Autoficción (XVI)

Continuo encontrando nuevas cartas, papeles, fotos de otros años. Son tantos los recuerdos que a veces da la impresión de haber vivido demasiado. Me entretengo ordenándolas para recorrer esos episodios, nuestras vidas, aunque a veces se establece una sensación amarga de que todo ha transcurrido en muy pocas semanas, pocos días….. y me acuerdo de mi padre: “un suspiro mijito, todo fue un suspiro”. Ahí es donde cae con más peso la importancia del pasado, y la brevedad y tremenda fragilidad de nuestros recorrido. Noto también con mediana claridad, como continuamente tratamos de dominar la narrativa de nuestras vidas, de orientarla, enderezarla, a veces con buenos resultados y otras, la mayoría de las veces, sin mucho éxito; como pequeños botecitos a la deriva permanente.

Antes que nada un cariñoso recuerdo a todos los que se mencionan en estas cartas; vivos o muertos. Creo que todos nosotros –y estoy bastante convencido de eso a medida que releo estas cartas- nos hemos movido por la vida creyendo que lo estábamos haciendo lo mejor posible. A veces tremendas flaquezas nos desvían, nos aplastan y no sabemos cómo hacerlo, cómo continuar nuestro camino.

Hasta el momento no me he saltado cartas ni tampoco las he censurado. Para empezar con algo liviano, aquí va una que habla de unos amigos de mis padres, Adolfo y Chofi Jankelevich. Él fue un connotado periodista chileno, pionero de la radiotelefonía y la televisión. Fue el segundo locutor histórico, por ejemplo, de “El Reporter Esso”, que durante 5 minutos de noticias se informaba a la nación sobre la realidad nacional e internacional, y donde se iniciaron los más ilustres locutores nacionales. Con el tiempo el “tío Adolfo” se trasladó a la televisión donde tuvo programas de conversación y debate público de gran éxito. Recuerdo que muchas veces me acosté viendo un programa suyo, donde él era el protagonista principal. Recuerdo también con cariño los küchenes de “tía Chofi”, su señora, que a finales de año tocaba el timbre de la casa y se asomaba con su precioso küchen de colores entre sus manos. Era Diciembre, llegaba el fin de año y había que celebrar.

En el año 1974, el tío Adolfo se fue como agregado de prensa chileno a las Naciones Unidas donde fue muy combatido. Escribió incluso un artículo para el The New York Times (en 1975) defendiendo a Pinochet que tituló “Contándole a los Estados Unidos sobre Chile”. Como subtítulo escribió: “la verdad, tan fácil de verificar, sufre las más tremendas y absurdas distorsiones.” La amistad con mi padre, que inicialmente también fue partidario del Golpe de Estado, sufrió un deterioro…. pero con los años volvieron a llegar los küchenes de tía Chofi a la casa. Aquí va la carta de mi madre; como siempre muy bocona, pero entretenida:

 

Cristancito

Me he quedado pensando si no será muy trágico lo que te escribí esta mañana. ¡Porque uno olvida más luego las cosas buenas! Por ejemplo el matrimonio de Sonia Jankelevich. Linda ceremonia, con entrada y salida triunfal de los novios y sus papás, etc, etc. Cóctel en el Sheraton. Unas doscientas cincuenta personas (pedí otra piña colada y el mozo me contestó: no). Gran banquete con un 95% de amigos de la familia, y con un 10% de personas jóvenes, excluyendo novios y hermanos de la novia. Música a estallar, gran orquesta gran. “Bailaje” de todo, el “viejerio” con un algunos descansos en que los novios danzaban solos en medio de la pista. Me recordó “El violinista en el Tejado”. Adolfo y Chofi muy contentos, atendiendo a medio mundo y bailando como para demostrar juventud. El menú fastuoso (el valor de un departamento recesivo). Entrada:1/2 piña rellena con mariscos muy finos, espárragos en bandeja al lado, después copita de helados, y a continuación pavo con acompañamientos. Vi hasta ahí solamente, porque ya era media noche, y la música estaba muy fuerte. Juan tuvo de vecino una pariente política de Chofi en tratamiento psiquiátrico, y yo un señor “cortisoneado” a reventar. Juan se aburrió. Yo pensaba en un material para un cuento. Tanto tirar plata para gente que sufría estar ahí. He pensado como será el matrimonio de Mónica, quisiera algo sencillo aquí en el jardín, en su casa, con todos los amigos de ustedes (solo los jóvenes tienen amigos, después son intereses comunes) y las amigas de Mónica, los hermanos, los primos y punto (pero eso es asunto que Mónica debe decidir, yo ni opinaré) porque me tinca que de decidir Pato, se vacía aquí todo Reñaca….y demuelen la casa.

Pato va con su padre al mar en el “yate-bote”. Mónica no sabe si ir a vomitar, o elegir latearse en Algarrobo. ¡A pesar de las quiebras, la gente veranea, se asolea y se queja!

Un gran abrazo

Ximena

 

Escribí que es lindo poder ordenar estas cartas, pero siempre continúan apareciendo nuevas entre los papeles que ya creíamos en orden. Y así es como encontré varias que vuelven a mencionar a mi querida tía Oriana (hermana de mi madre) que venía saliendo a flote después de una crisis nerviosa. Menciona que pronto, ese mes, ella podría regresar a su casa. También habla del escritor Enrique Lafourcade y el último libro que había publicado en ese tiempo, “Adiós al Führer”. En esos años se estaba separando de su señora, la periodista Marcela Godoy Divin. Ella por su parte publicó el año 92 un libro titulado “Adiós al Campus” donde relata sus experiencias como estudiante en USA, cuando sacó un Magíster en la Universidad de Houston por dos años. Tengo su libro aquí en Michigan, pero es medio fome; habla mucho de ella y los escritores importantes que conoció, como Borges, María Luisa Bombal, pero sin ninguna trama interesante. Cuenta poco, ninguna revelación importante, ninguna confesión o drama…. es decir un poco monótono, soporifero.

Recuerdo que yo todavía estaba en Chile en el 78, cuando le ocurrió algo importante a Lafourcade. Hasta el año 1978 Lafourcade dictó un Taller Literario en la casa de Mariana Callejas. En los pisos de arriba en esa casa conversaban de libros, teoría literaria, copuchas de escritores, y se analizaban los relatos respectivos que escribían ellos, mientras…….. mientras en el subterráneo de esa misma casa, ocurría algo muchísimo más siniestro y temerario porque Townley, la pareja de Mariana Callejas, trabajaba minuciosamente en otra realidad muchísimo más concreta; es decir diseñaba los circuitos electrónicos y detonadores que después utilizaría exitosamente en bombas adosadas a las partes inferiores de los autos pertenecientes a opositores importantes de Pinochet. Así fue como hizo volar por los aires al ex Comandante en Jefe del Ejercito chileno, el general Carlos Prats González, en Buenos Aires, y después a Orlando Letelier, ex ministro de Salvador Allende, en Washington. Con los años muchos de los escritores que participaron de ese taller, como Gonzalo Contreras y Carlos Franz, han hecho lo imposible por convencer de que nunca supieron lo que ocurría en esa casa. Recuerdo que cuando se destapó la olla, y se buscaba a Townley por todo Chile, por todas sus ciudades, debido a las investigaciones iniciadas en Washington después del asesinato de Letelier, Lafourcade llegó angustiado a nuestras casa contestando preguntas imaginarias que nadie le hacía y consumiendo abundante agua. ¿Se imaginaba sentado frente a un jurado en Washington? Fue un espectáculo surrealista, donde él pobre parecía practicar respuestas sin preguntas, porque ninguno de nosotros sabía lo que estaba sucediendo; recién se empezaba a destapar por los noticieros de la radio y la televisión la gran noticia de Townley y su participación como figura principal en el asesinato de Orlando Letelier en Washington. Hasta ese momento Townley era un personaje que nadie conocía. A lo mejor Lafourcade imaginaba que en nuestra casa estábamos rodeado de micrófonos escondidos, y lo único que él deseaba es que “alguien” lo supiera, de que “alguien” lo escuchara, y que él, Lafourcade, tampoco sabía nada, nunca supo nada. En casos como esos lo ideal es justamente no saber mucho, no enterarse…. y si uno por casualidad del destino se entera de algo, es mejor no recordarlo; “no me acuerdo, ocurrió hace tantos años”. ¿Se imaginaba Lafourcade que a lo mejor podría ser interrogado por la justicia en Washington, o por los camaradas de Townley? ¿O por el temido general Contreras, por ejemplo, ex jefe de Townley? Este último, de seguro tiene que haberse interesado en conocer si Lafourcade “sabía algo”, o si le “habían contado algo” a Lafourcade, algo en un descuido, en una conversación o cuento escrito en el Taller Literario que se desarrollaba en esa casa tenebrosa. “Saber” en esos casos, conocer detalles, puede ser incluso más peligroso que ser interrogado en Washington. En casos como esos, cuando se conoce demasiado, se corre gran peligro. Lafourcade lo sabía, y sentado en el sofá de plumas, en nuestra casa, parecía sentir el aliento caliente de un dragón desconocido a sus espaldas, se cubría el rostro y pedía agua, gesticulaba contándonos a todos, explicándome a mí (?), que realmente nunca supo de esas actividades secretas y criminales de Townley o de Mariana Callejas, ni siquiera se lo había sospechado.

El año 1984, Lafourcade escribiría “El Gran Taimado” (Narradores Chilenos de Hoy, Bruguera). Su libro empieza así:

“El Viejo” miró a través de sus cejas. Sus ojos azul-celestes eran pícaros, cazurros, de huaso ladino del Valle Central…..

No se necesita mucha imaginación para darse cuenta de que ese personaje, “el Viejo”, es claramente Pinochet. ¿Lafourcade habrá sacado anécdotas escuchadas en su Taller Literario para el libro? Recuerdo que tuvo que arrancar a Buenos Aires por varias semanas, después de su publicación. Conservo una copia aquí en Michigan. Me la traje de Chile después de que pasara de mano en mano y de lectura en relectura; fue tanto que parece una libreta vieja y manoseada. En la primera página se lee su dedicatoria escrita con un lápiz “Bic” de pasta azul:

A Juan y Ximena amigos para siempre”

Enrique Lafourcade

Santiago/22/XI/84

 

En la carta mi madre habla también de la situación económica que continuaba en franco deterioro. Muchos de los endeudados de ese tiempo se fueron a la quiebra al subir el dólar y con eso sus deudas. El padre de Pato, por ejemplo (futuro esposo de mi hermana, pero ahora separados) lo perdió todo. El padre de una polola de mi hermano, Álvaro, también lo perdió todo; pero en su caso no lo soportó y se pegó un balazo en la cabeza. Fue a dar al hospital donde había trabajado mi padre, y donde agonizó por varios días. Parece el argumento de una novela de pacotilla, de coincidencias fáciles, ¿cierto? Pero fue así, fue la pura realidad. Felizmente el padre de Pato, después de muchos años y gran esfuerzo, logró pagar los millones que debía…….. y no se suicidó. La realidad es más dramática que la ficción, y a veces hasta la supera y es más entretenida. El problema es que se la sufre en carne propia.

Aquí va la carta de mi madre. Habla también de su amigo Alone y me empuja a escribir. Le pega también unos palos divertidos a Pablo Huneus, otro escritor best seller de esos años. ¿Qué será de Pablo Huneus, hoy, en el 2019?

 

Santiago, 28 de Febrero 1983

Cristiancito querido

Te escribo en la maquina que le expropié a Gonzalo que ahora tiene “ñ” y así nunca escribiré tanto “ano” como le pasaba a J. Alberto…

Con esta te envío el último libro de Pablo Huneus para que veas cómo nunca se debe escribir…..cuando se tiene la cultura y las oportunidades de hacer bien trabajando como sociólogo….es de una superficialidad increíble. Al menos a mí me parece que escribe en el andén de una estación, a punto de partir de viaje….quizás con los años, si prosigue este huachacamiento cultural, podría ser texto de estudio histórico…

Tampoco me gustó el libro de Lafourcade. Y estos dos libros son best seller aquí….Tengo la sensación que con “Adiós al Führer”, Lafourcade nos toma el pelo a todos.

Marcela Godoy (esposa en ese entonces del escritor Enrique Lafourcade) estuvo unos días en Algarrobo con Nicole (su hija) y una empleada. Le sacaron un quiste en un ovario y está muy decaída de la operación y por su separación de Lafourcade. Apenas si toma en cuenta a la pobre niñita, sólo para “educarla”….. Lafourcade fue a dejarlas y a buscarlas, quedándose a almorzar en casa. Está de lo más entretenido. Les regaló entradas para el festival de la canción de Viña. Álvaro se sentía pésimo en palco (de las galerías les gritaban h….), pero Valeria y Mónica lo gozaron; hasta bailaban en su lugar….Pato volvía esa noche de su vuelta en yate….el pobre no ha tenido un buen verano trabajando con su papá de junior…está con principio de úlcera; Pato, por supuesto. Valeria bien, cuidando de su hermanita mientras su mamá va a Buenos Aires por tres días en viaje de trabajo. Ya viuda, la mamá de Valeria volvió con su pololo….estoy pensando qué más copuchas te puedo contar… que Manuelito (primo) es ahora papá de Manuel. Mañana iré a conocerlo con algún regalo.

Ya no me amarga tanto Oriana (hermana mayor de mi madre), está mucho mejor. Ha olvidado los electroshock que supone le hicieron anestesiándola… y hasta me cae simpática ahora. Uno se acostumbra a lo inevitable, supongo que este mes volverá a su casa. La he interesado en alguna cosa y después de una tarde de trabajo se siete orgullosa de lo que es capaz de hacer. Cuando me exaspera interiormente, trato de cuidarla pensando en mi mamá…Esta semana fue a Viña y volvió feliz. Según ella se puso al día en todas las cosas de antiguamente…

Hoy día casi lloró al oír el comienzo de una grabación con tu voz, la semana pasada se cortó la cinta y compré otra que grabó mal. Ni siquiera sé en qué día llamaste. Son las ocho de la noche, cuando Juan vuelva de ver enfermos te llamamos.

Este no ha sido un buen verano para Álvaro y Mónica por el duelo de Valeria (polola de mi hermano Álvaro en ese entonces). Para Juan tampoco porque ha tenido pocos enfermos y parece que la secesión va a recrudecer aún más. Estamos desistiendo del viaje a USA en diciembre ….espero que Juan vaya solo a pasar Pascua y Año Nuevo con Juan Alberto y familia. Es su turno, me parece justo. El dólar ha subido a más de $110, y las cosas ahora se están poniendo al día con el dólar. El B.U.F. fue liquidado por el gobierno (o es un puro tongo) así es que no pagarán nada, y ni siquiera han entregado todo lo que sacaron…apenas tenga unos cien mil pesos lo volveré a poner en orden para arrendarlo aunque ahora pagan mucho menos que antes, deberé conformarme con unos cuarenta mil, si los dan. Por suerte Juan está contento porque Indisa le creará el Servicio de Urgencia Neuroquirúrgico. Por algún tiempo mantendrá su consulta en el centro, la que tiene ahora en Huérfanos (¿la conociste, tú? Es harto linda). Como departamento está mejor que el de Agustinas.

No me tinca mucho eso de que a los sesenta y tantos, Juan empiece a formar un servicio nuevo, en un lugar donde al año llegan seis o siete enfermos de esa especialidad. Tendrán que hacer una muy buena campaña sobre su atención continua. Claro que Juan está tan entusiasmado que espero encuentre apoyo en la gente de ese Centro. Personalmente creo que como está ahora es bastante bueno. Opera con sus ayudantes en la tarde, además de su consulta en las tardes y en las mañanas visita enfermos. Y no le va mal económicamente. Si en Marzo hace clases en la Universidad, creo que es más que suficiente. Pero es su derecho volver a querer tener un equipo full time (está en los estatutos de Indisa que sus médicos deben tener la consulta privada ahí mismo). Creo que a la gente le gusta más ir a su consulta de Huérfanos.

Hoy volvimos de Algarrobo. Tuvimos una buena empleada por el mes. Bien punga, como para actuar en La Pérgola de las Flores….Mañana vuelven Mónica, Pato y Álvaro y Valeria. Juan y yo hemos ido sólo los fines de semana, ya sea con Oriana (hermana de mi madre) o solos. Es bueno Santiago en verano, poca gente y tranquilidad.

Si escribes algo nuevo mándalo (si quieres) pero no dejes de escribir. Todo en la vida es ciencia y paciencia…. O sea talento y profesionalismo. Tú tienes el talento, el profesionalismo resulta de la práctica continua. Como dice Alone (importante crítico literario chileno, amigo de mi madre), escribe, escribe, escribe…eso solo lleva a la perfección como con los gimnastas, después podrás decir como García Márquez los años que le costó cada novela… en pensarlas creo yo, mientras escribía sobre lo que le pasaba por la mente. Además tú eres muy buen observador. Si te llegan más de esas revistas para writers, mándalas, simplemente por correo ordinario que es más barato, y más seguro que lleguen.

En este momento veo en TV a la reina Isabel en los EE.UU, y ahora terminan de mostrar la corriente caliente del “niño” que también pasó por Chile. El mar estuvo rico por dos semanas pero han muerto muchos peces, locos, etc. no acostumbrados a la temperatura y menos sal. También han muerto más de doscientas personas ahogadas en las playas por el oleaje. Hasta en Algarrobo se achicó la playa….

El diez de Marzo es el cumpleaños de Fernandito Fierro, le llamaremos por teléfono. Le estoy haciendo un póster de género para guardar cosas, espero le llegue a tiempo.

No he tenido tiempo de escribir esos cuentos de terror que me gusta inventar.

Y no te lateo más. En este momento estás llamando tú por teléfono. No me gusta mucho escribir mientras hablas con tu papá. Quiero quitarle el teléfono. Usa American Express para ese viaje.

Un gran abrazo de tu mamá y escribe, escribe…

Recién hablé contigo, pero siempre quedo como con “saudade”. Al oír tu voz me iría por el hilo telefónico a donde estás.

Please, no tomes muy en serio mis cartas. En general lo pasamos recontra bien comparados con el resto de los chilenos. A veces pienso con angustia, de noche, en J. Alberto. Como que vivo su exilio. Escríbele, aunque conteste poco. A cada rato, mientras he estado escribiendo, Oriana entra a esta pieza y tengo que escucharle su cháchara.

Un gran abrazo y gracias por llamar.

Ximena

 

Y aquí sigue una carta de mi padre, que también se me había perdido entre los papeles. Menciona un carteo que tuve con Roald Hoffmann, premio Nobel de Química en el año 81. Lo conocí porque un profesor de Case Western Reserve University había trabajado para él y nos vino a dar una charla a la universidad. Me gustó mucho Hoffmann porque trabajaba en una área donde tendía un puente entre la química aplicada, experimentalista y la química teórica. Consiguió armar un modelo teórico estudiando muchos resultados experimentales, donde descubrió ciertos “paterns” que encajaban bien con una explicación teórica sencilla y que era fácil de entender y de seguir por alguien que no fuera un teórico entrenado. Pero no logró solo eso, su modelo fue también capaz de predecir ciertas reacciones químicas (como se llega a un producto final mezclando un reactante A con otro B), y proponer estudios que después los experimentalistas confirmaban. Me encantó el modelo, su sencillez. Pero sobre todo me gustó el tipo, su calidez humana. Como yo trabajaba en la reducción de oxígeno (el proceso que ocurre al interaccionar la molécula de oxígeno -de variadas maneras- en procesos biológicos), le pregunté si acaso había estudiado como interaccionaba la molécula de oxígeno sobre el centro activo de la hemoglobina, por ejemplo. Yo estudiaba ese proceso porque tratábamos de imitar esa interacción en las celdas de combustible, donde el oxígeno es consumido en uno de sus electrodos al interaccionar con el centro activo de un catalizador (muy parecido a la hemoglobina). Me contestó rápidamente y escribió –como disculpándose- de que no había hecho nada todavía en esa área, que lo sentía mucho. Pero años después lo hizo y lo publicó en un Journal de importancia. Hasta ahí llegó mi interacción con los dioses del Olimpo, porque felizmente reconocí mis limitaciones a tiempo.

Mi padre menciona nuevamente la crisis económica que se vivía en Chile en esos años, y su futuro trabajo en la Clínica Indisa. Cuenta también otro poco sobre el trágico final del padre de Valeria. Aquí va la carta:

 

Santiago, Marzo 7 de 1983

Querido Cristián

Cada vez que hemos recibido carta tuya o has hablado por teléfono nos llenamos de alegría. En verdad que estoy orgulloso de ti y creo que estás haciendo una carrera sensacional. Aunque a ti te parezca broma el que te escribas tú con el premio Nobel de química de 1981, y él te conteste a la semana siguiente con una carta de su puño y letra es casi increíble. Esto revela el alto nivel académico en que estás y lo accesible que son los hombres que realmente valen. La fotocopia de la carta quedará en el álbum de los recuerdos importantes.

En la casa todos están bien. La casa de Algarrobo fue aprovechada especialmente por tus hermanos, pues estuvieron casi dos meses allá. La mamá conmigo íbamos los fines de semana. Álvaro está pololeando con una chiquilla que quizás tú conoces, se llama Valeria y cuyo padre era dueño de una gran industria de confecciones –la mamá muchas veces compró allí- la fabrica se llama “Ballentine”. Los negocios se fueron poniendo cada vez peores y terminó con la tragedia de que el padre de Valeria se diera un balazo en la cabeza que le produjo la muerte.

La situación económica sigue de mal en peor, el dólar está a $120. Realmente no hubiéramos podido financiarle la estadía de Gonzalo en Estados Unidos con un dólar de ese valor. Aquí se está viviendo una depresión muy grave y no sabemos que consecuencias políticas y económicas puede traer. A mí el proyecto de formar un Servicio de Neurocirugía en la Clínica Indisa ya ha sido definitivamente aprobado por el consejo técnico y el directorio de esa Clínica. Así que es probable que en el transcurso del mes de Abril me vaya a trabajar definitivamente allí full-time.

Acá está empezando el otoño, han dejado de hacer los grandes calores y los árboles empiezan a mostrar sus primeras hojas amarillas. Esto me alegra porque ustedes empezarán a tener mejor tiempo. La proyectada reunión de fin de año de todos ustedes en USA, creo que va a ser imposible por falta de dinero. Con el dólar a $120 y quizás a cuanto alcanzará a final de año se hace irrealizable el proyecto. Ojalá que tú en alguna oportunidad organices un viaje de unos 8 a 10 días a Europa y estuvieras con Alberto. Los pasajes USA Europa son baratos y tú no tendrás que gastar en hotel porque estarías en la casa de Alberto. Me interesa que Alberto sienta la presencia de sus hermanos. Otro asunto que me preocupa son las posibilidades de trabajo de Gonzalo; estoy muy preocupado y quiera Dios que todo se arregle bien.

Querido Cristiancito no te lateo más con preocupaciones, recibe un cariñoso abrazo y beso de la mamá, los hermanos y mío.

Juan

Un comentario en “Autoficción (XVI)”

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