Una noche en Detroit

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Aquí nos tienen junto a Bill Clinton que nos visitó ayer, en una comida del partido Demócrata de Michigan para recolectar fondos. Fue una comida en el Cobo Center, en el centro de Detroit…… tratamos, en lo posible, de contrarrestar a los fundamentalistas del Tea Party.

         Siempre nos ocurre que cuando nos topamos con asuntos relacionados con Clinton nos acordamos de ese lejano día de Cleveland, en el año 1992, cuando pasó junto a Al Gore y sus respectivas señoras cerca de nuestra casa (en ese tiempo en Cleveland). Recorrían en bus el país poco antes de las elecciones presidenciales que él posteriormente ganó. Recuerdo que estábamos en la calle, ahí en la vereda, cuando el pasó frente a donde estábamos parados, vio a nuestra hija Camila de pocos años y de inmediato nos pidió que se la pasáramos para tomarse una foto con ella……. pero desgraciadamente fue tanto el bullicio y la batahola que la pobre Camila se puso a llorar a gritos, se asustó tanto que al final no terminó en los brazos de Clinton.

         Ayer casi le di la mano (¿tendremos que esperar a Hillary?), pero estaba más interesado en tomar estas fotos que nuestra hija Sofía estaba esperando. Lo tuve al frente, y atrás se pueden ver los tipos del servicio secreto que lo vigilaban. Lo divertido es que estos tipos estaban camuflados por todos lados, aunque uno no los notara. Yo tomaba las fotos con mi celular en la mano derecha, mientras la mano izquierda la tenía escondida en el bolsillo del pantalón. Estaba en eso, feliz retratándolo, cuando después de tomar la instantánea de arriba, un tipo del servicio secreto se me materializó al lado mío y me dijo al oído de manera bien perentoria: “saque su mano del bolsillo izquierdo”. ….. (Plop!) aparentemente el tipo creía que por ahí uno podía tener un pistolón de los suculentos, escondido en el bolsillo del pantalón. De más está decir que no solo saqué la mano con la velocidad de un rayo, pero la levanté bien arriba y abierta…… tanto que casi se me cae el IPhone sobre la cabeza de Clinton. Casi le pregunto por su mano derecha y donde la tenía ubicada….

         En todo caso Clinton es un mago para comunicarse con el público y la audiencia. No solo saluda, pero te pone la otra mano en el hombro como en la foto de más abajo. Todas las conversaciones parecen íntimas y especiales. Se recorrió todo el escenario dando la mano. No se de donde saca tanta energía.

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2 comentarios en “Una noche en Detroit”

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