado pasar esa oportunidad y ahora estábamos en ese tiempo donde había que pagar la deuda. Años después me enteré que el primer tipo que me entrevistó ese día había fallecido de SIDA. Del segundo no supe nunca nada. Espero le haya ido bien; creo que a él lo contrataron cuando inicialmente rechacé la oferta por mi viaje hacia Berlín.

En la siguiente carta, mi querido padre, con metodología de cirujano, recorre brevemente la situación de mi madre y lo que ocurre con las vidas de mis hermanos y hermana. Al final menciona lo que le sucedió cuando un amigo mío, Javier de Ferari, llevó a su madre a su consulta. Mi padre tiene que haberle pegado “un palo” feroz, porque al día siguiente, cuando se dio cuenta de que Javier era el Javier amigo mío, le devolvió la plata de la consulta hasta con intereses:

 

“…..vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día…..”

 

Santiago, Febrero 17 de 1987

Queridos Cristián y Pilar

Espero que se encuentren bien de salud y que los proyectos se vayan concretando. Ojalá que Pilar termine la parte experimental de su tesis y obtenga el próximo año definitivamente su doctorado. Me alegró mucho que estés conforme con la entrevista de la IBM. Estoy conciente que lograr un contrato es muy difícil pero en todo caso es una buena experiencia. Si no es eso ya se presentarán otras oportunidades. Vuestra estada en Chile nos pareció un sueño y el mes se hizo muy, muy corto. Lástima que nuestra casa no sea lo suficientemente grande donde hubiésemos podido atender en mejor forma a la familia de Pilar, nuestras intenciones habrían sido brindarles mayores atenciones.

Acá las cosas tienen la rutina del tiempo y las novedades que tu debes conocer quizás mejor que nosotros por la prensa de los Estados Unidos.

La mamá bien de salud y el próximo fin de semana iremos a Viña.

Álvaro (hermano menor) está armando una sociedad constructora de viviendas.

Gonzalo (hermano que finalmente terminó viviendo en Canadá) feliz con su nuevo puesto en la Unicef, cuyo sueldo de $250.000 libres es un buen sueldo para Chile.

La Mónica (hermana) y Pato recorriendo Europa y logrando nuevas experiencias.

Alberto (hermano mayor) trabajando en buenas condiciones.

Yo también trabajando en Indisa muy a gusto. Acá el clima está siendo menos caluroso por lo que creo que ustedes irán teniendo menos fríos. Vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día. Recibe tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

Juan

 

Aquí sigue una carta de mi hermana Mónica, donde cuenta las vicisitudes de su nueva vida en Roma y en Europa. Estaban recién casados:

 

Roma, 16 de Febrero 1987

Queridos Cristián y Pilar

Hola! ¿Cómo están? Ojalá súper bien y un poco más estables después del viaje a Chile. También supe por los papás que tuviste una entrevista en NY para la IBM y que te contestan a fines de este mes o principios de Marzo. En todo caso, de verdad te deseamos suerte.

Bueno, ahora paso a contarles hartas y nuevas noticias. Como me imagino, se habrán enterado en Chile, que el curso al cual vinimos no existe, y la única posibilidad de algo en la universidad era un curso “singolo”, es decir, uno cualquiera de la carrera….nada de posgrado ni importante, y aunque lo fuese a tomar yo (no Pato), no tenía los papeles, ya que aunque se suponía que debían estar en la universidad el 1º de Noviembre, no llegaron hasta el 23 de Enero. Estos italianos son un despelote únicos y solo te contestan con un “boh”. Llevé mis fotocopias necesarias, pero nada de eso podían ser usadas, debían ser los originales y mandados y visados por la embajada de Italia en Chile, y de ahí al Ministerio de Relaciones Exteriores en Italia, luego a la embajada de Chile en Roma, y de ahí, finalmente, a la universidad. Como se imaginan, un círculo imposible, casi, de seguir; ah, y además, hay que agregarle que debíamos dar un examen de italiano el 12 de Diciembre para tener los resultados supuestamente en la semana…. pero solo los tuvimos como el 15 de Enero. Y algo divertido, se cerraban las inscripciones en Diciembre; pero prerrequisito, debíamos haber aprobado el examen. Como ven, una sola locura. Para qué les digo lo desesperados y angustiados que estábamos, sumándole que aquí no hay donde vivir, y encontrar una pieza ya es un milagro. Ya en Año Nuevo y antes de Pascua, nos salió esto del Vaticano, pero después de 20, aunque no lo crean, 20 entrevistas y conversaciones pospuestas, supimos de que se trataba realmente el curso (antes solo era una idea general, a lo italiano…) y era “Biblioteconomía, con Mención en Arquitectura Religiosa del Renacimiento a Nuestros Días”…. Por lo cual, aunque ya estábamos inscritos, lo pensamos seriamente, y sumamos el otro gran problema, el dónde vivir. Aunque por medio de unos chilenos encontramos un departamento (¿departamento?), que de verdad eran dos piezas sin cama, con cocina (pero sin cocina ni refrigerador), el baño lleno de hongos por la humedad, sin rejas, en plano terra (nivel calle) y por 500 dólares al mes. Sacamos cuenta de cuanto nos iba a costar en arreglarlo, solo por 4 meses, y era todo una locura. Iba a ser una inversión para botar. No encontramos ni siquiera residenciales.

A Pato le empezaron los dolores de guata (quizás de nuevo úlcera).

Entonces, Cristian y Pilar, dado que los estudios no eran los indicados para nosotros, las condiciones del departamento ($ en general) y por tan poco tiempo y viendo que la beca es independiente al estudio, cambiamos de planes y nos replanteamos todo, no esperar el fin de la beca para empezar a conocer y viajar, sino empezar ahora desde marzo, y ocupar el tiempo y las $ con que disponemos por la beca.

Aunque parezca una locura, no lo es. Creo que vamos a aprender mucho más viajando y “viendo arquitectura”, que por medio de libros en una biblioteca.

Es por esto, que durante el mes de Febrero nos hemos dedicado a ver precios de trenes, ofertas, etc., como también los carnet de estudiantes para tener derecho a albergues. Nos hicimos socios de los dos que hay (y que podemos) uno es el ICTUS, y YHF. Los dos nos dan posibilidades de albergue dentro de toda Europa y el mundo (¡hasta hay en Chile! ¿Cómo será?). También ofrecen billetes de avión a todas partes y súper económicos. ¡Con esto Pato quiere ir hasta Egipto! (no me lo imagino arriba de un camello).

Con esto y el tiempo que disponemos, cree que de verdad se hace mucho más factible el que nos podamos ver. Escriban y dígannos (¿?) como sería, si ustedes pueden y quieren, y así nos ponemos de acuerdo.

Ya tenemos listas las mochilas y sacos de dormir. Nuestro viaje va a empezar, esperamos el 1º de Marzo a España, ya que ahí Pato tiene un primo hermano (no de los que viven en su casa por años) que se casa. Tenemos pensado quedarnos mas o menos hasta el 15 ahí, y luego volver a Italia recorriendo el norte, llegando finalmente el 1º de Abril a Roma donde cobramos la beca (la cual vendremos a buscar cada 1º de cada mes, hasta Junio incluido). Después tenemos planeado comprarnos el Europass por 2-3 meses y recorrer hasta quedar “lona”.

Bueno, ahora ya tienen una idea más o menos de toda la “película”, así que paso a contarles que de verdad en algunos momentos creo nos “tiramos al agua pato”,  ya que ni Pato ni yo tenemos experiencia en viajar así, pero si no lo hacemos ahora, ¿cuándo?  Será toda una aventura, tenemos “planeado” hasta cuanta ropa llevar, pero todo en teoría. ¿Cómo será la práctica?

Ah, y Cristián y Pilar, porfa’ les pido (pero no se rían) que como se me perdió un libretín donde anotaba algunas cosas (como los cumpleaños), se me perdió y necesito, si tu tienes, las fechas de los cumpleaños de todos ya que sé que las debes de tener y sabes, porque siempre llegan tarjetas en las fechas. A mí me encanta mandar, pero sin saber exactamente las fechas estoy perdida (pedirlos a la casa, me da plancha!!). Porfa’ mandalas a:

Sra. Mónica Fierro

Caulonia 10, int 32

00183 Roma

Italia

Si puedes lo antes posible para así tenerlas antes de irnos de viaje el 1º de Marzo.

Bueno, escríbannos y cuenten como están, y todo lo que quieran. ¿Y cómo está el frío allá?

Bueno ya es súper tarde (12) y prefiero cerrarlo de una vez y mandarlo mañana a primera hora.

Reciban un gran abrazo y espero sus noticias

Mónica

Autoficción 42: Que raro es vivir. Demoran tanto en llegar los acontecimientos y se terminan tan luego..

Al leer las cartas de esos años siento que mis padres vivieron demasiado en función nuestra, dependiendo excesivamente de nosotros, de lo que hacíamos, de lo que estudiábamos o no estudiábamos. Todo eso fue bueno, fue muy generoso, pero también, creo, fue desgastador para ellos porque por mucho que uno a veces quiera ayudar, simplemente no se puede, o no se sabe cómo hacerlo o se hace mal, proponiendo soluciones a la medida de uno, a los estándares de uno, al mundito de uno……y uno se puede equivocar tremendamente. Los trabajos de nosotros, los hijos, las oportunidades evolucionaban lentamente, a golpes, con saltos y caídas, y tengo la impresión que a veces lo mejor es no intervenir, o intervenir apenas. Recuerdo que a mí me ocurrió algo que no supe aprovechar. Estaba recién recibido y ya con planes de partir hacia Berlín, cuando llego al laboratorio de Yeager un tipo de la IBM preguntando por Fierro, que donde estaba Fierro. Salí apurado de mi oficina para presentarme, era el Dr. Bindra que recorría universidades reclutando para la IBM. ¿Me interesaría trabajar para ellos? Yeager, que tenía muy buenos contactos con la industria, me tenía bien recomendado. Una respuesta positiva de mi parte y era un caso cerrado, estaría contratado. Pero como ya tenía todo encaminado hacia Berlín, le dije que no, pero que a la vuelta me interesaría mucho explorar esa oferta. Ingenuamente pensé que con un entrenamiento adicional en Alemania, me sería incluso más fácil aceptar ese trabajo en la IBM. Grueso error. Cuando regresé Bindra yo no estaba a cargo de esas búsquedas de candidatos y apenas me contestaron con una carta de gentileza, nada más. Muchas veces las oportunidades se presentan y después simplemente se van, desaparecen. Aprendí cayéndome del décimo piso, solito.

 

Pero volvamos a las cartas. Es cierto lo que dice mi hermano sobre como se trasparentan nuestros padres en ellas. Noto que al leerlas a mí también me ocurre algo parecido, donde creo que revive más fidedignamente mi padre. Mi madre no tanto, más bien sobresale el recuerdo de una madre que observa y cuenta historias y que escribe, pero me parece que no sobresale la madre de todos los días. Pareciera que se recupera solo una faceta de ella, de la persona que escribe. Y resalta mucho el fantasma del cáncer y las enfermedades, o el cáncer y las hormigas, como en esta carta. En esta nueva carta nuevamente nos cuenta de esa enfermedad maldita que ya la tenía agarrada de un pie, tocada, aunque todavía la dejaba moverse por los supermercados, librerías y casas. Incluso todavía la dejaba ir a tomarse una variedad de exámenes médicos que salían buenos, y que indicaban que ya no tenía la salud comprometida. Pero ella internamente, sabía que el jueguito había comenzado y que, cuando eso ocurre, nunca se termina, o nunca se cancela. Llegan solo algunos intermedios, porque el Pac-Man, el juego del cáncer, no se puede abandonar. Ese año, por dos meses, sufre dolores de cabeza que ella interpreta como una vuelta al juego activo, al Pac-Man juguetón que la invitaba a jugar; aparentemente le tocaba nuevamente el turno a ella:

 

“….hemos pasado un poco de susto, mejor dicho se nos terminó el susto. Desde mediados de Diciembre tenía dolor de cabeza al despertar. Pensando en sinusitis, la semana pasada me hicieron una radiografía. Un lado tenía los contornos de los huesos medio borrosos, y el radiólogo aconsejó hacer un cintigrama óseo….”

 

Regresan a la casa en auto, los dos solos, pero la verdad que no tan solos porque van acompañados por el elefante hediondo del cáncer, el monstruo del cáncer, que como en ese juego del Pac-Man quería jugar de nuevo con ella. Imagino las conversaciones y reproches adentro de ese auto. Mi padre por un lado pidiéndole que por favor se hiciera los exámenes médicos y ella que rigurosamente se opone, se niega, porque no desea quedar inutilizada por los tratamientos médicos, las drogas, las jeringas, o las oscultaciones y fantasmas. Al final ella se baja del auto, ¿habrá dado un portazo? ¿Se habrá despedido?:

 

“….ya Juan quería que pidiéramos la hora y estaba tan aterrorizado cuando volvíamos que después de decirle que yo no quería ningún examen más le pedí me dejara en la esquina de la librería francesa en Costanera. Haciendo algo, como que el miedo se esquiva. Total, compré unas revistas añejas que quedaban de la liquidación pasada, y volví a casa en taxi….”

 

Y mi padre continúa solo a casa en busca de los exámenes previos, de otros años, para saber si esos “huesos medios borrosos” que habían visto era algo nuevo, algo que recién se estaba presentando. Se toma primero un calmante, o a lo mejor, un whisky, y busca y escarba, se mete adentro de un closet para indagar, abre cajas, tose por el polvo:

 

“…Juan, mientras tanto, había rebuscado otras radiografías de Febrero, cuando tú viniste, años atrás. Y donde también se veían los contornos borrosos. Así es que muy contentos, desaparecida la idea del cáncer, nos fuimos a festejar al Lomitón…”

 

Es decir el Pac-Man todavía no ganaba. Estaba ahí, le hacía rosquillitas en un pie, se lo mordía, pero la dejaba moverse, la dejaba arrancarse para jugar otro poco más en el futuro. El juego no concluía todavía:

 

“…..una vez pensé formar una sociedad de ex cancerosos…..”

 

Pese a la precariedad en los trabajos. los hermanos se reproducían, crecía la familia y la vida continuaba. Anita, esposa de mi hermano Gonzalo, y hoy fallecida después de un cáncer fulminante, acababa de dar a luz a Catalina. El nacimiento había coincidido con una mejora en el trabajo de mi hermano, de manera que Anita contaba graciosamente:

 

“…..esta niña trajo un pan de molde bajo el brazo…..”

 

 

Febrero 1987

Cristiancito querido

Aquí estoy, en la pieza que ocupaste con Pilar. Todo Igual. El mismo bergere que compré días antes que ustedes llegaran, los cubrecamas café con amarillo, y el mismo calor. Son las tres de la tarde, estoy sola en la casa. Hasta la Guillermina salió a regañadientes por unos trámites para conseguirse una de las casas de Caritas.

Esos días pasaron tan rápido….ahora los echo de menos, hasta extraño los telefonazos y las entradas y salidas repentinas…hemos vuelto a la rutina. Y no sé qué fin de semana tendremos. Vamos a Jahuel, Juan y yo. Y anoche Juan Alberto también quiso ir con su familia. Me gusta mucho estar con los niños. No tanto Juan, mejor dicho que a Juan le espanta la idea. Alegando que los niños me pueden cansar, los aleja rápidamente. Ahora me doy cuenta por qué me recalcaba años ha: te cuidé los niños dos horas….Juan es demasiado adulto, no sabe hacer su vida con niños cerca.

Aída está con siete semanas de embarazo. Me pidieron le consiguiera otra empleada. Clara, la actual, maneja a Francis por el terror…

Anita, siempre muy serenamente tuvo su niña (Catalina). Una preciosa niña. Y esta tarde sabremos el nuevo sueldo y el nuevo puesto de Gonzalo (hermano). Como dice Anita, esta niña trajo un pan de molde bajo el brazo…..y su hermana (Godi) la recibió muy bien, con besitos por todas partes.

Pasando a otra cosa. Invitamos al matrimonio que le prestó su departamento este mes a Mónica (hermana) y Pato en Roma, al restarán giratorio. Todo perfecto, un matrimonio encantador con el idealismo de los años 70 vivito…ex exiliados, quieren volver a cultivar un fundito cuando junten plata. Con unas vainas, machas o erizos y corvina, postre y café, más tres botellas….me sentí quince años más joven. La cuenta fueron $17 mil más la propina….Con eso, encuentro regalado ir dos personas a Jahuel, todo incluido por 9 mil el weekend.

Me gusta Santiago en verano sin la obligación de tener que veranear. Las mañanas son agradables y si no se sale después de almuerzo, esta pieza tuya es fresca. Álvaro (hermano menor) está con Marlene y amigos hasta el domingo, supongo, en Algarrobo, después se va Aída y niños, y los últimos días de Febrero, Anita con sus niñas y su hermana. Su mamá vino para el parto y se vuelve al sur mañana. Me tejí una polera, casi entera, esperando en la Clínica que naciera la niña. Tanto llamaban por teléfono …que hasta yo me empecé a asustar, y me pasé las mismas películas de mis embarazos, que si el niño viene mal, que por qué no sale luego. Al fin apareció Gonzalo en la puerta de la pieza, todo transpirado….yo había dejado mal colocado el teléfono y no recibía llamadas….después de haber estado a cada rato tranquilizando a la mamá de Anita que estaba cuidando a la Godi en casa… en fin, que todo fue bien y madre e hija están en casa. Gonzalo estaba muy emocionado, muy agradecido de tu llamada nocturna.

También hemos pasado un poco de susto, mejor dicho se nos terminó el susto. Desde mediados de Diciembre tenía dolor de cabeza al despertar. Pensando en sinusitis, la semana pasada me hicieron una radiografía. Un lado tenía los contornos de los huesos medio borrosos, y el radiólogo aconsejó hacer un cintigrama óseo …ya Juan quería que pidiéramos la hora y estaba tan aterrorizado cuando volvíamos que después de decirle que yo no quería ningún examen más le pedí me dejara en la esquina de la librería francesa en Costanera. Haciendo algo, como que el miedo se esquiva. Total, compré unas revistas añejas que quedaban de la liquidación pasada, y volví a casa en taxi. Juan, mientras tanto, había rebuscado otras radiografías de Febrero, cuando tú viniste, años atrás. Y donde también se veían los contornos borrosos. Así es que muy contentos, desaparecida la idea del cáncer, nos fuimos a festejar al Lomitón….Bromas aparte, pasé Diciembre y Enero con dolores de cabeza al despertar, creo que de puro miedo al cáncer. Debiera inventarse un tratamiento post-cáncer que incluyera al cónyuge….Una vez pensé formar una sociedad de ex cancerosos, de los que pensamos….sólo queda viva la Yelma Mella y Anita Coll de Zepeda….

El sábado pasado, nos juntamos en la casa de Oriana (hermana mayor de mi madre), con el marido de Silvia Correa que es abogado. Por una hora dimos vueltas sobre las conveniencias e inconvenientes de la separación de bienes. Son más los inconvenientes. Llegamos a la conclusión que si la Clínica iba mal, como Juan sería el primero en saberlo, este abogado haría la separación de bienes en un día….Oriana nos tenía bebidas y canapés de casa impecable, se sentía nerviosa como la gente que recibe poco…pero contenta también. Claro que ayer me llamó porque cree que debo pagarle al abogado y Juan cree que no, sino cuando haga algo tangible….porque no le dijo nada nuevo.

Mándame la carta de la española sobre tu libro. ¿Cuánto tiempo crees necesitar para las últimas correcciones? Yo le alargaría un poco el final y le daría más protagonismo a los de la revista. Claro que con la entrevista habrá un lote de días sin escribir. Si puedes mándame prospectos de computadoras, podríamos comprar una entre Álvaro y yo.

Que raro es vivir. Demoran tanto en llegar los acontecimientos y se terminan tan luego. Así, ya pasaron los días tan esperados en que ustedes estarían aquí….y siento como si no hubiesen estado. Tengo que sentarme en esta pieza tuya para saber que viniste con Pilar. Esta casa, tan igual a cuando ustedes eran chicos, y ya veo las líneas en la cara de Juan Alberto, tan parecido a mi padre cuando joven.

A veces pienso que a Pilar le debemos haber caído como gente muy complicada, llena de normas. Creo que todas las familias tienen códigos desconocidos para la gente de afuera, demora algún tiempo interiorizarse en la otra familia para aceptarla sin reticencias. Espero que con Pilar y familia nos aceptemos recíprocamente sin críticas. Cuestión de tiempo. Sé que Pilar llegará a querernos y nosotros a ella y su familia. Lo único que a mi me importa es que tu vivas contento con ella. Lo demás, las infaltables diferencias, se van limando con la diaria convivencia y los proyectos que van formando ustedes en común. Eso sí que espero conocer el primer hijo tuyo y mejor aún, varios hijos. Si Pilar era grande y ayudó a cuidar a su hermana menor, no le debería gustar repetirse desvelos. A la Esperanza Matas le pasó así. Tuvo que cuidar, ya adolescente a su hermanito y ya perdió el interés de tener hijos propios. Por eso solo tuvo dos. Ahora, al medio siglo, cuando miro a las mujeres de mi tiempo, no hay mucha diferencia, casi todas están gustando del tiempo libre que les queda, y ninguna es buena abuela. Unas, por haber criado muchos niños, y otras, por falta de práctica en eso, ya que se dedicaron a trabajar fuera de casa. Yo, personalmente me siento como una ardilla en su árbol, contenta de estar viva y mirando vivir a los demás, me da una sonrisa interior…se sacrifican corriendo de allá para acá, a veces sin sentido….

Anoche fue la última llamada desde EE.UU del chico de los cheques. Su mamá vino hoy a buscarlos.

Y como ya debes estar bien cansado con esta larga carta, la termino. Además me duele la espalda y en el colegio de enfrente tienen un festival demasiado ruidoso, y han llegado hormigas a tu sillón…

Además te tengo que felicitar por Pilar, me gusta lo sincera y espontánea que es. Me hubiera gustado estar algunas horas con ella, conversando tranquilamente. Pero ya habrá tiempo para eso más adelante.

Creo que con la Diet-Cola llegaron las hormigas, las siento en el cogote….

Te quiero de aquí a Cleveland y hasta el Más Allá…

Ximena

Descubrí que el dolor de cabeza es por deshidratación, ahora tomo agua todo el día y no me duele al despertar..

Autoficción 40: la inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener

Lo bueno de la época por la que estoy viviendo, mi último tercio, es que ya llegué a una edad donde no necesito alcanzar nada extraordinario en lo profesional; tampoco necesito ser un buen ajedrecista, ni tampoco un escritor, o un gran científico, no necesito ser nada de eso ni probar nada tampoco. Si me alcanzan los deseos de escribir, simplemente escribo, pero teniendo siempre presente, imaginando como lo hacía mi amigo Ignacio, que estamos todos listos, moribundos o muertos, y llegando sin sorpresas a la edad de las verdades, de las definiciones, donde ya no vale la pena reescribir la historia porque por muy triste que esta sea, se parece a las historias familiares de cada uno de nosotros. La regla es escribir sin censuras, ese es el único norte y sálvese quien pueda.

Después de los preparativos anunciados en las cartas anteriores parece que mis padres partían finalmente de viaje a Europa, a Palma de Mallorca. Poco antes, mi madre me manda la dirección de la famosa agente literaria de esos años, Carmen Balcells. La todopoderosa agente literaria española que cuidaba como a sus cachorros a escritores como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Cortázar, José Donoso y tantos otros. Recuerdo que pocos meses después de la carta de mi madre, le mandé a su agencia el mismo texto que me había criticado don Guillermo Blanco (ver autoficción 36), el escritor chileno fallecido en el año 2010. Lo curioso es que pese a ser un perfecto desconocido en esa área, fueron extremadamente gentiles conmigo y lo leyeron, le prestaron atención. Por supuesto que el comentario me dejó con un ojo en tinta, pero fue una experiencia interesante. Tuve miedo, siempre he sido bastante miedoso, apuesto poco, busco siempre tierra firme, y me faltaron los deseos grandes de llegar a ser un escritor. No sé si tuve talento. Me gustaba escribir, y todavía me gusta; pero en esa época me dio susto y no insistí. Por eso nunca corregí ese texto largo. Imaginé que si trataba de ganarme la vida de ese modo, terminaría de allegado sobreviviendo en la casa de un amigo, o de algún hermano, o en una autopista, arranchado sobre un colchón usado a los pies de un paso bajo nivel con ruido de autos y camiones.

Creo que gracias a no haber sido un elegido, logré una buena vida, un buen techo, y dos hijas que ya emprendieron su vuelo propio. Y dentro de todo, en mi trabajo diario no necesité besar demasiados pasamanos a lo largo de estos años. Solo un poco, a veces, un poquito, en escenas que trato de olvidar, o de reírme. Todavía recuerdo, por ejemplo, con un poco de vergüenza cuando tuve que promover “el desorden”, o las estructuras amorfas frente a unos visitantes, inversionistas y amigos de Stan Ovshinsky (Héroe del Planeta según la revista Time de esos años, en el 99). Esos ejecutivos, periodistas, actores como Alan Alda, científicos de renombre como Edward Teller (padre de la bomba de hidrógeno) recorrían periódicamente nuestro laboratorio para enterarse sobre las últimas novedades de ese reconocido inventor. Stan adoraba la atención, y notó desde el primer momento, que ese concepto era llamativo, de manera que utilizó el desorden hasta sus últimas consecuencias. Era un concepto que atraía la curiosidad del que escuchaba, porque todos de alguna manera batallamos contra el desorden, con los papeles importantes desordenados y que se pierden, los documentos que se pierden. Stan parecía buscarlo, lo vivía, lo adoraba, pero en otras dimensiones, en el desorden a escala atómica. Buscó ese desorden en los átomos, en la estructura atómica, algo que le había dado buenos resultados cuando trabajó con la sílica amorfa (opuesta a la sílica cristalina, donde los átomos están bien ordenados y ubicados en el espacio en una estructura definida claramente) y que promovió exitosamente en las celdas fotovoltaicas (solares). Mostró que las celdas solares de silica amorfa eran más eficientes para captar la energía solar que las cristalinas. Y desde esa época Stan no soltó el desorden, y lo transformó en el motivo de su vida, fue su inspiración. Desde ese día original, Stan trató de aplicar ese concepto sobre todos los potenciales avances tecnológicos. Si el uso de sílica amorfa en la celdas fotovoltaicas (solares) le había dado tan buenos resultados, ¿por qué no intentarlo entonces en otras áreas, con otros materiales como los que se usan en las baterías? Y así fue como, dando un salto de buen equilibrista, apostó por “el desorden” en los materiales que se usan en las baterías, se las jugó por “el desorden” y buscó, con su excelente marketing, transformarse en el rey “del desorden”, el inventor del desorden, donde los materiales, para que funcionaran mejor, más exitosamente, al limite de sus capacidades en el nuevo mundo tecnológico, debían poseer estructuras atómicas desordenadas, amorfas. Según Stan, lo fundamental era encontrar el elemento químico que indujera ese desorden en un material específico. Y así fue como al buscar nuevos componentes para el cátodo de las baterías, Stan simplemente decretó que había que “inducir desorden” en la estructura de ese material, ahí se escondía la solución. ¿Y cómo se inducía el “desorden”? Según él, con el simple acto de agregar mínimas cantidades de otros elementos (escogidos de la Tabla Periódica), en el momento en que esos materiales se formaban o sintetizaban en el laboratorio. Y así fue como muchas veces terminé predicando “desorden” frente a impecables visitantes que escuchaban maravillados las bondades de las estructuras amorfas, desordenadas, que propiciaba Stan. Uno tenía que explicar -como en un acto de fe- el camino por el cual esos materiales, los amorfos, llegaban a ser mejores que los cristalinos. Es sabido, por ejemplo, lo importante que es para una batería su capacidad, sobre todo si son diseñadas para su uso en un auto eléctrico. ¿Cómo aumentar o maximizar su capacidad? Stan prometía, con la fe de un predicador fundamentalista, que eso se lograría induciendo desorden en la estructura atómica de los cátodos. Todavía recuerdo ese día loco, en que después de agotar la Tabla Periódica de los elementos buscando ese desorden, cansados de tirarle dardos a esa maldita Tabla, investigando qué elementos agregar para “estimular desorden” y que Stan fuera feliz, nos pidió después de un largo silencio, de una pausa de hielo, que usáramos uranio -¡uranio miéchica!- un elemento radioactivo. ¡Y saltamos de nuestros asientos para conseguir uranio, a comprar uranio, a comprarlo antes de que el mundo se fuera a terminar! Lo curioso es que casi nadie, y solo los más avezados, los que Stan había conocido desde hacía muchos años antes, se atrevían a contrariarlo.

Y es así como hasta el día de hoy me topo frecuentemente con gente que ha escuchado hablar del legendario Stan Ovshinsky, el Héroe del Planeta, el genial inventor, el Edison moderno, y donde lo único que desean oír se relaciona con las hazañas y proezas de ese hombre magnífico y extraordinario. Es como si sentados frente a una chimenea, con un trago en la mano, esperaran a que uno les cuente historias deslumbrantes para confirmar las hazañas de Stan, sus conquistas. En el fondo, de una manera casi infantil, buscan escuchar de un Batman nuevamente, porque Batman existió, en algún momento parece que vivió. Lo triste es que cuando cuento la firme, cuando digo que Stan era como un emperador sin ropas, que caminaba en cueros sin que él se diera cuenta, como un niño a pie pelado en busca de reconocimiento, como un huérfano en busca de cariño, por lo general quedo mal parado y ya no buscan averiguar nada, me largan y dirigen la atención hacia otros derroteros como si repentinamente se apagara la chimenea o se acabara el trago -el Cabernet chileno, el tinto, el tintito- y me hacen callar o exploran otro tema; ya no les interesa que les cuente nada más. Lo interesante es que usando ese esquema Stan y todos sus parientes ganaron mucho dinero, sobre todo cuando la compañía  (ECD) se hizo pública y vendió acciones en New York. Lamentablemente a mí no me tocó nada. Pero lo llamativo es que Stan, basado en su magia, en sus contactos, en su marketing atraía a mucha gente que hacían cola para abrirle la chequera.

Descubro que a la gente, a muchos conocidos y amigos, les gusta escuchar de grandes conquistas, de ejemplos vivificantes, como si buscaran guías espirituales que nos pudieran salvar de algo, o de alguien. Pero la verdad es que a pesar de los años, yo también extraño eso, todavía existe una parte de mí, escondida en algún lugar de mi cerebro, que todavía está bajo el influjo magnético de Stan, bajo la magia de Stan, y que busca conocer estructuras amorfas, y que todavía quiere explicar (¿o encontrar?) esos lugares exóticos, míticos y especiales donde todo es posible, donde los sueños más intricados son ciertos, una realidad que puede tocarse con los dedos….pero he perdido la fe, ya no creo, en este último tercio de mi vida me cuesta demasiado creer en algo, en alguien. He dejado de creer. Ya no me puede salvar nadie.

…pero estábamos hablando de Carmen Balcells que parece no fue muy diferente al Héroe del Planeta. Aquí recuerdo lo que mencionó María Jesús Duato, viuda de mi querido amigo Ignacio Carrión, cuando se refirió a ella:

 

“¡menudo personaje! ¡Consultaba con una vidente a qué escritores representar! “

Finalmente aquí llegan las dos cartas de mi madre:

 

 

Cristiancito

 Siento no haber estado anoche cuando llamaste. La dirección es

 Señora Carmen Balcells

Agencia Literaria Carmen Balcells

Diagonal 580

Barcelona 21

España

 Un montón de cariño a los dos. Gracias por lo recortes. Aquí se publica todo, casi.

 El 16 de Agosto parto a Madrid, quizás vaya a París. Nos encontraremos con Juan el 31 en el Hotel Cala Fornells. Justo iré por el océano el día de tu cumpleaños. Naciste a las 11 de la noche del día 16 de Agosto.

 Ximena

 …te quiero p’al mundo. Escriban –escriban- escriban a American Express, Palma de Mallorca, España.

 

 

 

 Lunes primero de Sept 86

 Despertando de la siesta

 Cristian y Pilar

 El otro día te envíe certificado un libro de García Márquez y otro sobre gramática española. Juan me pide que no lleve el libro sobre Littín a Chile (La Aventura de Miguel Littín Cladestino en Chile, Editorial Oveja Negra, Mayo 1986).

 Terminé hace justo una semana “La Insoportable Levedad del Ser”, así que te lo pondré al correo (junto a un amasijo de recortes de revistas y diarios españoles). Juan ha tratado de leerlo (la Levedad del Ser) pero no logra interesarse, prefiere los diarios y revistas. Está de vacaciones. No me interesó mucho como novela. También en Chile es “best seller”. Creo que lo promocionan por su suave antimarxismo.

 Son las 5 pm y de repente el cielo se oscureció y llegaron truenos, relámpagos y lluvia. Más rato iremos a Portol donde los Matas a comer. Otro día desde Palma te llamaré con los números de teléfono.

 España está un 30% más caro que el año pasado con su entrada al Mercado Común Europeo y el IVA. Ahora cualquier cosa vale 200 pesetas (una Coca-Cola) y el dólar está a 130 pesetas. Así es que hay menos norteamericanos de turistas.

 Un gran abrazo a los dos

 Ximena

 …llévame a Chile comprándolo con American Express un juego de sábanas y, si puedes apretarlo, un cubrecama acolchado igual al juego. Desde Chile te enviaré un pedazo de mi papel mural medio celeste-gris para que haga juego. ¡Gracias!

 

 

Y me despido con una carta de mi padre, con una nota de mi padre que siempre habló de variados temas con nosotros, que nos contaba mucho, pero que siento se guardaba también mucho. Con los padres a veces ocurre eso, creo, aunque uno trate lo contrario; no son los típicos amigos de uno porque son los padres, no son nuestros compadres, y además pertenecemos a generaciones diferentes. Ahí siempre me topé con una barra alta. Miro hacia atrás y noto que con él a veces 1 + 1 daba 3. Lo veo a la distancia, a mi padre, como una especie de padrino benévolo, indulgente, conciliador, un hombre que sabía relacionarse con la gente, con mucha gente, y que como en un juego de carambolas, si no conocía a alguien que necesitaba para solucionar un entuerto, sabía encontrar a otro personaje usando una llave maestra que de conocidos lo llevaban a otro conocido, (porque en el fondo todos estamos relacionados con todos), que al final le llevaban a buen término la iniciativa, a solucionar un trámite, obtener un documento, una firma. Creo que a eso lo ayudó la escasez de neurocirujanos chilenos que habían en ese tiempo en Chile. Por ahí escuché que Asenjo se involucraba mucho educando a neurocirujanos de otros países, y que le ponía bastante menos interés al formar médicos chilenos; estaban ahí, existieron (como mi padre), pero siempre la oferta fue menor que la demanda. Eso creo que favoreció a mi padre al limitar la competencia y transformarlo en un médico más indispensable. Los que ayudaban a mi padre, lo hacían gustosos porque sabían que en el futuro, si les ocurría algo, si sufrían un accidente, como un golpe en la cabeza, una caída, lo necesitarían como médico y ahí estaría él. Y como médico, al igual que los curas (“los médicos son como los curas, mijito”), se enteraba también de muchos asuntos poco conocidos, íntimos, de variados personajes que muchas veces llegaban a golpear su puerta por problemas de salud. Eso lo ayudó muchísimo a sobrevivir en una época difícil, y por añadidura nos ayudó también a todos. Así es como Gabriel Valdés (fallecido en el año 2011), político chileno, opositor a Pinochet y figura clave en la transición hacia la democracia, lo ayudó (pese a que no le machucaron la cabeza en las protestas y no terminó en las manos de mi padre) a conseguir el viaje de mi hermana y su marido de ese entonces, Patricio, a Italia:

 

“…tú sabes que Moniquita y Pato lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato…”

 

Por otro lado la situación política de Chile evolucionaba lentamente, no cambiaba demasiado:

 

“….en Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener….”

 

Finalmente los dejo con la carta de mi padre:

 

 

Palma 8 de Septiembre 86

 Querido Cristián

 Espero que tú y Pilar se encuentren bien de salud y les vaya bien en sus estudios y trabajo. Yo hace una semana que estoy con mamá en Palma que como ustedes la conocen es una isla muy hermosa. Estaremos aquí hasta el último fin de semana de Septiembre.

 La mamá bien de salud y recordándolos a todos ustedes. Hace tres días fuimos al Hotel Lido donde estuvieron ustedes el año pasado. Me gustó verlo y imaginarlo que ahí ustedes lo pasaron bien. En verdad que sería bueno que próximamente nos reuniéramos en Palma en lugar de veranear en Chile. A lo mejor a ustedes les sale incluso más barato venir acá que a Chile. Eso es más realizable si con tiempo se toman las reservas a las casas de turismo, que ofrecen en un paquete traslados y hotel a precios a veces irascibles. Ayer la mamá trató de ocupar la tarjeta, pero algo no funcionó bien; seguramente no conocen un detalle que permita la comunicación.

 Me alegro que sigas buscando trabajo en el área privada, porque el dinero sin ser lo más importante, es fundamental para vivir tranquilo. ¿Cómo le va a Pilar en su doctorado? Cuando se reciba ella y trabajen ustedes dos, van a ser personas privilegiadas. Preocúpense de la residencia en USA; no les vaya a pasar lo de Gonzalo (hermano que vive actualmente en Canadá), que por no haberse preocupado mientras estudiaba ahí, ahora no puede regresar. Si es necesario contraten un abogado especialista en residencia y pagarlo, eso bien vale la pena hacerlo.

 En Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener.

 Tú sabes que Moniquita (hermana) y Pato (su esposo en ese entonces) lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato. Deben estar en Italia el 1º de Noviembre hasta el 30 de Junio de 1987. Es una beca de 400 dólares cada uno, es decir 800 dólares los dos. Tienen además seguro de salud y viaje en avión de ida y vuelta. Lo único que Moniquita tenía pena en no verte cuando ustedes vayan el 7 de Diciembre a Chile.

 Aquí todo está precioso, con un clima magnifico. El Hotel es muy cómodo. Tenemos la piscina en el mismo piso cuarto de nuestra habitación, y disponeos de una playa a 15 metros del Hotel.

 Mi querido y tierno Cristiancito, ustedes nos hacen muy felices, y tus cartas y llamadas telefónicas y otras delicadezas son la felicidad de la mamá y nosotros. Cuéntame en tus cartas en que estás trabajando, si estas escribiendo un “paper” porque eso es muy importante para tu carrera.

 Un cariñoso abrazo y beso de la mamá y mío, para Pilar y para ti.

 Juan

 

 

Me despido con una humorada que mi padre me mandó para mi cumpleaños, es una tarjeta que a pesar de los años todavía me arranca una sonrisa:

 

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Los metametales

Cuando un escritor me gusta es como si me sacaran jugo. Primero me da una envidia sana, pero pronto recupero el equilibrio porque reconozco mis limitaciones, el barro en que me muevo. Sin embargo, pese a esos murallones que parecen insalvables, difíciles, de todas formas escribo, me largo, gateo y corrijo…. hasta que al final, y en contadas ocasiones, algo resulta porque duele. Me ocurre cuando leo los diarios de mi amigo Ignacio Carrión. O con Eduardo Halfon, que es otro de ellos. Cuando leo su libro de relatos, Signor Hoffman, me salpican los deseos por contar, por decir algo, por escribir lo que nos ocurrió el fin de semana pasado, por ejemplo, cuando fuimos a la casa de Roberto Merlin (originalmente de Argentina) en Ann Arbor, un profesor y miembro del Departamento de Física en la Universidad de Michigan.

En su casa me enteré sobre los metametales, unos compuestos que hacen que la luz se curve y esquive los objetos haciéndolos de hecho invisibles. Y esa es la especialidad de Roberto, una área de mucha actualidad y gran importancia en el campo de la óptica y electromagnetismo. Los metametales son mezclas de metal y materiales de placa con circuitos diminutos impresos como cerámicas. Y es ahí donde la Pili ayuda a los estudiantes porque esa es su especialidad: lo diminuto, lo pequeño, lo “nano”. Cuando escuchaba esas explicaciones, mientras las trataba de digerir, de hacerlas mías, pregunté si en unos años más se podría conseguir la invisibilidad nuestra, de los seres humanos, la invisibilidad mía o de Pilar…..

 

…..pero ahí si que lo miraron feo, al pobre. Fue divertido ver a Cristián como trataba de entender haciendo esas preguntas un tanto excéntricas; el pobre siempre cree que puede ser capaz de hacerlo, de entender. Se las da de vivo, de que “entiende”, de que “sabe”, que “conoce”, o que solo basta con “ponerle el hombro” y todo pasa, pero la verdad es que la realidad es más difícil y compleja, nada de fácil de entender.

 

La estudiante de Roberto, Meredith, se graduó en el programa de doctorado y por eso la celebración, el convite. También asistíamos para celebrar a otro estudiante suyo, uno nacido en Algeria, y que se había graduado hacía poco en el programa de doctorado. Llegamos a la casa adelantados así que la Pili me pidió que manejáramos por un rato más, que no me gusta llegar primero, o no me gusta llegar adelantada, parece que me dijo. Pasamos al frente de la casa que tenía un árbol grande y pelado por los efectos del invierno. Afuera todavía no había ningún auto y las casas vecinas se veían todavía más vacías. Tocamos el timbre finalmente, pero no esperamos a que nadie nos abriera la puerta. La empujamos y entramos, así nomás; o mejor dicho, Cristián empujó la puerta y entraron, así nomás. Adentro nos encontramos con la señora del profe, una señora francesa muy amable, gentil, y que hablaba castellano sin problemas. Trabaja como traductora, nos dijo. Pronto llegó Roberto y ahí me enteré que vivían hace muchos años aquí en USA, y cuando puso su música de fondo, su preferida, todo se confirmó porque los ritmos eran de mi tiempo, con Piero, Mercedes Sosa o Facundo Cabral. Este último asesinado por error -a balazos- hace poco tiempo, después de terminar su último concierto en Guatemala. Los estudiantes se reían porque no reconocían esos ritmos, pero los soportaban con esa típica resignación que muestran las visitas cuando están en la casa de un profe al que respetan. Pronto llegó Meredith, y un abrazo, y felicitaciones por ahí, felicitaciones por allá, y que sí, que estaba feliz porque pronto, en pocas semanas más, partiría hacia Barcelona para trabajar como posdoctora en un Instituto de la Comunidad Económica Europea. Cuando noto que Meredith se ha quedado sola, aprovecho para preguntarle sobre los metametales y la invisibilidad (aunque mi amigo, el que se reía al principio del relato, dice que uno lo trata de entender todo, que “sé”, que “conozco,” cuando lo que sucede es fácil y sencillo: simple curiosidad, eso es todo). Los metametales, me dice Meredith, pretenden conseguir la invisibilidad de los objetos (eso ya lo escuché). Son materiales, que al ser recubiertos por otro material especial, agrega, reorientan los rayos de luz que impactan sobre dichos objetos alterando el comportamiento natural de la luz, de modo que las ondas electromagnéticas rodean al objeto y este no las absorbe (ahí sí que me perdí); es decir ni absorbe ni refleja la luz y el objeto se vuelve invisible (ahi entendí mejor). Se usa y se estudia mucho para evadir radares, me confirma. Quedé intrigado, pero justo llega Roberto, y qué pasemos a probar la comida antes que se enfríe, nos dice. La señora del profe se pierde por un rato y cuando llega, que perdonen, nos dice, estaba fumando un cigarrillo, nos repite. Al final llega también el otro estudiante recién graduado (solo unos meses antes), originalmente de Argelia. Tiene los ojos profundos del que ha sufrido mucho, tristes, recaídos, diría que muy bellos, pero no lo digo para que nadie piense en otra cosa. Cuando te habla ya no pierde el tiempo como lo hacemos nosotros; pareciera que para él todo es importante, incluso los saludos convencionales de un extraño, o escuchar esa música andina poco familiar que nos facilitó Roberto, o saludar casi por última vez a su profe ahora que terminó su doctorado. Su padre se involucró en la vida pública de su país y pagó con su vida. Se “metió en política”, me cuenta la Pili alarmada: y lo mataron, por eso lo mataron. Y que no “meta las patas”, me sugiere, no se te ocurra preguntarle ni escribir sobre eso, me dice (se inquieta). La escuché con atención y después de su alerta fui disciplinado y no le pregunté por los motivos, no le consulté por qué habían asesinado a su papá, o cómo lo habían eliminado, cómo lo habían matado -¿lo ahorcaron? ¿Lo envenenaron? ¿Lo fusilaron? ¿Lo degollaron? ¿Recuperaron su cadáver?- pero él, su padre, estuvo siempre presente, ahí, entre nosotros, y también lo imaginé parecido al hijo, sobre todo cuando vi a su madre, la viuda, que estaba también ahí junto a sus dos hijas, (o con sus dos hermanas), que de seguro ahora lo extrañaban y pensaban en él, sobre todo en una ocasión tan importante como esta. ¿Por qué estamos aquí nosotros y no su padre?, pensé, ¿con qué derecho? Y Roberto feliz conversa en castellano. Ya me cansé nos dice a todos, me cansé de los estudiantes, me cansé de ustedes, declara con una sonrisa, pero ahora lo dice en inglés. Ya tengo 70 años y deseo sacar el pie del acelerador. Y todo eso lo dice mientras veo como su señora se ausenta nuevamente. ¿Otro cigarrillo? Y pronto llegan unas patatas de kubbat, rellenas con carne picada, pinches de pollo adornados con crema de yogurt y arroz con langostinos, comida que todos disfrutamos.

Su madre, la viuda, todavía se ve joven, vive en California, ya no regresan a Argelia. Las dos hermanas altas, (o las hijas) delgadas, hablan y conversan entre ellas, con los otros estudiantes, con su madre. El profe se levanta y ofrece un brindis, está contento, se le ilumina el rostro cuando habla de su trabajo, de sus años en la universidad, de sus más de treinta estudiantes que ha graduado en el programa de doctorado, pero ya está cansado y desea tomarse la vida de manera más liviana.

¿Y más Malbec? ¿Más arroz con langostinos? Y los padres de Meredith, que llegaron de Parma, Ohio, comparten una torta traída especialmente para la ocasión. Habla Meredith que da las gracias, y a los padres –esta vez los dos vivos- se les ilumina el rostro. Están contentos, algo así como misión cumplida, se apoyan, se les nota que ya son muchos años en que danzan juntos.

Y ahí entonces me acuerdo de nuestros amigos iraníes que conocimos en nuestros tiempos de estudiantes, en Cleveland. Al padre de nuestro amigo también lo habían eliminado cuando la revolución instauró al Ayatollah Khomeini como jefe supremo del país. Esa vez, pese a que la Pili no me dijo nada, tampoco consulté sobre los detalles de su muerte, pero parece que lo habían fusilado. Recuerdo que en el departamento donde vivían casi no habían adornos en las repisas o sobre las mesas y paredes; pero la foto del padre estaba ahí, sobre una chimenea limpia que nadie había usado nunca. Era una foto en blanco y negro, de carnet, de documento público, casi lo único que les quedaba de él. Lo más probable es que arrancaron apurados de Irán, pensé, arrancaron con la ropa puesta y pasaportes, y algunos anillos que guardan como recuerdos de familia. Desde ese entonces me fijo con gran atención en las fotos de carnet, que es casi lo único que sobrevive después de una tragedia. Aquí en Michigan tengo la foto de mi abuelo, por ejemplo, en un carnet de identidad que me regaló mi tía Oriana. Se ve muy serio, de corbata, y con sus arrugas en el rostro bien marcadas y trágicas, pese a que a él nadie lo mató; murió de viejo simplemente.

 

Al final regresamos a nuestra casa, en Northville. Podría jurar que me subí con la Pili al auto porque la vi acomodar la cartera negra bajo sus pies, en el suelo, pero ahora acabamos de llegar a casa y no la veo, no la encuentro por ninguna parte. Sé que tenemos que haber llegado juntos porque acabo de ver su cartera negra al lado del sofá amarillo, en el living, y justo cuando llegaban los gatos a recibirnos, y cuando el Copo se acerca a saludarnos moviendo la cola vigorosamente. Imagino por un instante breve, que a lo mejor la Pili se quedó conversando con Roberto sobre los metametales (supongo que ya está claro que ella conoce bastante sobre el tema, y la entusiasma); pero todavía no la veo. Siento algo parecido a la angustia, julepe, me siento solo, acordonado, y me dan unos deseos grandes de contarle intimidades, de hablar con ella sobre eso que nunca hemos podido conversar porque siempre nos ha faltado tiempo, de preguntarle sobre nuestras vidas…… pero uno siempre vive tan escaso de tiempo. Me habría gustado preguntarle si deberíamos, o mejor dicho, si podríamos haber hecho algo diferente durante todos estos años. O si nos arrepentimos de algo que hicimos, de algo que ocurrió en mi vida, en nuestras vidas, algo importante que duele y acaso da vergüenza.

Creo que uno percibe lo mucho que ha perdido cuando ya lo pierde, cuando todo cambia y ya no hay vuelta, como cuando la salud nos da un portazo, o cuando la muerte nos visita sin muchas notificaciones. Y siento nuevamente la urgente necesidad de saber, de preguntarle si valió la pena el que nos mudáramos a Ohio y después a Michigan en esos años iniciales, cuando las niñas estaban chiquititas; si valió la pena haber viajado juntos de visita a Santiago al final de los 80, en una época en que apenas nos resultaban los proyectos, pero de todas formas fuimos, viajamos, ……no, no te preocupes, nos resultará, le decía, mientras contemplábamos con preocupación el aterrizaje en una familia que apenas conocía…

Si valió la pena, me pregunto; si valió la pena haber vivido, haber luchado, llorado, haber celebrado todos estos años juntos….

…. y levanto la vista, enciendo luces, y solo veo a nuestros gatos, a nuestro perro patagónico, el Copo…… y su foto de carnet.