Prólogo para «Como un Suspiro»

El tiempo, su paso, desde pequeño, me ha dolido. Primero no fue tanto,  porque en esos años los días y los meses desfilaban  lentamente. Apenas se movían y todo lo veía eterno, infinito, establecido para siempre. 

Un día se lo consulté a mi padre cuando nos bajábamos del auto. Le pregunté si todo se le había pasado rápido. Se demoró en darme una respuesta. Sin embargo, a los pocos segundos, todavía dudando, todavía mirando hacia unos eucaliptos que teníamos enfrente,  me confesó casi a empujones, que su vida se le había pasado rápido, demasiado rápido, como un suspiro, mijito, como un suspiro

Años después de esa respuesta, y rodeado de recuerdos, me decidí a investigar sobre su vida, su familia, su padre, sus ancestros. Eso me condujo hacia la mía, hacia mis tiempos que para ese entonces ya habían cambiado; a mí también se me había pasado todo rápido. 

Antes de que mi vida se termine, la escribo, la cuento, la transcribo aquí. Necesito hacerlo. Siento que lo vivido no debe  borrarse, debo defenderlo.  

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