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Autoficción 61: Aquí, a un mes del Plebiscito, todavía se vive un clima de dictadura, pero que inexorablemente va a la democracia. El señor Pinochet con la derrota en el Plebiscito está tocado de un ala y se va quedando solo.

Lees las cartas que te escribieron tus padres en esos años, en los 80, y quedas con la triste sensación de que muchas veces no fueron transparentes. Pensaste que finalmente, después de tantos años, podrías hablar con más tranquilidad, pero ahora dudas, a lo mejor todavía falta que transcurra más tiempo, unos cuantos años más, o que se mueran los sobrevivientes….pero entonces tú estarás ahí, Cristián, y se te pasará tu cuarto de hora y no podrás hablar. Notas que te cuesta trabajo persistir, a veces cansa, pero no te queda más remedio que reanudar la tarea nuevamente.

En la siguiente carta tu padre finalmente te menciona algo sobre el plebiscito:

 

“….aquí, a un mes del Plebiscito, todavía se vive un clima de dictadura, pero que inexorablemente va a la democracia. El señor Pinochet con la derrota en el Plebiscito está tocado de un ala y se va quedando solo. No es tarea fácil recuperar la democracia, pero en estos años de dictadura el pueblo ha logrado distinguir lo importante de lo supernumerario, saber que tiene que estar unido para derrotar al dictador…”

 

Se regalonea con la idea de tener “un amigo” en La Moneda, y saborea alguno de sus nombres, como Eduardo Frei, o Gabriel Valdés, que lo ayudó a conseguir esa beca para tu hermana, Mónica, y su marido:

 

“…debe haber un candidato único y en este momento se perfilan como los más probables varios amigos que tú conoces:

 Patricio Aylwin (autoficcion 28, 22, 21, Patricio Aylwin)

Andrés Zaldívar (autoficción XIV)

Gabriel Valdés

Eduardo Frei (sobre el padre, leer lo mejor me habría ido del país)

Y quizás Sergio Molina……”

 

Lo interesante es que no menciona un hecho extraño que ocurrió durante la elección de ese candidato, donde aparentemente la nominación no se ejecutó de manera trasparente. Patricio Aylwin sería elegido, pero bajo las protestas de Eduardo Frei, hijo, y Gabriel Valdés que alegaron fraude en esa elección interna del PDC (partido de gran importancia en ese entonces). Al primero le quedaba mucho tiempo, no era viejo, y pronto llegaría a ocupar la presidencia. Físicamente se parecía mucho al padre, el ex presidente Eduardo Frei Montalva. Y así fue como durante su campaña presidencial, después de los cuatro años de la presidencia de Patricio Aylwin, mucha gente de pueblos apartados lo recibían con los brazos abiertos y como si todavía hablaran con su padre (ya fallecido), le comentaban sorprendidos mientras le daban un abrazo, “pero qué bien se ve, don Eduardo”, como si los años no lo hubiesen tocado. Tristemente, el que verdaderamente perdió, fue Gabriel Valdés porque ya le quedaban pocos años y poca juventud:

 

Santiago, Noviembre 2 de 1988

 Queridos Cristián, Pilar y Camila

 Hemos tenido mucha alegría de saber que estén bien y que se hayan trasladado a la nueva casa. Ojala tomes luego fotografías y las mandas para conocer aunque sea a la distancia vuestro hogar. Por lo que tú me cuentas parece que ha sido una verdadera oportunidad. Ojala que la tramitación del permiso de trabajo y residencia sigan caminando bien, lo que es muy importante para vuestro porvenir. Creo que el hecho de trabajar en la Universidad es un factor muy importante.

¿Cómo le va a Pilar (tu esposa) en su tesis? Ojala pudiera recibirse como lo tiene pensado en el transcurso de este año y en los próximos meses esté trabajando en la NASA. Terminar una tesis no es fácil, porque siempre van surgiendo nuevos detalles que al final parece que no termina nunca. Ojala que todo resulte bien.

 Con la mudanza a la nueva casa se que tienen que estar pasando por apuros económicos, pero incluye en tu presupuesto mensual US$ 300, que te sirvan para pagos de compromisos económicos y compras para la casa. Si tienes necesidad de pasarte de esta cantidad puedes hacerlo, porque sé, que si así ocurre es por estricta necesidad y no quiero que estén pasando angustias económicas.

 La mamá gracias a Dios bien de salud, al igual que todos tus hermanos que siempre los recuerdan con mucho cariño. Mándanos fotos recientes de Camila.

 Querido Cristián quiero pedirte explorar la posibilidad de conseguir una beca en la Cleveland Clinic para nuestra jefa del Laboratorio Dra. Carmen Valdivieso. Esta beca sería pos unos dos meses y se puede relacionar con cualquiera de las técnicas que se están desarrollando allá. Es una doctora muy bien preparada y de gran capacidad y seriedad. No habría necesidad que le pagaran sueldo porque conservaría el sueldo de Chile. Solo necesitaría un programa definido dentro del laboratorio de la Cleveland Clinic. Te adjunto curriculum de ella. Quizás como es por un par de meses tú podrías facilitarle su estada en Cleveland y que ella pagara el alojamiento, que no fuera más caro que el equivalente que tuviera que pagar en otra parte. Convérsalo quizás si te parece con el Dr. García. Si hubiera una posibilidad cierta nosotros podríamos iniciar un trámite oficial con la Clínica. En todo caso todo esto es tentativo y si esto no es posible puedes olvidarlo totalmente. Pero sí, por favor contéstame las posibilidades afirmativas o negativas que hay.

 Aquí, a un mes del Plebiscito, todavía se vive un clima de dictadura, pero que inexorablemente va a la democracia. El señor Pinochet con la derrota en el Plebiscito está tocado de un ala y se va quedando solo. No es tarea fácil recuperar la democracia, pero en estos años de dictadura el pueblo ha logrado distinguir lo importante de lo supernumerario, saber que tiene que estar unido para derrotar al dictador. Debe haber un candidato único y en este momento se perfilan como los más probables varios amigos que tú conoces:

 Patricio Aylwin

Andrés Zaldívar

Gabriel Valdés

Eduardo Frei

Y quizás Sergio Molina

 Pienso que alguno de ellos será el candidato final. Ojala que cuando te llegue esta carta ya nos hayas escrito y mandado la información de sitios cercanos a Cleveland para ir en el verano.

 Reciban tú, Pilar y Camila un cariñoso abrazo de la mamá, los hermanos y mío.

 Juan

 

 

En la siguiente carta tu hermano, Álvaro, descubre el poder de las computadoras y se complica al mandar textos parecidos a distintos destinatarios:

 

“…la tentación del computador es demasiado grande. Acabo de cometer un pecadillo. Tomé algunos párrafos de esta carta y los volví a grabar para mandárselos en forma de otra carta para Gonzalo. Así es el frío mundo de la tecnología. Como se me está creando un leve problema de conciencia le voy a contar a Gonzalo lo que hice….”

 

Te habla también de un tema triste, las empleadas:

 

“….yo estoy solo en la casa con una empleada que llegó hace unos tres días y que es media loca. Tiene la mirada extraviada, a veces es sorda, se confunde, uno le pide algo y le trae otra cosa….pobre…”

 

Y tu madre piensa que nuevamente tendrá que visitar esa tétrica “Agencia de Empleos” para conseguirse otra:

 

“….creo que el lunes la van a cambiar. La anterior, que estuvo como una semana, y era bien buena se fue por motivos de salud, y la anterior a esa –que vivía con su guagüita de un año y meses y que estuvo cerca de un año en la casa- se fue al norte. Era joven y salía perfumada como zorrillo. Volvía a su estado primitivo a los hombres. Se ponía una mini de cuero negra y salía….pololeó a todo el barrio….”

 

Finalmente te menciona las elecciones para presidente del partido Demócrata Cristiano. Fue una importante elección ya que el PDC, en ese entonces, tenía una gravitación trascendental como oposición a Pinochet. Ser elegido presidente del partido, casi aseguraba ser el candidato de la oposición para la presidenciales del año 89:

 

“….el papá se quedó aquí en Santiago por esto de las elecciones en el PDC. En este momento está acostado en la pieza del fondo….”

 

Pocos días después tu hermano reanuda su carta y confirma el cambio de empleada:

 

“….¿Qué ha pasado en estos días? Para variar cambiamos la empleada, y llegó otra también media rara. El papá está medio desesperado porque quiere invitar a gente de Indisa y no puede….”

 

Y tu madre tuvo que nuevamente encaminar sus pasos a la Agencia de Empleos que tanto detestaba:

 

“….la mamá se cansa de ir a la agencia de empleo porque más parece la agencia de esclavos, y tiene la paciencia y la esperanza de que la mujer que contrató puede mejorar…..bueno….”

 

¿Comenzó mal la democracia en Chile después de Pinochet? Tu hermano te habla sobre el escándalo en las elecciones internas del partido, y sobre las protestas de Eduardo Frei y Gabriel Valdés, pero aparentemente todo se tapó, había que llegar “unido” contra Pinochet:

 

“….en el PDC está quedando la escoba. Para la elección de la nueva directiva –que en el fondo es casi la candidatura del candidato opositor para las próximas elecciones- se presentaron tres candidatos, Aylwin, Valdés y Frei . Resulta que al día siguiente de las votaciones los comandos de Valdés y Frei dijeron que había habido fraude –algo así como entre cuatro y siete mil votos entre un universo de 35.000-….”

 

Y lo triste es que menciona una prohibición del partido que no dejó hablar o discutir el tema. ¿Se contagiaron los “demócratas” con los métodos usados por la dictadura? ¿Partió cojeando la postdictadura?

 

“….a los pocos días el tribunal de disciplina del P.D.C. prohibió a sus militantes hacer declaraciones o comentar sobre las elecciones…pero todo parece indicar que Aylwin va a ser elegido…”

 

La buena noticia es que tu hermano porfiadamente todavía trataba de escribir, y sin importarle mucho las “humillaciones:

 

“….mandé eso que había escrito a un concurso de poesía de El Mercurio, tal vez para pasar otra “humillación”….”

 

 

Santiago, Sábado 19 de Noviembre de 1988

 Queridos Cristián y Pilar

 Esta última semana hemos recibido hartas fotos de ustedes. La Camila se ve linda, ojala podamos conocerla pronto. La “mansión” también se ve espectacular.

 Ayer supimos que la Mónica (tu hermana) esta embarazada. Se hizo un examen y le salió positivo, el papá aún no se convence totalmente hasta que se lo diga un médico, aunque parece que es casi imposible que salga positivo el test si no estuviera esperando. Ayer mismo ya le habían comprado calcetines…

 Los papás partieron ayer por la tarde a Algarrobo. Yo estoy solo en la casa con una empleada que llegó hace unos tres días y que es media loca. Tiene la mirada extraviada, a veces es sorda, se confunde, uno le pide algo y le trae otra cosa….pobre. Creo que el lunes la van a cambiar. La anterior, que estuvo como una semana, y era bien buena se fue por motivos de salud, y la anterior a esa –que vivía con su guagüita de un año y meses y que estuvo cerca de un año en la casa- se fue al norte. Era joven y salía perfumada como zorrillo. Volvía a su estado primitivo a los hombres. Se ponía una mini de cuero negra y salía….pololeo a todo el barrio.

Sábado 26 de Noviembre (continuación)

 Son las 15:29 de un día caluroso. La Mónica (hermana) y Pato están en la pieza de los papás. La mamá partió ayer después de almuerzo a Algarrobo. El papá se quedó aquí en Santiago por esto de las elecciones en el PDC. En este momento está acostado en la pieza del fondo.

 Para mi cumpleaños vinieron algunos amigos, la Marlen, Alberto, La Aída, Mónica, Pato. Estuvo bien agradable. Desgraciadamente yo no estaba cuando ustedes llamaron por teléfono. Me dijo el papá que estuvieron esperando a que yo llegara. Gracias. Como a las 1 AM también llamó Gonzalo.

 Sábado 03 de Diciembre (continuación)

 Si sigo escribiendo a este paso este va a ser mi tarjeta de Navidad para ustedes. ¿Qué ha pasado en estos días? Para variar cambiamos la empleada, y llegó otra también media rara. El papá está medio desesperado porque quiere invitar a gente de Indisa y no puede. La mamá se cansa de ir a la agencia de empleo porque más parece la agencia de esclavos, y tiene la paciencia y la esperanza de que la mujer que contrató puede mejorar…..bueno.

 En el PDC está quedando la escoba. Para la elección de la nueva directiva –que en el fondo es casi la candidatura del candidato opositor para las próximas elecciones- se presentaron tres candidatos, Aylwin, Valdés y Frei . Resulta que al día siguiente de las votaciones los comandos de Valdés y Frei dijeron que había habido fraude –algo así como entre cuatro y siete mil votos entre un universo de 35.000-. A los pocos días el tribunal de disciplina del P.D.C. prohibió a sus militantes hacer declaraciones o comentar sobre las elecciones…pero todo parece indicar que Aylwin va a ser elegido.

 Anoche comenzó la Teletón –“Veintisiete Horas de Paz y Amor”- dice el slogan. Por suerte los papás se inscribieron en la televisión por cable porque así hay alguna alternativa de programación. Hay un canal en directo vía satélite en ingles desde los EE.UU. –el AFRTS (Armed Forces Radio Televisión Station) con programación de la CNN, ABC, y NBC. En general son noticias y deportes.

 Por la noche se casa Ricardo Ceardi (un compañero de curso del colegio). Yo me voy quedando solo y por poco tiempo. Hoy por la mañana fuimos con Marlen y compramos los sofás. Los vamos a guardar y así no vamos a tener gastos muy fuertes después. Además estaban en una súper oferta.

La tentación del computador es demasiado grande. Acabo de cometer un pecadillo. Tomé algunos párrafos de esta carta y los volví a grabar para mandárselos en forma de otra carta para Gonzalo. Así es el frío mundo de la tecnología. Como se me está creando un leve problema de conciencia le voy a contar a Gonzalo lo que hice.

 Domingo, 11 de Diciembre (continuación)

 Son las 15:44 y me encuentro en la pieza. Los papás, Mónica, Pato y Alberto están en Algarrobo. Este jueves recién pasado fue feriado (se hizo la peregrinación a Lo Vázquez) y muchos aprovecharon de tomarse el viernes y así pasar un fin de semana largo. Yo me quedé en Santiago porque la Marlen partió en un viaje de estudios al norte ayer sábado y por la noche tenía un cumpleaños donde un compañero de universidad.

 Son ahora las 21:56. Los papás partieron de Algarrobo como a las tres pero llegaron acá como a las siete. Resulta que casi al llegar a Casablanca el Chevrolet de la mamá comenzó a calentarse. Por suerte el papá iba en el Chevette detrás de ella. Volvió a Algarrobo y una grúa del garaje Gutiérrez se llevó el Chevrolet. Le dijeron los mecánicos que el termostato estaba malo. Los papás siguieron entonces camino a Santiago en el Chevette. Como a la hora de haber llegado llamaron de Algarrobo y les contaron que habían chocado el auto. Por lo visto la grúa iba muy rápido , tuvo que frenar y el auto se incrustó por detrás. Se rompió la mascara y el capó. Mañana vamos a ir por la tarde con el papá para ver como arreglar esta ensalada. Esta creo que va a ser el episodio final del auto. El ultimo tiempo ha pasado bastante en pana, así que creo yo que este va a ser una razón para venderlo, pero el papá se encuentra ahora con bien poca plata como para comprarse un auto nuevo.

 Bueno, es hora de dormirse. Vaya esta carta como tarjeta de Navidad aunque no lo sea. Especiales saludos a Camila.

 Álvaro

….mandé eso que había escrito a un concurso de poesía de El Mercurio, tal vez para pasar otra “humillación”.

Autoficción 59: Acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más….

Esta vez fue tu hermano Gonzalo (Luis Gonzalo), quien mandó un email desde Canadá para aclarar un detalle, o para hurgar entre las ruinas y las cenizas con una espina puntiaguda, como para remecer esas brazas de un pasado que no se apaga porque todavía todos ustedes están vivos, y a lo mejor creyéndose eternos porque les puede molestar mirar hacia un horizonte que se acaba y que perciben cercano; pero tu hermano de Canadá se encargó de avivar esas brazas que pronto se entibiarán porque al final todo se enfría, y a lo mejor lo único que logre salvarse sean estas cartas, papeles helados que probablemente no le interesarán a nadie por la poca importancia que tienen incluso ahora, papeles restringidos a una familia, una sola tribu chilena en el Santiago de los ochenta.

Tu hermano cuenta que Anita, su esposa, trágicamente fallecida hace pocos años –aunque esos años se acumulan y Anita se aleja continuamente y se despinta- fallecida, como decías, después de un cáncer fulminante, no estaba enojada con tu madre por asuntos de dinero, o por el poco apoyo financiero que recibieron de tus padres (ver Autoficción 56). Cuenta que fue la llamada telefónica de ellos a sus papás, porque se oponían a la emigración de tu hermano hacia Canadá, lo que desencadenó la molestia de Anita:

 

Luis Fierro
Fri, Sep 6, 4:57 PM (3 days ago)
to me

Recuerdo que sí, que Anita estaba súper ofendida con los papás nuestros, pero no tenía nada que ver con plata. Era porque los papás nuestros, en el afán de que yo no me fuera a Canadá, le habían dicho a sus papás (de Anita), por teléfono, que cómo se les ocurría dejar que Anita se fuera a Canadá, sabiendo que ella (Anita) era tonta.

Regards,

Luis Fierro
Cell:

Want justice ? Fight your anger, attachment and ignorance

 

A finales de agosto y principio de septiembre, tus padres acababan de llegar de Cleveland, donde fueron a visitarte para conocer a Camila, tu hija de pocos meses, y comenzaron nuevamente a escribirte cartas. De esa visita es poco lo que queda porque ahí no se escribieron, no fue necesario porque se vieron, conversaron, compartieron por mucha horas. Quedan fotografías, es cierto, pero cuesta verlas, encontrarlas, porque se esconden entre muchas otras fotografías como si temieran salir a la luz. Son tantas, que es como si nunca hubiesen existido.

Ya habían regresado del viaje, y nuevamente te comenzaron a llegar noticias de ellos por correo. Y el tema caliente en esos meses, en Chile, fue el plebiscito y los conflictos y debates públicos que suscitó:

 

“…entramos a un aburrido ciclo de monólogos televisivos, excepto ayer que se agarraron a puñetes entre ellos, los del Partido Nacional. Su presidente, en pijama y bata por un resfrío, dio una conferencia de prensa, no aceptando su destitución. Latinoamérica con todo su sabor…..”

 

 

Viernes 19 de Agosto 88

 Cristián y Pilar

 Gracias por los estupendos días pasados en Cleveland (me faltaron regalos….) porque no quise deshacerme de algunas fantasías.

 Con Juan pasamos recordando las gracias de Camila. ¿Cómo está ahora? ¡Es una niña deliciosa! Aquí todos bien, bien. Está lloviendo desde que llegamos así es que no he sentido mucho estar calientita en cama.

 Ahora pongo al correo las fotos a tu familia, Pilar (tu esposa), y certificados.

 Le di, a la hija de Clara, las cosas que le envió su mamá. No la vi porque pasó tarde a buscarla por casa.

 Hoy es primer día que salgo, así con lluvia.

 ¿Recibiste, Cristián, los datos del premio literario de la Cámara Chilena del Libro? En cuento, son un máximo de 15 carillas a doble espacio en hoja oficio. Envíame cuentos y yo le saco las 5 fotocopias y los voy a entregar antes del 31 de Marzo 89. El tema es libre.

 Entramos a un aburrido ciclo de monólogos televisivos, excepto ayer que se agarraron a puñetes entre ellos, los del Partido Nacional. Su presidente, en pijama y bata por un resfrío, dio una conferencia de prensa, no aceptando su destitución. Latinoamérica con todo su sabor…..

 Cariños y gracias

 Ximena

…el traslado de maletas a Kennedy fue espantoso. Ya las dejaba tiradas..

 

 

Ya no lo recordabas, pero aparentemente le mandaste una carta bastante loca a tus padres en esos meses, simulando que había sido escrita por Camila, tu hija de pocos meses; claramente había sido una humorada. Camila parecía contarles sobre conflictos y exageraciones, donde por algún motivo que ya no recuerdas, cubrías las ventanas de tu casa con papeles de diario, o donde Pilar le negaba el teléfono a un amigo y lo dejaba sangrando. Tu madre responde y trata de ponerse a tono con su propia humorada. Eran otros tiempos, donde parece que algo funcionaba mejor:

 

“….reímos mucho con tu carta. Algunos, como Álvaro (tu hermano) y Mónica (tu hermana), tus tíos, se la creyeron entera, hasta eso de negarle el teléfono al amigo, algo dudaron cuando les pregunté si creerían que tu papá pondría diarios tapando las ventanas…”

 

Y le contó sobre el plebiscito que ya llegaba (miércoles 5 de Octubre, 1988), y de los “pobres” que también participarían:

 

“….ahora en Chile, solo se habla de plebiscito. Los pobres dicen que votarán Si o No, según quien les pregunte. Tú sabes, los pobres son los que hacen los trabajos manuales, y además aceptan ser criticados con o sin razón….”

 

 

Santiago 29 Agosto 1988

 Querida Camila

 Eres muy chiquitita para llamarte con todos tus nombres y apellidos.

Reímos mucho con tu carta. Algunos, como Álvaro (tu hermano) y Mónica (tu hermana), tus tíos, se la creyeron entera, hasta eso de negarle el teléfono al amigo, algo dudaron cuando les pregunté si creerían que tu papá pondría diarios tapando las ventanas. Eres verdaderamente ingeniosa, fantástica como toda latinoamericana culta.

 Este fin de semana, en Algarrobo, te hice las sabanas que te envío junto a un libro chileno de “recuerdos del nene”, hasta en la Constitución chilena se usa el genero masculino, ¡lo cual incluye al sexo femenino!

 Algarrobo estaba lindo, lleno de sol tibio y aire limpio. Te gustará esa casa –ahora que está bien arreglada la cuidan todos- . Se veía impecable a pesar de estar vacía más de dos meses. Los últimos en ir, Alberto y familia, estuvieron en cama sus vacaciones de invierno allá.

 Ahora en Chile, solo se habla de plebiscito. Los pobres dicen que votarán Sí o No, según quien les pregunte. Tú sabes, los pobres son los que hacen los trabajos manuales, y además aceptan ser criticados con o sin razón….

 Vuelve a escribirme, aunque todos los días en TV-cable sé que tiempo tienen en Ohio, como hoy, por ejemplo. Allá está lloviendo y saldrás bien abrigada con tus papás. Ayer, en Alemania, chocaron por chacoteros, unos aviones en vuelo. Aquí hace frío y niebla y se me termina el papel.

 Un gran abrazo a tus papás de tu abuela Ximena

 Cariños

 Ximena

 

 

Y finalmente llegamos a la carta de tu padre. El mismo te reconoce que había escrito bien pocas cartas. Te enumera las cualidades para encontrar un lugar ideal donde tomar vacaciones. No es mucho lo que pide:

 

“…el ideal sería que fuera una cosa cómoda, con confort, y que sea descanso para todos. Que tenga buena playa, y que tenga piscina donde la mamá se pueda bañar…”

 

Y también menciona esa carta escrita aparentemente por Camila:

 

“….la mamá y yo gozamos con tu carta, pero tus hermanos quedaron un poco asustados, especialmente cuando ‘Pilar no le quiso prestar el teléfono a Carlos y lo dejó sangrando en una oreja’…”

 

Y finalmente se le sueltan los puntales y te cuenta como se siente; se pone sabroso:

 

“…acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más, pretendiendo completar así 25 años de dictadura….Estoy seguro que el “NO” va a arrasar si no hay fraude en el plebiscito, claro que hay que recordar que históricamente los dictadores no hacen plebiscitos para perderlos, sino para ganarlos, a pesar de ello confío en la honorabilidad de las Fuerzas Armadas que impedirán el fraude….”

 

 

 

Santiago, Septiembre 5 de 1988

 Queridos Cristián, Pilar y Camila

 Realmente he estado muy flojo para escribirles, hoy es día 05-09.fecha de aniversario de mes en que regresamos. Realmente Cristiancito, fue un regalo muy, muy lindo estar en tu casa, vivir con ustedes como lo hacen todos los días e incorporarse un poco en vuestras vidas. Estoy deseoso de que luego pase el tiempo y podamos repetir una linda estada en Cleveland, pero no en la misma ciudad, sino en alguna de esas islas de veraneo. El ideal sería que fuera una cosa cómoda, con confort, y que sea descanso para todos. Que tenga buena playa, y que tenga piscina donde la mamá se pueda bañar. No te olvides de informarte oportunamente, porque los lugares buenos son reservados con mucha anticipación. Trata de conseguirte folletos y todo lo relacionado con el tema.

 ¿Cómo te ha ido en el trabajo? El ambiente en la universidad lo encontré extraordinariamente agradable y te encuentro toda la razón que quieras trabajar allí. Ojala puedas lograr el permiso de trabajo y la residencia definitiva. ¿Cómo le va a Pilar en su tesis? Ojala pueda terminarla este año. ¿Cómo está Camila? ¿Cómo ha adelantado en sus risas y en las relaciones con ustedes? La mamá y yo gozamos con tu carta, pero tus hermanos quedaron un poco asustados, especialmente cuando “Pilar no le quiso prestar el teléfono a Carlos y lo dejó sangrando en una oreja”.

 Acá las cosas como siempre, el Señor Capitán General con impudicia casi increíble se autoproclamó, recibió homenajes militares y aceptó sacrificarse para postular al cargo de Presidente por 8 años más, pretendiendo completar así 25 años de dictadura….Estoy seguro que el “NO” va a arrasar si no hay fraude en el plebiscito, claro que hay que recordar que históricamente los dictadores no hacen plebiscitos para perderlos, sino para ganarlos, a pesar de ello confío en la honorabilidad de las Fuerzas Armadas que impedirán el fraude.

 Por TV conectada a cable, en las mañanas y tardes, vemos los mismos noticieros que ustedes.

 Reciban un cariñoso abrazo y besos, tú, Pilar y Camila

 Juan

 

Autoficción 54: Precavido, Juan firmaba los comunicados médicos sobre el estado de salud del Cardenal Silva Henríquez después del especialista en medicina interna, el Dr. Luchini.

Chile ese año, en el 88, navegaba sobre estaciones menos tormentosas. Después de muchas protestas y violencia, la situación política del país se encauzaba finalmente por rutas más pacíficas al convocarse a un plebiscito nacional que se realizaría el miércoles 5 de Octubre de ese año. Ahí se decidiría si Augusto Pinochet seguía o no en el poder por diez años más, hasta el 11 de Marzo de 1997. Del total de votos escrutados el “Sí” a Pinochet obtuvo el 43% y el “No” el 54.7%. La victoria del No marcaría el fin de la dictadura, ya que después de un año hubo elección de presidente y parlamentarios. Como presidente saldría elegido don Patricio Aylwin, amigo de tu padre.

Fue en los meses previos al plebiscito, cuando el Cardenal Silva Henríquez sufre un accidente que lo deja en malas condiciones. Tu madre te lo cuenta así:

 

“…quizás no sepas que hace una semana el Cardenal volvía de Melipilla , creo, de celebrar una misa y esperaba comer liebre donde el Dr. Luchini esa noche, cuando su chofer, manejando el auto de una sobrina del Cardenal, porque su auto estaba en día de restricción, al patinar por la lluvia chocó a otro auto y se hundió su motor, con suerte el Cardenal sólo estuvo 20 minutos inconsciente, al chocar desde el asiento trasero con el espejo retrovisor. Le salió un feroz moretón el la frente y en varias partes del cuerpo….”

 

Tu padre sale en la prensa escrita y la televisión. En esos años él trataba de promover su especialidad en la Clínica Indisa. Tener pacientes como el Cardenal, lo ayudaron en la tarea de divulgarlo por la prensa y otros medios de comunicación….aunque el Cardenal, finalmente, decide irse a su casa:

 

“….Juan ha estado muy famoso saliendo en TV, hasta que el Cardenal, haciendo uso de su derecho a la vida, decidió volver a su casa. Tiene 81 años y la aorta así no más…..”

 

Pero cauteloso, tu padre trata de evitar –en caso de que el Cardenal falleciera- la etiqueta de llegar a ser el último médico en atender al Cardenal…….. o el que lo llevó a la tumba:

 

“….precavido, Juan firmaba los comunicados después del especialista en medicina interna, el Dr. Luchini, y ahora va todos los días a verlo….”

 

Y a lo mejor, como estaban almorzando en la misma mesa donde tu madre tenía sus Talleres literarios junto a Martín Cerda, ella te cuenta de manera libre, como si estuviera hilvanando un relato breve o una novela, que el Cardenal a lo mejor se muere. Lo imagina muerto y abriendo de esa manera una oportunidad para hablar sobre los derechos humanos que fue el gran tema del Cardenal en esos años. Si así ocurría, tu madre especula, el No ganaría el plebiscito:

 

“…si se muere, me gustaría que coincidiera con el plebiscito, y con una buena promoción de sus problemas a favor de los derechos humanos. Ganaría el No, y tendríamos Pinochetismo por solo un año más…”

 

Y lo dice mientras estaban sentados en esa mesa coja que tenían en el comedor de tu casa en ese entonces, ubicada en avenida Suecia 1521, y en presencia del entonces sacerdote Renato Hevia S.J. director de la revista Mensaje (hoy ex sacerdote después de contraer matrimonio). En esos años Mensaje se movía en una línea parecida a la del Cardenal, es decir promoviendo los derechos humanos y haciendo oposición a Pinochet. Tu padre, al escuchar a tu madre, se molesta, y le dice que le parece inmoral lo que sugiere, pero no la contradice, no menciona que esa fuera una idea muy descabellada, el Cardenal había quedado seriamente herido y morir era una posibilidad muy cierta:

 

“….a Juan le parece inmoral y casi me comió por decírselo a medias al sobrino de Hernán Larrain, Renato Hevia S. J.

 

Y para continuar con el argumento del relato que tu madre imaginaba mentalmente, termina de manera bien rotunda:

 

“…sería una muerte útil….”

 

Sin embargo, el Cardenal, pese a la gravedad de sus lesiones, sobrevive, y no fue necesario que tu padre lo operara, y tampoco fue necesario que muriera para que triunfara el No. Sobrevivió a base de reposo y medicamentos:

 

“….el Cardenal Silva Henríquez sobrevive a la cantidad de antiinflamatorios y calmantes que le administran….”

 

Y como ayuda colateral a tu padre, todo lo ocurrido con el Cardenal lo ayudó para promover el reciente centro neuroquirúrgico que había organizado con un grupo de médicos en la Clínica Indisa. El centro sale divulgado en los periódicos y en la televisión por las continuas entrevistas, aunque ya no fueran sobre el Cardenal. En una oportunidad le preguntan sobre otro célebre accidentado, Sergio Silva, un distinguido locutor de radio y televisión en ese entonces, pero que no llegaría a ser un paciente suyo:

 

“…Ya te puse al correo….. páginas del diario con una entrevista a Juan a propósito de que en la Clínica Reñaca dejaron descerebrado a Sergio Silva al darle un medicamento para las taquicardias….”

 

 

Al final de esta autoficción transcribes como, Reynaldo Sapag, vivió el accidente de su amigo, el Cardenal Silva Henríquez (Mi Amigo El Cardenal, Ediciones Copygraph, 1996). Pero por ahora, regresaremos a la carta de tu madre, donde te habla de otro sacerdote, de Fernando Salas S. J., que oficiaría el servicio religioso en el matrimonio de un amigo de tu hermano, Álvaro. Posteriormente casaría también a tu hermano.

En los archivos de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional de Pinochet), hallados por el Diario La Nación y publicados el sábado 10 de Junio de 2006, se menciona que ese sacerdote, Fernando Salas, “…..vive en Santa Mónica 2938, fono 94161, y se dedica a la protección de extremistas buscados por la justicia militar. Es el enlace de Fernando Ariztía y prepara la falsificación de documentos. Se hace inocente. Es un cura joven, rubio y cabezón.”

Y era cierto, en ese tiempo Fernando era “joven, rubio y bastante cabezón”. Recuerdas que cuando lo buscaba la DINA para interrogarlo, él se escondió en vuestra mítica casa de Algarrobo, la que estuvo siempre en construcción. Imaginas que encendió la chimenea de la casa y se dejó llevar por su silencio y los pájaros, y por la ventisca fresca que llegaba de la costa. O quizás no tocó la chimenea para que nadie viera salir humo. A lo mejor leyó también un poco de Teilhard de Chardin, buscando entre los libros que tu madre guardaba en un cuarto especial, frente a la quebrada. Por intermedio de Patricio Aylwin (que también tenía casa en Algarrobo y que sabía lo que ocurría en vuestra casa) tus padres se enteraban, en tiempo real, que la DINA había olfateado algo, porque don Patricio había divisado varias camionetas celestes circulando a baja velocidad por las calles del balneario, cerca de tu casa. A Fernando lo recuerdas con cariño, aunque después se distanciaron y no lo viste nunca más.

Definitivamente ese año el gobierno estaba abriendo las compuertas y dejaba, o fue forzado, a que la prensa informara un poco más. Permitió, por ejemplo, que se transmitiera una entrevista que el ex presidente Frei Montalva había grabado para ser vista después de fallecido:

 

“….ayer vimos el ‘De Profundis’ de Frei, que antes estaba prohibido. Muy bueno. Frei habla con toda naturalidad de su vida y de sus esperanzas. Básicamente, quiso como todos los gobiernos anteriores a este, educar. Habló de la interrelación entre lo económico y lo social. Esta noche lo grabaremos, porque lo transmiten de nuevo en canal 5….”

 

Y tu madre continuaba inmiscuyéndose en la actividad política:

 

“…mañana hay un té a Wilma Saavedra en casa cedida por Lucy de Blanco (esposa del escritor Guillermo Blanco). Llevaré bebidas, y al poco rato tendré que emigrar al Taller de Guillermo…”

 

Menciona también lo ocurrido en el partido conservador de ese entonces, el partido nacional:

 

“…ha habido muy divertidas peleas entre gentes del mismo partido. Fue divertido ver al presidente del partido nacional en pijama, y en su escritorio, dando una conferencia de prensa. Perdieron los que entre ellos querían votar por el No….”

 

Santiago, 21 Agosto 88

 Cristián querido

 ¿Qué tiene el teléfono que al despedirnos hace poco rato, tú, Álvaro y yo nos sentíamos desazonados…? Así es como primero puse el TV cable, deportes y películas añejas y a Piazzolla. Juan odia ese tipo de tango. Apagué la TV y decidí mejor escribirte. Te enviaré mañana las páginas literarias del Mercurio. Hoy apareció hasta con foto el compañero del taller, ¿lo conociste tú? En su vida nunca vio algo de él publicado. Recuerdo su cuento de las baldosas, medio neurótico el personaje de ese cuento. Y murió de allegado en casa de una amiga en el fondo del patio, me imagino una pieza helada….quizás por eso también estoy desajustada.

 Hoy tuvimos un “brunch” para que Fernando Salas y Ricardo Ceardi, compañero de Álvaro en el Nido de Águilas, se conocieran. Fuimos siete en la mesa , con Álvaro, Marlene, la novia de Ricardo, y Juan. Pusimos en la mesa algo de todo, y en la sartén eléctrica tocinos con huevos y chorizillos, y chorizos y vienesas. A las 11 y media en punto llegaron los novios y cerca de las doce, Fernando. Los casará en Diciembre en Nuestra Señora de Los Ángeles del Golf. Después de la comilona, me acorde de Pilar y casi me atraganté con un dulce chileno, porque me hubiera gustado que ella los probara…). Juan y yo dejamos a los jóvenes solos con Fernando y nos recostamos a descansar. Después fui a comprar una cinta nueva de video (parece que fueron muy usadas las tres pobres cintas).

 Ayer vimos el ‘De Profundis’ de Frei, que antes estaba prohibido. Muy bueno. Frei habla con toda naturalidad de su vida y de sus esperanzas. Básicamente, quiso como todos los gobiernos anteriores a este, educar. Habló de la interrelación entre lo económico y lo social. Esta noche lo grabaremos, porque lo transmiten de nuevo en canal 5. ¿Hay alguien conocido con Betamax? ¿Te lo puedo mandar con alguien?

 Ha habido muy divertidas peleas entre gentes del mismo partido. Fue divertido ver al presidente del partido nacional en pijama, y en su escritorio, dando una conferencia de prensa. Perdieron los que entre ellos querían votar por el No.

 -Parece que cerca de medianoche habrá 15 minutos para la campaña por el No.

 -Ayer almorzamos donde los Pareto (ex diputado demócrata cristiano). A la Corita (su señora enferma de cáncer) le sale una voz rara, y está redonda de cortisona. Nos tenían prieta que me gustan tanto.

 -Mónica (hermana) y Pato fueron a Reñaca este fin de semana

 -Alberto (hermano mayor) quería que fuéramos a una “feiojada” mejicana, ahora jura con su especialidad

 -El Cardenal Silva Henríquez sobrevive a la cantidad de antiinflamatorios y calmantes que le administran.

 -Quizás no sepas que hace una semana el Cardenal volvía de Melipilla , creo, de celebrar una misa y esperaba comer liebre donde el Dr. Luchini esa noche, cuando su chofer, manejando el auto de una sobrina del Cardenal, porque su auto estaba en día de restricción, al patinar por la lluvia chocó a otro auto y se hundió su motor, con suerte el Cardenal sólo estuvo 20 minutos inconciente, al chocar desde el asiento trasero con el espejo retrovisor. Le salió un feroz moretón en la frente y en varias partes del cuerpo. Juan ha estado muy famoso saliendo en TV, hasta que el Cardenal, haciendo uso de su derecho a la vida, decidió volver a su casa. Tiene 81 años y la aorta así no más. Precavido, Juan firmaba los comunicados después del especialista en medicina interna Dr. Luchini, y ahora va todos los días a verlo. Sí se muere, me gustaría que coincidiera con el plebiscito, y con una buena promoción de sus problemas a favor de los derechos humanos. Ganaría el No, y tendríamos Pinochetismo por solo un año más. A Juan le parece inmoral y casi me comió por decírselo a medias al sobrino de Hernán Larrain, Renato Hevia S. J. Sería una muerte útil. Creo que la campaña por el Sí es tan abrumadora y la gente tan inconciente….Máximo Pacheco estuvo muy bien en el foro de TV. Sólo tocó los derechos humanos y la justicia que no puede cumplir su rol.

 -El aire está limpio con la lluvia.

 -Álvaro (hermano menor) y Marlen me alegran con su pololeo.

 -Alberto (hermano mayor) está muy bien arranchado y contento.

 -Juan se fue a dormir siesta a la primera pieza porque le molesta la máquina de escribir.

 -Mañana hay un té a Wilma Saavedra en casa cedida por Lucy de Blanco (esposa del escritor Guillermo Blanco). Llevaré bebidas, y al poco rato tendré que emigrar al Taller de Guillermo.

 -El sábado para olvidarme de la gripe fui a la peluquería de moda, “Rizos”. Vi salir a una vieja, con pelos volados, y ese mismo peinado exigí para mí. Así que salí tarde y con los pelos tiesos. Todavía no logro desenredarme las mechas, y pagué 10 dólares por todo, incluyendo ver los peinados de las chicas de canal 13. Harto más lindas sin maquillaje.

 Son las 4 y media de la tarde y todavía tengo la sensación de apenas haberte sentido cerca. Por eso no llamo a Gonzalo (tu otro hermano que vive en Canadá).

 -Es raro lo cariñoso que está ahora J. Alberto (hermano mayor). Recién llamó invitando a su casa, pero le tengo miedo al frío de la vuelta. Parece que el estar viendo con sus ojos la vida de aquí le ha reconciliado con su familia.

 -No me gustó el cuento premiado por El Mercurio…siento como inmoral, ese rasguñar a la embarazada….

 -El gato Garfield está pegado a la puerta del video mirándome furioso…

 -Tendré que hacerle sabanitas a Camila, no hay de 070 por 090. ¿Son esas las medidas, Pilar?

 -Dile a Clara que no tengo el teléfono de su hija, venía en el sobre que vino a buscar. Dile que me lo envíe.

 -Y ya me cansé de escribir sentada en la cama y tengo sueño. Me levanté a las 8 a preparar el brunch…

 -Mañana pongo esta al correo y escriban, cuenten las gracias de Camila y si les resulta el horno y cualquier cosa más.

 Un gran abrazo a los dos

 Ximena

 

…te escribo desde una cafetería de Plaza Lyon. Ya te puse al correo el Hoy último con un librito sobre los partidos políticos chilenos y páginas del diario con una entrevista a Juan a propósito de que en la Clínica Reñaca dejaron descerebrado a Sergio Silva al darle un medicamento para las taquicardias….

Hoy hace calor y sol, ¡rico!

 Un abrazo

 Ximena

 

 

 

Hubiese sido interesante que tu padre te contara más de sus actividades, pero era un médico reservado, no le gustaba hablar mucho de su profesión. En todo caso, al menos, quedan algunos recuerdos de alguien que lo conoció, como Reynaldo Sapag, amigo personal del Cardenal. Recuerdas que compraste un libro de él en Chile, en la Librería José Miguel Carrera, sucursal Apumanque, en una de tus visitas. Nunca lo comentaste con tu padre, y él tampoco nunca mencionó nada de ese texto. Lo que sigue a continuación es una transcripción casi completa del capítulo titulado “La Patente Diplomática”, donde Reynaldo Sapag explica los detalles del accidente sufrido por el Cardenal y menciona, también, cariñosamente a tu padre:

 

 

“…siguiendo con este anecdotario que me ha absorbido buena parte del tiempo libre del viaje, quisiera relatar un episodio que entristeció enormemente al señor Cardenal y que finalmente estuvo a punto de quitarle la vida.

Desde que Chile tiene Cardenal con Monseñor José María Caro, el gobierno decidió otorgar al vehículo de tan alto dignatario una placa patente del Cuerpo Diplomático. Esto, en virtud que los Cardenales son príncipes de la Iglesia y obtienen por este hecho la ciudadanía vaticana. En la práctica nadie nace en el pequeño país denominado Vaticano; los Cardenales lo son. Don Raúl me ha mostrado su pasaporte emitido por la Santa Sede, el que normalmente utiliza en sus viajes al exterior, lo que permite un trato especial.

Todos los gobiernos chilenos han reconocido la calidad diplomática de los Cardenales, razón por la cual desde los masones radicales hasta el marxista Allende, todas las administraciones que han gobernado el país desde que Chile tiene Cardenal, les han otorgado patente diplomática para circular en sus vehículos, lo que implica un reconocimiento público de su calidad de dignatarios de la Iglesia Católica. Esto hasta la administración de Pinochet, o mejor dicho hasta que Jaime del Valle Alliende asume por la dictadura, el cargo de Ministro de relaciones Exteriores el 19 de Diciembre de 1983. El año 1985, cuando el fiel Osvaldo Fica, chofer de don Raúl, va inocentemente en el mes de marzo a retirar la placa No 2 del Cuerpo Diplomático en el Ministerio de Relaciones Exteriores (la No 1 estaba reservada al Nuncio Apostólico de Su Santidad, que tradicionalmente es también el decano del Cuerpo Diplomático acreditado en Chile), se le comunica por un funcionario subalterno que el Gobierno ha decidido cancelar ese derecho y por lo tanto el señor Cardenal debe pagar el permiso de circulación por su vehículo como cualquier otro ciudadano y adquirir así la placa en el lugar correspondiente. Duro golpe para don Raúl, quien siempre ha creído que la medida constituyó una pequeñez y una venganza por su decidida denuncia de la brutal violación a los derechos humanos que durante tantos años ejerciera el Gobierno Militar. A pesar de que nadie dijo en esa oportunidad que la orden provenía de Jaime del Valle y probablemente conversada con Pinochet, el señor Cardenal siempre ha identificado al Ministro de la época con la medida adoptada. Al menos, señala don Raúl, no es posible que una decisión de esa importancia no estuviese en su conocimiento y aprobada por él. El hecho de que fuera un hombre católico, vinculado a la Universidad Católica, donde fue Decano de Derecho y Pro Rector, el partícipe directo o cómplice de esa pequeñez, le dolió aún más. Don Raúl siempre ha estimado a la familia del Valle y, de hecho, dos hermanos de Jaime ocupan hasta la actualidad cargos de confianza de don Raúl y de la Congregación. En efecto, la Gerencia General de la Editorial Salesiana la ejerce Gonzalo del Valle y en el directorio de la Aldea S.O.S. de Punta de Tralca, por él creada, está otro hermano, Alfredo del Valle Alliende.

Cuando Osvaldo Fica regresó a casa del señor Cardenal y le comunicó que no le darían patente diplomática, don Raúl decidió no hacer publico este hecho y ordenó que se adquiriera el permiso de circulación en la Municipalidad de Ñuñoa, como lo hace cualquier persona.

A finales de Julio de 1988 el señor Cardenal se había comprometido a decir misa de 50 años del Hermano del Sagrado Corazón Gratien Tremblay en el Puerto de San Antonio. Yo también deseaba ir, puesto que el Hermano Gratien había sido uno de mis profesores jefes cuando yo estudiaba en el Instituto del Puerto. Ese día, como es habitual en los inviernos en Chile, había restricción vehicular por la contaminación ambiental, razón por la cual el número terminal de la placa patente del Volvo de don Raúl, tenía impedimento de circular.

El señor Cardenal intenta infructuosamente ubicarme esa tarde. Había que partir a más tardar a las 16:30 horas, ya que la misa empezaba a las 18:30. En vista de lo cual llama a su sobrina Florence Hudson y le pide prestado su automóvil, un japonés pequeño. Osvaldo, el chofer de don Raúl, va a buscar el auto y parten a San Antonio. Cuando llamé a casa del señor Cardenal para ir a buscarlo en mi propio auto, no lo encontré; había partido momentos antes. Decidí entonces no ir a San Antonio, puesto que mi deseo había sido el de acompañar al señor Cardenal, además de rendirle un homenaje a un hombre canadiense, hoy fallecido, que hizo tanto por la formación de la juventud chilena.

La Santa Misa se desarrolló con magnificencia y solemnidad como me lo diría cuatro días más tarde el propio Hermano Gratien, cuando el sábado de esa semana asistí a otra misa que en su homenaje se hizo en la Iglesia de Barrancas en San Antonio, acompañado de Silvia y dos de mis hijos. Le conté además como había evolucionado don Raúl del terrible accidente que vivió de retorno de la misa de 50 años a la entrada de Santiago. En efecto, de vuelta a Santiago, cuando ya eran las 21 horas y don Raúl se dirigía desde San Antonio a la casa del Dr. Alberto Luchini –médico personal en esa fecha y muy amigo de don Raúl- para cenar con él y con el Dr. Juan Fierro, sobreviene un accidente de proporciones a causa de la fragilidad del vehículo, puesto que nada hubiese ocurrido si hubiese estado en su Volvo que dispone de modernos sistemas de seguridad.

Recién había comenzado a llover en Santiago. El pavimento se encontraba resbaladizo, producto del polvo y el agua antes de que las calles se laven con la propia lluvia. Al tomar la curva cercana al matadero Lo Valledor, el pequeño automóvil comienza a patinar. Osvaldo Fica pierde totalmente el control del volante. El auto daba vueltas y se desvía incontrolablemente al carril contrario, donde es impactado frontalmente por una camioneta americana tipo pick up. El impacto fue fuertísimo, puesto que los vehículos avanzaban ambos a velocidades cercanas a los 70 kms. Don Raúl dormitaba en el asiento trasero, el automóvil no tenía cinturones de seguridad en la parte posterior. Su cuerpo, por la fuerza del impacto, tiende a salir hacia delante. Se golpea con fuerza en el espejo retrovisor y rompe con su cabeza el vidrio delantero. Pierde el conocimiento. Su cuerpo se hallaba entrampado entre los asientos delanteros. El automóvil quedó completamente destrozado. Entremedio de los fierros retorcidos, se encontraba el cuerpo pálido y sin sentido de este hombre maravilloso.

Osvaldo Fica, aún cuando sangraba copiosamente, producto de los vidrios que rompieron su rostro, salió como pudo del pequeño vehículo y de inmediato comenzó a gritar:

-Es el Cardenal. El Cardenal Silva es el que está en el auto. Por favor llamen a una ambulancia. Soy el chofer del Cardenal Silva.

En su desesperación y a pesar de sus propias heridas, la única preocupación para el buen Fica era don Raúl. Su propia salud y su vida no importaban, sólo el Cardenal era para él importante en esos momentos.

Todos colaboraron al saber quien era el ilustre accidentado. Llega la ambulancia que lo lleva rápidamente al Hospital Ramón Barros Luco de la Gran Avenida.

Mientras esta dramática situación ocurría, yo me encontraba cenando en mi casa. Había invitado a comer a Jorge Awad y a José Luis Zabala Ponce. Alrededor de las 10 de la noche recibo un llamado telefónico del Diario La Época; una periodista llamó para consultarme qué sabía de don Raúl. Le cuento lo de su viaje a San Antonio y a su vez le pregunto la razón de su llamada. Me responde diciéndome que había recibido la noticia del accidente y que querían saber más detalles de lo ocurrido. Inmensamente preocupado le digo que llamaría de inmediato a la casa de don Raúl y que ella me llamara más tarde. Marco el número privado de la casa de Los Pescadores y me responde la Tere, quien me dice que efectivamente el señor Cardenal sufrió un accidente y que lo han llevado al Hospital Ramón Barros Luco. De ahí lo trasladarían a la Clínica Indisa. Los médicos con los que cenaría esa noche ya estaban al tanto de la situación y se habían preocupado de los detalles del traslado a fin de hacerle los exámenes correspondientes. Corté apresuradamente la comunicación y comuniqué a mis amigos lo acontecido. Les pedí disculpas por el término tan abrupto de la cena, ya que decidí trasladarme de inmediato a la Clínica Indisa. Jorge Awad me dijo que me acompañaría, así que partimos de inmediato. Cuando llegamos vimos a la señora Clementina (hermana del Cardenal), quien nos dio mayor información del accidente y nos comunicó que el señor Cardenal aún no se encontraba allí y que una ambulancia venía en camino. Resolvimos esperar en la Clínica hasta la llegada de don Raúl, preocupándonos de averiguar por donde llegaría a fin de poder verle. Al rato, en una camilla, aparece don Raúl, con una cara magullada por la fuerza del impacto. Sus ojos se encontraban cerrados y aparentaba estar sin sentido. Los médicos nos comunicaron que de inmediato se le llevaría al pabellón a fin de hacerle un riguroso y completo examen y así determinar la gravedad de su accidente. Nos señalaron que necesitarían algunas horas para efectuar un diagnóstico correcto y que los resultados sólo se tendrían al día siguiente en la mañana, razón por la cual la espera era inútil. Llegamos de vuelta a mi casa pasada la medianoche, con la angustia de no saber cual era la real dimensión y gravedad del estado de salud de don Raúl.

A la mañana siguiente, a primera hora, volví a la Clínica. Conversé con mi buen amigo el Dr. Juan Fierro, una eminencia médica reconocida en Chile y en el extranjero. Hombre bondadoso, afectivo, inteligente y comprometido con la causa social. De tiempo en tiempo nos juntamos buscando formulas viables que hagan posible en nuestro país una medicina más humana y menos comprometida con el dinero y el lucro. Después de saludarme con el afecto de siempre me dice:

-Mira, los exámenes indican un TEC con contusión y edema cerebral grave y fractura en el cráneo, magulladuras múltiples y hematomas. No tiene fracturas en el resto del cuerpo, con excepción de dos costillas. No se le podrá visitar sino hasta dentro de algunos días. Afortunadamente ha recuperado el conocimiento.

Después en un gesto muy característico en él, me toma del brazo y paseándonos por los pasillos de la Clínica, me cuenta en detalle el resultado de los exámenes. Después me diría:

-Un golpe de esta magnitud en una persona de casi 81 años es muy complicado. Un niño es capaz de restablecerse rápidamente, pero en la ancianidad se produce un deterioro de difícil recuperación. Con el tiempo se produce un descalabro en las neuronas que se van deteriorando implacablemente.

El año del accidente se desarrollaría en Chile el plebiscito, que finalmente hizo posible la salida de Pinochet del gobierno. Al año siguiente se realizaron las elecciones y en Marzo de 1990 tendríamos a Patricio Aylwin en La Moneda. Después de los festejos de la primera semana, llamé a la Presidencia de la Republica, quise hablar con el Presidente para contarle los hechos relatados en los párrafos anteriores con el objeto de que le devolvieran al señor Cardenal la patente diplomática. Conversé con sus eficientes secretarias Claudia y María Paz, quienes me señalaron que le explicarían la razón de mi llamada a don Patricio Aylwin. Este, al conocer los hechos, pidió al Ministro de Relaciones Exteriores, Enrique Silva Cimma, que resolviese de inmediato el problema. Y así fue: antes de 48 horas Osvaldo Fica estaba colocando en el Volvo de don Raúl la patente oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores que lleva el número 21.

Termino de escribir estos recuerdos a bordo de un avión Lan Chile. Un sobrino del Cardenal e hijo de la señora Clementina, Richard Hudson, es el representante en Europa de la línea aérea, por lo que cuando es necesario, abuso de su buena voluntad para las reservas de pasajes. Esta vez no ha sido necesario. Son cerca de la una de la madrugada, hora de Europa. Salimos de Frankfurt puntualmente a las 19:55 horas. Hicimos una escala en Madrid, donde aproveché de comprar en el Free Shop, una botella de “agüita de cebada” para llevársela de regalo a don Raúl.”

Notas:

Don Osvaldo Fica falleció en Santiago en Diciembre de 1994

El doctor Alberto Luchini falleció en Santiago en Marzo de 1996

El Cardenal Silva Henríquez falleció en Abril de 1999 a los 91 años

Tu padre fallecería en Enero del año 2003

Solo te cabe preguntar:

¿Cómo lo habría contado tu padre?

¿Cómo lo habrías leído tú, donde estás ahora, en un verano de Michigan y después de tantos años, en el 2019?

¿Habrías logrado escuchar nuevamente el crujir de las patas de las sillas sobre el suelo de greda en el comedor de tu casa, en la calle Suecia 1521?

¿Habrías vuelto a oír a alguien que llamaba a través de la escalera, que subía hacia el segundo piso de tu casa, buscando a tu padre para que bajara pronto a atender una emergencia?

¿Te habrías asomado para ver quién era?

¿Te habrías quedado mirando fijamente por la ventana del segundo piso -pese a que ahora estás en Michigan- para ver como se alejaba el auto?

¿Lo habrías visto tomar del brazo a don Reynaldo Sapag -pese a que ahora estás en Michigan- mientras le hablaba de la salud del Cardenal?

¿Habrías imaginado a Fernando mientras se escondía en la casa de Algarrobo?

¿Se habrá arrepentido de ser sacerdote mientras se escondía?

¿Divisó también las camionetas celestes de la DINA pasar a poca velocidad frente a tu casa?

¿Habrá sentido susto, miedo? ¿Le dio temor?

Autoficción 45: ……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros…

Todo comenzó cuando pasaron a dejar unos panfletos naranjos en el buzón de entrada en nuestra casa aquí en Michigan, y donde explicaban el test que me ofrecían. Nuestro perro, el Copo, ladraba como si nos fueran a asaltar, o como si fuéramos a perder algo. Salí corriendo a la calle y saqué el papelito del buzón, mientras veía como se retiraba una camioneta que también era de color naranja y con un chofer que hacía señas con las manos, y que se reía, estaba muerto de la risa. Parece que se hacían señas con mi vecino que también sonreía como celebrando el espectáculo. En el panfleto me explicaban en detalles de qué se trataba el ofrecimiento. Es un test donde me invitaban a donar un poco de sangre para realizar unos perfiles bioquímicos y genéticos. Después de firmar unos papeles y basados en los resultados del análisis, me visitarían nuevamente para explicarme los detalles, y predecirme con bastante certeza, según ellos, con un error de tan solo un año, mi “fecha de caducidad”, es decir la fecha en que me iba a morir. Explican que la medicina ya ha progresado mucho, demasiado, y que ha llegado la hora de utilizarla para el beneficio de todos, leía en el papel. Los accidentes, eso sí, no se pueden predecir, de manera que nada de eso se consideraba en el contrato.

Siempre me asombran estos gringos, la facilidad que demuestran para inventar negocios, nuevos trucos, y como le dan un barniz azucarado a las peores noticias. Cuando me echaron del trabajo, por ejemplo, y cerraron mi planta piloto, me indicaron que esa era simplemente “una reestructuración”

…….pero volvamos a la casa. Cuando se fue el tipo de la camioneta naranja, la Pili, que recién llegaba del trabajo, me preguntó asustada si acaso yo había firmado. ¿Firmaste?, me gritó sobresaltada, ¿firmaste? Le aseguré que todavía no, pero que siempre me ha intrigado poder conocer eso. ¿Qué?, me preguntó, aterrada, ¿conocer qué? El término de mi vida, le grité. Ahí se aterrorizó mucho más y me dijo que por qué me daba por hablar de eso, de mi muerte, o de la muerte de todos, en general, que ya estaba cansada de escucharme, y me dijo que cómo les creía, que ella había escuchado que cuando llegaba la fecha, y si todavía el cliente no ha caducado, si todavía no te has muerto, Cristián (y la pobre ya casi lloraba) te golpean la puerta otros tipos que te hacen otro examen. Y ahí el Copo nuevamente se puso a ladrar como si nos estuvieran robando algo……

 

Continuará….. Este es un experimento que puede terminar aquí, con esta nota o a lo mejor se extiende en el futuro, no lo sé.

 

Pero por ahora regresemos a las notas y cartas de esos años, en el Chile del 87. En las dos cartas siguientes, mi madre cuenta que los viajes de fines de semana a la zona central de Chile, se encaminaban cada vez menos hacia Algarrobo, donde tenían una casa, y mucho más hacia Viña y Valparaíso, donde una de las atracciones era disfrutar del típico plato de Machas a la Permasena, un hit que no desaparece y que no ha disminuido con los años. Añade, también, que el Chevrolet continúa con sus recalenturas y problemas. De la casa de Algarrobo me cuenta poco, pero me imagino que la casa permanecía con los problemas de siempre, lloviéndose periódicamente, y siendo asaltada por los lugareños que la veían invariablemente inhabitada.

En el área del debate público, el clima beligerante no decae. Menciona una entrevista de una conocida periodista de ese entonces, Raquel Correa, al Obispo Carlos Camus, donde:

 

“……el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros….”

 

Eran otros tiempos, una época donde la iglesia católica parecía resonar con los sufrimientos y problemas del hombre de la calle. Chile se preparaba para la venida del Papa Juan Pablo II:

 

“…..aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase….”

 

Mi hermana junto a Pato, su marido de ese entonces, continuaban su recorrido por Europa:

 

“….Mónica llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….”

 

Al final menciona al “Pollo Ovalle”, un amigo de mi hermano mayor, Juan Alberto, en las secundarias del colegio San Ignacio. “El Pollo” le da a mi madre buena información sobre cómo conseguir pasajes baratos. Hay que recordar que en esa época la Internet todavía no se conocía:

 

 

Santiago, 9 de Marzo 87

 Cristiancito querido

 Recién llamaste como transmisión de pensamiento. Perdón, te escribo acostada de puro floja, es que ayer el viaje fue un poco agotador porque se nos volvió a recalentar el Chevrolet a pesar que donde Davis lo habían arreglado.

 Nadamos el sábado con Álvaro (hermano menor) y Marlene (su actual esposa) en la piscina del Miramar, pero el domingo amaneció muy nublado. Teníamos ganas de hartos mariscos y después de pagar el Hotel nos fuimos a un restorán en Valparaíso (dato del weekend Mercurial). Subimos a los comedores del 2º piso por unas escaleras negras de mugres, como para rasparlas con cuchillo. Había poca gente, pero a los 15 minutos estaba lleno y pasaban inmensos pescados fritos envueltos en grasa. Mis machas a la parmesana estaban duras, secas y casi sin queso. Juan no terminó el caldillo guardando lugar para el congrio frito que le llegó crudo. ¡Y eso costó $200 menos que en el Miramar! Di una vuelta por esa Caleta el Membrillo con el agua sucia de papeles y pobres chiquillos tratando de pescar.

 Hay hambre en los cerros de Valparaíso. Ahora con el camino a cuatro pistas, las empresas se trasladan a Santiago. Por menos de la mitad de $ de hace 3 años, aquí se pueden comprar casas, pero, ¿quién puede vivir tranquilo entre tanta pobreza?

 El sábado tuvimos un magnifico almuerzo en el Miramar, rodeados de mozos para entregar tumbonas,, toallas, ofrecer bebidas y poner quitasoles. Escandaliza vivir las diferencias con indiferencia. Dicen que con los fuegos artificiales de Valparaíso se podría no haber despedido a los 6.000 profesores… ¡Luego, luego, control de la natalidad!

 Como ves, aún estoy bajo el efecto de haber estado ayer en Valparaíso.

 Un gran abrazo

 Ximena

Stgo 13 Marzo 87

Queridos Cristián y Pilar

 Ayer estrené las pantys negras con bordado, se ven preciosas… ¡Gracias!

 Aquí estamos bastante entretenidos por una entrevista que le hizo Raquel Correa al Obispo Camus; pero mejor es que se las envíe….voy a buscar entre los diarios viejos…el cura dice lo que no nos atrevemos a decir nosotros.

 Aída (casada con Alberto, mi hermano mayor) va dos veces por semana a un policlínico en que trabaja Antonio Cavalla. Ayer y hoy, en El Mercurio, sale que fue interrogado por un juez que investiga la muerte de un carabinero. Harto que le dije a Aída….creo que persiguen a los ex exiliados para asustarlos.

                                                                                                 24 de Marzo

Y parece que olvidé aquí la carta.

 Ayer me llegó una tarjeta tuya y antes de Pilar con motivo de un día de (no legible)….gracias.

 Los diarios han desaparecido y las revistas Hoy no sé si te las envié. Ahora te pongo al correo el primer número del diario La Época y recortes.

 Aunque la prensa del gobierno festeja la venida del Papa, no se siente un clima de interés real. Van a suspender Pudahuel desde el día antes de su llegada. Y por el San Cristóbal 4.000 personas lo recorrerán buscando terrorismo, y no habrá transito de autos desde muchas horas antes por donde el Papa pase.

 Mónica (mi hermana) llamó hoy desde Florencia. El 1º estará en Roma y vuelta a seguir en sus recorridos. Llegarán peritos en monumentos y edificios….

 Jorge Ovalle (amigo de mi hermano Alberto en las secundarias), o “El Pollo Ovalle” desde NY sacó pasajes a poco más de US$ 600 en Lan Chile. En la Agencia Cóndor Travel. Toll free 1 800 4236686 Manhattan 501 5ª Avenida, Suite 115, Nueva York 10017. Esos datos me los envió la secretaria de Juan. Hay que re-chequear en la guía de teléfono. En casa de Juan Alberto estaba el Pollo y me contó que ellos compraban pasajes baratísimos en esa agencia. Ahora se vuelve el Pollo a Filadelfia por uno o dos meses, y de ahí sigue a Barcelona donde viven. Creo que les venden los pasajes a menos de 400 dólares a Europa.

 Un gran abrazo

 Ximena

Autoficción 43: ….como ardilla en su árbol…

Bajando al subterráneo de mi casa, este fin de semana, encontré la bofetada de la Agencia Carmen Balcells, que ahora y antes veo como bien justificada. Como expliqué antes, pese a las sugerencias de Guillermo Blanco creo que busqué el fracaso en ese texto que mandé, busqué el rechazo, cosa que finalmente llegó:

 

Agencia Literaria Carmen Balcells

 Estimado amigo:

 Transcurridos estos mese podemos ya darle noticias sobre la lectura de la versión revisada de El PROPOSITO DE LA LUZ MAS LUMINOSA.

 Lamentablemente los informes de la lectura no han sido muy favorables y a pesar de que hemos considerado detenidamente las posibilidades de esta obra en el mercado editorial español, creemos que hay algunos errores de estructura y de concepto, que nos han hecho desistir sobre su representación.

 Agradecemos nuevamente su confianza al dirigirse a nosotros y quedamos a la espera de sus instrucciones en cuando a los originales.

 Muy cordialmente

 Carina Pons

 

Recuerdo que tiempo después, varios años después, mandé unos cuentos a la agencia Carmen Balcells, la suprema jefa, la jueza de todo lo que es malo o bueno de lo que ocurría con la literatura y los escritores en esos años. Recuerdo que José Donoso sufría ataques de ansiedad esperando los derechos de autor que ella regularmente le mandaba. Lo interesante es que en la agencia me tomaron demasiado en serio, me contestaron las cartas y me trataron como alguien que todavía les podía ofrecer algo, una gran novela. Recuerdo que el título del texto anterior no sonaba mal: “Hablen con Mariana”. Un título que después cambie por: “El Propósito de la Luz más Luminosa”. Se acordaban de mí cuando les mandé los cuentos, y por teléfono me dijeron que no era la primera vez que les mandaba algo. A los pocos meses llamé nuevamente por teléfono para averiguar como andaba todo, y me alegré cuando me dijeron que los habían aprobado, que habían pasado “el turno de la lectura”. Pero sin embargo, en ese preciso instante me chanté, ahí nuevamente arranqué despavorido frente a la posibilidad de tener éxito, porque después de la felicidad inicial, de la copita con champagne, me asusté, me enfrié y no llamé nunca más y ellos tampoco hicieron nada. Creo que hasta me mudé de casa. A lo mejor pensaron, y correctamente, que un libro de cuentos apenas vendería, sería un fracaso comercial. Asunto que podía ser muy cierto porque siempre he sido malo para el marketing, algo que es tan importante para los días que nos comen. Como contaba antes, tuve susto de pasar miserias, pellejerías, y a lo mejor también le tuve temor al potencial fracaso, a ser un elegido que al final no producía nada de valor. ¿Bueno para escribir qué, Cristián? ¿Pendejadas?

Hace pocos días me llegó un lindo email en la sección de comentarios de este blog, de la viuda de mi amigo Ignacio Carrión que reproduzco más abajo:

 

Cristián he leído en tu página hasta la 42 y me atrapa. Estás haciendo un trabajo maravilloso. Tu amigo Ignacio estaría fascinado. Me hace gracia la expresión “como ardilla en su árbol”. No sé si se dice o lo inventó ella. Desde que sé que tu madre está viva me cambió el punto de mira. No por el hecho de que esté viva sino por lo que hizo con la herencia. La verdad no lo entiendo. ¿Qué tal os va todo? ¿Las chicas bien? Por aquí ya se acerca el final del colegio de los niños y hace mucho calor. Acabo de terminar la última novela de Antonio Muñoz Molina. Está bien. El título es muy bonito. Tus pasos en la escalera. Te mando un abrazo enorme.

María Jesus

 

Querida María Jesús (Chus)

 Gracias por tu comentario. Como te contaba siento que de alguna manera Ignacio todavía lee estas notas cuando tú mencionas algo y eso me llena de alegría, me salpica. Y tienes mucha razón cuando comentas las cartas de mi madre. Al igual que tú, encuentro que ella escribía muy bien, sabía desdoblarse y mirar, con esa mirada de vuelo de pájaro, sin amarras ni anclas, donde simplemente contaba lo que ella veía y sin inhibiciones. Pero eso le ocurrió solamente en las cartas, textos que ella presumía serían secretos y por eso soltaba su escritura y relegaba a su censor a la basura.

 Mi madre todavía está viva, todavía vive, pero después del desaguisado de la herencia, donde básicamente desheredó a sus hijos hombres por decreto supremo, sin conversar nada, simplemente la he desconocido y en gran medida ya se me murió, no está, partió; quizás por eso hablo de ella en el pasado. Pero en las cartas es claramente otra persona y ahí la recuerdo nuevamente con cariño, resucita, donde me río muchísimo y también la sufro. Con los años creo que la voy a perdonar, querida Chus, pero sé que será tarde, a destiempo, en cartas sin destinatarios y en otros espacios, bajo otras condiciones.

 Aquí en Michigan estamos bien, y nuestras dos hijas, Camila y Sofía, están bien, viven en Seattle. Yo aquí me he matriculado con estas cartas y algunos libros y algunas otras ocupaciones que no tienen nada de espacial. Jugamos con nuestro perro, el Copo, nuestros gatos (me encanta el Luca, el gato hondureño que se trajo Camila cuando estuvo ahí), y a veces escribo una notita y recuerdo a los amigos. Y claro, ahí está y estará siempre Ignacio Carrión. Siento que gané mucho al conocerlo, siento que me liberé, sacudí la censura, la inhibición en las palabras, y su ejemplo me empujó a tomarme esto, la escritura, de manera mucho más seria que antes, como lo hizo siempre él; aunque uno a veces lo haga mal, no lo pueda hacer o no resulte. No es tarea fácil, querida Chus, porque como nos recuerda el escritor chileno, Jorge Edwards, en Chile somos buenos para las intimidades, las confidencias, los copucheos, pero solo cuando nos tomamos un cafecito, un traguito, y en la privacidad y los encierros de los restoranes. Ahí usamos mucho la broma, la anécdota, el chiste, y todo se hace muy entretenido. Lo triste es que tan pronto se acaba el cafecito, se acaba la fiesta y quedan las botellas vacías en medio del desorden, junto a un sándwich mal comido, todo eso se olvida y se pierde, y al final es como si nada de eso hubiese sucedido, nada se hubiese conversado……eso me lo enseño también Ignacio, querida Chus…..

 ¡Otro abrazo igual de enorme desde Michigan!

 Cristian

 

Le mencionaba a Chus que en Chile conversamos y nos abrimos solamente en la casas de los amigos. Me acuerdo, por ejemplo, del “Chatito Frías”, un retirado general del Cuerpo de Carabineros de Chile y sus innumerables anécdotas que contaba en la casa de mi padre, en Algarrobo. El Chatito Frías conocía bien el arte de la conversación, y a veces pienso que era algo muy cercano a la literatura, o al teatro, un destilado puro, porque a veces hasta se paraba del asiento para actuar, para explicar mejor una ocurrencia, o algo que le había sucedido en una cuartel de un pueblo chico, retirado, y todo eso contado con mucha humanidad.

En la escritura es fácil chantarse; a veces se cuenta algo, sale algo, pero muy acotado, poco y mal. Nos cuesta mucho escribir y contarlo claramente, sacarlo a la luz. Jorge Edwards creo que solo ahora, con la edad y casi al término de una larga vida, ha cambiado y se liberó bastante del censor interno. Eso se nota sobre todo en su segundo libro de memorias (Esclavos de la Consigna, 2018). Creo que esa liberación lo deja ver como un personaje mucho más humano, porque nos muestra claramente que se equivocó en muchas ocasiones, pero no tiene problemas en reconocerlo, y el texto se hace entretenido y fácil de leer, atrae. Las únicas secciones que podrían pasar como añejas en su último libro, un poco fuera de época –creo- son las secciones donde celebra o cuenta en forma graciosa la tendencia al alcohol de ciertos escritores y poetas. A lo mejor me equivoco, pero creo que en el futuro esas celebraciones serán vistas como algo de mal gusto, percibidas como un aplaudir y vitorear cierto tipo de enfermedades serias. Me gusta que cuente sin mucha censura, pero no tiene para qué agregarle ese toque celebratorio a las tomateras excesivas. También son entretenidas las confidencias sobre Neruda. Menciona también varias veces al famoso crítico literario de esos años, Alone, o Hernán Díaz Arrieta (amigo de mis padres, y sobre todo de mi madre, fallecido ciego y mudo el año 84 al los 92 años de edad), y a Gabriel Valdés Subercaseaux (amigo de mi padre, fallecido en el año 2011), que fue jefe de Edwards cuando él trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. El mismo Gabriel Valdés que llamó ocho veces al embajador italiano en Chile, en el 87, para que le dieran la beca a Italia a mi hermana Mónica y a Pato, su marido en ese entonces (Autoficción 42). Jorge Edwards nuevamente habla bastante de Neruda en su último libro, y en otro anterior, en “Adiós Poeta”, donde toca el tema de su entierro.…….y menciona a mi madre pero en clave, como “una amiga”, o “la amiga común”, sin mencionar jamás su nombre: ¿Nuevamente el susto, el terror al “qué dirán” de mi madre? Así es como lo escribe Jorge Edwards en Adiós Poeta: (Tusquets Editores, 1990):

 

“Una de las versiones de su entierro me llegó, curiosamente, del lado más conservador que uno habría podido imaginarse, del lado de Hernán Díaz Arrieta, Alone, el eterno crítico dominical de El Mercurio que se había convertido en sus últimos años en un incesante fustigador de nuestra izquierda no solo literaria, sino también política. Recibí el testimonio, precisamente, durante el funeral suyo, algunos años después, y por boca de una amiga que lo había acompañado al del Poeta. Hernán Díaz, en el mundo literario chileno de comienzos de siglo, fue uno de los primeros en reconocer el genio poético del joven Neftalí Ricardo Reyes, que ya había empezado a firmar como Pablo Neruda. Se sabe que le prestó quinientos pesos de entonces para que pudiera financiar la publicación de Crepusculario, su primer libro. Se respetaron y fueron amigos siempre, a pesar de que no dejaban de propinarse algún arañazo o picotazo periodístico. Para definir al beligerante Alone de la década del sesenta, Pablo utilizó una expresión que venía del parlamento español de épocas anteriores a Franco: “Insigne escritor y extravagante ciudadano”.

 Pues bien, la amiga común a la que me he referido antes me contó que Alone supo la noticia de la muerte de Neruda y partió de inmediato a visitar a Matilde. Entró a la casa del costado del cerro San Cristóbal llorando, detalle que Matilde me confirmó. Al día siguiente, acompañado por la misma amiga, partió al entierro. Cerca de la tumba, ese mausoleo prestado en los comienzos por una familia burguesa, los miembros de las Juventudes Comunistas, que estaban rodeados de soldados con ametralladoras, levantaron los puños y rompieron a cantar la Internacional. “Hasta aquí nomás llego”, dijo, con tranquilidad, Hernán Díaz, que quizás, después de todo, no era una ciudadano tan extravagante como pretendía creer el Poeta, y regresó a su casa de una de las orillas del Parque O’Higgins.”

Todavía recuerdo que fui yo el que contestó la llamada de Alone el día del entierro de Neruda. Era temprano y se escuchaba el zumbido de los autos en las calles, lo que apagaba todavía más su voz frágil y afectada, y le pidió a mi madre que lo acompañara a la ceremonia del entierro. Rogué para que me dejaran ir con ellos, pero no me dejaron, sería peligroso, me dijeron, habría protestas, gritos, así que mejor sería me quedara en casa. Fue una pérdida, pero ya la perdoné.

Creo que frente al papel, o la pantalla en blanco, nos frenamos porque le tenemos terror al “qué dirán”. Mi madre, por cierto, le tenía mucho susto, y me parece que eso le impidió desarrollar su escritura plenamente. Pero creo que felizmente esa tranca, esa dificultad, ahora, en el 2019, está cambiando y se están abriendo las puertas del closet donde los asuntos íntimos, secretos, incluso aparentemente vergonzosos –sobre todo en las nueva generaciones- se conversan con menos rodeos y con más autenticidad, como lo hizo mi querido amigo Ignacio Carrión hasta el agotamiento, y literalmente hasta el último suspiro. Él lo supo hacer hasta hundirse en el dolor, donde se quemó las manos (y donde también se las quemó a otros), se hirió los ojos, y hasta rasguñó el papel de sus cuadernos donde lo contaba todo.

Pero regresemos al 87. Ese año fuimos a Chile de visita y recuerdo que con Pilar nos acostamos en cada una de las camas que antes habían sido solamente mías. Fue como un acto de purificación, de lucha, de borrón y cuenta nueva. O a lo mejor pudo haber sido todo lo contrario, a lo mejor fue como un renacer, pero sobre las cenizas todavía tibias de otros años, no lo sabré nunca. Fue un proceso bien curioso, como de reconquista.

Mi entrevista en la IBM –lo veo en las cartas que he escondido “como ardilla”- parece que causó revuelo en mis padres. Ahora recuerdo mejor como ocurrió todo. Sucedió en Nueva York entre parques de árboles frondosos y laboratorios que parecían sacados de algún sueño. Me entrevistaron varios tipos, pero mi suerte estaba echada. Recuerdo a un tipo joven, un poco extravagante, muy trabajador, y que era algo así como una leyenda en los círculos electroquímicos. Me hizo varias preguntas pero más que nada para salir del trámite, para cumplir. Después me entrevistó un tipo más joven, buena facha, al que se le notaba un futuro resplandeciente por adelante, y él lo mostraba en su desplante, tenía la seguridad para mostrarlo. Había pasado por universidades importantes, y por cada uno de los laboratorios adecuados, o por los que había que transitar para ser considerado como miembro de ese círculo dorado de las nuevas generaciones que prometían. Yo también prometía, venía del laboratorio de Yeager, que en esos años era una leyenda. Pero nunca he actuado bien, y uso mal el marketing, y cuando me ocurre eso, dejo de ser técnico, científico, y observo, comienzo a mirar a esos actores, a buscar que fotos tienen sobre su escritorio, por ejemplo, o qué libros guardan en una estantería. Pero como contaba en la nota anterior, mi suerte ya estaba sellada después de haberle dado un no rotundo al doctor Bindra. Había dejado pasar esa oportunidad y ahora estábamos en ese tiempo donde había que pagar la deuda. Años después me enteré que el primer tipo que me entrevistó ese día había fallecido de SIDA. Del segundo no supe nunca nada. Espero le haya ido bien; creo que a él lo contrataron cuando inicialmente rechacé la oferta por mi viaje hacia Berlín.

En la siguiente carta, mi querido padre, con metodología de cirujano, recorre brevemente la situación de mi madre y lo que ocurre con las vidas de mis hermanos y hermana. Al final menciona lo que le sucedió cuando un amigo mío, Javier de Ferari, llevó a su madre a su consulta. Mi padre tiene que haberle pegado “un palo” feroz, porque al día siguiente, cuando se dio cuenta de que Javier era el Javier amigo mío, le devolvió la plata de la consulta hasta con intereses:

 

“…..vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día…..”

 

Santiago, Febrero 17 de 1987

Queridos Cristián y Pilar

Espero que se encuentren bien de salud y que los proyectos se vayan concretando. Ojalá que Pilar termine la parte experimental de su tesis y obtenga el próximo año definitivamente su doctorado. Me alegró mucho que estés conforme con la entrevista de la IBM. Estoy conciente que lograr un contrato es muy difícil pero en todo caso es una buena experiencia. Si no es eso ya se presentarán otras oportunidades. Vuestra estada en Chile nos pareció un sueño y el mes se hizo muy, muy corto. Lástima que nuestra casa no sea lo suficientemente grande donde hubiésemos podido atender en mejor forma a la familia de Pilar, nuestras intenciones habrían sido brindarles mayores atenciones.

Acá las cosas tienen la rutina del tiempo y las novedades que tu debes conocer quizás mejor que nosotros por la prensa de los Estados Unidos.

La mamá bien de salud y el próximo fin de semana iremos a Viña.

Álvaro (hermano menor) está armando una sociedad constructora de viviendas.

Gonzalo (hermano que finalmente terminó viviendo en Canadá) feliz con su nuevo puesto en la Unicef, cuyo sueldo de $250.000 libres es un buen sueldo para Chile.

La Mónica (hermana) y Pato recorriendo Europa y logrando nuevas experiencias.

Alberto (hermano mayor) trabajando en buenas condiciones.

Yo también trabajando en Indisa muy a gusto. Acá el clima está siendo menos caluroso por lo que creo que ustedes irán teniendo menos fríos. Vi a la mamá de Javier de Ferari y como la secretaria le había cobrado la consulta le devolví el dinero al otro día. Recibe tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

Juan

 

Aquí sigue una carta de mi hermana Mónica, donde cuenta las vicisitudes de su nueva vida en Roma y en Europa. Estaban recién casados:

 

Roma, 16 de Febrero 1987

Queridos Cristián y Pilar

Hola! ¿Cómo están? Ojalá súper bien y un poco más estables después del viaje a Chile. También supe por los papás que tuviste una entrevista en NY para la IBM y que te contestan a fines de este mes o principios de Marzo. En todo caso, de verdad te deseamos suerte.

Bueno, ahora paso a contarles hartas y nuevas noticias. Como me imagino, se habrán enterado en Chile, que el curso al cual vinimos no existe, y la única posibilidad de algo en la universidad era un curso “singolo”, es decir, uno cualquiera de la carrera….nada de posgrado ni importante, y aunque lo fuese a tomar yo (no Pato), no tenía los papeles, ya que aunque se suponía que debían estar en la universidad el 1º de Noviembre, no llegaron hasta el 23 de Enero. Estos italianos son un despelote únicos y solo te contestan con un “boh”. Llevé mis fotocopias necesarias, pero nada de eso podían ser usadas, debían ser los originales y mandados y visados por la embajada de Italia en Chile, y de ahí al Ministerio de Relaciones Exteriores en Italia, luego a la embajada de Chile en Roma, y de ahí, finalmente, a la universidad. Como se imaginan, un círculo imposible, casi, de seguir; ah, y además, hay que agregarle que debíamos dar un examen de italiano el 12 de Diciembre para tener los resultados supuestamente en la semana…. pero solo los tuvimos como el 15 de Enero. Y algo divertido, se cerraban las inscripciones en Diciembre; pero prerrequisito, debíamos haber aprobado el examen. Como ven, una sola locura. Para qué les digo lo desesperados y angustiados que estábamos, sumándole que aquí no hay donde vivir, y encontrar una pieza ya es un milagro. Ya en Año Nuevo y antes de Pascua, nos salió esto del Vaticano, pero después de 20, aunque no lo crean, 20 entrevistas y conversaciones pospuestas, supimos de que se trataba realmente el curso (antes solo era una idea general, a lo italiano…) y era “Biblioteconomía, con Mención en Arquitectura Religiosa del Renacimiento a Nuestros Días”…. Por lo cual, aunque ya estábamos inscritos, lo pensamos seriamente, y sumamos el otro gran problema, el dónde vivir. Aunque por medio de unos chilenos encontramos un departamento (¿departamento?), que de verdad eran dos piezas sin cama, con cocina (pero sin cocina ni refrigerador), el baño lleno de hongos por la humedad, sin rejas, en plano terra (nivel calle) y por 500 dólares al mes. Sacamos cuenta de cuanto nos iba a costar en arreglarlo, solo por 4 meses, y era todo una locura. Iba a ser una inversión para botar. No encontramos ni siquiera residenciales.

A Pato le empezaron los dolores de guata (quizás de nuevo úlcera).

Entonces, Cristian y Pilar, dado que los estudios no eran los indicados para nosotros, las condiciones del departamento ($ en general) y por tan poco tiempo y viendo que la beca es independiente al estudio, cambiamos de planes y nos replanteamos todo, no esperar el fin de la beca para empezar a conocer y viajar, sino empezar ahora desde marzo, y ocupar el tiempo y las $ con que disponemos por la beca.

Aunque parezca una locura, no lo es. Creo que vamos a aprender mucho más viajando y “viendo arquitectura”, que por medio de libros en una biblioteca.

Es por esto, que durante el mes de Febrero nos hemos dedicado a ver precios de trenes, ofertas, etc., como también los carnet de estudiantes para tener derecho a albergues. Nos hicimos socios de los dos que hay (y que podemos) uno es el ICTUS, y YHF. Los dos nos dan posibilidades de albergue dentro de toda Europa y el mundo (¡hasta hay en Chile! ¿Cómo será?). También ofrecen billetes de avión a todas partes y súper económicos. ¡Con esto Pato quiere ir hasta Egipto! (no me lo imagino arriba de un camello).

Con esto y el tiempo que disponemos, cree que de verdad se hace mucho más factible el que nos podamos ver. Escriban y dígannos (¿?) como sería, si ustedes pueden y quieren, y así nos ponemos de acuerdo.

Ya tenemos listas las mochilas y sacos de dormir. Nuestro viaje va a empezar, esperamos el 1º de Marzo a España, ya que ahí Pato tiene un primo hermano (no de los que viven en su casa por años) que se casa. Tenemos pensado quedarnos mas o menos hasta el 15 ahí, y luego volver a Italia recorriendo el norte, llegando finalmente el 1º de Abril a Roma donde cobramos la beca (la cual vendremos a buscar cada 1º de cada mes, hasta Junio incluido). Después tenemos planeado comprarnos el Europass por 2-3 meses y recorrer hasta quedar “lona”.

Bueno, ahora ya tienen una idea más o menos de toda la “película”, así que paso a contarles que de verdad en algunos momentos creo nos “tiramos al agua pato”,  ya que ni Pato ni yo tenemos experiencia en viajar así, pero si no lo hacemos ahora, ¿cuándo?  Será toda una aventura, tenemos “planeado” hasta cuanta ropa llevar, pero todo en teoría. ¿Cómo será la práctica?

Ah, y Cristián y Pilar, porfa’ les pido (pero no se rían) que como se me perdió un libretín donde anotaba algunas cosas (como los cumpleaños), se me perdió y necesito, si tu tienes, las fechas de los cumpleaños de todos ya que sé que las debes de tener y sabes, porque siempre llegan tarjetas en las fechas. A mí me encanta mandar, pero sin saber exactamente las fechas estoy perdida (pedirlos a la casa, me da plancha!!). Porfa’ mandalas a:

Sra. Mónica Fierro

Caulonia 10, int 32

00183 Roma

Italia

Si puedes lo antes posible para así tenerlas antes de irnos de viaje el 1º de Marzo.

Bueno, escríbannos y cuenten como están, y todo lo que quieran. ¿Y cómo está el frío allá?

Bueno ya es súper tarde (12) y prefiero cerrarlo de una vez y mandarlo mañana a primera hora.

Reciban un gran abrazo y espero sus noticias

Mónica

Autoficción 42: Que raro es vivir. Demoran tanto en llegar los acontecimientos y se terminan tan luego..

Al leer las cartas de esos años siento que mis padres vivieron demasiado en función nuestra, dependiendo excesivamente de nosotros, de lo que hacíamos, de lo que estudiábamos o no estudiábamos. Todo eso fue bueno, fue muy generoso, pero también, creo, fue desgastador para ellos porque por mucho que uno a veces quiera ayudar, simplemente no se puede, o no se sabe cómo hacerlo o se hace mal, proponiendo soluciones a la medida de uno, a los estándares de uno, al mundito de uno……y uno se puede equivocar tremendamente. Los trabajos de nosotros, los hijos, las oportunidades evolucionaban lentamente, a golpes, con saltos y caídas, y tengo la impresión que a veces lo mejor es no intervenir, o intervenir apenas. Recuerdo que a mí me ocurrió algo que no supe aprovechar. Estaba recién recibido y ya con planes de partir hacia Berlín, cuando llego al laboratorio de Yeager un tipo de la IBM preguntando por Fierro, que donde estaba Fierro. Salí apurado de mi oficina para presentarme, era el Dr. Bindra que recorría universidades reclutando para la IBM. ¿Me interesaría trabajar para ellos? Yeager, que tenía muy buenos contactos con la industria, me tenía bien recomendado. Una respuesta positiva de mi parte y era un caso cerrado, estaría contratado. Pero como ya tenía todo encaminado hacia Berlín, le dije que no, pero que a la vuelta me interesaría mucho explorar esa oferta. Ingenuamente pensé que con un entrenamiento adicional en Alemania, me sería incluso más fácil aceptar ese trabajo en la IBM. Grueso error. Cuando regresé Bindra yo no estaba a cargo de esas búsquedas de candidatos y apenas me contestaron con una carta de gentileza, nada más. Muchas veces las oportunidades se presentan y después simplemente se van, desaparecen. Aprendí cayéndome del décimo piso, solito.

 

Pero volvamos a las cartas. Es cierto lo que dice mi hermano sobre como se trasparentan nuestros padres en ellas. Noto que al leerlas a mí también me ocurre algo parecido, donde creo que revive más fidedignamente mi padre. Mi madre no tanto, más bien sobresale el recuerdo de una madre que observa y cuenta historias y que escribe, pero me parece que no sobresale la madre de todos los días. Pareciera que se recupera solo una faceta de ella, de la persona que escribe. Y resalta mucho el fantasma del cáncer y las enfermedades, o el cáncer y las hormigas, como en esta carta. En esta nueva carta nuevamente nos cuenta de esa enfermedad maldita que ya la tenía agarrada de un pie, tocada, aunque todavía la dejaba moverse por los supermercados, librerías y casas. Incluso todavía la dejaba ir a tomarse una variedad de exámenes médicos que salían buenos, y que indicaban que ya no tenía la salud comprometida. Pero ella internamente, sabía que el jueguito había comenzado y que, cuando eso ocurre, nunca se termina, o nunca se cancela. Llegan solo algunos intermedios, porque el Pac-Man, el juego del cáncer, no se puede abandonar. Ese año, por dos meses, sufre dolores de cabeza que ella interpreta como una vuelta al juego activo, al Pac-Man juguetón que la invitaba a jugar; aparentemente le tocaba nuevamente el turno a ella:

 

“….hemos pasado un poco de susto, mejor dicho se nos terminó el susto. Desde mediados de Diciembre tenía dolor de cabeza al despertar. Pensando en sinusitis, la semana pasada me hicieron una radiografía. Un lado tenía los contornos de los huesos medio borrosos, y el radiólogo aconsejó hacer un cintigrama óseo….”

 

Regresan a la casa en auto, los dos solos, pero la verdad que no tan solos porque van acompañados por el elefante hediondo del cáncer, el monstruo del cáncer, que como en ese juego del Pac-Man quería jugar de nuevo con ella. Imagino las conversaciones y reproches adentro de ese auto. Mi padre por un lado pidiéndole que por favor se hiciera los exámenes médicos y ella que rigurosamente se opone, se niega, porque no desea quedar inutilizada por los tratamientos médicos, las drogas, las jeringas, o las oscultaciones y fantasmas. Al final ella se baja del auto, ¿habrá dado un portazo? ¿Se habrá despedido?:

 

“….ya Juan quería que pidiéramos la hora y estaba tan aterrorizado cuando volvíamos que después de decirle que yo no quería ningún examen más le pedí me dejara en la esquina de la librería francesa en Costanera. Haciendo algo, como que el miedo se esquiva. Total, compré unas revistas añejas que quedaban de la liquidación pasada, y volví a casa en taxi….”

 

Y mi padre continúa solo a casa en busca de los exámenes previos, de otros años, para saber si esos “huesos medios borrosos” que habían visto era algo nuevo, algo que recién se estaba presentando. Se toma primero un calmante, o a lo mejor, un whisky, y busca y escarba, se mete adentro de un closet para indagar, abre cajas, tose por el polvo:

 

“…Juan, mientras tanto, había rebuscado otras radiografías de Febrero, cuando tú viniste, años atrás. Y donde también se veían los contornos borrosos. Así es que muy contentos, desaparecida la idea del cáncer, nos fuimos a festejar al Lomitón…”

 

Es decir el Pac-Man todavía no ganaba. Estaba ahí, le hacía rosquillitas en un pie, se lo mordía, pero la dejaba moverse, la dejaba arrancarse para jugar otro poco más en el futuro. El juego no concluía todavía:

 

“…..una vez pensé formar una sociedad de ex cancerosos…..”

 

Pese a la precariedad en los trabajos. los hermanos se reproducían, crecía la familia y la vida continuaba. Anita, esposa de mi hermano Gonzalo, y hoy fallecida después de un cáncer fulminante, acababa de dar a luz a Catalina. El nacimiento había coincidido con una mejora en el trabajo de mi hermano, de manera que Anita contaba graciosamente:

 

“…..esta niña trajo un pan de molde bajo el brazo…..”

 

 

Febrero 1987

Cristiancito querido

Aquí estoy, en la pieza que ocupaste con Pilar. Todo Igual. El mismo bergere que compré días antes que ustedes llegaran, los cubrecamas café con amarillo, y el mismo calor. Son las tres de la tarde, estoy sola en la casa. Hasta la Guillermina salió a regañadientes por unos trámites para conseguirse una de las casas de Caritas.

Esos días pasaron tan rápido….ahora los echo de menos, hasta extraño los telefonazos y las entradas y salidas repentinas…hemos vuelto a la rutina. Y no sé qué fin de semana tendremos. Vamos a Jahuel, Juan y yo. Y anoche Juan Alberto también quiso ir con su familia. Me gusta mucho estar con los niños. No tanto Juan, mejor dicho que a Juan le espanta la idea. Alegando que los niños me pueden cansar, los aleja rápidamente. Ahora me doy cuenta por qué me recalcaba años ha: te cuidé los niños dos horas….Juan es demasiado adulto, no sabe hacer su vida con niños cerca.

Aída está con siete semanas de embarazo. Me pidieron le consiguiera otra empleada. Clara, la actual, maneja a Francis por el terror…

Anita, siempre muy serenamente tuvo su niña (Catalina). Una preciosa niña. Y esta tarde sabremos el nuevo sueldo y el nuevo puesto de Gonzalo (hermano). Como dice Anita, esta niña trajo un pan de molde bajo el brazo…..y su hermana (Godi) la recibió muy bien, con besitos por todas partes.

Pasando a otra cosa. Invitamos al matrimonio que le prestó su departamento este mes a Mónica (hermana) y Pato en Roma, al restarán giratorio. Todo perfecto, un matrimonio encantador con el idealismo de los años 70 vivito…ex exiliados, quieren volver a cultivar un fundito cuando junten plata. Con unas vainas, machas o erizos y corvina, postre y café, más tres botellas….me sentí quince años más joven. La cuenta fueron $17 mil más la propina….Con eso, encuentro regalado ir dos personas a Jahuel, todo incluido por 9 mil el weekend.

Me gusta Santiago en verano sin la obligación de tener que veranear. Las mañanas son agradables y si no se sale después de almuerzo, esta pieza tuya es fresca. Álvaro (hermano menor) está con Marlene y amigos hasta el domingo, supongo, en Algarrobo, después se va Aída y niños, y los últimos días de Febrero, Anita con sus niñas y su hermana. Su mamá vino para el parto y se vuelve al sur mañana. Me tejí una polera, casi entera, esperando en la Clínica que naciera la niña. Tanto llamaban por teléfono …que hasta yo me empecé a asustar, y me pasé las mismas películas de mis embarazos, que si el niño viene mal, que por qué no sale luego. Al fin apareció Gonzalo en la puerta de la pieza, todo transpirado….yo había dejado mal colocado el teléfono y no recibía llamadas….después de haber estado a cada rato tranquilizando a la mamá de Anita que estaba cuidando a la Godi en casa… en fin, que todo fue bien y madre e hija están en casa. Gonzalo estaba muy emocionado, muy agradecido de tu llamada nocturna.

También hemos pasado un poco de susto, mejor dicho se nos terminó el susto. Desde mediados de Diciembre tenía dolor de cabeza al despertar. Pensando en sinusitis, la semana pasada me hicieron una radiografía. Un lado tenía los contornos de los huesos medio borrosos, y el radiólogo aconsejó hacer un cintigrama óseo …ya Juan quería que pidiéramos la hora y estaba tan aterrorizado cuando volvíamos que después de decirle que yo no quería ningún examen más le pedí me dejara en la esquina de la librería francesa en Costanera. Haciendo algo, como que el miedo se esquiva. Total, compré unas revistas añejas que quedaban de la liquidación pasada, y volví a casa en taxi. Juan, mientras tanto, había rebuscado otras radiografías de Febrero, cuando tú viniste, años atrás. Y donde también se veían los contornos borrosos. Así es que muy contentos, desaparecida la idea del cáncer, nos fuimos a festejar al Lomitón….Bromas aparte, pasé Diciembre y Enero con dolores de cabeza al despertar, creo que de puro miedo al cáncer. Debiera inventarse un tratamiento post-cáncer que incluyera al cónyuge….Una vez pensé formar una sociedad de ex cancerosos, de los que pensamos….sólo queda viva la Yelma Mella y Anita Coll de Zepeda….

El sábado pasado, nos juntamos en la casa de Oriana (hermana mayor de mi madre), con el marido de Silvia Correa que es abogado. Por una hora dimos vueltas sobre las conveniencias e inconvenientes de la separación de bienes. Son más los inconvenientes. Llegamos a la conclusión que si la Clínica iba mal, como Juan sería el primero en saberlo, este abogado haría la separación de bienes en un día….Oriana nos tenía bebidas y canapés de casa impecable, se sentía nerviosa como la gente que recibe poco…pero contenta también. Claro que ayer me llamó porque cree que debo pagarle al abogado y Juan cree que no, sino cuando haga algo tangible….porque no le dijo nada nuevo.

Mándame la carta de la española sobre tu libro. ¿Cuánto tiempo crees necesitar para las últimas correcciones? Yo le alargaría un poco el final y le daría más protagonismo a los de la revista. Claro que con la entrevista habrá un lote de días sin escribir. Si puedes mándame prospectos de computadoras, podríamos comprar una entre Álvaro y yo.

Que raro es vivir. Demoran tanto en llegar los acontecimientos y se terminan tan luego. Así, ya pasaron los días tan esperados en que ustedes estarían aquí….y siento como si no hubiesen estado. Tengo que sentarme en esta pieza tuya para saber que viniste con Pilar. Esta casa, tan igual a cuando ustedes eran chicos, y ya veo las líneas en la cara de Juan Alberto, tan parecido a mi padre cuando joven.

A veces pienso que a Pilar le debemos haber caído como gente muy complicada, llena de normas. Creo que todas las familias tienen códigos desconocidos para la gente de afuera, demora algún tiempo interiorizarse en la otra familia para aceptarla sin reticencias. Espero que con Pilar y familia nos aceptemos recíprocamente sin críticas. Cuestión de tiempo. Sé que Pilar llegará a querernos y nosotros a ella y su familia. Lo único que a mi me importa es que tu vivas contento con ella. Lo demás, las infaltables diferencias, se van limando con la diaria convivencia y los proyectos que van formando ustedes en común. Eso sí que espero conocer el primer hijo tuyo y mejor aún, varios hijos. Si Pilar era grande y ayudó a cuidar a su hermana menor, no le debería gustar repetirse desvelos. A la Esperanza Matas le pasó así. Tuvo que cuidar, ya adolescente a su hermanito y ya perdió el interés de tener hijos propios. Por eso solo tuvo dos. Ahora, al medio siglo, cuando miro a las mujeres de mi tiempo, no hay mucha diferencia, casi todas están gustando del tiempo libre que les queda, y ninguna es buena abuela. Unas, por haber criado muchos niños, y otras, por falta de práctica en eso, ya que se dedicaron a trabajar fuera de casa. Yo, personalmente me siento como una ardilla en su árbol, contenta de estar viva y mirando vivir a los demás, me da una sonrisa interior…se sacrifican corriendo de allá para acá, a veces sin sentido….

Anoche fue la última llamada desde EE.UU del chico de los cheques. Su mamá vino hoy a buscarlos.

Y como ya debes estar bien cansado con esta larga carta, la termino. Además me duele la espalda y en el colegio de enfrente tienen un festival demasiado ruidoso, y han llegado hormigas a tu sillón…

Además te tengo que felicitar por Pilar, me gusta lo sincera y espontánea que es. Me hubiera gustado estar algunas horas con ella, conversando tranquilamente. Pero ya habrá tiempo para eso más adelante.

Creo que con la Diet-Cola llegaron las hormigas, las siento en el cogote….

Te quiero de aquí a Cleveland y hasta el Más Allá…

Ximena

Descubrí que el dolor de cabeza es por deshidratación, ahora tomo agua todo el día y no me duele al despertar..

Autoficción 40: la inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener

Lo bueno de la época por la que estoy viviendo, mi último tercio, es que ya llegué a una edad donde no necesito alcanzar nada extraordinario en lo profesional; tampoco necesito ser un buen ajedrecista, ni tampoco un escritor, o un gran científico, no necesito ser nada de eso ni probar nada tampoco. Si me alcanzan los deseos de escribir, simplemente escribo, pero teniendo siempre presente, imaginando como lo hacía mi amigo Ignacio, que estamos todos listos, moribundos o muertos, y llegando sin sorpresas a la edad de las verdades, de las definiciones, donde ya no vale la pena reescribir la historia porque por muy triste que esta sea, se parece a las historias familiares de cada uno de nosotros. La regla es escribir sin censuras, ese es el único norte y sálvese quien pueda.

Después de los preparativos anunciados en las cartas anteriores parece que mis padres partían finalmente de viaje a Europa, a Palma de Mallorca. Poco antes, mi madre me manda la dirección de la famosa agente literaria de esos años, Carmen Balcells. La todopoderosa agente literaria española que cuidaba como a sus cachorros a escritores como Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, Cortázar, José Donoso y tantos otros. Recuerdo que pocos meses después de la carta de mi madre, le mandé a su agencia el mismo texto que me había criticado don Guillermo Blanco (ver autoficción 36), el escritor chileno fallecido en el año 2010. Lo curioso es que pese a ser un perfecto desconocido en esa área, fueron extremadamente gentiles conmigo y lo leyeron, le prestaron atención. Por supuesto que el comentario me dejó con un ojo en tinta, pero fue una experiencia interesante. Tuve miedo, siempre he sido bastante miedoso, apuesto poco, busco siempre tierra firme, y me faltaron los deseos grandes de llegar a ser un escritor. No sé si tuve talento. Me gustaba escribir, y todavía me gusta; pero en esa época me dio susto y no insistí. Por eso nunca corregí ese texto largo. Imaginé que si trataba de ganarme la vida de ese modo, terminaría de allegado sobreviviendo en la casa de un amigo, o de algún hermano, o en una autopista, arranchado sobre un colchón usado a los pies de un paso bajo nivel con ruido de autos y camiones.

Creo que gracias a no haber sido un elegido, logré una buena vida, un buen techo, y dos hijas que ya emprendieron su vuelo propio. Y dentro de todo, en mi trabajo diario no necesité besar demasiados pasamanos a lo largo de estos años. Solo un poco, a veces, un poquito, en escenas que trato de olvidar, o de reírme. Todavía recuerdo, por ejemplo, con un poco de vergüenza cuando tuve que promover “el desorden”, o las estructuras amorfas frente a unos visitantes, inversionistas y amigos de Stan Ovshinsky (Héroe del Planeta según la revista Time de esos años, en el 99). Esos ejecutivos, periodistas, actores como Alan Alda, científicos de renombre como Edward Teller (padre de la bomba de hidrógeno) recorrían periódicamente nuestro laboratorio para enterarse sobre las últimas novedades de ese reconocido inventor. Stan adoraba la atención, y notó desde el primer momento, que ese concepto era llamativo, de manera que utilizó el desorden hasta sus últimas consecuencias. Era un concepto que atraía la curiosidad del que escuchaba, porque todos de alguna manera batallamos contra el desorden, con los papeles importantes desordenados y que se pierden, los documentos que se pierden. Stan parecía buscarlo, lo vivía, lo adoraba, pero en otras dimensiones, en el desorden a escala atómica. Buscó ese desorden en los átomos, en la estructura atómica, algo que le había dado buenos resultados cuando trabajó con la sílica amorfa (opuesta a la sílica cristalina, donde los átomos están bien ordenados y ubicados en el espacio en una estructura definida claramente) y que promovió exitosamente en las celdas fotovoltaicas (solares). Mostró que las celdas solares de silica amorfa eran más eficientes para captar la energía solar que las cristalinas. Y desde esa época Stan no soltó el desorden, y lo transformó en el motivo de su vida, fue su inspiración. Desde ese día original, Stan trató de aplicar ese concepto sobre todos los potenciales avances tecnológicos. Si el uso de sílica amorfa en la celdas fotovoltaicas (solares) le había dado tan buenos resultados, ¿por qué no intentarlo entonces en otras áreas, con otros materiales como los que se usan en las baterías? Y así fue como, dando un salto de buen equilibrista, apostó por “el desorden” en los materiales que se usan en las baterías, se las jugó por “el desorden” y buscó, con su excelente marketing, transformarse en el rey “del desorden”, el inventor del desorden, donde los materiales, para que funcionaran mejor, más exitosamente, al limite de sus capacidades en el nuevo mundo tecnológico, debían poseer estructuras atómicas desordenadas, amorfas. Según Stan, lo fundamental era encontrar el elemento químico que indujera ese desorden en un material específico. Y así fue como al buscar nuevos componentes para el cátodo de las baterías, Stan simplemente decretó que había que “inducir desorden” en la estructura de ese material, ahí se escondía la solución. ¿Y cómo se inducía el “desorden”? Según él, con el simple acto de agregar mínimas cantidades de otros elementos (escogidos de la Tabla Periódica), en el momento en que esos materiales se formaban o sintetizaban en el laboratorio. Y así fue como muchas veces terminé predicando “desorden” frente a impecables visitantes que escuchaban maravillados las bondades de las estructuras amorfas, desordenadas, que propiciaba Stan. Uno tenía que explicar -como en un acto de fe- el camino por el cual esos materiales, los amorfos, llegaban a ser mejores que los cristalinos. Es sabido, por ejemplo, lo importante que es para una batería su capacidad, sobre todo si son diseñadas para su uso en un auto eléctrico. ¿Cómo aumentar o maximizar su capacidad? Stan prometía, con la fe de un predicador fundamentalista, que eso se lograría induciendo desorden en la estructura atómica de los cátodos. Todavía recuerdo ese día loco, en que después de agotar la Tabla Periódica de los elementos buscando ese desorden, cansados de tirarle dardos a esa maldita Tabla, investigando qué elementos agregar para “estimular desorden” y que Stan fuera feliz, nos pidió después de un largo silencio, de una pausa de hielo, que usáramos uranio -¡uranio miéchica!- un elemento radioactivo. ¡Y saltamos de nuestros asientos para conseguir uranio, a comprar uranio, a comprarlo antes de que el mundo se fuera a terminar! Lo curioso es que casi nadie, y solo los más avezados, los que Stan había conocido desde hacía muchos años antes, se atrevían a contrariarlo.

Y es así como hasta el día de hoy me topo frecuentemente con gente que ha escuchado hablar del legendario Stan Ovshinsky, el Héroe del Planeta, el genial inventor, el Edison moderno, y donde lo único que desean oír se relaciona con las hazañas y proezas de ese hombre magnífico y extraordinario. Es como si sentados frente a una chimenea, con un trago en la mano, esperaran a que uno les cuente historias deslumbrantes para confirmar las hazañas de Stan, sus conquistas. En el fondo, de una manera casi infantil, buscan escuchar de un Batman nuevamente, porque Batman existió, en algún momento parece que vivió. Lo triste es que cuando cuento la firme, cuando digo que Stan era como un emperador sin ropas, que caminaba en cueros sin que él se diera cuenta, como un niño a pie pelado en busca de reconocimiento, como un huérfano en busca de cariño, por lo general quedo mal parado y ya no buscan averiguar nada, me largan y dirigen la atención hacia otros derroteros como si repentinamente se apagara la chimenea o se acabara el trago -el Cabernet chileno, el tinto, el tintito- y me hacen callar o exploran otro tema; ya no les interesa que les cuente nada más. Lo interesante es que usando ese esquema Stan y todos sus parientes ganaron mucho dinero, sobre todo cuando la compañía  (ECD) se hizo pública y vendió acciones en New York. Lamentablemente a mí no me tocó nada. Pero lo llamativo es que Stan, basado en su magia, en sus contactos, en su marketing atraía a mucha gente que hacían cola para abrirle la chequera.

Descubro que a la gente, a muchos conocidos y amigos, les gusta escuchar de grandes conquistas, de ejemplos vivificantes, como si buscaran guías espirituales que nos pudieran salvar de algo, o de alguien. Pero la verdad es que a pesar de los años, yo también extraño eso, todavía existe una parte de mí, escondida en algún lugar de mi cerebro, que todavía está bajo el influjo magnético de Stan, bajo la magia de Stan, y que busca conocer estructuras amorfas, y que todavía quiere explicar (¿o encontrar?) esos lugares exóticos, míticos y especiales donde todo es posible, donde los sueños más intricados son ciertos, una realidad que puede tocarse con los dedos….pero he perdido la fe, ya no creo, en este último tercio de mi vida me cuesta demasiado creer en algo, en alguien. He dejado de creer. Ya no me puede salvar nadie.

…pero estábamos hablando de Carmen Balcells que parece no fue muy diferente al Héroe del Planeta. Aquí recuerdo lo que mencionó María Jesús Duato, viuda de mi querido amigo Ignacio Carrión, cuando se refirió a ella:

 

“¡menudo personaje! ¡Consultaba con una vidente a qué escritores representar! “

Finalmente aquí llegan las dos cartas de mi madre:

 

 

Cristiancito

 Siento no haber estado anoche cuando llamaste. La dirección es

 Señora Carmen Balcells

Agencia Literaria Carmen Balcells

Diagonal 580

Barcelona 21

España

 Un montón de cariño a los dos. Gracias por lo recortes. Aquí se publica todo, casi.

 El 16 de Agosto parto a Madrid, quizás vaya a París. Nos encontraremos con Juan el 31 en el Hotel Cala Fornells. Justo iré por el océano el día de tu cumpleaños. Naciste a las 11 de la noche del día 16 de Agosto.

 Ximena

 …te quiero p’al mundo. Escriban –escriban- escriban a American Express, Palma de Mallorca, España.

 

 

 

 Lunes primero de Sept 86

 Despertando de la siesta

 Cristian y Pilar

 El otro día te envíe certificado un libro de García Márquez y otro sobre gramática española. Juan me pide que no lleve el libro sobre Littín a Chile (La Aventura de Miguel Littín Cladestino en Chile, Editorial Oveja Negra, Mayo 1986).

 Terminé hace justo una semana “La Insoportable Levedad del Ser”, así que te lo pondré al correo (junto a un amasijo de recortes de revistas y diarios españoles). Juan ha tratado de leerlo (la Levedad del Ser) pero no logra interesarse, prefiere los diarios y revistas. Está de vacaciones. No me interesó mucho como novela. También en Chile es “best seller”. Creo que lo promocionan por su suave antimarxismo.

 Son las 5 pm y de repente el cielo se oscureció y llegaron truenos, relámpagos y lluvia. Más rato iremos a Portol donde los Matas a comer. Otro día desde Palma te llamaré con los números de teléfono.

 España está un 30% más caro que el año pasado con su entrada al Mercado Común Europeo y el IVA. Ahora cualquier cosa vale 200 pesetas (una Coca-Cola) y el dólar está a 130 pesetas. Así es que hay menos norteamericanos de turistas.

 Un gran abrazo a los dos

 Ximena

 …llévame a Chile comprándolo con American Express un juego de sábanas y, si puedes apretarlo, un cubrecama acolchado igual al juego. Desde Chile te enviaré un pedazo de mi papel mural medio celeste-gris para que haga juego. ¡Gracias!

 

 

Y me despido con una carta de mi padre, con una nota de mi padre que siempre habló de variados temas con nosotros, que nos contaba mucho, pero que siento se guardaba también mucho. Con los padres a veces ocurre eso, creo, aunque uno trate lo contrario; no son los típicos amigos de uno porque son los padres, no son nuestros compadres, y además pertenecemos a generaciones diferentes. Ahí siempre me topé con una barra alta. Miro hacia atrás y noto que con él a veces 1 + 1 daba 3. Lo veo a la distancia, a mi padre, como una especie de padrino benévolo, indulgente, conciliador, un hombre que sabía relacionarse con la gente, con mucha gente, y que como en un juego de carambolas, si no conocía a alguien que necesitaba para solucionar un entuerto, sabía encontrar a otro personaje usando una llave maestra que de conocidos lo llevaban a otro conocido, (porque en el fondo todos estamos relacionados con todos), que al final le llevaban a buen término la iniciativa, a solucionar un trámite, obtener un documento, una firma. Creo que a eso lo ayudó la escasez de neurocirujanos chilenos que habían en ese tiempo en Chile. Por ahí escuché que Asenjo se involucraba mucho educando a neurocirujanos de otros países, y que le ponía bastante menos interés al formar médicos chilenos; estaban ahí, existieron (como mi padre), pero siempre la oferta fue menor que la demanda. Eso creo que favoreció a mi padre al limitar la competencia y transformarlo en un médico más indispensable. Los que ayudaban a mi padre, lo hacían gustosos porque sabían que en el futuro, si les ocurría algo, si sufrían un accidente, como un golpe en la cabeza, una caída, lo necesitarían como médico y ahí estaría él. Y como médico, al igual que los curas (“los médicos son como los curas, mijito”), se enteraba también de muchos asuntos poco conocidos, íntimos, de variados personajes que muchas veces llegaban a golpear su puerta por problemas de salud. Eso lo ayudó muchísimo a sobrevivir en una época difícil, y por añadidura nos ayudó también a todos. Así es como Gabriel Valdés (fallecido en el año 2011), político chileno, opositor a Pinochet y figura clave en la transición hacia la democracia, lo ayudó (pese a que no le machucaron la cabeza en las protestas y no terminó en las manos de mi padre) a conseguir el viaje de mi hermana y su marido de ese entonces, Patricio, a Italia:

 

“…tú sabes que Moniquita y Pato lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato…”

 

Por otro lado la situación política de Chile evolucionaba lentamente, no cambiaba demasiado:

 

“….en Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener….”

 

Finalmente los dejo con la carta de mi padre:

 

 

Palma 8 de Septiembre 86

 Querido Cristián

 Espero que tú y Pilar se encuentren bien de salud y les vaya bien en sus estudios y trabajo. Yo hace una semana que estoy con mamá en Palma que como ustedes la conocen es una isla muy hermosa. Estaremos aquí hasta el último fin de semana de Septiembre.

 La mamá bien de salud y recordándolos a todos ustedes. Hace tres días fuimos al Hotel Lido donde estuvieron ustedes el año pasado. Me gustó verlo y imaginarlo que ahí ustedes lo pasaron bien. En verdad que sería bueno que próximamente nos reuniéramos en Palma en lugar de veranear en Chile. A lo mejor a ustedes les sale incluso más barato venir acá que a Chile. Eso es más realizable si con tiempo se toman las reservas a las casas de turismo, que ofrecen en un paquete traslados y hotel a precios a veces irascibles. Ayer la mamá trató de ocupar la tarjeta, pero algo no funcionó bien; seguramente no conocen un detalle que permita la comunicación.

 Me alegro que sigas buscando trabajo en el área privada, porque el dinero sin ser lo más importante, es fundamental para vivir tranquilo. ¿Cómo le va a Pilar en su doctorado? Cuando se reciba ella y trabajen ustedes dos, van a ser personas privilegiadas. Preocúpense de la residencia en USA; no les vaya a pasar lo de Gonzalo (hermano que vive actualmente en Canadá), que por no haberse preocupado mientras estudiaba ahí, ahora no puede regresar. Si es necesario contraten un abogado especialista en residencia y pagarlo, eso bien vale la pena hacerlo.

 En Chile las cosas siguen iguales, un país ocupado por su propio ejército. La inmensa mayoría no quiere extremos, pero Pinochet mientras tenga el apoyo de EE.UU. se va a mantener.

 Tú sabes que Moniquita (hermana) y Pato (su esposo en ese entonces) lograron una beca por ocho meses a Italia. Apoyo muy importante para lograr esto fue Gabriel Valdés que habló ocho veces con el embajador de Italia, Caruso, sobre el asunto. Era difícil porque Italia, por razones políticas, no concede becas a chilenos. Esta fue una gestión directa de la embajada para Mónica y Pato. Deben estar en Italia el 1º de Noviembre hasta el 30 de Junio de 1987. Es una beca de 400 dólares cada uno, es decir 800 dólares los dos. Tienen además seguro de salud y viaje en avión de ida y vuelta. Lo único que Moniquita tenía pena en no verte cuando ustedes vayan el 7 de Diciembre a Chile.

 Aquí todo está precioso, con un clima magnifico. El Hotel es muy cómodo. Tenemos la piscina en el mismo piso cuarto de nuestra habitación, y disponeos de una playa a 15 metros del Hotel.

 Mi querido y tierno Cristiancito, ustedes nos hacen muy felices, y tus cartas y llamadas telefónicas y otras delicadezas son la felicidad de la mamá y nosotros. Cuéntame en tus cartas en que estás trabajando, si estas escribiendo un “paper” porque eso es muy importante para tu carrera.

 Un cariñoso abrazo y beso de la mamá y mío, para Pilar y para ti.

 Juan

 

 

Me despido con una humorada que mi padre me mandó para mi cumpleaños, es una tarjeta que a pesar de los años todavía me arranca una sonrisa:

 

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Autoficción 31…..agarre su ciencia y todas sus vainas y arregle su auto, que en la cocina la que manda soy yo…..

El siguiente texto lo escribí vivo, viviente, para ser leído como lo leen los muertos. Son varias cartas de mis padres que muestra una ventana hacia la vida de esos años, los ochenta, en Chile. En la primera, mi madre me escribe desde el emblemático Hotel Ralún donde fue a pasar las fiestas patrias con mi padre en Septiembre de ese año. El Hotel, ubicado a 80 kilómetros de Puerto Varas, fue obra del conocido premio nacional de arquitectura, Cristian de Groote; que desgraciadamente se incendió en enero de 1992, sobreviviendo al menos las cabañas. Mi madre cuenta que después de dejar una luz encendida durante la noche, se dedicaron a matar zancudos y ella a recuperarse de los vómitos y malestares que le llegaban después con las megadosis de vitamina C que consumía; estaba bajando de 60 gramos al día a 36. Mi madre en Septiembre del año 85 ya llevaba varios meses tratándose exitosamente el cáncer ingiriendo esas mega dosis diarias. Pero el problema con ese tratamiento poco convencional, extraño, misterioso, es que la dejó siempre expuesta a la reaparición del cáncer, algo que también ocurre con los tratamientos convencionales: ¿podía realmente respirar tranquila? De la misma manera con que esa enfermedad había desaparecido de manera inexplicable, se había evaporado, podía nuevamente reaparecer con bombos y platillos…. algo que por otro lado, para los médicos tratantes, sería algo explicable, como una reivindicación de que mi madre nunca se curó del cáncer. Desde esos días, cada ecografía “buena” sería celebrada por mis padres como un regalo de cumpleaños. Imagino que para ella, al tomarse ese examen, tiene que haber sido como jugar a la ruleta rusa. ¿Me toca o no me toca? ¿Cómo anda mi suerte? Los médicos no creen en brujos, no deberían creer, pero como dice el refrán popular algunos podrían recitar (como mi padre)……”yo no creo en brujos, pero de que los hay, los hay”. ¿Qué habrá pensado el renombrado cancerólogo, el doctor Kleimann, por ejemplo, que vio a mi madre y que le recetó quimioterapias? ¿Le habrá confesado que sí, que ahora creía un poco en ellos, los brujos?

Ese año mi madre me había visitado en Berlín donde trabajaba en mi postdoctorado. Generosamente mis padres me regalaron una estadía en Palma de Mallorca como regalo de matrimonio, pero durante esos meses vivimos en distintas ciudades con Pilar; ella en Cleveland, terminando su doctorado en Case Western Reserve University y yo en Berlín buscando que me llegara la fama, ese reconocimiento ruidoso que nunca llegó. Nada de eso ocurriría, y regresé a Cleveland para olfatear otras rutas de viaje.

Los polluelos de la familia continuábamos saltando del nido, moviendo y ensayando las alas para ver cuan lejos se podía volar. A mí, por ejemplo, me mantenían una tarjeta American Express que a veces usaba. Mi hermano Alberto ya había regresado de Alemania con su familia y estaba empeñado en renovar su título de médico alemán (junto a Aída, su esposa) para poder ejercer en Chile. Llegó con varias máquinas de diálisis, adquiridas en Alemania, para desarrollar esa área en la Clínica Indisa. Mis otros hermanos, Álvaro y Mónica se recibían de arquitectos y buscaban trabajo:

“….Mónica flamante arquitecto, está cesante, Pato, trabaja a full-time incluyendo los Sábados con un sueldo mensual equivalente a US$150…..”

Al poco tiempo parece que consiguió algo con el conocido arquitecto Fernando Castillo Velasco. Mi madre lo comenta de manera letal:

“…..Mónica está contenta y serena de haber dejado ese trabajo, por $28,000 al mes, donde el deshumanista de Fernando Castillo Velasco (Arquitecto, demócrata cristiano, ex rector de la Universidad Católica en tiempos de Eduardo Frei Montalva). Su mandamás, un tal ratón Pérez, la hacía trabajar de 8 a 8 en una pieza sola y oscura, ¡por lo mismo que tenía de mesada de soltera! La pobre se amargaba de noche, al pensar en las humillaciones del día siguiente…..”

Y mi padre lo confirma:

“…..dejó el trabajo donde era explotada y mal tratada.”

Mi hermano Gonzalo continuaba con su búsqueda para vivir en el extranjero. Con el tiempo lo conseguiría, yéndose a Canadá donde vive ahora:

“…..A Gonzalo no le ha resultado su traslado a New York, pero no abandona la idea de poder salir de Chile, porque en este país no hay porvenir para la juventud….”

Aquí va una carta:

 

Ralún 19 Septiembre 85

Cristiancito amor

Han pasado tantos días desde que llegué a Santiago y aún me parece estar en el último día que almorzamos juntos. Estuve feliz ese día contigo. Ahora espero una larga carta con lo primero que se te vaya a la cabeza de los días en Mallorca. Para mí Mallorca es la isla de la felicidad, es el único lugar donde la gente camina por sus calles riéndose y en los cafés y plazas nadie anda apurado.

Recuérdale escribirle a Nancy y si es posible que te envíe la etiqueta de esas medias “sup-lose” para várices que ella usa en invierno. Usa la tarjeta A. Express todas las semana para tus compras de todo, y usa el restarán. Aquí gracias a Dios no tenemos escasez de $.

Te escribo desde un lugar maravilloso. Es un Hotel piedra, madera, y vidrio con vista al lago Ralún. Grandes espacios abiertos, prados cuidados, árboles y un clima tipo Mar del Norte en Alemania. Un hombre de impermeable amarillo, botas y gorro, pasa el rastrillo….llueve. Tenemos una cabaña para Juan y yo solos, con salón (¿camas?) living comedor (más dos camas) y nuestro dormitorio y chimenea y también un gran baño rosado. Por los desniveles de los diferentes niveles dejamos la luz del baño encendida. En la mañana Juan se dedicó a matar zancudos contra el espejo del baño. La camarera usará su imaginación para entender las manchas en todas partes. Ahora hay un paseo en el mar. Pero con esta lluvia no me apetece y Juan está con la resaca de un poco de vino al almuerzo y un poco de whisky anoche, además de dos platos de salmón y algo de ostiones.

Aquí es algo distinto en Chile. Lentamente J. Alberto está volviendo a ser el hijo que fue. Seguramente viaje a Madrid en Octubre para dar exámenes. Con el título español puede ejercer en Chile. Aída no se atreve a dar exámenes, prefiere demorar más estudiando aquí.

Ximena

 

Aquí sigue una carta de mi padre donde nuevamente se refiere al misterio de esa mejoría de mi madre y la vitamina C. Me habla de mis hermanos y esas contantes preocupaciones por conseguir trabajos para poder independizarse del nido. El texto continua después con cartas de mi madre:

 

Santiago, Octubre 3 de 1985

Querido Cristián

Estamos felices con el resultado de la ecografía de la mamá que es normal. Ella está tomando aproximadamente 60 gramos de vitamina C y 3-4 comprimidos de lisado de corazón. No sé realmente cual es el mecanismo de actuar de estos medicamentos. Creo que realmente nadie lo sabe, pero en este caso específico se vio una reproducción del tumor, y después de dos meses de tomar vitamina C el tumor había desaparecido completamente, y ahora con una nueva ecografía después de cinco meses tampoco hay rastros del tumor, ni en la pelvis, ni en las zonas anexiales, ni en la aorta, ni en los riñones; no hay liquido ascéticos, sedimentación y hemograma normal. Es decir desde el punto de vista del cáncer no hay nada. Por supuesto que debe continuar el tratamiento por un tiempo muy largo que exactamente no sé cual será.

Álvaro neurótico tratando de terminar su proyecto para recibir su título este mes de Octubre. Claro que una vez recibido será un flamante cesante porque aquí no hay trabajo y todo es extremadamente difícil. Hemos estado pensando y a él también le gustaría mucho conseguir alguna beca de post-grado en USA. Ahora está beca sería ideal conseguirla desde USA mismo, porque toda beca que se consigue a través de la embajada de USA en Chile tiene la obligación de volver al país y prácticamente es imposible trasladarse a USA. El ideal sería que consiguiera una beca parecida a lo que has conseguido tú que no te obliga a retornar al país. Álvaro tiene la ventaja como tú lo sabes de dominar perfectamente el inglés. Te ruego Cristián consideres esta posibilidad y desde Alemania y posiblemente a través de Pilar, tratar de informarse que posibilidades tiene de estudios de post-grado, o de trabajo. Mónica flamante arquitecto, está cesante, Pato, trabaja a full-time incluyendo los Sábados con un sueldo mensual equivalente a US$150. A Gonzalo no le ha resultado su traslado a New York, pero no abandona la idea de poder salir de Chile, porque en este país no hay porvenir para la juventud. Juan Alberto en estos momentos está en España tratando de revalidar su título: en Chile también se puede pero parece más largo y burocrático. Me alegro mucho con tus últimas cartas en que haces tan agudas observaciones. También me alegra que se termine como tú llamas “adolescencia prolongada y estudiante perpetuo”. Estoy de acuerdo contigo que en el campo privado existen mayores posibilidades económicas y también hay posibilidades de investigación. A lo mejor desde el mismo Berlín, quizás sería ventajoso que tu escribieras a la IBM porque el echo de estar en Alemania a ellos tú incorporación en el equipo les parecería como una verdadera conquista.

A Pilar a pesar de no haber convivido largo tiempo con ella, la queremos mucho, porque es muy tierna y a dado pruebas que te quiere, tiene coraje y deseos de superación; ella es de las personas que “tira para arriba” y estoy seguro que tendrán un porvenir magnífico. Ella ha sido muy cariñosa con la mamá, porque a menudo la llama por teléfono. A las pocas horas que hubo un temblor fuerte en Santiago ella estaba llamando por teléfono a la mamá para preguntar si había pasado algo. Todos estos detalles hacen que cada vez la vayamos apreciando y queriendo más. Tus llamados telefónicos y las cartas, constituyen una de las mayores alegrías para la mamá. Estamos felices que lo hayas pasado bien en España. No te olvides escribirles a los Matas, y a la Nancy, agradeciéndoles sus atenciones. Sentimos que no vayan para Navidad, pero nos conformamos con que tú y Pilar estarán juntos. Si Dios quiere nosotros pensamos verlos el próximo año en USA.

Reciban tú y Pilar un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Santiago, 5 de Noviembre de 1985

Cristiancito querido

Ni que tuvieras radar para saber cuando estoy preocupada. Gracias por llamarme hoy por la mañana.

Ayer, cuando Pilar me llamó tan amargada le ofrecí enviarle un pasaje siempre que pudiera quedarse contigo hasta que te saliera la visa en Febrero ya que por diez días no vale la pena el gasto. Para cuando recibas esta, ya sabrás seguro si a Pilar le pagan el pasaje, si no, se lo compro yo desde aquí con el dólar preferencial que hay para pasajes (a $180). El dólar paralelo está a $220 y dicen que va a subir más. El único que goza con esto es Gonzalito. Sus US$500 al mes aumentan día a día…. Además puedo comprarle el pasaje con 10 meses o un año de facilidades.

Juan sueña con ir a Bal Harbour en Miami y juntarnos con ustedes en Febrero, pero no creo que pueda, ha resultado trabajoso y discutido el asunto de poner las máquinas de diálisis por la necesidad de habilitar y remodelar un gran espacio. No creo que convenga dejar solo a J. Alberto el primer tiempo.

Mónica está contenta y serena de haber dejado ese trabajo, por $28,000 al mes, donde el deshumanista de Fernando Castillo Velasco (Arquitecto, demócrata cristiano, ex rector de la Universidad Católica en tiempos de Eduardo Frei Montalva). Su mandamás, un tal ratón Pérez, la hacía trabajar de 8 a 8 en una pieza sola y oscura, ¡por lo mismo que tenía de mesada de soltera! La pobre se amargaba de noche, al pensar en las humillaciones del día siguiente…..A Pato le subieron el sueldo. Está contento.

Alvarito para no sentirse cesante, está yendo a un curso de tasaciones. Estamos revolviendo nuestro mundillo de conocidos para encontrarle alguna pega. Si nada sale piensa irse a cualquier parte del mundo a trabajar. Y creo que tiene la razón, antes de quince años este Chile será un caos total para la gente como nosotros. Anoche ocho atentados dinamiteros. Se incendió el edificio Emporium de Viña, etc., etc.

Y me levanto al tiro a poner esta al correo. Un gran abrazo y llámame para comprarle el pasaje a Pilar.

Ximena

 

Santiago, Noviembre 11 de 1985

Querido Cristián

Perdona que cuando te envié el resumen de la enfermedad de la mamá no te escribiera, pero estaba apurado porque esos papeles salieran cuanto antes. Por favor hace una traducción de ellos y manda a consultar el caso cuanto antes a L. Pauling, para saber cómo continuar el tratamiento de la mamá que hasta ahora se encuentra muy bien.

Estamos un poco preocupados por ti, pero confiamos en tu buen criterio para decidir lo más conveniente. Nosotros no tenemos dinero en exceso, pero cualquier cosa que necesites ocupa la tarjeta y danos a conocer si te faltan dólares, para hacértelos llegar de alguna forma. Creo adecuado que tú regreses a USA cuando hayas arreglado todos los problemas de la visa, para que puedas trabajar con tranquilidad. Creo también que es bueno que estés con Pilar; si hay problemas con los pasajes nosotros te podemos enviar desde Chile un boleto, porque lo podemos comprar con dólares a precio oficial y con facilidades de pago.

A Gonzalo desgraciadamente no le salió el contrato de la Unicef a New York, pero no abandona la idea de irse a USA. Álvaro se recibió y está convertido en un flamante cesante, igual que Mónica, que dejó el trabajo donde era explotada y mal tratada. Acuérdate que el 25 de Noviembre es el cumpleaños de Álvaro para que le escribas algunas líneas. Juan Alberto regresó el sábado 9 y mañana se iniciarán los trabajos para la instalación de las máquinas de diálisis. Aquí en la Clínica Indisa las cosas caminando bien y con muchos proyectos a futuro.

Esperamos verte pronto, pero por ahora nos conformamos con que la Pascua no la pasarás solo, sino acompañado de Pilar.

Un cariñoso abrazo y beso, para ti y Pilar de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

 

Y finalmente llegamos a la extensa carta de mi madre donde nuevamente se repiten los temas pero con más detalles y observaciones. Mi hermano Álvaro se recibe de arquitecto, pero queda cesante. Mis padres escarban entre amigos y conocidos buscándole algo. Se mira, también, mucho hacia el extranjero y sus posibilidades. Solo mi hermano Alberto es el que apuesta definitiva por Chile. Ese año regresó de Alemania junto a su familia y después de múltiples viajes y trámites en España revalidó su titulo ahí.

Mi madre menciona también un texto que les mandé, un relato que voy a buscar para leerlo nuevamente después de tantos años.

Las empleadas de mi antiguo hogar, junto a ese mundillo de responsabilidades un poco borrosas está bien descrito por mi madre a lo Donoso. La Guille al final se transformó en otro cáncer, pero enquistado en la vida familiar, en la mesa del comedor, en los cuartos, donde al final se transformó en espía. Tenía también una hija uniformada:

“….Juan despidió a la Guille por tratar mal a Mónica, parecía creer que al casarse debía comportarse como ajena…me alegro, porque a mí también me molestaba su aire superior frente a mi enfermedad. A veces tenía la sensación de que esperaba heredar mis cosas y mi casa.”

“…..pero lo peor era tener que hacer silencio a cualquier comentario en la mesa, tenerle miedo…con la hija de uniforme, casada con otro uniformado, no había seguridad….”

De la agencia entonces le mandan otra empleada:

“….una grandota de aspecto limpio, despachada por usar tu juguera sin atornillarla bien, y cuando Álvaro trató de explicarle su uso, le recomendó ir a arreglar su auto porque la cocina era lugar de ella sola…”.

Cuando la echan me imaginé a la empleada explicándole a mi hermano, que sería mejor que…

“…..usted, don Álvaro, agarre su arte, su ciencia y todas sus vainas y arregle su auto, que en la cocina la que manda soy yo…..”

Aquí recuerdo la película Roma, premiada recientemente con tres Oscares en Hollywood, donde las empleadas parecen formar parte de la familia, pero hasta cierto punto, hasta que tocan y experimentan con los límites donde saltan por los aires y son rechazadas. Se quedan con Luz que además le cocina a otra empleada (“una negrita que toma las cosas como si fueran cristales”) que no sabe hacer mucho:

“…Luz, la que contraté para los altos mientras la Guille salía en su mes de vacaciones, está agotada haciendo altos y bajos y cocinándole a la negrita simpática (madre de cuatro hijos)….ahora ha pedido su jubilación. Trabajó como 20 años como empleada particular y cuatro más de empleada doméstica. Le estoy haciendo los trámites para que vuelva a ser empleada particular y así saque más $ de jubilación, pero no entiende…jubilará por el Servicio de Seguro Social….tiene 54 años y parece una anciana…”

Mi madre también le pasa revista a su tribu, pero de manera mucho más copuchenta:

“….Manuel (casado con su hermana, Mónica) hinchado de grasa rosada, nos contaba lo bueno que sus hijos se hubieran casado con jóvenes de buena familia. Y yo veía a Juan con su cara de piedra, sonriente….”

 La carta la escribe al vuelo, transmitiendo un poco lo que se vive en la casa, sus vibraciones:

“….he interrumpido la carta para almorzar con Álvaro y Juan; Mónica y Pato no vienen hoy porque ayer llegó la mamá de Pato al departamento de ellos (el departamento tuyo del centro) y se vuelve a Reñaca el Viernes…”

De mi padre cuenta de manera divertida que:

“….come como calcetín viejo, y en la noche su soporífero es un whisky de nuestra pieza, más un pisco sour del refrigerador, sin que yo sepa……..es el viejo más contento, ninguno de sus amigos tiene hijos tan magníficos como él, así dice….tenemos que hacer trabajo de joyería para bajarle el orgullo….”

 

Aquí llegamos finalmente a la carta:

 

Santiago, 21 de Noviembre 1985

Querido Cristiancito

Primero las malas noticias. La única mala noticia que no es noticia para ti, es que me angustia que sigas solo en Berlín, sin Pilar hasta Febrero. Pienso y pienso cómo podría arreglarse eso. Me da rabia no tener $ como que pudieran viajar por fines de semana a verse, o como quería Pilar, ir ella por una semana….me incomoda también que apenas uses la tarjeta A. Express, no tendríamos –es verdad- para gastar mil dólares mensuales en la tarjeta, pero 300 dólares, sí, y veo que no hay casi compras en la KDW. Me dejaría más tranquila que tú, todos los sábados o Viernes te llevaras unos buenos “bistocos” para comer con tus vecinos, y también que te compraras revistas en esa tienda. Acuérdate además que en los EE.UU. la ropa es muy cara, anda a comprarla en esa tienda. Pero trata de evitar el aislamiento que siempre termina en neurosis difíciles de curar porque se vuelven manías (estoy pensando en el papá de Andrés Hübner). Sigue cursos de cualquier cosa, hasta de Jazz dance….la gente es como la plata, más linda mientras más se roza y que guardada se ennegrece….y ahora voy a tratar de imaginarme que estoy conversando contigo, como si estuviera allá, en tu departamento calientito mientras afuera llueve y truena. Y empiezo el pelambre:

Apenas llegaron tus cuarenta páginas, me las leí de un tirón. Tiene episodios magníficos dentro de una cierta inconexión. No entiendo qué tiene que ver con la historia en general el tonto bien tonto –aunque re-contra bueno el asunto del prostíbulo. Lo leí hace varios días, y lo que recuerdo es la historia de un suicida y el sufrimiento de los padres, transformados en revivir al hijo en lo que queda de él: su gato y la prostituta. Emocionante el capítulo del encuentro del padre con esa mujer por la que su hijo murió. Aquí te envío un recorte de la revista Hoy, podrías mandarlo a algún concurso cuando esté terminado. Encuentro que tienes una gran capacidad creadora, pero crees al lector más inteligente. Uno necesita que lo guíen como con un cordelito. Tú tiras miguitas y ahí a veces se me pierde la trama. Te envío las cartas de Pablo Neruda a su hermana (que iban dentro de un sobre en la tapa de un libro). Como las cartas son fotocopias bien legibles, el libro donde van escritas a máquina las mismas cartas, se lo mando a Pilar, así no te cargo de peso inútil .

Y ahora reviso contigo al resto de la familia:

Álvaro no quedó ni medianamente satisfecho. Trabajó como negro en un proyecto de hotel en el sur de Chile. Resultó una maqueta extraordinariamente buena con un lago de vidrio, y los planos muy, pero muy buenos. Pero el Decano quiso tirarlo a rajar, objetando que lo construyera en cemento, esperaba algo más modesto. Ridículo, porque al lugar se tiene que llegar en helicóptero, y la mantención de algo rústico en madera, es muy caro. Creo que ese señor tuvo un cambio de palabras hace dos años, con Juan, y no lo olvidó. Parece que estaba fiscalizando la entrada de gente a una reunión y sujetó a Juan de un brazo, por lo que recibió una mirada de piedra y algo más verbal…..Ahora Alvarito está más sereno porque ha ido a ver los exámenes de sus compañeros y han sido terribles…por suerte el presentó de los primeros. Ahora sigue un curso para tasadores de propiedades, por un aviso que vi en El Mercurio, y quizás trabaje en una oficina que va a crear un abogado de Indisa, para tasaciones a los bancos. No es lo ideal, pero lo importante es que no se sienta colgado de una brocha.

En casa quedamos Juan, Álvaro y yo. Claro que casi todos los días viene alguien a almorzar, como Mónica y Pato o Alberto y Aída y niños. Juan despidió a la Guille por tratar mal a Mónica, parecía creer que al casarse debía comportarse como ajena…me alegro, porque a mí también me molestaba su aire superior frente a mi enfermedad. A veces tenía la sensación de que esperaba heredar mis cosas y mi casa. Pero lo peor era tener que hacer silencio a cualquier comentario en la mesa, tenerle miedo…con la hija de uniforme, casada con otro uniformado, no había seguridad….De la agencia me mandaron una grandota de aspecto limpio, despachada por usar tu juguera sin atornillarla bien, y cuando Álvaro trató de explicarle su uso, le recomendó ir a arreglar su auto porque la cocina era lugar de ella sola. Entonces dentro del mes la agencia me mandó una negrita bien amorosa, que dijo saber cocinar y de todo. En la practica no sabe nada, ni leer ni escribir, y toma las cosas como si fueran cristales, encuentra que esta casa es muy grande para dos empleadas y que ella no alcanza a hacer la cocina. Luz, la que contraté para los altos mientras la Guille salía en su mes de vacaciones, está agotada haciendo altos y bajos y cocinándole a la negrita simpática (madre de cuatro hijos)….ahora ha pedido su jubilación. Trabajó como 20 años como empleada particular y cuatro más de empleada doméstica. Le estoy haciendo los trámites para que vuelva a ser empleada particular y así saque más $ de jubilación, pero no entiende…jubilará por el Servicio de Seguro Social….tiene 54 años y parece una anciana. Vivió veinte años con un hombre que la dejó con su hija de 18 meses, para casarse con otra, con lo que ahora tiene seis hijos más. Luz educó a su hija, y con lo que le pagamos desde que entró aquí, su hija siguió un curso de secretariado después de la Prueba de Aptitud Académica y ahora está trabajando de secretaria en el Banco del Estado. Y donde ahora están castigadas (les quitaron las tarjetas para ir a la piscina del Estadio Bancario) por haber aplaudido a las mujeres que protestaban en Carlos Antúnez con Providencia el día de la marcha de las mujeres por el barrio alto, de la que no se publicó nada.

He interrumpido la carta para almorzar con Álvaro y Juan; Mónica y Pato no vienen hoy porque ayer llegó la mamá de Pato al departamento de ellos (el departamento tuyo del centro) y se vuelve a Reñaca el Viernes con Mónica y Pato porque el Sábado es su cumpleaños. También este fin de semana hemos invitado a todos a Jahuel (¿recuerdas cuando sacaste a bailar a la viejita?). Reservamos una pieza cuádruple para J. Alberto Aída y niños, y con cuna a $9.500 por alojamiento y pensión completa para los cuatro (menores de dos años no pagan). Otra doble para Gonzalo, Anita y la Cosita, otra para Mónica y Pato, y otra para nosotros. Álvaro se queda en Santiago con su bombón (Marlen Ríos. Actual esposa), le resulta aburrido Jahuel. A mí me gusta no tener que planificar y atender tanta gente como sería en Algarrobo (aún no me atrevo a verlo con el techo tan malo). Las piezas dobles a $5.500 con pensión completa también. Así es que saldremos el sábado temprano para aprovechar la piscina. El domingo se me hace más corto con la idea de tener que volver a Santiago. Alberto y Aída están que cortan las huinchas por tener pronto su casa. Parece que en los primeros días de Diciembre se van a vivir a La Reina. Aída no quiere tener empleada, sino un mozo….la Oriana (hermana mayor de mi madre) se quedaría con los niños cuando ellos tuvieran que salir de noche….(la Oriana con sus dedos crespos para cualquier cosa física…). La mamá de Aída llegó de Argentina ayer, me imagino que fue a descansar…Me encantan los niños de Alberto, son de lo más tiernos y feuchitos. Aunque preferimos la Cosita de Gonzalo. La Anita ha resultado una espléndida mamá. Y como soy peladora, te cuento que ayer llegaron a tomar té Alberto y Aída con la Francis con 39 de fiebre, como si tal cosa. Dicen que no aguanta la cama. Falta de paciencia, creo yo, para entretenerla en su catrecito… Como ves, en lo doméstico este primero tendré que pedir a la agencia una empleada. Prefiero pagar 18 mil pesos a tener dos por diez. Resulta mucho movimiento dos personas para nosotros tres…

Mónica cada día más contenta, me parece, acostumbrándose a su vida de casada sin empleada, creo viven a puros sándwiches….Pato feliz de tener espacio propio, quedó histérico con su sobrinita y hermana que estuvieron unos días con ellos porque tuvo que ponerle tapa a los tinteros, y querría haber andado limpiando las paredes que la guagua ensuciaba….A Mónica le importa casi un rábano los detalles domésticos. Conmigo es lo más tierna, haciéndome las compras de verdura y todo para la semana en el Jumbo, porque este mes voy saliendo de muchas molestias por exceso de vitamina C (bajé a 36 gramos diarios). Me dio algo como neuritis y apenas podía subir escalas por inflamaciones de las rodillas, algún nervio supongo, pero no le di mucha bola y me levantaba nomás. Ya pasó todo y la última ecografía, la semana pasada, resultó normal, creo fue asunto del lupus. Ayer, para alejar chunchos, fui a nadar a la piscina del Club Providencia en Pocuro. No te preocupes porque estoy muy bien. Gozo a Mónica, por primera vez en su vida sin el dolor y sufrimiento que le producía estudiar. En estos días estuvo ayudando en la oficina de Pato ($250 la hora. El dólar está a $210).

Me gustaría que todos mis hijos tuvieran algún trabajo en el extranjero. No le veo buen cariz a Chile, con tanta pobreza esto se volcará al comunismo en algunos años más y ellos no tendrían cabida en este país. Estamos viendo algo para Mónica y Álvaro, ya sea beca o trabajo. Este mes nos salieron cincuenta mil pesos de teléfono, claro que llamamos dos veces a Madrid, a Segura, y a EE.UU. para un posible trabajo de Álvaro que no resultó….Pato quiere cualquier cosa, por ahora está feliz. El centro de Santiago le parece Europa, y fotocopia los planos de Santiago de la Guía Telefónica para ubicar las calles….

A Gonzalo no le resultó su puesto en New York. Sueña con vivir en los EE.UU., parece exiliado norteamericano, claro que en el segundo período, ése en que no se nombra ni se compara al país adorado. Antes era agotador escucharle las comparaciones…..

El Domingo compramos un cordero entero y lo aliñó y asó Gonzalo con la ayuda de Alberto. Más tarde a almorzar llegaron Pato-Mónica y Álvaro-Marlen. También llegó Lucho Pareto (ex diputado DC) y Corita. Lucho desesperaba a Corita convenciéndola de que morirían como unos viejos muertos de hambre. Cristián (hijo de Pareto, que después tuvo que renunciar como diputado) chocó después de una fiesta y están con dos abogados para pagar menos por los dos autos. Cristián solo se quebró una pierna. Claudio se separó (otro hijo) y vuelve a veces donde sus padres, vive con siquiatra cuando está en mal período como ahora. La Corita se ve muy triste, además de todas las ánimas que debe espantar con su cáncer. Ha engordado más que yo y sólo sabe de penas. El próximo Jueves Sonia Bruyere y yo la llevaremos a almorzar a algún lugar alegre. Tiene que sacudirse un poco los problemas, que eso es la vida.

Durante la hora de almuerzo pensábamos con tu papá que si vas a tener que pasar Navidad y Año Nuevo solo, te buscaras algún lugar donde ir. Hay viajes a París por varios días muy baratos. O a la nieve. ¿Hay algún entusiasta por los viajes en tu barrio? En la KDW hay hartos prospectos, podrías gastar unos 300 dólares con American Express. Pero por favor trata de pasarlo bien. A veces creo sentir tu desolación sin Pilar.

También sería interesante que conocieras Egipto, Israel, Jerusalén. Llegó Carmen Machado (sobrina del poeta. Amiga de mi madre) contando maravillas de esos lugares. Ve por puro sport en la KDW, que aceptan American Express. ¿Ya no hay de esos viajes sorpresa baratísimos a los EE.UU., y que pudieras pagar con la tarjeta? Mira, ve, pregunta ahí en esa tienda de viajes que hablan inglés. Y por favor, entiende, que gozamos cuando vemos tu firma en el papelito celeste por algún restorán. Yo lo toco con ternura pensando en que tú lo firmaste. Usa la tarjeta.

Recién me llamaron de Sanyo. Ya arreglaron el horno, 600 pesos el fusible quemado, 4.500 la revisión y 700 el traslado del aparato al taller. También tendré que cambiarle una pieza molida a tu juguera. Hace dos horas que quedaron en llegar en diez minutos con el horno.

Hoy es día de paro, a las tres la gente se encierra en su casa, los que no van al Parque, a la concentración. Llegó el nuevo embajador de los EE.UU. Las dos radios de oposición sacaron a relucir sus deseos de democracia, pero leyendo su discurso entero, es un apoyo al régimen.

Ya te hablé de Alvarito, de Mónica, de Gonzalo, y algo de J. Alberto. Este hijo e resulta medio extraño. Le di números de teléfonos para que llamara gente en Madrid y nada. Tuve que llamar a Manuel Segura (sacerdote jesuita. Fue provincial en Chile) para que le mandara a sus sobrinos a verlo y eso, cuando Aída me contó que se había sentado a llorar de miedo a volver sin título a Chile. Esos chicos salieron con él cuando Manuel los llamó. Alberto está flaco, seco, llegó como estragado de Madrid. Ahora cuida a la Francis en las mañanas cuando la Aída va a Obstetricia por su internado. El “notable” de Alberto demorará en llegar porque la firma el rey. En algunos días más llegará un certificado por mientras tanto. Ya no me duele eso de que yo sea como papel transparente para J. Alberto….Parece que la siquiatría de Aída lo convenció de que fue un bebé abandonado mientras yo iba a Europa (cuando no he visto niño más seguro de si mismo cuando chico, y recuerdo el año entero en que lo tuvimos en cama y no me moví de su lado, y a veces daban ganas de todo, teniendo yo 23 años). Claro que es injusto pensar así, él no pidió nacer, ni ser regaloneado, ni vacunado, ni estudiado, y además fue un gusto hacerlo. Creo que a pesar de todos sus alardes sociales, serán viejos con plata. Ya pidió el doble de lo que le costaron sus máquinas. Creo que ni comió en Madrid, de creer chismes.

Y ahora el turno de pelar a Juan. Es el viejo más contento, ninguno de sus amigos tiene hijos tan magníficos como él, así dice… Tenemos que hacer trabajo de joyería para bajarle el orgullo de ser presidente de…más de cinco veces por semana me cuenta de sus años y sus actuales logros….y tiene razón. Come como calcetín viejo, y en la noche su soporífero es un whisky de nuestra pieza, más un pisco sour del refrigerador, sin que yo sepa. Alega que no tenemos plata para remodelar esta casa pero brinca de gusto almorzando fuera y yendo a Viña y Jahuel. No se ha comprado anteojos, antes le servían los míos. Cuenta los bisteques. Le presta a Gonzalo el auto con la plata para bencina, pero lo dejó endeudarse con el banco para empezar a pagar la beca de EE.UU. que lo amenazaron con cobranza judicial. Y justo cuando mandó dólares comprados con el préstamo llegó carta desde allá diciéndole que pague de a diez dólares mensuales…Juan va todos los domingos a misa y de compras al Mercado. Llega con congrio y cosas más raras para comer….Tendrá una buena vejez.

Mi ilusión es pintar linda esta casa, arreglar mi terraza con hartas plantas y sofás y hamacas. Tener un jardín lindo también, con lugares de sombra, y otra empleada como la Guille pero no tan derechista….y si puedo, vender esta casa y comprar otra que aún no sé cómo, pero más nueva que esta.

Ya me trajeron el horno. La negrita mira aterrorizada el aparato. Me trajeron el presupuesto de pintura de esta casa. El año pasado a Juan le pedían $18.000 por toda la pintura a la cal exterior. El presupuesto de esta empresa, amigos de una amiga, son 223 mil pesos sin medir metros, el total. Los frescos contratan a dos jornaleros, les pagan 500 pesos diarios y lo tienen listo en 15 días. Pienso contratar a dos hombres a mil pesos diarios y que me lo dejen todo listo en 20 días.

Llegó Juan, así es que voy a acompañarlo y escucharle sus aventuras con los problemas de la clínica. ¡Qué rico que este hombre tome la vida tan deportivamente ahora…!

Un gran abrazo, espero que esta carta salga mañana, cuando no haya paro. ¿Te llegó una libreta con versos de Parra? Es mejor que su libro…La semana antepasada te escribí también largo pero no recuerdo si la puse al correo o la rompí al leerla. Esta sí que saldrá.

Te quiero de aquí a la eternidad, si la eternidad existiera. Cada vez creo que mi única continuidad son mis hijos. Pensaba en eso para el matrimonio de Cecilia (hija de Mónica Correa Brunet, hermana de mi madre) en un fundo de Chena. Cuanto le hubiese gustado a mi mamá estar ahí. Traté de mirarlo todo por ella. En un parque bucólico, en una iglesia que construyó el abuelo del novio. Sólo las familias, unas 300 personas, un cóctel preparado por Mónica no se cuanto, la que hace las fiestas del gobierno. A Manuel (Manuel Brunet, el padre de Cecilia) le pagaron un año por adelantado del arriendo de la casa de Suecia para la fiesta. Telones amarillos, mesas en el gran parque vecino a la antigua casa donde durmieron varios próceres….Estaba toda la familia nuestra, Jaime (hermano de mi madre), no Cucho (hermano), Oriana (hermana mayor), Maxi (hijo de Cucho), la Alexandra (hija de Cucho) que anuló su matrimonio con el jefe de los “gurka” que ya anda en libertad. Dicen que dirigía comandos de civil maltratando gente que protestaba. Lo fotografiaron en eso. Todos los Brunet felices. Manuel hinchado de grasa rosada, nos contaba lo bueno que sus hijos se hubieran casado con jóvenes de buena familia. Y yo veía a Juan con su cara de piedra, sonriente. Juan Alberto conversó con toda la parentela, no reconoció a la Molly, mi prima, y todos lo encontraron un encanto. Al otro día me preguntó si me habían gustado los sanguchitos…. Le dije que esa era la costumbre en gente como uno (gcu).. Recién llama Alberto por teléfono. Está estudiando inglés con un profesor que Juan le recomendó. Parece que le quedó la costumbre de interrogarse. No quiere clases en grupo, sino algo bien estresante, solo él con el profesor…pelambre.

Cristián, ¿por qué no aprovechas de perfeccionar tu inglés? Entre tanto alemán te pondrían en un curso superior. Pero hace algo que te aleje la angustia del destierro de ti mismo que eso es querer a alguien y estar separados. Lo sé por experiencia. Quisiera continuar conversando contigo pero Juan ha llamado varias veces. A veces pienso que va a tener que casarse al tiro si yo me muero porque no sabe estar un minuto solo. La Nella Camarda, viuda (marido ajusticiado en La Serena por lo que se llamó “la caravana de la muerte”), lo ha llamado preguntando por mí, un poco neura y traedora de mala suerte…puede hacerle magia negra, como al primer marido, cree en una religión esotérica que dirige un macho nada de esotérico…

Te quiero, te quiero, te quiero

Ximena

Álvaro nos mostró un montón de apostillas bien divertidas, entre escritura y dibujo. Te incluyo 20 marcos que encontré en un bolsillo. Está llegando una carta tuya para Álvaro. ¡Qué envidia!

Los metametales

Cuando un escritor me gusta es como si me sacaran jugo. Primero me da una envidia sana, pero pronto recupero el equilibrio porque reconozco mis limitaciones, el barro en que me muevo. Sin embargo, pese a esos murallones que parecen insalvables, difíciles, de todas formas escribo, me largo, gateo y corrijo…. hasta que al final, y en contadas ocasiones, algo resulta porque duele. Me ocurre cuando leo los diarios de mi amigo Ignacio Carrión. O con Eduardo Halfon, que es otro de ellos. Cuando leo su libro de relatos, Signor Hoffman, me salpican los deseos por contar, por decir algo, por escribir lo que nos ocurrió el fin de semana pasado, por ejemplo, cuando fuimos a la casa de Roberto Merlin (originalmente de Argentina) en Ann Arbor, un profesor y miembro del Departamento de Física en la Universidad de Michigan.

En su casa me enteré sobre los metametales, unos compuestos que hacen que la luz se curve y esquive los objetos haciéndolos de hecho invisibles. Y esa es la especialidad de Roberto, una área de mucha actualidad y gran importancia en el campo de la óptica y electromagnetismo. Los metametales son mezclas de metal y materiales de placa con circuitos diminutos impresos como cerámicas. Y es ahí donde la Pili ayuda a los estudiantes porque esa es su especialidad: lo diminuto, lo pequeño, lo “nano”. Cuando escuchaba esas explicaciones, mientras las trataba de digerir, de hacerlas mías, pregunté si en unos años más se podría conseguir la invisibilidad nuestra, de los seres humanos, la invisibilidad mía o de Pilar…..

 

…..pero ahí si que lo miraron feo, al pobre. Fue divertido ver a Cristián como trataba de entender haciendo esas preguntas un tanto excéntricas; el pobre siempre cree que puede ser capaz de hacerlo, de entender. Se las da de vivo, de que “entiende”, de que “sabe”, que “conoce”, o que solo basta con “ponerle el hombro” y todo pasa, pero la verdad es que la realidad es más difícil y compleja, nada de fácil de entender.

 

La estudiante de Roberto, Meredith, se graduó en el programa de doctorado y por eso la celebración, el convite. También asistíamos para celebrar a otro estudiante suyo, uno nacido en Algeria, y que se había graduado hacía poco en el programa de doctorado. Llegamos a la casa adelantados así que la Pili me pidió que manejáramos por un rato más, que no me gusta llegar primero, o no me gusta llegar adelantada, parece que me dijo. Pasamos al frente de la casa que tenía un árbol grande y pelado por los efectos del invierno. Afuera todavía no había ningún auto y las casas vecinas se veían todavía más vacías. Tocamos el timbre finalmente, pero no esperamos a que nadie nos abriera la puerta. La empujamos y entramos, así nomás; o mejor dicho, Cristián empujó la puerta y entraron, así nomás. Adentro nos encontramos con la señora del profe, una señora francesa muy amable, gentil, y que hablaba castellano sin problemas. Trabaja como traductora, nos dijo. Pronto llegó Roberto y ahí me enteré que vivían hace muchos años aquí en USA, y cuando puso su música de fondo, su preferida, todo se confirmó porque los ritmos eran de mi tiempo, con Piero, Mercedes Sosa o Facundo Cabral. Este último asesinado por error -a balazos- hace poco tiempo, después de terminar su último concierto en Guatemala. Los estudiantes se reían porque no reconocían esos ritmos, pero los soportaban con esa típica resignación que muestran las visitas cuando están en la casa de un profe al que respetan. Pronto llegó Meredith, y un abrazo, y felicitaciones por ahí, felicitaciones por allá, y que sí, que estaba feliz porque pronto, en pocas semanas más, partiría hacia Barcelona para trabajar como posdoctora en un Instituto de la Comunidad Económica Europea. Cuando noto que Meredith se ha quedado sola, aprovecho para preguntarle sobre los metametales y la invisibilidad (aunque mi amigo, el que se reía al principio del relato, dice que uno lo trata de entender todo, que “sé”, que “conozco,” cuando lo que sucede es fácil y sencillo: simple curiosidad, eso es todo). Los metametales, me dice Meredith, pretenden conseguir la invisibilidad de los objetos (eso ya lo escuché). Son materiales, que al ser recubiertos por otro material especial, agrega, reorientan los rayos de luz que impactan sobre dichos objetos alterando el comportamiento natural de la luz, de modo que las ondas electromagnéticas rodean al objeto y este no las absorbe (ahí sí que me perdí); es decir ni absorbe ni refleja la luz y el objeto se vuelve invisible (ahi entendí mejor). Se usa y se estudia mucho para evadir radares, me confirma. Quedé intrigado, pero justo llega Roberto, y qué pasemos a probar la comida antes que se enfríe, nos dice. La señora del profe se pierde por un rato y cuando llega, que perdonen, nos dice, estaba fumando un cigarrillo, nos repite. Al final llega también el otro estudiante recién graduado (solo unos meses antes), originalmente de Argelia. Tiene los ojos profundos del que ha sufrido mucho, tristes, recaídos, diría que muy bellos, pero no lo digo para que nadie piense en otra cosa. Cuando te habla ya no pierde el tiempo como lo hacemos nosotros; pareciera que para él todo es importante, incluso los saludos convencionales de un extraño, o escuchar esa música andina poco familiar que nos facilitó Roberto, o saludar casi por última vez a su profe ahora que terminó su doctorado. Su padre se involucró en la vida pública de su país y pagó con su vida. Se “metió en política”, me cuenta la Pili alarmada: y lo mataron, por eso lo mataron. Y que no “meta las patas”, me sugiere, no se te ocurra preguntarle ni escribir sobre eso, me dice (se inquieta). La escuché con atención y después de su alerta fui disciplinado y no le pregunté por los motivos, no le consulté por qué habían asesinado a su papá, o cómo lo habían eliminado, cómo lo habían matado -¿lo ahorcaron? ¿Lo envenenaron? ¿Lo fusilaron? ¿Lo degollaron? ¿Recuperaron su cadáver?- pero él, su padre, estuvo siempre presente, ahí, entre nosotros, y también lo imaginé parecido al hijo, sobre todo cuando vi a su madre, la viuda, que estaba también ahí junto a sus dos hijas, (o con sus dos hermanas), que de seguro ahora lo extrañaban y pensaban en él, sobre todo en una ocasión tan importante como esta. ¿Por qué estamos aquí nosotros y no su padre?, pensé, ¿con qué derecho? Y Roberto feliz conversa en castellano. Ya me cansé nos dice a todos, me cansé de los estudiantes, me cansé de ustedes, declara con una sonrisa, pero ahora lo dice en inglés. Ya tengo 70 años y deseo sacar el pie del acelerador. Y todo eso lo dice mientras veo como su señora se ausenta nuevamente. ¿Otro cigarrillo? Y pronto llegan unas patatas de kubbat, rellenas con carne picada, pinches de pollo adornados con crema de yogurt y arroz con langostinos, comida que todos disfrutamos.

Su madre, la viuda, todavía se ve joven, vive en California, ya no regresan a Argelia. Las dos hermanas altas, (o las hijas) delgadas, hablan y conversan entre ellas, con los otros estudiantes, con su madre. El profe se levanta y ofrece un brindis, está contento, se le ilumina el rostro cuando habla de su trabajo, de sus años en la universidad, de sus más de treinta estudiantes que ha graduado en el programa de doctorado, pero ya está cansado y desea tomarse la vida de manera más liviana.

¿Y más Malbec? ¿Más arroz con langostinos? Y los padres de Meredith, que llegaron de Parma, Ohio, comparten una torta traída especialmente para la ocasión. Habla Meredith que da las gracias, y a los padres –esta vez los dos vivos- se les ilumina el rostro. Están contentos, algo así como misión cumplida, se apoyan, se les nota que ya son muchos años en que danzan juntos.

Y ahí entonces me acuerdo de nuestros amigos iraníes que conocimos en nuestros tiempos de estudiantes, en Cleveland. Al padre de nuestro amigo también lo habían eliminado cuando la revolución instauró al Ayatollah Khomeini como jefe supremo del país. Esa vez, pese a que la Pili no me dijo nada, tampoco consulté sobre los detalles de su muerte, pero parece que lo habían fusilado. Recuerdo que en el departamento donde vivían casi no habían adornos en las repisas o sobre las mesas y paredes; pero la foto del padre estaba ahí, sobre una chimenea limpia que nadie había usado nunca. Era una foto en blanco y negro, de carnet, de documento público, casi lo único que les quedaba de él. Lo más probable es que arrancaron apurados de Irán, pensé, arrancaron con la ropa puesta y pasaportes, y algunos anillos que guardan como recuerdos de familia. Desde ese entonces me fijo con gran atención en las fotos de carnet, que es casi lo único que sobrevive después de una tragedia. Aquí en Michigan tengo la foto de mi abuelo, por ejemplo, en un carnet de identidad que me regaló mi tía Oriana. Se ve muy serio, de corbata, y con sus arrugas en el rostro bien marcadas y trágicas, pese a que a él nadie lo mató; murió de viejo simplemente.

 

Al final regresamos a nuestra casa, en Northville. Podría jurar que me subí con la Pili al auto porque la vi acomodar la cartera negra bajo sus pies, en el suelo, pero ahora acabamos de llegar a casa y no la veo, no la encuentro por ninguna parte. Sé que tenemos que haber llegado juntos porque acabo de ver su cartera negra al lado del sofá amarillo, en el living, y justo cuando llegaban los gatos a recibirnos, y cuando el Copo se acerca a saludarnos moviendo la cola vigorosamente. Imagino por un instante breve, que a lo mejor la Pili se quedó conversando con Roberto sobre los metametales (supongo que ya está claro que ella conoce bastante sobre el tema, y la entusiasma); pero todavía no la veo. Siento algo parecido a la angustia, julepe, me siento solo, acordonado, y me dan unos deseos grandes de contarle intimidades, de hablar con ella sobre eso que nunca hemos podido conversar porque siempre nos ha faltado tiempo, de preguntarle sobre nuestras vidas…… pero uno siempre vive tan escaso de tiempo. Me habría gustado preguntarle si deberíamos, o mejor dicho, si podríamos haber hecho algo diferente durante todos estos años. O si nos arrepentimos de algo que hicimos, de algo que ocurrió en mi vida, en nuestras vidas, algo importante que duele y acaso da vergüenza.

Creo que uno percibe lo mucho que ha perdido cuando ya lo pierde, cuando todo cambia y ya no hay vuelta, como cuando la salud nos da un portazo, o cuando la muerte nos visita sin muchas notificaciones. Y siento nuevamente la urgente necesidad de saber, de preguntarle si valió la pena el que nos mudáramos a Ohio y después a Michigan en esos años iniciales, cuando las niñas estaban chiquititas; si valió la pena haber viajado juntos de visita a Santiago al final de los 80, en una época en que apenas nos resultaban los proyectos, pero de todas formas fuimos, viajamos, ……no, no te preocupes, nos resultará, le decía, mientras contemplábamos con preocupación el aterrizaje en una familia que apenas conocía…

Si valió la pena, me pregunto; si valió la pena haber vivido, haber luchado, llorado, haber celebrado todos estos años juntos….

…. y levanto la vista, enciendo luces, y solo veo a nuestros gatos, a nuestro perro patagónico, el Copo…… y su foto de carnet.

Cuando El Aliento se Torna Aire

¿Y cómo es el libro?, ese que mencioné en la notita pasada, (When Breath becomes Air, o “Cuando el Aliento se Torna Aire”, de Paul Kalanithi), me pregunta por email un querido amigo, ex compañero de colegio.

En el libro, Paul nos cuenta que primero sintió dolores, y que perdía peso de manera alarmante. Paul era médico y por eso mismo sabia lo que le estaba ocurriendo, pero no se atrevían a conversarlo con su señora….. hasta que llegó ese día fatídico donde no les quedó más remedio que romper la burbuja, afrontar la situación y tocarla. Con los exámenes en su mano y sin perder la calma ya tenía la sentencia ahí enfrente: padecía de un cáncer al pulmón y le quedaba poco tiempo.

Paul y su señora estaban recién empezando a construir una vida juntos, una familia, una profesión –él como neurocirujano y ella como doctora en otra especialidad-, cuando los exámenes y los datos que tenía entre sus manos y en la pantalla del computador, le anunciaban de manera inapelable que se había quedado sin tiempo, se le acababa un proyecto de vida porque se iba a morir bien pronto, y con apenas 36 años de edad. No sabía mucho de fechas, nadie le prometía plazos ciertos, pero intuía que sería bien rápido. Al final duró como dos años, un tiempo precioso donde logró tener una hija y terminar su libro.

A Paul siempre le había gustado la literatura y por eso había obtenido un master en la Universidad de Yale. Pensó continuar con un doctorado, pero después imaginó que podría aprender más de la vida y sobre nuestra mortalidad, estudiando medicina en Stanford. Cuando se enteró de su suerte ya era un flamante neurocirujano y junto a su señora planificaban un promisorio futuro. Sin embargo, al conocer el diagnóstico médico, dejó a un lado los gruesos volúmenes técnicos relacionados con su especialidad y volvió a reencontrarse con sus novelas y cuentos de su impulso inicial. Su viuda cuenta que antes de partir por primera vez al hospital, buscó las novelas y cuentos más queridos para refugiarse entre ellos. Eso lo dice en una entrevista que le concedió al The New York Times hace pocos días. Ahí también da opiniones generales sobre la medicina y la muerte. Opina que hemos llegado a un punto donde tenemos mucha tecnología a nuestra disposición, y los impulsos nos mueven a seguir usándola, incluso cuando a veces no sea más que para generarnos sufrimientos adicionales. Dice –y me imagino que basada en su propia experiencia- que en esas enfermedades terminales pronto se llega a un punto donde la muerte no es un evento médico, pero desgraciadamente nosotros lo seguimos tratando como si así lo fuera.

Bueno, pero, ¿y cómo es el libro?, me pregunta mi querido amigo, ex compañero de colegio, Antonio. La verdad es que todavía no lo termino, Antonio, tú sabes que leo despacio, pero la primera parte, donde Paul habla de su infancia y adolescencia, despega floja y me desilusionó un poco. Por suerte lo seguí leyendo y no me arrepiento; de no haberlo hecho así, me habría perdido lo que menciona un crítico literario (reseñado por su viuda)… me habría impedido conocer esas páginas “salpicadas de vida” y tanta valentía. Y lo curioso es que pese a que Paul se estaba muriendo, pese a que su señora le conseguía guantes especiales para protegerlo del dolor en sus manos y pudiera seguir escribiendo (la piel la tenía destruida por los tratamientos), en el libro se respira vida, mucha vida, coraje, y más que nada una tremenda valentía y honestidad. Ella recuerda que fue increíble ver como su marido, pese a que se le iba y moría, y que apenas lograba arrastrarse frente a su computador encendido, consiguió mostrarnos tanta vida, ese “salpicón de vida” entre las páginas del libro.

Hace pocos días leí otra entrevista que nuevamente le hicieron a su viuda porque el libro, en pocas horas, se ha transformado en un superventas; número uno en el listado del The New York Times. Ahí entendí por que la primera sección del libro, donde menciona sus años de infancia, ahí flaquea un poco. Ella nos cuenta que esa sección, Paul la escribió al final, cuando ya tenía casi todo el texto del libro terminado…. y cuando la metástasis le invadía el cerebro y le impedía concentrarse. Pero de este lado y desde Michigan, me aventuro a pensar que al escribir esa primera sección, Paul se acordó de su hija, esa que no podría ver crecer y tocar, y se decidió a narrarle a ella sus primeros años, hablarle sobre sus padres y compañeros de colegio…. a pesar de la metástasis, la fatiga y el desamparo. Pero como nos dice su viuda y hablando de su experiencia…… “la vida no consiste en evitar el sufrimiento, se trata más bien de crear un significado.” Y creo que Paul definitivamente lo hizo. Una vez enfermo, decidieron tener una hija y lo hicieron, y él, heroicamente, le dejó ese texto escrito con tanta vida y anécdotas. Quizás ahora me ocurra, después de conocer la verdadera historia de cómo escribió la primera sección del relato, que al releerla de nuevo le encuentre otro ángulo…. y la redescubra como la mejor sección de su libro (¡). Se las mandó el Paul, realmente.

Afuera es invierno, en Michigan hace frío. Una ardilla come frente a nuestra ventana mientras salen los primeros rayitos del sol del invierno. Toco su libro, veo su foto en la contratapa…… y realmente no entiendo cómo, cómo a veces surgen esos seres tan capaces, valientes y honestos. Refrescante, realmente refrescante.

¿Cómo leerá el libro, su hija?