Autoficción 38: El Sr. Capitán General está en guerra contra los propios chilenos

Mientras escribo esto me llegan noticias de un Chile que duele. En el 2019 es muchísimo más fácil informarse sobre la realidad nacional que en la década de los 80. Por la Internet mencionan las repetidas lluvias, los accidentes del transito, y también algo que parece más nuevo y bien doloroso; los abusos, y más específicamente los abusos sexuales del padre Renato Poblete (ver autoficción 18).

Observo a través de la ventana, aquí en mi casa, en Michigan, y recuerdo Punta de Tralca, un balneario poco desarrollado en ese entonces, en los 80, la época que estoy intruseando ahora, ubicado en la zona central de Chile. Habíamos subido por un roquerío escarpado hasta casi llegar a la punta máxima, donde sobre una roca gris, muy grande, podíamos ver el mar infinito, y sentir al viento helado sobre el rostro, y gozar un cielo azul intenso que me hizo sentir bien chiquitito. Al frente mío estaba el padre Renato Poblete, que me había llevado a conocer el mirador. En ese entonces era un exitoso sacerdote amigo de mis padres, y su figura era prácticamente más grande que esa roca sobre la que estábamos parados. Ahora, en el 2018, después de unos 35 años, me llega un salpicado de noticias tristes, y es imposible no recordarlo……. pero quizás, por el momento, será mejor regresar a las cartas de esos años, regresar a esa huella me han dejado las innumerables cartas de ese entonces para ver qué puedo escribir al final, para tratar de crear ese espacio donde se puedan decir las cosas, desenterrar secretos, o para despertar a ese elefante enorme que tenemos sentado en el living de nuestra casa, pero que desesperadamente tratamos de ignorar. Quiero leer lo qué me decía mi padre en ese entonces. Noto que en Junio del 86, y en el transcurso de pocas semanas, sintió grandes deseos de contar, de escribir cartas bien seguidas, como si lo hubiese atacado cierta urgencia. ¿Qué sucedía en Chile en ese entonces?:

 

“…..el Sr. Capitán General está en guerra contra los propios chilenos. En relación con una reunión de parlamentarios extranjeros, las tropas del ejercito “ocuparon la ciudad”, no permitiendo la circulación de vehículos y personas en gran parte de Santiago. Como consecuencia de ello, todo el día se produjo una congestión vehicular terrible y las personas no sabían, al salir de su trabajo, cómo regresar a sus casas. Los automóviles casi no podían circular. Yo que salí de Indisa como a las 6 de la tarde, y para llegar a la casa tuve que subir a Vitacura-Manguehue, y me demoré más de una hora en lugar de los 7 minutos habituales. Hoy en la mañana, en el momento de escribirte, siento el ruido de la sirenas que anuncian el paso de algún señor militar……”

 

Al final me confiesa aliviado:

 

“….en verdad querido Cristiancito, es gran felicidad que trabajes en USA.

 

Pero en su trabajo se siente bien:

 

“…hace dos días hubo elecciones en Indisa y me reeligieron presidente de la Clínica…”

 

Y a mi hermano mayor, Alberto, su trabajo también le estaba dando buenos resultados:

 

“…..está trabajando en diálisis y espero que le vaya bien. Él está muy bien preparado y es muy serio en su trabajo, con la disciplina alemana. Hace pocos días se inauguró el servicio de diálisis a cuya ceremonia concurrió el Cardenal y muchas autoridades….”

 

Aquí va su carta:

 

 

Stgo 6 VI 86

 Querido Cristián

 Estoy esperando la carta prometida, pero pienso que ustedes estarán bien de salud y realizándose desde el punto de vista profesional. A pesar que ustedes seguramente tendrán buena información sobre Chile les comentaré algunas cosas. La situación general mala. El Sr. Capitán General está en guerra contra los propios chilenos. En relación con una reunión de parlamentarios extranjeros, las tropas del ejercito “ocuparon la ciudad”, no permitiendo la circulación de vehículos y personas en gran parte de Santiago. Como consecuencia de ello, todo el día se produjo una congestión vehicular terrible y las personas no sabían, al salir de su trabajo, cómo regresar a sus casas. Los automóviles casi no podían circular. Yo que salí de Indisa como a las 6 de la tarde, y para llegar a la casa tuve que subir a Vitacura-Manguehue, y me demoré más de una hora en lugar de los 7 minutos habituales. Hoy en la mañana, en el momento de escribirte, siento el ruido de la sirenas que anuncian el paso de algún señor militar. Si estuvieras en Chile tendrías tema para escribir cualquier realidad, mayor que cualquier fantasía. En verdad querido Cristiancito, es gran felicidad que trabajes en USA.

 Hace dos días hubo elecciones en Indisa y me reeligieron presidente de la Clínica. Alberto está trabajando en Diálisis y espero que le vaya bien. Él está muy bien preparado y es muy serio en su trabajo, con la disciplina alemana. Hace pocos días se inauguró el servicio de diálisis a cuya ceremonia concurrió el Cardenal y muchas autoridades. Te envío un recorte de esa ceremonia.

 Cristiancito, no descuides el problema de tu residencia y mejor aún si puedes obtener la nacionalidad norteamericana; con eso no pierdes la nacionalidad chilena y se les facilitaría trabajar con seguridad donde ustedes quisieran. Gonzalo no lo hizo y se arrepiente todo los días. Si hay necesidad de contratar abogados hazlo y dime cuanto vale. Si se lograra hacer algo al respecto, con Gonzalo, valdría la pena. Escríbeme y cuéntame novedades. Cariños a Pilar. La mamá bien de salud. Un abrazo y beso de la mamá, hermanos y mío.

 Juan

 

 

En la siguiente carta se muestra feliz por el día del padre:

 

“….en verdad que resulta rico que se acuerden de uno en un día que a lo mejor lo inventaron los comerciantes, pero que uno lo toma por el aspecto bueno y sano de esa idea….”

 

Y nuevamente menciona las lluvias y los tremendos trastornos que tristemente no han podido ser remediados durante los últimos 30 años. Pareciera que es algo fatídico, un fenómeno de la naturaleza que se hace imposible combatir o modificar:

 

“…en Santiago hace 24 horas que llueve, y eso ha provocado una verdadera catástrofe, calles inundadas, locomoción interrumpida, damnificados por decenas, etc. Para colmo colocaron una bomba en el Metro en tal forma que este medio también se interrumpió…”

 

Y la situación política parecería que estaba pronta a reventar:

 

“…la situación no ve buena porque el Capitán General está jugando a la guerra y Chile es un país ocupado por las fuerzas armadas. Espero que aún perdure la racionalidad y se pueda llegar a una salida lógica que la gran mayoría desea. Es muy parecido al tiempo de la Unidad Popular, pero en sentido inverso. En Chile creo que nunca prosperará ni el partido comunista, ni los partidos autoritarios. La violencia crea a la violencia, y no se sabe a donde llegará……mientras escribo estas líneas, escucho el trueno de los helicópteros que estarán cumpliendo seguramente una campaña de “pacificación”….”

 

Feliz me cuenta sobre mi hermano mayor nuevamente, Alberto, que:

 

“…organizó entre el 12 y 14 de Junio unas jornadas de actualización en nefrología y resultó un verdadero éxito. Asistieron mas de 70 especialistas de todo el país, desde Iquique hasta Punta Arenas…”

 

Y al final me ofrece historias relacionadas con su profesión, algo que finalmente hizo:

 

“…tú que tienes facilidad para escribir, si yo te contara alguna de las realidades que nos enfrenta la medicina, quizás tendrías material para más de un artículo. Si te interesa que te cuente algunas de esas historias, házmelo saber y te las iré contando en diferentes cartas…”

 

 

Recogí el guante. Nos escribimos, y le mandé preguntas que él lentamente me contestó por correo. Pero lo hicimos casi sin hablarnos, sin comunicarnos por teléfono, todo o casi todo fue a través de la palabra escrita; por el teléfono simplemente me decía, “te mandé la carta”, o “ya te contesté la última pregunta”. Al final resultó un texto titulado “Hasta aquí Llegamos Juntos: historia de la neurocirugía en Chile y una despedida”, que se puede encontrar en Amazon. Pese a que salió con algunos errores, porque me equivoqué al cortar y pegar algunos párrafos, hace pocos días leí en la sección de comentarios del libro (en Amazon), que un neurocirujano peruano, el doctor Víctor Torres Pérez lo había encontrado bueno. Le asignó cinco estrellas:

 

“Sentidas memorias: Soy neurocirujano. Me apasiona la historia en general de la medicina y de neurocirugía en particular. Y aquí encontré una reseña histórica de la neurocirugía Latinoamericana y de la chilena en particular. ¡Interesante!”

 

Aquí los dejo con la carta:

 

Stgo 16 Junio 86

 Querido Cristián

 Estuve muy feliz con el llamado telefónico para el día del padre. En verdad que resulta rico que se acuerden de uno en un día que a lo mejor lo inventaron los comerciantes, pero que uno lo toma por el aspecto bueno y sano de esa idea. Tus hermanos también me llamaron, pero nada de regalos porque ahí es hacerle el juego al otro aspecto que te señalaba. En Santiago hace 24 horas que llueve, y eso ha provocado una verdadera catástrofe, calles inundadas, locomoción interrumpida, damnificados por decenas, etc. Para colmo colocaron una bomba en el Metro en tal forma que este medio también se interrumpió. La situación no ve buena porque el Capitán General está jugando a la guerra y Chile es un país ocupado por las fuerzas armadas. Espero que aún perdure la racionalidad y se pueda llegar a una salida lógica que la gran mayoría desea. Es muy parecido al tiempo de la Unidad Popular, pero en sentido inverso. En Chile creo que nunca prosperará ni el partido comunista, ni los partidos autoritarios. La violencia crea a la violencia, y no se sabe a donde llegará.

 El 12 de Junio se llevaron a efecto las elecciones en Indisa y fui nuevamente elegido presidente. Es una responsabilidad que trato de cumplir en la mejor forma posible. Alberto organizó entre el 12 y 14 de Junio unas jornadas de actualización en nefrología y resultó un verdadero éxito. Asistieron mas de 70 especialistas de todo el país, desde Iquique hasta Punta Arenas. Esto contó con el apoyo logístico de las autoridades de la Clínica.

 Mientras escribo estas líneas, escucho el trueno de los helicópteros que estarán cumpliendo seguramente una campaña de “pacificación”. Tú que tienes facilidad para escribir, si yo te contara alguna de las realidades que nos enfrenta la medicina, quizás tendrías material para más de un artículo. Si te interesa que te cuente algunas de esas historias, házmelo saber y te las iré contando en diferentes cartas.

 Regio que te hayas comprado otro automóvil, y que a Pilar le vaya bien en su doctorado. La mamá bien de salud y con el proyecto de viajar en Setiembre.

 Cariños de la mamá, hermanos y mío a Pilar y a ti.

 Juan

 

 

En la siguiente carta mi padre se repite y se muestra orgulloso de su cachorro, de mi hermano Alberto, que acababa de organizar esas Jornadas Nefrológicas recién llegado a Chile:

 

“….se hicieron también las Jornadas Nefrológicas con participación de más de 70 médicos…”

 

Y se explaya en los destrozos que han causado los temporales:

 

“…como habrás tenido noticias, acá llovieron 2 ½ días y se produjo una verdadera catástrofe; llovió también en la cordillera y se produjo un deshielo masivo de nieve, produciéndose desbordes de todos los ríos de la zona central. Se desbordó el Mapocho, el Maipo y varios ríos del sur, quedando cortado el camino longitudinal sur en 7 partes, aislando todas las ciudades entre San Fernando y Talca, especialmente Rengo y pequeños pueblos interiores….”

 

Aquí llega la carta:

 

Stgo 23 Junio 86

 Querido Cristián

 Te envío una revista que se hace en Indisa y que da cuenta de los principales acontecimientos que ocurren en la Clínica. En ella verás que ya se inauguró el Servicio de Diálisis, que se hizo con la presencia del Cardenal Fresno. Pienso que te interesará por las fotografías.

 Como habrás tenido noticias, acá llovieron 2 ½ días y se produjo una verdadera catástrofe; llovió también en la cordillera y se produjo un deshielo masivo de nieve, produciéndose desbordes de todos los ríos de la zona central. Se desbordó el Mapocho, el Maipo y varios ríos del sur, quedando cortado el camino longitudinal sur en 7 partes, aislando todas las ciudades entre San Fernando y Talca, especialmente Rengo y pequeños pueblos interiores. A esto se agregó que todos los filtros donde se trata el agua para hacerla potable, también se inundaron, y quedó desde Santiago al sur, sin este elemento. Aún ahora, en Santiago hay varias zonas donde no hay agua potable y han debido cerrar restaurantes por falta de higiene y otra serie de incomodidades por este motivo. Nosotros por suerte hemos tenido agua en Indisa, ya que la Clínica cuenta con dos fuentes de agua, una de la red del alcantarillado que ahora no funciona y otra de un pozo profundo, que suministra abundante agua, y muy pura. Se hicieron también las jornadas Nefrológicas con participación de más de 70 médicos.

 Muchas gracias por tu tarjeta en el día del padre, que la recibí poco después de haber hablado por teléfono contigo. Gonzalo está haciendo los trámites para irse a Canadá. El jueves 26 tiene otra entrevista en la embajada de Canadá y ojala le vaya bien. La mamá está bien de salud y tenemos el propósito de ir a Europa en Septiembre; ojalá lo podamos hacer por el problema de pesos. Encuentro regia tu idea de trabajar en el área de la industria privada; tú bien mereces tranquilidad económica. Todos tus hermanos se acuerdan mucho de Pilar y de ti. La mamá y ellos te mandan un cariñoso abrazo a ti y a Pilar.

 Un abrazo grande de tu papá.

 Juan

 

….y he llegado al final de esta nota y todavía no se qué agregar, qué decir sobre el padre Renato Poblete. Cuando vaya a Chile de visita, se que trataré de encontrar nuevamente ese roquerío escarpado en Punta de Tralca. A lo mejor esa zona ya estará completamente urbanizada y no me permitirán escalarlo, pero haré todo lo posible por subirme sobre esa roca gris y grande nuevamente –aunque primero tengo que encontrarla- para descubrir si todavía puedo ver ese mar infinito, para ver si todavía puedo sentir al viento helado sobre mi rostro, o gozar ese cielo de un azul intenso que me hizo sentir tan chiquitito en ese entonces….. pero siento temor, imagino que puede ocurrirme lo contrario, a lo mejor me voy a desilusionar al sentir la roca chica, o al ver un mar disminuido, y me voy a decepcionar al percibir el viento sin ninguna maravilla, sin sorpresas…. pero necesito saber cómo recuerdo al padre Renato Poblete parado arriba de esa roca, o necesito saber cómo recuerdo a mis padres parados arriba de esa roca……….y sin que nadie me acompañe, solitario, solo -completamente solo- …..como si me quedara poco tiempo.

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